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magazine de arte contemporテ。neo OTOテ前 [2012] 10***

RE*EVOLUT!ON El combate de las ideas


SUMARIO

RE*EVOLUT!ON

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PORTADA: MARKUS RICO

STAFF Dirección: movimente Dirección de arte y diseño web: Alejandro Bazal, Mario Izquierdo, Rocío Montoya Producción: Luis Alenda Dirección de moda: Alejandro Meitín Dirección de publicidad: Borja Otero Redacción: Alba Ciordia, Ángel Román, El Hombre Confuso, elZurdo, P. Hans, Roberto Silván, Ruth Martín Sánchez

▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲ DOZE Magazine no se hace responsable de las opiniones de sus colaboradores. Esta publicación respeta los derechos de autor de cada uno de los artistas que han participado en el número. Para hacer uso de este material o cualquiera de sus secciones, se necesita el consentimiento expreso del equipo directivo

▲▲▲▲▲▲▲▲▲ DOZE Magazine ISSN 2171-8628 Paseo de la Florida, 21 - 1ºD 28008 Madrid www.doze-mag.com info@doze-mag.com


DESTACADOS

REPORTAJE Sarah Small ▲▲▲ El retrato, abordado desde la improvisación, es la vía comunicativa de Sarah Small, una artista que representa los distintos comportamientos de la naturaleza humana con el fin de conseguir situaciones auténticas. Teatralidad, humor y psicología conforman un cóctel explosivo para explorar las relaciones que surgen entre individuos absolutamente dispares.

012 ENTREVISTA Fernando Halcón ▲▲▲ La hostilidad, el desconcierto y las preocupaciones de la existencia dentro del caótico labertinto social que nos rodea, son algunos de los temas que Fernando Halcón nos plantea en sus trabajos. Su obra, híbrido entre la ilustración y el collage, pretende generar un diálogo abierto a múltiples interpretaciones y un reflejo de nuestros esperpentos vitales.

092 COLABORADORES

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058

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ARTE

MODA

012. Sarah Small 018. Alejandro Cartagena 026. Kyle Thompson 036. Thomas Chéné 044. Alex Kisilevich 050. John Crawford

060. Christian Rex van Minnen 068. Andrew Huang 072. Scott G. Brooks 078. Boa Mistura 086. Hanoch Piven 092. Fernando Halcón

108. Markus Rico 118. Rocío Montoya 132. Adolfo López 144. Máximo Arroyo 150. Esther Carrascal

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EL COMBATE DE LAS IDEAS Cuando el ignorante gobierna nuestras vidas, el arte puede terminar gravándose con un 21 por ciento de IVA. Cuando la gestión se fundamenta en desproteger la cultura en aras de la supervivencia de un estado, es la propia nación la que está en serio peligro de supervivencia. Porque entender el arte como un bien de consumo más es simplemente cuantificar y cosificar aquello que va más allá de los números que pretenden obtener la cuadratura del círculo. El valor, un principio que pasa por uno de sus peores momentos, se presenta para algunos como un elemento superficial y carente de cualquier espacio o reconocimiento social; sin embargo, para muchos otros es el origen básico y elemental que se precisa para dar forma a un mundo guiado por el humanismo y el bien común.

EDITORIAL

RE*EVOLUT!ON se presenta así como un espacio en el que queremos dar cabida a esas miradas que fijan su horizonte más allá de los billetes. Ideas que se materializan en pequeñas joyas que dejan de ser fotografías, ilustraciones, collages o editoriales de moda para convertirse en sensaciones, recuerdos y replanteamientos que se vuelven necesarios al intentar hacer frente a un inhóspito mundo gobernado por hombres de negro y primas de riesgo. Consideramos que la revolución está ahora en recuperar aquellos valores que han guiado a nuestra sociedad a lo largo de los años. Los valientes no persiguen otra cosa que imponer la ética como origen de toda sociedad equilibrada, olvidando los intereses particulares y partidistas y dejando el protagonismo a una entidad superior que va más allá de cualquier personalismo. Las obras de los artistas que forman parte de este número son la voz que trata de hacer ver que la cultura es una parte esencial de nuestra sociedad. Planteamientos que bien merecen una protección por parte de los de arriba ya que serán sus obras (junto con las de muchos otros) las que quedarán en el imaginario colectivo durante generaciones. Los experimentos visuales, los sentimientos, el humor, la imaginación o las reivindicaciones son las armas con las que queremos combatir el gris que inunda el mundo. Os hacemos partícipes de esta aventura ya que necesitamos un ejército que personas que implanten la luz y el color en nuestras vidas. Dirección de DOZE Magazine


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El feĂ­smo ilustrado

El feĂ­smo ilustrado 6


La belleza, ese concepto efímero, frágil y fugaz que todos anhelamos, lo guardaremos en el último cajón de nuestro armario. Desdibujaremos el deseo, torceremos las líneas rectas y, en nuestra próxima edición, esconderemos el maquillaje para surcar el complicado sendero de lo antiestético. Representaremos lo repugnante, lo deforme, lo sucio y lo desagradable, en busca de una autenticidad ajena a los estereotipos y tendencias a los que la sociedad nos somete cada día. Porque la fealdad esconde innumerables secretos que se dan de bruces contra una puerta cerrada, Creep será la llave que abra paso al abismo entre lo que nos seduce y lo que repelemos. Si no tienes complejos o quieres luchar contra ellos, te invitamos a formar parte de nuestro siguiente número y a demostrar que los cánones están para romperlos. Si quieres participar, puedes conocer todos los detalles en la sección COLABORA de nuestra página web.

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ILUSTRACIÓN: FRANCISCO IGLESIAS HTTP://FRANILUSTRACION.BLOGSPOT.COM.ES


APRENDIENDO DE LA OBSERVACIÓN DE LA NATURALEZA TEXTO ÁNGEL ROMÁN · WWW.ANGELROMAN.NET

El griego Aristóteles se fijó en la observación de la naturaleza para establecer una interesante teoría del empirismo, cuya principal aportación al mundo del pensamiento se basa en entender que todo conocimiento humano pasa por la experimentación. Desde el siglo IV a.C. hasta la actualidad, la realidad asume su propio principio de sugestión cognitiva a través de diversos planteamientos sociales, políticos, culturales, económicos, etc. Estos planteamientos han ocasionado diversos cimientos de lo que denominamos comúnmente civilizaciones, cuyo denominador común es la gestión de los recursos tangibles (dinero, alimentos, tierra, población...) e intangibles (sexo, conocimiento, saber...). Sobre estos recursos los humanos hemos construido sociedades que, en determinados momentos, han sido más abiertas o cerradas dependiendo del grado de gestión de dichos recursos. Es como la lucha entre dos modelos de relación incompatibles, una metáfora perfecta de la época que estamos viviendo en las sociedades tecnológicas del siglo XXI con las empresas Apple y Google. Unos comparten y otros retienen. Así de tensas están las cosas en el nuevo milenio. Llevo varios meses dando una vuelta al concepto de permacultura que, gracias a mi amiga Is Creativity, me ha proporcionado una mirada distinta al mundo actual. Su creciente interés por la biocultura, bioempresa, bioorganización, bioenocomía y, en resumen, por todo aquello que sea estructurado como una entidad natural propicia un impacto en el diseño de toda gestión social. Permacultura es un concepto que los ecologistas Bill Mollison y Davi Holmgren definieron en los años setenta para hablar de un nuevo modelo ecológico basado en el equilibrio entre con-

sumo y recursos naturales, para preservar un futuro natural más óptimo a las generaciones siguientes. Dicho concepto se ha visto ampliado hasta abrir sus fronteras a la sostenibilidad de los recursos naturales, sociales y económicos. Es, al fin y al cabo, una forma de entender la cultura desde un principio ético de mirar al mundo, no es solo de ser ecologista o no, sino de saber que la naturaleza es sabia porque mantiene el equilibrio. Sobre este principio de observación de la naturaleza se pueden aprender muchas cosas, ya que todos los elementos que la integran tienen su propia funcionalidad y misión. Toda organización, del tipo que sea, debe asumir que los integrantes de su comunidad establezcan una fuerte relación entre sí para estar conectados. En definitiva, funcionan como un organismo biológico, donde nada sobra y todo se interconexiona. La mejor de la revoluciones posibles estaría condicionada por establecer una dinámica integradora entre sus participantes, incluyente y nunca excluyente, donde todo forma parte de un todo. Fluyen en equilibrio. Pero una revolución es un giro, una modificación y un cambio de un estado a otro. Es un desequilibrio, una tensión que espera a ser resuelta a través del propio movimiento. La mejor de la revoluciones está precisamente en la ReEvolución, en la armonía de las partes, de las ideas, porque solamente trabajando sobre el concepto de la construcción se puede mantener la cohesión social. La revolución es sinónimo de cambio y variación, de destrucción de una cosa por otra, pero lo realmente importante es la mutación, la transformación y la mejora de una idea. ReEvolución es repensar la evolución humana desde una revolución natural en equidad entre los pares hombre-naturaleza.

Los sistemas naturales proporcionan su propio equilibrio a base de autogestinarse sus propios recursos, a no malgastarlos, a cuidar de su entorno y a respetar a la naturaleza. Las revoluciones son necesarias porque restauran el equilibrio perdido (para bien o para mal). Para el filósofo Slavoj Zîzêk “es mucho más fácil (para la sociedad actual) imaginar el fin de toda la vida en la Tierra que un mucho más modesto cambio radical en el capitalismo”. Pero para la mirada occidental, asentada sobre los principios del caos, donde el gusto por el apocalipsis ha propiciado una imaginería visual muy potente y en el que se prefiere mostrar el exterminio y la muerte antes que la reconciliación y la vida, la solución final es el único camino posible a la revolución. El fin como principio existencial, prueba de ello son los antecedentes que el cristianismo ha especulado sobre las sociedades modernas. Una inquietante imagen del hombre que arroja sobre la metáfora del vacío (muerte) su propia aniquilación. Sinceramente, prefiero la reconstrucción antes que la destrucción, porque reconstruir facilita la redirección de la mirada hacia otras posibilidades económicas, ideológicas, políticas, culturales, etc. La ReEvolución brinda una capacidad de observación de lo humano desde una perspectiva que ofrece una reconciliación del hombre con lo natural, no desde una óptica de la aniquilación sino de la mejora de la realidad ya existente. Y eso es en sí mismo una gran revolución, porque contiene las bases de un idea que supura un proceso de entendimiento y de integración con lo que no se conoce. De la misma manera que el cuerpo está avocado a gestionar todos sus órganos para su correcto funcionamiento, la sociedad también lo debe de estar con sus miembros integrantes, por muy dispares que estos sean. ▲ 9


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NO ESTAMOS PERO SE NOS ESPERA TEXTO ROBERTO SILVÁN

La gente debería salir a la calle en tropel. ¿Acaso pensamos que son suficientes los tres que exponen sus quejas, sus sueños, sus miedos? Son una minoría ruidosa, pero una minoría al fin y al cabo. Las aceras están huérfanas. Los edificios esperan con tristeza el eco de los gritos rebotando en sus fachadas. Ahora la gente solo sale a la calle para celebrar que su selección de fútbol ha ganado una Eurocopa. Debería haber doradas concentraciones en las calles de todas las ciudades del mundo. En Madrid, Barcelona, Nueva York, Lisboa, Berlín... Las mentes del mundo están anestesiadas, sumidas en un letargo de una noche que ya dura demasiados días. Una noche en la que ya se ha empezado a escuchar el martilleante sonido de las agujas de un reloj que no deja descansar, ni dormir, ni soñar despierto. Y ante esta molesta modorra hay varias opciones. La primera, la más cómoda: escuchar y dejarte llevar por la impasibilidad, la indiferencia y el desinterés que conducen a la inmovilidad. Una segunda opción más práctica que efectiva: ahogar el repiqueteo de las manillas escondiendo el reloj en un cajón, entre la ropa interior. Y la tercera alternativa, la de la acción real: abrir la ventana y lanzar el maldito reloj bajo la jungla de coches y camiones pesados y comprar un reloj digital, un reloj que informe de la hora y la fecha en las que nos ha tocado vivir, en vez de acentuar –como pasos a la muerte–, los segundos con sus siniestros clics. Porque ha llegado el momento de volver a evolucionar. Deberíamos adocenarnos menos y ‘adozenarnos’ más. Unos quieren hacer el amor, otros follar, otros, simplemente, matar. Matar el tiempo mientras la vida les pasa por encima con su perverso péndulo. Hoy duermes, mañana no. Hoy comes, mañana quizás. Hoy vives, mañana sobrevives, o supervives, o mueres. Nos han vendido el egoísmo como un concepto negativo y perjudicial. Pero quizá deberíamos aprender a ser la generación del egoísmo. Porque pensar en nosotros mismos puede ser la clave para salvarnos y escapar de una situación estancada. Una generación entera pensando egoístamente en su propia supervivencia sería la generación perfecta, una verdadera solución, partiendo del sentimiento particular de un inmenso colectivo.

Ya lo decía Robinson Jeffers, ‘muéstrale al sol tu ira’. Las calles huérfanas, los edificios tristes y el sol ardiente nos están esperando desde hace tiempo. El escenario está preparado, el guión está escrito. Solo nos queda meternos en él y empezar a interpretar el papel de nuestras vidas, antes de que caiga el telón, antes de que nos doblen, antes de que nos domen, antes de que nos domestiquen, para evitar convertirnos en dinosaurios que arrasen con todo lo que encuentren a su paso, antes de que acabemos con todo y ya no nos quede más opción que la de devorarnos unos a otros y nos condenemos a la extinción. ▲


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“UNA IMAGEN ME EMOCIONA Y CULMINA EN EL ÉXITO CUANDO ENCIERRA ALGÚN MISTERIO QUE NO ALCANZO A ENTENDER” Sarah Small A veces nos cruzamos con personas que no pretenden deslumbrar desde lo técnico, sino desde las emociones. Y Sarah Small es un claro ejemplo de ello. A rasgos generales podríamos tratar de definirla como una artista transgresora capaz de generar impactantes imágenes, pero nosotros queremos saber mucho más sobre ella. TEXTO ROCÍO MONTOYA

Sarah Small es una fotógrafa curiosa e hiperactiva y una de las claves más significativas en su evolución creativa ha sido su ávido apetito por conocer a gente, a mucha gente nueva con la que entablar meteóricamente un diálogo íntimo. Los vínculos emocionales con sus modelos conforman la base simbólica de un trabajo provocativo, visceral y propiamente suyo. Hemos tenido el placer de hablar con ella acerca de sus inquietudes y de un proyecto de grandísima envergadura que hará escala en España el próximo año: “Tableu Vivant of Delirium Constructions”. ▲▲▲▲▲▲ Y como dictan las reglas empezaremos por el principio... Sarah Small nació en Washington DC en 1979, en el seno de una familia de músicos, psiquiatras y fanáticos de la ópera. Su madre toca el laúd renacentista y su padre es pianista y compositor de música moderna. Cuando tenía cuatro años soñaba con convertirse en techadora profesional y vislumbrar el mundo desde las alturas. A los nueve años decidió que prefería ser cirujana pediátrica y su vocación como fotógrafa fue el resultado de un proceso natural, evocado por la curiosidad incipiente de la artista, al alcanzar la edad de trece años. Fue en este momento cuándo supo que quería pasar el resto de su vida dedicada a la imagen. Anna Shneiderman, que en aquel entonces era su mejor amiga, la enseño a utilizar una cámara durante su estancia en un campamento de verano. Este aprendizaje la puso eufórica desde el comienzo y le resultó tan divertido que nunca más ha podido concebir la fotografía como un trabajo, sino como un juego. “Ese mismo verano me besé por primera vez en una habitación en completa oscuridad, él


tenía quince años y yo trece. Era el chico de mis sueños y después de esta experiencia empecé a pasar gran parte de mi tiempo en el cuarto oscuro” - nos cuenta Sarah divertida. Y fue así como floreció su precoz carrera fotográfica, pasando horas y horas en Dupont Circle (Washintong DC) en busca de nuevos temas e interacciones para fotografiar. Entre sus fichajes había repartidores de cartas, ciclistas, mendigos, hombres de negocios, mujeres embarazadas y niños. Ahora, con sede en Nueva York, adora especialmente el metro de esta bulliciosa ciudad, un foco de inspiración donde encuentra un sin fin de personas cercanas entre sí que normalmente no eligen pasar tiempo juntos. Uno de los motores que la han impulsado a seguir trabajando como fotógrafa ha sido su fascinación continúa con la interacción humana. Las personas son, para Sarah, como cajas de sorpresas y siente una gran debilidad por ese carácter impresivible de su proceso creativo. No trabaja con ideas preconcebidas, su obra surge a través de la improvisación y sus resultados son inimaginables antes de desarrollar cada sesión. “Con o sin cámara, lo que más me hace disfrutar es estar rodeada de gente, me encanta navegar en mi particular búsqueda de la verdad y ser testigo de lo que ocurre a mi alrededor como intermediaria” - explica. ▲▲▲▲▲▲

Leroy watching Sandy

Al observar las imágenes de Sarah no podemos omitir una pregunta obligada para comprender su trabajo. ¿Qué está tratando de expresar a través de su arte? “Tanto si realizo una fotografía artística como una producción de moda, todas mis imágenes están orientadas hacia la misma intencionalidad. Me interesan las tensiones no resueltas entre lo ordinario y lo inverosímil” - explica. Su método de trabajo consiste en idear escenarios y reunir a personas de muy diferentes índoles, lo que le permite inmortalizar a sus modelos en lugares inesperados, y nos aclara que, aunque como fotógrafa hay implícita una labor documental, siente que su obra se acerca más a una improvisación teatral de los acontecimientos. Además de humanos también retrata animales con el objetivo de estudiar esa estrecha relación entre ambas especies. Generalmente sus modelos protagonizan situaciones que no se corresponden con la realidad y construye lo que ella denomina “fantasías inquietantes”, reuniendo a ancianos con personas más jóvenes y dirigiéndolos juntos hacia un contexto nuevo. “Cuando mi percepción de una escena cambia inesperadamente y descubro una dinámica que surge de lo repentino y que es infinitamente explorable, es cuando siento que la imagen ya está hecha. Mi objetivo es desarmar a los espectadores, involucrarles en una narrativa de otro modo inaccesible y representar estos momentos mediante el cuidado exhaustivo de la composición y el color. Solo pretendo crear una obra provocativa, un tanto oscura y humorística y plantear nuevas preguntas. Aterrizar en soluciones rápidas no me interesa en absoluto” - explica. Cuando le planteamos qué es lo más frustrante de su trabajo como fotógrafa Sarah nos detalla 13


Laura at Evelyns algunos puntos muy interesantes. Por ejemplo, encontrar el equilibrio entre los aspectos técnicos y su enfoque creativo. La atmósfera que se genera en sus sesiones es lúdica y experimental, una vía para explorar de forma segura y sin interrupciones, que culmine en reacciones auténticas por parte de los modelos. Debido a esto, siempre ha tenido una lucha irrevocable con sus asistentes, que son imprescindibles y de gran utilidad en muchos casos, pero que dificultan las relaciones entre fotógrafa y fotografiado, viéndose obligada en numerosas ocasiones a sacrificar el entorno técnico ideal -luces, sombras, contrastespara no interrumpir los impulsos sensoriales. ▲▲▲▲▲▲ A lo largo de estas páginas hemos realizado una selección de sus fotografías fijas, pero cabe destacar que en estos momentos se encuentra inmersa en un proyecto de gran envergadura, nos referimos a “Tableu Vivant of Delirium Constructions”, una gira internacional compuesta por instalaciones a tiempo real en las que también evidencia las situaciones improbables o imposibles reflejadas en sus fotografías. Para este proyecto Sarah está trabajando con un elenco de 120 personas, reunidas desde lejanos confines. Los protagonistas son modelos, actores y, en la mayoría de los casos, personas reales de distintas generaciones que crean un microcosmos de la humanidad. En la performance también integra ejercicios de canto y respiración – ópera

