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magazine de cultura contemporánea INVIERNO [2013] 11***

CREEP El feísmo ilustrado


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SUMARIO

CREEP

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PORTADA: AUDREY KRAWCZYK

STAFF Dirección: movimente Dirección de arte y diseño web: Alejandro Bazal, Mario Izquierdo, Rocío Montoya Producción: Luis Alenda Dirección de moda: Alejandro Meitín Dirección de publicidad: Luigi Esposito, Borja Otero Redacción: Ángel Román, El Hombre Confuso, Lucía Casanova, Marcos Fernández, Pablo L. Barbero, Roberto Silván, Ruth Martín Sánchez

▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲ DOZE Magazine no se hace responsable de las opiniones de sus colaboradores. Esta publicación respeta los derechos de autor de cada uno de los artistas que han participado en el número. Para hacer uso de este material o cualquiera de sus secciones, se necesita el consentimiento expreso del equipo directivo

▲▲▲▲▲▲▲▲▲ DOZE Magazine ISSN 2171-8628 Paseo de la Florida, 21 - 1ºD 28008 Madrid www.doze-mag.com info@doze-mag.com

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DESTACADOS

ENTREVISTA Lukasz Wierzbowski ▲▲▲ La vida es un fluir infinito de movimientos irrepetibles y hay que gozar de una visión privilegiada para saber inmortalizarlos. Así es la mirada de Lukasz Wierzbowski, un fotógrafo que dibuja instantes espontáneos en los que lo real y lo absurdo se funden entre posturas imposibles.

016 ENSAYO Jan Manski ▲▲▲ Este artista polaco nos plantea una visión multidisciplinar del arte integrando vídeo, escultura, fotografía y dibujo. Su proyecto Onania presenta una nueva concepción del narcisismo de manera caricaturesca y monstruosa. Un universo rosa que juega con los cánones de la belleza contemporánea a través de una enfermiza forma de entender una futurible era posmaterialista.

044 COLABORADORES

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ARTE

MODA

016. Lukasz Wierzbowski 026. Juan José Lorenzo 036. Zhang Kechun

044. Jan Manski 052. Ashkan Honarvar 064. Basurama 070. Dr. Homes

078. Trend Box: Bernhard Willhelm 080. New Face: Lluís Corujo 082. Audrey Krawczyk 098. Rocío Montoya 114. Adolfo López 122. Ricardo Abrahao 130. Domenico Petralia

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EL FEÍSMO ILUSTRADO Vivir en una gran ciudad se ha convertido en algo parecido a habitar dentro de un corte publicitario de televisión. A cada paso que damos, los mensajes comerciales rodean nuestras vidas para vendernos toda una serie de sensaciones, emociones, vivencias y alegrías que poco o nada tienen que ver con los productos que aparecen junto a dichos eslóganes. Esos mensajes siempre van acompañados de perfectos cuerpos que cumplen a rajatabla con el perfil de belleza occidental que, desde hace ya mucho tiempo, ha acompañado a nuestra (cada vez más) empobrecida sociedad de consumo. Empobrecida porque esta crisis económica parece haberse convertido en el cuento de nunca acabar y porque resulta bastante reduccionista establecer una relación directa entre belleza y bienestar.

EDITORIAL

De manera muy tímida, nuestro “querido” primer mundo ha ido aceptando perfiles que se salen o rompen con los estereotipos, figuras que van más allá de lo convencional y que, muy a duras penas, se han terminado aceptando con normalidad. No obstante, quedan fuera muchos otros matices que tanto o más tienen decir a una sociedad necesitada de estímulos para despertar de esta galopante crisis moral y de identidad. Apostamos por una completa renovación y refundación de los cánones de belleza porque ya no bastan el 90-60-90 y los perfectos cuerpos musculados de gimnasio. Queremos ojos saltones, arrugas, pieles violáceas, calvicies, delgadez (pero de la sana), vello donde no debe haberlo... Todo aquello que se esconde para sostener a la perfección la “normal” situación ficticia que se ha perpetuado a lo largo de estos años. Aunque hoy se empeñen en hacernos creer todo lo contrario, queremos vivir por encima de nuestras posibilidades y derrochar en fealdad sin reparar en repugnancias, deformidades y suciedad. Queremos abrazar la antiestética para que lo raro, feo o extraño termine siendo no haberlo hecho o sido mucho antes. La verdadera libertad está en ser lo que uno quiere sin vivir con aquellos condicionantes impuestos que se basan en el simplista duopolio de estar dentro (aceptando las reglas), o quedarse fuera (sufriendo el rechazo). No hay mayor censura que la de un libre albedrío controlado y alienado a los gustos de los modernos coolhunters. Hipsters supremos que se empeñan en mantener el rancio orden establecido por miedo a dejar de ser modernos... Curiosa paradoja. Dirección de DOZE Magazine

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mientras dormías... Cierra los ojos y sumérgete con nosotros en las profundidades de un viaje narcótico que podrá llevarte a cualquier parte, justo a aquélla que más desees. Te invitamos a flotar entre el polvo de colores que desprenden los sueños y a ser partícipe de una antología de ilusorios pensamientos e ideas que te harán volar a ras del suelo, respirar bajo el agua o viajar en el tiempo. La próxima edición de DOZE Magazine es muy especial para nosotros. Se trata del número 12 y, como no podía ser de otra manera, girará en torno a los dormidos, los aletargados en el duermevela infinito que es la imaginación, ese gigante que hace que todo sea posible. SLEEPERS será un tributo a todas aquellas almas exhaustas de lo cotidiano que buscan en lo onírico su descanso, su inspiración y su arma contra la feroz rutina que nos ataca cada día. ¿Dónde estáis soñadores? Os estamos esperando... Si quieres participar, puedes conocer todos los detalles en la sección COLABORA de nuestra página web.

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ILUSTRACIÓN: FRANCISCO IGLESIAS · HTTP://FRANILUSTRACION.BLOGSPOT.COM.ES

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LO HUMANO, LO ABYECTO Y YO TEXTO ÁNGEL ROMÁN · WWW.ANGELROMAN.NET

Me gusta el abismo porque representa el vértigo, el límite que separa una cosa de otra. También me gusta la indefinición, el caos y el desorden, porque rompen rutinas y razonamientos lógicos. En Occidente estamos acostumbrados al control. Nada escapa al azar. Existe una premeditada intención por sistematizar todo, desde la sexualidad hasta las emociones, pasando por la existencia diaria de sus individuos. Hay observatorios de la natalidad, controles de calidad, análisis médicos, códigos de barras e increíbles datos que controlan nuestra forma de vivir. Lo que escapa al entendimiento perturba en nuestra realidad, esa parece ser la auténtica razón por controlar todos los aspectos de lo real. Aunque lo humano escapa más allá de los límites de la construcción sociocultural sobre la que se han cimentado las civilizaciones. El cuerpo humano es una obra maestra porque no respeta ningún orden que no sea el natural y es capaz de producir vértigo en la mirada de lo humano. En una realidad mediatizada por los medios de comunicación, los poderes públicos y privados, las grandes multinacionales y los intereses económicos, es interesante comprobar cómo el cuerpo se escapa a su control. Las sociedades posindustriales preocupadas por

la seguridad, se aferran a la lucha contra el miedo fomentando más temor sobre sus miembros. El concepto de lo abyecto, definido por Julia Kristeva, como lo que “perturba a la identidad, al sistema y al orden. Lo que no respeta bordes, posiciones, reglas”, es precisamente lo que representa el cuerpo. ▲▲▲▲▲▲ La experiencia corporal está muy presente en lo humano, sin ella no se puede tener una dimensión real. Lo corpóreo y la validez del cuerpo como discurso han pasado por diversas etapas a lo largo de la historia. A través de él, se han tejido argumentos que le convierten en un arma de doble filo. Por un lado, supone la justificación del poder establecido, al presentar unos cánones estandarizados de belleza y de representación de la figura humana; y por otra parte, el cuerpo es la materia que da cobertura al yo. No debemos despreciar al cuerpo como mera y simple descripción estética, su horizonte es más amplio de lo que se sospechaba. La identidad es una de las cuestiones clave que el siglo XX ha movilizado para emplazar en el centro de muchos de sus debates al cuerpo, como estructura que edifica los procesos de autoidentificación frente al mundo real. El cuerpo, como contenedor de lo que somos,

celebra la particularidad de asumir nuestros límites corporales, incluida la enfermedad. Entre el cuerpo natural y el cuerpo cultural existe una amplia gama de aspectos que le contaminan, siendo estos históricos, sociales, económicos, sexuales, biológicos, etc. Al fin y al cabo, no dejan de ser otra cosa que simples mascaradas que se han perpetuado con el paso del tiempo por la fuerte dicotomía existente entre cuerpo-identidad y que, una vez desveladas, se manifiestan de una forma nítida y exponiendo claramente sus intenciones finales. La gran mayoría de autorretratos realizados por los artistas en el pasado siglo tienen como misión perpetuar la memoria más allá de la evidencia de su reflejo o imagen. Ellos, más que nadie, son los embajadores de una nueva humanidad que desea situar la identidad, no solamente en un plano físico, sino también emocional, sexual, mental, íntimo o afectivo. No se entiende lo que es la vida sin comprender la experiencia de la muerte. El artista David Nebreda1, usa su enfermedad y su cuerpo para expresar el dolor, el silencio y el estigma. El cuerpo de Nebreda recobra, en la era tecnológica, especial interés por resolver el misterio de la contemporaneidad, que es la negación de la sociedad a asumir el trauma de su corporeidad inherente con todo lo que eso conlleva: muerte, fluidos, heridas, lágrimas, etc. ▲

1. David Nebreda nació en Madrid el 1 de agosto de 1952, es artista y enfermo de esquizofrenia paranoide, su obra intenta mostrar la vulnerabilidad y la mortalidad del cuerpo para reafirmarse en su identidad.

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EL IDEARIO

EN UN MUNDO FEO… TEXTO ÁLVARO VARGAS, DIRECTOR DE JÄÄLPHOTO @alvaroplanob

Los crudos desnudos de Freud, los animales en formol de Hirst, el ojo cortado de Buñuel, los poemas hechos carne de Blas de Otero, los zombies de Enrique Marty, el descaro de Terry Richardson, el urinario de Duchamp, las esculturas de Cattelan, la acumulación de objetos de Carlos Pazos, la escatología de Zhang Huan, la restauración del cristo de Borja,… ¿es feísmo? Si lo asimilamos con lo horrible, vomitivo, sucio, terrible, deforme, excesivo, repugnante, grotesto o desfigurado quizás sí, si lo asociamos con la falta de belleza quizás no. Desde los griegos, siempre ellos, se ha definido la fealdad como la ausencia total de belleza, Rosenkranz (el primero en escribir sobre la estética de la fealdad) decía que ésta era “el infierno de lo bello”. A lo largo de los siglos se ha considerado lo feo como todo aquello que rompe las formas armónicas y simétricas, lo que causa rechazo, lo desagradable a la vista o al olfato. Pero el término ‘feo’ no es únicamente la ausencia de belleza sino que conforma una categoría por sí mismo, es autónomo. La belleza se rige por unas normas, unos cánones establecidos, es encorsetada, limitadora, su camino es el equilibrio; sin embargo, en el terreno de lo feo apenas hay límites, lo imperfecto deja abiertas muchas puertas a la imaginación. Adorno decía que “tan dinámica es la categoría de lo feo e igualmente necesaria que su contraria, la categoría de lo bello”. El feísmo está muy ligado a la corporalidad, a lo físico; el adolescente con la cara repleta de acné, los enanos, ancianos con infinitas arrugas, tullidos, agonizantes… Pero también a lo moral a través de la violencia, la maldad, la falta de escrúpulos, o a hechos atroces como la guerra. Para acercarnos a la realidad, a través de cualquiera de las disciplinas artísticas, lo feo es superior a lo bello, es más auténtico, muestra con mayor fidelidad el sufrimiento, el dolor, los sentimientos. Kierkegaard creía que lo feo ayudaba a recordar y fijar la realidad. Al igual que a lo largo de la historia los artistas se han servido de la belleza, también lo han hecho de la fealdad. Lo feo despierta nuestra curiosidad, nos atrae, el morbo se apodera del espectador, o no podemos apartar la mirada o nos tapamos los ojos, pero no quedamos indiferentes. El artista actual lo sabe, sus piezas lograrán una mayor atención, la impresión de su trabajo perdurará más en el tiempo si decide acercarse al feísmo. Puede atraer la curiosidad de los medios de comunicación jugando a la provocación de lo desagradable, el artista en el competitivo mercado del

