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Fotografía por: Jumanji Solar Tomada el 17 de enero, 2011. Adquirida bajo licencia de Creative Commons http://www.flickr.com/photos/jumanjisolar/

Tan sólo Ideas…Con Dirección Frontal No es problema reciente, pero duele. Vivimos un nuevo oscurantismo; las masas han sido relegadas a la sombra de la ignorancia y el clamor latente de un libre acceso a la información crece de manera desmedida. No debemos darnos el lujo de permanecer al margen de la información, menos en las condiciones en las que se manejan las audiencias a nivel global, que dejan atrás su carácter pasivo. La censura ha jugado un papel importante desde siempre, cierto contexto nos permite abordar el fenómeno de la interacción entre las audiencias y los medios, dando cuenta de las dimensiones de tensos sucesos que se presenta en televisión, prensa, radio e internet. Hoy las manifestaciones civiles que rodean al globo terráqueo en favor del derecho a la información y el pleno ejercicio de la libertad de expresión dan realce al tema; todo por el papel que juegan las redes sociales, tanto a nivel logístico como en la actualización de la información que en muchas otras naciones ha sido objeto de censura. Lo positivo del asunto –o al menos lo rescatable –es que la mayoría de los jóvenes que usan tales espacios digitales no habían sido políticamente activos, pero tienen una percepción: hay un ejercicio moderno y plural de la libertad de expresión (aunque en muchas ocasiones “raye” en libertinaje) que les conecta con el entorno que heredarán. Para muestra, un botón: Lo vivimos recientemente con el caso de Julian Assange y Wikileaks; la plataforma que pretende filtrar información y noticias de interés para la sociedad de manera que la verdad salga a la luz. Ante la derrama informativa que circula en la red, y que vincula de manera directa e indirecta a diferentes países, así como a sus respectivos representantes en las embajadas -y por si fuera poco- a las figuras políticas que encabezan al estado como institución dentro de una nación, cabe cuestionarse si las pautas periodísticas han cambiado ahora con la llegada de la recién bautizada “Era Wikileaks”. Actualmente nada pasa desapercibido. En Transmigración entendemos que, gracias al surgimiento de dispositivos electrónicos con acceso a internet, se rompen las barreras geográficas y de comunicación permitiendo la conexión con individuos de otras latitudes, dando pie al flujo de información en tiempo real. Dicho flujo de información es la base de la transparencia. Muchas veces incurrimos en un error: Tenemos la tendencia a asociar el tema de transparencia únicamente con el “no mentir”, cuando va mucho más allá de eso. Lo importante es encontrar un balance entre las bondades del acceso a la información y el libertinaje que deriva de este. Con la salida de este número prácticamente encendemos las alarmas; todos estamos alertas, la percepción que de las esferas del poder se proyecta se resume en una frase: “Tengamos cuidado de que los medios no sean los nuevos Wikileaks” ¿Qué tendría ello de malo cuando en la agenda se antepone la transparencia? Sí. En efecto parece que hemos cambiado, las circunstancias no son las mismas que las de hace diez, quince, veinte o treinta años. Por unas cosas u otras el nacimiento y estallido mediático debe situarnos en un escenario de organización social sin bandera que ayude a cambiar el ecosistema de la información y de los procesos que nos llevan a conseguirla. La realidad es que un clima de transparencia, que por supuesto es necesario, nos llevará irremediablemente al aprovechamiento de una estructura sólida que, como atributo, tiene la posibilidad de ofrecer a los medios y al ciudadano una especie de diagnóstico del escenario político, económico y social. No me queda más por ahora que dejarle un enorme saludo, poniéndome a su disposición ante cualquier eventualidad, duda, comentario y/o sugerencia que pueda tener.

Atentamente Alejandro García Rueda Director Revista Transmigración

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Ilustraci贸n por: Patricia L贸pez

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Publicidad oficial y tran “Toda la información sobre publicidad oficial que se encuentre en poder del Estado es información pública”, sostiene la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en su informe anual 20101. La oficina a cargo de Catalina Botero, asegura en dicho documento que los Estados firmantes de la Convención Americana de Derechos Humanos deben promover la transparencia de los datos relativos a pauta estatal de publicidad oficial de dos maneras: “En primer lugar, debe publicar periódicamente toda la información relevante sobre criterios de contratación, motivos de asignación, presupuestos, gastos y contratos publicitarios, incluyendo los montos de publicidad discriminados por medios, campañas publicitarias y organismos contratantes. En segundo lugar, debe garantizar, ante cada requerimiento por parte del público en general, el fácil acceso a la información”.

En la mayoría de los países americanos, a excepción de Canadá y Perú, no existe legislación respecto del tema de la publicidad oficial o gubernamental. La Relatoría establece su preocupación por el uso que se le da a la asignación arbitraria de publicidad estatal como un instrumento de censura o de control para “premiar o castigar” a los medios de comunicación. “Esa falta de normativa puede ‘crear riesgos de una facultad discrecional excesiva en los órganos que toman las decisiones, [lo] que pueda dar lugar a asignaciones discriminatorias de la publicidad oficial’”, dice el informe y enumera algunos casos en Argentina, Chile y Colombia, respecto de la asignación o retiro de la publicidad oficial hacia medios de comunicación que han sido críticos con funcionarios públicos. Esta ausencia de legislación publicitaria gubernamental, es un riesgo grave para el ejercicio pleno de los derechos humanos, en particular del derecho a la libre expresión, porque la asignación arbitraria de publicidad puede utilizarse como instrumento de censura, señala el informe de la Relatoría. “El uso indebido por parte del Estado de facultades ordinarias con el propósito de restringir derechos fundamentales se facilita en la medida en que exista una excesiva discrecionalidad en manos de los funcionarios públicos. Si dichas facultades están debidamente regladas, se ejercen en forma transparente y están sometidas a controles adecuados, las posibilidades de constituirse en mecanismos de restricción indirecta se ven seriamente disminuidas”.

Por ello, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH presenta ocho principios2 básicos que “fijan criterios mínimos cuya implementación permitiría desactivar uno de los principales mecanismos a través de los cuales se canaliza la intervención del Estado en el contenido de los medios de comunicación” y que permitan así “reducir las asignaciones discriminatorias o arbitrarias de los recursos públicos (pues) se precisan marcos legales claros y transparentes que impidan la arbitrariedad en las decisiones” Dichos principios son: 1. Establecimiento de leyes especiales, claras y precisas 2. Objetivos legítimos de la publicidad oficial 3. Criterios de distribución de la pauta estatal 4. Planificación adecuada 5. Mecanismos de contratación 6. Transparencia y acceso a la información 7. Control externo de la asignación publicitaria 8. Pluralismo informativo y publicidad oficial

El informe completo se puede consultar en la siguiente dirección: http://www.cidh.oas.org/annualrep/2010sp/RELATORIA_2010_ESP.pdf 2 Se pueden consultar en el capítulo V del informe anual, a partir de la página 351 del documento citado. 1