“Mi objetivo es fomentar la conexión en tiempo real y la intimidad entre generaciones, culturas y antecedentes de los individuos, para expresar verdades auténticas en un ambiente seguro”


francesa e italiana y cantos corales búlgaros a capella – y dirige a sus intérpretes a través de expresiones corporales de identidad, trabajando con el sonido que reverbera en el interior de cada individuo y en el todo colectivo, para difuminar la línea separatoria entre el escenario y el público. “Alineo a varios tipos de personas, vestidos con atuendos o desnudos, que escenifican pasajes de la historia del arte y de su propias experiencias personales. Los participantes y la audiencia son personas de todas las edades, clases y procedencias, artistas e individuos de la calle, obreros y celebridades, seres imperfectos y fashionistas, intelectuales, científicos, filósofos... y así sucesivamente” - explica. ▲▲▲▲▲▲ El resultado de Tableu Vivant of Delirium Constructions es una fusión entre disciplinas artísticas: pintura y fotografía caminando de puntillas sobre el borde de la inmersión al teatro. El show, en colaboración con Rima Fand, la directora musical, combina ópera clásica con folclore y arreglos de cuerda, y Vanes Walters es la coreógrafa y la creadora de la danza gestual que, en mitad de la obra, ofrece un número de interacciones en suspensión. En el proyecto, Sarah también explora los rituales matrimoniales específicos de cada cultura en el contexto de la actuación, oficiando en directo un enlace de pareja real para promover la conexión humana. “Quizás lo más importante es que Tableu es una comunidad de personajes inverosímiles, reunidos para crear algo nuevo a través de las sinergias y la improvisación” - explica. El equipo ha filmado, además, una película documental. A diferencia del teatro tradicional, el Tableu está arraigado a las identidades y relaciones entre las personas involucradas. La actuación se desarrolla en el individuo, en el aprendizaje y descubrimiento de si mismo y con los demás. Podríamos definirlo como una búsqueda humana de conexión e intimidad. ▲▲▲▲▲▲ Las dificultades en el sector del arte son universales y Sarah nos comenta lo complicado que resulta llevar a cabo un proyecto tan enorme, tan masivo y que requiere tantos recursos de producción. Nos cuenta que tanto ella como su equipo se encuentran en un proceso continuo de búsqueda de publicidad, puntos de venta y financiación, así como alianzas con organizaciones y personas a nivel mundial. Pero pese a las dificultades, ha sido capaz de promover un espacio en el que mucha gente (incluida ella misma) abre su corazón a los demás en una práctica espiritual que perpetúa con creces la motivación de la artista. Esta gira arrancará internacionalmente en 2013 y, si consigue el apoyo económico y del público, tendrá presencia en España. Así que lo dejamos caer... Sarah Small necesitará toda la ayuda y participación posible para realizar el show en nuestro país ¿No te gustaría participar?

Arriba: Kathryn Von Marks In Larissa Lap ▲ Centro: Lilly and leg ▲ Abajo: Arthur Flying

▲▲▲▲▲▲ Será cosa de los genes y, como cabía esperar, Sarah Small es una artista multidisciplinar y 15


polifacética. La música es otra de sus grandes pasiones y el núcleo principal de su inspiración. Durante su etapa de estudiante descubrió el álbum Les Mystere de Vix Bulgares e inmediatamente se sitió atrapada por el canto búlgaro. En 2001 se trasladó a Nueva York y se unió a un coro femenino del que surgió Black Sea Hotel and Hydra, un cuarteto de capella donde Sarah canta y arregla partituras vocales. La música es la corriente artística más influyente de su obra y en estos momentos está estudiando diseño de sonido para participar en la edición de su película documental. “Hace unos años me di cuenta de que mis piezas sonoras no encajaban realmente con la intencionalidad de mis composiciones fotográficas, éstas eran turbias, sensuales, al borde la disonancia y, al mismo tiempo, lúdicas y armónicamente densas. Por este motivo me he propuesto aprender a controlar el sonido, para trabajar con mi directora musical y componer las piezas de mi película. ¡Ahora me encuentro en un campamento en los Balcanes y estoy a punto de apagar el portátil para ir al bosque a estudiar canto balcánico con los profesores que se han trasladado hasta aquí! - exclama. ▲▲▲▲▲▲ Y para finalizar nuestra entrevista, le pedimos algunos consejos útiles desde su experiencia como artista consagrada. “En primer lugar creo firmemente que hay que arriesgar sin juzgarse a uno mismo. Cuando las ideas surgen no deben ser trituradas sin analizarlas, incluso si resultan estúpidas. Las malas ideas, los errores y experimentos fallidos pueden conducirnos a nuevos descubrimientos y abrirnos puertas hacia oportunidades que, si desechamos, pueden pasarse por alto. En pocas palabras, hay que cometer errores, divertirse, practicar y trabajar muy duro. En segundo lugar también considero imprescindible familiarizarse con la fotografía analógica, aunque sea con una cámara muy básica tipo Pentax K1000, antes de iniciarse en el soporte digital. La fotografía digital ha sido la causa de que una inmensa cantidad de jóvenes entrenen su cerebro de una manera muy diferente, dónde la inmediatez de los resultados resta emoción y oportunidades de investigar. Porque muchas veces los mejores resultados se obtienen precisamente gracias a la exploración. Y por último, hay que ser amable con la gente, hay que plantearlo como un deseo y no como una obligación. El trabajo en equipo es la clave y los estados de ánimo agrios no conducen a ninguna parte. Es increíble la cantidad de cosas positivas que te puede aportar una actitud positiva en tu ambiente de trabajo. Sé amable con todos, incluso contigo mismo”. ▲

Arriba: Mimi and the girls ▲ Centro: Bloody chair ▲ Abajo: Pappa sleeping


Alien Yawn

“Hay que arriesgar sin juzgarse a uno mismo. Cuando las ideas surgen no deben ser trituradas sin analizarlas, incluso si resultan estúpidas”

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Fotomontaje de la serie Fragmentes cities

Alejandro Cartagena

“MI COMPROMISO ESTÁ EN HABLAR SOBRE LO QUE ME RODEA Y PRESENTARLO DE UNA MANERA PROVOCATIVA”


Los intereses particulares por encima de la necesidad social. La serie Fragmented cities, del fotógrafo Alejandro Cartagena, nos adentra en la realidad que se vive actualmente en los suburbios mexicanos. Desarrollos urbanísticos que han crecido durante los últimos años bajo el ideal económico neoliberal y al amparo de la especulación urbanística y la corrupción.

Retrato de Alejandro Cartagena TEXTO MARIO IZQUIERDO

La narrativa visual del mexicano Alejandro Cartagena (nacido en 1977 en la República Dominicana) nos plantea un problema de dimensiones globales desde un punto de vista local. Enmarcado en el área metropolitana de Monterrey, Cartagena ha llevado a cabo el proyecto Suburbia mexicana, un conjunto de series fotográficas (que incluye la que ahora presentamos) que tratan de analizar los motivos de la desmesurada expansión urbanística que se vive en el país. Unas imágenes que resaltan la desolación de un crecimiento urbano desmedido sin contar con otro referente que no fuera el de la implantación masiva de la propiedad privada. Atrás quedan otras necesidades como el transporte público, los requerimientos educativos, los asistenciales o el correcto acceso a la alimentación. La dilatada trayectoria profesional de este joven artista es inversamente proporcional a los años que lleva dedicándose a la fotografía (un mundo al que llegó tarde pero en el que no ha perdido el tiempo). En estos años, Cartagena ha expuesto y publicado internacionalmente y sus proyectos se pueden encontrar en varias colecciones públicas y privadas de Canadá, Brasil, Italia, Estados Unidos o México. Ha recibido varias becas y numerosas menciones honoríficas, además de conseguir premios como el Critical Mass Book Award en 2009. También ha sido finalista del Aperture Portfolio Prize, del Hey Hot Shot, ha sido considerado como Descubrimiento Internacional por el Photofest de Houston, o ha sido el artista invitado en el Festival Internacional de Fotografía de Lishui (China). A todo esto hay que añadirle que también tiene tiempo para dar clases en la facultad de Artes Visuales de la Universidad de Nuevo León.

DOZE Magazine: Sabemos que tu incursión en el mundo de la fotografía llegó relativamente tarde. ¿Qué te atrajo de esta rama del arte para que olvidaras tus proyectos anteriores? Alejandro Cartagena: Supongo que fueron muchas cosas, pero realmente creo que se debió al hecho de que me pareció sorprendente que algo tan cotidiano y simple como la fotografía pudiera contener tantas emociones y conceptos. Fue para mi el medio perfecto para explorar los problemas emocionales e ideológicos que me perturbaban en ese momento de mi vida. DM: Tu trabajo fotográfico ha evolucionado de lo personal a lo social, ofreciéndonos en cada imagen un contexto cargado de información y significado ¿Qué motivos te han llevado a realizar dicho giro? AC: Después de resolver los detalles del alma, comencé a ver más allá de mí. Estaba y estoy convencido de que la fotografía es un espacio para desarrollar ideas que nos conmuevan. En un primer momento realmente necesitaba elaborar mis pensamientos y sufrimientos hacia las fotos que realizaba pero, con el tiempo, también encontré cómo eso se relacionaba con un contexto mayor. Los paisajes y retratos que comencé a realizar surgen como una búsqueda inconsciente de identificación. El haber llegado a México en la adolescencia fue un tanto tormentoso y creo que necesitaba justificar mi nueva identidad mexicana; pensé que, de alguna manera, centrarme en los espacios y la gente que me rodeaba resolvería esa falta (claro que esta reflexión la puedo hacer ahora...). En ese momento mi mente estaba enfocada en experimentar con la representación de cuestiones más sociales o culturales porque ya no encontraba demasiada inspiración para seguir con mis autorretratos. DM: ¿Ser un inmigrante dominicano afincado en México ha influenciado entonces tu manera de entender y ejercer la fotografía? AC: Creo que sí. El haber tenido una estructura cultural ya establecida y llegar a otra nueva me permitió observar detalles de las personas y sus espacios que pudieran parecer naturales o normales cuando no lo son. Poder ver esas cosas me lleva a reflexionar sobre el cómo y el porqué éstas se han naturalizado o porqué son de esa manera. Supongo que mi situación me ha convertido en una especie de sociólogo-antropólogo visual que busca elementos culturales escondidos en la ciudad y sus habitantes. 19


DM: Tu proyecto Suburbia mexicana y las series que lo componen se caracterizan por una importante carga reivindicativa ¿Cuál es el fin último que te llevó a desarrollar este trabajo? AC: Cuando comencé el proyecto estaba trabajando en La fototeca del Estado en Monterrey y allí debía escanear imágenes de un fotógrafo mexicano llamado Eugenio Espino Barros (que era un gran paisajista). Al principio me vi muy influenciado por sus imágenes y quise ver esos paisajes en el momento actual, por lo que salí a fotografiar las periferias de la ciudad y sus montañas. Eso, paulatinamente, me llevó a pensar en cómo se había representado el crecimiento urbano en el pasado y cómo cambian las ciudades por este fenómeno. Fue en ese momento cuando me percaté de la existencia de un grupo de fotógrafos norteamericanos que abordaban la manera en que el paisaje es transformado por el ser humano. Todo esto, junto con la influencia del mencionado Espino Barros, me llevó a dar forma un proyecto dividido en cinco partes que buscan

extender el dialogo sobre las causas y efectos del crecimiento suburbano en México. Como creador me resultó muy importante tener todas esas visiones paralelas sobre el tema ya que me abrió puertas para investigar y pensar lo que estaba viendo de una manera más libre. Me propuse entender lo que estaba representando desde las teorías sociales del crecimiento urbano y desde la historia del arte y la fotografía. Esta posición informada me permitió, a su vez, presentar “nuevos” planteamientos sobre el problema. Si no hubiera hecho todo esto, mi trabajo habría sido como el de cualquier otro fotografiando algo que de por sí ya era visualmente llamativo. Me comprometí a encontrar vacíos en las narrativas visuales sobre los suburbios. El proyecto termina siendo un comentario estético, visual, político, social de la importación del Sueño Americano de propiedad privada en el México del siglo XXI. DM: Después de haber visitado los suburbios del área metropolitana de Monterrey ¿Qué es lo que más te impresionó? ¿Qué


“Me he convertido en una especie de sociólogoantropólogo visual que busca elementos culturales escondidos en la ciudad y sus habitantes”

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sensación te dejó lo que allí viste? AC: Mi primera reacción fue un tanto de sorpresa pero, paulatinamente, se convirtió en enojo hasta llegar a la reflexión. Todo este huracán de emociones me hizo ver unas cosas y otras no, pero eso sí, me quedó el sentimiento de todo lo que estaba representando. Recuerdo bien una conversación en 2002 en el restaurante de Juárez donde trabajaba. Fue con un constructor que me comentó que iban a construir 1.000 casas a un lado del río y otras 1.500 al otro. En esa época yo ni siquiera hacía fotos, pero sentí una enorme ansiedad al pensar lo que estaba por venir. Hoy conozco las consecuencias... Mis padres eran dueños de ese restaurante y tuvieron que cerrarlo porque no pudieron pagar ni aguantar las extorsiones de los grupos criminales que operan desde dichas casas. Increíble, ¿no? El progreso que se convierte en decadencia. ▲▲▲▲▲▲ DM: ¿Crees que la fragmentación urbana va más allá de un mero afán económico y especulativo? ¿Podríamos hablar de cierto interés por evitar una verdadera sociedad madura, unida y equilibrada? AC: No soy teórico urbanista pero, por observación y por el hecho de vivir en una ciudad, te das cuenta de cómo han cambiado los roles de la sociedad y su vecindad. Hay una separación muy fuerte entre vecinos. Que el gobierno haya especulado con la formación de las nuevas viviendas para fragmentarnos sería muy perverso pero la duda queda cuando se hace tan sistemáticamente... La especulación inmobiliaria también juega un papel muy importante. Es mucho el dinero que se mueve en la construcción y venta de casas en México; todos quieren una. Hasta los anuncios insisten que, para progresar, hay que tener una casa. Ante esto no hay mucho que se pueda hacer más que dar visibilidad a estas prácticas y dudar de su naturaleza. DM: Especulación urbanística, intereses políticos, un elevado endeudamiento de la sociedad... Estas situaciones se pueden extrapolar a la realidad que vivimos actualmente en España (y en buena parte del mundo). Sin embargo, parece que la sociedad mexicana todavía no ejerce un fuerte contrapeso a dichas injusticias ¿Qué tiene que suceder en el país para acabar con este lastre? AC: Desde mi punto de vista falta mucho para que algún tipo de reacción salga a flote. Mi teoría es que la sociedad mexicana, especialmente nosotros los clasemedieros, estamos en el high de la propiedad privada. Esto es, que estamos tan ensimismados con el logro que hemos obtenido de tener una vivienda privada, que nos es imposible pensar en algo que vaya más allá. A diferencia de otros países, donde me parece que son la mayoría los que ya viven o vivieron a través de sus padres la oportunidad y experiencia de la vivienda privada, ya se puede pensar en derechos colectivos y de la ciudad. Claro está que no sucede así en todas las ciudades mexicanas. Me parece que en el DF y Guadalajara ya están en otra etapa de la historia. Monterrey y su área metropolitana es relativamente nueva en estos asuntos urbanos y sociales.


DM: ¿Qué opinión te merece el movimiento Yo Soy el 132? ¿Qué esperas de él? AC: Un aplauso porque empiece la acción. Esto nos hace una sociedad y nos deja ser consientes de lo que nos rodea. No tienes que ser un activista para mover las bases del país, solo debes hacer algo que no te beneficie únicamente a ti. Siempre he tenido el dilema de involucrarme en movimientos cívicos o permanecer en la periferia. Para mí, como artista, el compromiso está en ser abierto con lo que pienso y represento. Hablar sobre lo que me rodea y tratar de presentarlo de una manera atractiva y provocativa. DM: El número que ahora presentamos está centrado en la revolución, la reivindicación y la inconformidad ¿Crees que el mundo necesita una verdadera revolución social? AC: No lo sé pero sí que deberíamos plantearnos ser una sociedad que valore otras cosas más sencillas y humanas. Yo trato de hacer mi revolución desde casa y con los alumnos con los que convivo. ▲▲▲▲▲▲ DM: Volviendo a tu trabajo, ¿de qué manera te enfrentas a cada nuevo proyecto? AC: No tengo nada establecido, va saliendo en función del proyecto. En algunos sí que parto de meses de observación y búsquedas teóricas, y otros son meras coincidencias. En el momento de tirar las fotos es igual, depende de lo que esté fotografiando: si es un espacio, una persona o unos objetos. DM: ¿Crees que la cámara es tu mejor arma? ¿qué objetivo se te ha resistido hasta el momento? AC: Es mi mejor amiga y disfruto enormemente jugando con ella. Muchas cosas se han resistido pero nada que haya hecho que se trunque un proyecto. DM: ¿Qué trabajos tienes ahora entre manos? ¿nos puedes adelantar algo? AC: Estoy trabajando en Guadalajara en una 23


Todas las fotografĂ­as de la entrevista pertenecen a la serie Fragmentes cities


“Estamos tan ensimismados con el logro que hemos obtenido de tener una vivienda privada, que nos es imposible pensar en algo que vaya más allá”

comunidad que peleó contra el gobierno estatal por la construcción de un segundo piso vial por encima de sus casas. Estoy explorando la idea del espacio urbano que resiste al cambio o al “progreso” gubernamental. También estoy haciendo fotografías y unos videos increíbles. Ha sido un reto para mi salirme del espacio de confort que es Monterrey y trabajar a lo largo de un año en otro lugar que tuve que recorrer y reconocer para poder representarlo. Estoy en eso y con el proyecto de Los Carpoolers, que son un grupo de trabajadores en su camino hacia el trabajo. La idea es desarrollar una relación sobre cómo esas personas, que habitan en las casas que fotografié hace años, se desplazan a sus trabajos. Son imágenes interesantes por los dilemas que se presentan entre lo público y lo privado y la invisibilidad de las condiciones de trabajo de muchos trabajadores mexicanos en la actualidad.

búsqueda para mejorar y descubrir algo nuevo que llene mi mente y mi corazón. DM: Para terminar y después de conocer tu dilatada trayectoria ¿Qué esperas del futuro? AC: Seguir produciendo proyectos sobre lo que está a mi alrededor. Promover el trabajo de otros artistas más jóvenes o emergentes. Divertirme, enojarme, reflexionar, amar, desear. Lo más próximo que me tiene de puntitas es la llegada de mi hijo en... Estoy muy emocionado con la posibilidad de ser papá. ▲

DM: A lo largo de estos años has fotografiado, expuesto tus trabajos, recibido numerosos reconocimientos, escrito para otros medios, das clases en la universidad... ¿Qué es lo que más aprecias de todas estas experiencias? AC: Que tengo la oportunidad de hacer cosas que me apasionan. Todo lo que estoy haciendo me lleva hacia delante y me mantiene en una perpetua 25


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“LA FOTOGRAFÍA ME RESULTA MUY TERAPÉUTICA” Kyle Thompson El arte es, para algunos privilegiados, como un proyector de sueños y este es el caso de Kyle Thompson, fotógrafo residente en Chicago que, con sólo veinte años, ha descubierto en la fotografía el medio perfecto para expresar sus emociones. De espíritu idealista y solitario, el artista se funde con la naturaleza para crear paisajes surrealistas en los que todo parece posible... TEXTO P. HANS


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“Quiero contar historias y creo que la fotografía es el medio más óptimo”


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DOZE Magazine: ¿Por qué has elegido la fotografía como medio de expresión artística? Kyle Thompson: He probado prácticamente todas las disciplinas artísticas antes de descubrir que la fotografía es la que mejor se ajusta a mis expectativas. Quiero contar historias y creo que es el medio más óptimo para expresar las ideas y conceptos que tengo en la cabeza. DM: Si echamos un vistazo a tu cuenta de flickr, realizas casi una fotografía diaria. ¿De dónde sacas el tiempo? ¿Duermes? KT: ¡Pues no mucho! Aprovecho prácticamente todo el tiempo libre para trabajar con mis fotos. Mi vida social se ha reducido enormemente, aunque ahora que no estoy estudiando me resulta mucho más sencillo organizarme. Durante un tiempo, entre las clases y el trabajo, estaba ocupado un total de aproximadamente cincuenta horas a la semana y no me escaqueaba ni un solo día (risas). DM: Tu universo visual nos recuerda un poco al mundo de Alicia en el País de las maravillas, con un toque más alternativo, oscuro y masculino. ¿Es la fotografía tu país de las maravillas? KT: Es una buena manera de describirlo. La fotografía me resulta muy terapéutica. Soy una persona bastante introvertida y el hecho de sumergirme en el bosque para abordar una creación surrealista me resulta muy relajante y gratificante.

