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PAIDEIA Revista Virtual Edici贸n N掳 6


Institución de Educación Para el Trabajo y el Desarrollo Humano DIRECTOR Dr. William Barrera Rodríguez

CONSEJO ASESOR Cuerpo Docentes

EDITOR Dra. Bertha Alcazar Castilla

DISEÑO Luis Gonzalo Madrid Calderón DSL data Solutions

CONCEJO EDITORIAL Jefe Bertha Alcázar Castillo Dra. Nasly Alcázar Castillo

CONSEJO EDITORAL Dra. Nasly Alcazar Castillo

Ing. Patricia Velosa.


/////////////// Contenido //////////////////

PERSPECTIVAS DE UN GRUPO DE ADULTOS MAYORES FRENTE AL TRATO QUE HAN RECIBIDO DE SU FAMILIA Y LOS SERVICIOS DE SALUD LA HOLISTICA, LAS TERAPIAS ALTERNATIVAS Y LA ESTÉTICA ARTRITIS REUMATOIDEA

ATENCION DOMICILIARIA EN COLOMBIA


CONDICIÓN ACTUAL DEL ADULTO MAYOR EN EL MUNDO Dentro del entorno familiar de los adultos mayores, hay formas de convivencia y diferentes modalidades de trato. Es allí donde se conjugan, la suma de individualidades y donde el afecto, en mayor o menor intensidad, entre cada uno de los miembros del grupo de adultos, incide en su estado de salud. Actualmente desde enfermería, disponemos de herramientas, conocimientos, que permiten actuar frente al trato que se da en los servicios de salud a las personas de la tercera edad y a llevar a cabo la intervención, en las situaciones de riesgo de esta población, pero la efectividad de estas herramientas, tiene que ver con cómo aceptan los ancianos. Es importante conocer un poco más las opiniones de los adultos mayores, sus perspectivas, sus formas de ver el mundo y con base en esto, proponer algunas alternativas de intervención más acordes y más adaptadas a sus necesidades y la realidad de su entorno. Entre las investigaciones sobre el envejecimiento poblacional, el cuidado dispensado a los ancianos, ha recibido especial atención. Los estudios demográficos muestran, que el crecimiento de la población de ancianos, ha ocurrido de forma bastante acelerada. Se estima que en 2050 habrán dos billones de ancianos en el mundo y, en ese mismo año, en Brasil, las proyecciones indican más de cinco millones de hombres y casi nueve millones de mujeres con 80 años o más. En el ámbito internacional, es preciso remontarse al año 1975, para encontrar las primeras referencias bibliográficas sobre el trato al adulto mayor. Hasta la época actual, numerosos grupos y autores, en diferentes países, han mostrado su interés y preocupación sobre el tema. Todos enfatizan la importancia de los profesionales sanitarios, en sus respectivos lugares de trabajo, como receptores de esta población. En estas instituciones se coincide, en que los ancianos son reacios a informar de su estado y sobre el trato por parte de los miembros de su familia.

Desde 1994, el país dispone de una política nacional, que “contempla” todos los derechos y necesidades de los ancianos y solo hay que ponerla en práctica. El envejecimiento en este país es una etapa muy importante. El aumento de La esperanza de vida en el mundo asi como las personas ancianas, ha ido creciendo de manera progresiva de acuerdo al perfil demográfico, la influencia de los aspectos cultural, social, político y económico, ambiental, familiar, individual. Las principales causas del envejecimiento poblacional en Colombia son: el aumento de la esperanza de vida, disminución de la mortalidad, el control de las enfermedades infecciosas y parasitarias, el descenso de las tasas de la fecundidad, la atenuación del ritmo de incremento de la población y los procesos de migración. El envejecimiento, es un fenómeno de todas las sociedades, en las etapas del desarrollo social y ha sido siempre de interés del país y de los organismos


