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Mensajero Año 5 TLALNEPANTLA

No. 135

Provincia Eclesiástica de Tlalnepantla

CUAUTITLÁN

ECATEPEC

TEOTIHUACÁN

Domingo 18 de agosto de 2013 TEXCOCO

NEZAHUALCÓYOTL

La unión familiar y la valorización de la familia, retos en este milenio

Donativo: $5.00 VALLE DE CHALCO

Comunión: signo eficaz de Evangelización

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Señor, enséñanos a ver lo que es la vida Pág. 4

Bienvenido a tu parroquia Pág. 5 Pág. 10

Voz del Pastor En el Año de la Fe La Nueva Evangelización Animados por Testigos tan Insignes Pág. 2

El caminar de los laicos... Pág. 15


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Voz del Pastor

En el Año de la Fe La Nueva Evangelización Animados por Testigos tan Insignes

Mensajero DIRECTORIO OBISPOS Excmo. Sr. D. Carlos Aguiar Retes Arzobispo de Tlalnepantla Excmo. Sr. D. Ricardo Guízar Díaz Arzobispo Emérito Tlalnepantla Excmo. Sr. D. Guillermo Or z Mondragón Obispo de Cuau tlán Excmo. Sr. D. Oscar Roberto Domínguez Cou olenc, M.G Obispo de Ecatepec Excmo. Sr. D. Héctor Luis Morales Sánchez Obispo de Nezahualcóyotl Excmo. Sr. D. Guillermo Francisco Escobar Galicia Obispo de Teo huacán Excmo. Sr. D. Juan Manuel Mancilla Sánchez Obispo de Texcoco Excmo. Sr. D. Víctor René Rodríguez Gómez Obispo de Valle de Chalco

“Iglesia en América” No. 41, refiriéndose a la renovación de la Parroquia, dice: “este tipo de Parroquia renovada supone la figura de un pastor que, en primer lugar, tenga una profunda experiencia de Cristo vivo, espíritu misional, corazón paterno, que sea animador de la vida espiritual y evangelizador capaz de promover la participación”. Para realizar la Nueva Evangelización en este Año de la Fe en la Diócesis y en la Parroquia es necesario que los Pastores nos inspiremos en grandes testigos de la Fe, como los Evangelizadores que sembraron la semilla del Evangelio en nuestras Diócesis, concretamente en nuestra Provincia. Evangelizadores que comprendieron el misterio de la encarnación, en su vida y en su método evangelizador inculturando el Evangelio en la llamada “conquista espiritual del nuevo Mundo”. Testigos tan insignes como Pedro de Gante y sus compañeros, quienes durante sus primeros meses en Texcoco, se dedicaron al aprendizaje de la lengua y la cultura texcocana, mientras enseñaban a los niños. Por lo que Juan de Tecto dijo luego a los doce franciscanos, que notaron escaso avance en la evangelización, "hemos aprendido en este tiempo la teología que de todo punto ignoró San Agustín". En 1524 llegaron a nuestra tierra los “Doce Apóstoles de México” El más sobresaliente entre ellos, según el testimonio de sus compañeros, es Fray Martín de Valencia. Fray Martín de Valencia es considerado por historiadores como el auténtico fundador de la Iglesia en México, pues fue superior mayor de la “Custodia Mexicana” y primer provincial, en sólo diez años. Era hombre de hondas preocupaciones espirituales, con tendencia predominante al retiro y al ascetismo. Incluso, según sus biógrafos, en algún momento quiso cambiar la vida franciscana por la de cartujo. Pero, en aparente contradicción, perseveró siempre en el deseo de consagrarse a las misiones de infieles.

Se estableció en el convento de Tlalmanalco de 1524 a 1527 y de 1530 a 1534. Los tres años intermedios, evangelizó Tenochtitlán y Tlaxcala. Se dedicó a evangelizar a los naturales, y especialmente enseñó la doctrina a los niños. Había aprendido las lenguas indígenas, poseía la fama, entre sus compañeros de ser un hombre completamente letrado, según testimonio de Fray Bernardino de Sahagún y fue reconocido como: “confesor y predicador docto”. Se retiraba frecuentemente a la vida eremítica en el Sacro Monte de Amecamenca en una cueva y capilla, donde lo buscaba mucha gente para conversar. Ahí sintió cercana la muerte, lo trasladaron al convento de Tlalmanalco y mientras lo llevaban al convento de México para atenderlo, murió en el embarcadero de Ayotzingo el 21 de marzo de 1534. Los Pastores de hoy, si queremos ser Discípulos y Misioneros de Jesucristo, podemos aprender mucho de este testigo tan insigne de la Evangelización: - Discípulo de Jesucristo en la contemplación, hasta con la inspiración de ser cartujo. - Hombre letrado en Teología y en ciencias.

Excmo. Sr. D. Francisco Ramírez N. Obispo Auxiliar de Tlalnepantla Excmo. Sr. D. Efraín Mendoza Cruz Obispo Auxiliar de Tlalnepantla DIRECTOR GENERAL Mons. Víctor René Rodríguez Gómez Presidente de la Comisión Provincial para la Pastoral de la Comunicación DIRECTORA EN TURNO Abril Villanueva SUBDIRECTOR Mons. Luis Mar nez Flores CORRECCIÓN Y ESTILO Maricruz Reyes Lugo DIAGRAMACIÓN Y DISEÑO Samuel Nájera

- Evangelizador incansable, con gran celo por llevar el Evangelio a tierra de infieles.

COLABORADORES Equipo de la Pastoral de la Comunicación de la Provincia Eclesiás ca de Tlalnepantla.

- Sencillo en su trato para fraternizar con los niños en la enseñanza y por medio de ellos con las familias.

Registro en trámite.

- Dentro de sus días de retiro en Amecameca lo buscó mucha gente para confesarse y recibir orientación. Según sus compañeros Mendieta, Motolinía y Sahagún fue muy amado por los indígenas debido a “su forma humilde y pobre de vivir, siempre sonriente, alegre, modesto en el mirar y en el hablar, servicial y desinteresado.” Falleció con fama de santidad y se le considera como padre de la Iglesia mexicana.

† Víctor René Rodríguez Gómez Obispo de Valle de Chalco

Mensajero Es una publicación catorcenal de la Provincia Eclesiás ca de Tlalnepantla. Se distribuye en la Arquidiócesis de Tlalnepantla, y en las Diócesis de Cuau tlán, Ecatepec, Texcoco, Teo huacán, Nezahualcóyotl y Valle de Chalco. periodicomensajero@gmail.com


Mensajero

Memoria social y los medios de información Por: Pastoral de la Comunicación de Valle de Chalco Hoy más que nunca necesitamos recobrar la memoria, tener memoria histórica y memoria social. Hay quienes dicen que la vida es un ciclo, y que las situaciones se vuelven a repetir en determinadas circunstancias y escenarios; sin embargo, en muchas ocasiones los seres humanos no conservamos el recuerdo llamado experiencia para continuar nuestro caminar con menos dificultades. Frecuentemente estamos tratando de encontrar el "hilo negro" e inventando nuevas propuestas, aún sin verificar los antecedentes del tema o la problemática en cuestión. La historia la hacemos todos, de alguna o de otra manera. Todos aportamos al colectivo social para enmarcar nuestra realidad, nuestra actualidad y nuestra circunstancia. Sólo que no todos tenemos memoria, o lo que es más, no recurrimos a la memoria y los recursos para preservarla y así, por medio de nuestro pasado comprender nuestro presente y construir un mejor futuro. Los medios de información, son sendas bases de datos históricos, estadísticos, cronológicos e incluso anecdóticos, que sin embargo, y paradójicamente, por la comodidad de nuevas tecnologías, nos cuesta trabajo explorar. Hoy en día, lee-

mos mucho menos y somos más apreciativos a lo meramente gráfico, lo visual; sin ir más allá a lo profundo del tema. Esto nos hace perder de vista, así literalmente, lo que podría ser la fórmula para facilitarnos el camino, y corremos el riesgo de dejar de lado caminos iniciados por otros y utilizar sus experiencias. Por esto debe ser muy importante escudriñar, ser veraz, objetivo y, sobre todo, muy imparcial al momento de dar a conocer o difundir alguna información. Esa es una gran responsabilidad de los medios de información. En nuestra Iglesia existe una larga gama de informadores, desde Dios mismo que se comunica con su Pueblo, y con cada uno de nosotros de manera particular; hasta las tecnologías, hoy a disposición de las diversas comisiones y organismos de comunicación pastoral, pasando por los Profetas, los Doctores de la Iglesia y, por supuesto, los Santos que han hecho realidad la palabra aprendida no solo en la memoria sino en el corazón mismo desde la fe y hasta el testimonio y ejemplo de vida. Sigamos pues estos ejemplos, busquemos e informémonos de la gran biblioteca de conocimiento que hemos formado como humanidad, y enriquezcámosla haciendo más llevadera nuestra vida desde la perspectiva de un anuncio de verdad y esperanza.

