Revista Semayor #19

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Contenido

Cuando la llama de la vida se apaga, una luz de esperanza se prende para continuar. Un momento tan doloroso y significativo como ĂŠste, dĂŠjelo en nuestras manos.


Editorial

Gustavo Isaza Escobar, pss - Rector

“…no me avergüenzo del evangelio, que es la fuerza de Dios para que se salve todo el que cree… porque en él se manifiesta la fuerza salvadora de Dios, a través de una fe en continuo crecimiento…” Rom. 1,16-17

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La Iglesia, “Madre y Maestra” peregrina en el mundo, en medio de” los gozos y esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo…” (GS1), sintiéndose solidaria con la humanidad, a la que sirve y por la que tiene su razón de ser, convirtiéndose en “sacramento de Cristo”, signo visible del amor de Dios, que se hace dinámico y actuante a todo ser humano abierto a la gracia divina, al acontecer de Dios en la historia concreta del hombre; continua llevando adelante la voluntad salvífica de Dios para con la humanidad.

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sta Iglesia se concretiza en una geografía, en una historia, en una cultura y comienza a hacerse “lugar teológico”, es decir, lugar donde acontece Dios, entrando en relación directa y existencial con los seres humanos para proponerles, a partir de lo que son en su realidad de creaturas, imagen y semejanza de Dios, un estilo de vida, una manera de ser y de obrar que responda a su propia naturaleza humana. Si comprendemos entonces a través de lo anteriormente anunciado la naturaleza misma de la Iglesia, entenderemos su misión salvífica, por la cual construye su identidad a través de las diversas épocas de la historia, manifestadas en la evangelización de seres humanos concretos en realidades humanas concretas. Es por ello que en el marco de los 50 años de la realización del Concilio Vaticano II y los 20 años del Catecismo de la Iglesia Católica, el Santo Padre Benedicto XVI ha querido celebrar un año de la fe y, en este marco celebrativo, convocar a un Sínodo de la Nueva Evangelización para la Transmisión de le Fe Cristiana.

Estos acontecimientos nos muestran cómo la Iglesia comprende que continuamente debe estar mirándose a sí misma, evaluando su ser y acontecer, revisando su relación con el mundo y la respuesta que debe dar continuamente a los desafíos que este le plantee. Hemos querido dedicarnos a mirar, desde las realidades pastorales de nuestra Arquidiócesis de Cali y la experiencia formativa del Seminario, cuya tarea es darle a esta Iglesia particular y a las demás Iglesias representadas aquí, los pastores que necesitan estos nuevos areópagos, capaces de responder a los desafíos planteados por la realidad que está necesitada de esperanza y de nuevas razones para creer en la posibilidad de un mundo mejor. Los artículos aquí ofrecidos con sencillez, pero no sin profundidad, son fruto de realidades pensadas y vividas por laicos, sacerdotes y obispos, que no son ajenos a la realidad que describen y que los convierte en actores comprometidos con su dinamismo y responsabilidad que les compete, pues son conscientes que la pluma es para plasmar preocupaciones, visiones, compromisos, para sembrar inquietudes, con-

“Con humildad los invito a conocer nuestro trabajo, comprometido con la formación de unas generaciones nuevas que requieren de mayor atención y esfuerzo”

frontar y comprometer al lector dependiendo de su competencia y responsabilidad. Sumerjámonos entonces en ellos, tratando de descubrir en la educación, en la evangelización, en la celebración de la fe, en la familia, en la confrontación de la doctrina social cristiana con la economía y la política, en el mundo empresarial, en los medios de comunicación, en la ubicación geográfica y social de las comunidades eclesiales, ubicadas por zonas, con sus respectivas fortalezas y debilidades; los desafíos concretos a confrontar en esta nueva etapa de la historia, que nos debe preocupar a todos y llevar a un compromiso, sin buscar culpables, con una Nueva Evangelización, enfocada a una nueva manera de transmitir la fe, de acuerdo al ser humano que está gestando el mundo de hoy. Esperamos que este ejercicio pastoral aquí plasmado ayude a comprender a nuestros lectores, que el Seminario se preocupa por vivir en los servicios de la pastoral en las parroquias del fin de semana, en la misión de fin de año y en el año de pastoral de los seminaristas que terminan primero de Teología; formando pastores no de espaldas a la realidad, sino conscientes y comprometidos con ella. Buscamos a través de la formación Filosófica y Teológica, que los candidatos aprendan a descubrir, mirar, confrontar y comprometerse con la realidad. Sería ingenuo de nuestra parte enseñar una teología meramente conceptual, desfasada de contextos existenciales, cuando hacer teología es dejar acontecer a Dios en la realidad y la historia, dejar hablar a Dios en la ciudad y a través de las situaciones que viven las comunidades eclesiales. Ningún seminario en estos momentos puede estar en otra dinámica distinta de ésta. Somos conscientes que formamos pastores y sabemos la gravedad que conlleva dicho compromiso. Invito a los hermanos y hermanas que piensan todavía esto, que se acerquen al Seminario y conozcan los esfuerzos que hacemos por responder a las necesidades de la Iglesia y a los desafíos del mundo. Con humildad los invito a conocer nuestro trabajo, comprometido con la formación de unas generaciones nuevas que requieren de mayor atención y esfuerzo, al igual que los imperativos que nos impone la realidad, que es deshumanizante. Contamos con las vocaciones que Dios nos regala e intentamos responder a nuestra tarea formativa de la mejor manera posible, siendo fieles a la doctrina de fe, heredada de la revelación divina, al magisterio de la Iglesia, a las problemáticas sociales de hoy y a las necesidades concretas de los seres humanos. Dios los bendiga y que esta revista se convierta en un medio de interacción eclesial y de comunión de vida. 

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El Pastor nos Habla

Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía - Arzobispo de Cali

en ella, es ya un trascenderse a sí mismo, una apuesta por la vida, un descubrimiento y retorno al “Amor primero” (Ap 2,4;1Jn 4,19), el de Dios creador y redentor. La vida que supera a la muerte es la que se experimenta en el acto de creer. “Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es Hijo de Dios?” (1Jn5,4-5). Creer es la respuesta a saberse amado. Y no puede ser sino respuesta de amor. Creer es confiarme a Quien dio su vida por mí: “la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gal 2,20). Creer para vivir, pasando de estar vivo a “tener vida eterna” en Jesús, vida que se absorbe a la muerte: “el que vive y cree en mí, no morirá jamás” ( Jn 11,26). La Vida Eterna se convierte en fuente, camino, luz y meta de la vida temporal del creyente y de la Iglesia. Desde ella se transforma el sentido de la vida humana y de la historia colectiva.

CREER PARA VIVIR

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Ensombrecida y sometida por la muerte, la voluntad de vivir se convierte en instinto ciego de supervivencia, en competencia impredecible por el poder, el tener, el saber y el placer. La razón, la ciencia y la tecnología podrán darle a la vida humana y al mundo material grandes niveles de desarrollo y de bienestar, pero el vacío de vida que se siente en la conciencia de las personas y en la cultura colectiva, será siempre una amenaza a la sostenibilidad de la existencia humana, de la historia y del planeta mismo.

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ún en países de elevado desarrollo e inclusión social, los índices de suicidio y de degradación humana son alarmantes. La muerte de la cultura, a causa de este vacío interior, termina arrastrando a las sociedades hacia la cultura de la muerte, con sus más atroces manifestaciones. Por eso, el primer desafío que enfrenta hoy la humanidad es el de trascender a la muerte y reencontrar el sentido global de la existencia humana, incluida su finitud y vulnerabilidad. Creer, esperar y amar serán siempre una exigencia profunda a la inteli-

gencia y al corazón de la humanidad. Mucho más cuando dramas como la violencia, la depredación ambiental, la degradación de las personas y de sus entornos sociales, cuestionan los cimientos de la conciencia y de la libertad, de la cultura y los modelos sociales de que hacemos parte. La vida humana, la vida como esencia interior de la existencia, es el primero y principal desafío a nuestra conciencia de creyentes, en este AÑO DE LA FE. Creer, ese acto personal mediante el cual una persona se entrega a otra, movida por la confianza que esa otra persona ha despertado

“Creer, esperar y amar serán siempre una exigencia profunda a la inteligencia y al corazón de la humanidad”

Situados en una realidad como la nuestra, necesitamos entonces pasar de esta fe religiosa, centrada en aceptar que hay un ser supremo, un creador, conocido a través de una tradición eclesial, a una fe cristiana, centrada en el encuentro con la persona de Jesús y en la vida que surge de la relación personal con Él. Jesús es Dios hecho hombre para hacerse contemporáneo de cada ser humano y para hacer de cada ser humano un prójimo de sus semejantes. La fe religiosa se hace fe cristiana cuando irrumpen en nuestro corazón, por la persona de Cristo Resucitado, el amor a Dios, a sí mismo y al prójimo. No es un amor voluntarista, sino comunicado: “como Yo los he amado”, “como se ama uno a sí mismo”, “hasta amar a quienes los odian”, “hasta dar la vida por los demás”. Pasar de una fe religiosa a una fe cristiana, confrontar la tendencia cultural a la privatización de la fe, liberar la fe del individualismo que la ata a la satisfacción de necesidades y sensaciones (salud, maleficios, posesiones, obsesiones, prosperidad, éxito, milagros, fenómenos, apariciones), rehacer el vínculo fundante de la fe con La Palabra (“fides ex auditu”) y con la comunidad discipular, asumir explícitamente al pobre como lugar de encuentro con Jesús, lograr la unión entre la dimensión eclesial, misionera y social de la fe, constituyen retos y desafíos en los que podremos profundizar durante este año. 

“¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es Hijo de Dios?” (1 Jn5, 4-5). ”

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Obispo Invitado

Monseñor Iván Antonio Marín López Arzobispo de Popayán

LA VISITA AD LIMINA La Visita es un encuentro de fe, de amistad, de fraternidad, de comunión; es fuente de muchas gracias y bendiciones para toda la comunidad eclesial. No es sólo la visita de un Obispo al Papa, es la visita de un grupo, de un colegio de Obispos al Papa, a la Sede de Pedro.

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demás de una larga preparación espiritual y material con toda la comunidad diocesana, se envía con suficiente antelación un informe muy completo y detallado de la vida de la Iglesia diocesana que contiene 23 capítulos, es un informe escrito que expone la realidad y demuestra el espíritu y la vitalidad de la Iglesia y también sus retos y desafíos más apremiantes. Esta preparación es muy importante pues es toda la diócesis con su Obispo a la cabeza que ora, reflexiona, se evalúa y se prepara para el encuentro con el Papa, Sucesor de Pedro a quien Cristo encomendó regir todo el rebaño. Viajar a Roma con este espíritu es ciertamente un acontecimiento espiritual y pastoral, es una bella peregrinación que se realiza en tres momentos:

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1. Ante todo la peregrinación a la tumba de los Apóstoles Pedro y Pablo, que indica la referencia a la única fe, de la cual ambos dieron testimonio en Roma con su martirio. Visitar la tumba y venerar las reliquias de San Pedro, el primer Papa, a quien el Señor le dejó la tarea de confirmar en la fe a los apóstoles y animar la Iglesia universal, es un contacto espiritual de especial significación para el Obispo. Visitar la tumba de San Pablo y orar allí con los demás Obispos recarga el espíritu y fortalece el empeño y la ur-

gencia misionera de la Iglesia. 2. El encuentro personal con el sucesor de Pedro, el Papa, está en íntima correlación con el primer momento. Este encuentro tiene una gran fuerza espiritual, pues se trata de fortalecer y consolidar la comunión de toda la Iglesia, que asegura la circulación de la gracia divina en todo el cuerpo místico de Cristo; es como la sangre y el impulso vital que va del corazón a todos los miembros y de ellos vuelve al corazón. Esto se hace más manifiesto en “la celebración eucarística de los Obispos con el Papa. En efecto, cada Eucaristía se celebra en comunión con el propio Obispo, con el Romano Pontífice y con el Colegio Episcopal y, a través de ellos, con los fieles de cada Iglesia particular y de toda la Iglesia, de modo que la Iglesia universal está presente en la particular y ésta se inserta, junto con las demás Iglesias particulares, en la comunión de la Iglesia universal.” (Cf Pastores Gregis). En esta dimensión se sitúa la identidad de la Iglesia de Cristo, pues “Ya desde los primeros siglos la referencia última de la comunión está en la Iglesia de Roma, donde Pedro y Pablo dieron su testimonio de fe. En efecto, por su posición preeminente, es necesario que cada una de las Iglesias concuerde con ella, porque es la garantía última de la integridad de la tradición transmitida

por los apóstoles. La Iglesia de Roma preside la comunión universal en la caridad, tutela las legítimas diversidades y, al mismo tiempo, vigila para que la particularidad no sólo no dañe a la unidad, sino que la sirva.” (Cf Pastores Gregis). 3. El tercer aspecto de la visita ad limina, nos dice Pastores Gregis, es el encuentro con los responsables de los Dicasterios de la Curia romana. Tratando con ellos, los Obispos tienen un contacto directo con los argumentos especializados de toda la actividad de la Iglesia y también con los problemas que competen a cada Dicasterio, siendo de este modo introducidos en los diversos aspectos de la común solicitud pastoral. La mente y el corazón del Obispo no quedan limitados a los asuntos diocesanos sino que juntos y en comunión con los demás Obispos y subordinado al Papa se preocupa por la Iglesia universal. A este respecto, los Padres sinodales pidieron que, en el contexto del conocimiento y confianza mutua, fueran más frecuentes las relaciones entre Obispos, individualmente o unidos en las Conferencias episcopales, y los Dicasterios de la Curia romana, de manera que éstos, informados directamente de los problemas concretos de las Iglesias, puedan desempeñar mejor su servicio universal. 

“Viajar a Roma con este espíritu es ciertamente un acontecimiento espiritual y pastoral, es una bella peregrinación”

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Nuestro querido Instituto Arquidiocesano para la familia abre sus brazos a nuevos programas que creo responden a las necesidades de los nuevos tiempos, uno de ellos, que es para mí grato subrayar, es COURAGE, que es el apostolado de la Iglesia Católica para personas con atracción hacia el mismo sexo. Lo mismo que el ministerio de personas divorciadas, este trabajo es un reto arquidiocesano y magisterial, para que cada uno vea en estos procesos una manera concreta de responder a la pregunta que el mundo nos hace: ¿qué hace la Arquidiócesis por la familia, el matrimonio y la defensa de la vida?

Director Instituto Arquidiocesano para la Familia Pbro. Luis Felipe Alvarado Camargo

FAMILIA Y NUEVA EVANGELIZACIÓN

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Esta reflexión está enmarcada en una gran preocupación de la Iglesia por el tema de la familia, por esto quisiera narrar mi experiencia en la visita a Europa y la asistencia a los congresos de familia que no son de uso privado sino que hacen parte de un compartir de realidades.

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n el último Congreso Internacional de Familias en Madrid (2012) pude constatar en la interacción y el compartir con diferentes culturas, la gran preocupación de movimientos internacionales de legitimar la protección de la familia, del matrimonio y la defensa de la vida. (Ver recuadro) La familia es para la Iglesia una fuente y objeto de evangelización, por tanto no se puede desconocer las nuevas realidades y los nuevos tópicos familiares, que involucran frontales ataques contra el modelo de familia nuclear que propone los procesos de fe desde la Sagrada Escritura y el Magisterio. Los invito a leer en su totalidad la llamada Declaración de Madrid que es totalmente coincidente con la protección y la defensa de la familia, el matrimonio y la defensa de la vida. La evangelización no puede sofocar los nuevos retos que impone la realidad, no podemos meternos en una capsula moral, sino que debemos alumbrar e interpretar desde la fe las nuevas realidades. El acercamiento evangelizador

debe ser audaz, como lo dice el Santo Padre, pero es una audacia que no es excluyente, sino que entra al conocimiento de nuevas realidades y sin negociar la verdad entra en diálogo con nuevas formas de concebir hoy los procesos de interacción familiar; hoy por ejemplo se habla de familias mono parentales, homo parentales, nuevos conceptos que incluso han ascendido a las estructuraciones jurídicas y legales de los Estados. Desde la primera evangelización, la transmisión de la fe en el transcurso de las generaciones, ha encontrado un lugar natural en la familia. La transmisión de los signos de la fe, la comunicación de las primeras verdades, la educación en la oración, el testimonio de los frutos del amor, han sido infundidos en la vida de los niños y adolescentes en el contexto del cuidado que toda familia reserva al crecimiento de sus pequeños. No se puede pensar en una Nueva Evangelización sin sentirnos responsables del anuncio del Evangelio a las familias y sin ayudarles en la tarea educativa.

“No se puede pensar en una Nueva Evangelización sin sentirnos responsables del anuncio del Evangelio a las familias y sin ayudarles en la tarea educativa”

En cabeza del señor Arzobispo, apostamos todo lo que somos y tenemos por esta causa eminentemente evangelizadora y generamos procesos articulados con las otras disciplinas, para que este instituto sea reconocido como una entidad promotora y gestora de proyectos, PARA LA DEFENSA DE LA FAMILIA, EL MATRIMONIO Y LA VIDA. Desde el Instituto Arquidiocesano para la Familia decimos, con la Iglesia Universal y el Sínodo de Nueva Evangelización que, “No ocultamos el hecho de que hoy la familia, que se constituye con el matrimonio de un hombre y una mujer que los hace «una sola carne» (Mt 19, 6) abierta a la vida, está atra-

vesada por todas partes por factores de crisis, rodeada de modelos de vida que la penalizan, olvidada de las políticas del estado y de la sociedad, de la cual es célula fundamental, no siempre respetada en sus ritmos ni sostenida en sus compromisos por parte de las propias comunidades eclesiales. Precisamente por esto, nos vemos impulsados a afirmar que tenemos que desarrollar un especial cuidado por la familia y por su misión en la sociedad y en la Iglesia, creando itinerarios específicos de acompañamiento antes y después del matrimonio”. El Magisterio de la Iglesia de América Latina a través del Documento de Aparecida, nos propone una vez más, que el trabajo pastoral en favor de la familia es uno de los ejes transversales de toda acción pastoral, diocesana o parroquial. Por eso, invitamos a los hermanos sacerdotes, pastores de comunidades parroquiales, para que generen procesos de formación sistemáticos y orgánicos para poder evangelizar y acompañar a los matrimonios y familias en todas las etapas y situaciones de su vida. Por último quiero expresar mi gratitud a tantos esposos y familias cristianas que con su testimonio continúan mostrando al mundo una experiencia de comunión y de servicio que es semilla de una sociedad más fraterna y pacífica. 