DM: Tus fotografías se componen casi exclusivamente de autorretratos. ¿Qué es lo que te resulta más estimulante y más difícil a la hora de hacerte una fotografía a ti mismo? KT: Considero que es mucho más complicado conseguir una toma correcta cuando estás fotografiándote a ti mismo. Intento retratar a otras personas siempre que puedo porque, por lo general, puedo conseguir la foto que busco en pocos disparos. Mi visión es mucho más amplia en este segundo caso porque soy capaz de ver exactamente como será el resultado de la imagen. Cuando realizo autorretratos me parece muy agobiante tener que desplazarme continuamente para comprobar cómo están quedando

Me fascinan las fotografías de gente que se siente en paz con su entorno. En cuanto a mi artista predilecto, me resulta difícil elegir uno, pero podría decirte que Francesca Woodman o Beksinski Zdzislaw. Me encantan las atmósferas inquietantes y surrealistas que consiguen a través de sus obras. DM: ¿Un lugar perfecto para fotografiar? KT: Tal vez un edificio abandonado en las montañas. Donde yo vivo todo es muy plano. No hay montañas y siempre he querido realizar alguna sesión en una localización de este tipo. DM: ¿Qué factores consideras indispensables para conseguir una buena foto? KT: Considero que las fotos deben contar una historia o evocar alguna emoción. Creo que es necesario que al espectador le provoque algún tipo de respuesta o reacción emocional para que sea buena.

las fotos, es complicado pero al mismo tiempo es un reto y es satisfactorio obtener el resultado deseado. DM: Si hay algo que nos ha cautivado, son las atmósferas que consigues a través del color, la luz y la narrativa. Nos atreveríamos a decir que tus fotos guardan una relación muy estrecha con la pintura ¿Cómo definirías tu estilo? KT: Definitivamente estoy de acuerdo con esa relación entre mi fotografía y la pintura. A través de los cuadros puedes mostrar mundos ajenos a la realidad donde la fantasía se hace palpable, y a mí me ocurre algo parecido con mis obras. Yo definiría mi trabajo como fotografía conceptual surrealista, ya que trato de crear mi propio universo, visual e irreal, para expresar conceptos y emociones. DM: ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? ¿Hay algún artista que te motive especialmente? KT: Me inspira muchísimo la música. A menudo toco y dibujo hasta que acude a mí algún concepto interesante. También me inspira el vacío: bosques solitarios, casas deshabitadas, etc. 31


“Me gustaría ser capaz de vivir de mi arte para dedicarle más tiempo y concentración”

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“He realizado una fotografía cada día durante los últimos seis meses y creo que he mejorado mucho” DM: ¿Te dedicas profesionalmente a la fotografía o tienes otro trabajo alternativo? KT: Todavía no, pero espero poder hacerlo pronto. ¡Hasta el mes pasado trabajaba como repartidor de pizzas! DM: ¿Cuál es tu máxima aspiración como artista? KT: Me gustaría ser capaz de vivir de mi arte para dedicarle más tiempo y concentración. DM: Eres muy joven pero tu talento brilla con fuerza y se hace notar entre los espectadores. ¿Qué consejo les darías a los lectores de DOZE que se están iniciando en la fotografía? KT: ¡Practicar constantemente! Analizar en profundidad cuáles son las herramientas que necesitas para trabajar y no dejar de hacer fotos hasta que salgan bien. Cuanto más planeas una imagen, más se parece a la que tienes en la cabeza. ▲

DM: Tus imágenes resultan muy impactantes visualmente. ¿Retocas mucho en post-producción o montas la imagen en la misma toma? KT: Siempre edito mis fotografías de algún modo. A veces con corrección de color y en otras ocasiones combinando múltiples imágenes. Si mi intención es la de ensamblar fotografías, realizo todas las tomas en la misma sesión, con los mismos parámetros en mi cámara, encuadre y demás para que encajen perfectamente. DM: ¿Qué equipo utilizas? KT: Uso una Canon 60D. A parte de la lente que incluía el pack de mi cámara, sólo dispongo de un 50 mm 1.8. Me gustaría ampliar mi equipo pronto. ¿Tal vez una 5D Mark II? DM: Si te remontas a tus inicios ¿En qué sientes que has evolucionado? KT: He realizado una fotografía cada día durante los últimos seis meses y creo que he mejorado mucho. Realmente no estoy muy seguro de cómo se ha producido esta evolución, pero creo que la práctica constante es uno de los métodos más rápidos y más valiosos para prosperar.


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“TRATO DE ACERCARME A LA VERDAD Y LA SINCERIDAD SIN MANIERISMOS” Thomas Chéné


Retrato de Thomas Chéné

Los tesoros se encuentran donde uno menos se lo espera. Eso es lo que pensamos cuando descubrimos Truth and Consequences, unas imágenes que nos evocan toda una serie de profundas sensaciones que traspasan los límites de la mera fotografía costumbrista. Historias donde sus protagonistas esperan pacientemente a sus particulares salvadores en un mundo donde parece estar prohibido sentir. TEXTO MARIO IZQUIERDO

La llegada de Thomas Chéné al mundo de la fotografía vino, como en muchas otras ocasiones, tras probar suerte en otras ramas profesionales. Tras unos comienzos poco fructíferos en la rama científica, este joven francés (La Roche Sur Yon, 1985) se interesó principalmente por la pintura romántica alemana y el realismo norteamericano. Después de dos años estudiando en l´Ecole du Louvre, terminó graduándose en fotografía por la Gobelins School de París. Sus inquietudes artísticas le han llevado a centrarse eminentemente en el retrato ya que siente pasión por la fuerza expresiva del rostro humano. También lleva a cabo proyectos personales como Truth and Consequences, la serie que ahora presentamos y que establece una narración visual subjetiva sobre los rincones más perdidos de la América profunda. DOZE Magazine: Sabemos que estudiaste Historia e Historia del Arte, sin embargo, ¿qué hizo que la fotografía terminara cautivándote? Thomas Chéné: Mi primer recuerdo de la fotografía es de cuando, con siete u ocho años, encontré los viejos negativos que tenía mi padre, fascinándome esas pequeñas escenas de la vida cotidiana tan inofensivas. Cuando estudié en Inglaterra me pasé muchas horas fotografiando todo lo que veía: amigos, paisajes, la gente de la calle... Eran tan solo fotografías instantáneas. Sin embargo, no fue hasta el final de mis estudios en Historia cuando verdaderamente me decidí a aprender sobre la teoría y la práctica de

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esta rama del arte. En aquella época, al mismo tiempo que estudiaba, comencé a ser ayudante de varios fotógrafos, como Nicolas Guérin entre otros. DM: ¿Qué buscas con la fotografía? TC: Trato de acercarme a la verdad y la sinceridad sin manierismos pero a través de una obra de ficción; intento hacer frente a las cosas que desconozco y, sobre todo, busco divertirme con la fotografía. ▲▲▲▲▲▲ DM: Hablando de “Truth and Consequences” (la serie que ahora presentamos), ¿cómo surgió la idea? TC: En la escuela Gobelins aprendí enormemente sobre la imagen publicitaria y todo el proceso de postproducción; sin embargo, sentí la necesidad de salir del estudio (con su luz

artificial) y probar cosas nuevas. Es algo que, sin duda, volvería a repetir para enfrentarme de nuevo a la realidad. Cruzar los Estados Unidos de norte a sur me permitió estar solo durante un mes y no tuve apenas tiempo para pensar en lo que había hecho, estaba haciendo o iba a hacer. La soledad me dio la posibilidad de encontrar un nuevo camino en mi fotografía. Ha sido una experiencia con la que he construido el proyecto sobre la marcha. DM: Esta serie comienza con una cita de Don DeLillo en su libro Americana: “La ciudad estaba llena de gente buscando al hombre o la mujer que podría salvarlos”. Después de tu viaje desde Montana a Luisiana ¿Cuál es el mayor recuerdo que guardas de esta experiencia? TC: El mayor recuerdo se remonta a cuando estuve en un pequeño pueblo de Montana donde


“Sentí la necesidad de salir del estudio (con su luz artificial) y probar cosas nuevas. Es algo que, sin duda, volvería a repetir para enfrentarme de nuevo a la realidad”

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pasé toda una tarde con un anciano llamado Garry. Este hombre vivía en una pequeña habitación a la que, de vez en cuando, su vecino de 24 años se acercaba a visitarlo. Hablamos largo y tendido sobre su familia (a la que no volvería a ver más) y su soledad, de la que intentaba escapar rezando todos los días. Cuando le planteé retratarle, no quiso aparecer delante de la cámara, por lo que decidí captar un rincón de su habitación. En la imagen se puede ver su cama, una ventana, una mesita y una imagen de Jesucristo. Desde mi punto de vista, en esta escena hay más información sobre él que en cualquier retrato suyo. Mi fotografía es siempre un acto de colaboración, guardo sentimientos muy positivos y sinceros de las personas con las que me encuentro y trato de respetar al máximo sus decisiones. Por estos motivos tuve a Garry en mi cabeza cuando elegí la cita de Don DeLillo. DM: ¿Por qué decidiste retratar los rincones menos conocidos de Estados Unidos? TC: En la Historia de la fotografía hay una gran cantidad de obras en torno a este tema y yo solo quería tener mi propia visión. Al llevar a cabo esta serie tuve en mente los libros de Jim Harrison y Don DeLillo, las pinturas de Edward Hopper y la fotografía de Robert Adams, Mike Disfarmer o Stephen Shore. DM: ¿Sobre qué ideas o planteamientos desarrollaste este trabajo? TC: Sobre todo traté capturar la sensación de cruzarte con seres errantes y/o flotantes. La idea sobre la que se sustenta esta serie gira entorno al momento en el que la soledad y la fragilidad de las personas se muestran ante nosotros. Se trata de una especie de microhistoria de la gente donde no hay un mensaje principal y tan solo ofrezco mi punto de vista. Este es un proyecto que se mueve entre la realidad y la ficción. Ficción porque he trabajado con una cámara de gran formato que implicaba un proceso de producción más lento para construir el encuadre, elegir la distancia y mostrar aquello que realmente quería. Realidad porque todo ello se ha desarrollado en escenarios reales. ▲▲▲▲▲▲ DM: Cambiando de tema ¿Qué supone para ti el retrato? TC: Algunos fotógrafos afirman que el retrato es una manera de captar la esencia de la persona. Yo, sin embargo, creo que la esencia de un ser humano es tan compleja que sería imposible plasmarla en una fotografía. Un retrato es algo así como jugar con los sentimientos del espectador. DM: ¿Qué se tiene que dar para que te sientas realmente satisfecho con tus fotografías? TC: En realidad yo no llego a estar del todo satisfecho con ellas, de ahí que siga retratando a la gente. Me alegro cuando veo todas las imágenes y alguna de ellas me sorprende, sobre todo cuando el resultado es mejor de lo que me esperaba.

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DM: ¿Dónde encuentras la inspiración? TC: En la calle, cuando miro a la gente. DM: ¿Qué artistas o fotógrafos son tus referentes? TC: Desde novelistas norteamericanos como Paul Auster, Jim Harrison o James Ellroy, a directores de cine como Win Wenders (“Llamando a las puertas del cielo” me influyó enormemente durante mi viaje), pasando por pintores como Edward Hopper o Andrew Wyeth, y fotógrafos como Daine Arbus, Stephen Shore, Timm Rauter o Raymond Depardon. En la actualidad, uno de mis libros favoritos de fotografía es “Original Disfarmer Photographs”, editado por Steidl. DM: Y como curiosidad para terminar la entrevista ¿Qué se esconde tras la mirada de una persona como Woody Allen? ¿Nos puedes contar algo que no se vea en la fotografía? TC: Fue hace dos años en España. El director estuvo aquí para promocionar su última película con Antonio Banderas (“Conocerás al hombre de tus sueños”). En esa época yo era el asistente de Nicolas Guérin y solo podía hacerle una foto. Allen me preguntó dónde debía ponerse y, como estaba cerca de la ventana y no quería utilizar luz artificial, solo me dio tiempo para decirle que mirara a la cámara. Hice clic y se fue a hacer otra entrevista. ▲


“Mi fotografía es un acto de colaboración, guardo sentimientos muy sinceros de las personas con las que me encuentro y trato de respetar al máximo sus decisiones”

Todas las imágenes que acompañan a la entrevista pertenecen a la serie Truth and Consequences

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Alex Kisilevich A caballo entre la fotografía y la escultura, el artista canadiense Alex Kisilevich nos demuestra que el arte puede ser una herramienta de comunicación intensa y, sobre todo, divertida. Sus creaciones mezclan aspectos de la vida cotidiana con pinceladas surrealistas para generar una realidad paralela, abstracta y, en cierto modo, indeseable. Aún a pesar de encontrarse inmerso en la organización de distintas exposiciones, Alex ha hecho un hueco en su agenda para hablar con nosotros y relatarnos algunas de sus experiencias en el sector. TEXTO ROCÍO MONTOYA

“TRATO DE AÑADIR ELEMENTOS AL AZAR Y CREAR DE MANERA INTUITIVA” Lo habitual es que todo fotógrafo tenga un pasado y que, rebuscando en el baúl de los recuerdos, encuentre el porqué de iniciarse en lo que hoy es su profesión, aunque en el caso de Alex Kisilevich estos planteamientos no surgieron de la premeditación y el artista nos cuenta que su inmersión en esta disciplina se produjo de manera totalmente arbitraria. En aquel entonces tenía 23 años y admite que nunca ha sido uno de esos artistas que se pasan el día con la cámara a cuestas. “Además de sentirme fuertemente atraído por la imagen fija, supongo que lo que me resultó más interesante fue el hecho de generar mis propias composiciones, nunca se me ha dado bien dibujar o pintar y la fotografía me ha permitido abordar esta necesidad de crear” - explica. ▲▲▲▲▲▲

En la actualidad, y después de haber investigado y desarrollado sus habilidades como fotógrafo, afirma que una de las razones más retorcidas por las que continúa dedicándose a esto es por su odio acérrimo a trabajos realizados anteriormente y por su deseo de ir mejorando; y reconoce que, si tuviese aptitudes con la pintura, dejaría a un lado la fotografía. ▲▲▲▲▲▲

Si nos centramos en la temática de su obra, es evidente la obsesión del artista por estudiar los comportamientos de la naturaleza humana, convirtiendo a sus personajes en protagonistas de situaciones aparentemente normales pero profundamente inquietantes. Lejos de pretender ser didáctico, Alex desarrolla una narrativa visual que no permite la indiferencia e incita a

la reflexión. “Trato de añadir elementos al azar y crear de manera intuitiva porque este método me permite trabajar en un campo de acción más abierto. Mi objetivo es conducir al espectador y que éste aporte un significado personal a cada imagen; lo que una persona determinada puede considerar preocupante, otra lo encuentra hilarante, y esta diversidad de interpretaciones me fascina” - explica. Y añade: “en mi última exposición en Toronto, un visitante estuvo analizando durante 15 minutos el cabello de mi fotografía titulada Rainbow Hair y me mostró perplejo el rostro que había encontrado en las formas del pelo. Se pasó un buen rato estudiando la imagen desde distintos ángulos, convencido de que mi objetivo era precisamente que el espectador descubriera este detalle y ¿quién soy yo para decirle que está equivocado? Nunca antes había visto esta cara pero, por supuesto, él estaba completamente en lo cierto”. ▲▲▲▲▲▲

Es por todos sabido que, en cualquier oficio, resulta muy difícil mantener viva la llama vocacional, pero Alex lo consigue y lo demuestra con cada nueva obra. Cuándo le preguntamos si la fotografía es su vía de escape, no duda en afirmar: “La lucha es la clave y, por supuesto, tiene que haber implícito un sentimiento vocacional, un elemento hipnótico; como un pegamento brillante con el que adherimos joyas falsas en cada uno de los dientes castañeantes de una dentadura. Ciertas personas podrían argumentar que no es precisamente divertido trabajar durante semanas en la elaboración de una imagen que sólo va a producir una risa momentánea, pero yo opino que merece muchísimo la pena”. ▲▲▲▲▲▲

Y como toda acción conlleva una consecuencia, es inevitable hacer alusión a la repercusión mediática y comercial que ha supuesto su trabajo. Alex carga a sus espaldas con una suculenta carrera, fruto de su pasión por el arte, optimismo y dedicación. Su obra ha sido expuesta en

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“Lo que una persona puede considerar preocupante, otra lo encuentra hilarante, y esta diversidad de interpretaciones me fascina”

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numerosas galerías e instituciones e imaginamos que la fama debe tener una parte positiva y, por consiguiente, otra negativa y que cada artista la digiriere de una manera diferente. “El éxito, en términos artísticos, es un concepto muy flojo y ambiguo. Me siento muy afortunado por cómo se han desarrollado los acontecimientos, pero no estoy seguro de catalogar mi carrera como exitosa. Es muy gratificante tener la posibilidad de exponer mis fotografías en distintos lugares y escuchar las opiniones de la gente. Si tuviera que mencionar algún aspecto desagradable en este mundo extraño de la imagen, sería el mercado del arte” - dice. ▲▲▲▲▲▲

Aprender, retener, aplicar y transformar. Estos son los cuatro pasos que recomendamos a todos los espíritus curiosos que buscan en la creación su modo de vida. Cuando se nos brinda la oportunidad de hablar con artistas consagrados no podemos omitir ciertas cuestiones, entre ellas, qué conceptos son esenciales para conseguir que una obra de arte sea potente, efectiva y satisfactoria. A través de la improvisación, Alex nos cuenta que no dispone de un equipo de trabajo específico, siendo éste variable en función de las necesidades de cada producción y nos recomienda otros cuatro pasos, los suyos, para cerciorarnos de que una imagen merece la pena: “Que te incite a seguir pensando, que te anime a seguir riendo, que alimente tu interés por ir más allá y que te entre por los ojos” - explica. ▲▲▲▲▲▲

Una de sus metas es ganarse la vida trabajando exclusivamente en los proyectos que le interesan y reconoce que Internet es una herramienta muy potente para difundir su obra, aún a pesar de no conectar demasiado bien con la meteórica incursión de las redes sociales y comunidades artísticas virtuales que han surgido en los últimos tiempos. ▲▲▲▲▲▲

