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NUESTRA CULTURA ANDINA


NUESTRA CULTURA ANDINA


BIBLIOTECAS RURALES -

17 - 2012

NUESTRA CULTURA ANDINA Ponencia presentada por Javier Huamán Lara en el Encuentro 8 de Capacitación del Proyecto Enciclopedia Campesina. 24 de marzo de 1991, Cajamarca.

Sustentación: Proceso y asesoramiento:

Javier Huamán Lara Alfredo Mires Ortiz

Primera edición: febrero de 1993 De esta edición: © Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca Apartado 359, Cajamarca, PERÚ Avenida Perú Nº 416, Cajamarca Telefax (51) 76 364397

bibliotecasrurales@speedy.com.pe http://bibliotecasruralescajamarca.blogspot.com/

Hecho el Depósito legal Cajamarca, julio 2012


NUESTRA CULTURA ANDINA Sustentaci贸n: Javier Huam谩n Lara

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RED DE

BIBLIOTECAS RURALES DE CAJAMARCA La Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca es una institución sin fines de lucro y constituye un movimiento educativo-cultural sustentado por campesinos cajamarquinos empeñados en el rescate, la revitalización y el fortalecimiento de la Cultura Andina, tomando el libro como herramienta animadora. Esta experiencia se desarrolla a través de diversos trabajos educativos en relación al analfabetismo como tal y por desuso, lo que permite afirmar la capacidad de discernimiento a través de la lectura y su aplicación práctica. Bibliotecas Rurales desarrolla su trabajo desde 1971 en los andes norteños del Perú, a través de un servicio bibliotecario adaptado al medio y conducido por los propios campesinos. El sistema funciona sobre la base del canje de libros, las decisiones de la comunidad, el trabajo voluntario y la ausencia de burocracia. Actualmente suman un promedio de 500 Bibliotecas Rurales ubicadas en 10 provincias del Departamento de Cajamarca.

Agradecemos por las opiniones y comentarios sobre el presente documento. Cualquier comunicación favor hacerla llegar al Apartado 359, Cajamarca, Perú.

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APUNTES INTRODUCTORIOS Javier Huamán Lara, comunero nacido el 20 de diciembre de 1963, en la comunidad de Luichocolpa, es miembro fundador del Equipo Campesino de Investigación del Proyecto Enciclopedia Campesina (P.E.C.) y Coordinador Sectorial de Bibliotecas Rurales. Este equipo fue constituido en 1989 a raíz de los avances obtenidos por el Equipo Central del P.E.C. en el proceso de rescate y revaloración de la memoria colectiva. Cada tres meses, los participantes del E.C.I. procedentes de las provincias de Cajamarca nos reunimos en Jornadas de trabajo para observar el proceso y sus efectos, así como capacitarnos mutuamente vía las sustentaciones y los debates. El documento que aquí presentamos es transcripción de la ponencia que Javier Huamán hiciera en la Jornada VIII del E.C.I. y su valor principal radica en el hecho de reflejar una posición colectiva y expectante, trascendiendo entonces lo que podría ser una mera disertación teórica y aislada de la fértil realidad. Con la publicación de este material, quisiéramos aportar al proceso constante de nuestros pueblos por no perder su auténtico rostro. Cajamarca, mayo de 1993 Alfredo Mires Ortiz Director

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1 NOSOTROS TENEMOS UNA RIQUEZA

Me toca dar a conocer sobre lo que es nuestra cultura andina. Me parece que va a ser un diálogo con ustedes. Sabrán disculpar por lo que no quede tan claro; por primera vez de repente van a haber algunas fallas. Hablar de nuestra cultura andina es hablar del sentir, de la forma de entender, la forma de actuar juntos, de nuestro espacio, de donde estamos viviendo. La cultura andina es la forma de vida y la forma de vivir. Basarnos en las propias costumbres que tenemos en nuestras comunidades, eso es cultura andina. Nuestra cultura andina es el valor natural de nuestras propias costumbres, el valor natural o el lenguaje mismo que empleamos nosotros dentro de nuestras comunidades. Dentro de nuestras comunidades hay, por ejemplo, los conjuntos musicales que muchas veces estamos dejando de lado porque estamos utilizando una música del extranjero, estamos dando vida a músicas foráneas. Nuestra propia música tiene que ser de nuestros propios caseríos, la música de nuestros propios pueblos. Entonces, la forma de entender las cosas tal como las entendemos en nuestras comunidades, esa es nuestra cultura. También la forma de vestir. 7