Apartes de la declaración de Madrid 2012 El VI Congreso Mundial de Familias aprueba un conjunto de principios para crear un entorno cultural y político que sea compatible con la vida, la libertad y la esperanza para el futuro: • Afirmamos que la familia natural, no el individuo, es la unidad fundamental de la sociedad. • Afirmamos que la familia natural es la unión de un hombre y una mujer a través del matrimonio creada con el fin de compartir el amor y la alegría, engendrar niños, proveer su educación moral, construir una economía doméstica, ofrecer seguridad en tiempos de crisis y unir a las generaciones. • Afirmamos que la familia natural es un elemento fijo del orden creado, arraigado en la naturaleza humana. La familia natural no puede convertirse en una realidad de nueva creación, ni puede ser re-definida por los entusiastas de la ingeniería social. • Afirmamos que la familia natural es el sistema familiar ideal y verdadero. Si bien reconocemos múltiples situaciones de hecho, los otros “tipos de familia” adolecen de alguna carencia o son meras invenciones del Estado. • Afirmamos que el vínculo sexual auténtico es la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, el único abierto a la natural y responsable creación de una nueva vida.

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Formador Seminario Mayor

Pbro. Édison Marín Triviño

za, nuestra actividad y nuestra relación con nuestros hermanos. La experiencia nos demuestra que cuando en una asamblea se celebra bien, aquellas personas tienen una auténtica experiencia de Dios y por ende, un querer anunciar lo que han celebrado. El misterio de la Liturgia, celebrada y vivida nos ayuda a entrar más en comunión con Dios, restaura nuestra relación. Es así como en algún momento de nuestras vidas, nuestro corazón se adhiere tanto al de la Iglesia, así como ella está adherida al de Cristo y Éste al del Padre por el Espíritu. Entonces el amor del que es Amor, se derrama sobre toda la Iglesia, y es aquí donde podemos hablar de una verdadera Liturgia evangelizadora.

LOS NUEVOS ESCENARIOS EN LA LITURGIA

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«La liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde emana toda su fuerza». (CV II, SC N° 10)

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n este artículo, más que hablar de escenarios en la liturgia, hablaré de la liturgia como el gran escenario en el proceso de evangelización. Lo primero que hay que decir, es que podemos reunirnos para planear todo un Año Litúrgico y en cuanto a lo que él compete; podemos participar de cursos, conferencias, retiros espirituales, encuentros de cualquier índole; podemos hacer reflexiones filosóficas, teológicas, más aún, tener procesos de evangelización; podemos ser Sacerdotes, Laicos, Diáconos, Obispos, pertenecer a uno u otro movimiento eclesial, pertenecer a una u otra Iglesia cristiana; pero el misterio de la evangelización lo haremos nuestro, sólo en el momento en el que nuestra vida sea tocada, transformada por nuestro Señor Jesús. Es necesario que estemos habitados por Aquel que es Misericordia, para que así mismo, lo sigamos y lo experimentemos en todos nuestros hermanos. Este proceso de evangelización es precisamente el que hemos conocido a lo largo de toda la historia; partiendo

de algunos textos bíblicos, encontramos por ejemplo el caso de la suegra de Pedro «Le tocó la mano y la fiebre la dejó; y se levantó y se puso a servirle» (Mt 8,15), el de los dos ciegos «Entonces les tocó los ojos diciendo: “según la fe que tienen, que se cumpla”. Cuando salieron, hablaron de Él por toda aquella región» (Mt 9, 29.31). Tenemos también el caso del ciego Bartimeo «Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: “Jesús, Hijo de David, ten compasión de mi”. Jesús mandó a llamarlo. Echó a un lado el manto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: “Anda, tu fe te ha curado”. Al momento recobró la vista, y lo siguió por el camino» (cf. Mc 10,47ss). Tenemos también ejemplos como el de san Agustín, san Francisco de Asís, entre otros u otras, que se han dejado «tocar» por nuestro Señor y han hecho de sus vidas un escenario de evangelización. Ahora bien, este proceso de evangelización se empieza a gestar en una Liturgia viva que comienza precisamente a vivificarnos, habitando en todo nuestro ser, penetrando toda nuestra naturale-

«es necesario redescubrir cada vez más la urgencia y la belleza de anunciar la Palabra para que llegue el reino de Dios, predicado por Cristo mismo».

Hoy por hoy se nos presenta este reto de evangelización o de reevangelización. No ha sido fácil, pero podemos decir que gracias a Dios hemos contado con el pensar y el actuar de grandes personajes dentro de este proceso a través de la Liturgia. Empezando por nuestros Padres en la fe, y siguiendo con algunos personajes que durante los siglos XIX y XX, pusieron la semilla para que se diera esa gran «revolución» litúrgica: Antonio Rosmini, (1797-1854), Dom Prosper Guéranger (1805-1875), Lamber Beauduin (1873-1960). También tenemos al Cardenal Mercier (1851-

1926), Dom Odo Casel (1886-1948), Romano Guardini (1885-1968) y claro está, nuestro Sumo Pontífice Pío XII con su encíclica Mediator Dei. El Concilio Vaticano II, con su Constitución Sacrosanctum Concilium dio cumplida respuesta a las aspiraciones que los promotores de la renovación litúrgica venían gestando desde hacía más de medio siglo. Pero no es sólo rescatar la labor de estas personas que han hecho suya esta liturgia evangelizadora, por eso quiero hacer también mención del trabajo apostólico y litúrgico de nuestro Arzobispo Emérito Juan Francisco Sarasti Jaramillo, quien en su ejercicio pastoral de nuestra Arquidiócesis, se destacó y se destaca entre otras cosas, por ser un gran liturgo llevándolo a ser un buen liturgista y, por esta misma razón, Presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia. En este momento y mirando al futuro, veo que tenemos unos retos, y el más urgente se sitúa en el terreno de la mistagogía. Es necesario, indispensable proseguir incansablemente la formación litúrgica de los responsables de las diferentes comunidades y de todo el pueblo fiel. Porque no es tenerla como «un instrumento de trabajo», no es reducirla sólo a una intervención ministerial, o querer ganar

por ella protagonismos diversos. No podemos quedarnos sólo en el exterior dejando de lado la dimensión teológica, es decir, no podemos separar la ritualidad de su contenido teológico. A veces hacemos de la Liturgia de la Iglesia mi Liturgia, mi celebración. Cuestionamos todo, tergiversamos todo, olvidándonos del Autor principal. Ya lo decía Jean Corbon en su libro Liturgia Fontal: «Antes de cuestionarlo todo, volvamos al Misterio; antes de problematizar, aprendamos a contemplar. Las cuestiones fecundas de la misión se revelan y se resuelven en la unidad del Misterio». Cabe anotar que en este Año de la Fe, nuestro Sumo pontífice Benedicto XVI nos invita, a través del libro La Alegría de la Fe, a que «es necesario redescubrir cada vez más la urgencia y la belleza de anunciar la Palabra para que llegue el reino de Dios, predicado por Cristo mismo». Esa Palabra hecha carne, tiene su manantial en las celebraciones litúrgicas. El cristiano nace de la liturgia y la vida cristiana crece bebiendo de la fuente de la liturgia. Vaticano II lo resume perfectamente con la expresión con la cual empecé este artículo y con la cual termino: « La liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde emana toda su fuerza». 

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Nuevos Aeropagos para la Evangelización Pbro. Rafael Ángel Rodríguez Rincón

pertenencia, relación, espacio vital y hogar son cada vez más complejos”.

La Nueva Evangelización en el Oriente de Cali

La preocupación de la Iglesia por hacer presencia en cada rincón de nuestros barrios, de nuestras ciudades, por hacer presencia en el corazón de cada persona, es lo que permite tener una mirada esperanzadora, evangélica, a fin de ver en la cultura urbana de nuestro tiempo un reto y una oportunidad para no vivir como profesionales de lo religioso, hablando de memoria, llenos de discursos faltos de vida, faltos de entrega testimonial, presentado un Evangelio adulterado y produciendo incertidumbre, miedo y hasta desequilibrio mental.

“Nuestra fidelidad al Evangelio nos exige proclamar en todos los areópagos públicos y privados del mundo de hoy, y desde todas las instancias de la vida y misión de la Iglesia, la verdad sobre el ser humano y la dignidad de toda persona humana” (DA 390).

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a tarea fundamental de la Iglesia es Evangelizar. El mandato del Señor a sus discípulos: “Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes…” (Mt 28,19), nos pide fidelidad y entrega generosa y alegre para hacer de nuestra Zona Pastoral del Oriente lugar de encuentro redentor y signo de la Nueva Evangelización que ha de llevar al ser humano a vivir profundamente su condición de creatura, de persona amada entrañablemente por Dios.