Alex encuentra la inspiración en el mundo que le rodea, en sus relaciones con otras personas, en sus compañeros, en los libros, películas y objetos que encuentra en tiendas de segunda mano e incluso en la serie de televisión el Príncipe de Bel-Air, con momentos estelares como el encuentro inesperado entre Will y su desaparecido padre. La realidad misma le ofrece un abanico de innumerables posibilidades que hoy ponemos en bandeja de plata solo para ti. ▲


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“La fotografía me ha permitido abordar mi necesidad de crear”

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“LOS SERES HUMANOS PODEMOS CREAR EL CAOS ABSOLUTO EN NUESTRO ENTORNO” John Crawford


Puede que Google Maps nos haya quitado en parte el gusanillo de saber cómo se ve el mundo a vista de pájaro, no obstante, una cosa es verlo en tu ordenador y otra vivirlo. John Crawford nos invita a contemplar nuestro entorno desde una perspectiva en la que comparte el protagonismo con un “elemento externo” que hace que las imágenes vayan más allá de la mera fotografía paisajística... TEXTO: ELZURDO

Aerial Nudes, la serie fotográfica de John Crawford (Nueva Zelanda, 1950) que podéis ver en estas páginas, se presenta como una contraposición entre la naturaleza y la capacidad del hombre de romper con la estética lógica que encontramos en la naturaleza. En este trabajo, el artista neozelandés une varias de sus pasiones. Por un lado, su fascinación por la fotografía aérea, que queda patente gracias a los perfectos planos cenitales en los que la realidad da paso a los entornos abstractos. Y por otro, el desnudo y la capacidad que, según él, tiene como paisaje en sí. Una mezcla que deriva en una impactante serie que guarda un gran trabajo de preproducción para que cada elemento estuviera en el lugar elegido y en el momento oportuno. DOZE Magazine: ¿Cuándo comenzó tu interés por la fotografía? ¿Qué motivo te llevó a introducirte en este mundo? John Crawford: Empecé a interesarme por la fotografía con apenas 12 años, cuando sentí la necesidad de “grabar” en algún sitio aquello que veía y vivía. Mi padre, un médico apasionado por la fotografía, me regaló mi primera cámara (una Brownie) en 1962. Desde entonces recuerdo que siempre tenía ganas de fotografiar todo tipo de objetos y a las personas que me rodeaban. También disfrutaba cuando mi padre y yo procesábamos a oscuras las películas en blando y negro en la cocina de nuestra casa. DM: Hemos visto que trabajas con diferentes tipos de cámaras (incluyendo el iPhone) ¿Cuál es tu preferida? ¿Qué encuentras en cada una de ellas? JC: Realmente no tengo una cámara favorita como tal, todo depende de mi estado de ánimo. Sin embargo, lo que sí tengo son objetivos favoritos para mis diferentes cámaras. Cuando disparo con la Canon 5D Mark III, mi objetivo siempre

es el 35 mm f1.4, seguido de cerca por el 70-200 mm f2.8 (es el único zoom que tengo en mi equipo ya que soy un gran apasionado de la focal fija) En el caso de ciertos paisajes, mi cámara favorita es la Diana (tengo una colección de 15 lomos y cada una con unas características diferentes que he ido probando con cuidado), disparar con ella me da la sensación de una agradable espontaneidad, una especie de “ensayo-error” que te da una libertad que ninguna otra cámara consigue. Esto se debe a sus lentes plásticas, a una construcción muy básica y unas características inherentes al modelo como son la pérdida de luz inesperada y los puntos de enfoque que cambian inesperadamente en función de la temperatura. También es refrescante componer la fotografía dentro de un marco cuadrado (teniendo en cuenta que la composición rectangular es la habitual en el resto de cámaras). El iPhone 4S tiene una cámara fantástica, ya sea para disparar con su configuración básica o para jugar con toda la gran cantidad de aplicaciones que tienes a tu disposición. Mi favorito es el modo Hipstamatic, ya que puedes procesar las imágenes con una apariencia similar a la Diana. A menudo disparo con mi iPhone, le meto una base de Photoshop y, posteriormente, le añado hasta tres y cuatro efectos con las apps mencionadas para llegar al punto deseado. DM: Tu trabajo se caracteriza por la heterogeneidad de sus temáticas ¿con qué tipo de proyectos o trabajos te sientes más cómodo? JC: Por un lado, me gustan las situaciones en las que puedo construir y crear una imagen en la que he estado pensando durante un largo período de tiempo. Disfruto con el reto de desarrollar proyectos que, en principio, son aparentemente imposibles. El juego está en ir poniéndolo todo en su sitio para que, al final, la idea se materiali-

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ce sin problemas. En concreto, en la serie Aerial Nudes trabajamos de esta manera. Cada imagen se planteó y planificó antes de subir al helicóptero. Contraté un aeroplano para sobrevolar las áreas donde creía que había un buen tiro, disparé imágenes de referencia de dichos lugares, hice algunas copias de las fotografías y, a partir de ahí, cogí una pluma para dibujar los desnudos y el resto de elementos de la composición. En el caso de la imagen del desnudo en el almacén de coches, los automóviles estaban esparcidos en filas irregulares, así que imprimí una copia de 20x16 de la imagen de referencia, corté cada coche con unas tijeras y los fui pegando para que se presentaran en filas ordenadas y por grupos en función de sus colores. El día del shooting me fuí al almacén para extender unas cuerdas en el suelo con el fin de obtener unas líneas rectas perfectas, colocando después cada vehículo cuidadosamente en el lugar elegido en base al diseño planteado. Una vez que todo estuvo dispuesto, conseguir la imagen (a unos 180 metros de altura) fue cuestión de cinco minutos. Por otro lado, también me gusta fotografiar aquello que sucede a mi alrededor y que me encuentro cuando conduzco o camino. Me llama la atención el hecho de que se produzca algún fenómeno extraño gracias al efecto de la luz, la yuxtaposición de la nubes con el paisaje, las formas abstractas de las formaciones rocosas... En mis fotografías busco captar formas inusuales, líneas en conflicto o patrones que se acentúan por la acción de la luz. Siempre dejo que ella haga el trabajo por mí... ▲▲▲▲▲▲ DM: ¿Cómo es tu proceso de trabajo? ¿De qué manera te enfrentas a cada nuevo proyecto? JC: En realidad es bastante simple. Ya sea para un trabajo por encargo o un proyecto personal, trato de estudiar cada temática desde una perspectiva inusual, bien gracias al contraste de la luz o a un ángulo diferente con respecto a la forma en la que se suele ver habitualmente. No obstante, hay ocasiones en las que todo esto no es posible porque estamos rodeados de clichés visuales. DM: ¿Quiénes son tus principales referentes fotográficos? JC: Son muchos los fotógrafos que tengo como referencia. Desde la perspectiva del retrato, Henri Cartier-Bresson por su hermosa sencillez y la fuerza de sus imágenes, su comprensión de la luz

“En mis fotografías busco captar formas inusuales, líneas en conflicto o patrones que se acentúan por la acción de la luz. Siempre dejo que ella haga el trabajo por mí”


Debajo: autorretrato de John Crawford

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y las sombras y el uso inteligente del espacio negativo de la composición. También está Ernst Haas por el uso experimental que hacía con las primeras películas en color y las formas abstractas que conseguía. Aquí, en Nueva Zelanda, tuvimos a Brian Brake, uno de los primeros fotógrafos de la agencia Magnum, y que fue famoso por su serie Monsoon, que disparó en La India a comienzos de los 60 con una película Kodachrome 12 ASA. DM: Hablando de la serie que ahora presentamos ¿Cómo surgió la idea de “Aerial Nudes”? JC: Esta serie surgió debido a mi fascinación por la perspectiva de la vista de pájaro. Gran parte de los trabajos que hago por encargo son de fotografía aérea y me paso muchas horas viajando en helicóptero. Tengo el inusual privilegio de contemplar todo lo que hay entre mis pies y el suelo desde una perspectiva totalmente vertical (mientras que en los aeroplanos se ve el paisaje desde un ángulo oblicuo). Siempre busco formas abstractas y patrones en el paisaje, así que pensé que estaría bien contemplar un desnudo ahí en medio... Y así nació la idea. El hecho de tener un compañero que es piloto de helicópteros hizo que todo fuera mucho más fácil. DM: Con estas imágenes parece que quieres mostrar la insignificancia del hombre frente a la naturaleza ¿Qué querías conseguir con esta serie fotográfica? JC: Como te he comentado anteriormente, mi intención era la de obtener escenas con una gran carga abstracta, composiciones en las que nunca te esperarías encontrar un desnudo. La bella y sensual silueta del cuerpo, colocado estratégicamente, se presenta como un contraste total con respecto al resto de formas duras y angulares que componen la imagen. En la mayoría de los casos el tamaño del cuerpo es pequeño en relación con el resto de la imagen, eso hace que se remarque la escala y subraya el que nosotros, como seres humanos, somos infinitesimales en relación con cualquier espacio que

nos rodeé. No obstante, este mismo hecho demuestra que podemos crear el caos absoluto en nuestro entorno. ▲▲▲▲▲▲ DM: Teniendo en cuenta la variedad de localizaciones y ambientes de “Aerial Nudes” ¿Podrías contarnos alguna anécdota al respecto? JC: Después de las complejidades en la planificación de cada una de las imágenes de la serie, el único pensamiento que me rondaba por la cabeza mientras disparaba era conseguir el efecto de vista de pájaro, además, tenía que comunicarle al piloto todas mis ideas y planteamientos mientras estaba tirado en el suelo del increíblemente ruidoso y vibrante helicóptero. Cada disparo tenía que hacerse directamente desde arriba para conseguir una verticalidad perfecta y conseguir que los elementos abstractos de la imagen fueran lo más potente posibles. 55


DM: ¿Qué es lo que más te atrae de la fotografía de desnudos? ¿Qué encuentras en este tipo de fotografía que no se da en el resto? JC: El desnudo me permite trabajar y experimentar con una forma puramente magnífica y que no tiene igual. Es en sí un paisaje donde las llanuras, los valles ondulados y las pendientes pronunciadas cambian con una enorme facilidad en función del ángulo de la luz que se proyecta sobre él. Fotografiar un desnudo en un paisaje multiplica las posibilidades hasta el infinito gracias a las repeticiones de formas que van surgiendo en mi cabeza; uno puede encontrar una dimensión que es única. DM: ¿Qué proyecto fotográfico que le gustaría llevar a cabo pero todavía no has realizado? JC: Me gustaría hacer una secuela de Aerial Nudes, en esta ocasión en formato digital, con mi hija Amelia (de 27 años) y tal vez en diferentes países. Carina, su madre, fue la valiente y paciente modelo de la serie que ahora podéis ver. También me gustaría mucho publicar esta serie en un libro. DM: Y para terminar, ¿dónde te ves dentro de diez años? JC: En diez años... La luz seguirá siendo mi amiga y mi mente seguirá estando inundada de imágenes. ▲


“Tengo el inusual privilegio de contemplar todo lo que hay entre mis pies y el suelo desde una perspectiva totalmente vertical � 57


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NADAR CONTRACORRIENTE TEXTO EL HOMBRE CONFUSO

Y fue, en ese momento, cuando todo cambió. Tres jóvenes miraban por la ventana de una de las pocas casas que seguía conservando el color blanco, impecable y luminoso, de principios de siglo. Ya hacía años que nadie, o casi nadie, se preocupaba por el estado de la ciudad, siempre había algo más importante que ocupaba toda la atención disponible, que en realidad era poca. Corrillos de señoras comentaban, alteradas, la falta de dinero y la destrucción del campo, mientras sostenían pesadas bolsas llenas de productos fabricados en países que ni conocían. Unos hombres caminaban apresurados hacia el trabajo, con trajes grises y corbatas de colores neutros, bien peinados y luciendo brillantes relojes, mientras hojeaban diversos periódicos abiertos por las páginas salmón aunque los habían comprado con la única intención de comentar las noticias de deportes. Una pareja de treintañeros pegaba carteles promocionales en el escaparate de un negocio, pensaban trasladarse a un precioso adosado en las afueras con el dinero de la venta del piso (como ya habían hecho todos sus conocidos) pero sus cálculos fueron todo menos realistas y ya no podían permitírselo. El calor empezaba a ser asfixiante y los tres jóvenes seguían mirando por la ventana. La casa blanca, apodada así por los vecinos, no sin cierta sorna, era propiedad de una peculiar mujer de la que prácticamente nadie conocía el nombre. Pasaba muchas horas encerrada, realizando pequeños descansos para cuidar su jardín, leer al aire libre o simplemente pasear. No acostumbraba a recibir visitas, pero sí frecuentaba un café cercano donde solía charlar con los camareros, pese a que estos apenas duraban unos meses en sus puestos de trabajo. Les recomendaba libros y películas, les animaba a visitar las pocas tiendas que se instalaban en el barrio y siempre se dirigía a ellos por su nombre de pila, aún a riesgo de confundir alguna Marta con María, dos nombres que nunca había terminado de diferenciar. A su alrededor, familias manejaban complejos términos económicos sin demasiado acierto, buscaban culpables para todos sus problemas, sin detenerse ni un segundo a reflexionar sobre sus propias acciones, y repetían, una y otra vez, que ya no tenía sentido pensar en el futuro si no sabían cómo iban a sobrevivir al presente. Un silencio incómodo precedía cada movimiento de la mujer de la casa blanca. Su aspecto saludable, su sonrisa y su pausada tranquilidad no eran bien recibidos entre sus vecinos, y menos, en una época como esa. Miradas desvergonzadas, codazos sin demasiado disimulo y murmullos la acompañaban en sus escasas salidas. Unos la etiquetaban de excéntrica y desequilibrada, otros de hippy trasnochada y la mayoría consideraba que era una rica heredera que nunca había levantado un dedo ni había tenido que sudar para alimentar a sus hijos, ni sabía lo que costaba ganar

dinero pues, de otra forma, no mantendría esa risita cuando lo que tendría que hacer era llorar. Con el tiempo, los rumores fueron cogiendo entidad y volviéndose más crueles, tanto que tres de los jóvenes más inquietos de la ciudad decidieron colarse en la casa para investigar. Aprovecharon las calurosas horas del mediodía, cuando todos los vecinos se sentaban cómodamente delante del televisor dispuestos a comprobar las miserias propias y ajenas, inventaron una sencilla y poco creíble excusa relacionada con los estudios y se encaminaron, un tanto nerviosos, hacia la casa blanca. Saltaron la verja con facilidad, bordearon los rosales y se dispusieron a aprovechar la ocasión de tener una ventana abierta. Dentro, la mujer estaba pintando un cuadro de gran formato mientras otros muchos descansaban en las paredes. Acuarelas, grabados, serigrafías, bocetos, algunas fotografías y una serie de autorretratos; aquella extraña que tenía revolucionado al vecindario no era más que una artista. Los jóvenes permanecieron callados sin saber muy bien cómo reaccionar, nunca habían estado cerca de nadie así. ¿Qué le llevaría a esa mujer a dedicarse a la pintura? ¿Sabría que su comportamiento despertaba el recelo de sus vecinos? ¿Sería feliz sin seguir los modelos que le marcaba la sociedad? ¿Habría más gente como ella en otros sitios? ¿Y si nadar contracorriente, en realidad, no estaba tan mal? ▲


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"El retrato es como un escenario para la interpretaci贸n de un concepto y una invitaci贸n a la ambig眉edad" Christian Rex van Minnen


Agudizamos nuestras retinas para no perder detalle y descubrir la exhuberante riqueza visual que contienen las piezas de Christian Rex Van Minnen, un pintor estadounidense que afirma que el arte ha de partir de un punto de angustia perpetua para no convertirse en mera propaganda. TEXTO P. HANS

DOZE Magazine: ¿Cómo surgió tu interés por las artes? Christian Van Minnen: Para mí el arte siempre ha sido una vía para la auto-exploración. Expresarme de este modo me resulta más sencillo que hablar con la gente, y más eficaz. DM: Tus pinturas se centran en el retrato, mezcla entre la abstracción y el surrealismo. Observando tu obra hemos podido comprobar que los elementos simbólicos son los protagonistas, ninguno parece colocado al azar. ¿Cómo definirías tu estilo y por qué elegiste el retrato conceptual? CVM: Me gusta explorar lo paradójico y lo grotesco. Los elementos, además de ser los protagonistas, son objetos significativos y, al mismo tiempo, no tienen sentido, son simbólicos pero no lo son. El retrato es como un escenario para la interpretación de un concepto y una invitación a la ambigüedad. El contexto del mismo requiere de los espectadores para dotarlo de un significado completo.

DM: En tus composiciones, el impacto visual es una de las claves para atrapar al espectador a primera vista. ¿Te gusta provocar? CVM: No pretendo ser provocativo. Mi intención es aprovechar los fenómenos de la pareidolia, esa tendencia humana a buscar significados en la ambigüedad, es decir, a descubrir rostros en las nubes o en las rocas. Principalmente lo que hago es aquello que me satisface puesto que para mí la satisfacción personal es primordial. Realmente no me importa si mi obra resulta provocadora, ofensiva o perturbadora. Eso no me preocupa. DM: El humor y el horror se mezclan a partes iguales en tu obra. ¿Son tus pinturas un reflejo de la sociedad en la que vivimos o las piezas son un espejo de tus fantasmas personales? CVM: El campo de lo absurdo abarca muchas cualidades, entre ellas el humor y el horror y no tiene por qué representar la falta de sentido. Ningún hombre está realmente aislado, nos acompañan nuestros fantasmas. Lo peor de la historia de la humanidad pertenece a todos nosotros, sin excepción.

“Tengo una extensa, íntima y muchas veces difícil relación con cada cuadro. El detalle es mi devoción. Creo que cada rincón se merece su debido tiempo”

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DM: Imaginamos que, en numerosas ocasiones, tu trabajo ha sido comparado con la obra del pintor Arcimboldo pero ¿realmente te ha influenciado este artista? ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? CVM: Admiro el trabajo de Arcimboldo y si que me he sentido inspirado por su trabajo, pero no es el único referente, ni el más representativo. Cuando era más joven me fascinaban los cómics, los libros de ciencia, el cine y HR Giger. Estos fueron mis primeros precedentes antes de introducirme en el sector del arte. Fue entonces cuando el surrealismo pasó a un primer plano, después empezó a interesarme mucho la obra de los grandes maestros y, en particular, de los pintores holandeses del Siglo de Oro. DM: Esta nueva edición se centra en la revolución, en el inconformismo y en la lucha por los ideales. El arte puede ser una herramienta muy poderosa a la hora de transmitir mensajes a los espectadores. ¿Crees que un artista debe tener un compromiso moral y social cuando aborda una creación artística? CVM: Creo que los seres humanos tienen una obligación moral y social para luchar por la auto-realización. El auto-descubrimiento es un acto revolucionario y el precio de admisión es la vulnerabilidad, la humildad y una buena dosis de dolor. Si el arte no parte desde ese punto de angustia perpetua no es más que propaganda y no me importa un carajo la propaganda, es sólo ruido. DM: Tu técnica realista y el cuidado en cada detalle hace que en tus composiciones aumente significativamente esa sensación de impacto de la hablamos anteriormente. ¿Cuál es el proceso técnico que utilizas para enfatizar cada elemento? CVM: Tengo una extensa, íntima y muchas veces difícil relación con cada cuadro. El detalle es mi devoción. Creo que cada rincón se merece su debido tiempo. Mi proceso es similar al del primer método desarrollado por los venecianos que incluye dibujo, underpainting, grisalla y cristal. Aunque yo no respeto el primer paso y prefiero empezar desde el dibujo automático o, como lo bautizó Dalí, el “método paranoico”. DM: En la actualidad el arte es un sector muy complicado para sobrevivir ¿Te dedicas exclusivamente a la pintura o tienes otros trabajos paralelos?