de Salud del mismo, promover una atención digna para las personas que llegan a esta etapa de la vida. En nuestra sociedad, llegar a la ancianidad puede ser algo difícil. Y es que vivimos en una cultura en la que lo que no produce, no sirve, se abandona. Y en donde a una edad relativamente temprana, se sugiere a las personas el retiro. Afortunadamente, se observa un despertar en la conciencia de la sociedad en lo que se refiere al trato y el espacio que debemos dar a las personas que han llegado a la ancianidad. Aun así, en la realidad se les da el calificativo que les queramos dar a estas personas: «adultos mayores», «adultos en plenitud», «ancianos» o «viejos», lo cierto es que se debe dar a los ancianos el lugar y espacio que se merecen. El tema que ha interesado mucho últimamente en el estudio de los adultos mayores, hace referencia al trato que se da a la población adulta mayor y algunos identifican con frecuencia algunas formas de abandono entre otras. A través del tiempo y de la experiencia, se han considerado múltiples factores incidentes en la calidad de vida de las personas, desde su nacimiento y a lo largo de las diferentes etapas de la vida hasta llegar a la ancianidad, con la consecuente identificación y determinación de variables inherentes merecedoras de análisis como: factores protectores, factores de riesgo, intervenciones en el proceso salud – enfermedad, estilos de vida saludables, hábitos, mitos y creencias alrededor del desarrollo y evolución del ser humano, sin dejar de lado las áreas del conocimiento, entorno y medio ambiente que fundamentan la existencia y afectan positiva o negativamente el paso por la vida. Es necesario que enfermería desarrolle en su función herramientas que permitan abordar de una manera adecuada el cuidado de los adultos mayores, formulando modelos de programas de cuidados para los mismos, sus familias y la sociedad. Dentro de las competencias de enfermería también está el poder dirigir estos programas encaminados a los grupos más vulnerables de ancianos y este sería un primer paso a fin de impactar en la generación de un cambio de pensamiento y accionar hacia la persona adulta mayor desde nuestros propios hogares y comunidades, como en nuestro ambiente laboral, sea clínico o comunitario y que las perspectivas de estas personas con respecto al trato recibido de su familia y servicios de salud sean positivas. El abordaje del envejecimiento desde el trato de las familias y los servicios de salud, posibilita el reconocimiento de

varias dimensiones, que se articulan en un marco de especificidades: la dimensión general, se expresa desde la normatividad o las políticas existentes, las respuestas de la familia e instituciones de Salud encargadas de atenderlos y los programas orientados a afrontar las necesidades de los adultos mayores y asegurar que el trato recibido por ellos les genere bienestar. La dimensión particular, se expresa desde las condiciones familiares, la adscripción a grupos socialmente construidos como por ejemplo los de fines recreativos, educativos, esparcimiento; y la dimensión individual, se expresa desde la perspectiva que cada adulto mayor tiene frente al trato de sus familiares y de los servicios de Salud.

Elaborado por: Andrea del Pilar Rodríguez Salamanca Enfermera


LA HOLISTICA, LAS TERAPIAS ALTERNATIVAS Y LA ESTÉTICA

En el campo de la estética el término “holístico” toma cada vez más fuerza, más por moda – en algunos casos- que en la aplicación verdadera en toda su esencia. Se trabajan las terapias alternativas aleatoriamente a los tratamientos sin profundizar en ellas realmente. Es importante tomarse el tiempo y estudiarlas, para poder entender cómo funciona y así utilizarlas como herramientas eficaces, en el desarrollo de tratamientos estéticos. Se considera que la holística es un enfoque de las terapia alternativa aplicada a la medicina. Se basa en la concepción del ser humano como un todo y no sólo la suma de sus partes. En este sentido, la medicina holística, indica, que para un correcto tratamiento terapéutico, se debe tener en cuenta el “equilibrio”. Se utiliza en el tratamiento de problemas de carácter físico (por ejemplo, dolores musculares) y también psicológico (ansiedad, depresión, entre otros). Utiliza métodos tradicionales y naturales aunque también modernos. Dentro de la medicina holística se suele incluir la homeopatía, la fitoterapia y la acupuntura.

El masaje holístico Es una forma de tratamiento a nivel físico y mental basado en una concepción integral de la persona. Este tipo de masaje busca mantener o recuperar la salud física y mental, la armonía y el equilibrio natural. El masaje holístico procede de prácticas tradicionales, en especial de Oriente. Se incluyen diferentes técnicas como la digitoterapia, la quiroterapia y gemoterapia. De una forma genérica, el masaje holístico busca la energía que se encuentra acumulada y bloqueada para liberarla a través de estímulos y su conexión con aspectos mentales. www.significacos. com Hacen parte de este amplio conjunto de terapias la cromoterapia, la musicoterapia, la reflexología, la frutoterapia y la aromaterapia, entre otros.