arte puede obtener en el feísmo una buena herramienta para impactar, para hacerse visible. Por supuesto, cabe otra posibilidad que el artista no repare en si lo que está creando es bello o feo, simplemente esté haciendo “arte”. Afortunadamente la fealdad, al igual que la belleza, es relativa. Como decía Voltaire, si le preguntáramos a un sapo qué es la belleza, nos contestaría que es la hembra de su especie, con sus ojos saltones, boca ancha y piel rugosa. Algo similar escribió Hegel “ocurre que, si no todo marido a su mujer, al menos todo novio encuentra bella, y bella de una manera exclusiva, a su novia; y el gusto subjetivo por esta belleza no tiene ninguna regla fija”. Lo bello y lo feo depende del punto de vista de cada uno, de la cultura en la que vivimos, de nuestras creencias y del paso del tiempo. Así nunca podremos asegurar que algo es feo o por lo menos no imponerlo como dogma, no sabemos qué impresión ha causado a otros la contemplación de una obra de arte que a nosotros nos parece horrorosa, pero quizás a otros les parezca sublime. La fealdad por tanto es relativa. Existe una particularidad en esta dualidad bello/feo relacionada con ese transcurrir tiempo: lo kitsch. Quizás esta sea la manifestación del feísmo más popular y más aceptada, que no es otra cosa que lo bello vuelto feo con el paso de los años. Asociado a este concepto surgió en los setenta (y vigente hasta la actualidad) el movimiento ‘camp’, encabezado por Susan Sontag, que defiende lo excesivo, lo artificioso, lo vulgar en el arte… con proclamas como “es bello porque es horrible”, “el mal gusto es bello”, “en la naturaleza no hay camp, todo está en lo urbano”. En la actualidad el feísmo presente en cualquier disciplina, no únicamente en el arte, se extiende a la publicidad (anuncios de Mixta de Mahou), la moda (hipster, gafapastismo), la televisión (las imágenes de los informativos, retransmisión de operaciones quirúrgicas, las cocinas nauseabundas de restaurantes), el cine (Álex de la Iglesia, la reactualización de zombies y vampiros)… y nos acompaña ya desde el nacimiento y la infancia; ¿quién no recuerda al temido ‘Coco’, el hombre del saco, historias de brujas y monstruos o la malvada bruja?. Sin duda, el ámbito de la creación refleja y devuelve la mirada a la sociedad en la que se desarrolla repleta de injusticias, donde hay sobrealimentación y hambruna, guerras enquistadas, desahucios, estafas, dictadores… ¿será nuestro mundo, un mundo feo? ▲ 13


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AMANECE TEXTO ROBERTO SILVÁN

Amanece dormido en un portal desvencijado, sobre el colchón improvisado que ha creado su propio vómito, mordiendo con rabia y apenas sin fuerzas el anzuelo que le encadena a noches de sordomudo rock and roll, guitarras eléctricas huérfanas de potencia buscando amplificadores adoptivos que les enseñen a reverberar, a distorsionar el sonido que hacen sus brazos al bailar. Anoche le miraron mal, le miraron torcido, no entendieron el idioma que inventó para sobrevivir al frio; ni los subtítulos le ayudaron, borrachos, mareados, indispuestos, desincronizados… Amanece roto, perdido, sin destino, reposando una fatiga infinita, con el tedio como almohada y una manta zurcida de hastío, con la resaca instalada en la garganta, un dolor punzante, residuo de prolongadas arcadas de nada. Calcetines empapados en glaciares de orina, charcos en neón velado que anuncian la sequedad de su piel, consecuencia atroz de la ingesta indiscriminada de alcohol, de ese licor de mentira con el que le adormecen en los bares, en las discotecas, en las casas de putas, disfraz de aturdimientos retardados, veneno en el que se ahogan las ratas que arañan las paredes de su estómago. Amanece con los ojos inflamados por un sueño oscuro, siniestro, una pesadilla de la que sólo quedan posos de angustia y tristeza, un aterrador paraje en nebulosa al que no quiere regresar. Al menos ahora no. En realidad, nunca, jamás. Acuden a la cita destellos de lo que ocurrió antes del desmayo, cuando todo era taquicardia, cuando la combinación de glucosa, paracetamol, laxante y cocaína le aceleraban el pulso y le apretaban las encías y le urgían las ganas de vivir más allá de vivir, cuando –harto de intentarlo–, desistía y ya sólo trataba de desconectar la máquina de la percepción para amortiguar la caída desde el precipicio de la violencia química. Amanece gimiendo frustración, con el alma llena de esperma, con la evocación de un orgasmo que exiguamente orilló el éxito, a punto de rozar con sus espasmos las profundidades de los cuerpos que bailaban a su lado, a izquierda, a derecha, encima y debajo, en aquella verbena perversa. Los dioses le ofrecieron un espectáculo al que nunca había estado invitado y no supo, no pudo corresponder a tanta humedad dispuesta. Un fracaso

acorde a tamaña oportunidad, acentuado por el reconocimiento de la masturbación en soledad, broche de hojalata destinado a los olvidados, a los derrotados en la batalla de las mil alcobas. Amanece con los puños destrozados, con la sangre de otro soldada a la suya, incrustada en las heridas de sus nudillos, forjando la ruta de futuras cicatrices. Látigos de dolor recién instalados en el norte de su cuerpo, en el sur, el este y el oeste, dibujando los golpes recibidos en peleas callejeras, fuegos cruzados, tropiezos que le obligaron a cometer los que no quisieron fingir que no le buscaban. Porque le buscaron, le encontraron y le dieron lo que ni siquiera sabían que realmente se merecía, lo que ocultan los terribles e inconfesables secretos que gritan en su pecho. Amanece. El día se abre camino entre el desconsuelo y el tormento de los remordimientos. La luz lo ilumina todo e imprime esperanza a rincones de agonía y desesperación. Se filtra el color entre la pesadumbre y la aflicción. Amanece. Amanece duro, raro, insoportable, ésa es la verdad. ¡Pero amanece! ▲


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“SIEMPRE HE ENCONTRADO LO INSÓLITO MÁS INTERESANTE QUE LA BELLEZA TÍPICA” Lukasz Wierzbowski

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Es un cazador en busca de un gesto perdido entre instantes; la imperfección disfrazada de belleza sólo es perceptible al ojo de su lente. Lukasz Wierzbowski recorre bosques y paisajes urbanos con sabor retro como un voyeurista fotográfico, con el afán de retratar el momento exacto donde la belleza, lo insólito y el entorno se convierten en uno. TEXTO LUCÍA CASANOVA

Este fotógrafo autodidacta de 28 años que actualmente vive y trabaja en Wroclaw, Polonia, utiliza la anacrónica técnica de la película y el papel fotográfico para dar vida a su auténtica visión de la belleza. Lukasz encontró en la fotografía un método de relajación y creatividad lejos de los libros de psicología y en Internet, a su mecenas del siglo XXI. ▲▲▲▲▲▲ Puede ser que su reconocimiento haya surgido de forma casual, pero su marcado estilo y el gusto por la contorsión de los cuerpos, los estampados y la forma en que utiliza la luz lo diferencian de otros fotógrafos de su misma corriente. Wierzboswski nos regala pequeñas cápsulas cargadas de luz y de color, universos en constante movimiento donde todo parece detenerse para dejarnos apreciar durante un instante aquello que parecemos ignorar.

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“Creo que vale la pena intentar cualquier tipo de actividad creativa. Aunque recomiendo el uso de la cámara analógica ya que genera un estado de ánimo irresistible”

DOZE Magazine: ¿Cómo fue crecer en Lubliniec? Lukasz Wierzbowski: Mis recuerdos de la infancia se componen de pequeños momentos, como pasar el tiempo con amigos, explorar edificios abandonados o volver de una clase de piano en una tarde soleada. Además, la casa de mis padres está cerca de un parque y de un bosque por lo que utilizaba mi tiempo libre para explorarlos y perderme en ellos. Vivir en una ciudad más grande como Wroclaw parece ser una mejor opción una vez que eres adulto, pero la conexión con un lugar como Lubliniec es más fuerte pues guardo muchos buenos recuerdos. DM: ¿Podrías describirnos tu personalidad? LW: Soy neurótico sobre todas las cosas. DM: Tu primer contacto con la foto-

grafía se produjo a los doce años, cuando tu padre te entregó una cámara. ¿Qué recuerdas de ese momento? ¿Guardas algún recuerdo especial de esa época? LW: Estaba impresionado con la complejidad del proceso, era casi mágico. Recuerdo caminar por el barrio y tomar fotografías de objetos al azar. Desafortunadamente no duró demasiado ya que pronto me interesé en otras actividades. DM: Después de muchos años y tras haber experimentado otras artes visuales, retomaste la fotografía casi por casualidad, se podría decir que volviste a tus raíces. ¿Cómo fue la transición desde la fotografía no planificada a aquella que se convirtió en un trabajo reconocido y difundido? Supongo que publicar tu obra a través de plataformas como Flickr y Tumblr tuvo mucho que ver… ¿qué puedes comentarnos al respecto?

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LW: Resulta raro que haya pasado de tomar fotografías después de clases hace algunos años al punto de hablarlo ahora contigo. No sé como ha pasado, pero sin duda no ha sido planificado. Primero comencé compartiendo mi trabajo en Flickr y luego en Tumblr. Los bloggers y otros miembros de la comunidad comenzaron a hablar de mi trabajo y así fue como empezó todo. DM: ¿Cuál es la historia detrás de los seudónimos Neon Tambourine y Sequin Covered Swans que utilizas en estas plataformas? LW: Me gusta como suenan estos nombres, como tientan tu imaginación. DM: ¿Qué piensas sobre aplicaciones como Instagram y otras del estilo? LW: Creo que vale la pena intentar cualquier tipo de actividad creativa. Aunque recomiendo el uso de la cámara analógica ya que genera un estado de ánimo irresistible. DM: Eres autodidacta y trabajas con fotografía analógica. Uno de los atractivos y dificultades de utilizar este método reside en que no sabes cuál será el resultado hasta estar en posesión de las fotografías.¿ Qué obstáculos encuentras a la hora de trabajar?

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LW: Siempre estoy ansioso por ver por primera vez el resultado de una sesión de fotos. Nunca puedes saber del todo qué esperar ni predecir qué inconvenientes pueden ocurrir durante una sesión y esa es la razón por la cual nunca planifico los detalles por adelantado. De ésta forma reacciono a las condiciones cambiantes sin importar si se trata del lugar, el clima o la luz. Trabajar de esta forma es un desafío pero también es divertido. DM: En tu trabajo se puede apreciar un gran sentido estético; ¿Cómo describirías tu estilo? LW: Mi trabajo está inspirado por el entorno. Me encantan los colores, los estampados y las formas. Trato de encontrar un equilibrio entre todos estos factores. No me gusta etiquetar mi trabajo ya que no quiero sentir limitaciones. Supongo que podría describirlo como retratos fotográficos con un giro, inspirados por la relación entre la modelo y el entorno. DM: En más de una ocasión has mencionado que entre tus fuentes de inspiración se encuentran la naturaleza, el amor, las emociones que se esconden detrás de lo cotidiano, la gente que te rodea… ¿En qué aspectos reparas y qué miras cuando conoces a alguien?


“Mi trabajo estĂĄ inspirado por el entorno. Me encantan los colores, los estampados y las formas. Trato de encontrar un equilibrio entre todos estos factoresâ€?

