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Triamesos


M

oltes vegades ens preguntam d’on venim i perquè som així com som. El fet de preguntar-nos l’origen de les coses i de nosaltres mateixos determina la nostra condició com humans.

Il·lustrar aquest conte és recórrer a la sorpresa i a lo grotesc, intentar explicar el perquè d’aquesta aberració tan incomprensible. L’origen del mal, l’origen del problema, l’origen de tot està en la ciència i en la genètica humana. Només és una suposició. Per explicar l’origen del conte, s’ha recorregut a la il·lustració pròpia dels llibres de primària, on s’explica la fecundació. Perquè tres espermatozous? Mai ho sabrem.


U

na cálida tarde de abril, entre las 17:20 y 19:10 de la tarde, en la sala de maternidad del hospital de Weistenmainter dio lugar uno de los hechos más intreíbles vividos en aquel pequeño pueblo fronterizo.

Petra, la maestra del pueblo, una mujer de apenas 50 kilos de peso traía al mundo a tres hermanos siameses, todos ellos pegados por las extremidades superiores, dejando a uno de ellos sin brazos. La particularidad del caso radicaba en que los hermanos de la derecha y del medio miraban hacia delante y el hermano del extremo izquierdo miraba hacia detrás. La noticia corrió como la pólvora y pronto, los habitantes del pueblo conocerían esta historia como la historia de los triameses. Ellos eran Droite, el hermano de la derecha, Gauche, el hermano de la izquierda y Luís XVI, el hermano de enmedio. Cuentan que la infancia de los triameses transcurrió con normalidad pero con la llegada de la difícil adolescencia los problemas empezaron a surgir entre ellos.


Droite, siempre a la derecha y de personalidad más vulnerable, ayudaba a su hermano Luís XVI en todo, juntos caminaban siempre hacia delante. En cambio, Gauche, estaba abocado a seguir marcha atrás los pasos de sus hermanos y sufrir las constantes humillaciones de Luís XVI quien pese a no tener brazos consiguió hacerse fuerte manipulando la buena voluntad de Droite y haciéndolo actuar en contra del pobre marginado. Hasta que un día, Droite, cansado de obedecer las órdenes de Luis XVI decidió actuar por su cuenta. Se paró y empezó a caminar hacia atrás en favor de su hermano Gauche. De nada sirvieron los gritos a Luís XVI quien no soportó la idea de perder el poder en aquella relación de tres y su mente privilegiada para la manipulación colapsó hasta el punto de implosionar y desaparecer. Por fin Droite y Gauche estaban liberados. Todo acabó con un sincero apretón de manos.



03# Il·lustracions a partir d'un relat