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5° FORO MUNDIAL DE DERECHOS HUMANOS Todas las cuestionas abordadas más arriba – integración del desarrollo sostenible en un enfoque basado en los derechos humanos, proceso de expansión de las libertades como fin y medio del desarrollo sostenible, regulaciones jurídicas, niveles y reforma de la gobernanza estarán en el centro de 5º foro mundial de los derechos humanos que tendrá lugar en Nantes (Francia) desde el miércoles 22 de mayo hasta el sábado 25 de mayo de 2013…casi un año después del Rio+20.

SECRETARÍA PERMANENTE INTERNACIONAL

© DANIEL HAYDUK / IRIN

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DERECHOS HUMANOS Y GOBIERNOS LOCALES 34 rue Fouré. 44000 Nantes. France T 00 33 (0)2 51 83 70 10 / F 00 33 (0)2 51 82 84 75 / secretariat@spidh.org

www.spidh.org

Mientras Nantes será la Capital verde de Europa 2013, será la ocasión en particular de hacer el balance sobre las consecuencias concretas de la cumbre de la Tierra con las distintas partes, interesándose especialmente en dos grandes ejes

1. HACIA MÁS JUSTICIA: PARA EL PROGRESO SOCIAL, UN DESARROLLO JUSTO Y UN MEDIO AMBIENTE PROTEGIDO Con los temas siguientes (listado no exhaustivo) • Lucha en contra de la pobreza, de las discriminaciones y para el derecho al desarrollo : trabajo decente, derechos de los migrantes, igualdad de "género", derecho a la alimentación, acceso a la tierra, al agua potable y al saneamiento. • Derecho a un medio ambiente sano, a la salud y a la protección social. • Responsabilidad societal y medioambiental de las empresas y de las organizaciones : hacia un reforzamiento de la transparencia de las empresas en materia fiscal, social y medioambiental. • Acceso a la justicia y para su efectividad (frente a las amenazas a las normas internacionales del trabajo, del medio ambiente…).

En colaboración con: La Cité Nantes Events Center / 5 rue de Valmy / BP 24102 / 44041 Nantes CEDEX 1 / France. T 00 33 (0)2 51 88 20 00 / contact@lacite-nantes.fr

www.lacite-nantes.fr

5° FORO MUNDIAL DE DERECHOS HUMANOS

Desarrollo sostenible / Derechos humanos: ¿un mismo combate?

2. HACIA MÁS DEMOCRACIA SOCIAL Y MEDIOAMBIENTAL : PARA UNA GOBERNANZA DEMOCRÁTICA REFORZADA Con los temas siguientes (listado no exhaustivo) • Reforma de las gobernanzas internacional, nacional y local : para un derecho del medio ambiente internacional, para una participación ciudadana efectiva (co-elaboración de las políticas públicas). • Reconocimiento y participación ciudadanas de los "sin voz", de los pueblos autóctonos… • Libertad de informar, acceso a la información y a la formación científicas, acceso de todos a las nuevas tecnologías, derecho a la educación, a la enseñanza y a la formación continua.

© DANIEL HAYDUK/IRIN

Con el apoyo de:

NANTES – FRANCIA /  22 - 25 DE MAYO 2013 LA CITÉ–NANTES EVENTS CENTER


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PARA EL PROGRESO SOCIAL, UN DESARROLLO JUSTO, UN MEDIO AMBIENTE PROTEGIDO Y UNA DEMOCRACIA REFORZADA Veinte años después de la cumbre de la Tierra de 1992, la conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible de junio 2012 (Rio+20) es la ocasión de un nuevo punto de partida que integra las preocupaciones vinculadas con el medio ambiente y el desarrollo. Más allá de los debates en torno a las cuestiones medioambientales en el sentido estricto, Rio+20 representa también una formidable oportunidad para hacer que se encuentren dos mundos a la vez distintos e interdependientes: el de la protección del medio ambiente y el de la solidaridad internacional, en una síntesis que pone en el centro de la reflexión y de la acción la cuestión de los derechos humanos a escala mundial. Se trata pues del porvenir de las generaciones venideras. Frente al círculo vicioso de la crisis y de la mundialización, numerosos actores representados en Rio están hoy preocupados frente a tentativas para minimizar, incluso suprimir cualquier referencia a las obligaciones de los derechos humanos, entre ellos los derechos sociales que están en el centro de los objetivos del milenario para el desarrollo en el horizonte 2015. Incluso la referencia a un medio ambiente preservado y sano, considerada como un derecho, aparece de manera muy discreta en los documentos preparatorios. En consecuencia, numerosas organizaciones de la sociedad civil se preocupan por “una situación que está amenazando seriamente los derechos de todos los pueblos y que no deja de plantear el problema de la relevancia del papel de las Naciones Unidas”1. Y esto tanto más cuanto que los difíciles y frágiles avances de las negociaciones internacionales sobre el clima llevan a interrogarse sobre la eficacia del sistema multilateral. Los derechos humanos no pueden ser una variable de ajuste, ya sea el derecho a la alimentación y a una comida sana, el derecho al agua potable y al saneamiento, el derecho a una vivienda adecuada, el derecho a un trabajo decente, a la sanidad, a la seguridad social o el derecho al desarrollo. Los derechos civiles y políticos, ya sea el derecho de la libertad de información o de la libertad de asociación, incluso de la libertad sindical, el derecho a la educación o de la participación política, son ellos mismos indisociables de la seguridad humana y del desarrollo sostenible. De hecho, se trata de promover todos los derechos humanos para todos los hombres. En tales condiciones, mientras cada vez más individuos y organizaciones ponen en tela de juicio el modelo económico dominante, desestabilizado por una crisis financiera mundial, algunos no vacilan en cuestionar el mismo concepto de desarrollo sostenible. Un concepto considerado por algunos como la postiza detrás de la cual se esconderían los intereses particulares de los defensores de una economía neo-liberal de hecho poca respetuosa de la efectividad de los derechos, y sobre todo de los derechos sociales. No obstante, según una concepción ampliamente