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“Siempre me dejo guiar por la intuición y la verdad es que nunca me ha fallado”

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LW: Podría ser cualquier cosa pero lo que más me atrae es la actitud. Siempre me dejo guiar por la intuición y la verdad es que nunca me ha fallado. DM: En un gran número de fotos las modelos aparecen con la cara oculta, o en posiciones contorsionadas. En muchas otras, las figuras humanas parecen haber sido víctimas de una caída o yacen como un cadáver. ¿Qué opinas sobre esta interpretación? ¿Qué relación dirías que tienes con tu lado femenino? LW: Cada sesión tiene su propia dinámica, única para cada ubicación. Jugar con el cuerpo humano es increíble y quiero capturar este tipo de movimientos desde una perspectiva diferente, mostrando un aspecto distinto de lo que está sucediendo. Me interesa la imperfección de las situaciones cotidianas. Mi lado femenino definitivamente me ayuda a comunicar mis sentimientos. DM: Tu trabajo presenta una marcada contradicción entre un grupo social joven y guapo y la disección de la belleza de

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“Me encantaría fotografiar a Tilda Swinton bailando en la cima de un volcán en erupción” tus modelos a través de la forma en que captas fotografías de movimientos espontáneos de sus cuerpos, planteando una rivalidad constante entre el guapismo y el feísmo, ¿Qué es para ti la belleza? LW: Siempre he encontrado lo insólito más interesante que la belleza típica. Se trata de un cierto tipo de actitud, la habilidad de dejarse llevar y olvidarse de las poses y los movimientos que aceptamos como adecuados para el cuerpo humano. DM: ¿Cuánto de lo que captas es intencional y cuanto casual? ¿Qué sensaciones buscas expresar con tus fotografías? LW: Doy instrucciones de cómo imagino cada foto. A veces muestro qué tipo de movimiento me gustaría que la modelo imite. No doy instrucciones precisas ya que quiero capturar la interpretación de la modelo. Podría decir que se trata de una “intención casual”. DM: Si tus fotografías tuviesen banda sonora, ¿cuál sería? LW: Siempre trato de tomar en cuenta los sonidos del entorno donde estoy trabajando. DM: ¿Tienes algún fetichismo? Realmente no. Aunque el chocolate tiende a gustarme demasiado… DM: ¿A quién te gustaría fotografiar? ¿Dónde y por qué? LW: Me encantaría fotografiar a Tilda Swinton bailando en la cima de un volcán en erupción. DM: Por último, ¿puedes contarnos si estás trabajando en algún proyecto nuevo? LW: Estoy trabajando en dos publicaciones que espero sean lanzadas dentro de poco. He estado realizando algunas colaboraciones con diseñadores y revistas de moda. Hay muchas cosas dando vueltas y me entusiasma pensar qué es lo que me espera en el futuro. ▲

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“ES EL CONTENIDO LO QUE MARCA LA FRONTERA ENTRE LO BELLO Y LO FEO” Juan José Lorenzo Dicen que la esperanza es lo último que se pierde pero ¿cómo nos sentimos cuando las cosas se complican y no encontramos más que problemas? Corren tiempos difíciles y hay veces que, en lugar de evadirse y buscar la belleza en lo imposible, merece la pena contemplar la situación desde dentro, interiorizarla y compartirla. TEXTO ROCÍO MONTOYA

Juan José Lorenzo (1983) es un fotógrafo y video-artista madrileño que explora, a través de su lente, los entresijos de una sociedad marcada por la crisis económica. Sus retratos, además de contener una potente poética visual, nos ofrecen una visión contemporánea de nuestra época sin artificios pero con una impactante carga conceptual. ▲▲▲▲▲▲ A lo largo de estas páginas podrás observar una selección de dos de sus proyectos más recientes: Lost Highway y Awakening. En ambos, los protagonistas son gente de la calle que, de algún modo, se desnudan ante la cámara de Juan José para inmortalizar con fotografías una crítica a la ausencia de oportunidades, a las injusticias, a la pérdida y a la necesidad de renovación.

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“En Lost Highway hay un cambio en el modo de fotografiar, tal vez una madurez en la mirada�

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DOZE Magazine: Cuéntanos cómo fueron tus inicios en el área visual Juan José Lorenzo: Creo que todo fue gracias a mi hermano, desde muy pequeño tengo el recuerdo de verle grabando vídeos y dibujando. Siempre he estado rodeado de cámaras y la verdad es que pasaba unos veranos muy divertidos viendo las historias que organizaba mi hermano con sus amigos. Con el paso del tiempo cayó en mis manos una cámara de fotografía y empecé a jugar con ella de manera inocente, desde entonces hasta hoy, el hobby se convirtió en un modo de vida. DM: En estos momentos resides en Londres ¿Cuál fue el motivo para desplazarte a la capital inglesa? JJL: La idea me venía rondando desde hacía ya muchos años, siempre supe que acabaría viviendo fuera de España y Londres fue mi primera opción. Es una ciudad increíble llena de posibilidades, todo sucede muy deprisa y no paras de aprender. Londres te recuerda diariamente que estás vivo y tal vez ese sea el principal motivo por el que estoy aquí. DM: Las fotografías que aparecen a lo largo de estas páginas pertenecen a dos de tus últimos proyectos “Lost Highway” y “Awakening”, en ambos reflexionas sobre la problemática crisis que azota a nuestro país. ¿Qué pretendes comunicar con estás imágenes? JJL: Cuando me pongo delante de la cámara trato de ser sincero conmigo mismo y con lo que me rodea. Ambos proyectos son muy autobiográficos y creo que cualquier persona de mi generación puede sentir empatía hacía ellos. Awakening es un proyecto más conceptual; los protagonistas sufrieron un proceso de cambio en sus vidas, una crisis personal. Estos retratos pretenden reflejar ese momento de impasse. Utilizo el agua como símbolo de renacimiento

“Me gusta trabajar en analógico y en medio formato, disfruto mucho de toda la liturgia del proceso y me hace mejor fotógrafo”

y de cambio. Todos los retratos fueron tomados en sus propias casas, su lugar más intimo, donde todo termina y empieza de nuevo. En Lost Highway hay un cambio en el modo de fotografiar, tal vez una madurez en la mirada. Los protagonistas de esta serie son jóvenes españoles que sienten inquietud ante un futuro incierto, escaso de posibilidades. El proyecto comienza con un retrato de una licenciada en paro y se van intercalando retratos de estos jóvenes con imágenes de carreteras y caminos perdidos que sirven como hilo conductor de la historia. Desgraciadamente es un tema de bastante actualidad hoy en día en nuestro país. DM: Tú, como joven artista con ganas de emprender ¿Cómo te sientes en el contexto social y económico que te ha tocado vivir? JJL: Personalmente he crecido mucho durante estos últimos años y más aún desde que vine a Londres hace unos meses. Trato de ser positivo, a mi la crisis de alguna manera me ha dado cosas, la más importante es que me ha hecho despertar de una falsa comodidad que creía que tenía y era ilusoria. Ahora soy más feliz, le doy más importancia a los pequeños detalles y valoro más todo lo que me rodea. DM: ¿Crees que el sector del arte es complicado o te sientes afortunado con tu trayectoria a nivel profesional? JJL: No puedo dar una opinión formada sobre el mundo del arte y más en España ya que no formo parte directa de él. Me gusta y estoy en permanente contacto con el arte, como todas las personas que nos dedicamos a profesiones creativas. A día de hoy, lo único que me preocupa es seguir generando proyectos y estar en continuo movimiento, trabajando y colaborando con gente que me enriquezca tanto a nivel personal como profesionalmente. DM: ¿Qué representa para ti una fotografía en si misma, como objeto y como concepto? JJL: Más que como objeto o concepto, me interesa la fotografía como documento. Toda imagen en si misma es pasado. Una vez que aprietas el disparador de tú cámara, lo que tenías en frente, de algún modo, ya no es como era. Me interesan las personas y la posibilidad de documentar esos pedazos de vida, creo que es algo apasionante. Tal vez sea una visión algo 31


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“Me interesan las personas y la posibilidad de documentar esos pedazos de vida, creo que es algo apasionante�

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romántica y melancólica de la fotografía, pero supongo que yo soy así, así funciono yo. DM: ¿Qué equipo técnico utilizas para desarrollar tus trabajos? JJL: Para trabajar digamos laboralmente, utilizo una Canon 5d Mark II, una cámara muy versátil por todos conocida. El resto de mi trabajo, lo que se puede ver en mi pagina web está hecho con una Hasselblad 503cw. Me gusta trabajar en analógico y en medio formato, disfruto mucho de toda la liturgia del proceso y me hace mejor fotógrafo. DM: ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? ¿Algún artista predilecto? JJL: Tengo una gran influencia de la literatura y el cine, aunque también de la pintura. No tengo un artista predilecto pero si claros referentes como pueden ser sin duda Julio Cortázar, Borges, Dostoyevsky, Oliverio, Antonio Machado, Picasso, Malevich, Rodchenko, Hopper, Lucian Freud, Antonio López, Stephen Shore, Alec Soth, Taryn Simon, Duke Ellington, Tom Waits, David Byrne, Kraftwerk, Buñuel, Hitchcock, Fellini, Tarkovsky, Lynch, etc. DM: Nuestro número gira en torno al concepto de lo que “no se quiere”, de la búsqueda de bellezas alternativas ajenas a los estereotipos y a la transmisión de mensajes visuales muchas veces difíciles de abordar por cuestiones estéticas o morales. ¿Dónde reside para ti el límete entre belleza y la fealdad cuando observas o realizas una fotografía? JJL: Sin duda el límite está en el contenido, es el contenido lo que marca la frontera entre lo bello y lo feo. Las personas u objetos que no tienen un por qué me aburren. DM: Además de tus proyectos fotográficos, también realizas vídeo. ¿En qué ámbito te sientes más libre para desarrollar tus ideas? JJL: Me siento muy cómodo en ambas disciplinas. Creo que en mis vídeos hay mucho de fotografía y en mis fotografías hay una gran influencia del cine. Son medios diferentes y se trabajan de manera distinta pero ambas se retro alimentan bastante y eso me gusta. Me siento muy cómodo trabajando tanto con la fotografía como con el vídeo, aunque sí es cierto que de un tiempo a esta parte, trabajo más el vídeo.

“A mi la crisis, de alguna manera, me ha dado cosas, la más importante es que me ha hecho despertar de una falsa comodidad que creía que tenía y era ilusoria”

DM: ¿Eres de los que llevan la cámara encima? JJL: No, me agobia mucho llevar la cámara encima, no soy para nada un cazador de imágenes. Prefiero llevar en la mochila un cuaderno y un lapicero aunque mentiría si dijera que no hago fotos con el móvil. DM: ¿Madrugador o noctámbulo? JJL: Depende, supongo que va por rachas. Generalmente madrugar es un síntoma de que estoy feliz y contento. En Londres o madrugas o no haces nada. DM: ¿Cuáles son tus planes para un futuro próximo? JJL: Seguir generando ideas y no parar de trabajar. Ahora mismo estoy muy volcado en mi próximo proyecto fotográfico que espero que este listo para primavera. También estoy trabajando en diferentes proyectos de vídeo con varios artistas de Londres y sigo trabajando duro desde la distancia en RUIZGALÁN. DM: Un lugar para crear JJL: Londres DM: Una meta por alcanzar JJL: El gran formato, Estados Unidos. ▲

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AMARILLO Zhang Kechun

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Zhang Kechun nos invita a peregrinar por China a lo largo de uno de los ríos más importantes del mundo: el Amarillo. Más de 5.000 kilómetros que recogen una cotidianidad cercana que contrasta con la megolomanía que estamos acostumbrados a ver. Una serie fotográfica que capta, de manera íntima y acertada, la realidad que rodea a este río y sus gentes. TEXTO: MARIO IZQUIERDO

Cuando uno se documenta acerca de todo lo relativo al río Amarillo, las cifras que rodean a este torrente de agua son sinónimo de lo que hoy en día representa China en el mundo. Con 5.464 kilómetros de largo, sus aguas fluyen a lo largo de nueve provincias chinas, tratándose así del segundo río más largo del país (tan solo superado por el Yangtsé) y el sexto del planeta. Históricamente, se trata del río más importante de esta gran potencia ya que es considerado como la cuna de la civilización china. En su cuenca se han descubierto numerosos yacimientos arqueológicos que demuestran la presencia humana ininterrumpida desde la Prehistoria. Además, en torno a él, en la llanura del Norte de China, surgió la civilización de los Han, el principal grupo étnico del país que posteriormente fue expandiendo su territorio hacia el sur. El nombre del río Amarillo se debe a la gran