Nosotros no podemos avergonzarnos ante nadie con la forma que somos. Ya se dijo de alguna manera que nosotros nos sentimos un poco afectados cuando hablan y nos dicen «los indios» o «los cholos», o «los cholitos». Nos han hecho creer que somos feos y que nos estamos dando la contra a nuestra propia forma: nosotros no podemos avergonzarnos ante un blanco. Lo que nosotros tenemos que tratar es de reactivar los conocimientos de nuestra tradición oral, los conocimientos de nuestros pueblos. En este caso, por ejemplo, a nosotros nos han enseñado una religión que está basada un poco en la Biblia, pero de alguna manera nosotros, sin coger una Biblia, ya manejamos nuestra concepción de religión, y eso no nos enseñaron en las iglesias, no nos enseñó ninguna secta religiosa: nos enseñaron nuestros mayores. Nosotros como personas, como humanos, tenemos una estrecha relación con la naturaleza. Vivimos juntos con la naturaleza. Nosotros creemos en nuestros cerros, creemos cuando el sol se eclipsa. Cuando se eclipsa el sol, nosotros lloramos, tocamos campanas, y rezamos; ellos dicen «Esos son campesinos ignorantes, creen en cosas que no deben creer». De una y otra manera nos tratan de suprimir, de aislar de nuestras propias creencias. Pero si ellos quieren sus cosas, sus ideas, todos los argumentos que ellos tienen, nosotros tenemos que estar atentos y tenemos de alguna y otra manera que estar manejados. Y estamos manejados. Nosotros tenemos una riqueza y eso quisiera explicar.

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2 TENEMOS QUE DAR VIDA A LO QUE SABEMOS Nosotros somos políticos en la política de nuestra comunidad, sin que nos enseñen de alguna manera nadie, pero si hemos podido enfrentar algunas dificultades, y estas dificultades las estamos enfrentando en una forma común. En este caso, por ejemplo, el arreglo de caminos, haciendo nuestras casas, haciendo nuestras reuniones. Estamos viviendo organizadamente. Igual en lo económico. Dentro de la economía tenemos muchas alternativas que ya han tenido nuestros mayores para poder hacer frente a la carencia. Lo que pasa es que cuando se habla de política, religión y economía, solamente hablan los que se creen los políticos, los de la ciudad. Nosotros no, pues, porque estas palabras solamente las hablan los que saben bastante. Nos han hecho entonces mirar el mundo a su forma, y dejando de lado todas nuestras costumbres. Nuestra cultura andina es entonces saber las costumbres, las costumbres buenas y malas dentro del campo. Cuando nosotros coqueamos en el campo, por ejemplo, los de las sectas religiosas nos dicen que nosotros no debemos coquear, que si estamos coqueando una armada de coca es un pecado, que la coca es droga y que no debemos coquear. Ellos no se dan cuenta que están más equivocados que nosotros, pues ellos andan a las reuniones, hacen sus cultos y no les falta 9


el chicle en la boca. Entonces muchas veces estamos nosotros también sujetos a creer que en las sectas religiosas está o por ahí podemos salvarnos de los pecados que tenemos. Nosotros tenemos que dar vida a lo que sabemos y conocemos dentro de nuestra cultura andina. Nuestra cultura andina es la forma como entendemos las cosas. Muchas veces nos manipulan, desde antes, dentro de nuestro país. Nuestro país peruano y otros países latinoamericanos, desde el tiempo que vinieron los españoles, nuestro país está crucificado: nos hemos quedado crucificados. Desde que vinieron los españoles, estos explotadores han llevado abajo nuestra cultura. Y nosotros poco a poco ya no creemos en nuestra cultura, estamos en contra de nuestra cultura, estamos en contra de nuestras propias costumbres. Eso quiere decir que estamos en contra de nuestros antiguos, de nuestros abuelos que han conocido y han sabido. Nuestros abuelos han podido resistir las diferentes dificultades que han habido, y por lo que han podido resistir, estamos vivos. Entonces de alguna manera tenemos que dar valor a nuestras propias costumbres, las que tenemos dentro de nuestras comunidades, poder utilizar nuestros propios recursos económicos. Eso es nuestra cultura andina. Nuestra cultura andina son nuestros cultivos antiguos, ahora llamados cultivos andinos, que tenemos que propagar. Muchas veces nos han dicho que tenemos que dominar bien el castellano, sabiendo muy bien que el castellano no es un 10