Una sociedad de eternos adolescentes Por: Rafael González Beltrán, ssp. Con cierta facilidad podemos quedar confundidos al notar una especie de contracción generacional. Me refiero a cuando vemos que adolescentes, jóvenes y adultos están unidos por una misma dinámica: se visten, hablan y se comportan casi igual. También manifiestan las mismas dificultades: pasividad, escaso espíritu de iniciativa, dependencia. Resulta difícil comprender quien de ellos sea verdaderamente un adulto. Al mismo nivel de preocupación se observa la difusa fuga de la responsabilidad, que lleva a posponer indefinidamente la opción de vida, engañándose continuamente con la idea de que aunque pasen los años, se tienen las mismas posibilidades. Datos de distintas partes del mundo muestran que más del 70% de personas de edad comprendida entre los 19 y los 39 años prefieren vivir con sus padres y no sólo por motivos económicos, dado que varios de ellos cuentan con un trabajo estable y un ingreso que les permitiría vivir autónomamente. Asistimos a un aumento preocupante de jóvenes y/o adultos que se estacionan en una especie

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Editorial

de “limbo” sin opciones y sin expectativas. Aquí se ubica la “generación de los ninis”. Pero dicha condición no es vivida, en la mayoría de los casos como problemática. Algunas de las respuestas que ofrecen cuando se les consulta (jóvenes entre 15 y 19 años): la mayor parte dice que no encuentra un trabajo, porque han decidido no hacerlo, porque de trabajar o estudiar no quieren saber nada (“no me interesa”, “no tengo necesidad”). Entre personas de 25 a 35 años y sin trabajo, expresan que están “desanimados”, o “para que buscan un trabajo si de todas maneras no hay”. Otro porcentaje pertenece a los convencidos inactivos: no buscan trabajo y no están dispuestos a buscarlo. La firma Metroscopía, revela que el 54% de jóvenes entre los 18 y los 35 años declara “no tener ningún proyecto al cual dedicar el interés o las propias ilusiones”. A esta situación de confusión se agrega otra grave crisis de la autoridad y de la aplicación de la norma. Dicha tarea irrenunciable no es atendida por varios motivos: porque aquellos que debieran vivir la norma, los adultos, no tienen la fuerza, tienen miedo de aparecer como impopulares y no raramente porque ellos

Altas y bajas en el Año de la FE

Por: Sesgo El "Año de la Fe" ha sido muy fructífero y muy significativo, debido a que muchos fieles en el mundo que no tenían este don de la fe ya lo tienen llenos de confianza en el Señor y la Iglesia, otros, que ya lo tenían y lo perdieron lo han recuperado y, muchos más, lo han acrecentado. Esta fue en especial la misión del "Año de la Fe" propuesto por el papa Benedicto XVI y que concluirá en el mes de octubre. Se han registrado muchas actividades en torno a este hecho, pero principalmente tuvo lugar el XXXV Congreso Nacional de Pastoral Penitenciaria, en el cual se analizó la situación de esta pastoral de este rubro con alrededor de 500 agentes de todo el país. Es de mencionar que dentro de sus conclusiones; los agentes de esta dimensión han tenido problemas para visitar los reclusos en algunos penales para llevarles el Evangelio. Pero es necesario preguntarse: ¿Cómo está el Sistema Penitenciario de México? En su respuestas monseñor Andrés

Vargas, presidente de la Dimensión Episcopal de Pastoral Penitenciaria, mencionó que el sistema ha tenido sus pros y sus contras, pues hay muchas personas que deben estar dentro de las cárceles y están fuera y, viceversa, hay quienes deben estar fuera y están en situación de cárcel. Ante esta situación, es necesario analizar la situación del Sistema Penitenciario del país. Últimamente ha habido situaciones que no se pueden explicar, las personas que estaban en situación de cárcel y que han cometido delitos en perjuicio de la sociedad salen, a pesar de las pruebas que la autoridad misma podría tener, como el caso de la francesa Florence Cassez. Otro caso también muy mencionado es el de Raúl Salinas; por último, la salida de un narcotraficante muy conocido y famoso sentenciado a 40 años de cautiverio, quien solo cumplió alrededor de 28 años y lo que puede desconocer la sociedad con la liberación de otros delincuentes. Frente a esto es necesario analizar y preguntarse cómo está el Sistema Penitenciario Mexicano.

mismos no creen más y encuentran en el intento de aplicación una fuente de dificultades y conflictos. Pero, el aspecto quizás más preocupante e incluso triste de esta carencia, es que la norma que el adulto debería proponer y cuidar desaparece, porque en varias ocasiones los mismos educadores y los progenitores se encuentran prisioneros de los mismos problemas afectivos, relacionales e incluso de

marcadas dependencias. De aquí surge la profunda crisis del adulto, que corre el riesgo de desaparecer: si un adulto es alguien que asume las consecuencias de sus actos y de sus palabras, no podemos más que constatar un fuerte debilitamiento en nuestra sociedad. Los adultos parecen haberse perdido en el mismo mar donde naufragan sus propios hijos, sin ninguna distinción generacional, al menos en un preocupante porcentaje.


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Caminar Diocesano

Mensajero

Comunión: signo eficaz de Evangelización XVIII Aniversario de la Diócesis de Ecatepec

Por: CODIPACS Ecatepec San Cristóbal, Ecatepec, Méx. 12 agosto 2013. Con la asistencia del Obispo Emérito de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva, del presbiterio diocesano, del seminario, religiosos, religiosas y hermanos laicos de diferentes comunidades parroquiales, Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc M.G. presidió la Eucaristía por el XVIII Aniversario de la Diócesis de Ecatepec, de ordenación episcopal de su Primer Obispo y aniversario de varios sacerdotes de esta Iglesia Particular. En su Homilía Mons. Roberto dijo, que la celebración del Aniversario de la Diócesis es un momento de agradecer a Dios, por las comunidades, sacerdotes, religiosos y laicos, pero también, un

momento de pedir perdón por los momentos difíciles, por el pecado de sus hijos al olvidarse del Señor y alejarse de la verdad, de la justicia y del amor. Recordó, basado en el Concilio Vaticano II, lo que es una Iglesia Particular, su ser y quehacer, e invitó a construir la comunión que es signo eficaz de evangelización; de forma horizontal con Dios y de forma vertical con los hermanos. La Iglesia es signo e instrumento de la unidad de todo el género humano al comprometerse con el bien común para la gloria de Dios. Los discípulos y misioneros en sus diferentes niveles deben construir la comunión: en la Iglesia Universal unidos al Papa, en la Iglesia Diocesana en torno al Obispo y en las comunidades parroquiales con sus respectivos sacerdotes. Por último invitó a los asistentes a examinar la propia vida y ser coherentes para que la fe sea viva y comprometida. Mons. Onésimo Cepeda Silva, dirigió unas palabras de agradecimiento por su aniversario episcopal, e invitó a vivir en el encuentro, a poder caminar en la

aceptación de cada uno como somos. Poder fijarse en lo que une y no en lo que separa, cumplir la Palabra de Dios e invitó a vivir en un encuentro con Dios.

Manifestó su cariño y afecto profundo por la Diócesis y su deseo de seguir caminando en el Señor.

Señor, enséñanos a ver lo que es la vida

Por: Ruth Rivera Diócesis de Cuautitlán El Excelentísimo Señor Obispo de

Cuautitlán, Guillermo Ortiz Mondragón, visitó este domingo cuatro de agosto, a la comunidad de Cañada de Cisneros con motivo de su fiesta

patronal, y la festividad del Santo Cura de Arz. Compartiendo, la palabra con signos y símbolos, durante la homilía, monseñor Guillermo Ortiz exhortó a los feligreses a no acumular bienes del mundo, sino a esforzarse por los bienes del cielo; cosechar lo que agrada a Dios y esto es en nuestra persona, en el afecto, la creatividad, en las emociones. Aquí es donde hay que crecer integralmente compartiendo con los demás; parte de esto les corresponde a los padres, siendo imagen y semejanza de Dios creciendo en la inteligencia y en las habilidades para educar a los hijos, desarrollándolas a través del amor a Cristo atesorando lo que agrada a Dios en el amor en la familia, en la comunidad, la salud, cuidando la vida que él nos ha dado y poder decir en la oración “Señor ten compasión de nosotros, enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos como lo fue la Santísima

Virgen María. Al concluir la Santa Misa, en entrevista, el Señor Obispo dijo que el objetivo de una fiesta patronal es que todos los feligreses de la comunidad “trabajen, se unan y ofrezcan un mensaje de esperanza y paz, y puedan realizar algunos signos y buscar el Reino de la paz y la justicia”. Al preguntarle si se ha perdido el objetivo de la fiesta patronal, Monseñor aseveró que “sí y se puede recuperar con valores de la comunidad como sus tradicionales danzas sin necesidad de traerlas de fuera porque dañan también retomando las kermesses que se hacían en un ambiente de comunión poniendo todo al servicio de los demás, como lo hacían las generaciones antiguas”. “Que María impulse nuestro corazón para ayudar en la justicia y la misericordia, con esta bendició el excelentísimo señor obispo se despide de la comunidad.


Mensajero

Caminar Diocesano

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Bienvenido a tu parroquia

Por: Leonardo Martínez de la Vega, comunicador parroquial Chiautla, Méx. 11 de agosto 2013. Dentro de un ambiente de algarabía, nuestra comunidad parroquial recibió a su nuevo párroco en la persona del Pbro. Fernando Vázquez Hernández, quien durante nueve años fue formador en el Seminario Diocesano de Texcoco y tomó posesión de la que es su primera parro-quia. La celebración Eucarística inició a las

12:00 hrs. en el templo parroquial de San Andrés Apóstol, ubicado en Av. del Trabajo en el municipio de Chiautla; estuvo presidida por el Pbro. Sergio Garduño, vicario general de la Diócesis de Texcoco, y concelebrada por algunos sacerdotes, entre ellos: Jaime Rivas Aldama, rector del seminario, Eliseo Oloarte, Salustio Santamaria, y el Pbro. Enrique Buendía Castro que estuvo al frente de esta comunidad durante siete años, encaminándola hacia un redescubrimiento de la fe. También se contó

con la presencia del Lic. Gonzalo Bojorges Conde, presidente municipal de Chiautla, en compañía de su esposa. Después del canto de entrada y de los ritos iniciales el Pbro. José Bonifacio Márquez Pat, decano de la zona dio lectura a los nombramientos del Pbro. Buendía como asesor en el Seminario Diocesano, al Pbro. Felipe Hernández, anterior vicario parroquial, como responsable del Curso Introductorio, ubicado en San Sebastián, Texcoco, y al Pbro. Arturo Luna, como nuevo vicario parroquial de San Andrés Apóstol. Enseguida, dentro de una emotiva liturgia, el anterior párroco realizó la entrega de los signos al nuevo pastor de esta comunidad, de los que podemos mencionar la entrega de las llaves del templo parroquial, el toque de campanas, la recepción de la fuente bautismal y del confesionario, y como un signo de adoración un momento de oración ante el sagrario para después perfumarlo con el incienso y terminar con la toma de la sede y el ornamento de la misa, y dar paso a la celebración de los sagrados misterios de nuestra salvación presidida por el ahora párroco de la comunidad. En su homilía el Pbro. Fernando se

dirigió primeramente a sus amigos sacerdotes y a las autoridades para, posteriormente, presentarse personalmente ante todo el pueblo santo de Dios reunido alrededor de la mesa del amor. En sus palabras dijo algo que comenzará a marcar su ministerio sacerdotal en la comunidad de san Andrés: “Vengo ante ustedes con mucha humildad y como un servidor porque para eso me ha llamado el Señor. Me presento ante ustedes pidiendo a Dios la fe de nuestros padres, vengo con mucho gusto y con muchas ilusiones para compartir con ustedes la fe”. Al término de la ceremonia se realizaron algunos agradecimientos por parte de la autoridad municipal y del rector del Seminario de Texcoco; al mismo tiempo, entre lágrimas, el Pbro. Enrique Buendía se despidió de esta comunidad no sin antes recibir abrazos y porras por parte de los catequistas. Y, por otro lado, el recibimiento caluroso que los chiautlenses le daban a su nuevo guía espiritual. Posteriormente se realizó una convivencia con todos los asistentes apoyados por las mayordomías de san Andrés y san Juan, y otras personas.

