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Saludo en Foro de los Pueblos en Defensa de los procesos democráticos y Soberanos de América Latina y del Caribe en el marco de la IV Cumbre de la CELAC 2016 Siempre que hablamos de organismos internacionales y hablamos de la unidad de los gobiernos, nos olvidamos de la unidad de los pueblos. El cambio de las naciones esta cuando las revoluciones se siembran en la gente. Buenas tardes compañeras y compañeros representantes de las diferentes organizaciones sociales del país, bienvenidos a nuestros hermanos delegados de Nicaragua, Cuba, Bolivia y Venezuela ¡Ecuador es su casa! y se viste de gala para este encuentro de la CELAC. Para nuestros países, los de la Patria Grande, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) representa un espacio de integración a través del cual se expresa, en una sola voz, el sentir y el pensar de toda la región. Durante este año Ecuador fue honrado con su Presidencia Pro Tempore, en este tiempo nuestro compañero presidente Rafael Correa encaminó su labor basado en el diálogo, en la concertación política y la cooperación para avanzar hacia esa verdadera integración regional, la región que todas y todos soñamos. Nuestros pueblos han vivido y viven diferentes procesos democráticos y son las organizaciones sociales, los pueblos ancestrales, los hombres y mujeres, los jóvenes aquí presentes, hoy representados por ustedes, por las organizaciones quienes con sus manos con su cosmovisión cumplen un papel fundamental en la dinamización de los cambios sociales. No hace mucho vivíamos en la exclusión, en la discriminación, pero el aporte, la lucha y la visión de nuestros dirigentes y de nuestros pueblos nos permiten hoy estar aquí dialogando por objetivos comunes, por sueños comunes, por una región común. La unidad e integración política, económica, social y cultural de América Latina y el Caribe constituye una aspiración fundamental de los pueblos aquí representados, nos ratificamos la integración es una necesidad urgente. El modelo de integración impulsado en la CELAC, puede aproximarse al trazado por el ideal Bolivariano, porque más allá de lo económico busca, proyecta la unión de los 33 países de la región, en donde nuestras naciones, con similitudes históricas, pueden abordar los problemas comunes en el seno de esta unión, sin imposiciones ni injerencias con absoluta y plena soberanía. Lo dijimos antes y lo seguiremos diciendo, hemos avanzado mucho, hemos caminado, hemos generado otros organismos de integración y cooperación ha sido nuestra propuesta, porque es parte del sueño de esta Latinoamérica de Bolívar, ya no aquella Latinoamérica que miraba únicamente al Norte, cuando no nos permitían hablar de una soberanía desde nuestros propios modelos, Cuando la OEA era el único horizonte para resolver los conflictos de los países del sur.


Hoy estamos aquí para plantearle al mundo una nueva visión y unos nuevos modelos que fueron construidos y elegidos democráticamente por nuestros pueblos, los ciudadanos que en los distintos países de Latinoamérica hemos dicho al mundo que podemos construir nuestra propia historia. Esta Cumbre que ha ido fortaleciendo el día de hoy toma una dimensión mundial. Mañana Ecuador, nosotros, entregamos la Presidencia Pro Tempore de la CELAC a República Dominicana y esperamos que se siga continuando y bregando en el proceso de integración de la región queremos que la región siga encaminada a trabajar, como lo hemos venido diciendo constantemente en la eliminación de la pobreza, la eliminación de la desigualdad y en la construcción de la equidad, tal como dijo en días anteriores nuestro querido amigo Presidente Rafael Correa: “El imperdonable pecado social de América Latina es la desigualdad”. Durante este año al frente de la CELAC se han trabajado temas importantes como la reducción de la pobreza extrema, la nueva arquitectura financiera internacional, el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la infraestructura vial, productiva y energética. No dejaremos de hacerlo, aunque las condiciones externas han querido vulnerarnos, nosotros decidimos priorizado el ser humano sobre cualquier factor financiero y eso le moleste a quien le moleste seguirá haciendo futuro y la agenda política de nuestra nación. Nos enfrentamos a un bajón económico mundial. Para el Ecuador la reducción de los precios del crudo, la incapacidad de devaluar nuestra moneda y los antecedentes históricos de una bancocracia neoliberal son retos que hoy más que nunca evidencian nuestro sueño político: apostarnos a la riqueza infinita que es el conocimiento, la salud, la educación, la seguridad, los servicios de calidad y ese sueño del Buen Vivir que ha trazado nuestra constitución. La integración que soñamos debe estar fundamentada en la solidaridad, en la no injerencia en los asuntos internos, en la defensa de nuestra soberanía, en la autodeterminación de nuestros pueblos, en el respeto a la democracia pero la democracia construida desde sus naciones, queremos seguir defendiendo los derechos humanos esta sobre todo el medio ambiente. Nuestras naciones deben complementarse, por que solo así podremos enfrentar juntos los retos que se presentan este momento económico. América Latina y el Caribe, tal y como lo visualizó Bolívar tienen características comunes que favorecen la unión, compartimos una historia, compartimos un sentir, compartimos problemáticas similares y eso sin duda se convierte en una gran fortaleza. Tenemos mucha esperanza, la expectativa, de que en un futuro cercano la Organización de Estados Americanos (OEA) sea reemplazada por la CELAC. Mientras tanto compañeros, todos, absolutamente todos y todas desde nuestras trincheras continuaremos trabajando para construir esa Patria Grande de Simón, de Manuelita, de Sandino, de los hombres y mujeres como Chávez, como Evo, como Kirchner, como Rafael Correa que nos han señalado una nueva hoja de ruta. ¡Que viva la CELAC! ¡Que viva la Cumbre de los Pueblos! ¡Que viva la unidad de los pueblos!



Saludo CELAC 2016