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La realidad compleja de la Zona, la situación de marginados que tantas personas experimentan por vivir en esta parte de la ciudad y la mirada desconfiada sobre nuestra gente por quienes no han caminado por estas calles sedientas de justicia, de solidaridad, de humanismo, hacen del Oriente un terreno abonado para vivir el Evangelio con sentido de verdaderos discípulos del Señor ya que aquí, en medio de dificultades y situaciones inhumanas, también camina el Reino de Dios, se

hace presente el Espíritu del Señor que unge para anunciar la Buena Nueva y transformar la realidad: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracias del Señor” (Lc 4, 18-19). Nuestros barrios se fueron conformando con personas venidas de otras partes del país y es así como el fenómeno de la migración caracteriza nuestra realidad y nos recuerda que las grandes ciudades de nuestro país se han ido conformando con la llegada de personas que huyendo de la violencia o buscando un mejor estilo de vida, forjaron una nueva cultura, una nueva ciudad, casi siempre en la periferia. Todo esto implica desarraigo, choques en todos los aspectos de la vida (sociales, humanos, religiosos, culturales, económicos, sicológicos, etc.), se viven

las desigualdades que agudizan la situación y producen tragedias que se suceden unas tras otras. Esta situación permite que muchas de nuestras familias se vean afectadas por las fuerzas destructoras del mal, porque a partir de las necesidades de nuestra gente y de manera especial de los jóvenes, los hilos invisibles de las mafias del crimen organizado, micro tráfico, trata de personas y todo aquello que atenta contra la dignidad de la persona, encuentren en ellos y ellas, material humano para la realización de sus macabros planes. En el número 58 del documento conclusivo de Aparecida se nos recuerda que “La cultura urbana es híbrida, dinámica y cambiante, pues amalgama múltiples formas, valores y estilos de vida, y afecta a todas las colectividades. La cultura suburbana es fruto de grandes migraciones de población en su mayoría pobre, que se estableció alrededor de las ciudades en los cinturones de miseria. En estas culturas, los problemas de identidad y

“se viven las desigualdades que agudizan la situación y producen tragedias que se suceden unas tras otras”

Es aquí donde la Nueva Evangelización está llamada a intervenir como medio transformador y acción eficaz de la oferta de la salvación que Nuestro Señor Jesucristo ha traído para todos y que encuentra eco en esta zona de la ciudad, en esta franja con areópagos que piden evangelizadores dispuestos a ir ligeros de equipaje y dispuestos a evangelizar en fidelidad al Evangelio y al Espíritu del Señor, fidelidad a la dignidad de cada persona y de cada comunidad … las familias, la niñez, la juventud, las pandillas, los pobres, las culturas raciales, los centros deportivos, los colegios, el mundo del trabajo, los grupos de salsa, las madres comunitarias …se nos presentan como areópagos en donde como San Pablo ha de resonar una palabra capaz de abrir camino de vida, de justicia, de verdad, de solidaridad, paz, de reconstrucción del ser humano y de nuestros barrios.Porque creo que por nuestras calles manchadas por la sangre de tantas personas, marcadas por los rostros desfigurados que han dejado la violencia, los vicios, la prostitución, la injusticia, el desempleo, la exclusión, también caminan discípulos y discípulas de Jesucristo con el rostro lleno de esperanza, con entrega redentora que se nos convierten en lugares, tiendas de encuentro con Dios. Esto es lo que hace apasionante entrar en cada areópago, en cada escenario, toda

esta riqueza de Reino de Dios y olor a Evangelio es lo que nos hace repetir con los Obispos reunidos en Aparecida: “Conocer a Jesucristo por la fe es nuestro gozo; seguirlo es una gracia, y transmitir este tesoro a los demás es un encargo que el Señor, al llamarnos y elegirnos, nos ha confiado. Con los ojos iluminados por la luz de Jesucristo resucitado podemos y queremos contemplar al mundo, a la historia, a nuestros pueblos… y a cada una de sus personas” (DA 18). Contemplar y formar discípulos a la manera de Jesús, con la mirada de Jesús “ … Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: “Les digo de verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos …” (Mc 12, 41-44), desde la riqueza de los excluidos, desde la Escuela del Evangelio, desde el caminar profético de la Iglesia que peregrina en Cali podremos hacer de la Nueva Evangelización una misión que permita escuchar a Dios en la ciudad, en los nuevos escenarios que están fuera de los templos. Entrar en esos nuevos escenarios es un desafío grande hoy y no podemos desaprovechar este momento histórico para formar líderes cristianos, hombres y mujeres que quieran tomarse en serio la vida cristiana. En este camino, no podemos pretender estar solos, es necesaria la participación del Estado, los medios de comunicación social, los programas magníficos del SENA, los programas educativos y sociales de la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas, la empresa privada llamada a abrir fuentes de trabajo (qué doloroso escuchar cuando alguien comenta que le rechazaron su hoja de vida por vivir en ciertos sitios de nuestro Oriente esperanzador), las universidades tendrían que ser más atrevidas para invertir y comprometerse con esta parte de la ciudad. Todos estos actores de la ciudad se convierten en objetos y sujetos de la Nueva Evangelización ya que a través de ellos pasa toda la responsabilidad del desarrollo del municipio. 

“La preocupación de la Iglesia por hacer presencia en cada rincón de nuestros barrios, de nuestras ciudades, por hacer presencia en el corazón de cada persona”

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Docente Invitado Dr. Juan Diego Castrillón Cordovez Profesor de la Universidad Autónoma de Occidente - Cali

LA UNIVERSIDAD Y LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

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El Papa Benedicto XVI ha formulado una invitación a una Nueva Evangelización dentro y fuera de la Iglesia. Es una invitación abierta a una auténtica y renovada conversión de los cristianos para asumir la fe con alegría y comunicarla a toda criatura. Esta convocatoria es el evento inaugural de la celebración de los 50 años del Concilio Ecuménico Vaticano II, que desde 1962 reunió a las autoridades eclesiásticas para responder a las demandas de los nuevos tiempos.

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ste llamado que hace el Papa Benedicto XVI a la Nueva Evangelización puede entenderse a la conversión en el seno de instituciones, como la familia, la escuela, la universidad, en línea de continuidad con lo fundamental, la comunión de amor en el camino de vida verdadera, que trasciende fronteras, lenguas, ideologías, historias particulares. Sobre esta materia el Seminario Mayor de Cali invita aquí a una reflexión de distintos estamentos. ¿Desde la fe, cómo evangelizar el mundo universitario? Un principio e ideal para esta prédica es el reconocimiento no sólo del valor del mensaje sino de la singularidad de quien va a ser dirigida la prédica, en este caso la Universidad. Se requiere asumir en su complejidad histórica el mundo universitario, considerando el espíritu originario que lo hizo posible, asociado al sentido de universalidad, que incluye la opción de articular la inteligencia con la fe. Para sentar “cátedra” al lado de las “ca-

tedrales” y los monasterios, para fortalecer la unidad en la diversidad y la diversidad en la unidad, para propiciar las lecciones, las “lectiones”, la discusión abierta, las “questiones”, las teorías articuladas en “summas”, la universidad emergió con el soporte de la inteligencia. Esto ocurrió en los inicios del segundo milenio, en un mundo medieval fracturado por las rivalidades religiosas y políticas, aterrorizado por el anuncio del fin de los tiempos, que se enfrentó a un sentimiento apocalíptico, conocido como milenarismo. Entonces surgió una nueva institución, la Universidad, como “instrumentum laboris” de unidad, de comunión de amor en el saber. El término “universitas” se refería originariamente a la totalidad de unidades que constituían una cosa. También se aplicaba el término a una asociación de personas dedicadas al oficio de enseñar. Luego se entendió a la Universidad como institución generadora del saber, en ejercicio de la autonomía docente, en particular desde el siglo XIII, con el Papa Gregorio IX en la Bula "Parens Sciencitiarum". Como puede verificarse hoy fácilmente a través de buscadores en la web, desde esta bula se formalizó el derecho de los profesores para realizar regulaciones sobre los modos y tiempos de proponer lecturas y debates. En esta Bula se plantea que la ciudad de Paris es madre de las cien-

…surgió una nueva institución, la Universidad, como “instrumentum laboris” de unidad, de comunión de amor en el saber.»

cias, y la Universidad de París es el Alma mater, en el sentido de engendrar y transformar al hombre por obra de la ciencia y el saber. Es evidente que este carisma fundacional de las universidades aún sigue latente en su evolución histórica. En este contexto de llamado a una Nueva Evangelización que incluya a las universidades se pueden enunciar al menos dos retos, a modo de llamados a la conversión, susceptibles de leerse en clave de fe: 1. El signo cristiano para la universidad contemporánea es posible evidenciarlo en la insistencia en la búsqueda del diálogo de saberes, hoy llamado también interdisciplinariedad, como valor constitutivo. Es el tema del respeto a la diferencia y a la diversidad, en la unidad, especialmente en una desbordada cultura individualista, desconocedora de la necesidad de la comunión de la sociedad desde unos mismos principios, olvidada del sentido del valor de las cosas y exaltada por el valor nominal, especulativo del dinero, relativista, con limitadas referencias a una ética del trabajo duro, compartida por todos, ignorante de un sentido de trascendencia espiritual. 2. La impronta cristiana en la universidad debe advertirse en segundo lugar, en la insistencia en un ser y un saber al servicio de una vocación universal a la paz, es decir, la tranquilidad y a la felicidad dentro del orden. Es el tema de la apertura universitaria, de la inclusión a grandes sectores de la población, llamada al ejercicio calificado de habilidades y destrezas frente a prácticas seculares de exclusión. Todos estamos llamados a contribuir al bien común, y para ello todos y cada uno requerimos tener no sólo posibilidades en abstracto sino condiciones concretas de posibilidad para responder a ellas. Es ésta una alternativa para una sociedad como la nuestra, con abismales diferencias sociales y económicas que dificultan el logro del bienestar, inclusive en el nivel mínimo que debiera ostentar la condición humana. En conclusión, el llamado que hace el Papa Benedicto XVI a la Nueva Evangelización es también una convocatoria para fortalecer la unidad en lo fundamental, el amor en medio de la diversidad cultural y para transmitir a las nuevas generaciones la fe “universal” en su sentido originario etimológico, es decir, católica, en cuanto llamado a todos y cada uno a la beatitud, es decir, la felicidad, donde el logro del bien común es también un distintivo. Esta conversión, o “transformatio”, como también le llamaba Aurelio Agustín de Hipona, puede plantearse si se tiene en cuenta que la Universidad está signada desde sus orígenes a la vocación universal a la salvación, a la sanidad, a la salud integral, de cuerpo y alma, de todos y cada uno en medio de sus diferencias, que en clave cristiana se propicia a inspirarla y centrarla en la figura de Jesucristo. 