¿Cómo trabajan las terapias alternativas?

Según creencias orientales, los chakras son centros invisibles distribuidos en el cuerpo, que regulan nuestra vida física y mental mediante el intercambio de energía con el exterior.

La cromoterapia es un método de armonización que ayuda a la curación natural de ciertas enfermedades por medio de los colores. Los colores corresponden a vibraciones que tienen velocidades, longitudes y ritmos de ondas diferentes, estos ejercen una influencia física, psíquica y emocional, de las cuales, no somos consistentes en general y que permite a nuestra energía vital tener un estado que facilita la autosanción. @Naturalmedic


La digitoterápia o digitopresión tiene la misma base que la acupuntura, pero en vez de emplear agujas, estimula con los dedos los puntos chinos, situados en lugares precisos del cuerpo, unidos entre sí por los meridianos, que son vasos conductores de energía que los chinos llaman “Chi”, equilibrando y armonizado de esta manera la vitalidad del ser, combinado perfectamente con cualquier terapia alternativa.

La gemoterapia

es utilizada para reconfortar, canalizar, armonizar, proteger, sanar y dar claridad mental. Su finalidad es generar energía y optimizarla para la curación. Los cristales en especial los cuarzos, poseen vibraciones que interfieren sobre la vibración de otros cuerpos y la alteran positiva o negativamente. La función de los distintos cristales, es trabajar sobre la energía que envuelve al paciente, para devolverle el equilibrio natural que ha perdido.

La musicoterapia, es una disciplina científica joven, que parte de la medicina y la psicología, para obtener a través de la música excelentes resultados terapéuticos, actuando como facilitador en el bienestar y desarrollo integral humano. Estas son algunas de las terapias alternativas – de las muchas que existen- que combinadas entre si y bien utilizadas, logran grandes resultados a nivel estético.

Katerine Gómez Cosmetología Estética Docente Medised


ARTRITIS REUMATOIDEA La artritis reumatoidea (AR), es una enfermedad sistémica autoinmune, caracterizada por una inflamación crónica de las articulaciones, que produce su destrucción progresiva, dando lugar a distintos grados de deformidad e incapacidad funcional. Se manifiesta principalmente por la presencia de dolor “sordo” en las articulaciones afectadas, que inicialmente, puede ser leve e intermitente, pero que puede llegar a ser muy intenso y persistente; el dolor se asocia a otros síntomas como inflamación, rigidez y reducción de la movilidad y la funcionalidad. En la actualidad, la Artritis Reumatoidea (AR) afecta a más de seis millones de personas en el mundo, es una enfermedad cuya incidencia es tres veces mayor entre la población adulta femenina con respecto a la masculina, se manifiesta en las edades comprendidas entre los 40 y los 50 años. La artritis reumatoidea según la Organización Mundial de la Salud (OMS), está ampliamente distribuida en el mundo y su prevalencia es de aproximadamente el 1% de la población (oscila entre el 0.3 y el 2.1%) y una incidencia de 0.5 casos anuales por 1000 habitantes, donde las mujeres se ven afectadas tres veces más que los hombres, genera un deterioro de la calidad de vida de quien la padece, ya que afecta sus funciones motoras y síntomas como dolor causado por la enfermedad. Se ha descrito que las personas con AR experimentan más pérdida funcional que las personas con otras enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), en todos los campos de la actividad humana como trabajo, recreación y relaciones sociales. En Estados Unidos la prevalencia de la AR, alcanza cifras alarmantes porque 49.9 millones de adultos la padecen, de ellos 3.1 millones son hispanos, y se asocia a limitación en sus actividades diarias, discapacidad laboral, menor calidad de vida y altos costos de atención médica. Por tal razón, es un problema de salud pública en este país, así mismo genera un impacto socioeconómico e incremento en el uso de los servicios de salud, con 9 millones de visitas médicas, 250.000 hospitalizaciones anuales, pérdida de 17.6 billones en salarios, así mismo invalidez permanente de 2.5% por año, con una tasa estandarizada de 2.26, demostrándose una reducción en su expectativa de vida. Del mismo modo, en México el 1.6 % de los 112 millones de la población general padece artritis reumatoidea, afectando