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nsparencia

Colaboración invitada

La publicidad de los gastos publicitarios Como ya se apuntó en la mayoría de los países americanos, sus gobiernos centrales o locales carecen de legislaciones específicas en materia de asignación de la publicidad oficial. Además en muchos casos han determinado ocultar la información sobre esas partidas presupuestarias, bajo la figura de la información clasificada o reservada. Por supuesto, México no es la excepción en este asunto. Si bien el artículo 134 de la Constitución, producto de la reforma política de 2007, estableció un marco general sobre la publicidad oficial, la falta de una legislación secundaria que precise y establezca marcos claros de asignación de publicidad es un tema pendiente en el país. Más aún, en muchos casos los “sujetos obligados” por las leyes de transparencia ocultan los datos de sus gastos en materia de pagos hechos a los medios de comunicación. El informe de la Relatoría de la CIDH destaca, a este respecto, el caso del Estado de Veracruz que “considera como información reservada su gasto en comunicación social y publicidad gubernamental”3 . A contrapelo de esta tendencia, los principios que establece este organismo interamericano van en el sentido de establecer reglas claras, pero sobretodo transparentes en materia de asignación de gasto público en materia de publicidad gubernamental. Dice el informe: “Deben ser públicos todos los datos que respondan al cuánto, al qué, al cómo y al por qué se realizó cualquier aviso o campaña estatal. Así, deberían transparentarse los presupuestos aprobados para publicidad, que deberían publicarse de manera oficiosa o proactiva; el gasto en publicidad, que debe estar sujeto a informes detallados y periódicos, en los que se consignen los gastos discriminados por organismos, por campañas, por rubros y por medios; los planes estratégicos de las campañas publicitarias que deben fundarse en objetivos y necesidades reales de comunicación. “También debe transparentarse los procesos de contratación, y el público poder acceder fácilmente a datos precisos sobre los mismos: objetivos, precio, duración, oferta de medios y medios pautados, agencias de publicidad involucradas, datos de circulación o audiencia, resultados en los casos en los que se haga una evaluación posterior, etcétera. Especialmente, deberían darse a conocer los criterios de selección que el Estado o el agente intermediario utilizó en la elección del medio para cada publicidad oficial”. 3 Párrafo

El informe hace hincapié en que los medios de comunicación, en tanto empresas privadas, “deben tener en cuenta que al participar de la contratación de publicidad oficial, cierta información estrictamente relacionada con el proceso de contratación que, de otra manera podría ser considerada privada, adquiere carácter público”. En este sentido, la Relatoría exhorta a los Estados americanos contar con marcos normativos que establezcan criterios claros, transparentes, objetivos y no discriminatorios para la determinación de la distribución de la publicidad oficial”. Y hace la siguiente recomendación a los gobiernos hemisféricos: “Abstenerse de utilizar el poder público para castigar o premiar a medios y comunicadores, en relación con su línea editorial o la cobertura de cierta información, ya sea a través de la asignación discriminatoria y arbitraria de la publicidad oficial u otros medios indirectos encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones, así como regular estos asuntos de conformidad con los estándares interamericanos expuestos en este y otros informes de la Relatoría Especial”. Tanto en la legislación federal como en diversas leyes locales de transparencia y acceso a la información de nuestro país se establece el principio de máxima publicidad así como la obligación de comprender el derecho a la información, conforme a las convenciones internacionales sobre la materia y la interpretación que de éste hagan los órganos internacionales especializados. Ya veremos si en adelante se avanza en transparentar todos los gastos publicitarios gubernamentales como lo recomienda, ahora, el órgano especializado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en materia de libertad de expresión.

Por: Ángel Martínez Armengol

770, página 247 del documento en comento.

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Ilustraci贸n por: Ana Paula Tello 06


¿Censura en México?

Colaboración invitada

¿Cómo se vive hoy la censura en México? La pregunta demanda una respuesta compleja. Para fortuna de muchos, podríamos decir que hoy el periodismo en México pasa por uno de sus mejores momentos en materia de libertad. La alternancia en la Presidencia de la República y en buena parte del país trajo consigo un notable crecimiento de la libertad para decir. Basta con abrir cualquier periódico para comprobarlo. Tal vez, quien mejor logró resumir este cambio de época fue Carlos Monsivais, que hace algunos años dijo que “antes se requería mucho valor para hablar mal del Presidente de México y ahora se necesita mucho valor para hablar bien de él.” Tenía razón. Hace apenas veinte, veinticinco años, no había duda sobre cuál sería la nota principal de buena parte de la prensa nacional: se trataría con toda seguridad de alguna de las actividades realizadas por el inquilino de Los Pinos el día anterior. No había pierde. Y es que el país era así. Su voluntad solía ser la del Poder Legislativo y el Judicial, su poder era absoluto sobre los gobernadores y alcaldes, su dedo, el gran elector en todo el país, y los actos electorales de los partidos de la oposición eran, en los hechos, más testimoniales que amenazas reales a la continuación del PRI en el poder. Por fortuna, desde entonces a la fecha han cambiado muchas cosas. El PRI ya no es ese gran espacio de acceso único al poder, hoy encontramos, en todos los niveles, representantes de todos los colores. La incertidumbre sobre el resultado de una contienda forma parte de casi cualquier proceso electoral, y hoy son muchos los actores con capacidad real de influir en el país, y por tanto, son susceptibles de marcar la agenda también de los medios de comunicación. La competencia real por el poder se tradujo también en una competencia entre medios por noticias, anunciantes y audiencias, y eso abrió los espacios de expresión. En la práctica, todo este cambio en el escenario político resultó muy positivo para todo aquel que tiene algo que decir. Y aunque si bien en éste, como en muchos otros campos, el desarrollo nacional es disparejo, y lo que hoy se da por hecho en algunas ciudades es todavía algo a lo que se aspira en otros puntos del país, en términos generales hay una ganancia notable comparado con lo que pasaba hace apenas unas cuántas décadas. Fenómeno al que se agrega el papel de la tecnología, que en sus diferentes formas en el plano de la comunicación – blogs, redes sociales, acceso a medios de todo el mundo, etc- ha hecho más difícil, cuando no prácticamente imposible, la idea del control de la información. Si bien es cierto que existen restricciones aún en este tema –como las brechas de acceso y el conocimiento sobre su uso –en términos generales, aún las sociedades más cerradas, y con mayores restricciones en sus canales de comunicación tradicionales, dan muestra de apertura ante lo bajo de los costos que representan estas opciones, y la dificultad técnica que existe para filtrar todo su contenido. ¿O qué autoridad tiene en México la facultad de decidir qué se publica o no en el mundo del ciberespacio?