Concluye 3er. Taller Diocesano de Comunicación Por: CODIPACS Valle de Chalco Del 05 al 09 de agosto en las instalaciones del Tecnológico Universitario del Valle de Chalco, se llevó a cabo el 3er. Taller Diocesano de Comunicación, el cual presentó como objetivo conjuntar la Red Diocesana de Comunicadores Parroquiales e impulsar la presencia y difusión de la Comisión Diocesana de Pastoral para la Comunicación Social en las tres Vicarias Episcopales, los Decanatos y las Parroquias de esta Diócesis. Contamos con la participación de cerca de 20 jóvenes animados por llevar el mensaje de Dios a través de los diversos medios con que contamos actualmente. Encabezados por el Pbro. Martín Justino Hernández Rueda, responsable diocesano de la Pastoral de la Comunicación Social, los padres encargados de cada una de las dimensiones impartieron los temas correspondientes. Así el Pbro. Jesús Melquiades Gadea Navarro, se hizo cargo de la radio por internet, apoyado por la Lic. Patricia Peña Veloz; el Pbro. Raúl Martínez Arreortúa de la web, con el respaldo del seminarista Reynel Maya Ojeda; y el Pbro. Martín Justino Hernández Rueda de la prensa escrita, con la participación de Leandro Medina Cabrera, secretario ejecutivo de esta Comisión. El Pbro. José Jiménez Aguayo, vicario dioce-

sano de pastoral, también participó en este taller en miras del desarrollo del Plan Diocesano de Pastoral. Rosy Lobera, Elsa Beatriz Corro Montero y Rosy Aguilar, fueron parte fundamental de este taller al participar y compartir su experiencia durante estos tres años de desarrollo del taller y sus objetivos, pues son colaboradoras y miembros de esta comisión. Así también contamos con la presencia de Abril Villanueva, directora de la Comisión Diocesana de Comunicación Social e Informática de nuestra hermana Diócesis de Texcoco, y directora en turno del periódico provincial “Mensajero”. Nuestro obispo, Mons. Víctor René Rodríguez Gómez, quien actualmente es presidente de la Comisión Provincial para la Pastoral de la Comunicación y director general de “Mensajero”, nos compartió su visión acerca del Plan Diocesano, del cual la comunicación social ocupa un espacio vital. Recordó y exhortó la importancia de la participación de los laicos en la vida y el caminar diocesano, refrendando su anhelo por hacer de la Diócesis de Valle de Chalco, “La Diócesis más Bonita del Mundo.” Entre otras cosas se explicó el organigrama de nuestra Iglesia, desde la Universal hasta la Diocesana, resaltando la importancia que se ha dado a la comunicación, a través de los mensajes papales con motivo de las Jornadas Mundiales de las Comunicaciones So-

ciales, y las oficinas diocesanas de comunicación, así como la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM), que por cierto, está presidida actualmente por quien fuera nuestro primer obispo, Mons. Luis Artemio Flores Calzada, actualmente obispo de Tepic. Precisamente con motivo de la clausura de este taller, contamos con la participación de Mons. Luis Artemio Flores Calzada, quien entre mensajes de aliento y motivación, nos impulsó a profesionalizarnos en el quehacer de la comunicación y buscar la constante preparación para no quedar al margen de

las circunstancias mundiales. Esta diócesis actualmente cuenta con tres medios de comunicación, fundamentales: radio por internet a través de www.cristoenlinea.com; sitio web www.diocesisvalledechalco.org.mx , redes sociales de Facebook, Twitter y Youtube y, por supuesto, "Mensajero", nuestro periódico provincial. Al finalizar este evento se entregaron los reconocimientos a los participantes, y se contó con la presencia de autoridades y académicos del Tecnológico Universitario del Valle de Chalco, a quienes agradecemos infinitamente las facilidades otorgadas para este taller.


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Mensajero Iglesia Universal / Iglesia México Mensaje del papa Francisco en el 200 aniversario de la construcción de la Catedral de Ciudad de México

Al Señor Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo de México: Querido Hermano, Con tu carta del 4 del presente mes has tenido la bondad de indicarme que el próximo día 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María a la gloria del Cielo, se iniciarán las celebraciones para conmemorar el doscientos aniversario del fin de la construcción de la Catedral de esa Arquidiócesis Primada de México. En esta significativa circunstancia, a

través de tus buenos oficios, deseo hacer llegar, a cuantos se gozan con esta efeméride, mi saludo cordial y la seguridad de que me uniré a todos los pastores y fieles de esa Iglesia particular en la acción de gracias a Dios por los dones recibidos. Esta conmemoración es ocasión para mirar al pasado, robustecer el presente y vislumbrar el futuro. De la historia de este templo podemos sacar lecciones para nuestra vida cristiana. ¡Cuántas personas lo habrán visitado para encontrarse con el Señor! Sus

piedras son testigos silenciosos de tantos como han entrado en él para abrir su corazón a Dios, pedirle perdón, suplicarle favores, alabarlo y bendecirlos por todo el amor que cada día nos manifiesta. Recojamos lo mejor de esa herencia espiritual y continuemos elevando nuestros corazones al cielo en esta casa, que es la de Dios y la de todos los que forman la gran familia diocesana. Pero no se trata sólo de volver la vista atrás. Una oportunidad como ésta ha de convertirse en un fuerte estímulo espiritual para asumir con alegría la gran tarea que todo bautizado tiene hoy de ser discípulo y misionero de Jesucristo. En la Catedral, corazón de la diócesis, el Obispo lleva a cabo la acción más venerada y santa que se puede realizar: la Eucaristía, memorial de la Muerte, Pasión y Resurrección de Nuestro Señor. Participemos en ella con devoción, y saquemos de la Mesa del Señor fuerzas para dar testimonio por doquier del amor que Dios nos tiene, en cualquier ambiente donde nos encontremos y con todos los que nos rodeen, en especial los más desfavorecidos. Asumamos también el reto de mirar al futuro con esperanza. ¡Que nadie nos robe la esperanza! Alimentémosla, en cambio, viniendo al primer templo diocesano. La Palabra de Vida que resuena en la Catedral Primada de México ha de prolon-

garse en el porvenir, ha de arraigar en el corazón de los niños, de los adolescentes y jóvenes. Ellos son una ventana abierta a la ilusión y al entusiasmo. A ellos hemos de darles lo mejor que tenemos: a Cristo, Salvador y Amigo que nunca falla. Esto compete, ante todo, a los padres y madres de familia, que tienen en la educación cristiana de sus hijos el mayor de sus cometidos, del cual no pueden cansarse, y que han de llevarlo a cabo no sólo contando con sus energías sino, sobre todo, apoyados en la oración. Encomiendo todos estos buenos deseos al materno amparo de Nuestra Señora de Guadalupe, nuestra Madre del cielo. Que Ella sea para toda la Arquidiócesis de México brújula y estrella que conduzca a Cristo, fruto de su vientre. Que Ella custodie con su protección y mantenga fieles en el camino de la santidad a todos los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y fieles de esa comunidad arquidiocesana. Querido Hermano, te pido, por favor, que reces y hagas rezar por mí en esa Catedral. Mucho lo necesito. Con estos sentimientos, imparto de corazón la Bendición Apostólica, prenda de copiosos favores divinos.

mano en el corazón para comprender el embrutecimiento que sufren tanto los negociantes como los consumidores y, sobre todo, el dolor y desesperación de sus familias. Sufren la muerte en vida. Si muchos jóvenes han muerto por la droga, y otros sobreviven como cadáveres ambulantes, ¡qué sucederá cuando se tenga libertad para vender y consumir! Las leyes son para proteger a la sociedad, para que las libertades personales no dañen a los demás, no para legitimar un abuso que destruye personas y familias. Estamos, pues, en contra de que se

libere el uso y la venta de drogas. Hay que seguir ofreciendo a los jóvenes estudio y trabajo, para que no se expongan a la tentación de consolarse falsamente con una droga, pero sobre todo hay que proteger los cimientos de la familia, que haya unidad y estabilidad, pues donde no hay familia, es más fácil caer en el abismo del alcohol y de las drogas. Salvemos la familia, y salvaremos a México. No lo hundamos más en el abismo del libertinaje.

Fraternalmente, Francisco

Despenalización de las drogas Por: Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de las Casas En distintos foros se está discutiendo si es conveniente o no el permitir la venta y el consumo de drogas, al menos de la marihuana. Se dice que es para evitar que su penalización y comercialización genere grandes negocios a los narcotraficantes y para no seguir la guerra declarada de nuestras autoridades contra este comercio ilícito, y así evitar la muerte de muchas personas ajenas al asunto. Se aduce el ejemplo de que, cuando se despenalizó la venta y consumo del alcohol, se acabaron las mafias que se mataban unas a otras por controlar este negocio. También se alega que otros países ya han despenalizado, al menos parcialmente, el consumo de ciertas drogas, incluso con fines médicos. Se argumentan conveniencias económicas y políticas, sin entrar en los corazones de quienes sufren estas adicciones, ni profundizar más en sus raíces

morales y familiares. Poner como ejemplo la venta y el uso del alcohol, es no advertir la gravedad del sufrimiento que causa el alcoholismo, en los que padecen esta enfermedad y en su familia. La libre venta y consumo del alcohol genera no sólo grandes ganancias para alguno sin conciencia, sino que ha destruido personas y hogares, no con balas y armamentos sofisticados, sino con la destrucción callada y progresiva que genera el consumo irracional del alcohol. Hay que aprender el ejemplo de varias comunidades que han decidido controlar la venta del alcohol, estableciendo una ley seca, lo que les ha reportado muchos beneficios de toda índole, también económicos y sociales. Hay personas que andan cambiando de religión en religión, con la ansiedad de encontrar un remedio a su padecimiento. Quienes proponen que haya libertad para vender y consumir drogas, aunque sea sólo marihuana, no se han puesto la

Tomado de la página de la CEM.