compartida, el desarrollo sostenible es la condición necesaria para la preservación de la biosfera. Se define como la búsqueda de un equilibrio – entre las tres dimensiones interdependientes de la sociedad humana: medioambiental, económica y social – que es imprescindible alcanzar so pena de una regresión global de la humanidad en un planeta exangüe. Se entiende la emergencia de esta necesidad pero esto no impide interrogarse sobre la sustancia del desarrollo sostenible y de su relación con el derecho internacional de los derechos humanos. ¿Se puede incluir este concepto en la modernidad del concepto de desarrollo sostenible? Más allá de las diferencias entre un enfoque económico que pone el acento sobre las necesidades, y un enfoque jurídico basado en los derechos individuales y colectivos, ¿no existe una convergencia vinculada con una exigencia de liberación del hombre?

Este proceso de expansión de las libertades, que viene a la par con regulaciones jurídicas necesarias (naciones e internacionales), es competencia de los Estados. Unos Estados que, por lo menos en todos los países democráticos, siguen siendo los principales garantes o dispensadores de los derechos humanos y que en todos casos son sus primeros deudores. Pero los retos planetarios imponen también una nueva gobernanza mundial, para ir más allá de la ley del más fuerte y de la competencia salvaje, con sus consecuencias en materia de dumping social, de precariedad y de deslocalización. En materia de cambio climático, el egoísmo sagrado del “cada cual a lo suyo” es suicidario. Las empresas multinacionales tienen también un papel esencial que desempeñar para respetar los términos del “pacto mundial” que asocia estrechamente los derechos humanos, los derechos de los trabajadores, la protección del medio ambiente y la lucha en contra de la corrupción La vuelta a una economía real frente a la burbuja especulativa impone también una nueva forma de responsabilidad societal y medioambiental de las empresas que no tiene el provecho inmediato como único objetivo, en el casino de los pabellones de conveniencia y de los paraísos fiscales.

Se suele pasar por alto los últimos artículos de la Declaración universal de los derechos humanos que sitúan los derechos en un contexto más amplio. Según el artículo 28, “Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos”. Esto es afirmar en algunas palabras la exigencia no sólo de una verdadera democracia social sino también de una gobernanza mundial, garantes de un “orden” justo y equitable. Tal como lo dice el artículo 29 de la Declaración de 1948, “Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad”. El desarrollo individual viene a la par con la solidaridad internacional, pero debemos tomar en cuenta la misma Humanidad en su entorno natural. La paz, la justicia y el desarrollo son inseparables del sitio del hombre en su biosfera y del equilibrio del planeta.

Aunque se suele olvidarles demasiado, los gobiernos locales, más cerca de las poblaciones y de los territorios, están particularmente interesados tanto por las problemáticas concretas de protección natural y del desarrollo sostenible como por las de los derechos humanos. Organizadas en redes internacionales (CGLU, Eurociudades, ICLEI…) se convirtieron en interlocutores reconocidos desde hace años por las organizaciones internacionales. Además, la colaboración entes locales – ONG de terreno permite a menudo desmultiplicar la eficacia de las acciones implementadas, en particular en el marco de la cooperación descentralizada.

Los derechos humanos son a la vez un fin y un medio del desarrollo personal y social; representan objetivos de plenitud para cada persona y al mismo tiempo factores de desarrollo de una sociedad democrática; garantizan capacidades fundamentales para cada persona que le permitan ejercer libertades y responsabilidades en el seno de relaciones sociales entremezcladas. La realización de cada derecho, libertad y responsabilidad permite pues el desarrollo de un recurso humano capaz de participar en el respeto de los equilibrios no sólo civiles y políticos sino también ecológicos, económicos y sociales.2 Amartya Sen daba esta definición del desarrollo3: “Esencialmente, entiendo el desarrollo como un proceso de expansión de las libertades verdaderas de las que las personas pueden disfrutar. De esta manera, la expansión de las libertades constituye a la vez el fin primero y el medio principal del desarrollo, lo que llamo respectivamente el “papel constitutivo” y el “papel instrumental” de la libertad en el desarrollo”.

Por fin, en cada extremo de la cadena, habrá que poner el acento en el refuerzo democrático de la gobernanza – local y global – si queremos que todos los actores interesados por un desarrollo sostenible fundamentado sobre los derechos humanos puedan actuar en un marco político aceptado y abierto a las evoluciones urgentes que necesitan la planeta y los seres vivientes. Mientras que las expectativas hacia la conferencia sobre el desarrollo sostenible “Rio+20” son fuertes, en un contexto duradero de crisis mundial, el foro de Nantes tendrá toda la perspectiva necesaria como para hacer un balance de la conferencia de junio de 2012, abriendo así nuevas pistas de reflexión y de movilización colectiva. 1

Petición ¡Los derechos en peligro!  Carta abierta al Secretario General de las Naciones Unidas: http://www.ipetitions.com/petition/rightsatrisk/ 2 Documentos de síntesis DS19 del Instituto interdisciplinario de ética y derechos humanos de la Universidad de Friburgo (Suiza) : 1 www.unifr.ch/iiedh 3 Amartya Sen, Development as Freedom, 1999. 3 Traducción española: Desarrollo y libertad. Capítulo 8, pág. 56 (en la versión francesa). 1


5o Foro mundial de derechos humanos