por Mario Campos* @mariocampos

No obstante estos hechos, verificables y a la vista de todos, también es cierto que la liberad, en particular el derecho a la información y la libertad de expresión, enfrentan también amenazas importantes. Por un lado, debido a la permanencia de las viejas formas de control; en el desarrollo inequitativo que ya se apuntaba líneas arriba, se pueden encontrar todavía a gobiernos estatales y municipales que entienden a los medios como meras extensiones del poder. La censura, vía presiones económicas (e incluso a la integridad de los periodistas), están presentes como han documentado instancias nacionales e internacionales en diversos puntos del país. A esas presiones se suman, como es sabido, las restricciones económicas al ejercicio profesional. Grupos mediáticos que extienden sus intereses a otras actividades y que usan a sus brazos informativos como meros instrumentos de propaganda o de choque contra su competencia; empresas que se ponen al servicio del poder político en aras de obtener beneficios económicos; organizaciones que mantienen precarias condiciones de trabajo para sus empleados, lo que daña la forma en que se ejerce la profesión; o hasta apuestas por las plataformas multimedia – radio, prensa y televisión- sin revisar salarios ni horarios o formas de producción, lo que genera pobreza en la calidad de los contenidos. Se trata de esquemas en los que la principal amenaza a la libertad de expresión no proviene de fuera de los medios sino que nace desde adentro, diferencia importante pero que en términos de pérdida para el espacio público da exactamente igual ante el efecto de la ausencia de buena información. Por supuesto, no es posible terminar esta reflexión sobre la vigencia de la censura sin mencionar el evidente poder del crimen organizado. Consciente del estratégico papel del periodismo en toda sociedad, hace tiempo se ha señalado a los medios como un campo de acción más dentro de sus líneas de operación. En el entendido de que la lupa periodística dificulta su operación, parte de los recursos del narcotráfico, tratantes de personas y otras formas del crimen, se han destinado a intimidar y orientar el ejercicio profesional bajo la premisa de que no basta con que se deje de informar, sino que resulta útil condicionar los temas y tratamientos mostrados, para incidir en el comportamiento de autoridades y ciudadanos. Por eso, el panorama hoy es mixto. Se han superado muchos frenos, otros han sobrevivido y se han agregado nuevos obstáculos. Por eso no se puede cantar victoria. No obstante, reconocer que hoy los espacios de libertad son muchos y de gran impacto es un paso importante para no perder lo ganado y para, desde ahí, luchar por lo que falta conseguir.

*Politólogo especializado en medios de comunicación, a los cuales ha analizado como periodista, blogger, consultor y obsesivo consumidor, desde hace más de doce años. Actualmente profesor de Periodismo y Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana, autor de enteratehoy.blogspot.com y titular de la primera emisión de Antena Radio en el IMER. 07


Fotografía por: Elizabeth Fernández Gil

Censura… y las lecciones a

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la audiencia. Tiempo de Sobremesa La censura nace de la necesidad de silenciar, omitir –en palabras comunes, de no hacer frente a las circunstancias –. Se trata de un ataque a la manoseada libertad de expresión, que se encuentra a merced, como dice Javier Solórzano, de los mismísimos concesionarios y dueños de medios, al menos en la trinchera que nos toca defender. No todas las agresiones a la libertad de expresión son ataques físicos directos o amenazas, lo son también las dádivas, los regalos como botellas de vino tinto y dinero en efectivo. Para acabar pronto, los tan comentados “chayotes”. Le pasó a Radio Globo en Honduras, a Revista Proceso en México, si mal no recuerdo, a Globovisión en Venezuela… Referentes hay muchos, pero la realidad nos enseña que un medio de comunicación puede ser suspendido simple y sencillamente por opinar distinto. En un escenario tan poco agradable para el consumidor de medios podemos salvar ciertas lecciones: No somos más la audiencia presa del consumo; hoy se puede decir que los espacios ganados dejan como saldo la obtención honrosa de una conciencia colectiva, de modelos de pensamiento novedosos y pautas de conducta que generan evolución en un grupo de personas que, cada vez más, asimila su rol como sociedad. Ahora somos parte de una realidad alterna. No es diferente, tampoco es mejor, pero al menos es un pretexto para participar, lo mismo del contexto que de la coyuntura y lo superfluo. Sí, somos una audiencia crítica. Tan lo somos, que será difícil no llegar a preguntarnos el por qué de las cosas, o si los malos de pronto se convirtieron en blancas palomas. Necesitamos mayor transparencia, hacer hincapié en lo que se dice y en lo que no se dice (que también es importante) para crear una atmósfera de certidumbre. Y que, como lo escribiera en su momento Pascal Beltrán del Río, Director Editorial del periódico Excélsior: TODO se puede preguntar, siempre y cuando seas POLÍTICAMENTE CORRECTO. Este es precisamente el escenario en el que nos toca desenvolvernos, gracias al escozor y furor que causa tal entorno: la publicación del mero hecho que

lleva mano en la presión ejercida para con los integrantes de medios de comunicación, ahora nos ayuda a encontrar los puntos débiles de la propia censura. Hoy simple y sencillamente nos queda cuestionar y analizar, lo demás se queda en el vacío. Muchas veces todo comenzó con un rumor, lo importante del caso es saber que el daño se hizo, lo relevante es el costo político para todos. Hoy, con sus matices y con las salvedades del caso, los ciudadanos no le dan la espalda al mensajero para abrazar al estado, pero tampoco sucede lo contrario. El consejo debe ser el siguiente: Navegar con la consigna de no esperar a que nos priven de la libertad de expresión para defenderla, por el contrario, tomar los medios necesarios para hacerlo antes de que suceda dicha privación. Es en este caso el derecho, pero sobre todo el deber de consumidores de medios comunicativos (y librepensadores), hacer frente al acoso que trate de poner freno al acceso a la información. La censura es un elemento fundamental, pero está en nosotros no mantenernos al servicio de artilugios propagandísticos. La idea sería hacer público lo inexcusable, cerrando la brecha a dudar si debemos o no analizar y criticar a sabiendas de que posiblemente nos veamos envueltos en represión. La lección más importante para las audiencias es que podrán alzarse algunas voces para poner en guardia a la opinión pública, pero lo harán sin un ardid revanchista, aunque en efecto puedo pecar de ingenuo. Todos podemos confrontar a la degradación de la libertad de expresión y de opinión, como escribí anteriormente, a nosotros, además de que nos queda la palabra, nos toca permanecer en espíritu combativo para garantizar que seguiremos siendo una sociedad abierta en la que se respeten las garantías individuales. Lo cierto es que las preguntas se irán respondiendo en tanto se hagan públicas las posturas de los actores principales de cada historia, pero las dudas no se disiparán del todo en tanto no nos propongamos cuestionar.

Por: Alex García @RealAleGarcia

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Del Blog de: Emilio Saldaña Del Blog de Emilio Saldaña (@Pizu en Twitter) recuperamos el siguiente texto. Acuerdo Comercial Anti-falsificación (ACTA) ACTA 7ª ronda de negociación Guadalajara, México, Enero 26-29, 2010 Declaración conjunta La 7a. ronda de negociaciones para el tratado propuesto, ACTA, se llevó a cabo en Guadalajara, México, del 26 al 29 de enero de 2010 siendo el anfitrión México. Los participantes en las negociaciones incluyeron representantes de Australia, Canadá, la Unión Europea -representada por la Comisión Europea-, la Presidencia de la Unión Europea (España), y los Estados miembros, Japón, Corea, México, Moroco, Nueva Zelanda, Singapur, Suiza y Estados Unidos). (El orden original corresponde a un listado alfabético en inglés). La reunión fué presidida por el Lic. Jorge Amigo, Director General y Gilda González, Director Adjunto del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial,IMPI. Los participantes subrayaron la importancia de ACTA como un acuerdo que deberá proveer un marco mejorado para luchar en contra de la violación de derechos de propiedad intelectual a nivel global, particularmente en el contexto de falsificación y piratería. Las discusiones durante la reunión fueron productivas y enfocadas en la aplicación civil, aplicación en frontera y aplicación de derechos en el entorno digital. Recordando el punto de vista compartido acerca de la importancia de proveer de oportunidades para enriquecer la participación pública, los participantes reafirmaron su compromiso por intensificar sus respectivos esfuerzos para generar dichas oportunidades y colectivamente mejorar la transparencia. Los participantes en la reunión estuvieron de acuerdo en que la siguiente reunión se lleve a cabo en Nueva Zelanda en abril de 2010. Los participantes igualmente reafirmaron su compromiso para continuar con el trabajo con el objetivo de concluir con las negociaciones del acuerdo antes de que concluya 2010.