“El auto-descubrimiento es un acto revolucionario y el precio de admisión es la vulnerabilidad, la humildad y una buena dosis de dolor” CVM: Me dedico exclusivamente a pintar. Mi mujer y yo hemos viajado mucho a lo largo de los siete últimos años; de Denver a Seattle, después a México, etc. Por este motivo me he visto obligado a llevar conmigo mi pequeño taller móvil. Además soy un ilustrador terrible, el único trabajo que he realizado en este campo ha sido para la revista PlayBoy y era tan malo que me sorprendió mucho que lo publicaran, aunque nunca más se pusieron en contacto conmigo (risas). Me gustaría colaborar con otros artistas en el futuro, es una de mis metas. DM: Nos gustaría saber un poco más sobre la persona que hay detrás del artista. ¿Cómo es un día cotidiano en tu vida? ¿Cuáles son tus hobbies? CVM: Me levanto temprano y me preparo un café y harina de avena con mi esposa mientras mantenemos alguna conversación interesante antes de meterme a trabajar unas horas en mi estudio. Hago ejercicio, practico Jiu Jitsu al mediodía y vuelvo al trabajo. Después suelo pasear con mi perro Cash por la orilla del río para refrescar mis ideas fuera del estudio. Escucho muchísimos podcast, música y documentales durante todo el día. Mi esposa y yo viajamos bastante. Visitamos el desierto frecuentemente para conocer antiguos lugares arqueológicos. Hombre, quizás esto suene aburrido ¿No? Pero me gusta… DM: ¿Tienes algún proyecto entre manos del que puedas adelantarnos algo? CVM: Estoy trabajando en algunos proyectos y exhibiciones importantes para este año y lo empezaré a promocionar pronto a través de mi página web, mi blog y Twitter. DM: ¿Un consejo para los lectores de DOZE que se están iniciando en la pintura? CVM: Esquivar la mierda, prestar mucha atención a la pintura y pasar de los consejos. ▲

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"SOY UN PENSADOR VISUAL Y MIS CONCEPTOS VIENEN MÁS DE LAS IMÁGENES QUE DE LAS PALABRAS" Andrew Huang Poesía visual en estado puro. Os presentamos Solipsist, un cortometraje con el que Andrew Huang ha querido dar rienda suelta a sus emociones más profundas. Aprovechándose de la iconografía oriental, este artista ha sabido dar forma a una película que huye del mero impacto visual para que nuestras mentes sigan funcionando después de haberlo visto.


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Retrato de Andrew Huang TEXTO ELZURDO

Los momentos históricos en Internet se convierten, cada vez más, en estrellas fugaces de un firmamento que esconde millones de estrellas deseando ser descubiertas. No obstante, allá por 2007, un cortometraje llamado Doll Face revolucionó la red; una historia un tanto oscura pero apasionante que se viralizó hasta llegar a los cinco millones de visitas y que, seguramente, más de uno recuerde (entre ellos, J. J. Abrams o la agencia William Morris Endeavor que ya se fijaron en él). Así comenzó la trayectoria profesional de Andrew Huang, un joven californiano que vive en Los Ángeles y que, desde entonces, ha seguido ofreciéndonos pequeños tesoros como el que ahora presentamos. Solipsist es una película que parte de la contrahipótesis de la teoría filosófica del solipsismo, un viaje hipnótico dividido en tres partes donde sus personajes funden sus mentes y cuerpos para crear una sola entidad. A través del uso de marionetas, un elaborado vestuario y un magistral uso de los efectos visuales, esta historia ha sido galardonada con el premio al mejor corto experimental por el Slamdance Festival en la edición de 2012 (una cita que surgió hace 18 años cuando un grupo de cineastas subversivos no fueron aceptados por el festival de Sundance. Desde entonces, sus premios han reconocido la labor de los más variados artistas independientes). Además, Huang ha trabajado realizando vídeos musicales y publicitarios, y ha participado en festivales y muestras como el Cannes Film Festival (Emerging Filmmaker Showcase), el Museum of Contemporany Art de Taipei o el ZKM | Media Museum, entre otros.

DOZE Magazine: Tu primer cortometraje experimental, Doll Face, tuvo una gran repercusión gracias al efecto viral de Youtube, sin embargo, ¿podrías contarnos cómo fueron tus comienzos en el mundo del arte y la creatividad? Andrew Thomas Huang: Desde que tengo uso de razón siempre me ha gustado dibujar. Por otro lado, la creación artística junto con el amor por las películas y la música han sido una parte esencial en mi vida desde niño, y siempre me sentí interesado en poder hacer todo este tipo de cosas. Fue en mi adolescencia cuando comencé a recibir clases de dibujo y a tomarme realmente en serio las Bellas Artes. DM: ¿Qué sentiste al comprobar la buena acogida que tuvo Doll Face? ¿Qué supuso esa repercusión en tu trayectoria profesional? ATH: En aquel momento fue una gran sorpresa. Resultó complicado entender qué significaba ser director y llevar de la mejor manera posible todo lo que me sucedió … Ahora, mirando atrás, uno tiene la sensación de que ese instante fue solo el comienzo. DM: ¿Cómo es tu proceso de trabajo? ¿Cómo surgen las ideas que dan forma a cada uno de tus proyectos? ATH: Dibujar es una parte muy importante en el proceso de desarrollo de mis proyectos. Ante todo soy un pensador visual y mis conceptos suelen provenir más de las imágenes que de las palabras. Una vez que tengo las imágenes que forman la base del concepto, si estoy intentando crear una película, entonces trato de construir una estructura con su ascenso y su correspondiente caída (más o menos como cuando escri-


bes una canción, con su planteamiento, nudo y desenlace). DM: ¿Con qué equipo y programas informáticos trabajas? ATH: A menudo grabo con la RED y, en cuanto al software, trabajo indistintamente con Adobe After Effects, Maya, Premiere y Final Cut. DM: Haciendo un repaso por tus películas y vídeos musicales, vemos que le das una gran importancia al entorno orgánico ¿A qué se debe? ATH: Lo hago así porque para mi la naturaleza es una de las fuentes de inspiración y punto de partida a partir del cual suelo comenzar mi proceso creativo. ▲▲▲▲▲▲ DM: Hablando de Solipsist, ¿cómo te surgió la idea? ATH: Quería llevar a cabo una película sobre los cuerpos y el infinito, además tenía la creciente necesidad de poner en marcha mi propio film personal (algo que no había podido hacer en mucho tiempo). Consideré que 2011 sería el año perfecto para centrarme en ello y sentí que realmente lo necesitaba para redefinir mi trabajo y también a mi mismo. DM: ¿Qué referentes culturales tuviste en cuenta para desarrollar este proyecto? ATH: Yo crecí viendo los famosos y fascinantes bailes del León Chino, por lo que, de alguna manera, quería que formaran parte del proyecto. Por otro lado, los elementos de decoración chinos, las pinturas budistas en la arena y los

trajes tibetanos también fueron elementos fundamentales de inspiración para llevar a cabo Solipsist. Mi intención era la de crear algo que se sintiera y percibiera como exuberante y colorido, por lo que, culturalmente, no tuve ninguna duda en que debía mirar hacia Asia Oriental para conseguirlo. DM: En esta película estableces una contra-hipótesis sobre la teoría filosófica del solipsismo ¿Consideras que el ser humano y lo que le rodea forman parte de un todo? ATH: (Se queda pensativo). Me gustaría creer que todos somos parte de algo mucho mayor pero también pienso que es una pregunta demasiado difícil de contestar…

“La creación artística junto con el amor por las películas y la música han sido una parte esencial en mi vida desde niño” “La naturaleza es una de mis fuentes de inspiración y punto de partida para comenzar mi proceso creativo”

DM: Tu próximo proyecto personal es Facial Alphabetics, ¿podrías adelantarnos algo? ATH: Facial Alphabetics es en realidad un pequeño experimento. Es más un ejercicio formal que una película llamativa como lo pueda ser Solipsist. No obstante, también creo que el crecimiento y desarrollo profesional se dan en este tipo de pequeñas incursiones (sonríe). DM: Después de tus cortometrajes y vídeos musicales ¿te veremos dirigiendo un largometraje? ¿Tienes alguna idea al respecto? ATH: Me encantaría hacer una película algún día. Disfrutaría enormemente con una cinta de fantasía y ciencia ficción con un enfoque surrealista alucinante. ¡Estoy buscando guionistas! ▲

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"Quiero ofrecer al espectador algo inesperado, divertido y tal vez un poco retorcido" Scott G. Brooks

A través de la distorsión anatómica, Scott G. Brooks se ha forjado un estilo inquietante, mezcla del humor y la tragedia. Sus pinturas revelan un carácter polifacético cuya narrativa hace alusión al entorno del artista, para generar un diálogo que aborda dramas sociales, políticos y psicológicos. En la actualidad, vive y trabaja en Washington DC y se define a sí mismo como una persona tímida y solitariaria. TEXTO ROCÍO MONTOYA

DOZE Magazine: ¿Cómo surgió tu interés por el arte? Scott G. Brook: Mi interés siempre ha estado ahí, desde que te tengo uso de razón. Recuerdo perfectamente que a los cinco años ya dibujaba las siluetas de mis profesores desde el pupitre. Mi familia me ha apoyado muchísimo, especialmente mi padre, cuya predilección por el dibujo le impulsó a animarme desde el principio. DM: ¿Crees que el arte es un fin en sí mismo? SGB: Cuando he terminado una obra si, pero después siempre llega el momento de promover mis exposiciones, asistir a recepciones de apertura y realizar un seguimiento continuo. Lo ideal sería poder vender mis obras sin necesidad de moverme del estudio. DM: ¿Qué sientes cuando pintas? SGB: Cómo me siento depende de una serie de factores diferentes. Si estoy obligado a entregar una obra en un plazo estipulado me agobio mucho más que cuando realizo otro tipo de proyectos personales. Sería perfecto poder disponer de todo el tiempo necesario para disfrutar al máximo con la elaboración de cada pieza. Normalmente suelo pintar escuchando música o viendo alguna película para distraerme pero, inevitablemente, me suele entrar el pánico cuando me encuentro en la recta final de un cuadro. DM: ¿Tus pinturas son un reflejo de la sociedad o de ti mismo? SGB: Cada caso es distinto. Algunas de mis obras cuestionan aspectos de mi vida y en otras los conceptos están absolutamente pensados y enfocados al entorno que me rodea. Me gusta centrarme en temas políticos, sobre todo en los


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que me afectan directamente y a los que les otorgo especial importancia. Necesito generar una conexión interna con todo lo que hago porque si no pierdo el interés y el resultado final no es tan exitoso. DM: El tema central de tu obra gira en torno a la conducta de los seres humanos. Cada cuadro es como una pequeña historia cuya narración está abierta a múltiples interpretaciones. ¿Qué quieres expresar con tu trabajo? SGB: Quiero expresar muchas cosas y, como has dicho, son como pequeñas historias. Lo que me interesa principalmente es ofrecerle al espectador algo inesperado, divertido y tal vez un poco retorcido. DM: Además de humor, en tus obras existe una tensión dramática palpable ¿Utilizas la pintura para criticar aspectos de la sociedad con los que no estás de acuerdo? ¿Buscas generar una reflexión en el espectador? SGB: Existen demasiados aspectos de la sociedad con los que me siento disconforme y resulta muy duro crear una obra de arte que no se catalogue dentro de lo didáctico. En un sentido general lo que estoy haciendo es revelarme contar la naturaleza conservadora y puritana de los Estados Unidos de América. No le encuentro ningún sentido, para mí que se inició con Jesse Helms y el NEA hace muchos años… Los conservadores no son mi público objetivo pero, como tengo la suerte de no trabajar con subvenciones o clientes, hago lo que me da la gana. Tuve un profesor de arte que me llamaba “intransigente” y esta palabra se me quedó grabada. Existen demasiados compromisos a nuestro alrededor, así que sentirme comprometido es lo último que busco cuando me encuentro frente a un lienzo en blanco. DM: ¿Cuáles son tus principales referencias o fuentes de inspiración? SGB: Tengo muchas. En cierto modo, mi vida en sí misma es una búsqueda de inspiración. Las grandes pinturas me van, los artistas emergentes me van. Llevar una vida de mierda o vivir bajo una política absurda también puede ser un motivo para inspirarme. Yo trabajo con modelos y a menudo son ellos los que me empujan hacia una dirección determinada, hacia una chispa o una idea nueva. En realidad no necesito inspirarme, no me permito ese lujo, me basta con levantarme cada mañana y ponerme a trabajar. DM: ¿Qué conceptos consideras indispensables para realizar una buena obra de arte? ¿Crees que es necesario aprender la técnica o, por el contrario, que todo vale? SGB: Nunca etiqueto una obra artística como buena o mala, solo me guío por si me gusta o no. Los artistas necesitamos empujarnos a nosotros mismos y creo que eso es lo más importante. Me resulta maravilloso que alguien coja un pincel, un trozo de arcilla o un instrumento musical. Creo que cualquier cosa puede ser válida técnicamente hablando. La pintura puede ser una puta. Yo me he pasado toda la vida dedicado a esta profesión en busca de una oportunidad.

“En un sentido general lo que estoy haciendo es revelarme contra la naturaleza conservadora y puritana de los Estados Unidos de América”


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posición “Unnatural Natural History” el pasado mes de julio en Bristol, pude evadirme unos días y disfrutar del tiempo libre. He rechazado un par de propuestas para exponer recientemente, sólo para darme un respiro, organizarme y plantearme ciertos proyectos que me gustaría llevar a cabo. DM: ¿Qué técnica pictórica utilizas para tus cuadros? SGB: Mi técnica evoluciona. Todas mis obras están hechas con óleo sobre lienzo, aunque últimamente he estado poniéndole mucho más énfasis al dibujo. Generalmente empiezo con una grisalla y después le aplico esmaltes. Mi último descubrimiento ha sido el Spike Lavender, material que uso además como disolvente. También he estado mezclando aceite de nuez y goma Damar para crear nuevos esmaltes... ¡Cosas sorprendentes! DM: ¿Te sientes satisfecho con tu carrera como artista? SGB: En general si. Sé que lo estoy haciendo lo mejor que puedo. A veces me siento frustrado con el tema de las ventas, pero es un tema que siempre va y viene. DM: ¿Un sueño que te gustaría alcanzar? SGB: Tengo varios. Sería muy gratificante poder tener presencia en las colecciones de ciertos museos y editar un par de libros. DM: ¿Un consejo para los lectores de DOZE que quieren iniciarse en la pintura? SGB: Tener paciencia y ser perseverante, ya que con esfuerzo se va mejorando y se van obteniendo resultados. En realidad se trata de dar pequeños pasos. ▲

DM: ¿Hay alguna experiencia importante que te haya marcado como artista? SGB: En realidad no. Crecí como un chico tímido y tranquilo en el seno de una familia numerosa, así que el dibujo era mi única vía de escape. En la actualidad y en esencia, nada ha cambiado.

“Existen demasiados compromisos a nuestro alrededor, así que sentirme comprometido es lo último que busco cuando me encuentro frente a un lienzo en blanco”

DM: Tu trabajo ha sido reconocido internacionalmente y tu obra circula por importantes galerías. ¿Cuál es la parte más bonita y la más fea del éxito? SGB: Cualquier indicio de éxito es alentador porque siento que lo estoy haciendo bien. También me permite viajar por todo el mundo y conocer a personas y artistas estupendos. Aunque todavía me siento en una especie de fase oscura. La parte más fea es sentir la presión. Durante diez años no me tomado prácticamente ni un solo descanso. Después de finiquitar la ex77


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"CUANDO APENAS TIENES NADA QUE PERDER, LAS RELACIONES PERSONALES SON MÁS PURAS" Boa Mistura


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Derecha: Imagen del proyecto Luz Nas Vielas, en São Paulo Arriba: Cortometraje documental de Luz Nas Vielas TEXTO MARIO IZQUIERDO

Cinco cabezas, diez manos y un solo corazón; así es como se presenta el colectivo multidisciplinar Boa Mistura. El término, que viene del portugués “buena mezcla”, hace referencia a las diferentes visiones que tienen sobre el arte. Estilos, interpretaciones y puntos de vista que confluyen en la pasión que sienten por el graffiti, el color y la vida.

En un momento como el actual, en el que las primas de riesgo y los rescates nos impiden ver más allá de la economía, nos encontramos con iniciativas como la del colectivo madrileño Boa Mistura; un grupo de amigos que lo componen un arquitecto ( Javier Serrano, “Pahg”), un ingeniero de Caminos (Rubén Martín “rDick”), un publicista (Pablo Purón, “Purone”) y dos licenciados en Bellas Artes (Pablo Ferreiro, “Arkoh” y Juan Jaume, “Derko”). Su campo de acción es eminentemente el espacio urbano, desarrollando intervenciones que intentan mostrar al morador ocasional planteamientos tan básicos y necesarios como el amor, la belleza, la intangibilidad o el positivismo. Principios que les han llevado a desarrollar sus proyectos en Sudáfrica, Berlín, Noruega o Sao Paulo, a colaborar con fundaciones como Intermon Oxfam, ONCE o la Cruz Roja y que les ha servido para que empresas como Google, Adidas o Sony Music se hayan fijado en ellos para realizar diferentes proyectos. Desde sus comienzos a finales de 2011, Boa Mistura ha participado en exposiciones en centros de arte como el Museo Reina Sofía o la Casa Encendida y han impartido conferencias en Universidades como las de Sevilla o Alcalá de Henares. Una manera de entender la vida y el arte que, en poco más de medio año de vida, ha ido calando en la sociedad para mostrarnos unos ideales que la actualidad parece empeñada en hacernos olvidar. DOZE Magazine:Empecemos por el principio ¿Qué motivo fue el que hizo que cinco personas con formaciones tan diferentes terminara creando el colectivo Boa Mistura? Boa Mistura: Todo ha sucedido de forma natural y espontánea. En realidad fue antes Boa Mistura que las cinco formaciones. Nosotros somos cinco amigos del barrio que nos conocimos pintando graffiti hace más de 10 años. Cada uno estudió lo que quiso, sin ningún tipo de pretensión ni de perspectivas de un futuro juntos. Lo cierto es que algo que empezó como un hobby, poco a poco, fue robándole tiempo a nuestra vida diaria hasta hoy, que tenemos un estudio en el centro de Madrid y le dedicamos casi las 24 horas al día, los siete días de la semana. Por tanto, podríamos decir que el motivo de que hoy exista Boa Mistura es la pasión común de cinco amigos. DM: Teniendo en cuenta la buena acogida social y mediática que han tenido vuestros proyectos ¿creéis que la gente tiene sed de arte? BM: Es cierto que nuestros proyectos están teniendo una buena acogida. Lo mediático es importante para difundir el proyecto y que a la gente le lleguen otras maneras de vivir la vida y relacionarse con los demás, aunque a nosotros lo que realmente nos importa es la acogida social; el cambio o la chispa que pueden generar estos proyectos. No creo que sea cuestión de sed de arte, sino que son proyectos que salen 79


del corazón y por eso la gente se identifica más con ellos. DM: ¿El arte participativo es un buen dinamizador social? BM: Lo es porque implica al morador al cambio de su propio entorno. De este modo siente más suyo el lugar en el que vive, está más orgulloso. Además supone un punto de inflexión porque si con algo tan “tonto” como la pintura puedes cambiar o mejorar algún aspecto de tu vida, ¿cómo no vas a poder cambiar otros? Supone un cambio de mentalidad. DM: ¿Cuál ha sido la mejor experiencia que habéis vivido hasta el momento? BM: Nos hacemos padres de todas las experiencias y muchas de ellas han sido maravillosas. Quizás el proyecto Luz Nas Vielas, en la favela de Vila Brasilandia (Sâo Paulo), es la más especial. Pero el mes que pasamos en Ciudad del Cabo o los días que acabamos de estar en Argel son vivencias inolvidables. DM: ¿Qué encuentra uno en las comunidades más desfavorecidas que es difícil de hallar entre la clase alta? BM: Una manera más natural de vivir la vida. Algo aparentemente tan sencillo como compartir. Cuando el dinero no entra en juego y apenas tienes nada que perder, las relaciones personales son más puras. Cada uno aporta lo que tiene. Es increíble cómo nunca te falta un plato de arroz que llevarte al estómago, o un bizcocho, o un café, o un zumo, con el que nos corresponden por los murales que realizamos. ▲▲▲▲▲▲

Arriba: componentes de Boa Mistura (fotografía de Nerea López para HEARST) Resto: Imágenes del proyecto Luz Nas Vielas, en São Paulo

DM: En vuestra serie de intervenciones Crossroads empleáis el arte como herramienta de trabajo con la intención de que actúe como cambio o inspiración entre los más desfavorecidos. ¿Qué se tiene que dar en nuestro país para que se desarrolle un verdadero cambio que repercuta en una sociedad más justa e igualitaria? BM: Sinceramente no lo sabemos. Es la sensación de que aquí ya perdimos el norte hace mucho y el cambio tendría que ser tan grande que parece imposible. Nuestra intención es desarrollar Crossroads también aquí, en España, porque existen comunidades propicias para ello, aunque por alguna extraña razón nos resulta más fácil fuera. DM: ¿Qué hemos perdido con esta crisis? ¿Y qué hemos ganado? BM: Hemos perdido la confianza en un sistema vacío que fomenta las diferencias entre unos y otros. Algunos han perdido la vergüenza y la dignidad, pero no parece que sean valores muy en alza. Y ganar, ganar, no hemos ganado mucho... Quizás hemos perdido un poco el miedo a decir lo que pensamos, aunque con escasa repercusión real. Por sacar una lectura algo positiva, el hambre agudiza el ingenio, y hoy más que nunca, la creatividad es necesaria para revertir la situación.