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Fotografía tomada el 19 de Enero de 2013 junto al árbol que sembró el Papa Juan Pablo II en su visita al Seminario en el año de 1986.


más activo y participativo por parte del estudiante. Es este aspecto se puede notar una cierta democratización de la educación en cuanto que el conocimiento ya no es privilegio de unas pocas élites o grupos sociales específicos, cuyos medios económicos y políticos les posibilitaban el acceso al conocimiento, sobre todo en el ámbito de la educación superior y con ello poseer una cierta ventaja social sobre el resto de los conglomerados sociales, sino que tal acceso se ha hecho más posible para las clases menos favorecidas de la sociedad.

Seminarista Invitado

Diego Fernando Guzmán Ruiz - III Teología - Licenciado en Ciencias Sociales

AULA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN UNA ALIANZA FORMIDABLE EN EL RETO DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

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No deja de ser fascinante cómo el mundo de nuestro tiempo nos sorprende con el adelanto de la técnica y sus múltiples aplicaciones en los diferentes campos de la vida del ser humano. La educación no es ajena a estos avances y por eso ya es común para todos nosotros encontrar en muchos de los centros de formación, escuelas, colegios, universidades e incluso en nuestro seminario, elementos tecnológicos que se han convertido en herramientas importantes para el desarrollo de los procesos educativos de miles de jóvenes estudiantes con deseos de formarse en una profesión y con ello entrar al competido mercado laboral de nuestro país.

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s así, como el aula de clase ha sufrido una importante transformación, pues ya no es solamente un recinto cerrado en donde el profesor se encontraba con los estudiantes para impartir unos conocimientos, al modo de la vieja escuela medieval, sino que en estos tiempos, la gran mayoría de centros universitarios del mundo gozan de una serie de aditamentos tecnológicos como video beam, tableros interactivos, zonas Wi Fi, con acceso rá-

pido a información por internet, bibliotecas virtuales, que permiten encontrar con mayor rapidez textos de consulta e investigación. Este actual estado de cosas hace que el proceso de aprendizaje ya no esté centrado en el profesor, sino que también el estudiante pueda acceder a la información y junto con las orientaciones que da el profesor pueda elaborar su propio proceso de conocimiento y con ello hacer de la educación en todos los niveles un camino

“el conocimiento ya no es privilegio de unas pocas élites o grupos sociales específicos, cuyos medios económicos y políticos les posibilitaban el acceso al conocimiento, sobre todo en el ámbito de la educación superior”

No cabe duda que en todo este cambio en los procesos de formación universitaria, técnica y no formal, los medios de comunicación social vienen ocupando una importante plaza y cada vez con mayor impacto. En este sentido la Iglesia ya desde hace cincuenta años, desde el providencial Concilio Vaticano II, hizo una profética lectura de esta realidad y en su decreto “Inter Mirifica”, dio unas importantes consideraciones sobre el impacto que los medios de comunicación estaban teniendo en el devenir histórico del mundo en la década de los sesentas, sobre todo en el contexto de un escenario polarizado por el efecto de la “Guerra Fría”, que obligó a todos a mirar la realidad planetaria desde dos polos opuestos, representados en las dos grandes potencias dominantes, (U.R.S.S. – U.S.A) y en ello los medios de comunicación fueron determinantes para tal cometido. La Iglesia en este decreto hizo una valoración positiva de los avances tecnológicos y sobre todo en los medios de comunicación, “…reconoce que estos instrumentos, rectamente utilizados, prestan ayuda valiosa al género humano, puesto que contribuyen eficazmente a unir y cultivar los espíritus y a propa-

gar y afirmar el reino de Dios”. Pero al mismo tiempo alerta sobre el buen uso que estos deben tener y especialmente sobre la responsabilidad moral que debe tenerse, para que no se conviertan en una herramienta que promulgue corrientes de pensamiento y formas de vida que en nada sintonizan con las verdades del Evangelio. “…el recto uso de este derecho exige que la información sea siempre objetivamente verdadera y, salvada la justicia y la caridad íntegra; en cuanto al modo, ha de ser, además honesta y conveniente, es decir, que respete las leyes morales del hombre, sus legítimos derechos y dignidad” . Lo anterior permite descubrir cómo la Iglesia ya desde ese momento ve con buenos ojos el uso de estos medios y su valioso aporte a la difusión del Evangelio.

carse un decido acento con miras a trabajar incansablemente para que la educación en general vuelva los ojos sobre el cultivo de los valores, apabullados por el relativismo que incluso ha sido ampliamente promovido por los medios de comunicación. “Cada vez es más arduo transmitir a las nuevas generaciones los valores fundamentales de la existencia y de un recto comportamiento. Esta es la difícil tarea no sólo de los padres, que ven reducida cada vez más la capacidad de influir en el proceso educativo, sino también de los agentes de la educación, a quienes corresponde esta actividad, comenzando por la escuela”.

Esta preocupación se hace legítima hoy más que nunca, cuando la misma Iglesia ve con profunda inquietud los desarrollos educativos y su influencia en la conciencia de todos aquellos que se preparan.

Es así, como la tarea de todos nosotros es velar por una educación que realmente comprometa, forme y concientice a los estudiantes. Es verdaderamente urgente como dice el Santo Padre, que todos nos comprometamos a convertir el aula de clase en un universo que rompa las fronteras físicas y se lance a una contemplación crítica de las realidades, para formar en todos los jóvenes una visión amplia del mundo y en ello los medios de comunicación y de información son claves para este propósito, impulsando además una vigilante tarea de revisión de contenidos y de los modos de presentar la información que sobre todo vayan en el rescate de la verdad, la justicia y el respeto por la dignidad de los seres humanos. De nosotros depende que esta alianza educación-medios de comunicación, sea una aliada importante en el rescate de procesos educativos serios, aterrizados y con profunda visión evangélica.

En los Lineamenta del Sínodo sobre la Nueva Evangelización que se realizó en el mes de octubre del año pasado, se evidencia esta inquietud. El Papa llamó una “emergencia educativa”, se plantea como aspecto sobre el cual debe colo-

Esta unión estratégica debe generar réditos valiosos en el propósito de consolidar una Nueva Evangelización, que lleve a los seres humanos de nuestro presente a tener un encuentro real y concreto con nuestro Señor Jesucristo. 

Ubicándonos de nuevo en lo que atañe a nuestra reflexión, haciendo evidente el impulso que ha continuado teniendo los medios de comunicación y específicamente en las dimensiones educativas, cabe entonces hacer una indagación sobre la responsabilidad que se está teniendo en estos escenarios con relación al uso de estos y cómo ellos ayudan de manera eficaz en la gran cantidad de jóvenes que se preparan en las universidades y centros de formación.

“…reconoce que estos instrumentos, rectamente utilizados, prestan ayuda valiosa al género humano, puesto que contribuyen eficazmente a unir y cultivar los espíritus y a propagar y afirmar el reino de Dios”

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Mural Semayor

Casa San Juan


Analisis y Actualidad Pbro. Jorge Humberto Cadavid

La Iglesia y la Política Quiero, para los lectores de la revista SEMAYOR, plantear unas ideas sobre un tema muy actual y en el cual la Iglesia, hace 50 años de una manera muy concreta en su constitución pastoral “Gaudium et Spes” la asume, pero hoy en día se ha puesto de moda el pensar el oficio de la Iglesia en la sociedad civil, en el mundo terrenal, en el diario vivir.