Ilustración por: Luis Pinto

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Internet…No se puede tapar con Unas generaciones aprendieron a usarlo, otras simplemente nacieron con él, y todos nos vemos obligados a avanzar a la par de la tecnología, ¡no podemos quedarnos atrás! El internet se encuentra en la cúspide de la pirámide y sigue en crecimiento. Actualmente se calcula que solo en América Latina, unos 112.7 millones de personas son cibernautas, revelando así un aumento del 15% de usuarios para este año. Entre los países con mayor población de usuarios se encuentra Brasil, que domina la lista con una cantidad de 40.5 millones de consumidores de la red, mientras que entre los países con menor población de usuarios conectados a la red se encuentran Venezuela y Argentina con cantidades de 2.9 y 12.8 millones respectivamente. ¿Qué podemos hacer con el internet? No sé qué tanto estén de acuerdo conmigo al afirmar que la forma más conveniente de responder sería con esta otra pregunta ¿Qué no podemos hacer con él? Sería impensable que despertemos un día sin tenerlo a nuestra disposición, bien sea alquilando el servicio o desde la comodidad del hogar. El pensamiento futurista que tuvieron hace algunos años de conectar muchas computadoras a la vez, para así lograr que personas se comunicasen unas con otras despreciando los limites y distancias, parecía un tanto… ambicioso; hoy, la realidad es que fue el comienzo de una gran revolución que llegaría hasta los rincones más alejados y que luego no podría detenerse.

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Internet es sinónimo de oportunidades, conocimiento, entretenimiento y pare usted de contar, pero sobre todo es equivalente a información, y esto lo hace algo especialmente maravilloso. Si no, dígame usted ¿a quién no le gusta estar informado? Pero no todo podía ser color rosa, pues para algunas personas, instituciones, grupos y hasta gobiernos, el internet es la piedrita en el zapato que les entorpece el camino. Al tener acceso a todo tipo de información, nadie es presa fácil de engaño ya que puede plantearse situaciones y así generar opiniones y compararlas con puntos de vista de quienes difieren o no con su sentir, sea cual sea su situación, y así crear polémica. Dicho esto, nos preguntamos: ¿Qué es lo que esconden quienes van en contra del ciberespacio? Hablemos un poco de la situación en que hoy por hoy se encuentra esta revolución que por las magnitudes alcanzadas, se ha visto y aun se ve intimidada y amenazada. Muchos quieren cortarle las alas, pero este halcón ya tomó vuelo y, mejor aún, tiene quien meta las manos al fuego por él. Cerca de los años 50 están las fechas en que fueron concebidas todas las ideas y versiones de este tema, pero fue hasta los 80 y 90 cuando finalmente se hicieron prácticas. Valga también destacar que fue a lo largo de los años 80 cuando se invento el World Wide Web (WWW) que ahora todos usamos. En los inicios de este recurso tan importante se creía que era un lujo para quien lo tuviese; ahora todos, sin excepción, sabemos que se ha convertido en una necesidad, tanto para los estudiantes y profesionales como para quienes le dan diversos usos (comercial, recreativo, de entretenimiento, etc.) Y entrando en este tema: estamos frente a un punto bastante engorroso, pues así como muchos le sacan provecho para cosas buenas, otros lo usan para cosas no tan buenas. Nuevamente nos encontramos de cara a la subjetividad de lo que es bueno o no. Tomando como excusa el buen o mal uso de este medio y sus beneficios hacia ciudadanos de un país, anda rondando por varios países una ley de prohibición, o como ellos lo llaman “Regulación” del Internet, la cual han querido implementar, no solo en Venezuela, si no en varios países, de hecho ya tiene acción en naciones como Cuba, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile, Pakistán, China, Irán y otros. Esta polémica legislación se trata básicamente de que la conexión de internet debe tener un punto único de acceso (especie de filtro de todas las conexiones a Internet mediante un solo nodo), el contenido de esta ley ha causado asombro, temor y sobre todo impotencia en quienes acostumbramos vivir en plena libertad; se ha llevado a discusiones para debatir la aplicación o no de la misma y son mayoría quienes afirman que es un atentado contra los derechos humanos. La excusa a la que apelan los que promueven dicha ley es que “Aquí nadie está limitando el acceso a internet, lo que se quiere es establecer mecanismos para su buen uso, y eso es un debate mundial (...). ¿Quién va a estar en contra de proteger a los niños, niñas y adolescentes de mensajes perjudiciales en todos los medios de comunicación?” dijo una


un “Click” Vistazo Venezolano diputada oficialista en debate de la AN (Venezuela). Por su parte, detractores en un estudio realizado por periodistas y estudiantes de comunicación social de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explican que el establecimiento del nodo único “implicaría que todos los mensajes, que toda la información que sea consultada a través de Internet, pase primero por un filtro supervisado, controlado por el estado”.

Ilustración por: Rafael Rodríguez

Esto en palabras más sencillas nos dejaría a merced del estado, pues este ejercería un control neto sobre lo que leemos o publicamos, cosa que evidentemente va contra nuestra autonomía y contra las leyes de los derechos de los ciudadanos de un país libre. Un ejemplo de la magnitud del impacto que causaría la implementación de esta medida es lo recién ocurrido en Egipto, donde ciudadanos hastiados de prohibiciones comenzaron a organizarse para buscar un camino mejor y el quitarles el preciado derecho de ser cibernautas fue como la gota que derramo el vaso; allí se rompió el dique y millones de ciudadanos egipcios se revelaron ante tanta corrupción, la cual se vio en aumento con un nuevo atropello hacia los derechos humanos de esta nación con la regulación del internet. ¿Qué se esconde tras esta prohibición? Resulta que tras 30 años de vivir bajo un régimen totalitario, los egipcios comenzaron a tomar cartas en el asunto y mediante protestas, marchas y movimientos organizados a través de la red, lograron poner en jaque al gobierno de turno, el cual, no teniendo otra salida, optó por bloquear el servicio de diversos medios de comunicación para impedir que se siguiese contagiando aun más el alzamiento de las masas, pero ya era demasiado tarde y todos sabemos cómo termino esta historia, de ahí que uno de los grandes protagonistas de esa lucha, aparte de valientes residentes del país egipcio, fue el internet; específicamente las redes sociales más importantes como Facebook y Twitter. Actualmente, en muchas universidades hay servicio WiFi disponible de forma gratuita para todos los estudiantes, y debido a que el servicio es solo para uso académico, no se permite entrar a todos los WebSite ni descargar cierto tipo de información pues hay acceso limitado y supervisado, por tanto, para muchos estudiantes navegar desde la universidad resulta bastante… (¿Como llamarlo?) “restrictivo”. Ahora bien, no solo en mi país (Venezuela), si no en muchos más, autoridades planean hacernos sentir como si siempre estuviéramos en la universidad, sin libertad de navegar por la red a nuestras anchas y, peor aún, con la premura de cuidar muy bien los comentarios que se publiquen o la información que se descargue. Ante esto, a muchos nos faltan respuestas, pero se nos desbordan las preguntas. ¿Qué con mi libertad? ¿Estoy navegando en la red o me están embarcando en la corriente q ellos quieren? Sólo queda por parte de cada quien leer y analizar las propuestas legislativas, respetar y practicar la tolerancia respecto a la percepción de cada quien, pero también hacer lo correcto según su proceder, y siempre llevar por delante el amor por la libertad y la democracia.