así, más mujeres que hombres en una relación de tres a uno, afectando a adultos jóvenes entre 20 a 50 años que es la edad productiva, por lo que se presenta discapacidad laboral, un aumento de costos a nivel familiar y costos anuales por más de 600 dólares por persona. La AR se presenta en todas las zonas del mundo, a excepción de algunas zonas de África subsahariana y la población negra del Caribe, siempre en frecuencias más o menos variables entre el 0.2 % y el 2% de la población. En algunos asentamientos humanos, en especial en tribus cerradas de indios Americanos o de Esquimales, la frecuencia se dispara, mientras que en países del entorno Mediterráneo y en Asia la frecuencia de Artritis Reumatoidea es más baja, especialmente en Asia. En Colombia, la AR es una de las enfermedades crónicas no transmisibles más comunes y según la Asociación Colombiana de Reumatología afecta a más de 400 mil personas, su prevalencia es del 0.5% al 1%, es decir entre 250.000 y 450.000 personas la padecen. En relación con la mortalidad, se estima que entre 1990 al 2005 esta enfermedad se incrementó, pasando del 59 al 62.6%, disminuyendo la expectativa de vida a 5 años, para aquellas personas con formas severas de la enfermedad (más de 30 articulaciones inflamadas y pobre estado funcional), convirtiéndose así en la segunda causa de pérdida de años de vida saludable por discapacidad en mujeres entre los 15 y los 44 años. La AR conlleva un importante costo económico, estimándose un monto que supera los 1.2 millones de euros anules, de los cuales unos 400 millones corresponderían al gasto sanitario.Dentro de este contexto, en Colombia según Caballero, el promedio anual de gastos por enfermedad de personas con AR no complicada (sin incluir hospitalizaciones ni gastos por cirugía) es de 2’243.082 pacientes/año para el año 2002, se encontró que gastaron el 47% en compra de medicamentos, cuando a nivel internacional lo máximo era del 28%, de ahí que, los costos de la terapia de estos pacientes representan aproximadamente 20.000 millones de pesos anuales para el estado colombiano a través del Sistema de Seguridad Social y así, se establece que la AR es una enfermedad que si bien tiene costos inferiores a los trasplantes de corazón o médula ósea, es superior a la mayoría de los que generan otras enfermedades consideradas de alto costo o catastróficas.


En Bogotá, la incidencia en el año 2001 según Aragón, la AR constituye el 17,5% de todas las enfermedades reumáticas y el 58% de las enfermedades difusas del tejido conectivo, su prevalencia es de menor impacto en la comunidad, comparada con los hallazgos en la población hospitalaria, donde la prevalencia en mujeres fue del (82, 64%) y en hombres de (18, 36%), presentándose con mayor frecuencia entre los 35 y 40 años, con un notorio ascenso en las cifras para las mujeres, mientras que en hombres hay un aumento progresivo con la edad. Con lo anterior se hace evidente que la AR influye en la calidad de vida de las personas que la padecen causando depresión, asociada a los cambios degenerativos en las articulaciones, que le representan dificultad para realizar las actividades esenciales de la vida diaria, sobre todo las de carácter social, es decir, la persona es más vulnerable al estrés y disfruta menos en las actividades de ocio, todo ello inducido por la pérdida de habilidad y el dolor causado por su enfermedad. Por consiguiente cabe anotar el estudio realizado por la sociedad de reumatología española (SER) en al año 2000, en donde encontraron que de 130 pacientes 33.5% padecen de depresión en algún momento de su enfermedad, estos cambios hacen que se produzcan épocas de alteración en la conducta familiar, emocional o sexual, trastornos del sueño, del apetito o fatiga. Así mismo, es importante mencionar el estudio de Carrillo en el año 2005, en donde concluye que el grado de discapacidad aumenta en la medida en que aumenta el tiempo de evolución de la enfermedad, presentado como alteraciones más significativas en las actividades de la vida diaria, el levantarse, higiene y prensión; y a su vez tanto mujeres como hombres, evolucionan de forma similar hacia las secuelas incapacitantes, provocando una alta incidencia de disfunciones sexuales. La AR se constituye en la enfermedad músculo-esquelética, con mayores implicaciones para la persona, puesto que ésta, se ve limitada para realizar actividades diarias, como higiene personal, levantarse, comer, actividades de prensión, entre otras actividades que se reflejan en la disminución de la calidad de vida, alteración de la capacidad funcional, la integración laboral y el estado psicoemocional. Todos estos elementos se conforman como determinantes que se convierten en un reto para los profesionales de la