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cantidad de materiales en suspensión que arrastran sus aguas. Lodos y loess (partículas de arena muy fina con predominio del cuarzo), junto con las partículas en suspensión que provienen de la multitud de cultivos alrededor de su cauce, le dan su característico color. Estos lodos son, entre otros, los causantes de las numerosas inundaciones y cambios en el cauce del río a lo largo de la historia. En los 2.540 años que preceden a 1946, se registraron 1.593 inundaciones, 26 cambios notables en el curso del río y otros nueve cambios drásticos. Hechos que han supuesto algunos de los peores desastres naturales de los que hay constancia (como, por ejemplo, la inundación de 1931, que causó la muerte a entre uno y cuatro millones de chinos). ▲▲▲▲▲▲ Con estos datos, resulta innegable la atracción que ha generado este río a lo largo de la historia del país. Una conexión que también sintió el fotógrafo Zhang Kechun (Sichuan, China, 1980) al idear su proyecto Yellow River. Una serie fotográfica de 40 imágenes en la que su autor, cargado con su trípode, su cámara de gran formato y montado en su bicicleta plegable, emprendió un viaje de dos años de duración hasta el nacimiento del río. Un peregrinaje en el que, según el propio Kechun, “quería fotografiar el río con respecto” ya que “representa la raíz de la nación”. Desde las costas de Shandong y hasta las montañas de Qinghai, este joven fotógrafo captó la intimidad expansiva de un río con personalidad, desarrollando un trabajo en el que, en ocasiones, llegaba a estar una semana sin tomar ninguna foto “para reducir la velocidad y disfrutar de cada segundo del momento vivido”. Cada una de las imágenes está expresamente tirada durante días nublados y tristes con la intención de darles “un toque suave y apacible”. Una gama de colores que nos adentran en un mundo en el que se establece un gran contraste entre la quietud que contemplamos y las realidades cotidianas del río: movimiento, contaminación y ruido. Por otro lado, los protagonistas que en ellas aparecen, lo hacen de forma diminuta ya que, para el autor, “el poder de los seres humanos no es para nada comparable al poder de la naturaleza, incluso cuando tratamos de cambiarla”. Sin embargo, aun a pesar de este gran poder, su serie también nos muestra cómo China, con su desmesurado crecimiento económico y por encima de cualquier respeto a la naturaleza, va dejando muestras por todo el país de megalomanías varias y asentamientos que serán víctimas de futuros desastres naturales. Una gran potencia que evidencia las crecientes desigualdades sociales al primar el enriquecimiento de una minoría frente al bienestar social de la mayoría. La majestuosidad del Amarillo contrasta así con la contaminación y los submundos que viven alrededor de su cauce. Nos encontramos ante una serie que es sinónimo de la reciente historia que vive China al enfrentar la plenitud con la imperfección, la rapidez con la lentitud, el brillo con la oscuridad, la luz con el color... abarcando la realidad de la gente y su destino, así como la alegría y la tristeza que suponen los vertiginosos cambios de la realidad actual. ▲ 38


Retrato de Zhang Kechun 39


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LA MATERALIZACIÓN DE LA FEALDAD TEXTO EL HOMBRE CONFUSO

Lentamente se acercó hacia el cuadro. Nunca había visto nada parecido, ni siquiera había leído sobre ello, aunque claro, distaba demasiado de ser un experto por mucho que, a veces, hubiera presumido de ello. Notaba los ojos del artista clavados en su nuca, las gotas de sudor recorriendo las palmas de las manos y un ligero temblor de piernas. Su mente trataba de construir el discurso de siempre, una mezcla de afecto, adulación y desengaño, suficiente para salir del paso incluso en las situaciones más complejas, pero por algún extraño motivo, le resultaba imposible. No podía apartar los ojos de aquella oscura pintura, de formas retorcidas y texturas viscosas, podía jurar que hasta desprendía un olor nauseabundo. Sin saber muy bien cómo, se descubrió levantando la mano derecha y acercándola al cuadro. “No debería tocar la obra, no debería”, pero era demasiado tarde. Notó como las puntas de los dedos se adentraban en el cuadro. Podía sentir el frío de la pintura, la soledad y la tristeza recorriendo su cuerpo, el deseo de escapar sin poder conseguirlo, la burla y la mofa ante lo desconocido, lo poco convencional. El propio cuadro tiraba de él, le arrastraba hacia su interior con una extraña fuerza, obligándole casi sin pretenderlo. Podía notar cómo la seductora fealdad de la obra penetraba en su cerebro, cómo su sangre se mezclaba con el oscuro óleo, cómo el repugnante olor rodeaba todo su cuerpo mientras iba perdiendo firmeza rápidamente. En cuestión de segundos perdió el conocimiento, le resultaba imposible respirar y sus ojos se habían llenado de pintura por completo. Despertó transformado en un ser horrible, una masa deforme que borraba toda imagen que pudiera quedar de su humanidad. Trató de levantarse, de pedir ayuda, pero nada daba resultado, su mente era incapaz de gobernar el nuevo estado físico ante el que se enfrentaba. Una cadena de náuseas arrancó desde su estómago, recorriendo lo que anteriormente era un aparato digestivo común. Sentía asco de su propio cuerpo, deseaba salir de allí con todas sus fuerzas, despertar de aquella pesadilla cuando algo llamó su atención. Justo delante de sus ojos estaba el artista mirándole fijamente. Había estado tan centrado en su mutación física que ni siquiera se había molestado en observar dónde se encontraba, aunque viendo la desproporción de tamaños, no había duda posible: había pasado a formar parte del cuadro. Ahora, de hecho, él era el cuadro. “Ya le advertí que no debía tocar la obra”, empezó a decir el artista, “lo que vieron sus ojos no es una pintura corriente, uno de tantos óleos representando la repulsa humana, no señor, no lo es. Este cuadro es la ma-

terialización de la fealdad, es el origen de todo sentimiento de tristeza, soledad y dolor. Gracias a la existencia de este cuadro, la belleza pudo sobrevivir al ataque de las tinieblas”. El artista tomó asiento y reanudó su discurso. “Desde el inicio de los tiempos muchas personas han sido elegidas para salvaguardar la integridad del cuadro y velar por la seguridad del mundo, y como se imagina, usted ha sido el último. Cuando consiga encontrar la persona adecuada, aquella que sepa entender la belleza que esconde la fealdad, podrá romper su condena. Deberá concentrarse para atraerla hasta el cuadro, seducirla para que lo toque y, así, ocupará su lugar, será la nueva encargada de mantener el equilibrio de la belleza, evitando que la fealdad consuma el mundo. Entonces, usted volverá a ser libre y recuperará su vida como si nada de esto hubiera ocurrido. Mientras tanto, aprenda a controlar sus poderes, sino el fin del mundo puede estar más cerca de lo que cree. Mucho más cerca...”. ▲


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Jan Manski

"el humor y lo grotesco son las formas mรกs adecuadas para plantear un discurso importante" 44


Jan Manski es un artista de origen polaco nacido en 1981, afincado en Londres, que desenmascara sus conceptos desde una visión multidisciplinar, abordando la vídeo creación, la escultura, la fotografía y el dibujo como una plataforma unitaria de consolidación de ideas. Acercarse a este cosmos supone adentrarse en un universo abyecto que pone en manifiesto los distintos paradigmas de la belleza contemporánea, a través de la mutación arbitraria y el pérfido status quo de una obsoleta y enfermiza forma de entender una era posmaterialista. Esta nueva concepción del narcisismo, como caricatura monstruosa, induce a una nueva interpretación del orden estético, a través de una sarcástica y aséptica teatralidad, escondida en la opulencia pletórica del rosa, el plástico, las fibras sintéticas y la metáfora de un gabinete de los horrores perfecto. ENTREVISTA Y ENSAYO: MARCOS FERNÁNDEZ

DOZE Magazine. Después de haberme visto envuelto, con regocijo, en tus series denominadas Possesia y Playcon, donde divulgas visiblemente -desde un punto de vista impoluto- el miedo y el horror, ¿cómo defines la evolución de tu discurso después de catalizar Onania a través de lo grotesco? Jan Manski. En la época medieval, el Joker solía ser el único capaz de transmitir las malas noticias al rey. Cualquier otra persona que se atreviera a hacer lo mismo posiblemente sería decapitado. Para mí, el humor y lo grotesco son las formas más adecuadas y el canal perfecto para plantear un discurso importante, entre líneas. La trilogía entera es un proyecto aún en curso. Éste y sus ideas evolucionan todo el tiempo para encontrar el exacto equilibrio entre terror y humor. DM. Encontramos muchas referencias en la Historia del Arte que nos ayudan entender el porqué de la fealdad. En ese sentido, tanto Umberto Eco en ‘Historia de la fealdad’ como Gillo Dorfles en ‘Elogio de la disarmonía’ esbozan, consecuentemente, las diferentes motivaciones que han provocado que el mundo pueda entenderse desde un punto de vis-

ta menos agradable. En tu ‘jardín de las delicias’ particular, ¿cómo observas la decadencia de la belleza contemporánea? JM. Me gusta que aún no tengamos definido un prototipo de belleza, no hay una tendencia fundamental como lo ha sido en el pasado. En la antigüedad, no hace mucho tiempo, los artistas podían ser censurados por no continuar un modo de concebir los cánones. En mi reciente trabajo, estoy interesado en crear el más narcisista de los mundos. Hay tres elementos principales que lo hacen posible: la moda, la cirugía plástica y la publicidad. Mi intención era buscar la esencia del pastel: un hábitat delicado y lujoso que está siendo consumido por una mutación misteriosa. DM. El gusto por la crueldad parece establecerse como una antesala primaria de nuestros instintos. Edgar Allan Poe lo define bien su obra ‘El gato negro’, donde afirma textualmente que la perversidad es uno de los primitivos impulsos del corazón del hombre. ¿Consideras que las anomalías físicas son un retrato impredecible de las deformidades intelectuales y éticas del ser humano? JM. El sexo y la muerte son argumentos muy comunes de la actividad humana en la actualidad.

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El enfoque de estos asuntos muestra cómo cada cultura define la perversidad y sus fronteras. Estoy jugando con estos límites y con el lugar donde se encuentran todos los tabúes. Esta cartografía mutua invita a la exploración de las heridas de la sociedad para luego poder tocarlas. Un periodista comparó las crueles deformaciones de Onania como metáfora de una aristocracia egoísta y aburrida castigada por su propia ignorancia. Me gustó esa interpretación. DM. Onania, tu más reciente trabajo, procede de la contextualización diatópica de un prodigio de masas: la perpetuación del placer. Mediante una herramienta eficazmente programada, el Onanizer augura un proceso de deshumanización que desemboca en la plaga patógena de la soledad que, como el resto del atellier mostrado en las obras denominadas ‘Aetiology unknown’, no llegan a ofrecernos un exacto remedio para prevenir las causas. ¿Piensas que la etiología actual de los fenómenos es una válvula de escape desastrosa y merecida? JM. En Onanizer tenemos banda sonora subliminal, un tono de voz, la cámara lenta. Todo está allí para poseernos, para manipularnos sin nuestro permiso y sin nuestro conocimiento, para hacernos desear ese producto final que nos da la felicidad perfecta. Pero el Onanizer, en lugar de placer interminable, nos proporciona un sufrimiento sin fin. Los retratos de las piezas ‘Etiología desconocida’ son como un espejo narcisista que se enfrenta a su peor pesadilla. Por eso, cuando se propaga una enfermedad incurable, el mundo muestra su verdadera cara. Estoy jugando con esa idea de belleza irresistiblemente atractiva, infectada por una mutación mortal que supura, mostrando qué hay detrás de la fachada perfecta.