por Isabel Ochoa @IsabelOchoaB

Fuentes: www.Bytesforall.net http://www.bbc.co.uk (BBC Mundo) www.apc.org http://www.venelogia.com

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Mandevil e-Marx; Rivera-Siqueiros …”siempre es preferible que se quemen los libros a que se quemen los autores de los libros...” Jose Luis Escohotado Ibor -1La gran mayoría de las personas tenemos en mente el significado de la palabra censura, sin embargo la tergiversación en general del conocimiento (desconocimiento) y la información (desinformación), así como el abuso de autoridad le han creado una máscara que nos hace saltar contra el gobierno cada vez que la escuchamos. Siento que la censura tiene un fondo muy noble: evitar imágenes, palabras, acciones y, por qué no, hasta personas desagradables en los hábitos y costumbres de una sociedad determinada; aunque con cierto sentido romántico, me gusta la idea de que se “proteja” a la comunidad, aunque, por otra parte, lo podría considerar un rasgo del gobierno paternalista (al cual le rehuyo). Me voy a enfocar al desconocimiento y desinformación de un modo de producción, el socialismo, que por demás se ha confundido, o tomado como sinónimo, del comunismo; su definición, como tal, emerge de la teoría desarrollada por Carl Marx (1859), que analiza científicamente la historia del hombre, determinando seis formas en que éste se apropia de la vida material y en donde el socialismo ocupa la quinta posición. Se define como la apropiación de los medios de producción por la sociedad en su conjunto o, viéndolo con otro enfoque, de la apropiación por parte del obrero. Como sabemos, los principales operadores de éste modo de producción durante el siglo pasado fueron la URSS, China y mas cercano a nosotros Cuba, quienes lo ejecutaron en su forma estatal a través de la nacionalización y la planeación de la producción. La idea del enriquecimiento y el consumismo es inaceptable en éste sistema; esto trae como consecuencia que toda corriente que tenga cierto halo de socialismo, sea censurable en el mundo consumista. Tal es el caso de la Fable of the Bees (Fábula de las abejas), publicada por Bernard Mandeville (1714) un siglo antes del nacimiento de Marx, en donde plantea la situación de un panal en donde el vicio, en todo su sentido y abarcando todos los aspectos, es el motor de sus habitantes, convirtiéndose en una serie de depravaciones y egocentrismos que a fin de cuentas terminan con la comuna; metafóricamente se interpreta como todas las formas de lujo que en última instancia son promotoras del consumo y creadoras de demanda y, por tanto, el vicio privado se convierte en un generador de riqueza para el conjunto de la nación. Ésta obra fue censurada porque atentaba contra la forma de producción naciente, el capitalismo. Sobre todo viniendo de un holandés, quien de ante mano observó el enriquecimiento de su nación precisamente por la producción y exportación de bienes de lujo.

Fotografía por: rundont.walk Tomada el 7 de abril, 2009 con una Nikon Coolpix L3. Adquirida bajo licencia de Creative Commons http://www.flickr.com/photos/rundontwalk/ http://www.flickr.com/photos/rundontwalk/4094178268/

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Si esta fábula de Mendeville causó enojo, controversia y censura, imaginen lo que le esperaba al Manifiesto Comunista escrito por Carl Marx a mitad del siglo XIX, desaprobado plenamente por toda Europa. El texto se presenta como un panfleto político de muy fácil acceso para la clase obrera, además de convertirse en un modelo para todo género de programas en los partidos políticos. En sus cuatro secciones se encuentra la narrativa de todo el drama que se desarrolla en la lucha de clases sociales en torno a la división del trabajo del hombre, fomentando la movilización


s: Conexión Ideológica. de la clase trabajadora. Entonces no es difícil pensar en el grado de descontento que ocasionó tal documento en las nacientes potencias capitalistas, pero, mas aún, su continuidad hasta mediados del siglo XX, que se convirtió en el importante motor de los movimientos revolucionarios de América Latina, en donde obviamente México no estuvo exento. Muchas fueron las persecuciones que sufrieron los que osaban leer el documento, no se diga cargarlo consigo; traía como consecuencias mínimas el encarcelamiento, pero era común saber de torturas y asesinatos por ser partidario del socialismo-comunismo. Fue pancarta de innumerables movimientos estudiantiles e inclusive dictó la formación académica de diversas facultades del área de ciencias sociales y humanidades. Muchos personajes que ahora nos gobiernan o que son cabeza de empresas líderes, participaron de dichos movimientos. Dentro de los mismos sistemas socialistas, la censura también se hace presente. Uno de los extremos lo representa la Ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en donde se suministró una Censura Aplicada al desarrollar todo un aparato estatal de operación y ejecución de la censura mediante la Agencia de Protección del Estado Militar, que prácticamente perseguía todo lo que no fuera socialista y aprobado por el Estado, fuesen publicaciones, reuniones, generación de obra de arte, programas radiofónicos, etc. Prácticamente en cada unidad de difusión de cualquier tipo de información y comunicación, debía tener en su organigrama reservado un lugar para el censor. El socialismo también llegó a las artes. Los principales muralistas mexicanos del siglo pasado comulgaban con tendencias socialistas, y pagaron el precio por ello. Uno de ellos, el por demás conocido Diego Rivera, que si bien en un principio se mantuvo alejado del movimiento (al irse a vivir a Francia durante la temporada de mayor controversia, con la ideología socialista en el país, hecho que algunos biógrafos consideran como una forma de mantenerse al margen, pero que indudablemente le aporto gran valor al desarrollo de su estilo único de pintar), al momento en que se incorporó mantuvo una lucha activa y una relación casi de pareja con el Partido Comunista Mexicano (con el que siempre se peleaba, contentaba; lo excluían, lo incorporaban). Aunque prácticamente en cada mural plasma su ideología socialista, tal vez los mas conocidos por el furor que levantaron fueron dos. Uno de ellos El hombre controlador del Universo (1932), fascinante mural encargado por John D. Rockefeller Jr. para servir de atracción principal en el vestíbulo del RCA Building –construcción en la que converge el complejo de Rockefeller Center en Manhattan, NYC, símbolo del capitalismo en plena 5Th Avenue; aunque fue muy alabado durante su elaboración, ya casi para finalizar la obra, Rivera agregó a Vladimir Lenin, acto que, aunado al conocimiento de su ideología socialista, indigno a Nelson Rockefeller (hermano de John y director del MOMA-2-), quien ordeno cubrirlo y casi de inmediato destruirlo. La segunda obra Sueño de una tarde dominical en la alameda central (1946), plasmado en el interior del Hotel del Prado