Mensajero

Evangelización y Misión Continental

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"Yo leo la Biblia, ¡pero no la entiendo!" Por: SEDEC Valle de Chalco La Biblia no tiene un orden estricto para comenzar a leerla. Se puede comenzar por el principio, es decir, el Génesis; pero también se puede plantear el inicio en los evangelios que nos hablan direcamente de Jesús. Esto se definirá de acuerdo al interés inicial de quien esté intentando leerla. Hay quien podría estar más enfocado en la belleza de los Salmos, o los Profetas; pero insistimos, no existe un estricto orden. Lo más importante es tener la intención y el gusto por experimentar la Palabra de Dios, sin embargo, sí será conveniente plantearse un programa para dar continuidad a la lectura y apreciación directa del mensaje en nuestra vida personal. Como ya lo hemos mencionado anteriormente, la Biblia se fue conformando inicialmente de la tradición oral, y fue escrita utilizando diversos lengua-

jes, estilos literarios y contextos, lo que le da cierta complejidad a su entendimiento fiel y, que en varias ocasiones, ha derivado en una interpretación "a modo" o "conveniente"; es decir, se trata de ver lo que se quiere y no lo que está. Es por esto que el apoyo del magisterio de la Iglesia siempre será necesario, entendiendo que la Iglesia está conformada desde los grandes doctores en la historia de la misma, que han dedicado su vida al estudio bíblico, hasta los laicos de nuestros días, que escudriñamos el mensaje bíblico. Se puede tener una lectura personal, pero también es necesario recurrir a la lectura grupal para compartir algunas dificultades de comprensión y, sobre todo, tener una visión más amplia del mensaje. Un sistema muy sencillo y práctico de comenzar la lectura de la Biblia, puede ser siguiendo las lecturas dominicales de la Misa que, apoyadas con la homilía

del sacerdote local, nos ayudarán a entender mejor y aplicar el mensaje en nuestras vidas. Aplicar y testimoniar el mensaje bíblico es parte fundamental de este preciado encuentro. No basta con memorizar y llenarnos de frases, o pasajes bíblicos, sino más bien comprenderlos y aplicarlos en nuestro vivir diario: Llevar la "Buena Nueva", que de

eso trata nuestra misión personal. Por último, es importante conocer que las abreviaturas se refieren a la forma en cómo está distribuida la Biblia: Libro Capítulo - Versículo. Así, la abreviatura Jn 6, 68; nos envía al Evangelio de Juan, capítulo 6, versículo 68: “Simón Pedro le respondió: Señor, ¿a quién iríamos? Tus Palabras dan vida eterna”.

Formar Nuevos Evangelizadores, El Metro y las bancas de adelante para adelante, desafiando cualquier lóPor: Leandro Medina Cabrera ¿Cómo?... gica. No queremos estar cerca de la me-

Por: CODIPACS Ecatepec La Escuela de Evangelización San Andrés (EESA), se encuentra en gran parte del mundo y en nuestra Diócesis de Ecatepec ha sido de gran ayuda para la evangelización a través de cada uno de sus cursos para ir formando nuevos discípulos de Cristo. Esta escuela comparte su visión, metodología y programa de formación, que nace del mandato de Cristo a sus discípulos: “Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creación” (Mc 16, 15). La escuela de San Andrés lleva el nombre del Apóstol, ya que expresa la misión de llevar “Pedros” a Jesús, que sirvan, prediquen y amen al Señor más y mejor que nosotros mismos y de esta manera ser testigos audaces del mensaje salvífico del Redentor. Su visión está planteada en las tres lla-

mas del fuego de la evangelización que son: KERYGMA porque es el corazón y la base de la evangelización de todos los tiempos, KARISMA signos de la fidelidad del Señor que nos hacen experimentar que Jesús está vivo entre nosotros, y KOINONIA comunidades evangelizadas y evangelizadoras. El principio de acción es: Evangelizar se aprende Evangelizando. Su metodología es Enseñamos a Aprender–Enseñamos a Enseñar. Su programa de formación consta de tres etapas: 1ª. Vida Cristiana, 2ª. Aprender a Evangelizar y 3ª. Formar evangelizadores, cada etapa consta de varios cursos que hacen de este programa de formación una gran herramienta para formar nuevos evangelizadores para la nueva evangelización del tercer milenio. En pasados días se llevó a cabo en la Diócesis de Ecatepec, el III Seminario y

Que curioso es esto de llegar a la Misa. Parece como si abordáramos un vagón del metro, en donde todos quieren estar cerca de las puertas, tal vez para salirse más pronto. Sin embargo, los lugares de adelante, los más cómodos y tal vez los mejores, siempre quedan desocupados o en todo caso son los últimos en ocuparse; y eso ya porque de plano no hay otra opción, es decir casi a la fuerza. Pero ¿qué creen? Así no fue la primera misa, a la cual llamamos “última”: La Última Cena. Traslademos nuestra imaginación y pensemos que estamos en esa primera celebración, en esa donación de Jesús. No creo que los Apóstoles hubiesen querido ocupar un sitio cerca de la puerta, ni mucho menos escondidos en algún rincón. No, ellos querían estar al lado del Maestro, escuchar sus palabras, sentirse junto a él. Y cuando comenzó lo que para ellos pudo ser extraño, al pasar el vino y compartir el pan, seguramente no entendían muy bien lo que en ese momento Nuestro Señor nos otorgaba, sin embargo estoy seguro que deseaban participar de ese banquete. Hoy es muy distinto. Lamentablemente. Pues llegamos tarde a la cita de la celebración, y si llegamos temprano, comenzamos a llenar las bancas de atrás

II Asamblea de EESA, en donde a través del curso de Tito impartido por José H. Prado Flores (fundador de esta escuela), se invitó a estar convencidos para convencer a los demás de poder tener un encuentro vivo con aquel que ya nos sal-

sa del banquete, no queremos escuchar, sentir, y mucho menos comer lo que ahí se nos dará. La primera Misa fue a escondidas y con miedo, pero a escondidas y miedo de las cosas de afuera, no de las de adentro y, sin embargo, fue tan íntima, tan cercana a Dios, a ese Dios a quien buscamos a veces en la angustia o la necesidad, pero que no lo vemos en esta celebración que nos dejó como memorial de su presencia humana, mucho menos, lo vivimos en nuestras actividades cotidianas. Los invito a conocer más esta celebración que efectuamos hoy en día. Cantar, escuchar las lecturas, el Evangelio y la explicación que se imparte en la Homilía; sobre todo, a alimentarnos de Cristo en la Eucaristía: El Centro de la Celebración. Recuerden que si estamos impedidos para recibir la Eucaristía esto no nos limita a permitir que Cristo viva y reine en nuestro espíritu, pues podemos pedir la comunión espiritual orando en el momento de la comunión, habiéndonos arrepentido de corazón de nuestras faltas y dispuestos a testimoniar el ejemplo de Jesús en nuestra vida. La próxima vez lleguemos a tiempo a esta cita con Dios y su Pueblo, recordemos que las bancas de adelante claman por ser ocupadas, que las puertas son tan anchas para entrar y para salir pero con el propósito de cumplir la misión: comulgar en Dios y nuestro prójimo. Amén.


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Iglesia y Actualidad

Mensajero

Observa, Toca y Camina

Por: Pastoral de la Comunicación Diócesis de Texcoco La Escuela solidaria para ciegos Movimiento de Invidentes para su Rehabilitación Académica y Laboral (MIRAL), incorporada a la Comisión Diocesana de Pastoral Social de la Diócesis de Texcoco, realizó la exposición interactiva "Observa, Toca y Camina", cuyo objetivo fue compartir con la comunidad de la Catedral de Texcoco, fieles que asisten a la Misa Dominical y visitantes, la formación que brindan a las personas con discapacidad y sin discapacidad visual, así como ofrecer una sensibilización sobre la situación de las personas ciegas que tienen el reto de aprender e incorporarse integralmente a la vida familiar, social y laboral, por lo que invitaron a la comunidad a realizar las actividades que se enseñan en MIRAL, para comprender a las personas con ceguera o alguna discapacidad visual, así como valorar el sentido de la vista. Al frente de la exposición estuvieron el profesor Arturo Miranda Velázquez, fundador y director de MIRAL, y la profesora Cecilia Alverde Trejo, coordinadora ejecutiva, quienes acompañados por sus alumnos y los familiares de éstos, compartieron su experiencia edu-

cativa y participaron en la Santa Misa presidida por Mons. Juan Manuel Mancilla Sánchez, obispo de Texcoco, quien elevó una plegaria por la escuela MIRAL de la Catedral de Texcoco, para que quienes participan de este proyecto sean siempre iluminados por la luz de la

fe en Jesucristo. La exposición se realizó a través de un periódico mural y de la cercanía con las personas interesadas a través del diálogo con los profesores y alumnos, así como de la enseñanza para el desarrollo del sentido del tacto, manejo del bastón,

aproximación del sistema Braille y manualidades. MIRAL labora los días martes y jueves, de 09:00 a 14:00 hrs., en los salones de la Catedral de Texcoco.

Enaltecemos a los poderosos y omitimos a los más humildes…

Por: Pbro. Marcelino Monroy Tolentino. CODIPACS ECATEPEC La globalización política, es una de las dimensiones de la globalización que permite desarrollar instituciones y

mecanismos a escala planetaria para tratar los temas que afectan a todos los habitantes de la tierra. Para hacer frente a los problemas globales, es necesario que las naciones actúen de forma conjunta. Vista desde

distintas perspectivas, resulta ser un proceso complejo, aunque todas reconocen la importancia de tal globalización, no todos están de acuerdo en su valoración. Hay quienes la defienden, pero hay también quienes la cuestionan fuertemente. Quienes defienden la interrelación creciente entre los habitantes del planeta, dicen que la globalización es favorable y fructífera. Los que la cuestionan, creen que el proceso actual de correlación mundial no beneficia a todos por igual, por lo que consideran que su caminar debería modificarse en virtud de que no es justa, ya que beneficia a los países ricos y perjudica a los pobres. Frente a este telón de opiniones contrapuestas, lo cierto es que no se puede ocultar las realidades de una bipolaridad social, donde los ricos resultan más ricos y los pobres más pobres; un Estado de bienestar; una política colmada de contradicciones y factores coyuntu-ales, que provocan división, individualismo y desconfianza, etc., elementos

contrarios a los principios originarios de la globalización política, haciéndola parecer, como ilusoria, un mito que oculta realidades tras los slogans humanitarios e integradores. Como Iglesia, ¿cómo asumimos la Globalización? Siendo uno de los tres desafíos del hombre, “en cuanto atañe al destino de la humanidad”, considerado así en el compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Los discípulos de Jesucristo, debemos tenerlos presente e interrogarnos, comprometiéndonos junto al resto del mundo desde nuestra condición cristiana a la búsqueda de la vedad, justicia y del sentido de la existencia personal y social; sin enaltecer a los más poderosos y omitir a los más humildes. La Iglesia camina junto a toda la humanidad por los senderos de la historia, busca proponer a todos los hombres un humanismo a la altura del designio del amor de Dios sobre la historia, un humanismo integral y solidario.


