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) Manteniéndose en comunión con su obispo e insertándose al proyecto de pastoral diocesana, las Comunidades Eclesiales se convierten en un signo de vitalidad en la Iglesia particular. Cf. Aparecida 179

Domingo 28 de febrero - II de Cuaresma

Domingo 14 de marzo - IV de Cuaresma

Lucas 15,1-3.11-32

Lucas 9,28b-36 1

28b

Jesús tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió a la montaña para orar.29Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de una blancura deslumbrante.30Y dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, 31que aparecían revestidos de gloria y hablaban de la partida de Jesús, que iba a cumplirse en Jerusalén.32Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, pero permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. 33Mientras estos se alejaban, Pedro dijo a Jesús: «¡Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». El no sabía lo que decía. 34Mientras hablaba, una nube los cubrió con su sombra y al entrar en ella, los discípulos se llenaron de temor 35Desde la nube se oyó entonces una voz que decía: «Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo» 36Y cuando se oyó la voz, Jesús estaba solo. Los discípulos callaron y durante todo ese tiempo no dijeron a nadie lo que habían visto.

Domingo 7 de marzo - III de Cuaresma

Lucas 13,1-9 1

En ese momento se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios. 2El respondió: «¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más 3 pecadores que los demás? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma 4 manera. ¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé, eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? 5 Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, 6 todos acabarán de la misma manera». Les dijo también esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y nos encontró. 7 Dijo entonces al viñador: "Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y nos encuentro. Córtala, ¿para qué malgastar la tierra?". 8Pero él respondió: "Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra 9 alrededor de ella y la abonaré. Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás"».

Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús 2 para escucharlo. Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este hombre recibe a los pecadores y come con 3 11 ellos». Jesús les dijo entonces esta parábola: «Un 12 hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte de herencia que me corresponde". Y 13 el padre les repartió sus bienes. Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa. 14 Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones. 15Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, 16 que lo envió a su campo para cuidar cerdos. El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los 17 cerdos, pero nadie se las daba. Entonces recapacitó y dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!". 18 Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: "Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; 19ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros". 20 Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó. 21 El joven le dijo: "Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; 22 no merezco ser llamado hijo tuyo". Pero el padre dijo a sus servidores: "Traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los 23 pies. Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos, 24porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado". Y comenzó la 25 fiesta. El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que 26 acompañaban la danza. Y llamando a uno de los 27 sirvientes, le preguntó que significaba eso. El le respondió: "Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero y engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo". 28El se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para 29 rogarle que entrara, pero él le respondió: "Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una 30 fiesta con mis amigos. ¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, 31 haces matar para él el ternero engordado!". Pero el padre le dijo: "Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo. 32Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado"».

Año 6 No. 50 Enero - Febrero de 2010

Noti-CER El pasado 23 de enero se llevó a cabo el encuentro de juntas coordinadoras de las CER, fue una oportunidad para planear las actividades de este año. Mons. Ricardo Tobón nos animó para continuar en esta maravillosa empresa de construir el Reino de Dios.

Encuentro de juntas coordinadoras

Invitamos a los integrantes de los grupos, precomunidades y comunidades a participar en los Retiros Espirituales de cuaresma: - 1 tanda: Viernes 19 de febrero - domingo 21 de febrero. - 2 tanda: Viernes 5 de marzo - domingo 7 de marzo. Ambas tandas inician el viernes a las 5:30 pm. y finalizan el domingo a las 3:30 pm. Lugar: Casa de encuentros “El Rodeo” (La Ceja). Inversión: 75.000 pesos.

Retiros espirituales para las CER

Unánimes en la oración Como hijos de una misma familia, la Iglesia, unámonos en “Para que unánimes, oración por nuestros hermanos que, al igual que nosotros, a una voz, glorifiquen están en este proyecto de evangelización de las CER. De una al Dios y Padre de manera especial, encomendemos a Abelardo Aristizábal de la CER San Francisco de Asis de la Parroquia “Santa Bárbara“, nuestro Señor Jesucristo”. Granada, que en días pasados ha tenido quebrantos de salud. (Rm. 15,6)

Comunión con Pedro El viernes 5 de febrero de 2010 el Papa Benedicto XVI a los obispos de Escocia, con motivo de la visita ad Limina Apostolorum, les habló sobre la importancia de la relación de comunión con la Sede de Pedro y, por tanto, con la Iglesia universal: “Iniciativas pastorales que tienen en cuenta esta dimensión esencial proporcionan una auténtica renovación: cuando los vínculos de comunión con la Iglesia universal, y en particular con Roma, se aceptan con alegría y se viven plenamente, la gente de fe puede crecer libremente y obtener una cosecha de buenas obras”.