en la Ciudad de México, alegoría de la convivencia entre diferentes clases sociales, culturales e incluso de temporales, integra un pequeño cartel en las manos de Ignacio Ramirez (El Nigromante) con la leyenda “Dios no existe”; está por demás mencionar la oleada de indignación que causó entre la sociedad y el clérigo, motivo por el cual el mural fue cubierto durante algunos años. Otro muralista que sufrió la misma suerte fue David Alfaro Siqueiros, quien estuvo preso por sus ideas políticas y sufrió un breve exilio en la ciudad de Los Angeles, CA, lo que le permitió desarrollar algunos murales, entre ellos el Mitin obrero (1932), elaborado paralelamente a la impartición de cursos en la escuela de Artes de Chouinard, mostraba a un líder obrero hablándole a la masa en donde se identificaba a una mujer blanca al lado de un hombre negro; la obra fue cubierta con pintura blanca. En la Placita Olivera del Italian Hall del Centro Histórico de la misma ciudad plasmó el American Tropical (1932), cuyo pecado fue incluir a un indígena crucificado sobre las alas extendidas de un águila que simboliza a EEUU. Por ordenes de dirigentes políticos irritados, también fue cubierto con pintura blanca. Los ejemplos expuestos, me dejan como enseñanza que la censura se va modificando, adecuando, sutilizando con la propia sociedad y, sobre todo, con el avance en la educación, cultura y conocimiento en general que las personas en conjunto vamos adquiriendo. Lo que antes era motivo de exaltación, ahora ya se aprecia con cierto tono de normalidad; mi postura dista de la inexistencia de la censura; simplemente identifico que se va modificando de tal forma que se manipulan los diferentes agentes hasta hacerla casi imperceptible. Concluyo: Fable of Bees, a mediados del siglo XVIII tuvo un interés generalizado por los intelectuales de la época y se continua estudiando en la actualidad. Manifiesto Comunista, texto obligatorio en los ya establecidos partidos de izquierda europeos, ha dejado ya de ser un libro prohibido en América Latina. El hombre controlador del universo, se convierte en El hombre en la encrucijada, plasmado por el mismo Rivera en el tercer piso del Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, años después de su primer proyecto. Sueño de una tarde dominical en la alameda central, se traslada al Museo Mural Diego Rivera, y aunque el propio Rivera cambio la frase controversial, por “Dios existe”; hoy en día ciudadanos de la Gran Unión de Libres Pensadores, reclaman la frase original. Mitin Obrero y American Tropical, fueron reconstruidos y son considerados patrimonio cultural de Los Angeles CA. -1- Filósofo y sociólogo marxista español -2- Museum of Moderm Art, NY

Clao López @ClaoLopez http://tahuiiland.blogspot.com/ 15


DEL SILENCIO DE LO PROHIBIDO “…Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla…” Sigmund Freud Siempre que se habla de censura se piensa también en prohibición, omisión o silencio; los recuerdos que evoca esa palabra son de momentos en los que alguien, o algo, con autoridad o poder, ha puesto freno a alguna situación. Posiblemente recordemos escenas de películas que han sido censuradas, discursos a los que se les ha “quitado” un fragmento, programas o personajes públicos que han salido del aire por alguna razón que no siempre es abiertamente conocida ni del todo clara. La primera respuesta al escuchar esa palabra por lo general es de molestia y enojo; muchas veces ni siquiera se conoce con certeza cuál es el asunto o el tema central sobre el cual pesa la censura, pero la predisposición es hacia la incomodidad. Definitivamente, siempre existen motivos reales y externos, por lo general de tipo social o político, por los cuales resulta tan desagradable pensar que algo está siendo limitado o prohibido. Sin embargo, es posible que haya otros motivos, mucho más subjetivos e internos, que provocan dicho malestar. Sigmund Freud es mundialmente conocido por ser el “padre del psicoanálisis”. Él en sus investigaciones con una serie de pacientes a las que diagnosticó como “histéricas” demostró que hay una parte de la mente del ser humano que permanece ajena a la consciencia. A ésta la llamó “inconsciente”. El inconsciente, según Freud, está formado por todos aquellos recuerdos desagradables, vergonzosos o penosos, así como aquellos deseos que pudieran resultar reprobables para la sociedad. Al mecanismo por medio del cual se envía toda esta información al inconsciente, casualmente también se le llama censura.

Desde que nacemos, y a lo largo de la vida, nos vamos topando con reglas y prohibiciones que vamos haciendo propias. Entendemos que hay cosas que aunque desearíamos hacer, no se pueden llevar a cabo. Este proceso no es sencillo y provoca, por lo general, mucha frustración. Y conforme avanza la vida, vamos enfrentando una y otra situación. Definitivamente, cada vez que nos topamos con casos de censura, el evento evoca todos los momentos en los que nosotros mismos nos hemos “autocensurado” y es posible que por ello la molestia sea mayor. La pregunta sería entonces: ¿la censura es buena o mala? ¿O es quizá un fenómeno que depende de la perspectiva? Posiblemente, para el que calla resulta bastante eficiente y hasta necesaria… No así para el que se queda sin escuchar… Aunque se dice que el silencio es elocuente… ¿o no? Fotografía por: Elizabeth Fernández Gil

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Mtra. Ana G. Madrigal Olivares Psicoterapia Psicoanalítica


Ilustraci贸n por: Luis Pinto

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Documentando la Censura. El cine documental ha vivido un extraño resurgimiento en nuestro país. Y digo extraño porque, a pesar del boom que ha tenido gracias a ciclos como la gira “Ambulante”, organizada por Canana (compañía productora de Gael García y diego Luna), el documental no cuenta todavía con un público que lo consuma de manera activa. Y este parece ser el estado en el que el género se encuentra no sólo en nuestro país sino en buena parte del mundo. La naturaleza del documental lo define cómo un estudio audiovisual de un tema cualquiera, y la variedad que podemos encontrar es realmente impresionante. Desde las producciónes bastante prolíficas y comerciales del documentalista norteamericano Michael Moore, hasta cortometrajes estudiantiles de bajo presupuesto cómo el galardonado “La Canción del Pulque” del cineasta mexicano Everardo García. Para ejemplo de lo ecléctico que el cine documental puede resultar, tenemos el último mencionado, en el que el realizador nos habla de la tradición pulquera de la Ciudad de México, creando una estampa colorida y bien gráfica del ambiente, la gente y las maneras dentro de las tradicionales pulquerías de la capital del país. Sin embargo, estamos tan acostumbrados a que los documentales son algo que vemos por obligación, que no nos permitimos adentrarnos en su mundo y descubrir todo lo que nos ofrecen. Finalmente quienes consumimos cine lo hacemos porque nos gusta ser testigos de historias que, efectistas o no, nos narren un evento, acontecimiento o conflicto con el que podamos identificarnos. Es por esta razón que me parece extraño que el grueso de la población cinéfila no logre apreciar que el cine documental cumple esta misma función y que, cómo en cualquier género, dentro de él podemos encontrar buenas y malas producciones. Ni son todas aburridas ni son todas maravillosas, pero finalmente es lo mismo que sucede entre todos los filmes de ciencia ficción, terror o romance, por dar algunos ejemplos.