idioma natural de nuestro pueblo y que sin embargo lo hemos hecho nuestro. El modo como lo hablamos es nuestro idioma, es castellano. Nosotros nos preocupamos y de repente nos sentimos muy bajos cuando alguien nos habla el castellano «bueno», pues habla bien, domina el castellano, y más cuando alguien habla inglés, ¡creemos nosotros que el inglés es un idioma de las mil maravillas!, pero de repente nosotros no somos capaces de querer aprender el quechua y el quechua ha sido un idioma de nuestro país peruano.

3 NOS IDENTIFICAMOS COMO CAMPESINOS Nosotros nos identificamos como campesinos, y nos han hecho creer que los campesinos somos ignorantes y que los de la ciudad, los de arriba, no son ignorantes porque ellos saben de todo. Es falso: no hay una persona, no hay un hombre que sepa o conozca de todo, no hay. Y tenemos que decir que los campesinos somos más respetuosos, más educados que los que se creen educados. 11


Nosotros los humanos, las personas y los animales, somos un proceso natural, un proceso natural que se desarrolla. Y tan natural como se desarrollan los animales, también nos desarrollamos nosotros. En muchas oportunidades nos han hecho creer que los de la ciudad son la gente más alimentada, porque come pan, tal vez no les falta el café, y creen que están bien alimentados, y nos han hecho creer así. Utilizan los fideos, hay cositas, pero realmente es al revés. Nosotros en el campo podemos resistir más. ¡Qué vengan para poder trabajar, para poder caminar! Yo sé que por más alimentados que nosotros, que creen que estamos mal alimentados, no van a resistir. Es difícil. Que ni se pongan. Nosotros tenemos que vender nuestros propios productos para comprar los fideos, para comprar el arroz. Tal vez son cosas que estamos dejando de lado. En este caso, usar más nuestra quinua. Esos son nuestros productos andinos, nuestra lenteja, nuestras ocas, nuestras mashuas, nuestras chochocas. Acá en Cajamarca se ve la producción bastante, y nosotros ya no los utilizamos en la casa. Es que ya nos queremos creer ¡cómo nos han dicho que si tomamos una chochoquita somos muy campesinos! Anteriormente nuestros abuelos no comían en plato así de loza, tampoco con cucharas así de acero. Siempre han sido mates, se ha utilizado la cuchara de palo, se ha utilizado el chiclayo; el munsho de chifche se ha dejao madurar y se ha sacao unos potitos. De la chacra se ha utilizado, pero ahora ya no, no lo utilizamos, porque si alguna visita, alguien de la ciudad de Cajamarca, de Lima, algún familiar viene, no pues, ¡es que nos ha rechazado y nosotros mismos nos hemos rechazado! Hemos salido a las costas, hemos venido 12


y hemos hecho cambiar las costumbres tan buenas que ha habido de nuestros padres. Hemos venido ya de repente pitucos, ¡a las justas uno ha llegado a las costas, ha trabajao, se ha comprao un pantalón, una camisa! Ya pues, no tienes que utilizarlo o tienes que cambiar aquí la cosa. «Tenemos que ser más educados, tenemos que vivir más a la moda», y nos han hecho creer así. De año en año se van cambiando las cosas, la moda. Y de igual manera como con la vestimenta, ya no nos queremos poner en el campo los sombreros. Conversando una vez con un compañero. «No te pones sombrero, le decía, es porque no tienes o porque crees que eres pituco». Entonces también nos están haciendo perder nuestras costumbres en este caso. ¿Qué pasaría si a nivel de Bambamarca, Cajamarca, nadie se pone los sombreros? Ya no habría trabajo para nosotros. Anteriormente, en el campo se utilizaba el pantalón de lana. Nuestros mayores lo han utilizado y mi padre siempre usa su pantaloncito de lana, ¡y siempre los otros lo han rechazao! lo han rechazao muchísimo, pero hay muchos mayores que todavía esa creatividad manejan, todavía su cultura.