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Celebremos la Fe

Mensajero La Asunción de la Virgen María La oración, fortaleza de Dios La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida. La Asunción es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la gloria de Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos. Este día, recordamos que María es una obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el cuerpo de María estuvo siempre libre de pecado. Era totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado. También, tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre María y cómo ella supo responder a éstas. Ella alcanzó la Gloria de Dios por la vivencia de las virtudes. Se coronó con estas virtudes. La maternidad divina de María fue el mayor milagro y la fuente de su grandeza, pero Dios no coronó a María por su sola maternidad, sino por sus virtudes: su caridad, su humildad, su pureza, su paciencia, su mansedumbre, su perfecto homenaje de adoración, amor, alabanza y agradecimiento. María cumplió perfectamente con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de Dios. En la Tierra todos queremos llegar a Dios y en esto trabajamos todos los

“Este es el misterio de la fe”

días. Esta es nuestra esperanza. María ya ha alcanzado esto. Lo que ella ha alcanzado nos anima a nosotros. Lo que ella posee nos sirve de esperanza. María tuvo una enorme confianza en Dios y su corazón lo tenía lleno de Dios. Ella es nuestra Madre del Cielo y está dispuesta a ayudarnos en todo lo que le pidamos. María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo. Fuente: Catholic.net

La Estructura Trinitaria de la Liturgia

Por: Alfonso Carrasco Rouco Facultad de Teología "San Dámaso" Madrid El misterio trinitario se manifiesta y comunica a los hombres, invitándolos y recibiéndolos en su compañía (cf. DV 2), en Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre. Por su Encarnación, muerte y resurrección, Él es constituido mediador único y definitivo entre Dios y los hombres.

Mediación substancial (por la unión de las dos naturalezas en la única Persona del Hijo) y mediación por la obra de la redención. Él es aquel Sumo Sacerdote, semejante en todo a sus hermanos (cf. Hb 2, 17), que no entró en un santuario hecho por manos humanos, sino en el mismo cielo (cf. Hb 9, 24), ante el Dios eterno, ofreciéndose a sí mismo como sacrificio único y perfecto por los pecados de los hombres (Hb 9, 28; 10, 12); y que, desde entonces, intercede por

Por: Lic. Teresa Maya Pérez. Parroquia de San Andrés Apóstol, Diócesis de Ecatepec “La oración es el deporte del alma”, es el ejercicio que podemos hacer con gusto todos los días, fortaleciendo nuestros músculos espirituales, para alcanzar el reino de Dios. También es la “elevación del alma a Dios”, con humildad como la disposición necesaria para recibirlo gratuitamente. Lo que la Iglesia profesa en el Símbolo de los Apóstoles, lo celebra en la Liturgia sacramental, para que la vida de los fieles se conforme con Cristo en el Espíritu Santo para gloria de Dios Padre. Este misterio exige que los fieles crean en él, lo celebren y vivan de él en una relación viviente y personal con Dios vivo y verdadero. Esta relación es la oración”. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2558, 2559.) Santa Teresa del Niño Jesús lo expresó de una manera maravillosa con estas palabras: “Para mí, la oración es un impulso del coranosotros como mediador que asegura la perenne efusión del Espíritu. En esta liturgia verdadera y definitiva, en Jesucristo, el hombre entra a la presencia de Dios. En efecto, gracias a la Encarnación del Hijo y a la unción plena del Espíritu, la naturaleza humana, por el verdadero sacrificio pascual, es introducida a la comunión misma del Dios trinitario. La liturgia cristiana, instituida por Cristo y hecha posible por el don del Espíritu, será siempre presencia, participación en este acontecimiento definitivo, por el que el hombre es introducido a la plena comunión con la Santísima Trinidad: con el Padre, en el Hijo, por el Espíritu. La estructura trinitaria de la liturgia no se refiere, pues, en primer lugar a nuestras palabras o conceptos humanos; sino propiamente a la forma concreta de la unidad viva entre Dios y el hombre que acontece definitivamente en Cristo y en la que el fiel cristiano participa misteriosa, pero ya realmente, por la fuerza santificadora del Espíritu. Así, ya el ministerio apostólico surge

zón, una sencilla mirada lanzada al cielo, un grito de reconocimiento y de amor, tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría”. Cuando oramos, pensamos que somos nosotros los que hemos tenido la iniciativa, pero ha sido Dios quien nos busca, elevando hacia Él nuestros pensamientos y palabras, tocando nuestro corazón en esos instantes de diálogo espiritual. La oración es el arma poderosa que Dios nos ha dado para alimentar nuestra vida y hacerla dar buenos frutos. Nos libera de las ataduras del mal y ayuda a conquistar el bien, ejerce una acción tan poderosa en el espíritu de quien la práctica y en las personas por quienes se oran. Si nosotros no tenemos la fortaleza de Dios mediante la oración, quedamos indefensos delante del pecado, del mundo, del mal y de la muerte, pero si nos unimos en oración no hay razón para temerle al pecado. Anímate con la gracia del Espíritu Santo a ser una persona de mucha oración.

y permanecerá siempre en horizonte trinitario, como enviados por Jesucristo para actuar en su nombre (in persona Christi), gracias al don del Espíritu Santo, para que los hombres den gloria al Padre con una sola voz. Del mismo modo, la celebración litúrgica de los sacramentos no sólo anuncia con palabras las maravillas realizadas por el Dios trinitario, sino que hacen presente la obra de salvación. En el Bautismo, por ejemplo, los hombres son injertados en el misterio pascual de Jesucristo: mueren con Él, son sepultados con Él y resucitan con Él; reciben el espíritu de adopción…" (SC 6). Del mismo modo, en la Eucaristía se hace de nuevo presente el sacrificio pascual de Jesucristo, introduciendo al hombre, por obra misteriosa del Espíritu, en una comunión real con el Hijo y con el Padre (cf. 1Jn 1,3). En una palabra, la liturgia cristiana es trinitaria, porque significa el acontecimiento real de la comunión en Jesucristo.


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Familia

Mensajero

Formación de Agentes de Evangelización

Por: Ruth Rivera Dávila, Diócesis de Cuautitlán La prioridad en la Diócesis de Cuautitlán es evangelizar a las familias, como centro de la educación en la fe. Lo que va del mes de agosto ha sido de formación para los agentes de evangelización. Las escuelas de los tres decanatos que conforman la zona San Pedro Apóstol, impulsados por la acción pastoral de nuestro Obispo Don Guillermo Ortiz Mondragón, han concluido un semestre más en esta formación, y no con ello, dejan de lado sus estudios puesto que llevaron a cabo un curso de verano en donde se han impartido temas importantes tanto para los agentes, como para los catequizados y estos son: virtudes y valores, mismos que forman a la persona retomando las enseñanzas de Jesús. Los temas, impartidos por algunos sacerdotes y laicos de la zona, se dan en respuesta a la inquietud de los agentes de

evangelización, ya que la prioridad es la familia, pues esta se había dejado de lado dentro de nuestra sociedad, llevando con ello a una cultura de muerte. Es por eso que la zona San Pedro Apóstol perteneciente a la Diócesis de Cuautitlán, se han dado a la tarea de retomar estos temas en la re-evangelización de cada agente de pastoral. Como núcleo de esta re-evangelización se ha optado por trazar líneas pastorales que refuercen los lazos familiares de los catequizados, ya que el hombre tiene necesidad de conocimiento, de verdad, sin ella el hombre no puede subsistir, es una comunicación de fe, de experiencia, de amor, de oración, de sacrificio y testimonio, como lo expresa la nueva encíclica del papa Francisco en el numeral 34. La luz del amor propio de la fe, puede iluminar los interrogantes de nuestro tiempo en cuanto a la verdad. Por otra parte, la luz de la fe, unida a la verdad del amor, no es ajena al mundo material,

porque el amor se vive siempre en cuerpo y alma; la luz de la fe es una luz encarnada que procede de la vida luminosa de

Jesús. En donde ilumina, confía y abre un camino de armonía y comprensión cada vez más amplio.

La unión familiar y la valorización de la familia, retos en este milenio Por: Arquitecto Horacio S. Facultad de Arquitectura de la UNAM El uso retórico y hasta mercadotécnico de la categoría “familia” por parte de gobernantes, legisladores, jefes partidistas, candidatos, primeras damas y similares muestra de manera elocuente, que aún en la debilísima referencia nominal, en esta realidad es posible detectar que existen algunos contenidos elementales irrenunciables que anuncian, al menos parcialmente, que la “familia” posee consistencia y cierta funcionalidad social. La familia genera en sus miembros valores comunes, tales como: sencillez, solidaridad, trabajo y esfuerzo, así como el resguardo de la tradición y favorece el apoyo, la unión, la entrega, el amor y la alegría; su fortaleza es que la importancia de ello se percibe tanto en los momentos positivos como en los adversos. Sin embargo, en especial los jóvenes, reconocen que la familia mexicana no favorece la disciplina, ni una actitud ganadora o de aceptación del éxito: con frecuencia, refuerza una visión conformista que se refleja a nivel social en conductas inseguras, a veces sumisas.

A la familia le falta favorecer en mayor medida los valores de la honestidad, el deseo de sus miembros por superarse y el respeto a las normas comunes (puntualidad, normas sociales, etcétera). Los miembros de la familia reconocen que conserva aspectos positivos con respecto a las familias en el exterior, como el mantenimiento de costumbres y tradiciones en familia, pasar el tiempo de recreación juntos y demostraciones de cariño. No obstante, también se reconocen factores negati-

vos en la familia con respecto a las familias en otros países. Existen relaciones familiares opresivas o fiscalizadoras que no fomentan el desarrollo personal y estereotipos en contra de la educación y el desarrollo profesional de las mujeres. La comunicación entre los miembros de la familia es el material de unión y entendimiento ya que sin ella, las relaciones intrafamiliares se debilitan en todos los niveles: entre la pareja, de padres a hijos y viceversa, generando

fricciones por ruptura del ideal familiar. El comportamiento de la familia ha cambiado en las últimas décadas de un esquema más autoritario y poco abierto, al diálogo y convivencias más abiertas, por lo que es muy importante reforzar en la familia los valores que la mantienen unida y bien comunicada para preservar su importante papel como núcleo de la sociedad.


