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Coordinado Por el equipo diocesano de pastoral sacerdotal

DIÓCESIS SONSÓN-RIONEGRO

No 69 Abril de 2012

EL PERDÓN: FRUTO MADURO

DE LA PASCUA P. Gilberto Muñoz Villegas. Coordinador del Servicio Misionero Sacerdotal

La cruz pone ante nuestros ojos el tema fundamental de nuestra salvación. En ella, Jesús dio la vida para salvarnos, para conseguir, precisamente, el perdón de nuestros pecados. Es la cruz el lugar de la humillación de Jesús, el Hijo de Dios. Él nos devolvió la gracia de ser también nosotros Hijos de Dios y herederos de su gloria. La cruz instrumento de muerte paradójicamente nos da la vida, la verdadera vida, la eterna, la vida en Dios. Cuando asumimos la cruz de Jesús, nos hacemos conscientes de que ella nos hace presente y pone delante de nuestros ojos el sacrificio que Jesús ofreció por nuestra salvación. En la cruz, Jesús nos abraza, pide perdón por todos “Padre perdónales porque no saben lo que hacen…hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

El perdón es el don divino que llena los vacíos dejados por las huellas del pecado, y entonces así, le permitimos a Dios ser Dios en nosotros. El perdón es una cruz de amor que nos lleva a asumir la misma actitud de Jesús, a la entrega gozosa, absolutamente desinteresada, capaz de disponernos a abrazar como Jesús al enemigo… y ofrecerlo al Padre como ofrenda sacrificial. Solo llevando al altar al que me ha herido y orando por él, sé que El Señor me recompensará con creces, “Pues yo les digo amen a sus enemigos y oren por los que los persigan”. Solo la fuerza de Jesús me lleva a perdonar setenta veces siete, y a asumir una actitud máxima de solidaridad con quien me ha ofendido. El perdón es un reto, que quizás nos implique la vida entera como a Jesús. Es una prioridad para el cristiano como experiencia de vida que sana y perdona. El Perdón es una necesidad imperativa “… si no perdonan a los hombres tampoco el Padre los perdonará a ustedes”. Con el perdón verdadero podemos sobrepasar nuestra frustración, pena, rabia, y la impaciencia por tomar venganza. La resurrección es la alegría, la experiencia de sentirnos perdonados por Dios, es la gracia del amor abundante de Dios en nosotros. Con el “Padre Pródigo” podemos afirmar “… convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido hallado”. ¡No es fácil perdonar pero es necesario hacerlo!.


Pascua Los frutos de la

P. Luis Argemiro García Monsalve Rector Colegio Monseñor Alfoso Uribe Jaramillo

Durante la Cuaresma y el Triduo Pascual hemos escuchado la Palabra de Dios orando insistentemente, además acercandonos al Sacramento de la Reconciliación… Trazado un itinerario para una renovación de la vivencia del ministerio sacerdotal. Sin embargo, no todo puede culminar ahí. Es necesario que los frutos sean el reflejo de una pascua vivida a plenitud. Y ¿En dónde se reflejan estos? En el redescubrimiento de la identidad y misión.

La Pascua nos invita, además, a no ser ajenos al momento histórico que nos toca vivir. Junto con los hermanos en la fe asistimos entre sorprendidos y perplejos al enorme proceso de transformación cultural que afecta a los pueblos y, por lo tanto, a las distintas maneras de vivir el ministerio. Proceso que nos desafía a buscar y encontrar nuevos caminos para evangelizar con renovado ardor. Este es precisamente el objetivo de la Misión Continental. De acuerdo a lo anterior ¿Cómo vivir la identidad y misión en un mundo cada vez más pluralista y embarcado en una profunda transformación cultural que parece quitar vigencia a toda certeza, a toda seguridad? Responder a este interrogante no es fácil. Sin embargo, frente a la transformación cultural que nos afecta, lo primero que conviene hacer es aceptar ante todo su realidad y asumir el reto que implica.