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4 NUESTROS ABUELOS NO SE HAN DEJADO SEDUCIR Hay muchos mayores que conocemos, nuestros abuelos, nuestros bisabuelos, y ellos no se han dejado seducir, han sido muy fuertes cuando alguien ha venido a imponerse a que dejen de utilizar sus cosas, ¡con derecho se lo han mandao rodar! Y era justo, y les han dicho nomás «Ese viejo ignorante»m ¡no es ignorante! quiere vivir como indio, siempre lo han hecho los indios, quiere vivir como indio, tal vez con su sacra; la mayorcita, el viejito con todas sus herramientas, tal vez con la camita y todo lo demás. Pero más no, ahora él duerme en un colchón de esponja, es capazote, pues, es mejor, está más adelantado y el que duerme en pellejos ya es el más corriente, el más pobre, o una persona realmente no conoce, que no es educada. Esta es nuestra cultura. Tenemos que dar valor a estas cosas. Nosotros, especialmente, que estamos dentro de una capacitación. Estamos afirmando o reafirmando nuestra cultura andina. Esta es nuestra cultura andina. Tenemos que dar vida a la cultura de nuestros mayores, que no solamente es un recuento sino que estamos viviendo dentro de nuestra propia cultura. No sólo se trata de hablar y decir «Bueno, pues, la cultura de nuestros mayores ha sido así». No nos damos cuenta que, conversando, habemos muchos que hablamos el quechua, pero no lo tenemos en cuenta. Por ejemplo, a la harina se dice mashca, y debe ser una palabra 14


quechua. Y a veces yo no tengo la claridad. Cuando siempre yo hablaba de mashca para la harina, me decían «Oye, indio, cambia, pe, mashca no se dice, se dice harina». Entonces, de una y otra manera, nos hemos sentido y todavía nos sentimos avergonzados de los que conocemos, de lo que somos. Todavía nos sentimos avergonzados. Si alguien nos visita a la casa y nos encuentra tomando un caldito verde, nos sentimos avergonzados. Pero no debemos sentirnos avergonzados porque es nuestra forma de vivir. Nosotros podemos invitar un plato de comida a un visitante, y hay que darle nuestras propias cosas, lo que tenemos ahí. No podemos esperar esforzarnos de conseguir. Porque a veces, cuando alguien llega de una ciudad, tenemos que cambiar las comidas ¡Bueno, pues, si no le gusta un caldo verde, que no lo tome, que no lo coma! Para esto, para conocer lo que es nuestra cultura andina, nos hemos reunido aquí, para hacer un poco de comentarios. Anteriormente, nosotros estábamos siempre en la Semana Santa. Nuestros abuelos nunca han sido capaces de pegarle a un animal, porque ellos han mantenido su concepción, su forma: ellos han mantenido una religión. Nuestros abuelos decían de no pegar a un animal en esos días, porque son días de dolor, días como si fueran de velorio, y nadie trabajaba. El que trabajaba, uncía la yunta y le hincaba con la garrocha a los toros, ya lo estaba haciendo contra Dios, contra nuestro Señor Jesucristo. Y cuando moría un vecino también, pue, todos iban y colaboraban, con velas se iban, rezaban, lloraban, se sentaban. Ahora ya no, ahora ya no hay ese respeto, ya no hay ese sentimiento. «Bueno, ha muerto», decimos, «En buena 15


hora, está bien», si nos vamos a acompañar ya no lo hacemos con un sentimiento, nos vamos y acompañamos un rato. Si somos jóvenes de repente estamos jugando, a veces no nos importa ahí.