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sto tiene mucho que ver con las dos características de la actitud del hombre moderno, ya delimitadas por el Papa Benedicto XVI cuales son: “El secularismo y el Relativismo”, dentro del planteamiento que a partir del 7 de octubre del 2012, el Sínodo de obispos sobre la Palabra para la Nueva Evangelización se ha cuestionado y que se fortalece con el lanzamiento a partir del mismo octubre del 2012, del “año de la fe”, para revisar ese compromiso Bautismal, con esa Palabra viva en el mundo de hoy y que todo creyente tiene como misión planteada para este quinquenio desde Aparecida. El planteamiento actual está en la redefinición del espacio público con relación a la presencia de lo religioso; esto se nota con el debate planteado sobre la admisión o el rechazo de los actos, o los símbolos religiosos en los espacios públicos; las modalidades en que las diversas presencias religiosas se relacionan con la política, la misma cultura y presencia de los símbolos en dichos espacios. Debido a esta situación, precisamente la Conferencia Episcopal Colombiana en su asamblea plenaria XCII , realizada del 6 al 10 de febrero de 2012, han puesto de manifiesto la necesidad de dotar a la Iglesia de un mecanismo para sus relaciones con el Estado: Lo público, la Política, que logre la Nueva Evangelización

que se planteó en Aparecida por el Episcopado Latinoamericano y que con nuevo ardor y un dinamismo especial entre en la evangelización del mundo político y su incidencia en la ciudad, en lo público. La Iglesia y los Obispos en Colombia, conscientes de que la política, en sus diversos aspectos, hace parte de la tarea evangelizadora de la Iglesia, ve necesario que este organismo o entidad funcione desde el interior de la misma, de tal manera que analizando permanentemente la realidad política nacional, pueda ayudarla a definir objetivos e iniciativas capaces de proyectar su eficacia, en el ámbito público, con la luz renovadora del Evangelio y mantener una continua, prudente y equilibrada relación con el Estado en beneficio de todos los ciudadanos, que son los mismos seres humanos a quienes la Iglesia debe anunciar el Evangelio y esto con el fin de construir un mundo más digno, justo y en paz para la realización integral y plena del hombre y de todos los hombres. Como ejemplo de ellos encontramos hoy en día, retomando la iniciativa de Juan Pablo II de buscar los nuevos areópagos en donde la humanidad se reinventa, para allí realizar la “Nueva Evangelización” introduciendo la “Palabra viva de Dios” en los espacios electrónicos que se mueven a la rapidez de la luz y que abarcan globalmente el universo y a to-

dos los hombres, los “Nuevos Atrios de los Gentiles”, como ese sitio en donde se encuentra la humanidad en un espacio neutral entre creyentes y no creyentes, después de su primera convocatoria en Bolonia, al día de hoy se han realizado 14 convocatorias en las principales ciudades Europeas y se piensa traerlo a México y Brasil, como esa ventana al mundo, a la cultura contemporánea y a las voces que en estos ámbitos resuenan. De acá la suma importancia de esta tarea en la Iglesia y sobretodo como en su discurso inaugural el Cardenal Ravassi, anota el gran desafío para los pastores de la Iglesia y su formación y educación en el seminario y su permanente actualización en las ciencias humanas para poder tener un lenguaje fluído con el mundo de hoy y estar a la altura de las necesidades de un diálogo científico, serio y responsable y una de las falencias encontradas por el estudio presentado a la conferencia episcopal en la asamblea XCII, es precisamente esta, por eso es necesaria la formación en lo político y el conocimiento de sus normas y legislación que son las que hacen el empate inteligible en éste diálogo. La Iglesia en Colombia, además del conocimiento y respeto por el artículo 18 de la Constitución de 1991 que garantiza la libertad de conciencia y el artículo 19 sobre la libertad de cultos y la libertad re-

“la política, en sus diversos aspectos, hace parte de la tarea evangelizadora de la Iglesia”

ligiosa, desarrollados posteriormente por la ley estatutaria y sentencias de la Corte Constitucional, particularmente relevantes para definir la naturaleza de las relaciones Iglesia – Estado en Colombia está la ley 133 de 1994, la Iglesia apoyada en dicha normatividad asume su acción en el ámbito de lo público, su labor evangelizadora de lo político y la promoción de los valores en la sociedad, no sólo como expresión de una misión divina, sino como un deber que emana del derecho que tienen los fieles a ser guiados oportunamente en el ejercicio auténtico de su fe. Siendo el tema de suma importancia y sin abarcarlo en toda su dimensión, quiero transcribir para la reflexión no solo de los pastores, obispos, sacerdotes, formadores de seminario, sino de una manera especial para quienes se están educando, formando, y discerniendo su vocación, en su llamado a ser pastores en el mundo de hoy y así llegar a afirmar su misión y función en el mundo pluri-religioso y cultural de hoy, traigo apartes del documento presentado por el padre Pedro Fernando Mercado Cepeda, secretario adjunto del Episcopado y encargado de las Relaciones con el Estado, a la Asamblea de febrero del 2012, el ante-proyecto de organismo para estas funciones en su página 95 , al hablar sobre la realidad que nos interpela en el ámbito Eclesial: “Para poder configurar correctamente la realidad y definir metodológicamente retos, criterios y líneas de acción en el ámbito político no basta con analizar la realidad nacional, hubiera sido necesario, y creo que es un significativo vacío del

planteamiento episcopal, analizar también el modo en el que la Iglesia asume dicha realidad, en su labor evangelizadora, identificando las luces y sombras de su acción en dicho ámbito. Este documento asume pues, con gran respeto de los señores obispos, dicha tarea: Aspectos negativos de nuestra realidad en el ámbito de la evangelización de lo político: » Carencia general de estructuras pastorales dedicadas a la evangelización de lo político a nivel nacional y local. » Las estructuras existentes tienen un carácter meramente ritual. » Fuertes golpes a la credibilidad de la Iglesia y reacciones descortinadas y coyunturales al respecto. » Carente formación en los seminarios sobre la realidad política y sobre los criterios evangélicos a partir de la cual se desarrollan los análisis: La teología desencarnada o teología desteologizada. » Poca relevancia del ámbito político en los proyectos pastorales. » Poca asignación de recursos económicos, técnicos y humanos a nivel nacional y local. » Parcial seguimiento a nivel del SPEC de la realidad nacional y proyección a nivel de Obispos: falta de información directa por parte del Episcopado. » Poca socialización a nivel local de la doctrina social de la Iglesia, del Magisterio social y del pensamiento del Episcopado nacional. » Se aprovechan mal los espacios que se nos brindan y las relaciones personales de los Obispos con las autoridades.

» Declaraciones a los medios mal preparadas: falta de recursos para las oficinas de Medios de Comunicación. » No existen oficinas de Relaciones públicas en las mayorías de las circunscripciones. » Falta de identificación de estrategias metodológicas de evangelización en el ámbito público (medios de comunicación y ámbito político). » Acciones descortinadas y carentes de continuidad, a nivel nacional y local. » Falta de coordinación en las comunicaciones internas a nivel del Episcopado: reacción lenta o no reacción. Estas falencias extraídas del documento de la conferencia episcopal XCII de febrero de este año, nos ayudan a captar la gran importancia que no solo el documento conciliar de hace 50 años no anunciaba al decir en su número 45: “La Iglesia, sea que reciba ayuda del mundo o ayude ella al mundo, no tiene más que una aspiración: Que venga el Reino de Dios y se realice la salvación de todo el género humano. Todo el bien que el pueblo de Dios durante su peregrinación terrena puede ofrecer a la familia humana procede de que la Iglesia es sacramento universal de salvación, un misterio del amor de Dios hacia el hombre..” , como también explican el rechazo muy entendido hoy en día a la Iglesia como institución aunque no exista el rechazo a Dios, o se de la indiferencia ante lo religioso aunque no se rechace lo espiritual y por esto se llegue al relativismo en lo espiritual o a un secularismo en la práctica de los compromisos religiosos. 

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les que trae consigo consecuencias adversas y amenazantes para una vida sana y sustentable. En nuestro país si bien existe una gran legislación ambiental, los problemas de vertimientos, explotación minera, cuidados de cuencas hidrográficas, emisiones atmosféricas etc. distan de cumplir con la gran misión de velar por dejar un mundo viable a las generaciones futuras. En el ámbito social los problemas de violencia intrafamiliar, trabajo infantil, ausencia de educación, crean un panorama generalizado de incertidumbre hacia el desarrollo, la productividad y oportunidades de alcanzar una calidad de vida digna. Son el común denominador en la gran mayoría de la población. A pesar de lo anterior, “Colombia ocupa el puesto número 14 en el mundo en materia de crecimiento económico y el país está en una situación de buen crecimiento y de baja inflación”. (Mauricio Cárdenas ministro de Hacienda).

Voces del Sector Empresarial

Dra. Julia Elvira Ulloa Velasco Fundadora y Directora General JEU - Asuntos

Corporativos

La gran pregunta que nos haríamos sería cuál es el papel de los diferentes actores de la sociedad en este universo de desigualdad o de inequidad? Se necesita percibir y declarar dónde está la diferencia y cuál es mi papel frente a ella. Esta común tarea que llamamos discernimiento es la mayor responsabilidad que tenemos desde el ámbito empresarial.

El discernimiento del empresario frente a la justicia social

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Es sorprendente el desarrollo y la cualificación del hombre frente al reto de la competitividad y la sostenibilidad organizacional. Nos preparamos día a día con mejores prácticas, técnicas, competencias, habilidades en aras de alcanzar los mejores resultados basados en objetivos tendientes a ocupar los mejores lugares en aquellos escalafones que nos proponemos dominar.

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ablamos de la importancia de la cadena de valor dentro la organización y existe una alta preocupación por todo aquello que se desvía de este norte y no contribuye de manera acertada a su desempeño, sin embargo pareciera que esta gran perspectiva que compromete a la empresa de hoy no se reflejara en la realidad del mundo al que nos debemos. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que en 2012 el hambre crónica afecta a 1.040 millones

La respuesta a la sociedad por parte de los colectivos empresariales se inicia en la visión responsable y certera de quién los lidera, sobre la base de principios y valores fundamentados en la justicia como base esencial del desarrollo.

de personas en el mundo, habiéndose agravado en los últimos años por el alza en el precio de los alimentos y la crisis económica. En Colombia, el 42.7% de la población vive en condiciones de inseguridad alimentaria, lo cual indica que casi la mitad de población no vive con las condiciones mínimas necesarias para tener una alimentación saludable (ENSIN 2010). La acción del hombre sobre la naturaleza devasta día a día recursos natura-

“La acción del hombre sobre la naturaleza devasta día a día recursos naturales que trae consigo consecuencias adversas y amenazantes para una vida sana y sustentable.”