Pero también nos corresponde en este hoy de la Diócesis afinar el discernimiento en el ámbito de la comunión eclesial, para redescubrir lo esencial de la propuesta cristiana que Lo que supone volver a fijar la mirada de fe en la realidad de debe tener permanente vigencia y debe ser constantemente la vocación recibida gratuitamente como don precioso de revitalizado, distinguiéndolo de aquello que ha parte del Señor que llama a los que Él quiere dejado de tener actualidad y que necesita ser ¿Qué frutos (Cf. Mc. 3,13) y en la realidad configuración con transformado o superado. Dicho discernimiento Jesús cabeza, pastor y esposo de la Iglesia esperas recoger debe a su vez, animar a descubrir y recorrer recibida el día de la consagración sacerdotal. caminos nuevos para el anuncio y el testimonio del de lo que sembraste Sólo así estaremos capacitados para hacer evangelio. Y este también es un fruto de la Pascua. en la Cuaresma presente, la persona, el servicio, la pascua del En el proceso de diálogo con la cultura es decisivo, Señor, con las mismas actitudes de su corazón y en la Pascua? además, ser respetuosos y caritativos con las y en comunión con el Obispo y con los búsquedas que se dan en el seno de las comunidades y en el hermanos en el presbiterio, ya que ese sacramento "tiene Presbiterio. Para ello se debe evitar simplificaciones, una radical forma comunitaria y puede ser ejercido sólo caricaturizaciones, descalificaciones, rigideces e como una tarea colectiva" (PDV, 17). intransigencias en las afirmaciones y actitudes. Todo ello no significa renegar ni rebajar las propias convicciones, sino más Con la fuerza de la Pascua, podemos ser instrumentos de bien profundizar y elaborar adecuadamente los argumentos comunión con Dios y con los hermanos y llevar a todos, que permiten asumirlos y sostenerlos, exponiéndolos con especialmente a los más frágiles y a los últimos, la Buena respeto y mansedumbre, como recomienda el apóstol San Noticia de Jesús, el tesoro de su evangelio, la perla preciosa Pedro (cf. 1 Pe 3, 15-16), y de esa manera contribuir a la de su misericordia. búsqueda de la verdad. Durante la vida dee cristiano y de manera especial en este tiempo pascual, estamos invitados a revivir el don que nos ha sido dado por la imposición de manos, agradeciendo de corazón al Señor el habernos contado entre sus discípulos y colaboradores (cf, 2 Tim 1,6; 1 Tim 1, 12). Por eso, dedicamos todas las energías del corazón al Señor y a los hermanos. Las promesas asumidas el día de la consagración y renovadas en la Misa Crismal son un don del Espíritu para amar más y son un signo y un estímulo de la común-unión pastoral que debe impregnar y animar constantemente el ministerio.

Se ha de tomar conciencia de la necesidad de aprender a convivir respetuosamente con las diferencias y disponernos a cooperar activamente con lo que se pueda emprender en común y en bien de todos. Tarea compleja y delicada, pero que llevada adelante en la verdad y animados por la caridad dará abundantes frutos. Sólo recoge quien siembra. Y tú, hermano sacerdote ¿Qué frutos esperas recoger de lo que sembraste en la Cuaresma y en la Pascua? Por los frutos los reconocerán (Cf. Mateo 7,15-20).


recordar y reflexionar Renovemos nuestras promesas

Sacerdotales P. Belisario Ciro Montoy Vicario Parroquial. Ntra. Sra. del Carmen El Carmen de Viboral

La centralidad e importancia que tienen las promesas bautismales y su renovación en la gran Vigilia Pascual para la generalidad de los cristianos, esto mismo (sin excluir lo primero) deben ser para nosotros sacerdotes las promesas sacerdotales y su renovación en la Misa Crismal ante nuestro «Obispo y ante el pueblo santo de Dios». Volver al amor primero, restaurar el don recibido en la ordenación y recordar las promesas hechas al Señor y a su Iglesia son el mejor antídoto contra la tentación de la tibieza, el aburguesamiento y la rutina en el ejercicio del Ministerio.

Al buscar la raíz del pecado de Israel continuamente los profetas señalaban su origen en el olvido de Dios, en la falta de memoria del pueblo, en el no recordar todo lo que Dios había obrado por ellos. El haber olvidado las acciones que Yahvéh había actuado en su favor, en una palabra, el olvidar el precio de la Alianza establecida entre Él y su Pueblo era el precedente de todo pecado e infidelidad por parte del pueblo. Por eso, contra esta falta de memoria vienen hoy en nuestro auxilio la renovación de las promesas que hicimos el día de nuestra ordenación. Ante el peligro de fijarnos modelos de Sacerdocio prefabricados, fragmentados y flexibles: el sacerdote milagrero, el sacerdote erudito, el sacerdote chistoso, el sacerdote socialista, el sacerdote respetable y decente, el sacerdote obrero, el sacerdote de dulces palabras, el sacerdote tradicionalista, el sacerdote de avanzada o modernista, el sacerdote televisivo… etc. la primera pregunta nos reclama la renuncia que hemos hecho a nosotros mismos y nos cuestiona sobre nuestra voluntad irrevocable de configurar nuestra vida únicamente con Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote. Esta pregunta nos pone por tanto de frente al modelo universal y por excelencia de todo sacerdote: Jesús.

Después, frente al riesgo de parcializar nuestra tarea, de perder el horizonte en nuestro trabajo, de obscurecer el celo por las cosas del Señor y centrarnos más en nosotros y en nuestras aspiraciones personales y egoístas, la segunda pregunta del Obispo nos demanda la determinación estable y sincera de ejercer el ministerio sacerdotal Volver al amor primero, plenamente a través de la enseñanza en la restaurar el don recibido en la predicación, la santificación en los ordenación y recordar las sacramentos y el gobierno en el servicio, promesas hechas al Señor y a exorcizando de esta manera de nuestros su Iglesia son el mejor corazones toda vana pretensión de «bienes antídoto contra la tentación temporales».

de la tibieza, el aburguesamiento y la rutina en el ejercicio del Ministerio.