“Un renovado enfoque sobre el apostolado laical ayudará a aclarar las funciones del clero y el laicado y así darán un fuerte ímpetu a la tarea de evangelizar la sociedad”. (Benedicto XVI)

Mensajes En el mensaje se nos invita a reflexionar sobre los compromisos personales, que son como nuestras columnas en el proyecto de vida evangélica; cuando una persona tiene un “proyecto de vida” no queda, como las plantas, determinada por fuerzas físicas o, como los animales, guiada por los instintos.

Evangelios

Dominicales En este boletín presentamos los primeros cuatro evangelios del tiempo de Cuaresma. El Evangelista que nos transmitirá la experiencia de Jesús de Nazareth será el de la misericordia, Lucas. En un primer momento veremos a Jesús en su camino cuaresmal, lleno del Espíritu Santo vence, en el desierto, su lucha contra el mal. En el Tabor el Padre nos presenta a Jesús como su Hijo amado. Luego, Jesús exhorta a convertirse acogiendo la ocasión del perdón, que Dios ofrece a aquellos que se adhieren al evangelio. Finalmente se nos presenta a Dios como un Padre misericordioso que no ve la hora de que llegue su hijo para acogerlo entre sus brazos.


Unánimes

Las Comunidades Eclesiales son un signo de vitalidad de la Iglesia, instrumento de formación y de evangelización. Son un punto de partida válido para una nueva sociedad fundada sobre la civilización del amor. Juan Pablo II, Discurso inaugural en Santo Domingo

En cada CER Dios regala carismas y dones; quién los recibe se lanza al apostolado en la parroquia ¡qué bonito aportarle a otros lo que hemos recibido del Señor! Mons. Ricardo Tobón

LOS COMPROMISOS PERSONALES Toda persona humana, si quiere, puede estar en un proceso permanente de creación. Es maravilloso saber que no estamos terminados y que realmente podemos intervenir en nuestra construcción. Por eso, toda persona consciente y dueña de sí misma procura tener un “proyecto de vida”; así no queda, como las plantas, determinada por fuerzas físicas o, como los animales, guiada por los instintos. El “proyecto de vida” es un ejercicio de libertad y responsabilidad, que lleva a opciones y decisiones concretas para tener una dinámica que conduzca a lo que queremos lograr en la existencia. El “proyecto de vida” nos lleva a conocernos, a decidir sobre lo que somos y lo que vivimos, a mirar hacia el futuro según lo que estamos llamados a ser, a potenciar los caminos que conducen a la realización de la propia misión y de las metas que buscamos. Así le damos dirección a nuestra vida, evitando la superficialidad, la rutina y finalmente la frustración. Para los cristianos el “proyecto de vida” es el Evangelio. Una vez que hemos encontrado a Cristo, le entregamos nuestro ser para que El, como maestro y pastor, nos conduzca a la vida nueva y abundante que ha venido a traernos. Este seguimiento de Cristo es lo que tratamos de realizar en nuestras pequeñas comunidades, donde mediante un proceso permanente de evangelización que nos congrega en torno al Señor Resucitado experimentamos, por la fuerza del Espíritu Santo, la gracia de ser hijos del Padre, la alegría de ser hermanos y la dicha de dedicarnos a extender el Reino de Dios. En este camino es muy importante el compromiso personal de cada uno de nosotros; no podemos pensar que la comunidad lo hace todo. La comunidad no puede, en efecto, suprimir la persona con su originalidad, su libertad y su propio proceso individual. Por eso, para completar y reforzar la experiencia de vida cristiana que hacemos en las CER, tenemos también cinco compromisos personales, que debemos asumir todos con alegría y responsabilidad. Son como columnas en nuestro