Hablar de compromiso y corresponsabilidad social exige no solo planteamientos de programas sociales que tienen principio y final sino la capacidad de gerenciar procesos articulados a la cadena de valor de la organización, que sean capaces de insertarse en la sociedad y propender por la transformación de sus entornos. Solo así podremos afirmar que contribuimos a la tarea fundamental de coadyuvar por la justicia social. Estamos llamados de manera urgente a leer realidades y plantear propuestas éticas contundentes y transformadoras, lo anterior exige compromiso, conocimiento, tecnología y decisión férrea de intervenir una sociedad que reclama progreso y justicia. La conciencia es necesaria, el discernimiento indispensable, pero solo la acción coherente y responsable en nuestro quehacer diario será la encargada de mostrar evidencias transformadoras en nuestro entorno. 

cuál es el papel de los diferentes actores de la sociedad en este universo de desigualdad o de inequidad?

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La Visión del Laico

Lic. Ana Lucia Torres González Coordinadora de pastoral de los Colegios Arquidiocesanos

de todo sistema educativo. No se puede hacer ningún proceso si no se vincula la familia. En ella, la mujer, especialmente en el rol de madre debiera ser capacitada y reconocida para que pueda llevar adelante de manera eficiente ésta responsabilidad, junto a ella está también el padre y los abuelos. Después de la familia, el segundo rol lo desempeña la escuela en sus diversos niveles. Allí los principales agentes son los profesores y todo el personal que está vinculado a una institución.

LOS DESAFÍOS DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN, EN LA EDUCACIÓN CATÓLICA ARQUIDIOCESANA Los tiempos nuevos que vive la humanidad la están desafiando a vivir en nuevas realidades y en constantes aprendizajes. 26

También la Iglesia que ha sido llamada para moverse en medio del mundo y para evangelizar cada realidad está llamada a vivir en constante aprendizaje.

Luego vienen los amigos. Ellos son considerados hoy como altamente significativos en los procesos formativos de la persona, sobre todo aquellos con los que se hace la escuela de la calle. Finalmente, en esta consideración de los agentes, irrumpe en los tiempos más recientes, el amplísimo mundo de la era digital que incluye en buena parte los medios de comunicación social pero que nos los agota y se limita a ellos.

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n el aprendizaje, la educación resulta herramienta fundamental para que las personas y las comunidades sean capaces de sobrevivir socialmente y se involucren en la construcción de la personalidad como de la misma comunidad con todo aquello que es bueno, que es bello y que es positivo y que por lo tanto engrandece al ser humano y le genera paz y felicidad. En este sentido, la historia se hace por medio de procesos educativos. Algunos de esos procesos educativos son más conocidos que otros. Sin embargo, la pedagogía y las estrategias formativas no se han elaborado de acuerdo a las culturas o a los ambientes. Frecuentemente, tanto la pedagogía como las estrategias pedagógicas se han impues-

to de manera coercitiva. Se hace necesaria una apertura educativa para estos tiempos de profundos cambios. Ello requiere no sólo de políticas educativas sino también de agentes que lleven a cabo esos procesos. Sólo ellos garantizarán que efectivamente las personas y las sociedades se transformen sustancialmente. El tema de los agentes sería materia suficiente para una consideración aparte, aquí en este artículo sólo mencionamos el papel protagónico que desempeñan en estos tiempos de Nueva Evangelización. Los nuevos roles sociales hacen interactuar diversos agentes. El primero de ellos, en un orden jerárquico es la familia. Realmente es el fundamento

“Después de la familia, el segundo rol lo desempeña la escuela en sus diversos niveles”

Tenemos que reconocer que la era digital está haciendo una nueva cultura y que ese es precisamente el fin educativo. Ahora bien, la Nueva Evangelización urge de nuevos criterios que garanticen el desenvolvimiento de un proceso de tal manera que tenga comienzo

y se pueda llegar a una meta concreta, medible y transformadora del entorno. De lo contrario la educación sería neoesclavista. Esos criterios a tener en cuenta son la comunión, la innovación, la fidelidad, el empoderamiento, el liderazgo, tener vocación de pedagogo, capacidad y formación para hacer acompañamiento y tener claro una metodología que sea capaz de sacar adelante procesos. La Nueva Evangelización tiene un paradigma al que se puede remitir: Cristo. Él fue pedagogo, educador, formador de discípulos. Ese es el modelo a seguir. La Iglesia iluminada por el Espíritu Santo ha continuado a lo largo de los siglos esta experiencia. Ella ha sido educadora, por eso se le llama Maestra. Sin duda alguna que ha estado presente en el servicio formativo de las personas, sobre todo procurando que sean de verdad discípulos del Maestro. En estos tiempos de Nueva Evangelización hemos tenido el gran privilegio de contar con la experiencia pedagógica que señala el documento de Aparecida. Allí no sólo se recogen las experiencias de América Latina, sino que se invita a realizar un proceso educativo que forme discípulos-misioneros al servicio de todo el continente y del mundo entero.

Es deseo de la Iglesia, en fin, y de su Santidad el Papa Benedicto XVI, “despertar en todos un gran impulso misionero” e inculcarnos una precisa “espiritualidad evangelizadora”. A este legado que nos han dejado desde el documento de Aparecida, le debemos inspirar acciones basadas en un ambiente cargado de esperanza, amor y vocación al servicio en el que rompiendo paradigmas logremos que el fin único de la educación que es propender por la dignidad del ser humano se arraigue en éstos y lograr así la formación de personas que caminen hacia un futuro donde habite el Evangelio y las buenas maneras propias de ciudadanos altamente responsables, capaces y trascendentes desde el testimonio. Estamos en un momento privilegiado de la historia. La educación es una herramienta, no para quejarnos ni para hacerle reclamos, sino para saberla usar y en consecuencia para construir una nueva persona y una nueva sociedad. 

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Renuncia del Papa Benedicto XVI

Breve Reflexión

Carlos Julio Moreno, pss.

Pbro. José Octavio Lara

Benedicto XVI: Un Hombre de Fe Es notorio el cubrimiento que los medios de comunicación han dado al anuncio que el papa Benedicto XVI dio el pasado 11 de febrero, sobre su renuncia a la Cátedra de San Pedro. Esto ha despertado todo tipo de reacciones, incluso entre aquellos que se consideran neutrales en su expresión religiosa.

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e todas maneras, el Papa ha sido elogiado y criticado. Algunos lo han considerado honesto al reconocer su incapacidad de continuar el gobierno de la Iglesia, otros creen que su renuncia se debe a los problemas que la Iglesia enfrenta por estos tiempos; como los escándalos incluso al interior del Vaticano. Sea cual fuere la causa de la renuncia, invitamos a nuestros lectores a hacer una lectura de fe de este hecho, máxime cuando estamos en el año de la fe. Podríamos preguntarnos: ¿Cómo una persona que nos ha invitado a renovar nuestra fe, desiste de continuar su misión de pastorear la Iglesia del Señor?

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En este contexto es bueno recordar las palabras, pronunciadas por el propio pontífice en su homilía, durante la Misa de toma de posesión de su cátedra, el día 7 de mayo del 2005: “El Papa no es un soberano absoluto, cuyo pensamiento y voluntad son ley. Al contrario: el ministerio del Papa es garantía de la obediencia a Cristo y a su Palabra. No debe proclamar sus propias ideas, sino vincularse constantemente a sí mismo y la Iglesia a la obediencia a la Palabra de Dios, frente a todos los intentos de adaptación y alteración, así como frente a todo oportunismo”.