Fotografía por: Deisy Reyna Edición por: Adán González

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Ya hemos establecido que el Documental resulta un género más, y cómo parte de lo que el quehacer cinematográfico representa no se ha visto nunca exento de la censura. Al contrario, muchísimos filmes han sido distribuidos sólo de forma casera (VHS, DVD), ya que su contenido no ha sido “aprobado” para su exhibición en circuitos comerciales. Ustedes me dirán, ¿acaso no sucedió lo mismo con filmes como “La Última Tentación de Cristo” (Martin Scorsese, EUA, 1988), vetada por la iglesia católica para su exhibición en salas de cine? Y sí, la respuesta es sí. Sin embargo, cómo el cine documental no cuenta con la misma cantidad de seguidores que el cine de ficción, ni con el público masivo necesario para que los casos de censura sean obvios, pocos son los que lo notan y esto es, casi siempre, al conseguir tal o cual documental, que fuera vetado en su época, años después. Sin embargo esta situación está cambiando poco a poco, y en nuestro país contamos recientemente con un ejemplo que deja clara la importancia del documental y su rentabilidad ante una sociedad ávida de información clara y precisa en estos tiempos de violencia e incertidumbre masivo-pasiva. “Presunto Culpable” (Roberto Hernández, MEX, 2008) nos lleva de la mano a través del proceso judicial que enfrentó Toño, un joven mexicano condenado a veinte años de cárcel por un asesinato que no cometió. A raíz del descubrimiento de que su abogado defensor era en realidad una persona cuya cédula profesional había sido falsificada, el caso vuelve a abrirse con la ayuda de dos jóvenes abogados que llevan el caso de Toño hasta el fondo, haciendo uso de todas las herramientas con las que cuentan, incluido el hecho de videograbar el proceso, apoyados en el derecho de todo ciudadano de que los procesos penales que enfrente se hagan públicos.


Cinentender Entre los logros que “Presunto Culpable” tiene está no sólo el plantarse cómo prueba fehaciente de las lagunas y baches (¿o cráteres?) que nuestro sistema judicial nacional tiene, sino también el mostrar de modo efectivo todo lo que rodea la vida de alguien en la cárcel; la visión dentro y fuera de la celda. Este filme sin duda mueve conciencias y despierta indignaciones largo tiempo dormidas, finalmente muchos ya sospechábamos (o sabíamos sin saberlo) todo aquello que la película nos muestra. Sin embargo nos sentíamos, tal vez, inseguros ante una realidad que creíamos sólo suponer o saber de oídas, pero que ahora se hace ante todo patente, permitiéndonos así exigirle al sistema que nos gobierna y que, aunque no lo parezca, trabaja (o al menos así debería ser) para nosotros. Pero sí, tienen razón, este número de TRANSMIGRACIÓN tiene por tema la censura, en algún momento tenía que aparecer la nota álgida: A raíz de una demanda en contra del filme, realizada por uno de los corruptos protagonistas de este drama de la vida real, una jueza dictó que la película debía dejar de ser exhibida en las salas de cine. Sin embargo, aunque la orden fue acatada, se retiró de las cadenas comerciales tardíamente, logrando así, más que coartar la exhibición de la película, colocarla entre una de las más vistas en su último fin de semana, gracias a que todo mundo se enteró de la prohibición antes de que fuera llevada a cabo. Y es aquí en dónde empieza la polémica. Habiendo sentado una impresionante base para la demanda de justicia en nuestro país, “Presunto Culpable” ha sido también galardonada en diversos festivales a nivel nacional e internacional y ello ha hecho que los ojos, no sólo de la opinión pública, sino también de la gubernamental se posen sobre ella; al final del documental uno de los mensajes más claros para el público es: exige que todo proceso legal por el que pases sea videograbado. Finalmente, el hacer pública cada etapa de un juicio penal, es un derecho que todos tenemos. Y es así que en las últimas semanas se ha dado un diálogo dentro del Gobierno del Distrito Federal, presentado cómo “de gran avance para la transparencia judicial” por varios de los miembros del consejo que lo ha estado llevando a cabo. Este diálogo tiene cómo fin establecer ya de planta la videograbación de los procesos judiciales, para así hacer (aparentemente) patente el derecho que ya hemos mencionado antes. Sin embargo, su servidor no puede dejar de preguntarse: ¿No será acaso ésta una movida más de las instancias gubernamentales para regular y tener completo control sobre los archivos de video que se produzcan a raíz de los procesos judiciales, y así poder mostrar (una vez más) sólo lo que les conviene de los mismos? Porque a fin de cuentas resulta obvio que si “Presunto Culpable” logró su cometido fue justamente por tener en la realización a dos personas completamente desligadas con el sistema judicial que, no sólo hicieron su trabajo cabalmente, sino que agotaron todas sus posibilidades en pro de probar la inocencia de alguien injustamente acusado de homicidio. Es también obvio para todos que cada que las manos del sistema gubernamental mexicano caen sobre algo que funciona en términos de derechos y servicios sociales, el proceso de protocolo burocrático en que esto se convierte se vuelve tan complicado que, fuera de ayudar, sólo impide más y más a los ciudadanos el hacer uso de las herramientas que se hayan encontrado útiles en un inicio. Esperemos que no sea el caso de lo que actualmente se propone con respecto a las videograbaciones de los procesos judiciales, y que siga siendo el procesado quien pueda elegir quién y en qué condiciones hará valer su derecho de publicar su proceso legal, para que ésta, en vez de ser un arma en contra de la injusticia y la arbitrariedad, no se convierta en una herramienta más del deficiente sistema judicial de nuestro país para hacer su voluntad a sus anchas, sin respetar ni tomar en cuenta los derechos inalienables de todos los ciudadanos. Recuerda que tus comentarios son importantes. Escríbeme a: www. facebook.com/AurelianoCasLe o a @AurelianoCasLe en twitter.

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Tristemente caigo en la cuenta que, aún en estos tiempos, la doble moral que nos rige y las costumbres obsoletas, seguirán prohibiendo todo aquello que les incomoda, que les ruboriza, que les turba. Los “tabúes” siguen a la orden del día, sin vislumbrar siquiera el principio de su fin. He vivido bajo este régimen de censura toda mi vida, y he sido víctima en innumerables ocasiones de su yugo porque, desgraciadamente, ser hipócritas es siempre lo bien visto…