Retrato de Jan Manski Por Jacob Pitcher 46

DM. La última experiencia masturbatoria, según tu óptica, es enfocada como un objeto perfecto para la existencia. No sé realmente si esto puede establecer un decálogo aproximado, que vaticine ciertas verdades, sobre lo que el futuro puede anticipar pero, sin duda, la metáfora que subyace, implica directamente a una amenazadora manera de inferir el mundo actual. ¿Cuál es tu visión, desde la determinación negativa del consumo, sobre las deformaciones que han ido acaeciendo en los últimos años? JM. Onania no es una visión de futuro, es simplemente una mirada del planeta que existe hoy en día. Yo uso la idea de masturbación como una metáfora de existencia egoísta y soporífera. En este mundo, los que han caído en el autoenamoramiento, se han rodeado con la realidad del rosa glamour cumpliendo con su destino. Esto es una referencia a la idea de karma, de pecado, de castigo, etcétera, presentes en las mitologías como uno de los textos principales de la cultura. Yo no me quiero referir directamente al nivel social y a la evolución de la cultura moderna, el espectador debe descubrir todos esos vínculos por su cuenta. Para mí, esos enlaces o referencias son la construcción: la figura intelectual en la que estoy edificando mis conceptos escultóricos.


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EL HORROR COMO BELLEZA Desde hace mucho tiempo, fantaseo con la imaginaria crueldad de un mundo sumido en el absoluto apocalipsis. Ese que deroga todas las posibilidades de supervivencia de los compasivos a los estrategas más implacables y calculadores, donde el nuevo sometimiento pasa por entender un statu quo imposible y, donde el alcance viral de las consecuencias, elimina los convencionales conceptos de bienestar en los que hemos sido adoctrinados. Esta sensación, porque es lo que es, parece extraída de una pesadilla trasnochada que ilumina, con pesadumbre, la entreabierta mirada de un molesto despertar. En los últimos años, hemos podido comprobar como un aluvión de metáforas del desastre se asoman a través de distintos medios: el cine, las artes visuales, el mundo del cómic, series de televisión, etcétera. Desde algunos prismas -la mayoría de ellos un tanto ortodoxos-, la crueldad apuntala la inminencia de la depuración social, como si se tratara de un bien útil, o dignamente justo, a modo de llamada de atención que intenta sustraer un principio pedagógico obsoleto. Por eso, la historia se repite constantemente y, desde un punto de vista platónico, esos ecos cada vez son más nítidos y deformadamente perversos. Nietzsche, en su bálsamo ideológico llamado ‘El nacimiento de la tragedia’, alude tácitamente al origen de un engendro moderno llamado liberalismo, como intento de arrojar luz sobre algo patológicamente insostenible. Platón y sus principios describen acertadamente las posibilidades que, a través del derivado mundo de las ideas, proponen unas tesis altamente controvertidas, que parten del credo antidemócrata y aristocrático como sistema total. Un sistema que se sostiene entre el dogma y la fe tripartita, como crédulamente argumentaban Plótino o San Agustín, sin advertir que, por encima de todo eso, existe un ser humano expectante y fácil de persuadir, sin que otras trabas sean una necesidad indispensable. El arte, en cualquiera de sus disciplinas, acaba sospechando. No es la pri48

mera vez que utilizo esta idea para referirme a algún lugar sensible que es capaz de manifestarse con propiedad, después de analizar los sucesos que nos brinda nuestro entorno. En el mundo del cine encontramos multitud de referencias que posiblemente nos hagan levantar la ceja, no sé si de espanto o de presunción, pero desde luego con la holgura suficiente como para que se nos deleite desde un punto de vista estético, e incluso, ético. Andrei Tarkoski o Lars von Trier proponen una manera muy particular de entender la metáfora del fin con gran crudeza discursiva. Sus filmes Sacrificio o Melancolía, respectivamente, se antojan ambiguos pero altamente estimulantes por la inercia implícita que sostienen ambos conceptos: la belleza desde la catástrofe. Walter Benjamin lo anunciaba afirmando que todo documento de cultura es un documento de barbarie justificando, de algún modo, que el arte convierte la tragedia en espectáculo. La visión es, sin duda, para ser escépticos y, sin querer insistir demasiado, una remota parte de nosotros mismos coincide en que nos lo merecemos. Jan Manski aglutina el juicio del horror con la meticulosidad hostil del color rosa -y cierta ternura desconcertante- encapsulando la afecciones contemporáneas de una forma sofisticada, hasta poder erguirlas al abecé de lo grotesco que es, en definitiva, de lo que queríamos hablar en esta alternancia de palabras. Desde los nuevos modos de entender la belleza contemporánea hasta los hitos de la satisfacción hedonista por antonomasia, existe un reguero de condicionantes que nos ayudan a sostener un sobrecogedor credo cada vez más prolífico: la fealdad como tal; el abigarrado mundo kitsch; la enfermedad y sus malformaciones; la mutilación intencionada en conflictos armados; los accidentes de tráfico; un experimento científico malogrado; la infección global; una película de John Waters o David Cronenberg; el hombre elefante; lo demoníaco como representación clásica del mal; etcétera. Y entre muchas de las determinaciones que podamos apun-


‘Onanizer’: un objeto que se establece como el argumento principal del sentido de la deformación humana y la desfiguración del placer

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Esta nueva plaga medieval se disfraza de orgía autosuficiente que, por su propia naturaleza endogámica y en ese elocuente mundo del prêt-à-porter del placer, acaba decrépita, abyecta y con una fragancia post mortem muy atractiva. Ese punto de partida podemos observarlo con ‘Onanizer’: un objeto sugerido para el placer, sometidamente perfecto, a través de su adecuado consumo, y que se establece como el argumento principal del sentido de la deformación humana y la desfiguración del placer. Este panorama, sin duda, evidencia la controvertida legitimidad del enviroment propuesto que, con la conformidad de un microcosmos, se nutre del sustento de la grasa humana (adquirida en centros de liposucción), el látex o el acetato de vinilo, difuminando las siniestras fronteras que se repiten de forma atávica. Esta compulsión ve una salida, casi estupefacta, desde los soportes a los que el artista encadena sus objetivos -fotografía, vídeo y escultura- con un modelo de asepsia incorruptiblemente clínica, tan fría, que incomoda a la mirada más vehemente (esos maniquís atrezados con brillantez que se transforman en monstruos deformes, localizan las posibilidades de un exorcismo tan espontáneo como provocado). Me es inevitable aludir a las metáforas del horror cósmico propuestas por el controvertido estadounidense Howard Phillips Lovecraft, donde sus ideas sobre lo sobrenatural inspiran de algún modo al concepto que tenemos sobre el desastre desde la parsimonia occidental.

tar, es en Onania (último concepto desarrollado por el polaco Manski) donde el cruel hedonismo se pone en manifiesto con la elegancia y finura de un taxidermista compulsivo, a través de la lógica de esas referencias que apuntábamos al principio: la visión epicúrea del placer racional o la vertiente utilitarista británica del siglo XIX. Ambas corresponden a un decálogo tipificado casi normativamente: todos los seres humanos nacen con la posibilidad de experimentar placer; el placer no es bueno ni malo, simplemente existe; lo bueno o lo malo del placer reside en cómo se busca y hasta dónde llega; todos los extremos son inconvenientes, el exceso de placer se convierte en vicio; el placer no es solamente la gratificación sensual o sexual; existen placeres que a la postre traen infelicidad, insatisfacción o contratiempos, como la popularidad o la fama; el mayor placer para la especie humana debe girar en torno al servicio a los demás; si se aprende a distinguir verdaderamente lo que es placer, se vivirán muchos momentos de bienestar. Estas ideas se revisan a través de la felicidad como afirmación del ser, a la que me gusta otorgarle un sentido más actual: la tristeza como negación del ser -a modo de conmutación repulsiva de la micosis global que supone el placer del consumo o el consumo del placer- que, desde las tesis liberales de las que hablábamos al principio, no deja de ser una monstruosidad deforme invitando a pensar en una nueva limpieza o zaranda (como Malthus especifica en su ‘Principio de población’) de dimensiones incontroladas.

En ese sentido, Onania se inspira en las consecuencias del consumismo narcisista actual, como una yuxtaposición irónica del arte en contraposición al culto de la moda. El propio autor define su discurso como un apocalipsis futurista, donde la idolatría a la belleza desemboca en el retorno de lo reprimido. Possesia, serie desarrollada con anterioridad, puede considerarse más que una visión primaria del pasado, ya que el empleo de materiales orgánicos y la rotunda evocación pagana, lo posicionan en el limbo medieval del pecado y en el castigo como plaga patológicamente bíblica. La inspiración detrás de Possesia es el mundo del ritual oculto, en la que la enfermedad puede tratarse como un esquema más amplio y que, en Onania, queda polarizada en la contradictoria simbiosis entre la gloria y la terribilidad. La fantasía perversa -a la que Jacques Lacan aludía constantemente- no es una buena balanza para justificar el sometimiento del inconsciente y los lastres del yo, argumentos que ponen en manifiesto que el horror y la fealdad son cuestiones ancestrales y primitivas, registradas en nuestros cromosomas como si se tratara de Tánatos en la mitología griega o como si definiera, de algún modo, la pulsión del esperpento en el mundo contemporáneo. Un esperpento que es definido como la búsqueda que nos conduce al patetismo y nos enfunda, irreversiblemente, en una posmoderna máscara social y es ahí donde surgen los monstruos, las hibridaciones y el trágico complejo de frivolidad, teñidas por un color rosa rebosante de sarcasmo y preparadas para su consumo en el carnaval de las vanidades perfecto. ▲ 51


ARTE

▲ En esta página: Collage perteneciente a la serie Faces 6. En la página siguiente: Collage perteneciente a la serie Faces 1.

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"Una obra tiene que tener la cantidad adecuada de energía y significado" Ashkan Honarvar

El collage puede ser un arte sorprendente y una buena muestra de ello es la obra de Ashkan Honarvar (1980), artista iraní que actualmente reside en los Países Bajos y que ha hecho de esta disciplina su principal herramienta comunicativa. Los collages de Ashkan son como laberintos donde la estética y el horror se confunden entre capas de recortes y pegamento. Honarvar consigue perforar los entresijos del alma y obliga al espectador a confrontar sus emociones, sin más objetivo personal que descubrirnos un nuevo concepto de belleza a través del intento (magistralmente conseguido) de transformar una realidad existente y caótica en algo potencialmente cautivador. Libros de medicina especializada, pornografía, fotografías documentales de guerra y un sin fin de material antiguo y difícilmente clasificable se convierten en fragmentos que el artista adecua a nuevos contextos cargados de una profundidad que abrasa las miradas. ▲▲▲▲▲▲ Hemos tenido el placer de charlar con Ashkan Honarvar para descubrir una pequeña parcela de su imaginario y de sus percepciones en el entorno artístico.

TEXTO ROCÍO MONTOYA

DOZE Magazine: ¿Cómo surgió tu interés por el collage? Ashkan Honarvar: Creo que siempre he sentido la necesidad de manipular el mundo que me rodea. Después de graduarme intenté ponerme a prueba con el dibujo y con la pintura, pero me di cuenta de que sencillamente estas disciplinas no eran para mi. Al mismo tiempo descubrí el collage y, en un primer momento, yo no lo consideré como un “arte verdadero” que pudiera asemejarse a la pintura, la escultura o el dibujo. Tras experimentar con el collage digital de un modo poco gratificante, encontré en la técnica manual un desafío muy estimulante. Este proceso transformó mi concepto inicial y descubrí en esta técnica un auténtico arte que explorar. DM: ¿Cómo te sientes cuándo estás inmerso en tu proceso de creación? ¿Y cuál es el lugar idóneo para desarrollar tus ideas? AH: A menudo lo comparo con la meditación. Puedo trabajar durante horas y todo a mi alrededor desaparece. He descubierto que salir a caminar es la mejor manera para pensar y obtener nuevas ideas. Realizar collages es una tarea solitaria y por este motivo creo que es necesario salir de vez en cuando en busca de inspiración y aire fresco. DM: ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? ¿Tienes algún artista predilecto? AH: Mi fuente de inspiración la conforman las propias imágenes. Me resulta difícil explicarlo porque es un proceso que surge totalmente al azar. En ocasiones son imágenes médicas y en otras, fotografías de moda, por ejemplo. Y si, tengo algunos artistas predilectos como Nick Knight, Helnwein, Silverthorne Jeffrey, Anoine d’Agata y el cienasta Pier Paolo Pasonlini, por nombrar a algunos.