Lectura orante de la Palabra

proyecto de vida evangélica. La experiencia demuestra que, sin ciertos puntos concretos de apoyo, las orientaciones de vida corren el riesgo de quedarse en meras palabras y deseos. Estos compromisos personales o medios concretos de crecimiento espiritual no son propios de las CER, sino de todo cristiano; nadie controla si se están cumpliendo fielmente, porque se asumen delante de Dios y bajo la particular responsabilidad de cada uno. Los compromisos personales son una oportunidad de profundizar y apropiarse lo que se va viviendo en la comunidad; funcionan como un respaldo constante y personal a todos los dinamismos de vida cristiana que van poniendo en marcha las CER; buscan completar la formación ya que en las CER, a fin de respetar el tiempo de sus miembros para la familia y el trabajo, se procura no multiplicar reuniones y actividades; tienen un valor pedagógico, pues al concretar unas tareas ayudan a caminar con seriedad y con orden; muestran muy pronto que quien los sigue fielmente avanza en la santidad. Los compromisos personales no hay que mirarlos como una carga sino como una ayuda indispensable en nuestra decisión de vivir como cristianos; es preciso asumirlos progresivamente y sin tensiones hasta que se vuelvan algo natural; hay que aprovechar la experiencia de otros hermanos para aprender a vivirlos como un apoyo efectivo para nuestro “proyecto de vida”. Estos compromisos, que trataremos de comentar este año, son los siguientes: 1) Lectura asidua y esfuerzo por vivir la Palabra de Dios. 2) Práctica constante de la oración personal. 3) Propósito de santificar el Domingo. 4) Empeño serio de santidad expresado permanentemente en un propósito concreto. 5) Esfuerzo constante por vivir la fraternidad y el apostolado. + Ricardo Tobón Restrepo Obispo de Sonsón-Rionegro

La «lectura orante de la Palabra» es una manera de entrar en diálogo con el Dios que nos habla a través de su Palabra.

1

Lectura ¿Qué dice Dios?

3

Lectura: Leer varias veces el texto, comunitaria y personalmente, hacerlo con unción y reverencia.

Desde lo que Dios me ha dicho en su palabra, ahora respondemos con nuestra alabanza, nuestra acción de gracias, nuestra petición, nuestro arrepentimiento, etc.

Eco: Cada uno repite la frase que más le llego a su vida (repetirlo y volver a hacerlo, esto es oración) Silencio: Lectura personal. Saborear la palabra de Dios, es el encuentro cara a cara con el Señor.

2

Meditación Interrogar el texto, descubrir su mensaje. Seguidamente tratar de ver qué dice el texto a la Iglesia, a la diócesis, a la parroquia, a la familia, a la comunidad y a cada uno de nosotros.

Oración ¿Qué queremos decirle a Dios?

4

Contemplación En silencio ante Dios para dar vida En silencio dialogamos con ÉL , pues nos escucha. Usar la imaginación, visualizar la escena (detenerse, mirar a los discípulos, centrarse en Jesús y en el Espíritu Santo, dialogar con ellos). Finalmente, ¿A qué me compromete esta Palabra?

Evangelios Dominicales Domingo 21 de febrero - I de Cuaresma

Lucas 4,1-13 1

Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó de las orillas del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto,2donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. No comió nada durante esos días, y al cabo de ellos tuvo hambre.3El demonio le dijo entonces: «Si tú eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan».4Pero Jesús le respondió: «Dice la Escritura: "El hombre no vive solamente de pan"».5Luego el demonio lo llevó a un lugar más alto, le mostró en un instante todos los reinos de la tierra6 y le dijo: «Te daré todo este poder y esplendor de estos

reinos, porque me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero.7Si tú te postras delante de mí, todo eso te pertenecerá». 8Pero Jesús le respondió: «Está escrito: "Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto"».9Después el demonio lo condujo a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del Templo y le dijo: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, 10porque está escrito: "El dará órdenes a sus ángeles para que ellos te cuiden".11Y también: "Ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra"».12Pero Jesús le respondió: «Está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios"».13Una vez agotadas todas las formas de tentación, el demonio se alejó de él, hasta el momento oportuno.


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