@joven

Mensajero

Civilización del Amor

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Proyecto y Misión Por. Pastoral de la Comunicación Diócesis de Texcoco El Departamento de Familia, Vida y Juventud del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), a través de la dimensión de Pastoral Juvenil para América Latina, entregó el documento “Civilización del Amor. Proyecto y Misión”, mediante un comunicado dirigido a los obispos, secretarios, asesores, animadores y coordinadores de la pastoral juvenil, de todos los niveles y de todas las realidades que se ocupan de esta acción pastoral específica. En el comunicado, firmado por el Pbro. Augusto Horacio Ríos Rocha, secretario ejecutivo de Familia, Vida y Juventud del CELAM, se afirma un avance en la sistematización del proyecto de revitalización de la Pastoral Juvenil, en continuidad con las etapas anteriores: “Sí a la Civilización del amor” y “Civilización del Amor. Tarea y esperanza”, por lo que el documento es la confirmación y ampliación de las orientaciones para la acción juvenil, que están inspiradas en el espíritu de Aparecida, para favorecer el acompañamiento y formación de los jóvenes como discípulos misioneros de Jesús. Visite el sitio web: http://pjlatinoamericana.org/index.html

Jóvenes Soñadores: Fe en sí mismo Por: Pastoral Juvenil Valle de Chalco Vivimos en un mundo en el que los adultos controlan las aulas, los espacios de trabajo, e incluso los deportes y actividades extracurriculares. Esta situación, acompañada de las actitudes de la sociedad, envía a nuestros jóvenes un mensaje: «No tienes la capacidad para hacerlo. No eres lo suficientemente responsable. Por favor, no intentes empezar cosas nuevas. Nosotros lo hacemos mejor». Debemos romper con esta debilitadora manera de tratar a nuestros jóvenes, un futuro mejor depende de ellos. Ayudar a nuestros jóvenes a ser creativos, fuertes y con iniciativa es algo en lo que todos podemos contribuir. Necesitamos enseñarles que pueden identificar un problema, pensar en una solución, organizar y liderar a otros, y provocar un cambio importante y duradero en sus comunidades y alrededor del mundo. La idea es dar a los jóvenes la oportunidad de tener esta experiencia transformadora tan pronto como sea posible. En cualquier escuela, comunidad o país, cada año hay jóvenes que sueñan con proyectos. Cada proyecto puede involucrar a un equipo en donde todos aprenden lo que es el trabajo en equipo, que pueden liderar, y cómo hacerlo. Esto aumenta la cantidad de líderes «naturales» ya que por cada "soñador" hay normalmente otros 25 jóvenes que ayudan a llevar a cabo el proyecto, que

también están absorbiendo el modelo y aprendiendo a trabajar en equipo. A medida que aumenta y se extiende el número de jóvenes líderes, este trabajo se vuelve más y más fácil, no sólo porque estos "soñadores" normalmente ganan confianza una vez que lo ven, sino que además de ser los fundadores

de un proyecto, son pioneros de este momento histórico. Por favor joven, permítete a ti mismo salir de la caja, para ser un "soñador". No tienes que ser un genio, sólo tienes que creer. Una vez que crees que tienes esa capacidad, la tienes. Se dice muy

comúnmente que los jóvenes son el futuro del mundo, sin embargo, ya están aquí, entonces, son el hoy del mundo. ¿Por que esperar el futuro, si el futuro se construye desde hoy y desde nuestros sueños, nuestras inquietudes y nuestras manos?


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Dios te llama

Sacerdocio,

Mensajero

Un recorrido por nuestra historia

un servicio a Dios y a los hombres Por: Comisión de comunicación Diócesis de Teotihuacán La Sagrada Escritura nos dice que el pueblo de Dios, fue constituido como un “reino de sacerdotes y una nación consagrada” (Éxodo 19, 6). Pero dentro de él, Dios escogió la misión de los sacerdotes de la Antigua Alianza para anunciar la Palabra de Dios y restablecer la relación del pueblo con Dios, mediante la oración. El Sacrificio redentor de Jesús, es el único sacrificio realizado una vez y para siempre, y se hace presente en la celebración de la Eucaristía. Lo mismo sucede con el sacerdocio de Cristo, que se hace presente por el sacerdocio ministerial. Cuando recibimos el Bautismo, recibimos con él el sacerdocio bautismal, que nos permite participar en la misión de Jesús, según nuestra propia vocación particular. Este sacerdocio bautismal es semejante al sacerdocio del pueblo de Israel, común a todos. El sacerdocio ministerial está al servicio del sacerdocio bautismal común a todos los fieles cristianos, y tiene como tarea desarrollar la gracia bautismal mediante los Sacramentos. Es un verdadero servicio al pueblo de Dios, depende totalmente de Cristo, y fue instituido por Él en favor de los hombres. El Sacramento del Orden comunica un “poder sagrado” que es el mismo poder

Por: Pastoral de la Comunicación Arquidiócesis de Tlalnepantla

de Cristo; esto significa, que el ejercicio del sacerdocio, debe medirse según el modelo de Cristo, que se hizo servidor de todos. El Ministro ordenado, es decir, quien ha recibido el Sacramento del Orden Sacerdotal, actúa “in persona Christi”, es decir, él es Cristo mismo que se hace presente en su Iglesia como Cabeza de su cuerpo. El Concilio Vaticano II nos dice: “El ministerio eclesiástico, instituido por Dios, está ejercido en diversos órdenes que ya desde antiguo reciben los nombres de Obispos, Presbíteros y Diáconos” (Lumen Gentium N.28) Los Obispos, los Presbíteros y los Diáconos son consagrados por un único Sacramento del Orden. Los Obispos y los Presbíteros participan del sacerdocio de Cristo. Los Diáconos tienen como

misión ayudarles y servirles en su tarea. Como todos los Sacramentos, el Sacramento del Orden exige recta intención de quien lo va a recibir, y apertura y disponibilidad especiales para recibir la gracia de Dios propia del Sacramento, y para cumplir los deberes que el Sacramento le exige. Sin esta recta intención, el Sacramento puede llegar a ser ilícito o nulo. Del mismo modo, recibir el Sacramento del Orden en cualquiera de sus tres grados es, para quien lo recibe, un compromiso con Dios que exige fidelidad y no se puede romper. Un compromiso que señala una manera especial de vivir y de ser que manifieste claramente la unión íntima con Jesús, y el deseo sincero y profundo de ser su seguidor y su vocero delante de los hombres.

Un día en mi vida de religiosa Por: Sor Maribel García Hernández. Orden de Santa Clara, Diócesis de Ecatepec Me llamo Maribel, soy una hermana clarisa de la orden de Santa Clara OSC. Nací en el estado de Chiapas. Nuestra Madre ABADESA es Sor María del Refugio Muñoz Damián. ¿Se han preguntado? ¿Cómo es la vida cotidiana al interior de un convento? La Clarisas es una orden fundada por San Francisco y Santa Clara en el 1212. La fraternidad, pobreza y alegría son las virtudes esenciales de nuestro carisma. La oración contemplativa es la fuerza del amor y nuestra forma de vida es el Santo Evangelio. El trabajo es el medio de vida para la sustentación de todas las hermanas. Disponemos de medios de formación religiosa y humana para ser fieles a nuestra vocación contemplativa. Nuestras actividades comienzan a las 5:00 a.m., horario en que nos despertamos para alabar y glorificar a Dios en

nuestro nuevo día con el rezo del Oficio de Lectura y la meditación y, posteriormente, celebramos la Eucaristía, centro y culmen de la vida cristiana. Después de haber alimentado el espíritu, desayunamos con la austeridad de nuestra espiritualidad franciscana. Durante el día tenemos distintas actividades: trabajos manuales u otras actividades comunitarias, dentro de las cuales están el hacer las hostias que serán utilizadas en las misas o galletas y rompope de gran tradición en la vida religiosa. Un momento muy hermoso y especial es la hora de Adoración al Santísimo Sacramento, donde pedimos por toda la humanidad, por intenciones particulares que las personas nos traen, por los sacerdotes, nuestra diócesis y en un momento

de oración personal íntimo con Dios pido perdón por los pecados de la humanidad. También hacemos las demás horas de la Liturgia de las Horas en diferentes momentos. Hay espacios de descanso y de recreo que nos fortalecen en la vida comunitaria. Es así como llevo una vida en el convento, una vida entregada por completo a Dios, una vida de la cual tú como jovencita puedes ser parte; no digas “NO” antes de conocer.

Preparándonos para la celebración de los 50 Años de la erección de la Arquidiócesis de Tlalnepantla, un grupo de seminaristas de distintos grados académicos fueron encomendados a mirar atrás en el arte y la historia de algunas de las parroquias de la diócesis. Personal del Museo Nacional del Virreinato capacitó a los seminaristas para que el conocimiento adquirido no sólo llegara a sus ojos y corazones sino, lograran compartirlo a todos los que peregrinan en esta Arquidiócesis. Los seminaristas visitaron alrededor de 40 templos antiguos de los siglos XVI y XVII para catalogar el arte sacro de esculturas y pinturas, que forman parte del patrimonio de nuestra diócesis y de nuestros pueblos. El primer templo que visitaron fue la Santa Madre Iglesia Catedral de Corpus Christi, en el Centro de Tlalnepantla, donde pudieron admirar algunas esculturas y pinturas en diversas aplicaciones como óleos sobre tela y madera tallada, entre otros. También se visitaron las parroquias de San Gerónimo en Tlalnepantla; San Antonio de Padua en Huixquilucan; Nuestra Señora de los Remedios, Santa María Mazatla y San Bartolomé en Naucalpan; la parroquia de San Francisco en Atizapán y la parroquia del Divino Salvador en Calacoaya, entre otras. Los seminaristas durante su recorrido también tuvieron la oportunidad de conversar con gente de la comunidad quienes narraban la historia de las imágenes que en ese momento se apreciaban. Es importante resaltar que la belleza del arte en los templos es un elemento muy importante que catequiza y a su vez nos eleva a la realidad celestial, ya que al admirarlo con los ojos, nos llena de esperanza en lo que contemplaremos en el cielo: la belleza sin fin, la bondad eterna y la verdad que es Dios. Por eso es importante valorar el gran tesoro que tenemos en nuestros templos. Hay que cuidarlos y ayudar en su conservación para que este legado de nuestros antepasados llegue a los que en el futuro lo contemplen como signo de la fe que vivió, que vive y que vivirá nuestra Iglesia particular de Tlalnepantla.