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DM: A menudo, la temática de tus obras gira en torno a conflictos culturales y sociales. ¿Por qué tienes esta tendencia a interesarte por “el lado oscuro”? AH: Algunos de los temas que trato en mis obras son muy duros y tristes pero reflejan la realidad y están sucediendo a nuestro alrededor. A menudo me siento como si tuviera dos antenas gigantes en mi cabeza que recogen estos conceptos para aplicarlos y transformarlos en mi trabajo. Por ejemplo, Ubakagi es un proyecto acerca de las víctimas de violación y delincuencia en el Congo. Es un tema de gran importancia en aquella zona y muchas personas no son conscientes de ello. No creo que las distancias geográficas supongan un problema para entender este tipo de cuestiones que nos afectan a nivel mundial. Así que la conciencia es muy importante, puesto que el mundo no termina al final de tu calle o de tu ciudad. DM: El ser humano juega un papel muy importante en tus trabajos. ¿Qué simboliza para ti? AH: En numerosas ocasiones he comparado el cuerpo humano con un lienzo que refleja el odio a través de cicatrices y heridas corporales. Somos mitad cuerpo y mitad mente y uno no puede existir sin la otra. El cuerpo es real y tangible mientras que la mente es invisible y difícil de visualizar. Los cuerpos en mis obras están deformados, alterados o modificados. Creo en las formas que muestran una visualización dañada de la mente y el cuerpo al mismo tiempo, como si fueran una sola cosa.

“En numerosas ocasiones he comparado el cuerpo humano con un lienzo que refleja el odio a través de cicatrices y heridas corporales”

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▲ En la página anterior de arriba a abajo: Collages pertenecientes a las series DADT y Meat. ▲ En esta página: Collage perteneciente al proyecto The Crust (Capítulo 1, Fase 1)

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“Algunos de los temas que trato en mis obras son muy duros y tristes pero reflejan la realidad y están sucediendo a nuestro alrededor” ▲ En la página anterior: Collages pertenecientes al proyecto Ubakagi. ▲ En esta página: Collage perteneciente al proyecto The Crust (Capítulo 2, Fase 1)

DM: Nuestro número gira en torno al feísmo, a la búsqueda de bellezas alternativas ajenas a los estereotipos. ¿Cómo definirías tú la ausencia de belleza en una obra de arte? AH: Algunos encuentran belleza en mi obra y otros no. Algunos solo se confunden porque se enfrentan a sentimientos encontrados. La belleza es algo muy personal. Para mi la estética es muy importante. Me gusta conseguir que una obra sea visualmente hermosa pero, al mismo tiempo, directa al grano. Tiene que tener la cantidad adecuada de energía y significado. DM: ¿Podrías explicarnos cuál es el proceso de la creación de tus collages? ¿Qué tipo de libros o revistas frecuentas para obtener material? AH: La mayoría de mis collages están hechos a mano, utilizo todo tipo de material impreso que pueda conseguir a mi alrededor. La única regla que nunca rompo es el uso de un libro específico para cada proyecto y solo en ese proyecto. Así siento que mi trabajo no es repetitivo y que cada proyecto es único y diferente. Esto también impulsa mi creatividad y me obliga a encontrar nuevas vías para iniciar mis obras. DM: ¿En estos momentos vives de tu arte o tienes algún trabajo alternativo?

AH: Vivo de mis obras. Aunque ha surgido en mí un creciente interés por la moda y de vez en cuando realizo trabajos en este sector. DM: Cada vez es más frecuente encontrar collages en las revistas de moda. ¿Crees que esta disciplina se está convirtiendo en tendencia? ¿Esto te resulta positivo? AH: Si, es cierto, el collage está de moda. Y sí es algo positivo porque es una muestra del reconocimiento que esta materia está adquiriendo a nivel artístico. La gente lo está tomando cada vez más en serio. DM: El arte del collage tiene la cualidad de transformar una realidad ya existente. ¿Te preocupa que tus creaciones guarden un parecido con las originales? ¿Alguna vez has tenido problemas con los derechos de autor? AH: Soy plenamente consciente de este problema, por lo que siempre trato de transformar las imágenes en gran medida, aunque a veces depende de lo que esté usando. Algunas de las fotografías que utilizo son muy antiguas o desconocidas y me gusta mucho trabajar con este tipo de material. En relación a los derechos de autor, nunca he tenido ningún problema con nadie. Como fabricante de collages, tengo mi 57


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libertad artística y siempre cambio el contexto de la imagen original. Además, nunca vendo reproducciones, solo las obras originales. DM: La sexualidad explícita también es protagonista en muchas de tus series ¿Qué sensaciones buscas generar en el espectador con este tipo de trabajos? AH: Realmente no sé si quiero generar ningún sentimiento en el espectador. Todos los proyectos que tienen cierta carga sexual son personales. Cuando empecé a trabajar como artista en 2008 creé el proyecto Meat que gira en torno a la industria del sexo y al concepto que yo tenía de las mujeres en el ámbito sexual. Siempre pensé que se quedaría ahí, pero lo cierto es que el sexo es un tema que inconscientemente surge en nuevos proyectos. Como he mencionado antes, el ser humano consta de cuerpo, mente y tal vez ¿sexualidad? DM: La guerra, la violencia y las situaciones dramáticas que reinterpretas en tus obras producen un enorme impacto visual y emocional que contrasta con un evidente atractivo estético ¿Cómo es posible que la crueldad o la maldad puedan resultar hermosas? Esto es lo que más me gusta de tu trabajo, tienes la capacidad de alterar los sentidos. ¿Lo haces de manera intencionada o surge inconscientemente? AH: Esta es una pregunta interesante y me resulta difícil responderte. Como he mencionado anteriormente, para mi es necesario generar belleza estética aunque la temática carezca totalmente de ella. La visualización de la crueldad o la maldad desde un punto de vista hermoso es algo que me ha confundido mucho durante años, incluso he llegado a dudar sobre mi propia cordura. Para que quede claro, no estoy glorificando la violencia o la crueldad en mi trabajo. Realmente solo deseo tomar esta cruda realidad para transformarla en algo bello porque me entristece muchísimo que existan estos virus emocionales en el mundo. Y entiendo que esta alteración inconsciente de la realidad pueda causar sentimientos enfrentados en el espectador.

▲ En la página anterior de izquierda a derecha y de arriba a abajo: Collages pertenecientes a la series Faces 5, Faces 7, Negative Space e Identity Lost 6. ▲ En esta página: Collage perteneciente a la serie Meat.

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“La visualización de la crueldad desde un punto de vista hermoso es algo que me ha confundido mucho durante años, incluso he llegado a dudar sobre mi propia cordura”

▲ Collages pertenecientes a la serie Faces 3.

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“Realmente solo deseo tomar esta cruda realidad para transformarla en algo bello porque me entristece muchísimo que existan estos virus emocionales en el mundo”

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▲ Collage perteneciente al proyecto The Crust (Capítulo 1, Fase 2)


DM: Nos gustaría conocer a la persona que se encuentra detrás del artista. ¿Cómo es un día cotidiano en tu vida? ¿Y tus hobbies? AH: Como te comenté, realizar collages es un trabajo muy solitario. Soy un adicto a la música y siempre que voy a iniciar un proyecto, realizo una búsqueda de música nueva y elijo una selección para el día. Después de hacer esto empiezo a trabajar y, si tengo una buena idea, la produzco rápidamente. Si no tengo ninguna idea, me voy a dar un paseo o simplemente ojeo libros que aún no he recortado. Pero generalmente siempre tengo alguna idea en la cabeza antes de seleccionar las imágenes que voy a utilizar. Durante el día, mis dos gatos corretean por el estudio, me distraen de una manera inspiradora y, bueno, me recuerdan que el mundo no es sólo un lugar oscuro y triste.

AH: No que yo sepa, siempre procuro tener la mente abierta en este tipo de cosas. DM: ¿Con qué proyecto te sientes más identificado? AH: Me gusta mucho Ubakagi y también Rodeo. DM: ¿Tienes algún proyecto nuevo del que puedas adelantarnos algo? AH: Si. Voy a presentar mi último encargo de moda para la revista Dash y tengo algunos proyectos nuevos, entre ellos uno que gira en torno al Jardín del Edén y a la relación entre el hombre y la mujer. ▲

DM: ¿Hay alguna temática que nunca utilizarías en tus collages?

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ARTE

Imagen perteneciente al proyecto Plastic Bang! Kok, Bangkok, Tailandia

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Han encontrado su razón de ser en lo que todo el mundo desprecia. La basura les ha hecho nacer, crecer y desarrollarse hasta hoy como uno de los colectivos de acción urbana más punteros. Basurama da una vuelta de tuerca a la arquitectura para presentarnos la creación a partir de la destrucción y, en definitiva, dar una lección a esta sociedad languideciente y situarse a la vanguardia de un cambio de mentalidad universal. TEXTO: PABLO L. BARBERO FOTOGRAFÍAS: WWW.BASURAMA.ORG - CC BY-NC-SA 3.0

Ven una mina de oro en un contenedor de obra, una estructura perfecta en un palé o un juguete ideal en una pila de neumáticos usados. Las oportunidades de la basura son infinitas y el colectivo de arquitectos, diseñadores y artistas de Basurama quiere abarcarlas todas. Y olvídense de prejuicios. “El problema no está en los objetos, está en la deformación que producen los cristales de las gafas de Torcuato con que los miramos”, aseguran. La solución es fácil: quitémonos esas gafas. Nos lo piden por favor. Lo cierto es que hay muchas cosas aprovechables. ¿Por qué esa fijación por la basura? “Porque la hay en abundancia y es gratis”, contesta con aplomo Juan López-Aranguren, uno de los miembros del colectivo. “Si aprendes a mirarla con otros ojos, se convierte en una fuente de recursos excepcional”. Su ámbito de trabajo abarca las personas, los espacios y los objetos, todo ello concebido para lograr espacios más habitables. Se sitúan en las antípodas del concepto de arquitecto estrella para centrarse en el trabajo local, lo que les permite llevar a cabo intervenciones de escala urbana sin necesidad de utilizar grandes canti-

dades de dinero ni de contar con profesionales especializados o permisos inalcanzables. Paso a paso y con una fe ciega en su filosofía han ido saltando de frontera en frontera hasta estar presentes en gran parte del globo. Basurama ha construido un espacio de juego sobre la estructura de un tren eléctrico que llevaba años abandonado en Lima, varios parques recreativos en Niamey a base de bidones de plástico reutilizados o un taller de diseño urbano en El Cairo. También han impartido un workshop de dos días en Guggenheim Lab de Nueva York para enseñar a aprovechar los diferentes aspectos de la basura en la ciudad. ▲▲▲▲▲▲ A la vanguardia del cambio La idea original de Basurama puede sonar divertida, innovadora, incluso revolucionaria en el contexto de éxtasis del consumo en el que vivimos. Pero ellos saben que trabajar con basura no es digerible para muchos estómagos. ¿Cómo le explicas a tu madre que estudiaste arquitectura para acabar buscando materia 65


Imagen perteneciente al proyecto La Cara B de la ciudad, Orán Abajo: Intervención en Recycles, festival de diseño con basura de Varsovia

prima en un vertedero? “Cuando montamos Basurama era la época dorada de la burbuja, nuestros compañeros de clase estaban ganando dinero en estudios más o menos reconocidos, construyendo grandes edificios y posicionándose en el mundo de la arquitectura. Nuestras familias y amigos nos miraban y nos decían ¿qué demonios estáis haciendo vosotros?”, nos cuentan. Pero los tiempos han cambiado. Ahora la burbuja se derrumba a pasos agigantados. Las reglas están cambiando y surge la oportunidad de crear unas nuevas, y en esto Basurama cuenta con años de ventaja: lleva desde 2001 abriendo caminos hacia lo local, lo medioambiental y lo social. “Estamos muy contentos de que esto suceda pues nos identificamos más con estos valores pero nos da mucha rabia que esto haya venido acompañado de una situación de fragilidad. Por cierto, nuestras familias y amigos siguen preguntándonos lo mismo...”. Aseguran que estamos en una época de cambio muy intensa, abierta y llena de posibilidades. “Preferimos verlo con ilusión y no caer en el pesimismo. Nos gusta pensar que se va a protagonizar este cambio sin miedo, la otra posibilidad es aguantar con lo que hay hasta que ya no quede nada... ¡y eso sí que nos da miedo!”, puntualiza su portavoz. 66