“La calle presenta una serie de espacios, ambiguos en su propiedad, que son fantásticos para ser utilizados como soportes para intervenciones artísticas”

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Imรกgenes pertenecientes al proyecto Diamond Inside, en Ciudad del Cabo


DM: ¿Qué tiene la calle que no se encuentra en ningún museo? BM: El contacto directo con el espectador, sin segregación alguna. No hay comisarios, ni galeristas, ni especulación, ni un público específico. La calle es de todos y todos la utilizamos. Y además presenta una serie de espacios, ambiguos en su propiedad, que son fantásticos para ser utilizados como soportes para intervenirlos. Son los que a nosotros más nos interesan, y como artistas urbanos, creemos que tenemos un compromiso en el modo en que los utilizamos. ▲▲▲▲▲▲ DM: ¿Cómo vivís eso de ser cinco cabezas, diez manos y un solo corazón? ¿muchas discusiones? BM: La discusión, en el sentido más positivo del debate o el diálogo, es la base de nuestro proceso de trabajo. Lo nuestro es un matrimonio de cinco. Y cuando no estamos de acuerdo en algo, lo hablamos y tomamos una decisión. Como es por el bien del colectivo y no por beneficio de uno mismo, no tenemos problemas en ese sentido. En los casos más dramáticos de falta de entendimiento, siempre están los chinos o el ping pong que inclinan hacia un lado u otro la balanza. DM: ¿De qué manera os surgen las ideas? ¿Cuál es el proceso que establecéis para que se terminen convirtiendo en una realidad? BM: Las ideas surgen del debate. De compartir las intuiciones que tenemos. Uno expone la suya, el otro la lleva más allá, y así hasta que nos encontramos los cinco en un lugar que ni nos imaginábamos. Una vez estamos de acuerdo, empezamos a trabajar para hacerlo realidad. Primero buscamos el lenguaje más propicio y posteriormente lo llevamos a cabo.

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“La discusión, en el sentido más positivo del debate o el diálogo, es la base de nuestro proceso de trabajo. Lo nuestro es un matrimonio de cinco”

Arriba: Imágenes de la instalación efímera El Orden Es Intangible Derecha: Imágenes pertenecientes al proyecto Diamond Inside, en Ciudad del Cabo DM: Actualmente son frecuentes las imposiciones de los patrocinadores ante cualquier proyecto ¿Es complicado que apuesten por iniciativas como la vuestra? ¿Os habéis encontrado con alguna presión o tenéis vía libre para desarrollar vuestros proyectos? BM: Lo cierto es que es complicado encontrar patrocinadores, pero nosotros no desistimos con facilidad. Nunca hemos tenido problemas con un sponsor porque siempre hemos sido claros con que el proyecto lo definimos nosotros. Si se quieren sumar, perfecto, sino, no pasa nada, buscamos por otro lado. DM: ¿Cuál es vuestro próximo destino/ proyecto? ¿Nos podéis adelantar algo al respecto?

BM: Tenemos varias cositas encima de la mesa, unas más cerradas y otras más abiertas pero, hasta que no estamos en un avión, no nos lo terminamos de creer. Por eso preferimos ser cautos. Lo único que podemos desvelar es que tenemos un proyecto en Nueva York y que nos han invitado a intervenir en el pabellón de España de la Bienal de Arte y Arquitectura de Venecia. DM: Y por último ¿Qué esperáis conseguir a largo plazo con Boa Mistura? BM: Seguir siendo felices. ▲


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ARTE

Arriba: caricatura de Mahmud Ahmadineyad Derecha: autorretrato de Hanoch Piven


"LA FALTA DE SERIEDAD ES LA QUE TE PERMITE NO TEMER AL FRACASO Y DESCUBRIR COSAS NUEVAS" Hanoch Piven Una pieza de fruta, unos clavos, un cepillo de dientes, un trozo de algodón, un poco de fiambre... cualquier elemento es bueno para hacer la mejor caricatura. Así es el proceso de trabajo de Hanoch Piven, un ilustrador de origen paraguayo que, con su peculiar estilo, ha retratado a los personajes y políticos más conocidos en el ámbito internacional. TEXTO MARIO IZQUIERDO

Las herramientas de trabajo de Hanoch Piven no se guardan en un set de pinturas, sino que se pueden encontrar en cualquier sitio y depende de muchos factores para que se terminen considerando como tal. Su manera de entender la ilustración no solo le ha servido para caricaturizar a los más poderosos del planeta, sino también para trabajar con niños, estudiantes y empresas con el fin de encontrar el lado más creativo en los diferentes ámbitos de la vida. Tal y como él comenta, su método permite que todos saquemos al artista que llevamos dentro ya que, con él, nadie se puede reír de ti. Dicho esto, espera a leer la entrevista antes de buscar a tu alrededor las “pinturas” con las que “colorear” tu lienzo... DOZE Magazine: Resumiendo brevemente, eres un uruguayo que emigró a los 11 años a Israel para vivir posteriormente en Estados Unidos, España y ahora de vuelta en Israel ¿De qué manera ha influido en tu vida y tu trabajo el hecho de ser inmigrante? Hanoch Piven: Creo que mi condición de inmigrante me sirvió para aprender a adaptarme rápidamente a las nuevas realidades y situaciones que he vivido a lo largo de la vida, a tener flexibilidad mental. Dicha flexibilidad es uno de los poderes más importantes de cualquier creador y ahí es donde veo la relación entre el haberme movido mucho y ser exitoso en un campo creativo. Si a eso le añades que mi medio es el collage y que este consiste en ir tomando elementos de diferentes lados para crear algo nuevo a partir su com-

binación, creo que ahí encuentras una ilustración muy directa de la influencia. DM: Gracias a unos fósforos llegó tu primera caricatura de Saddam Hussein. ¿Cómo fueron tus primeros años en el mundo de la ilustración? HP: Te agradezco que no me preguntes cómo llegó mi primera ilustración ya que ese cuento lo he contado 18.000 veces. Los primeros años fueron un sueño y una gran aventura al estar viviendo en Nueva York. En un año pasé de ser estudiante a visitar las revistas más famosas del mundo, conocer a sus directores de arte y recibir mis primeros encargos. En aquella época todavía no me creía preparado para ese mundo profesional por lo que también fueron momentos de muchas ansiedades e inseguridades, pero el mercado norteamericano tuvo una agradable manera de recibirme e iniciarme en el oficio. DM: ¿Cómo te llega la inspiración a la hora de comenzar una nueva obra? ¿Son los objetos los que te invitan a crear? HP: Por un lado es obvio que la temática o, en concreto, la persona a la que estoy retratando dicta ideas, pero, con el tiempo, he aprendido que justamente las mejores ideas o, mejor dicho, las más inesperadas, llegan cuando emprendo un camino creativo nuevo, basado en encontrar y experimentar con objetos nuevos y a veces sorprendentes para el tema que estoy tratando. Así que la respuesta es sí: muchas de las ideas nacen 87


De arriba abajo y de izquierda a derecha En esta página: Barack Obama y Nancy Pelosi En la siguiente página: Fidel Castro; Bashar al Assad, Saddam Hussein y Karl Marx

de los objetos, pero siempre lo hacen a través de ese juego entre el azar y el lado más cerebral de mi cabeza. ▲▲▲▲▲▲ DM: Tus trabajos se caracterizan por los colores vivos y un aspecto en principio amable. Sin embargo, si te detienes en la composición del collage, compruebas que algunos objetos pueden llegar a tener un significado tan oscuro como la personalidad que estás retratando ¿Podríamos hablar de cierta crítica o protesta velada en tus obras de perfil político? HP: Sin duda mis comienzos fueron como caricaturista social y político. Y creo que siempre que un buen caricaturista dibuja a un político, algo de crítica saldrá fuera. Lo interesante ha sido siempre el contraste al que tú te refieres entre el contenido, que puede ser serio, envuelto en un ambiente lúdico que supuestamente habla en otro tono.

Una buena obra de arte es aquella que te descoloca, en el sentido de que no puedes catalogarla inmediatamente. Me gusta el dicho de Paul Valery: “Observar es olvidar el nombre de aquello que observamos”. En general creo que lo que hago es darle un nombre a algo, en este caso una definición, que hace que sigamos adelante, que no nos detengamos realmente a observar lo que tenemos frente a nosotros. La falta de una definición clara es, de alguna manera, un imán. DM: Viendo la caricatura de Bashar AlAssad y teniendo en cuenta todo lo que está sucediendo en Siria, si tuvieras que volver a retratarlo, ¿sería diferente? ¿qué le añadirías? HP: Cuando lo retraté, se hablaba de él como un líder que tímidamente intentaría avanzar en el proceso de paz, y ese tímido movimiento lo conecté con ese ‘tímido’ bigote que tiene. Obviamente es un comentario que apareció en prensa y tiene su relevancia en el momento en que apareció.


“En un año pasé de ser estudiante a visitar las revistas más famosas del mundo, conocer a sus directores de arte y recibir mis primeros encargos”

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DM: Tu manera de entender el arte te ha llevado por medio mundo a dar clases tanto a niños como a adultos. Después de haber vivido dichas experiencias ¿Qué deberíamos aprender los mayores de los más pequeños? HP: Los más pequeños, al tener menos experiencia, están más abiertos a todo y no se encuentran limitados por las “reglas del juego”, a ese continuo rumor en la cabeza que nos dice qué debemos hacer y qué no. Olvidarte de esas reglas te permite vivir cada experiencia por lo que en realidad es y no por lo que tu preconcepción te dice (los nombres nuevamente hacen acto de presencia). Me gustó leer una vez a Boris Becker hablando de lo libre que se sentía en Wimbledon a los 17 años, pegando con todas sus fuerzas sin preocupaciones (y ganando el título), y cómo esa libertad desapareció unos años después cuando la conciencia de todo lo que estaba haciendo influía en cada uno de sus movimientos y lo inhibía. Creo que es una buena ilustración de lo que perdemos con la madurez. DM: ¿Cuál ha sido el mayor consejo o mejor experiencia que te ha dado un niño? HP: Una vez me dijo un crío que le gustaba dibujar de la manera en que yo lo hacía porque nadie se podía reír de él. Me encantó ese comentario porque me pareció muy serio. Cuando entras en un espacio lúdico como el arte, pueden alegar como crítica “que no eres serio”. Y Obviamente que no lo eres. Pero es precisamente esa supuesta falta de seriedad la que te permite probar cosas, tomar riesgos, no temer al fracaso o, en otras palabras, no temer que se ‘rían de ti’. Solo cuando piensas de esa manera es cuando realmente puedes descubrir cosas nuevas. DM: También son conocidas tus clases o charlas en el mundo empresarial ¿Crees que la economía está falta de un perfil más crea-

De arriba abajo y de izquierda a derecha En esta página: Ariel Sharón y Borís Yeltsin En la siguiente página: Kim Jong-Il


tivo? ¿Se tiende a olvidar el potencial humano que hace posible el desarrollo económico? HP: No pretendo ser un experto en desarrollo económico, de hecho, estoy bastante lejos de eso...Pero de mi experiencia en talleres con empresarios puedo decir que los veo muy agradecidos después de haberse pasado unas cuantas horas jugando y creando, haciendo conexiones nuevas e inesperadas entre conceptos e ideas y, principalmente, de que se les haya otorgado una herramienta simple para su expresión personal. Quizás en esa felicidad que sienten por haber podido expresarse hay una pista sobre el desarrollo del potencial humano dentro de la empresa. DM: ¿Cómo crees que sería el mundo si se le diera un mayor valor a la creatividad? HP: No estoy seguro de poder responderte eso. Los seres creativos en general no estamos muy adaptados a este mundo ya que el sector económico global apunta al ‘bottom line’ o sea, a maximizar la ganancia. A eso se llega multiplicando lo que ya existe y funciona; un hecho al que una gran cantidad de empresas le dedican un enorme esfuerzo para crear más y a menor coste para luego, obviamente, incrementar las ventas. La creatividad, por otro lado, tiende a aburrirse con lo que ya existe y va en busca de lo nuevo. Hay lugares en los que la creatividad está mas valorada (como en Israel o en ciertas partes de Nueva York, por poner un ejemplo) y creo que esos lugares tienden a ser más caóticos que el sector económico antes mencionado. DM: Después de haber caricaturizado a tantos políticos y celebridades ¿cuáles son tus collages preferidos? HP: Creo que el grupo hace que cada uno de los collages sea mejor que si los observamos individualmente, por eso me cuesta elegir uno. Hay muchos que me gustan. (y bastantes que me gustan menos...). DM: ¿Hay alguna anécdota que nos puedas contar después de que estos famosos hayan visto sus caricaturas? HP: En Estados Unidos no demasiadas, algunos personajes como Tom Petty o Jakob Dylan quisieron comprar los retratos que hice de ellos, por otro lado, Howard Stern mencionó el pepino con el que hice su nariz... Sin embargo, en Israel, siendo un país más pequeño, me he topado con muchos personajes a los que he dibujado y siempre es un momento un poco incomodo... DM: Desde hace poco tiempo está disponible tu aplicación Faces iMake para iPhone ¿Qué buscabas con ella? ¿Cómo está siendo la experiencia? HP: ¿Te refieres aparte de ganar mucho dinero? (se ríe). Todavía hay muy pocas apps que ganen suficiente dinero pero, sin duda, este es un modelo económico con muchísimo potencial. La idea de poder colaborar desde Barcelona con alguien que está en Israel, preparar algo que en unos días se vende en Estados Unidos, y que una persona de China lo compre y que mi parte pueda ser de 33 por ciento de las ganancias es muy atractiva. Sobre todo es interesante si lo comparamos con el medio tradicional del libro publicado, que se demora meses o años para su edición y donde los royalties del ilustrador se quedan en un 10 o 15 por ciento de las ganancias. Pero más allá del modelo económico, la idea principal era la posibilidad de llevar mi taller a un mundo interactivo digital. Lo más interesante ha sido que recientemente he recibido un encargo monstruoso de 70 ilustraciones para una conferencia de Ted, y la única manera en que fui capaz de hacerlo (teniendo en cuenta mi escaso tiempo libre) ha sido usando Faces iMake. La experiencia en general es fantástica y es un continuo aprendizaje. Hemos recibido un sinfín de buenas críticas, hemos estado en un par de ocasiones en los primeros puestos en la lista de ventas e incluso, en estos momentos, estamos entre las 30 mejores aplicaciones educativas en Estados Unidos. Creo que todavía no hemos definido ‘para qué sirve’ nuestra aplicación en esos términos prácticos tan necesitados por el mercado americano y en las nuevas aplicaciones que tenemos en nuestro borrador son las primeras preguntas que nos estamos haciendo. Otra cosa interesante que este medio permite es la creación en grupo o en diferentes puntos del globo a la vez: la idea de que yo creo algo, lo subo a un cloud y tú lo bajas y lo cambias. Toda la idea de crowd sourcing va a ser posible pronto en Faces iMake. ▲ 91


ARTE

En esta página: Lección de Marketing en el vacío ▲ Derecha: Autorretrato automático


Fernando Halcón Nos encontramos ante la obra de Fernando Halcón, definida por él mismo como Fotomontaje Pictórico-Deconstructivo y en la que el artista nos abre la puerta a su trascendental universo gráfico. Estas piezas, mezcla de ilustración, dibujo y collage, conforman un Todo estremecedor en el que el espectador, lejos de quedar incólume, se ve identificado en un crisol-espejo que refleja nuestros monstruos.