5 SIN DEPENDER DE NADIE Se han ido modificando muchas cosas, también en el caso del eslabón. Yo me acuerdo que en muchos hogares, anteriormente, nuestros mayores han utilizado el eslabón, que muchos todavía tienen. Tal vez han ido cambiando con los fósforos, que son más rápido de comprar, pero estamos cayendo en el juego, en que nuestras cosas no han sido así, han sido cosas de real sufrimiento anteriormente, pero que lo han hecho con esfuerzo nuestros mayores para poder conseguir todas estas cosas, sin depender del dinero, sin depender de nadie, felices con la naturaleza. Esta es nuestra cultura. Conversando en una oportunidad, decíamos que los extranjeros no tenían tabaco y tampoco tenían pipa. ¡Pero cómo van cambiando las cosas, no! Hoy cuando vemos aquí a alguien fumar en pipa, decimos que son o se creen norteamericanos; ¡se han adueñao de muchas cosas de nosotros y ahora ellos también son dueños del trabajo! Eran nuestros antiguos los que fumaban en pipa. Los blancos se 16


robaron nuestros inventos, pero se empeñan en desconocer nuestros talentos. Hay las cosas que lo han llevao de aquí. Han hecho con nosotros simplemente este juego. También han hecho juego con nuestras semillas. Se lo han llevao nuestras papas, nuestras primeras semillas, y hoy a nivel del mundo tiene sus bancos, y los han llevao allí y nos han mandau otras semillas que creemos nosotros que son las «semillas mejoradas». ¡No! Nosotros creemos que son las mejoradas sin darnos cuenta que estas semillas han venido trayendo la enfermedad. Nosotros conocemos que anteriormente ha habido niebla, ha habido aguacero, han habido truenos, ha habido bastante granizo. Ahora no. Ahora cuando hay bastantes nieblas, renegamos contra la niebla. Pensamos que la niebla es la enfermedad. De la niebla, del granizo, pensamos, pero es que ya las plantas vienen con una enfermedad. Me acuerdo cuando en Llaucán vino la semilla «La molinera»; la mayor parte dejó de sembrar nuestra papa porque esa otra papa daba a los tres meses. Mientras nosotros sembrábamos la papa La Avellana que da a los 7 u 8 meses, ya pue, los otros se hacían dos campañas dos siembras, ya se hacían dos cosechas. Mientras cosechábamos una vez, de la otra se cosechaba dos veces ¡qué bien para nosotros, gracias por traernos estas semillas! Pero sin darnos cuenta que estas semillas ya no tiene almidón, son semillas que ya no tienen nutrición. Son papas como si estuviéramos comiendo cualquier cosa, que comemos como para llenar el estómago, pero ya no sirve para alimento. En este caso también hemos dejado de utilizar nuestras 17


semillas antiguas, nos hemos dejado robar, lo han llevado. Y eso es también parte de nuestra cultura. Otro ejemplo son los llacones, que han sido una parte de la alimentación principal de nuestros antiguos, de nuestros mayores, pero que ahora ya no somos capaces de sembrar. Nuestros mayores anteriormente han sembrado en buenas cantidades, pero ahora ya no. Nuestros mayores han sembrao en buenas cantidades por ejemplo la quinua. Es un producto tan antiguo, que por lo que a nosotros nos han hecho ver al mundo a su antojo, ya ni siquiera lo compra la gente pobre de la ciudad, sino lo compran los que tienen su dinero, porque se vende un poquito más caro que los demás productos. Tenemos que dar vida a todas esas culturas. Tenemos que dar vida a nuestras propias costumbres y nuestras propias cosas. Toda esta cultura ha ido cayendo, ya no la conocemos. Hay muchos que nos pueden preguntar ¿qué es cultura andina? Ya no podemos responder. Nos hemos acostumbrao solamente a conocer cosas que no son nuestras, cosas que realmente no son nuestras y que no nos sirven para nada.