En esta página: proyecto RUS Niamey, Níger


Arriba: proyecto RUS Lima, Perú Centro: proyecto RUS El Cairo, Egipto Abajo: foto de familia del colectivo

La arquitectura como herramienta Durante los años del exceso, el arquitecto se ha ido distanciando de la gente y olvidándose de que los edificios estaban hechos para ser vividos. Para Basurama esta fractura se ha ido agrandando “según se iban hinchando egos. Ahora la gente ha dejado de confiar en nuestra profesión y con razón”. La dignificación de la profesión, dicen, pasa por entender que la arquitectura es un servicio. No un lujo, sino una herramienta social. No un fin, sino un medio para lograr lugares para vivir. Sin objetivos espectaculares que cumplir ni estrellatos que alcanzar, el colectivo puede presumir de algo mucho más valioso: trabajar con absoluta libertad. Desde el principio han prestado más atención a dar salida a sus deseos y necesidades que a generar una teoría sobre la práctica o estar asociados a un concepto. “Esto 68


En esta página: proyecto Plastic Bang! Kok, Bangkok, Tailandia nos ha dado mucha libertad a la hora de trabajar y nos ha vuelto excesivamente escurridizos a la hora de ser etiquetados”, aseguran. No les gusta pertenecer a un campo concreto: el del arte, el diseño o la arquitectura. La calificación de su trabajo no depende tanto de ellos como de las personas que lo interpretan. Aunque más allá de formalismo y etiquetas, aseguran haberse dado cuenta de que lo más importante son las personas. “Si los objetos pueden ser una oportunidad y los espacios algo mágico, las personas esconden un súper héroe. Todos tenemos algo dentro que nos hace únicos, especiales y capaces de cambiar lo que nos rodea. El problema es que no se suelen dar las condiciones para que nos demos cuenta.” Aunque forman parte del cambio, se desligan de la corriente de la sostenibilidad como moda y reconocen que muchos términos han sido usados con demasiada ligereza y vaciados de contenido. No sólo el término “sostenible”, también “reciclaje”, “espacio público”, “coworking”, “género”, “juego bonito”... “Muchas de estas palabras han sido o están siendo víctimas de la moda. Estamos consumiendo el lenguaje con una voracidad implacable, convirtiendo las palabras en desechos, en basura. Es necesario ser conscientes de esto para poder recuperarlas, cuidarlas y darles una segunda vida”. También critican la fiebre del reciclaje. Desde las campañas publicitarias, aseguran, nos animan a reciclar y a comprar productos reciclados pero nadie nos habla de reparar, reutilizar o de reducir el consumo. “¿Nos hemos preguntado por qué?”, se cuestionan. Lo que está claro es que su filosofía de aprovechamiento máximo de los recursos y un refinado minimalismo financiero está dando sus frutos. Tienen por delante numerosas colaboraciones: en Etiopía con un orfanato, en Zimbabwe con una embajada, en Líbano con una universidad, en China con una consultora, en Suecia con un centro de arte... Sin olvidar numerosas acciones en su ámbito más local: Madrid. En otro ámbito de cosas han creado junto a la revista Calle 20 “La Enciclomierda”, un amplio glosario de palabras-basura, y en breve pondrán en marcha un hospital de palabras. ▲ 69


ARTE

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Dr. Homes

"Supongo que todos tenemos una piñata en el coco y a mi me gusta darle palos"

TEXTO ROCÍO MONTOYA

Nos adentramos en el laberinto gráfico de Dr. Homes, el creador de un simposio de criaturas espeluznantes y divertidas que hoy comparte con nosotros su particular visión de la fealdad. A través del humor, algunas pinceladas de maldad y un delirante toque de locura, este ilustrador nos invita a descubrir una de sus facetas más oscuras...

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DOZE MAGAZINE: ¿Quién es DRHOMES? Dr. Homes: Me llamo Ángel, tengo 32 años y vivo en Madrid DM: ¿Y cómo es la persona que se esconde tras el pseudónimo? DH: Un curioso personaje (risas) inquieto, creativo, y un apasionado de los dibujicos, un poco como un niño. DM: ¿Cómo surgió tu interés por el arte? DH: Yo creo que todo viene de la infancia, cuando empecé a flipar con el skate y los gráficos que llevaban las tablas, también el graffiti hizo lo suyo. Fue la bomba descubrir aquello, arte, utilidad y en la calle. DM: Eres un artista multidisciplinar: Graffiti, ilustración, publicidad… ¿Cómo consigues el equilibrio entre todas estas disciplinas para mantenerte fiel a tu estilo? DH: Es muy sencillo, si puedo me lo llevo a mi terreno, eso si, de cara a algunos clientes es un reto pero me gusta arriesgarme, gráficamente hablando. DM: ¿Cómo es tu proceso previo a la elaboración de una idea y cuáles son tus fuentes de inspiración? DH: Lo primero es buscar inspiración, investigo en lo que ya han hecho otros antes, a continuación paso al trabajo en mis cuadernos, esa es mi chistera, y lo ultimo, depende del soporte: pared, madera, papel o digital. DM: ¿Has tenido algún referente que te haya marcado en tu trayectoria como artista? DH: No uno claramente, son muchos los artistas que admiro y cada uno tiene su aquel, por ejemplo Jim Phillips, Sean Cliver, Blu, Aryz, OsGemeos, Coop. DM: ¿Te gusta más trabajar en soporte digital o al modo tradicional? DH: Al modo tradicional, también tengo claro que el trabajo digital es muy potente y te permite registros que el tradicional no.

“Lo primero es buscar inspiración y a continuación paso al trabajo en mis cuadernos, esa es mi chistera”

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DM: Defines DRHOMES como la expresión de mundos interiores complejos. ¿Cómo te sientes cuándo creas y porqué necesitas expresarte de este modo? DH: Supongo que todos tenemos una piñata en el coco, y a mi me gusta darle palos. Me siento en equilibrio cuando dibujo y esto me da pie a sacar todas mis locuras y plasmarlas sobre papel, el resultado son esos mundos ilustrados. DM: Nuestro número gira en torno al concepto del feísmo. ¿Qué significa para ti esta palabra? DH: IDEAS. La palabra me viene al pelo (risas) mis personajes son feísmos e ilustrados.(risas) DM: En muchas de tus obras mezclas horror con humor ¿Qué sensaciones buscas generar en el espectador? DH: Ninguna en concreto, que el espectador pase un rato curioso y abierto a la libre interpretación. DM: Hemos encontrado parte de tu obra en la reciente feria de arte Room Art Fair en Madrid. ¿Cómo ha sido la experiencia y qué importancia le otorgas al hecho de exponer y vender tu obra en eventos de este tipo? DH: Creo que la visibilidad es muy importante, en esta feria había mucho arte y mucha gente, eso se convierte en oportunidades varias. DM: ¿Tienes pensado realizar alguna exposición individual en un futuro cercano? DH: Me gustaría, actualmente no dispongo de ningún espacio, pero todo se andará. DM: ¿Cuál es tu filosofía como artista y cómo crees que serías plenamente feliz en el sector? DH: Are You Ready For Pachanga? Pintar 24/7 y sobre todo viajando. DM: ¿Un consejo para los lectores de Doze que se están iniciando en las artes gráficas? DH: Que sean constantes e intenten ser más creativos. ▲

“Me siento en equilibrio cuando dibujo y esto me da pie a sacar todas mis locuras y plasmarlas sobre papel”

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MODA


EL CALEIDOSCOPIO DE LA BELLEZA TEXTO RUTH MARTÍN

“No hay objeto tan feo que, en determinadas condiciones de luz y sombra o de proximidad con otras cosas, no parezca bello. No hay objeto tan bello que, en determinadas condiciones, no parezca feo.” Estas palabras del gran Oscar Wilde invitan a pensar, o cuanto menos a reflexionar, en este número sobre el poder de la belleza… O la fealdad, según se mire. Podríamos decir que existe una belleza universal, cierto, pero quizá también y en contraposición, exista una fealdad universal. ¿Por qué no? ¿Quién dicta esos cánones?, ¿quién decide qué es bello o feo? Llevándolo al mundo de la moda, ¿quién establece lo qué es moda y lo que no?, ¿si algo es estiloso o todo lo contrario? ¿Es acaso un dogma de fe? Afortunadamente no, porque no serlo permite que la moda sea creación, o la creación moda. El orden no importa. Durante siglos, el arte nos ha mostrado la belleza como algo inmaculado, puro, atractivo a los ojos del hombre y la naturaleza. También ha mostrado la fealdad siempre desde la oscuridad, el horror y lo no deseado. Pero, ¿la belleza y la fealdad no son tan subjetivas como el ojo del que mira? La moda, por ende, como cualquier otra manifestación del arte, también es subjetiva. Y lo es porque se convierte en una extensión del yo interior del artista creador. No seré yo quien diga que algo es bonito o feo. Ya sea desfilando sobre una pasarela, colgado de una percha, hojeando una revista de moda o mirando a mí alrededor en la urbe, no estoy aquí para ello. Cuántas veces no hemos escuchado “ufff, ¡qué adefesio!”, o “¿cómo le habrá quedado la cabeza para elegir ese look?”, también “en esta colección no ha acertado nada de nada”… Quizá deberíamos comenzar a mirar más allá de esa primera imagen con la que nos topamos. No quedarnos en una superficie fácil, sin ahondar en lo que nos hace sentir, en lo que nos hace pensar, en las evocaciones a las que nos traslada. No debemos olvidar que todo tiene muchos prismas, objetivos y subjetivos. En realidad, si lo pensamos, todo son etiquetas. Ponemos etiquetas al mundo que nos rodea, como esas que cuelgan de las prendas que nos conquistan y que soñamos lucir. Quizá para diferenciarnos (la fealdad excluyente) o quizá para sentirnos integrados (la belleza aceptada). Vivimos oprimidos dentro y fuera de nuestro cuerpo. Nuestras propias

reglas conviven con las que nos impone una sociedad que, en ocasiones, parece que va a la deriva. Siendo así, ¿es necesario vivir rodeados de esas etiquetas?, ¿debemos aceptarlas y no combatirlas?, ¿asumir lo que nos imponen –o nos imponemos- sin pensar que puede existir otra realidad? Muchas veces decimos que seguimos tal o cuál moda, nos vestimos con una determinada prenda o elegimos un look “ideal” porque nos hacen sentir libres. Lo decía el dramaturgo austríaco Franz Grillparzer: “las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos, es la mente la que hace al hombre libre o esclavo”. Si nos convertimos en esclavos de la moda, la belleza, lo establecido o lo convencional, nos estaremos perdiendo todas las aristas de un caleidoscopio llamado vida. Y la vida está para vivirla. ▲


MODA

Bernhard Willhelm Esa cosa rara

TEXTO: JESÚS MARTÍN

Feo, es feo. Esa es la reacción que tiene la mayoría al contemplar las prendas de Bernhard Willhelm. Puede que sea cierto si lo comparamos con los cánones de belleza tradicionales pero, para muchos, estos están obsoletos y es necesario añadir unos nuevos a los ya conocidos. Es en este campo donde entra Willhelm que, tras pasar por los talleres de Bikkembergs, Westwood o McQueen, presentó su primera colección femenina en 1999, a la que se unió la masculina en 2003. Se puede decir que es un feísmo buscado, fruto de la experimentación y con una clara intención de divertirse y quitarle hierro al asunto de la moda. Se nota cierta influencia de la escuela belga en la yuxtaposición de las prendas por capas y un toque japonés en lo atrevido de su propuesta y su manera de jugar con los estampados y los colores. Las formas y los estampados son el plato fuerte en las colecciones de Bernhard. Formas fluidas que se ciñen al cuerpo con tiras o frunces, 78

complejas siluetas y elaboradas concatenaciones de prendas que crean un elaborado conjunto. Colores fuertes, vivos, puros, en ocasiones degradados (donde también hay hueco para el binomio blanco y negro), en estampados geométricos, étnicos, rayas, algo de animal print e incluso camuflaje, que se mezclan entre sí, se repiten y se adornan con caligrafías o aplicaciones, y que luego se usarán en prendas oversize con leggins o pantalones skinny, tejidos desgarrados imitando flecos, sneakers y viseras. Elementos que conforman la estética del diseñador alemán ciertamente difícil de definir o encasillar. Con un estilo atrevido, diferente y divertido, Willhelm se ha hecho con varios premios dentro de la industria y parece que se ha convertido en un referente dentro de la escena alternativa de la moda, con contratos con Camper o Capucci. Puede que sus prendas nunca marquen tendencia ni Inditex haga clones de ellas, pero sus propuestas son un soplo de aire fresco y una alternativa para jugar y experimentar con la moda. ▲


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MODA fraestructurales). Antiguamente había un canon estético muy marcado que era seguido por todas las personas según su clase y condición social; sin embargo, hace ya tiempo que empezaron a salir diferentes corrientes y cada uno de nosotros se identifica con los más variados grupos o tribus urbanas y nos expresamos de las más diversas formas. Ahora cada uno tiene su canon particular. DM: Hoy en día se dan casos raros de belleza, peculiaridades y cambios en el canon estético ¿A qué crees que se deben estos cambios de imagen en las marcas? LC: Supongo que, en el fondo, hay publico para todo y el trabajo de las marcas y los creativos en realidad es ese: buscar nuevos cánones de belleza, establecer diferentes estéticas y tener visiones que se alejan de lo común. Eso, mezclado con técnicas de marketing y políticas de empresa, es lo que hacemos en la industria de la moda. O eso creo...