Mensajero

Iglesia y Cultura

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Cultura, ¿digital? Dios en la Cultura Por: Pbro. Juan Carlos Hernández Gómez. Diócesis de Cuautitlán

Por: Pastoral Social, Valle de Chalco Las nuevas tecnologías siempre han acompañado a la cultura, pues han sido herramientas para expresar y, en muchas ocasiones, preservar el testimonio de la manifestación humana. Así hemos encontrado vestigios de ricas y variadas culturas en pinturas rupestres, jeroglíficos, monolitos y vasijas. Conforme avanza la tecnología, los recursos se hacen más variados y la expresión cultural también. Con la aparición de los metales se consiguió una mayor durabilidad de los objetos culturales de otras épocas, incluso de los relacionados con la arquitectura y la música. En este nuevo milenio la tecnología avanza a pasos agigantados, lo que hace ver obsoleto aquello que apenas hace unos meses era novedad. Estamos en una época de cultura digital, informática y de pantallas, pues entre teléfonos celulares, tablets, PCS, laptops, pantallas de LCD y cine en 3D, pasa nuestra atención y concentración del día, lo cual nos ha llevado a un fuerte apego a estos instrumentos tecnológicos. Lo que es más, se han hecho parte fundamental, indispensable de nuestra comunicación, de nuestras formas de expresión y de nuestras vidas. Imaginémonos que llegamos a casa y no hay TV. ¿Qué será de un joven sin internet, sin redes sociales ni videos?,

¿qué hay de un niño sin sus programas favoritos, de una ama de casa sin telenovelas, o de un padre de familia sin noticieros? Lo que podría ser peor, ¿qué sería de nuestra sociedad sin teléfonos inteligentes, sin redes celulares? Estaríamos “virtualmente” aislados. Así es como vivimos parte de esta cultura digital, aislados por los recursos mediáticos, pues creemos encontrar más gusto en una conversación digital vía Facebook, mensajes multimedia (MMS) o Skype, que en aquella plática en el parque o en el café. Ávidos de información hoy publicamos vía twitter la menor de nuestras dolencias, y colocamos en nuestro muro de Facebook hasta lo que nos hemos de cenar. Volteemos a la cultura de la convivencia, de las costumbres de salir a la calle, de recuperar los espacios que hoy hemos abandonado, de ese parque, de las cuadras, la plaza pública o el kiosco. Esa es una fuente de cultura que no se agota si no hay energía eléctrica o señal.

Al preguntarnos por la experiencia de Dios, nos situamos en una experiencia cuyo contenido es el sentido total de la historia y de la existencia humana en la que queda en cuestión el todo. En las situaciones límite y decisivas de la vida como: sufrimientos, dolores, temores, fracasos, alegrías, realizaciones y esperanzas, se le presenta al ser humano una verdad por descubrir, una libertad por realizar, un amor por encontrar, una justicia por cumplir. Se sitúa necesariamente frente a la cuestión del sentido o no-sentido de la totalidad. Un problema actual en relación a esto, es la dificultad para muchos de tener una visión global aún de su propia vida; pues la experiencia de ésta como del mundo –en sus distintos ambientes culturales– resulta fragmentada y a veces quebrada. Por ello, el sentido no puede ser percibido desde fuera sino como gestándose desde dentro, porque la acción y la experiencia de Dios no se dan por encima de la libertad humana, sino a través de ella y allí hay que descubrirlas

a pesar de que las trasciende. Así caemos en cuenta de que esta experiencia nos remite al Misterio, pero no entendido como lo inexplicable sino como aquella plenitud que nos desborda y de la cual no podemos disponer, pero que al mismo tiempo nos posee y de alguna manera nos invade. Esto guarda relación con lo que son las culturas como "éthos", como formas de sentir, pensar, organizarse, celebrar y buscar sentido a la vida, detrás de lo cual se da un sistema de valores, de significados y visiones del mundo que se expresan en el lenguaje, los símbolos, los ritos y estilos de vida. Experimentar a Dios desde esta perspectiva es experimentar la historia y la propia vida como integradas y posibilitadas de sentido. A partir de ella se abre el sentido de nuestra vida y se despeja el sentido de la realidad. El conocimiento de Dios no se alcanza por pruebas, análisis o deducciones, sino en relación existencial con Él. Por ello se ha dicho que nunca se ha tomado tan en serio al ser humano como en la Biblia. El ser humano no sólo es la imagen y semejanza de Dios sino su preocupación perpetua.

Son conversaciones que no requieren Wi-Fi ni saldo en nuestros dispositivos. La conversación y la tradición oral, un buen libro y una sana convivencia siem-

pre serán parte fundamental de nuestra cultura, no importa que tantos avances tecnológicos tengamos, nuestras bases culturales no pueden desaparecer.

«Comunicación: camino de comunión de la acción pastoral» II Curso Intensivo de Formación de la “Red de Humana Comunicación” Por: Pastoral de la Comunicación Diócesis de Texcoco La Comisión Diocesana para la Pastoral de la Comunicación a través de la dirección de formación de comunicadores parroquiales de la Diócesis de Texcoco iniciará su segunda etapa de formación integral básica para los agentes laicos que forman parte de la Red Diocesana de Comunicación y para aquellos que están interesados en integrarse a ella. La finalidad es brindar capacitación a agentes laicos de pastoral, en materia de pastoral para las comunicaciones, otorgándoles las herramientas útiles-necesarias para la organización, coordinación y comunicación del quehacer pastoral; y así, contribuir con la planeación y realización de las tareas pastorales de la Diócesis de Texcoco en sus distintos niveles: diócesis, vicaría episcopal, decanato, parroquia, sector parroquial y pequeña comunidad. El curso se realizará del 09 de septiembre de 2013 al 31 de octubre de 2014 y su modalidad de estudio será ‘online’. Los requisitos para participar de esta experiencia son: presentar la carta de solicitud de participación a la formación expedida por el párroco o coordinador del organismo pastoral; inscripción; firma del convenio; y ela-

boración de un anteproyecto de comunicación parroquial. Como preparación a la formación cada agente de pastoral deberá presentar un

informe de la realidad parroquial y un inventario de los medios de comunicación existentes en la comunidad parroquial. La formación requerirá de una

cuota de $150.00 mensual, por participante. Informes: reddiocesanamas@gmail.com www.diocesisdetexcoco.mx


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Sección Infantil

CREDO 1

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Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, Creo en un sólo Dios, por quien todo fue hecho; Padre Todopoderoso, que por nosotros, los hombres, y Creador del cielo y de la erra, por nuestra salvación bajo del cielo, de todo lo visible y lo invisible.

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Mensajero

y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen,

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y se hizo hombre;

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6 y subió al cielo,

y resucitó al tercer día, según las Escrituras,

11 y por nuestra causa fue crucificado en empos de Poncio Pilato;

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padeció y fue sepultado,

10 Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,

y está sentado a la derecha del Padre;

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y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

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que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

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14 Espero la resurrección de los muertos

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

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Confieso que hay un sólo Bau smo para el perdón de los pecados.

y la vida del mundo futuro. Amén.

Tener fe es creer sin ver. Yo no te veo, Padre, pero sí veo la obra de tus manos: el cielo, la erra, y todo lo que hay en ellos, y por ellos creo en Ti. ¡Qué hermoso es todo lo que creaste!¡Y todo lo hiciste para mí: las montañas, los mares, los animalitos que más me gustan…! ¡Cuánto te agradezco, Padre mío del cielo, por tu bondad y por tu gran amor!


Mensajero

La Sal y Luz del mundo

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El caminar de los laicos en la Arquidiócesis de Tlalnepantla

Por: Mons. Carlos Samaniego Vicario Episcopal para los laicos Con ocasión de la celebración de los XXV años de la erección de la Diócesis de Tlalnepantla, en 1989, en tiempos de Mons. Adolfo Suárez Rivera, II Obispo de Tlalnepantla, se destacaba en un folleto conmemorativo “la presencia de los laicos comprometidos y organizados, quienes trabajan admirablemente en los distintos movimientos Apostólicos”, mencionando a continuación más de veinte movimientos laicales trabajando en la pastoral de la Iglesia particular de Tlalnepantla. En 1998 se llevó a cabo la I Asamblea

Diocesana de Pastoral donde se promulgó el Primer Plan Diocesano de Pastoral de la Arquidiócesis de Tlalnepantla, siendo arzobispo de la diócesis, Mons. Ricardo Guízar Díaz. Se enfatizaron cuatro prioridades donde los laicos tendrían un papel importante en colaboración con sus párrocos: formación de agentes de pastoral, pastoral familiar, pastoral social y pastoral profética. Otro fruto de la Asamblea fue la Formación del Consejo de Laicos de la Arquidiócesis de Tlalnepantla. En 2000 se celebró la II Asamblea Diocesana de Pastoral; uno de sus frutos fue la obligatoriedad de formar en cada parroquia el Consejo de Pastoral. Los

laicos aquí encontrarían nuevamente un lugar importante dentro de la Pastoral de la Iglesia. Se emitió una Carta Pastoral sobre los agentes de la pastoral profética. En 2002, en el marco de la III Asamblea de Pastoral, se comenzó a poner énfasis en la espiritualidad de la comunión como un reto. Don Ricardo Guízar Díaz, II arzobispo de Tlalnepantla afirmaba que “ningún don, ningún carisma, ningún ministerio, ninguna iniciativa pastoral se ha de ejercer aisladamente, sin tener en cuenta el conjunto de la Iglesia Diocesana, con su Obispo, su Presbiterio, su Laicado”. En el año 2004 se celebró una IV Asamblea de cara a evaluar los planes anteriores y reprogramar la pastoral dando especial importancia a la Pastoral Juvenil y Vocacional. En el año 2006 se celebró una V Asamblea acerca de la renovación de la Pastoral Familiar. En el año 2007 se celebró la VI Asamblea acerca del ser y quehacer del Agente de Pastoral y en el año 2009 la VII Asamblea Diocesana. En Marzo de 2009 toma de posesión de Mons. Carlos Aguiar Retes como III Arzobispo de la Arquidiócesis de Tlalnepantla e impulsa con mucho vigor la tarea de los laicos en la Iglesia y en el mundo. El Consejo de Laicos toma una nueva fisonomía y se integran a él todos los líderes de movimientos laicales organizando Congresos para laicos sobre el papel del laico en el mundo actual,