CUANDO SEAS GRANDE Cuando era apenas una niña, descubrí cuán placentero era tocar ciertas partes de mi cuerpo, pues la sensación era diferente a todo lo que hasta entonces había sentido. Lo hacía a menudo. Tu abuela me descubrió una vez tocándome la entrepierna y me regañó mucho, diciendo que eso no estaba bien, que era incorrecto y que era una niña muy mala y cochina. Yo, en mi inocencia, sólo le pregunté: “¿Y cuándo podré hacerlo?” Ella, frunciendo el entrecejo me dijo: “Cuando seas grande…” No volví a tocarme. Crecí un poco, no mucho, pero ya había olvidado aquella vergüenza que me hizo sentir tu abuela, y en una ocasión los primos me invitaron a jugar a la mamá y el papá. Yo accedí entusiasmada. Jugábamos a que me daban el gasto, que yo hacía la comida, que cuidaba a los niños y por la noche a dormir juntos, sin ropa, como lo hacían a veces nuestros papás. Una tía nos sorprendió un día y no quiero contarte todo lo que nos dijo: “Chamacos cochinos, indecentes, les diré a sus padres, etcétera…” Yo, que temía una nueva humillación por parte de mi madre, pues el regaño de la tía me recordó lo pasado, me limité a preguntar: “¿Y cuándo podré hacerlo?” A lo que la tía respondió: “Cuando seas grande…” No volví a jugar a los papás… Un día, jugando en la escuela a las “coleadas”, como iba al final de la fila, salí volando en una vuelta y fui a caer sobre la tierra del patio. Me lastimé mucho, así que cuando me levanté y vi a todos burlándose de mí y de cómo había caído, me sentí furiosa y les grité cuanta grosería, leperada e insultos me sabía, sintiéndome tranquila al expresar mi enojo. Pero la maestra me escuchó y me llevó a la dirección. Me castigaron y llamaron a tu abuela. Yo desconcertada pregunté: “¿Pero qué tiene de malo?” Me contestaron que era inmoral, grosero e indecente expresarse de esa forma, que una niña no debe decir ó escuchar esas palabras. Y en mi confusión cuestioné: “¿Cuándo podré hacerlo?” Y la conserje, que pasaba por ahí me contestó: “Cuando seas grande…” Estando en la prepa, cuando tenía más o menos tu edad, unos chicos me invitaron a una fiesta en la que todos, chicos y chicas, se drogaban y bebían. Probé la cocaína y me gustó. Así que continué haciéndolo en cada fiesta y me divertía mucho. Sabía que estaba dañando mi cuerpo pero las sensaciones alcanzadas lo valían. Todo iba muy bien hasta que mi hermano mayor se dio cuenta y me regañó diciendo: “No seas tonta, echarás a perder tu vida con esas cosas, estás muy joven. Cuando seas más grande y hayas terminado la escuela podrás hacer lo que quieras…” No volví a drogarme. Llegué a la universidad y comencé a vestirme de negro. Botas, cinturón y accesorios extravagantes, pues me iba muy bien el atuendo, me sentía cómoda y diferente. Pero escuchaba los comentarios que las chicas hacían sobre mí y no me gustaron: “Parece piruja” “De qué velorio viene…” “¿Será bruja?...” “No tonta, no es bruja, adora al diablo…” Y le exigí a una de ellas que me explicara cuál era su problema y me dijo: “No sabes que el negro no está de moda. La moda ahora es el azul turquesa. El negro te hace ver mayor, déjalo para cuando seas vieja…” Y sabes, no dejé de usar el negro. Y ahora que “soy grande”, que escribo textos para revistas y periódicos, me prohíben escribir palabras como: “vulva” “pene” “cabrón” “puta” “coger”… Cuando lo hago, los correctores de estilo eliminan esas palabras y las sustituyen por otras… Tu padre y yo no podemos tocarnos o hacer el amor en las casas de los familiares porque dicen que es incorrecto e inmoral… Ya no podemos ni fumar en los bares, así que no hablemos de las drogas… Y la gente que me ve vestir de negro, sigue pensando que soy bruja… Así que, cariño, no hagas mucho caso de las críticas prejuiciosas y, sobre todo, no esperes, cuando seas grande, que la censura termine nunca… Por: Angélica Nieto @AngelikNieto 20


Fotografía por: Elizabeth Fernández Gil 21


El Cartón de

Iván Mar

Nota aclaratoria: Esta revista trata de hacer llegar al lector un mensaje doble, mientras en sus textos plantea la posibilidad de hacer un análisis orientado al despertar ideológico de los adolescentes, las imágenes como ésta describen y refuerzan la crítica esperando que así sea entendida y que todas las sensibilidades se sientan respetadas. Entendemos que la imagen puede dañar la sensibilidad, pero Revista Transmigración no debe por ello enmascarar la realidad, en este caso la imagen resulta simple y sencillamente un recurso alegórico. En este orden de ideas, entendemos que nuestros artículos, fotografías e ilustraciones son meros revulsivos que despiertan conciencias, afinan sensibilidades, y luchan por movilizar voluntades. 22


OBTURADOR

ABIERTO CENSURA Por: Elizabeth Fernรกndez Gil

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Fotografía: Confinadas al encierro Cámara Digital: Nikon D5000 Obturación: f/5 Tiempo de exposición: 1/40 s Velocidad ISO: 1600 Distancia focal: 60mm Características: Editada con Ps CS4 y Lr 24


Fotografía: Censurado Cámara Digital: Nikon D5000 Obturación: f/4.5 Tiempo de exposición: 1/20 s Velocidad ISO: 1600 Distancia focal: 34mm Características: Editada con Ps CS4 y Lr

Fotografía: Huérfanos de voz Cámara Digital: Nikon D5000 Obturación: f/4.8 Tiempo de exposición: 1/13 s Velocidad ISO: 1600 Distancia focal: 50mm Características: Editada con Ps CS4 y Lr 25


Fotografía: NO pienses, NO oigas, NO opines Cámara Digital: Nikon D5000 Obturación: f/4.8 Tiempo de exposición: 1/6 s Velocidad ISO: 800 Distancia focal: 40mm Características: Editada con Ps CS4 y Lr

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REALIDAD

ALTERNA

“Esto es la esclavitud, no hablar y decir lo que piensas.” -EurípidesPor: Deisy Reyna (Deisy Fox)

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De entre todos, Una Voz... ¿Oyes la canción que canta El mundo que danza a tus pies? La voz verdadera persiste Sin miedos, sin un revés. Cuenta la historia, mi hermano Cuéntala de una vez No dejes callar tu boca No dejes parar tus pies. Verdades son de la vida La violencia y la paz Pero ninguna nos manda; Cada cual tiene su faz. Intenciones de pararte habrá miles, ya verás, Pero tú no te detengas Habla y cuenta, hazlo ya. Que si gana la injusticia Vence a todos los demás. Deja que tu verdad hable Y por todos ganarás. Ilustración por: Ana Paula Tello

Aureliano Castillo León

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ORGANIGRAMA Director General: Alex García Subdirector y Jefe de Redacción: Aureliano Castil o León Jefes de Información por Rubro: Medios: Alex García Salud: Ana Gabriela Madrigal Creatividad: Aureliano Castil o León Plumas invitadas: Mario Campos Ángel Martínez Armengol Plumas: Alex García -TIEMPO DE SOBREMESAAna Gabriela Madrigal Aureliano Castil o León -CINENTENDERVíctor Alvarado -GENERADORMariana Marrufo Estrada Isabel Ochoa -VISTAZO VENEZOLANOClaudia López Mónica Madrigal Angélica Nieto Pinceles: Ana Paula Tello Patricia Lopez Luis Pinto Rafael Rodríguez Ingenieros de Imagen: Elizabeth Fernández Gil Paola Sánchez Orozco Deisy Fox Arquitectos de la Revista (Diseño Gráfico): Deisy Reyna (Deisy Fox) Adán A. González. Trejo Paola Sánchez Orozco


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