Lluis Corujo TEXTO: ALEJANDRO MEITÍN

La moda es belleza, tendencia y un sin fin de adjetivos que la definen como algo atractivo y hermoso. A veces, algunos intentan alejarse de lo ‘impuesto’ y decidir por si mismos para escapar de las tendencias. Lluis Corujo es uno de esos diseñadores que le da un valor diferente a la moda que va más allá de lo establecido por las grandes firmas. Y Creep es el “agujero” en el que todos estos inconformistas tienen su hueco para sentirse realizados y que sus trabajos brillen con luz propia. DOZE Magazine: Para aquellos que no te conozcan ¿Cómo te definirías y qué motivos te han llevado a diseñar? Lluís Corujo: Me llamo Lluís Corujo y nací en noviembre de 1982 en Palma de Mallorca. Como diseñador me defino como alguien a quien le gusta la moda y todo lo que la rodea en su vertiente más artística, histórico-cultural y conceptual. No comparto muchos de los códigos y normas de la industria pero me apasiona la creación, el trabajo de “atelier” y la familia de amigos que me rodea en esta profesión. DM: Siempre nos ha llamado la atención eso de que “uno nace o se hace” ¿has nacido en un ambiente artístico o, por el contrario, eres el primero en tu familia que se atreve con la moda? LC: Nadie en mi familia desarrolló jamás ningún tipo de practica artística, tanto profesional como recreativa. No sé de dónde nace, pero 80

FOTOGRAFÍA: BÁRBARA VIDAL

siempre me ha interesado y he tenido la suerte de contar con unos padres que me apoyaron y fomentaron dicho interés. Gracias a eso, poco a poco, me he ido formando y desarrollando como diseñador y artista plástico.  DM: Tus colecciones tienen poco que ver con las tendencias predominantes ¿te consideras un anárquico? LC: No, simplemente creo que cada uno tiene que hacer las cosas como las siente. Las tendencias predominantes me interesan y las sigo, pero no así para mi trabajo. DM: ¿Haber estudiado en Amberes te ha abierto puertas en España? ¿Se valora más lo que viene de fuera que el producto nacional? LC: Sí, de puertas hacia fuera te da prestigio y cierto estatus, y a nivel personal me ha supuesto un mayor conocimiento y experiencia. No me gusta comparar lo de aquí con lo de allí, pero bueno, son niveles, trayectorias y maneras de hacer las cosas de forma muy diferentes. DM: Teniendo en cuenta la temática de este número ¿Has intentado retratar la fealdad o lo grotesco en alguna de tus colecciones? LC: Si lo he hecho, ha sido de forma inintencionada. Como te he comentado antes, hasta el momento he tenido la suerte de hacer, más o menos, lo que quería y como quería (salvando limitaciones tecnológicas, económicas y/o in-

DM: ¿Crees que nuestra generación está cansada de una imagen superficial o, por el contrario, somos herederos y continuadores de una cultura impuesta y llena de prejuicios? LC: Creo que en todo se pueden hacer muchas y variadas lecturas, si miramos la superficie de las cosas, nos quedamos con una imagen y sacamos unas conclusiones pero, si miramos más allá, vemos cosas diferentes. En cualquier caso, todo lo relacionado con los clichés, los prejuicios y las valoraciones baratas, me resulta muy gracioso y me divierte bastante; de hecho, me parece maravilloso. ▲


MODA

STRONG Fotografía: Audrey Krawczyk ▲ Estilismo: Natalia Sultanova Kazuko Kitaoka Peluquería: Kazuko Kitaoka ▲ Asistente de peluquería: Karmen Sefer ▲ Maquillaje: Aziza badaoui ▲ Modelos: Benjamin Duklan de Wanted Agency Paris, Jonathan Bauer-Hayden de Nathalie Model Agency Paris, Mady et Monette de Wanted Agency Parisy Charles de New Madison Agency Paris ▲ Asistente de fotografía: Sylvie Neves Da Costa ▲ Retoque: Floriane Pech Benjamin lleva: Abrigo, camisa y corbata: Sophie Lynas

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Gafas de la estilista


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Jonathan lleva: Camiseta: Lanvin

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Top: Von Krogh

Chaqueta: Li Wan

Collar de piel: Xenia Biegler

Collar de conejo y pendiente de la estilista


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Benjamin lleva: Camisa: Sophie Lynas

Chaqueta: Li Wan

Chaqaueta: That’s


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Mady lleva: Vestido: Avelon

Pendientes vintage: Yves Saint Laurent

Gafas vintage

Monette lleva: Vestido: Glenn Martens ▲ Collar: Scho ▲ Pendientes vintage: Yves Saint Laurent ▲ Gafas vintage


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Charles y Jonathan llevan: Abrigos: Avelon

Camisetas: That’s

Gorras: Sophie Lynas

Collares: Scho


Benjamin lleva: Camisa: That’s

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Chaqueta: Sad Walli


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Jonathan lleva: Bomber: Lo Von Krogh

Camisetas: Lanvin

Shorts: Sad Walli

Botas: Dr. Martens ▲ Pendiente: Scho

Collares y gafas de la estilista


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Jonathan lleva: Camiseta: Sad Walli

Máscara: Ana Rajcevicć

Bufanda Arsenicum: Dmitry Loginov

Collar de la estilista


94 Monette y Mady llevan: Vestidos: Jen Kao ▲

Cinturones: Chloé ▲

Anillos: Alt Ego


Charles lleva: Camisa: Justine Chomette

Suéter: Avelon ▲ Gorra: New Era

Pendiente: Scho

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Jonathan lleva: Escudo: Sophie Lynas

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Camiseta: Lanvin ▲ Top: Von Krogh

Chaqueta: Li Wan

Collar: Xenia Biegler

Collar de conejo y pendiente de la estilista


Charles lleva: Camisa y chaqueta: Avelon

â–˛

Diadema de cristal: Jennifer Behr â–˛ Pendiente: Maje

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MODA

Fotografía: Rocío Montoya ▲ Dirección de arte: Zony Gómez y Alejandro Meitín ▲ Estilismo: Alejandro Meitín Maquillaje y Peluquería: Adriana Sepúlveda ▲ Musa: Jennifer Bucovineanu Producción: DOZE Magazine ▲ Agradecimientos: Ciclos Noviciado Collar: Visori FashionArt Mascarilla: Respro City Anti-Pollution

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Collares: Andrés Gallardo ▲ Vestido: TopShop


Collares: Andrés Gallardo ▲ Vestido y guantes: Miguel Vizcaíno

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Collar: Andrés Gallardo ▲ Vestido: TopShop

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Collares:Amaya Abrigo: AndrésArzuaga Gallardo▲ ▲ Falda: Vestido: Miguel TopShop Vizcaíno ▲ Botines: Pilar Burgos by Miguel Vizcaíno


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Falda: Miguel VizcaĂ­no

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Body: Calzedonia ▲ Vestido y guantes: Miguel Vizcaíno


Collar: Visori FashionArt ▲ Bomber: Miguel Vizcaíno ▲ Medias: Calzedonia ▲ Botas: Dr. Martens

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Vestido: María Ke Fisherman ▲ Botas: Dr. Martens

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Falda: Miguel VizcaĂ­no

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MODA


UTMOST Fotografía: Adolfo López - www.fandi.es  Dirección de arte y estilismo: Visori FashionArt Diseño gráfico: Virgilio Soria Modelos: Isaac Torres y Alejandro Añón (Carmen Durán)

Cuerpo: piezas vintage Mallas: H&M bombín: Market London


Pantal贸n de motorista a modo de chaqueta: vintage M谩scara: Visori FashionArt

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En la otra página: Chaqueta y pantalón estampado: Visori FashionArt ▲ Leggins: H&M Camiseta: vintage ▲ Sombrero customizado por el estilista Arriba: Chaqueta: Freep Star Paris

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En la otra página: Pantalón y máscara: Visori FashionArt ▲ Bañador: Gabriel Croissier Arriba: Cuerpo: piezas vintage ▲ Mallas: H&M ▲ Bombín: Market London

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MODA


Fotografía: Ricardo Abrahao Estilismo: Aïcha Laenen Peluquería: Cyril Laforet Maquillaje: Anaïs Cordevant Modelo: Hannah Muth @ New Madison Medias: Wolford Leggings: Been by d’Heygere Zapatos: Bernhard Willhelm


Falda y abrigo: Atsuro Tayama Medias: Wolford Zapatos: Bernhard Willhelm

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Camisa: JUUN.J

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Top: Rad by Rad Hourani

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MODA

ILLUSIONAL ILLUSIONAL Fotografía: Domenico Petralia (Dominus) Dirección de arte: Joanna Gyamera Estilismo: Irene Zucchiatti Casting: Giorgio Fata Peluquería: Lucrezia Lucchetta Maquillaje: Giuditta Bedetti Modelos: Sophie jo @ URBAN Management (Milán), Jenny Hankiewicz @BEATRICE Models (Milán) y Iulia K. @MP Management (Milán) Producción: Passepartout4U (Milán)

Sombrero: Angelos Frentzos Abrigo: Covers for Lovers


En esta pรกgina: Chaqueta kimono: Tvscia Vestido: Augustin Teboul Collares: Francesco Decio En la pรกgina siguiente: Chaqueta: Angelos Frentzos Falda: Angelos Frentzos

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Camisa: Ricostru Falda: Leonora Niccolai Collar: Tvscia


Mant贸n: Eleonora Niccolai Vestido: Roque Pajarita: Cor Sine Labe Doli

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En la pรกgina anterior: Chaqueta: Roberto Fragata Camisa: DouuoD Pantalones: DouuoD Gafas de sol: Lotho En esta pรกgina: Sombrero: Angelos Frentzos Abrigo: Covers for Lovers


016 026

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INDEX

Agradecimientos:

▲ Bernhard Willhelm

www.bernhard-willhelm.com

▲ Ciclos Noviciado

www.ciclosnoviciado.com

▲ Francisco Iglesias

www.franilustracion.blogspot.com.es

▲ Lluís Corujo

www.lluiscorujo.com

▲ Visori FashionArt

www.visorifashionart.blogspot.com.es

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016 ▲ Lukasz Wierzbowski www.lukaszwierzbowski.com 026 ▲ Juan José Lorenzo www.juanjoselorenzo.com 036 ▲ Zhang Kechun www.zhangkechun.com

070

044 ▲ Jan Manski www.janmanski.com 052 ▲ Ashkan Honarvar www.ashkanhonarvar.com 064 ▲ Basurama www.basurama.org 070 ▲ Dr. Homes www.eldrhomes.es

082 ▲ Audrey Krawczyk www.audreyk.fr 098 ▲ Rocío Montoya www.rociomontoya.com 114 ▲ Adolfo López www.fandi.es 122 ▲ Ricardo Abrahao www.ricardoabrahao.com 130 ▲ Domenico Petralia www.domenicopetralia.com

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www.doze-mag.com


DOZE Magazine / issue*11 / CREEP