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6 ESTAMOS HABLANDO DE LIBERACIÓN

Se ha dicho siempre que el 12 de octubre es el día de las Américas, que es el día de la Raza ¿pero de qué América, de qué raza? No sé si la educación está manejada por los países más grandes, que la mayoría de los profesores nos educan a la manera que ordenan los de arriba. Y entonces todo va cambiando. Hablando de la cultura andina estamos en busca de una liberación. Este equipo de rescatadores y afirmadores de la cultura estamos buscando un hilo liberador, un camino. Estamos para dar a conocer a nuestra gente, a dar a conocer porque es nuestra realidad, lo que es la sabiduría de nuestros mayores, y también ver cómo está ahorita lo que es la sociedad y compararla con la sociedad antigua de nuestros mayores. Nuestros mayores no han sabido leer, pero si han sabido sacar sus cuentas. No ha sido problema el no saber leer, ellos sabían sacar sus cuentas. Ellos no han sabido leer, pero han sabido cuándo es el cambio de la luna, han sabido medir el tiempo, han sabido en qué fecha va a llover, cuando se asentaba la niebla en un cerro ellos ya sabían que iba a llover. Esta es nuestra cultura, pues, esta es nuestra concepción. Ha habido una coordinación estrecha con la naturaleza, ha habido una experiencia en los cerros, se sabía cuál es el cerro 19


que tiene un «poder». Pero de alguna manera nos hicieron creer que los cerros, las quebradas son parte del diablo, que no podemos acercarnos, porque nos dijeron que era malo. Pero si somos en este grupo unos pocos listos a dar a conocer lo que nuestra cultura andina. Dentro de nuestra cultura andina tenemos también las danzas, nuestros conjuntos típicos, ¡tenemos una sabiduría tan completa en el campo! Conocemos de muchas cosas pero, desgraciadamente, esta cultura occidental, la cultura que le llamamos nosotros imperialista, está tratando de aplastar lo que son nuestros conocimientos, que son los conocimientos adquiridos desde antes.

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7 NOSOTROS NO ESTAMOS VENCIDOS

Pero no, pues: nos están aplastando desde hace quinientos años, y aunque muchas veces no hemos sido capaces de conocer y dar valor a estas cosas, y aunque nadie nos ha enseñado en ninguna escuela, hemos sobrevivido, hemos resistido. Nosotros no estamos vencidos. En la escuela nos enseñan de «Pepito» nos enseñan lo que es la historia de Cristóbal Colón, la historia de Pizarro, pero no nos enseñan cómo fue, cómo asesinaron al Inca; de repente algunas partecitas, pero no nos dan a conocer en este caso las organizaciones que habían, los ayllus. De eso no nos dan a conocer. No nos dan a conocer. O todo el tema lo dan al revés. O sea que es la injusticia que ha habido: se da valor al ladrón, no a que le han robado.

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VOCABULARIO

Armada: Echar la coca a la boca para masticarla o chachar. Empezar a coquear. Ayllus:

Del quechua Ayllu: familia, grupo social incaico. Linaje, parentesco o casta. Comunidad.

Capazote: Según el contexto, poderoso, fuerte. Coqueamos, Coquear: Chacchar o masticar la coca. Armábamos. Chacra: Terreno de sembrío. ║ Espacio principal en el Campo. ║ Chaqras. Chiclayo, Chifche: Planta cuyo fruto es como el zapallo, con el que se prepara diferentes comidas. Curcubitácea. Chochocas: Del quechua CHOCHOCA: maíz cocido y secado de cuya harina se prepara sopa. Eslabón: Trozo pequeño de metal que se golpea para producir chispa y hacer fuego. Garrocha: Vara larga con una púa en la punta para hincar a los bueyes. Llacones: Tubérculo andino. Masca:

Harina de maíz tostado.

Mashuas: Tubérculo parecido a la oca. Mates:

Mate. Calabazo que se usa a modo de plato. 22


Munsho: Del quechua MUNCHU: Ombligo Munll'o. Wato. Pe:

Pues.

Pellejos: Refiérese a los cueros de ovejas que forman la cama. Pepito:

Libro escolar oficial utilizado en la educación primaria.

Pitucos:

Alienados. Que tienen dinero y lo exhiben. soberbios y pedantes.

Potitos:

Mates pequeños, vasijas para beber.

Sacra:

Del quechua SAQRA: mate viejo y rajado. Pedazo de mate.

Verde:

Caldito verde. Comida habitual en el campo. El color verde es por las hierbas molidas que se le agrega.

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Hablar de nuestra cultura andina es hablar del sentir, de la forma de entender, la forma de actuar juntos, de nuestro espacio, de donde estamos viviendo. La cultura andina es la forma de vida y la forma de vivir.

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Nuestra cultura andina  

Ponencia de Javier Huamán Lara

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