salud, entre ellos el profesional de enfermería, puesto que los pacientes con AR se hallan sometidos a convivir con la enfermedad en un contexto de atención y cuidado, no siempre adaptado a sus múltiples y variadas necesidades. Son pocos los estudios que se han realizado por parte de enfermería; la mayoría de ellos han sido realizado por médicos y están orientados a mejorar el tratamiento farmacológico, por lo cual se hace necesario que enfermería se involucre en el manejo de la discapacidad que tiene las personas con AR, puesto que se han dejado a un lado y no se les ha dado la importancia de prestar la atención necesaria, dando prioridad a otras enfermedades. Por tal razón, este estudio quiere resaltar la importancia del cuidado de enfermería de forma holística, donde se puedan involucrar varios campos, como la aplicación de los biológicos, la educación que se le brinda al paciente con respecto a su enfermedad y la mejor forma de convivir con ella. Conclusión: Se pudo concluir, con referencia a los resultados totales del instrumento, que un 54% se encuentra en parámetros normales (0,1- 1), es decir que pueden realizar sus actividades normalmente, pero con alguna discapacidad, la persona se encuentra con su enfermedad controlada. No obstante, un 43% se encuentran, en un parámetro donde presenta más dificultad para realizar las AVD (1,1-2) y un porcentaje más bajo (1.8 %), se encontraba en una incapacidad máxima de la enfermedad (mayor a 2), lo cual indica que la persona se hallaba en crisis y por lo tanto no podía realizar sus actividades por sí solo, por lo cual debía buscar ayuda de terceros.


ATENCION DOMICILIARIA EN COLOMBIA

Es sabido que en Colombia, el desarrollo de la atención domiciliaria es relativamente reciente. Su historia comienza hace dos décadas, con programas institucionales a cargo del estado, con el Control domiciliario para pacientes crónicos, que fueron evolucionando a sistemas asistenciales puntuales muy específicos, dirigidos y ejecutados en general por terapeutas de tipo físico y respiratorio, quienes inician el proceso de tecnificación de la asistencia en casa, a través de la monitoria de oxígeno y rehabilitación respiratoria. Esta última década se reconoce como la de mayor crecimiento en nivel científico y en número de grupos asistenciales domiciliarios, y su mayor característica es la utilización de la infusión de medicamentos parenterales, de allí que en 1993, con el inicio del sistema General de seguridad social en el país, las instituciones aseguradoras y prestadoras de salud volcaron su mirada a este recurso asistencial, que objetivamente genera un positivo resultado costo-beneficio y se perfila como una de las herramientas más valiosas de gestión sanitaria, en el marco del manejo de la salud pública y privada nacional. La modalidad de asistencia domiciliaria, es el conjunto de actividades que tienen como objetivo la prestación de servicios de salud en el hogar del usuario, dentro de su ambiente cotidiano, con una orientación integral, con atención en promoción y prevención terapéutica y rehabilitadora, con un trabajo en equipo del sector salud, paciente y familia. Según el acuerdo 008, de 2009 de la CRES (Comisión de Regulación en salud: en el artículo 28, cobertura de atención domiciliaria, las EPS podrán organizar la atención domiciliaria en su red de servicios, como una modalidad de atención, que beneficie al afiliado y mejore su calidad de