De una cosa si podernos tener certeza, el papa es una persona honesta. Creamos en sus palabras, ya que durante su pontificado ha mostrado su humildad y su deseo de cumplir en todo la voluntad de Dios; por eso ha repetido muchas veces: “He seguido mi conciencia, no ha sido una decisión fácil”. No sabemos cuánto tiempo tomó para decidir, tampoco sabemos a quienes consultó, pero si creemos que lo hace siguiendo su conciencia como lo ha dicho. Además no dudamos que el Papa, es un hombre de fe, de una fe profunda, arraigada en la persona de Jesús, nos lo muestran su obra magistral sobre Jesús de Nazaret. Ahora puede decir como el apóstol Pablo: He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. (2Tim 4,7) Acojamos su decisión con amor y respeto. Nuestra fe nos lleva a agradecer a Dios por su vida y ministerio petrino, ya que en estos 7 años hemos admirado su celo pastoral y su profundidad teológica, junto con su solidez doctrinal. El, era la persona que Dios tuvo a bien escoger para continuar la obra de nuestro saudoso Juan Pablo II. En esta continuidad nos hemos dado cuenta, que realmente Dios guía su Iglesia, cum-

pliéndose las palabras del mismo Benedicto: La Iglesia es de Cristo. Ahora, sólo podemos unirnos a la oración del Santo Padre, para que envíe el sucesor que necesita la Iglesia en este tiempo, si Juan Pablo II sintió que debía orientar la Iglesia hasta el tercer Milenio, debemos dejar resonar su voz, que nos decía: Duc In Altum. Ya hemos iniciado esta tarea con Benedicto XVI, ahora esperamos un nuevo sucesor de Pedro imbuido de amor por la Palabra y firme en las enseñanzas de nuestros mayores, para lograr que la Iglesia, se presente Santa e Inmaculada, como la novia que se adorna para su esposo (Is 61,10). No perdamos tiempo, haciendo conjeturas y buscando papables; entremos en este tiempo de la Cuaresma ofreciendo nuestras pequeñas o grandes privaciones por nuestra amada Iglesia, para que el Señor envíe el administrador fiel y prudente que pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo el alimento conveniente (Lc 12,42). Que el Señor con su Espíritu asista a los señores cardenales y a todos los creyentes para poder pronunciar con un corazón puro las palabras de la esposa, que dice: ¡¡¡VEN, VEN SEÑOR JESÚS, VEN PRONTO!!! (Ap 22,20) 

“No sabemos cuánto tiempo tomó para decidir, tampoco sabemos a quienes consultó, pero si creemos que lo hace siguiendo su conciencia como lo ha dicho. ”

La Nueva Evangelización en el contexto histórico de Cali Fredd Martínez Delgado, alumno del Seminario, me ha pedido que escriba una breve reflexión sobre la Nueva Evangelización en el contexto histórico de Cali y para hacer claridad en este trabajo, quiero poner el acento sobre la preposición “en” (del Latín “in”: “en”, “dentro de”) en las cuatro primeras, de las catorce acepciones del Gran Diccionario de la Lengua Española: • Indica el lugar dentro del cual está u ocurre algo. • Indica el lugar sobre el cual se realiza la acción. • Expresa el medio o el ambiente donde se desarrolla una acción. • Indica el momento en que sucede algo.

…La Nueva Evangelización en...

Esta preposición, si va a ser tomada en serio, se convierte en un reto de una magnitud solo comparable a su importancia, por lo tanto, qué significa hacer de la Geografía, de la Historia y de la Sociología el “en” de la Evangelización? Tal vez que no puede haber Evangelización de la Ciudad, sin el “en” de su Geografía y de su Historia... Tal vez, que es necesario tomar en serio y hacer una reflexión pastoral de: los ríos, las cordilleras y el valle, en cuyo contexto evangelizamos. Cristo Rey, las Tres Cruces y la Virgen de Yanaconas, son monumentos que debieron haber tenido un sentido en el interior de la mente y de los corazones de los Evangelizadores del pasado. ¿Qué hemos hecho nosotros con este legado? 

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Noticias Seminario Mayor

NUEVOS FORMADORES

Por gracia de Dios nuestro seminario ha sido enriquecido con tres nuevos sacerdotes que se unen al equipo de formadores para compartir y acompañar nuestro proceso desde su experiencia de Dios en el ministerio. El padre Gilberto Osorio, de la arquidiócesis de Cali y quien recientemente cumplió sus bodas de oro sacerdotales, el padre Edison Marín Triviño, también de la arquidiócesis y quien llega de España de culminar sus estudios de Liturgia en el Instituto Superior de Liturgia de Barcelona y el padre Carlos Julio Moreno quien pertenece a la sociedad de San Sulpicio, oriundo de Gauchetá, Cundinamarca y viene después de una experiencia como formador en el Seminario de San José de Crato, Brasil.

VISITA DEL PADRE PROVINCIAL

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Nuestro Seminario es orientado por la Sociedad de vida apostólica de San Sulpicio, a la cabeza del padre rector Gustavo Isaza Escobar y tres formadores más, además de la compañía de 4 sacerdotes diocesanos. Dentro de esta dinámica cada tres años contamos con la visita del Padre Provincial para hacer una evaluación del trabajo formativo en el seminario. Este año tuvimos la visita del Padre Jaime D´arcy, quien en el pasado fue rector de nuestra casa y que ahora como provincial hizo un balance positivo de su visita y de su visión frente a la dinámica de nuestra casa.

XXVII JORNADAS CULTURALES

En el marco de nuestras fiestas patronales, en honor a la Cátedra de San Pedro, celebramos los días 20, 21 y 22 de Febrero nuestras XXVII JORNADAS CULTURALES que tuvieron como tema central: “LA CULTURA DE LA VIDA”. En estos tres días hubo espacios para compartir nuestros carismas artísticos con presentaciones en el canto, la poesía, el teatro, la fotografía, etc., además de otras expresiones culturales. Como centro de las Jornadas culturales se celebró la Eucaristía de la Cátedra, presidida por Nuestro Arzobispo y concelebrada por los sacerdotes de nuestras diócesis.

ORDENACIONES

Se unen al presbiterio arquidiocesano tres nuevos sacerdotes formados en nuestro seminario, quienes por imposición de manos y oración consecratoria de nuestro arzobispo, fueron ordenados el pasado 2 de Febrero día de la Presentación del Señor. Ellos son: Bernardino Escobar Tolosa quien fue nombrado como vicario parroquial de Nuestra Señora del Rosario en Jamundi, Julián Flórez Jaramillo quien fue nombrado vicario parroquial de Santa María Reina y Hector Fabio García quien fue nombrado vicario parroquial de San Juan Bautista. Junto con ellos también fue ordenado como diácono Alexander Matabajoy Matabajoy quien terminará este año su formación en nuestro seminario.

GRUPO DE EMPLEADOS

31


Colegio Parroquial San Pedro Claver

Calle 26 No. 40 B 28

La Independencia

3341864 / 3264054

Colegio Parroquial Santiago Apostol

Calle 29 No. 33 A 11

San Carlos

3344357 / 3364013

Colegio Parroquial San Juan Bautista

Cra 42 A No. 13 B 25

El Guabal

3350142 / 3368182

Colegio Parroquial Nuestra Señora de Guadalupe

Cra 26 No. 52-60

Nueva Floresta

4423519

Colegio Mayor Santiago de Cali

Calle 35 No. 10-20

Troncal

4485816 / 4422910

Instituto Comercial Arquidiocesano

Calle 52 No. 8N-33

Olaya Herrera

4463461 / 4472912

Cra 1A D-2 No. 52-109

Los Andes

4291120 / 4467453

Cra 3 A No. 5-50

Yumbo

6691960 / 6907894

Colegio Parroquial Nuestra Señora de los Andes Institución Educativa San Francisco Javier (Yumbo) Colegio Santa Isabel de Hungría Sede Ciudad 2000 Institucion Educativa Nuestra Señora de los Remedios Institucion Educativa Nuestra Señora del Rosario (Jamundi) Colegio Parroquial San Joaquín Colegio Arquidiocesano Juan Pablo II Colegio Mayor Santiago de Cali Sede Guayacanes

Cra 54 No. 41-47

Ciudad 2000

3326618 / 3326684

Cra 21 calle 7 Esquina

Dagua

2450406

Calle 9 No. 10-06

Jamundi

5530847

Cra 46 con Calle 42 Esquina

Mariano Ramos

3384255 / 3281133

Diag 51 W No. 10-96

Venezuela

5513805

Cra 2 Calle 67 Esquina

Guayacanes

4460007

Centro Docente Parroquial San Marcos

Cra 1 C 3 No. 79-01

Petecuy II

4333288 / 4326200

Colegio Compartir

Cra 25 A No. 89A 16

Ciudadela Desepaz

4202390 / 4202391

Colegio Santa Isabel de Hungría Alfonso López

Cra 7 H Bis No. 76-25

Alfonso Lopez

6624051 / 6625092 / 6630851

Colegio Santa Isabel de Hungría Sede Calimio Desepaz

Calle 123 No. 26 M 3-01

Calimio Desepaz

4055513 / 4051829

Colegio Santa Isabel de Hungría Sede Calimio Norte

Calle 73 A No. 1 A 2-165

Calimio Norte

4340558

Colegio Santa Isabel de Hungría Sede Invicali Desepaz Colegio Santa Isabel de Hungría Sede San Felipe Colegio Santa Isabel de Hungría Sede San Luis Colegio Santa Isabel de Hungría Sede Aguacatal Colegio Santa Isabel de Hungría Sede Retiro Colegio Santa Isabel de Hungría Sede Comuneros II Colegio Santa Isabel de Hungría Sede Los Lagos Colegio Francisco de Asís Colegio Parroquial San Francisco Javier Orquideas Colegio La Asunción Colegio Nuestra Señora de Chiquinquirá

Cra 23 No. 120 F 22

Invicali Desepaz

4202574

Calle 119 Cra 23 Esquina

Invicali Desepaz

4046262 / 4207099

Calle 72 C No. 1 A 2-49

San Luis

4429004 / 4340159

Avenida 9 Oeste No. 19C 1-100

Aguacatal

8829192 / 8944710

Cra 37 No. 54 A 10

El Retiro

4262695 / 4368936

Calle 72 L No. 283-24

Comuneros II

4374214

Cra. 26i No.72 S -39

Los Lagos

426 8536

Calle 68A No. 7C-91

Fepicol

6565616 / 6620667

Cra 27D No. 107 B -16

Orquideas

4018927

KM 6 Vía Pto Tejada-Corr hormig C 119

Hormiguero

5504364

Calle 7 Oeste No. 54-95

Belisario Caicedo

680 6413