TEXTO ROCÍO MONTOYA

Fernando concibe su proceso creativo como un medio catártico de exoneración y reconocimiento, a través de la intervención del recorte o el tratamiento de un material tan débil como el papel, para representar la fragilidad de la naturaleza humana. En palabras del artista, la madurez tiene un precio y no es sólo el de la factura del tiempo, sino también, y principalmente, el de la aceptación de nuestros propios esperpentos vitales. Os invitamos a descubrir su trabajo y a explorar las sensaciones experimentadas por unos personajes que, a gritos, buscan su identidad perdida entre la marea del consumo y la sociedad corrupta de nuestra época. ▲▲▲▲▲▲ DOZE Magazine: ¿De dónde vienes y quién es Fernando Halcón? Fernando Halcón: ¡Vaya, qué difícil es hablar de uno mismo sin conocerse del todo! Ya desde pequeño movía el lápiz o cualquier objeto que me permitiera dibujar sin cesar pero ¿qué niño no enloquece pintando y coloreándolo todo si tiene al alcance de su mano la oportunidad de hacerlo? Creo que en realidad nunca he dejado de ser ese niño y que este es el matiz que distingue, en el marco de la creación o la facultad creativa, a algunos adultos que mantienen viva parte de su niñez, una mirada curiosa y la necesidad de preguntarlo todo de manera absoluta y obsesiva. Tan sólo soy una persona que necesita comunicarse y que lo hace a través de la expresión gráfica; y más que comunicar necesito interrogar. Al interrogarme a mi mismo también cuestiono o propongo enigmas y preguntas a los demás mediante mi lenguaje personal, un lenguaje lleno de simbología no siempre sencilla de descifrar. Nací en Jerez de la Frontera pero siendo muy niño me trasladé a Madrid y en la actualidad, desde hace ya unos diez años, resido en Azuqueca de Henares, una pequeña ciudad-dormitorio de Guadalajara haciendo frontera entre la Comunidad de Madrid y la de Castilla-La

Mancha. Madrid es la capital donde he vivido y trabajado la mayor parte de mi vida y donde he desarrollado mi carrera profesional, aunque no me gusten las grandes urbes y sea más afín a los lugares pequeños y tranquilos. La contaminación de mensajes, la aceleración y el ajetreo han influido, sin duda, en mi obra pictórica y en mis dibujos, que están inevitablemente llenos de esa sensación de encarcelamiento y de la ansiedad de la vida veloz y efímera de las grandes ciudades. DM: ¿Cómo surgió en ti tu vocación por las artes y cuál fue el motivo para dedicarte profesionalmente a este sector? ¿Existe alguna experiencia significativa o anécdota relevante en este proceso? FH: La búsqueda de un lenguaje personal, impulsada por mi necesidad de comunicar, me ha obsesionado desde el principio. Esa búsqueda es siempre algo dolorosa porque uno tiene que estar luchando consigo mismo para huir, de alguna manera, de la persecución de ciertas modas e imposiciones, de tópicos instaurados y contaminados por inercias culturales preestablecidas y de imperiosos e insistentes ánimos de lucro y negocio tan vociferantes en el complejo entramado del mercado actual. Una vez, hace unos cinco años, de forma más intuitiva que racional, encontré la que hoy es mi manera personal de expresarme artísticamente, fue el momento en el que tuve valor para mostrarla públicamente y compararme en el mercado con otros profesionales del sector. El descubrimiento del collage, como herramienta imprescindible en mi proceso creativo, se dio de manera medianamente accidental al tratar de sustituir las manchas de pintura con texturas y colores ya impresos y que, personalmente, me desvelaban una cierta inutilidad de la imitación pictórica; aún con eso, al ir mezclando consecutivamente la pintura y la técnica del ensamblaje con papel, fui descubriendo poco a poco las infinitas posibilidades representativas que se abrían 93


en la comunión-coloquio de ambas técnicas plásticas utilizadas de una forma simbiótica. DM: ¿Crees que la ilustración es un talento con el que se nace o que se adquiere con la práctica? FH: Cuando se me ha planteado este debate siempre he querido defender la postura de la práctica y darle un sentido materialista al asunto, para no dejar fisuras mitológicas sin reparar en el camino de las respuestas, aunque existen muchas cuestiones cuya explicación no es definitiva. En cualquier caso, es el trabajo y la constancia lo que crea un lenguaje y edifica un discurso. La práctica, el ensayo y error y la constante de la insistencia son, al final, responsables de los logros y de ciertos resultados; aún si hay algo con lo que se nace debido a la herencia o a cualquier otra razón, la segunda parte de esa circunstancia tan sólo puede mostrar sus frutos mediante la práctica y la constancia. DM: En cuanto a tu estilo, ¿cómo lo definirías? FH: Otra pregunta difícil en esta tendencia inevitablemente humana de etiquetar y nombrar nuestro entorno… Yo a mis cuadros los denomino de manera muy personal “Collages Pictórico-Deconstructivos” pero ¿qué significa esta pedante parrafada? Pues en realidad eso mismo: son obras en las que se entremezcla, en un discurso por igual, la pintura y el dibujo con el uso del collage, con más peso uno que otro según las necesidades expresivas de cada pieza ¿y lo de deconstructivo? La deconstrucción es una reconstrucción de un conjunto a partir de la descomposición material o analítica de cada una de sus partes. En mi caso, una realidad nueva surge de los pedazos esparcidos de la ya existente para dar lugar a otras realidades que pueden ir mutando infinitamente. Y esa es la magia sorpresiva del collage: dos elementos que nunca se hallaron juntos se unen de repente para crear otra realidad posible y alternativa en el juego de la fantasía creativa. La construcción o estructura resultante es un conjunto siempre inacabado, en

“Intento crear un campo de interpretaciones, aproximaciones poéticas e interrogantes que inviten al diálogo”

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proceso y nunca cerrado de significado. Este aspecto de la mente creadora lo comparo con la naturaleza energética que, como común denominador, une elementos como partes infinitas de un todo universal y global. El lenguaje simbólico es la herramienta principal de significado que utilizo en mi trabajo. Intento crear un campo abierto de interpretaciones, aproximaciones poéticas e interrogantes que inviten constantemente al diálogo y a la expansión del coloquio, para establecer un acto de lectura que genere múltiples diseminaciones. En numerosas ocasiones este tipo de trabajo se ha relacionado con el surrealismo porque a primera vista puede representar un universo de carácter onírico, pero esta percepción es equívoca puesto que la intencionalidad de las piezas y su referencia conceptual y material no se corresponden con el lenguaje de los sueños y las visiones del inconsciente. Por el contrario, se materializan a partir de una mirada objetiva de la realidad cotidiana, trascendiéndola mediante el uso de los símbolos, desmembrando las almas y desvelando nuestros monstruos, a la luz de un entramado de mensa-

jes que revelan las entrelíneas de nuestras tácitas inercias y asumidos y acostumbrados discursos sociales. DM: Además de ilustrador, eres diseñador creativo y director de artes gráficas. ¿En qué terreno te sientes más libre para explotar tu creatividad? A lo largo de tu trayectoria ¿te ha resultado igual de gratificante realizar una obra por encargo que un proyecto personal? FH: No, en absoluto. Nunca me ha resultado igual de gratificante ni creativo realizar una obra por encargo que un proyecto personal. En cuanto a mi perfil profesional dentro del diseño o la creatividad supeditada a las necesidades del mercado o de la empresa, la verdad es que es un aspecto muy alejado de mi alma como comunicador plástico, aunque en ocasiones se produzca algún satisfactorio encuentro multidisciplinar. Mi perfil como creativo gráfico y director de arte tan sólo es un medio práctico de supervivencia económica, y más en los tiempos que corren, aunque puede que, no dentro de mucho


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FAUNO-Consolador

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tiempo, ni siquiera pueda llegar a otorgarle esa consideración si el mercado en nuestro entorno cultural prosigue en este caótico y confuso escenario actual. En este alejamiento también existe una distancia ideológica y emocional a la hora de observar y sentir el mundo y nuestro sistema social. Creo que, como artista, trato de salvarlo de algún modo, reflexionando sobre aquellas cosas que podríamos cambiar y sobre otras que son inmutables. Como diseñador tan sólo participo de él sin poder plantear dilemas éticos y emocionales, salvo que el cliente y el encargo te lo permitan, y esto ocurre en muy escasas ocasiones... DM: ¿Qué es lo que te resulta más complicado de tu profesión? FH: Convencerme a mi mismo.

“La ventana a Internet refleja perfectamente ese espíritu de aglomeración, esa identidad y mundo fragmentados del ser postmoderno”

DM: ¿Qué procesos previos a la ejecución técnica de la imagen realizas normalmente? ¿Cuáles son tus herramientas de trabajo? Se suele comentar que la gran mayoría de los artistas sienten una especie de pánico a la hora de enfrentarse a un lienzo en blanco ¿Es eso cierto en tu caso? FH: Escribo muy a menudo con anterioridad a la ejecución técnica sobre el soporte, elaboro ideas y reflexiono acerca de aspectos de la existencia cotidiana, en muchos casos con referencias biográficas. Creo que, en el fondo, cualquier acción perpetrada por un individuo no puede escapar de cierta intención y que, por este motivo, su carga biográfica es inevitable. Todo lo que somos y aquellos aspectos que conocemos en mayor o menor medida acerca de nosotros mismos, de algún modo, siempre salen. Muchas veces rebusco entre mis cientos de recortes de manera rápida pero concienzuda, para encontrar referencias o sugerencias visuales acerca de las ideas escritas y pensadas; en ocasiones empiezo la ejecución técnica componiendo collages fuera del soporte elegido, después los uno a la obra final y dibujo algunos bocetos rápidos, que no me lleven demasiado tiempo. De este modo establezco más o menos la composición de la escena a describir en sus líneas generales, fijando algunos criterios de color y sombra y marcando las anotaciones necesarias acerca de determinados elementos, para concluir cómo deben aparecer y expresarse. Nunca me enfrento a un lienzo en blanco porque cuando llego al soporte la pieza ya está en camino de ser finalizada en mi cabeza; pero esto, lejos de ser una ventaja, a veces es una contradicción frustrante ya que la imagen mental y la obra materializada jamás coinciden. DM: ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? ¿Tienes algún artista predilecto? FH: Hay tantos artistas, creativos e imágenes que me han influido, inspirado y condicionado en mi trayectoria que es difícil elegir a uno, a dos o incluso a cincuenta y menos ponerles un número y colocarlos en una lista. No obstante podría nombrar, sin pretender ningún orden de influencia ni importancia, a varios autores visuales que han sido referentes significativos para mí en los últimos años: Francis Bacon, Joan Ponç, Modest Cuixart, Max Ernst, Dave

Mckean, Blu, Tetsuya Ishida, Marc Chagall, Ana Himes, Damnegine, Kuksi… De entre esta cadena de autores hay un artista en particular que siempre me ha inspirado mucho y que me entusiasma por la proximidad en su sentir a la psique colectiva de nuestra época: Francis Bacon que, con la carga de crudeza de sus imágenes pictóricas, expresa un dramatismo de una inmensa sensibilidad. Por otra parte, si tuviese que recomendar un autor y una obra, globales en su conjunto artístico y de coherencia cívica, ética y de compromiso, éste sería Joseph Renau, por el que siento gran predilección debido a su uso ideológico del collage en la comunicación plástica-gráfica, al igual que hiciera John Heartfield. DM: Si echas un vistazo hacia atrás ¿En qué sientes que has evolucionado? ¿Tienes alguna obra personal de la que te sientas especialmente orgulloso? FH: Siempre me encuentro en una fase evolutiva y a veces involutiva, pero constantemente encaminado hacia algo. En muchas ocasiones me embarga la sensación de haber perdido cosas o de haberlas ganado, así es el proceso, pero cuando piensas en una obra de hace tiempo puedes reconocer que hay aciertos que difícilmente podrías volver a alcanzar. Yo trabajo a menudo reciclando elementos de obras anteriores, a base de recortes de bocetos e intentos fallidos en el camino e incluso imprimiendo extractos de fotos de mis propias obras y reutilizándolos en piezas más nuevas. Jamás podría tratarse de un proceso lineal, nunca lo es y esta circunstancia no se da exclusivamente en mi caso, la existencia misma no es finita. Algunas de mis primeras obras expuestas y vendidas hace cinco o seis años se cuentan entre esas piezas de referencia nostálgica. DM: Vivimos en la era de Internet, ese monstruo gigante de la comunicación instantánea. Desde tu experiencia personal, ¿Cuáles son las ventajas y/o desventajas que tiene el uso de esta herramienta para el desarrollo de la ilustración y su concepción como lenguaje? FH: Es un gran invento, sin duda, y con muchas ventajas a la hora de buscar referencias e inspiraciones con un golpe de ratón, pero es verdad que también es hija y fruto de la masificación. La ventana a internet refleja perfectamente ese espíritu de aglomeración, esa identidad y mundo fragmentados del ser postmoderno y esta saturación existente de imágenes y referencias visuales apabulla y fragmenta también nuestra percepción. Los artistas plásticos hemos observado y retenido tantas imágenes en nuestros cerebros que, como creadores, es necesario cerrar los ojos y distanciarnos. Debemos ser capaces de contener una parte, la nuestra, de este todo aglutinado y encontrar un sello personal en la hiper-entramada red de signos y discursos. Me acerco a la tecnología pero con cautela. DM: ¿Qué portales de ilustración, arte y diseño frecuentas normalmente? FH: El uso que hago de determinados portales o comunidades virtuales artísticas depende más de mi costumbre que de una elección consciente 97


con motivaciones concretas, aunque finalmente si que me he quedado con los que me resultan más útiles para contactar con otros profesionales o posibles clientes y con los más afines por el conjunto de sus publicaciones. El que más frecuento es el portal de portafolios creativos Domestika, donde he ubicado la presentación de mi trabajo como medio principal, por comodidad, por difusión y por afinidad. Otro que también uso habitualmente es Behance. Pero para inspirarme acudo a mis libros de ilustración y de arte. En los portales dedicados al arte plástico he publicado poco y no son los lugares donde mi trabajo se hace más visible, quizá por encontrarme en esa difícil frontera entre pintura, dibujo e ilustración. DM: Cuentas con un suculento portafolio donde queda más que demostrado que sabes manejarte en muy diversas áreas de la ilustración y el diseño. Pero, para esta edición, hemos querido destacar parte de tus trabajos personales pertenecientes a tu serie “Retratos de la Postmodernidad” ¿Podrías hablarnos del concepto de esta serie? ¿Qué quieres comunicar con estas obras? FH: Me alegra que esta serie sea el nexo de unión entre vuestra publicación y yo, pues es en este ámbito plástico, más personal, incómodo, contradictorio y difícil de clasificar, donde me encuentro mejor a mi mismo. 98

Izda: Exorcismo creativo ▲ Dcha: Crucifixion ▲ Página siguiente: El poder

“Mis trabajos muestran aquellas verdades que todo el mundo conoce y que son tácitamente aceptadas y calladas”


Como ya he dejado entrever, mi fuente de inspiración es principalmente la observación y el análisis de la condición humana en sociedad, el día cotidiano, la ansiedad, los sueños y las frustraciones, todo ello desarrollado en un conjunto de nuestras inercias y, en esencia, de nuestras contradicciones. Pretendo crear una obra reflexiva que haga pensar sobre la época actual en la que vivimos y estimular la búsqueda del porqué de nuestras dudas acerca de la naturaleza histórica, para enfrentarnos a una cualidad tomada por desfasada en estos tiempos de la prisa y la contemplación efímera. Es como una cierta función social del arte: una obra que, aunque sometida al soporte bidimensional, juega con los símbolos persiguiendo intencionadamente un resultado muy contemporáneo y apartándose de un área importante del arte actual que está, en mi opinión, supeditado a la gratuidad de los experimentos formales. Mis trabajos, alimentados a través de decenas de recortes de papel mezclados con pintura y dibujo, nos muestran aquellas verdades que todo el mundo conoce y que son tácitamente aceptadas y calladas: nuestros miedos, el poder sexual y económico o nuestros erráticos movimientos como masa social que nada se plantea y que permite que otros proyecten en nuestro lugar actitudes propias, vendidas como libres y personales. Los miedos comunes y las inquietudes compartidas en la vorágine social a la que cada uno de nosotros pertenecemos,

alimentan los pasajes de mi iconografía. El ensamblaje de diferentes piezas, aparentemente inconexas, forman un todo con sentido a partir de las múltiples unidades de una cadena de relaciones imaginarias dentro de la construcción del cosmos: la redefinición de esas realidades encontradas configuran, sin duda, un proceso inédito donde interviene la esencia del Universo como una nueva clase de hecho mágico, como si cada uno de los fragmentos de todo lo visible contuvieran, a su vez, ese mismo todo al que pertenecen. De ahí que los pedazos de papel se comporten como las manchas de una pintura figurativa deconstruyendo las distintas partes de la obra. Así mismo, a pesar de ese sentido universal de uso, el papel impreso es un medio tan cotidiano y tan cercano como los conflictos abordados en las obras, cuyas posibilidades resultan tan inmediatas como infinitas. Las inquietudes y dilemas planteados en mis imágenes hablan, a su vez, de esa cercanía: la televisión, la cultura del ocio, las dinámicas y argumentos de los poderes políticos, la red del poder económico y la globalización, las inercias de consumo, la hipoteca, la violencia de género, la soledad, el trabajo, la lucha de sexos, el terrorismo, el miedo... Aunque también dialogan con el entorno del arte en un plano psico-traumático, sin duda más personal pero, sin embargo, no individual, pues mi forma sentir y la manera en que los aconteceres me afectan, no pueden alejarse mucho del sentir y de la afectación de los demás. 99


El arte de Babilonia

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DM: Nuestro número gira en torno al concepto de la revolución, al inconformismo en el arte y a la lucha por los ideales. ¿Te sientes realizado con tu trabajo? ¿En algún momento te has sentido cohibido a la hora de expresar plásticamente tus ideas, críticas o experiencias? FH: Sí, me siento realizado con mi quehacer creativo cuando ejerzo de artista que realiza su obra empujado por la fuerza de sus necesidades vitales. En esos momentos alcanzo un satisfactorio nivel de realización, incluso si el trabajo es duro y conlleva mucho tiempo y esfuerzo y aunque las ideas o las sensaciones transmitidas resulten dolorosas. Creo en lo que hago aunque soy muy exigente y nunca me parece suficiente. Existe un espíritu inconformista dentro de mí que no me permite detenerme pese a las dificultades. Sobre si mi obra se presenta como un medio que comunica o suscita inconformismo y crítica, la respuesta es afirmativa. A veces me planteo conflictos internos acerca de si hacer lo que los demás esperan o desarrollar lo que realmente deseo, es un eterno dilema que, de vez en cuando, sobrevuela sobre mi persona y mi trabajo. Estamos tan habituados y acostumbrados a que el entorno dicte nuestras actitudes e incluso nuestros pensamientos…

“La pasión desaparece en la vorágine de la supervivencia, dentro de la tupida jungla de la mera producción”

DM: ¿Tienes metas específicas como ilustrador? FH: Uno siempre tiene ideas, sueños y metas planteadas. En muchos casos son esos hitos ya marcados de antemano, los que el sistema social ha ido imponiendo y pre-diseñando dentro nuestra correspondiente categoría específica y personal, para alcanzar propósitos y circunstancias, como si se tratase de capítulos de un serial ya escrito: llegar a publicar en tal editorial, realizar tal libro, escribir tal artículo, pintar o dibujar tal obra o tal escena, recibir tal premio o tal ovación… No sé, quisiera disponer de más tiempo, tranquilidad y medios para realizar mi trabajo artístico pero este mercado y esta época no se lo pone fácil a nadie. Quiero seguir trabajando mientras continúe sintiendo la necesidad de comunicarme con los demás, tan sólo eso, tan simple como eso… DM: Como profesional en el sector ¿Qué opinas de la industria del diseño en nuestro país en la actualidad? ¿Y qué premisas consideras indispensables para funcionar en la profesión? FH: Hoy día un joven creativo puede situarse en la cúspide del mundo del arte y un anciano artista ser tan olvidado como el latín. No creo estar en la situación de dar consejos y de instruir a nadie y tampoco que existan unas premisas estandarizadas, cada situación y cada búsqueda es única. Yo tengo la sensación de estar siempre empezando de nuevo... Podría comentar algunas cosas acerca del acto creativo y de la comunicación artística pero, si me preguntan por la industria del diseño, la verdad es que cada vez me despierta menos interés. He trabajado en muchas agencias y con gente bastante más joven que yo en los equipos creativos, y no es que yo sea viejo, que al revés, me queda mucho por caminar, pero he comprobado que este sector en nuestro país se nutre

de los sueños de una gran cantidad de jóvenes, muchos adolescentes, que trabajan de sol a sol y que ponen sus ilusiones en la vaga esperanza de que un día sus creaciones aparecerán publicadas en algún aplaudido libro de los que las agencias nutren sus estanterías, como vehículos de inspiración, pero cuyos contenidos gráficos les resultan siempre demasiado arriesgados para poner en práctica, por miedo a perder el dinero rápido y fácil que les dispensan las fórmulas aceleradas de la producción, aunque esto les resulte mediocre. En estos casos lo primero es lo primero: ganar mucho al menor coste posible. Cuanto mayor es la aceleración de los procesos y la búsqueda de beneficios, mayor se hace el cerco de la mediocridad y más se limitan y minan los talentos y las expectativas de muchos de nuestros profesionales. La pasión desaparece en la vorágine de la supervivencia, dentro de la tupida jungla de la mera producción. La pasión es muy importante, tener pasión es fundamental. Actualmente se pondera mucho el deseo, el deseo de ser, estar, tener... pero muy poco el ser apasionados, imaginativos, buscar alternativas, decir las cosas de una manera diferente sin seguir los dictados del marketing, la publicidad, la moda o la inercia. El artista debe descubrirse a si mismo para encontrar su modo de comunicarse con los demás. DM: Para gozar de una mente despierta y creativa, es necesario desconectar. ¿Cuáles son tus hobbies? FH: En mi caso mi hobby y mi actividad artística coinciden pero, incluso así, también preciso de la necesidad de desconectar y, en este sentido, la lectura, ver películas junto a mi mujer y tomar contacto con la naturaleza son los medios de evasión más habituales y también más inspiradores. ¡Ah, bueno! y olvidaba el encuentro con los amigos, con determinadas personas que me alimentan la mente y el alma. DM: Para terminar ¿Tienes algún proyecto entre manos del que puedas adelantarnos algo? FH: Ahora estoy trabajando en dos cuadros más, pero voy despacio, siempre pensando y meditando mucho. A veces quisiera ser más intuitivo y menos racional pero no puedo y debo buscar siempre el equilibrio entre ambas naturalezas. Entre tanto, estoy inmerso en proyectos de diseño, realizando ilustraciones y diseños para la estampación de diversas líneas de camisetas y ahora también luchando día a día por salir a flote en esta crisis nuestra, donde la experiencia deja de ser un grado y los oportunistas buscan profesionales menos cualificados de quienes sacar más al menor coste posible; en realidad, nada que no haya dicho antes. ▲

