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CARRERA PUBLICA MAGISTERIAL La CPM nace muerta, básicamente porque se negó el aporte de los maestros y además fue impuesta dictatorialmente. Se crearon oráculos para santificar cada una de sus disposiciones, pero lo curioso que ellos no están inmersos en la tarea educativa ni conocen los hechos de la educación, han tratado el tema de la LCPM como una cuestión de destacar el desempeño del docente, cuando el problema es acá la dignificación de la carrera, y esto supone una estrategia mas estructural desde las causas que han generado esta deficiencia, de la que tanto se encarga la prensa de publicitar con un sadismo y odio. El Ministerio de Educación, virtualmente ha humillado y avasallado al magisterio. Le ha impuesto una ley, una metodología, un paradigma pedagógico. Sin inmutarse exige cambios al magisterio que paga un sueldo de 1100 soles, que un trabajador digno de un asiento minero o un trabajador de construcción civil de lejos es mejor remunerado. La Ley de Carrera Pública Magisterial, fue promulgada al margen de la participación de los “beneficiarios”. Las leyes impuestas siempre han terminado por extinguirse o derogarse. La actual CPM solo persigue y sanciona al maestro, cuando debe, más bien, procurarle mejores condiciones laborales. La ley de carrera Pública no tiene peso moral no dignifica al maestro, lo pone en la ruleta del juego de mercado y no está consensuada. Es inconstitucional La LEY DE LA CPM Nº 29062 porque colisiona con el artículo 103 de la Constitución Política del Perú, pues en ella dice: ”Toda …ley desde su vigencia se aplica … y no tiene fuerza ni efectos retroactivos …” Es decir que la ley de la CPM Nº 29062 se debería aplicar desde su vigencia del 2007 para adelante... En la segunda disposición transitoria tipifica su carácter anticonstitucional al decir que “El MED dentro de los 180 días posteriores a su publicación… diseñará un programa de incorporación gradual a la CPM 29062 para que los profesores que están bajo la ley del profesorado 24029 y su modificatoria 25212”, por consiguiente su aplicación retroactiva lo hace inconstitucional. Se debe trabajar por una nueva ley que revalore el ejercicio de la labor docente, que reconozca los derechos y reivindicaciones ganados y que no sea una ley regresiva, con criterio punitivo, como la actual. El nuevo sistema de evaluación debe garantizar el ascenso y contemplar estímulos para los que se capacitan, pero también “debe haber, de partida, un piso común de remuneración”. El Estado necesita desprestigiar al maestro para imponer su política y que sea solo por la prensa donde se oriente a la opinión pública y de esa manera enfrentar a los maestros con la población.


CPM