sobre la vida y sobre la familia. Don Carlos Aguiar Retes distingue entre los laicos a los agentes de pastoral que trabajan en las estructuras internas de la pastoral de la Iglesia y a los laicos comprometidos con el mundo que realizan su vocación en medio de las estructuras seculares. Dicha distinción ha llevado a la creación de la Vicaría Episcopal para los Laicos en octubre de 2012, ocupada en el diálogo de la Iglesia con el mundo. La Vicaría desea en los terrenos gubernamentales, políticos, empresariales y académicos ayudar a vivir la vocación de los laicos, acompañándolos en su compromiso de la edificación del Reino de Dios, a través de la gestión de los asuntos temporales ordenándolos según Dios; aceptando el llamado de Dios para desempeñar su propia profesión incidiendo significativamente en la evangelización de la cultura, el trabajo, las ciencias, las artes, la política, los medios de comunicación y la economía, así como en el ámbito de la familia, la educación y la vida profesional, guiados siempre por el Espíritu Santo, a fin de realizar los ideales del Concilio Vaticano II, latentes ya desde su aparición en los distintos pasos del caminar de los laicos en la Arquidiócesis de Tlalnepantla… Allí están llamados por Dios, para que, desempeñando su propia profesión guiados por el espíritu evangélico, contribuyan a la santificación del mundo como desde dentro, a modo de fermento (Lumen Gentium 31).

religioso y lo cristiano son dos cosas fáciles de distinguir, pero no de separar, por lo que decíamos que ordinariamente se entrecruzan en la vida y porque ser cristiano es, también, ser religioso. Y digo esto sabiendo que en la actualidad hay quien afirma que fe y religión son cosas distintas y hasta contrapuestas. Con frecuencia a esta opinión suele unirse la descalificación de la religión. Recordemos que por religión no sólo se entiende el conjunto de creencias sino también las prácticas y la organización. Tener en cuenta la distinción entre lo religioso y lo cristiano es algo que se nos impone hoy si queremos hacer una pastoral lúcida y no perdernos

en ambigüedades. Por supuesto que no es para echar a nadie de la Iglesia ni para hacer una comunidad de puros; pero para hacer una predicación viva y adecuada y para administrar responsablemente los sacramentos, hay que tener en cuenta esa distinción. Nosotros queremos hacer cristianos y edificar una auténtica comunidad cristiana apoyada en la fe en Jesús, y no nos conformamos con una religiosidad indiferenciada, que puede ser muy digna de respeto, pero no es cristiana. No todos nuestros fieles van a llegar a esta meta, pero al menos nosotros debemos de ver las cosas claras y tener los objetivos definidos.

Cristiano-religioso contra religioso-cristiano Por: Alfonso Maya Trejo Llamamos piedra angular a la base o fundamento principal de algo. Jesús es, sin la menor duda, la piedra angular del cristianismo. No hay identidad cristiana sin una referencia explícita a Jesús, que es lo que verdaderamente define el ser cristiano. Nuestro tiempo, ha conocido una larga reflexión en torno al ser cristiano. La teología, la pastoral y la sociología han contribuido a este estudio y con ello, los rasgos característicos y diferenciales de lo cristiano han sido destacados. También, se ha aclarado que no es lo mismo cristiano que religioso, o si se quiere: que no es lo mismo fe que religión. Uno puede ser religioso, muy religioso, sin tener nada de cristiano. Esto en un sentido general es bien claro, puesto que un hindú o un mahometano puede ser una persona muy religiosa pero no cristiano. La cosa se complica más si

caemos en la cuenta de que muchas personas que se llaman cristianos, de cristianos tienen bien poco, aunque sean muy religiosas. No conviene confundir lo cristiano con lo religioso tanto a nivel de pensamiento como de praxis pastoral. En países en que la mayoría o casi la totalidad están bautizados y se llaman cristianos, la confusión es lo más frecuente y nadie se para a hacer distinciones. Uno puede creer en Dios y en la otra vida y tratar de dar un sentido espiritual a muchos momentos de su vida (los sacramentos) sin una referencia explícita a Jesús. Este, aunque se llame cristiano, no lo es. Es, sin embargo, un hombre religioso. En la vida las cosas no son tan claras y sencillas, y con frecuencia se cruzan y entremezclan, pero aun así la distinción se impone si queremos ser sinceros. Y no hacemos con ello ningún juicio de valor, sino de claridad y de verdad. Lo


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Año de la Fe

San Juan Diego, modelo de Fe Aniversario de Canonización de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin

Mensajero

La Fe y la Inteligencia Por: Pastoral Profética Arquidiócesis de Tlalnepantla

Por: Magdalena Ch. Sandoval Diócesis de Cuautitlán El pasado 31 de julio se cumplió el 11 Aniversario de la Canonización de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin siendo el primer santo indígena en el catálogo de los santos. El ahora beato (y en pocos meses santo) Juan Pablo II en su última visita a México, otorgó a la nación y al continente un santo humilde, sencillo, mensajero fiel de Nuestra Señora de Guadalupe. Así como San Juan Diego estamos llamados a dar a conocer la verdad, esa verdad que no cesamos de buscar, esa verdad que es la razón de nuestro existir esa verdad que la Virgen nos dejó, gracias a la disponibilidad de San Juan Diego, en la humilde Tilma de este hombre sereno, sabio, obediente, haciendo

un encuentro donde su voluntad está llena de esperanza, la cual nos da la fe para poder vivir en el amor, en su máximo Amor que es Jesucristo. Nosotros, como Diócesis de Cuautitlán, nos hemos esforzado en difundir su devoción. Nuestro Obispo Don Guillermo Ortiz Mondragón nos lo ha puesto como modelo de fe y nos ha encomendado a su intercesión. Debemos estar disponibles y no temer a nuestra misión y vocación como fieles ya que al estar bajo el manto de María nuestra Madre, ser dignificados por ella a través de su mensaje dirigido al macegual que brindó sus pies, su ánimo y su vida entera a dar a conocer el aliento de La Morenita, así nosotros debemos dar ese mismo mensaje a través de nuestra vida con la venerable intercesión de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin.

El motivo de creer no radica en el hecho de que las verdades reveladas aparezcan como verdaderas e inteligibles a la luz de nuestra razón natural. Creemos “a causa de la autoridad de Dios mismo que revela y que no puede engañarse ni engañarnos. Sin embargo, para que el homenaje de nuestra fe fuese conforme a la razón, Dios ha querido que los auxilios interiores del Espíritu Santo vayan acompañados de las pruebas exteriores de su revelación” (DS 3009). Los milagros de Cristo y de los santos (cf. Mc 16,20; Hch 2,4), las profecías, la propagación y la santidad de la Iglesia, su fecundidad y su estabilidad “son signos ciertos de la revelación, adaptados a la inteligencia de todos”, “motivos de credibilidad que muestran que el asentimiento de la fe no es en modo alguno un movimiento ciego del espíritu” (Cc. Vaticano I: DS 3008-10). La fe es cierta, más cierta que todo conocimiento humano, porque se funda en la Palabra misma de Dios, que no puede mentir. Ciertamente las verdades reveladas pueden parecer oscuras a la razón y a la experiencia humanas, pero “la certeza que da la luz divina es mayor que la que da la luz de la razón natural” (S. Tomás de Aquino, s.th. 2-2, 171,5, obj.3). "Diez mil dificultades no hacen una sola duda" (J.H. Newman, apol.). “La fe trata de comprender” (S. Anselmo, prosl. proem.). Es inherente a la fe que el creyente desee conocer mejor a aquél en quien ha puesto su fe, y com-

prender mejor lo que le ha sido revelado; un conocimiento más penetrante suscitará a su vez una fe mayor, cada vez más encendida de amor. La gracia de la fe abre “los ojos del corazón” (Ef 1,18) para una inteligencia viva de los contenidos de la Revelación, es decir, del conjunto del designio de Dios y de los misterios de la fe, de su conexión entre sí y con Cristo, centro del Misterio revelado. Ahora bien, “para que la inteligencia de la Revelación sea más profunda, el mismo Espíritu Santo perfecciona constantemente la fe por medio de sus dones” (DV 5). Así, según el adagio de S. Agustín (serm. 43,7,9), “creo para comprender y comprendo para creer mejor”.

La Fe y los Cambios Estructurales Por: José Luis Ramírez La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible. “Creo en Dios como un ciego cree en el sol, no porque lo ve, sino porque lo siente”. A eso nos llama el Año de la Fe. Sin embargo, que ¿hemos hecho algo para estar en sintonía con esa fe? La Escuela de Pastoral, llama a inscribirse a sus cursos, a formarse en la fe pero, ¿qué más hacemos los grupos parroquiales? Necesitamos difundir todo lo que hacemos, y para ello el empleo de los medios modernos de comunicación, es lo ideal. Ya hemos caminado y protestado por las calles de nuestra Diócesis de Nezahualcóyotl y las cosas sigues igual o peor. De ahí el llamado del papa Francisco a tener una Iglesia que se muestre y no metida en ella misma, “sin asomarse, sin mostrarse”. El Santo Padre ha llamado a defender “siempre” la vida, que es “un don de Dios” y “una garantía para el futuro de la

humanidad”. Porque, nos dice, “la vida debe ser defendida siempre, desde el vientre materno, reconocerla como un don de Dios y garantía del futuro de la humanidad”. Es decir, todo implica cambios en el lado espiritual, pero también material. Hoy el gobierno federal tiene en todos sus discursos la frase: impulsar cambios estructurales para hacer de México un país competitivo. Esta administración que subió al poder el año pasado lleno de expectativas y con cierto margen de confianza, no acaba de aterrizar esos “cambios estructurales”. Y los cambios no se ven porque no aterrizan en los bolsillos del pueblo, además los precios suben un día sí y otro día también, y ahora que se viene el inicio de clases, el Monte de Piedad está lleno. ¿Entonces dónde están los cambios prometidos? Volvemos a los tiempos del “gatopardismo”, es decir cambiar para que todo siga igual, los maestros de ello están en el poder.


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