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MODA


LUCHAR POR LO QUE UNO CREE TEXTO RUTH MARTÍN

“Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño.” (Edgar Allan Poe) ¿Quién soy? ¿Te lo has preguntado alguna vez? Seguro que sí, porque seguro que también te has perdido en medio de la nada. Vivimos en caos, interior y exterior, y en medio de ese caos uno pierde la perspectiva de lo que es, de lo que quiere, de lo que siente e incluso de lo que sueña. Los sueños, esas (ir)realidades que ayudan a que cada día, cuando nos caemos, nos levantemos. Ese universo que creamos en nuestra vida para estar más protegidos, para ser más felices y que, a veces, también destruimos consciente o inconscientemente. ¿Sueños son ilusiones?, ¿ilusiones son ideales? ¿Se puede sobrevivir a la realidad sin ellos o es más fácil echarlos a un lado y conformarse con la vida? Para muchos, el conformismo puede juzgarse de comodidad y, para otros, es la manera más fácil de que la vida no te haga daño cuando la miras desde todos los prismas del caleidoscopio. Pero, ¿y el inconformismo? Ese, duele. Parece que ser pasional está mal visto; parece que no conformarse con las cosas no se entiende; parece que soñar es un error; parece que luchar por lo que uno quiere es pecado; parece que rebelarse contra lo establecido es vivir al margen. ¿Qué tiene de malo intentar ser feliz, de la manera que sea y siguiendo el camino que se quiera: luchando, gritando, pataleando, amando, sintiendo, compartiendo, cambiando, evolucionando…? Todo se transforma. Nada es permanente. A veces queremos controlar tanto y todo, que no nos damos cuenta de que las transformaciones son necesarias porque nos hacen crecer. Todo cambia, nosotros lo hacemos, la vida lo hace, la cultura lo hace, la música, la literatura, el cine, la moda, el Arte. ¿Qué sería de la moda sin la transformación? Pasaría de moda. Así de rotundo. Si hay algo que re-evolut!on(a) la calle, es la moda. Más allá de las tendencias, de eso que “se lleva y no”, de lo que sienta bien y mal, de lo establecido y lo poco estándar. La moda nos permite elegir qué camino seguir, qué imagen queremos dar, qué reglas aceptamos y cuáles no. Porque cada día, cuando decidimos qué queremos llevar, estamos marcando una pauta que solo nosotros conocemos y que, quien nos mire, verá algo mucho más profundo detrás de esa fachada.

Aunque evolucionemos, aunque nos transformemos, aunque nos adaptemos, siempre existe un sendero paralelo que solo unos cuantos están dispuestos a seguir contra la corriente. Ese pequeño reducto de “privilegiados” tiene claro qué son y qué quieren. Porque lo importante en esta vida es saber quién eres. Cuando descubres, aceptas y peleas eso, todo es mucho más fácil. Si eres diferente, sé diferente. Si es eres inconformista, no te conformes. Si eres pasional, da rienda suelta, no te contengas. Si sientes, escucha los latidos. Si luchas, sé guerrero. Si quieres mirar de lejos, no te acerques. Tus ideales son tuyos, tus miedos son tuyos y sobre todo, tu vida es esa que quieres vivir. Lo importante es que nadie te diga lo que tienes que soñar, porque los sueños alimentan el alma y alma da la vida. Porque, como decía la poetisa y activista social Julia Ward Howe, “cada vida ha de tener sus espacios huecos que el ideal ha de rellenar.” ▲


MODA

IOU Project En busca de la autenticidad TEXTO: ALBA CIORDIA

IOU Project nace bajo la premisa de desarrollar una producción sostenible tanto mediambiental como socialmente.

Vivimos en un mundo de consumo, de grandes cadenas de producción textil que avanzan a velocidades vertiginosas agotando todos los recursos a su alrededor y generando trabajo de baja calidad sobre todo para mujeres y niños de medio mundo. Por ello es necesario la existencia de iniciativas que fomenten la producción sostenible, tanto medioambiental como socialmente, que demuestren que existe otra manera de producir moda. La sociedad actual requiere de diseñadores éticos que busquen la sustentabilidad en la producción para así promoverlo en las esferas del consumo. Bajo estas premisas nace IOU Project, una tienda online que ofrece una manera muy diferente de consumir creando diseños únicos producidos de manera artesanal, respetando el medio ambiente y contribuyendo a crear un mundo mejor. Todo ello conectado a través de la red donde cada prenda tiene una historia, que vincula a los tejedores con los artesanos y el consumidor final permitiendo seguir el proceso entero de confección. Estas historias son la esencia de la red social del comercio electrónico elaborado por esta marca, como un punto de encuentro donde compartir valores de autenticidad, transparencia, originalidad y responsabilidad social y medioambiental. Kavita Parmar, fundadora y directora creativa de este proyecto, cuenta como tuvieron que viajar constantemente a la India para hablar con los artesanos sobre sus deseos, aspiraciones, frustraciones y limitaciones para así poder explicarles el concepto de la empresa. Lo mismo

hicieron con Europa. Uno de sus objetivos es desmontar la cadena de producción actual que nos proporciona más mercancía de forma más barata, para obtener en su lugar productos únicos y sobre todo rastreables desde el inicio de su realización. Las prendas fabricadas con materiales provenientes de Madras respetan toda la tradición artesanal, lo que permite a estos artistas tejedores continuar con su trabajo y después utilizar sus tejidos para diseñar las piezas exclusivas. Todo con el fin de continuar con la búsqueda de la autenticidad en este mundo lleno de masas y máquinas productoras que hacen que ahora, en estos tiempos de crisis tanto económica como existencial, se incremente el sentimiento de nostalgia. Este vacío moral y emocional fomenta el ansia de identidad propia, de originalidad y diferenciación, valores que parecían olvidados y que ahora adquieren cada vez más importancia ya que todos necesitamos sentirnos especiales. ▲


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MODA alternativa que podemos tener es la ilusión de poder seguir por nuestro camino. DM: Tenéis una visión muy diferente sobre el mundo de la moda. Mientras otros se quieren diferenciar y centrar sus esfuerzos en ser reconocidos bajo su nombre/marca, vosotros optáis por las colaboraciones y sinergias ¿Por qué? VF: Nos encontramos en un proceso de conocimiento de nuevas materias. Lo mejor para poder continuar son las colaboraciones: a parte de que nuestro trabajo se ve ampliado, es también visto en diferentes partes y de las más variadas maneras. Aprendemos continuamente de todo y de todos. Sin esas sinergias no seríamos ahora mismo lo que somos, nos da la vida y nos hace crecer como profesionales y personas.

Visory Fashionart TEXTO: ALEJANDRO MEITÍN

Cuando todo parece que no tiene solución, cuando la esperanza comienza a disiparse en la negra sombra de la desdicha y las últimas luces del universo empiezan a apagarse, una revolución aparece para levantarnos y hacernos pensar que no todo está perdido, que al futuro aun le quedan hojas en blanco por rellenar y que la tormenta está a punto de amainar. Nuestro héroe es Visori Fashionart, venido del levante para enseñarnos el camino de la verdad y la libertad creativa. Javier y Virgilio Soria AKA Visori Fashionart son jóvenes y llegan cargados de mucho arte. Su trabajo es la demostración de que la moda no tiene límites: realizan colaboraciones con otros diseñadores, participan de rodajes, exposiciones y además son capaces de tener su propia firma, ¿quién da más? DOZE Magazine: Hemos estado buscando en el diccionario de la RAE la definición de Visori pero no aparece ¿Nos podrías aclarar su significado? Visori Fashionart: No busqué ningún significado cuando pensamos en un nombre con el que identificarnos, para nosotros es simplemente una conjunción y mutación de palabras que en ese momento teníamos en mente. Visori nació como un impulso, una decisión y una nueva actitud en la forma de trabajar, un nombre que pudiera darnos el carácter diferente que necesitábamos. DM: ¿Cómo surge la idea de crear Visori Fashionart? ¿Cuáles fueron los motivos?

VF: Después de Visori surgió el concepto de Fashion Art, pensamos que era una forma de darle un sentido más amplio a nuestro trabajo y que tenía que ver, ya no solo con unas personas que se presentan como estilistas o diseñadores, sino también como un conjunto global de ideas y nuevas propuestas que entremezclan el diseño, la moda y el arte. DM: ¿Qué es lo que hacéis desde Visori? VF: Sobre todo engendramos ideas que nos aporten nuevas visiones sobre nuestro trabajo. No nos gusta quedarnos estancados en un solo ámbito y por eso intentamos enredarnos e investigar buscando soluciones diferentes. La fusión de todo lo que nos rodea es el fin de nuestras ideas. Estamos presentes en proyectos muy cercanos al público en masa como puede ser una campaña publicitaria muy comercial, pero también intentamos desmarcarnos con otros como, por ejemplo, BOSON BCN, el ultimo festival de arte contemporáneo que hemos puesto en marcha junto con otros artistas y en el que se conjugan moda, arte, diseño gráfico, sonido... DM: A través de vuestro blog sabemos que la palabra STOP la descartáis del vocabulario ¿cuál es la “energía alternativa” que os mueve? VF: Estamos bastante contentos con nuestro desarrollo como profesionales y el apoyo de nuestros colaboradores y la gente que nos sigue es lo que nos hace continuar. La mejor energía

DM: ¿Qué revolución se debería dar en el mundo del arte y la moda para que los verdaderos generadores de valor sean respetados y tenidos en cuenta? VF: Parece que, cada vez más, los valores de la sociedad se están perdiendo, todo cambia más rápido y el progreso de las nuevas tecnologías y las formas de relacionarse aumentan radicalmente estos comportamientos. La única fórmula de revolución estaría planteada como una pirámide que debe tener una base fundamentada en la educación. Sin una educación real nunca se propiciará dicha revolución. Las “masas” deberíamos cambiar lo que ahora está sepultado. Es un momento de cambio, pero piensa que esta base educativa de la que deberíamos partir no existe de manera eficiente


y es probable que muchos de nuestros valores desaparezcan en este proceso evolutivo (siendo la sensibilidad en cuestiones artísticas y culturales una de ellas). Por otro lado, el sistema capitalista en el que nos ha tocado vivir transgrede continuamente la relación formal entre arte, moda y cultura. Creemos que habrá una parte de la sociedad que quedará estancada, pero también habrá otra que seguirá apostando por el progreso generacional estético y un cambio de esos valores tan anacrónicos y perjudiciales. DM: En la sociedad del bien común todos los ciudadanos somos iguales. Una de sus premisas es la colaboración entre empresas a través de una competencia leal ¿Creéis en un futuro donde lo que se prime sea la cooperación y no la rivalidad? VF: Nosotros partimos de la cooperación, pero consideramos que es necesaria una pequeña rivalidad, innata en el propio ser humano y, por tanto, ha de existir. Es también la que nos hace luchar y ser inconformistas con nosotros mismos. La competencia legal debe existir y evolucionar, es el futuro de muchas personas que no podrían continuar sin una unión o colaboración entre ellas. DM: Y como toda entrevista tiene su pregunta final, esta es la nuestra ¿Qué se cuece en estos momentos en vuestros cerebros? VF: Estamos cargados de nuevas ideas aunque, como te hemos comentado antes, nuestra forma de trabajo es colaborativa; estamos empezando con un nuevo proyecto que nos remueve las neuronas día a día: una tienda online que publicaremos muy pronto y en la que presentaremos prendas exclusivas y también otras de nuestra línea casual wear DOLVI. ▲

Fotografías de 1: David Arnal (1), Marcos Domingo (2, 4 y 5) y Esteban Roca (3)

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colorful dryness Fotografía: Markus Rico Asistentes de fotografía: Mona Borboleta y Alberto Campos Maquillaje y peluquería: Adriana Sepúlveda Estilismo: Ana Díaz-Guerra y Alejandro Meitín Producción: DOZE Magazine.

Camiseta: Religion Pantalón: Lanvin (GalleryMadrid) Collar: Andrés Gallardo Collar dorado: vintage


Top: Davidelfin Gorra: Wemoto (Monkey Garden)


Camisa: Ana Locking Abrigo: Alberto Puras Mallas y botas: Nike Gorra: WeSC


Camisa: Nümph (Monkey Garden) ▲ Pantalón: Nike ▲ Gorra: Wemoto (Monkey Garden)


Camisa: Ana locking ▲ Chaqueta: Nike ▲ Pantalón: Jonathan Saunders (Gallery Madrid) ▲ Botas: Nike


Pantal贸n y camisa: Davidelfin Botas: Timberland Gorra: Wemoto


Totallook: Davidelfin


Top con capucha: Butterflysoulfire (Making Things) Collar: AndrĂŠs Gallardo


MODA


EXIT PLANET DUST

Fotografía: Rocío Montoya ▲ Estilismo: Alejandro Meitín y Maya Kaloyanova ▲ Peluquería: Ivaylo Kirilov Maquillaje: Almudena Pulido Espinosa ▲ Modelo: Jana Sedikova @ Models Division ▲ Producción: DOZE Magazine ▲ Agradecimientos: Leandro Cano Capa: Leandro Cano

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Capa: Leandro Cano Body: ETAM Zapatos: United Nude

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Pantal贸n: Leandro Cano Sujetador: Cheap Monday Zapatos: United Nude


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Chaqueta: Leandro Cano Sujetador: La Perla Braga: ETAM Zapatos: United Nude 124


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Hombreras: Leandro Cano Body: Leandro Cano Zapatos: United Nude


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Chaqueta: Leandro Cano Braga: Calzedonia Zapatos: United Nude


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Chaqueta: Leandro Cano Braga: ETAM


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MODA


Fotografía: Adolfo López Estilismo: Rodrigo Acosta Peluquería: Joan Santamaría Modelo: J

Chaqueta: vintage del estilista Chaleco: Odeur de Victims Store Fular: H&M


Chaleco: vintage ▲ Camisa del modelo ▲ Pantalón: Levi´s ▲ Zapatos: Prada ▲ Pañuelo: vintage ▲ Reloj de bolsillo: El Gabinet Secret


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Caqueta: vintage Camisa: Zara Bermudas del modelo Zapatos: Prada Calcetines: H&M Gafas vintage: El Gabinet Secret Accesorios: El Gabinet Secret


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Chaqueta: vintage ▲ Chaleco: Odeur de Victims Store ▲ Leggins: Zara ▲ Zapatos: Prada ▲ Gafas vintage: El Gabinet Secret


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Camisola: Maudit


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Chaqueta: vintage del estilista Chaleco: Odeur de Victims Store Leggins: Zara Zapatos: Prada Fular: H&M

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MODA


Fotografía: Máximo Arroyo Asistente de Fotografia: Rosibell Rivera Estilismo: Alfredo Molina y Sonia Alcolea Ayudante de estilismo: Amaia Carro Maquillaje y peluquería: Antonio Aguado Modelos: Alejo Zulueta Yáñez, dR.eV, Jorge Ramírez García, Musta Hidalgo Producción: DOZE Magazine Agradecimientos: Manu Campa Cazadora: Calvin Klein Bomber: Carlos Díez Camiseta: Gio-Goi Calzoncillo largo: Jockey Zapatillas: Asics Tiger


Jersey y pantal贸n: COS Zapatillas: Le Coq Sportif Bolso: Steve Mono Gorra: Wrangler Calcetines: Vintage


Jersey: COS Camisa: H&M Pantalón: Burberry Zapatillas: Le Coq Sportif Gorro: Vintage Gafas: Óptica Toscana

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Arriba Camisa: Penfield Pantal贸n: H&M Mochila: Eastpak

Abajo Cazadora: Le Coq Sportif Camisa: H&M Pantal贸n: WESC


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Bomber: Carlos Díez Camiseta, pantalón y gorra: WESC Zapatillas: Nike


MODA

THI I NOT THE WAY FotografĂ­a: Esther Carrascal Estilismo: Miguel de Gil Maquillaje y peluquerĂ­a: Laura del Muro Modelo: Nathalie Rademaker Estudios L/F light freezer Agradecimientos: Horus Siles

Anillo: Dyrberg / Kern Vestido: FRIIS and Company


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Blusa: Silvian Heach


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Vestido: FRIIS and Company


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Camisa y abrigo: Silvian Heach Anillo: Dyrberg / Kern â–˛ Zapatos: Miu Miu


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Vestido: Yono Taola


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INDEX

Agradecimientos:

▲ Centro Studios

www.centrostudios.com ▲ Francisco Iglesias www.franilustracion.blogspot.com.es ▲ Gallery Madrid www.gallerymadrid.com ▲ IOU Project www.iouproject.com ▲ Leandro Cano www.leandrocano.com ▲ Making Things www.makingthings.es ▲ Manu Campa www.manucampa.com ▲ Monkey Garden www.monkeygarden.com ▲ Visori Fashionart www.visorifashionart.blogspot.com.es


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012 ▲ Sarah Small www.sarahsmall.com 018 ▲ Alejandro Cartagena www.alejandrocartagena.com 026 ▲ Kyle Thompson www.kylethompsonphotography.com 036 ▲ Thomas Chéné www.thomaschene.com 044 ▲ Alex Kisilevich www.alexkisilevich.com 050 ▲ John Crawford www.johncrawford.co.nz

060 ▲ Christian Rex van Minnen www.seevanminnen.com 068 ▲ Andrew Huang www.andrewthomashuang.com 072 ▲ Scott G. Brooks www.scottgbrooks.com 078 ▲ Boa Mistura www.boamistura.com 086 ▲ Hanoch Piven www.pivenworld.com 092 ▲ Fernando Halcón www.domestika.org/portfolios/rh_fernando_halcon

108 ▲ Markus Rico www.markusrico.com 118 ▲ Rocío Montoya www.rociomontoya.com 132 ▲ Adolfo López www.fandi.es 144 ▲ Máximo Arroyo www.maximoarroyo.com 150 ▲ Esther Carrascal www.esthercarrascaldiary.blogspot.com.es

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www.doze-mag.com


DOZE Magazine / issue*10 / RE*EVOLUT!ON