vida, siempre y cuando se asegure, la atención bajo las normas de calidad, adecuadas para el caso y de acuerdo con las condiciones y contenidos del Plan Obligatorio de Salud de cada régimen. Igualmente el artículo 29, contempla, la atención al paciente crónico somático, que sufre un proceso incurable o con discapacidad que limite su acceso al servicio intramural, previo concepto del profesional tratante, podrá ser tratado en forma integral, con el personal profesional, técnico y auxiliar calificado del sector salud en su domicilio, con la participación activa del grupo familiar o su cuidador. Su objetivo será, la atención y prevención de los principales factores de riesgo para la salud y la promoción de condiciones y estilos de vida saludables, fortaleciendo la capacidad de la comunidad y la de los diferentes niveles territoriales, para actuar, a través de los modelos de atención, tales como, salud familiar y comunitaria, atención primaria y atención domiciliaria”. En cuanto a equipamientos de la malla vial, la ubicación, y la accesibilidad de la sedes de las IPS destinadas a la prestación de servicios domiciliarios, son un elemento importante para la toma de decisiones, en la implementación del programa de atención domiciliaria, debido a que las adecuadas vías de acceso, permiten en mayor o menor medida la accesibilidad de los equipos de trabajo, personal administrativo, personal asistencial y profesional, facilitando el ingreso de los mismos, cuando se desplazan desde o hacia el domicilio del paciente.


Aspectos importantes a tener en cuenta, son las condiciones epidemiológicas de la población. Nuestro perfil de morbilidad en hospitalización domiciliaria muestra en su orden a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, Insuficiencia Cardiaca Congestiva, Neumonía, Diabetes Mellitus, Infección de Vías Urinarias, Accidente Cerebro vascular, hipertensión arterial, dentro de las diez primeras causas de egreso, siendo evidente el beneficio que se podría lograr con la implementación de un programa de atención domiciliaria adecuadamente realizado, de acuerdo a protocolos, y guías de manejo clínico establecidas, que pueden ser manejados a nivel domiciliario y de manera ágil, como es el caso del manejo de post-quirúrgicos, drenes, pacientes neurológicos en postración, y manejo del adulto mayor, con alteraciones mentales. Para cumplir con su objetivo, la atención domiciliaria, debe ofrecer los servicios con profesionales idóneos y personal de enfermería en el domicilio del paciente, con la participación activa de su núcleo familiar, de acuerdo al diagnóstico, pronóstico y objetivos clínicos, del equipo de salud tratante, beneficiando a cualquier tipo de población. Los derechos y deberes de los pacientes siguen siendo un aspecto fundamental, en estos modelos de atención en salud. Vale la pena mencionar y definir al cuidador informal. Podemos definirlo como la o las personas que no hacen parte de ninguna institución de salud o social y que cuidan personas que por alguna causa, (enfermedad, edad, invalidez o periodo de recuperación), depende de otra, para realizar las actividades propias de su vida diaria,(higiene, vestido, alimentación, ejercicio), a la vez que lo apoyan, para continuar y finalizar un manejo insaturado intrahospitalariamente. En conclusión, es la persona que apoya todas aquellas actividades que debe realizar una persona para mantener su independencia, su salud y su calidad de vida. Cuidar un enfermo en casa representa para el cuidador, el aprender una serie de actividades que le permitan realizar su labor en forma adecuada orientada a lograr el objetivo propuesto, motivo por el cual debe conocer diferentes técnicas de manejo y tener la información suficiente sobre qué hacer y cómo hacerlo. Por último, y de manera importante, resaltar la responsabilidad y compromiso de las instituciones aseguradoras y prestadoras de salud, que volcaron su mirada a este recurso asistencial, y respaldados por el sistema General de seguridad social, para que en el ejercicio de la prestación de los servicios domiciliarios, no solo genere un positivo resultado costo-beneficio, si no también, que se cumplan con todos los estándares de calidad a la luz de la resolución 1441 de 2013, con adecuadas

políticas de seguridad del paciente, para minimizar los riesgos, y favorecer su recuperación, brindando bienestar al paciente y su familia

MARTHA INES GRISALES LOAIZA Enfermera


BIBLIOGRAFÍA RODRÍGUEZ DE SOUZA Samuel, O Idioso na Família e na Sociedade: http://www.reflexoes.diarias.nom. br/PCASAIS/IDOSONAFAMILIAENASOCIEDADE.pdf Consultado el: (18-02-2011). LOST PAVARINI Sofía Cristina, JOAN BARHA Elizabeth, ZAZZETTA DE MENDIONDO Marisa Silvana Et al. La Familia y la Vulnerabilidad Social: Un estudio con Octogenarios.: http://www.scielo.br/pdf/rlae/v17n3/ es_15.pdf Consultado el: (18-02-2011).

Edicion N° 06  

Revista virtual PAIDEIA Edición # 06

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