Renovar las promesas sacerdotales es entonces la ocasión para actualizar nuestro pacto personal con el Señor, nuestra Alianza de amor con Él. Es la oportunidad para decir ¡sí, quiero! en forma solemne, como una expresión contundente de nuestro sí cotidiano, el sí de las faenas de cada hora. La oración de la Iglesia y la fidelidad de Dios a su Palabra nos apremian a cumplir con amor, por amor y en el amor estas promesas.


Programación Domingo 1 Miércoles 4 Jueves 5 Viernes 6 Domingo 8 Lunes 9 Domingo 15 Lunes 16 Miércoles 18

Sábado 21

Lunes 23 Mártes 24 Miércoles 25 Jueves 26

Viernes 27

Sábado 28 Domingo 29

Lunes 30

Abril.de2011

Domingo de Ramos 4-7 Retiro de Semana Santa de la RCC. Informes tel. 553 0582. Jueves Santo Viernes Santo Domingo de Resurrección Primer aniversario de la Pascua del Padre Rodolfo Salazar Z. Eucaristía 6:00 p.m. Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción (Marinilla). Escuela diocesana de formación del MCC. Lugar, casa de Oración de Marinilla, de 1:00 a.m. a 4:00 p.m. 16-20 Entrega del recaudo de la Colecta de la Campaña de Comunicación Cristiana de Bienes en Pastoral Social. Reunión con los Sacerdotes Coordinadores de las Escuelas de Discipulado Misionero. El Rodeo de 9:30 a.m. a 1:00 p.m. Cátedra abierta Madre de la Sabiduría. en el auditorio de la UCO de 9:00 a.m. a 1:00 p.m. Encuentro con sacristanes y Animadores de Liturgia. Vicaría San Simón y San Judas. en Guatapé de 8:30 a 1:00 p.m. inversión $3.500 Convivencia de aspirantes al Seminario Mayor, en el seminario diocesano Ntra. Sra., de 9: 00 a.m. a 3: 00 p.m., aporte $ 5000. 21-22 Cursillo Prematrimonial. 21-22 Encuentro de comités de Infancia y Juventud, en La Ciudadela de Jesús, cupos 2 por comité de Infancia y 2 por comité de Juventud, inicia el 21 a las 9:00 a.m. y finaliza el 22 con el almuerzo, aporte $10.000 por persona. 21-22 Retiros espirituales para universitarios; pueden participar los estudiantes de otras instituciones universitarias. En el Centro Santa María, inversión 25.000. Informes tel. 569 90 90 Ext 319 23- 26 Encuentro de Seminaristas de AFP. En el Rodeo, inicia el 23 a las 9:00 a.m. y finaliza el 26 a las 5:00 p.m. aporte $100.000 Encuentro Diocesano de Pastoral Penitenciaria. Oportunamente se informará los detalles. Encuentro con párrocos. Vicaría San Simón y San Judas, en la Parroquia Ntra. Sra. del Carmen de Guatapé a las 9:00 a.m. Encuentro de seminaristas diocesanos de Teología. En el Rodeo de 2: 00 p.m a 5: 00 p.m. Encuentro Diocesano de Agentes de Pastoral de la Salud Misionera. en La Asociación Sacerdotal San Pablo – La Ceja, de 9 a.m. a 3:00 p.m. Aporte: 3.000 Encuentro de amistad sacerdotal. En la parroquia de Santa Ana – Guarne a las 10:00 a.m. Encuentro Diocesano de Directores, Coordinadores de CBA. Lugar: CBA el remanso – Marinilla, Hora: 9:00a.m a 3:00 p.m. Encuentro con Personeros Estudiantiles. En el auditorio de UCO, de 8:30, a.m. a12:30 p.m. Nota: no tiene ningún costo. Ordenación de Diáconos. en La Catedral de Rionegro a las 10:00 a.m. Día del Buen Pastor. Colecta del Buen Pastor. Colecta para la Asociación de Bienestar del Clero Festival del SES. Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. El mensaje ya se envió a cada parroquial. Se le solicita a cada parroquia organizar un momento de oración en esta jornada Reunión del Consejo Diocesano de Pastoral, en la Parroquia Ntra. Sra. el Carmen (Guatapé) a las 9:30 a.m.

Nota: Mayo 5 y 6 Encuentro Diocesano de las Escuelas de Discipulado Misionero. En la Ciudadela de Jesús (La Ceja). Inicia el 5 a las 2:00 p.m. y finaliza el 6 de mayo a las 2:00 p.m. inversión $60.000 (alumnos $20.000, Parroquia $20.000, diócesis $20.000). Favor confirmar asistencia a las secretaria de Pastoral tel. 531 5252 ext. 115.


Boletín Pastores Abril 2012