Page 1

la expresión gráfica de emilio García. Por Diego Orlando Pérez

Diseñador, artista, fotógrafo pero sobre todo un hombre apasionado de su entorno, así definimos a Emilio García Salazar. Nos accedió realizarle esta pequeña entrevista el día seis de julio en las majestuosas instalaciones del Rancho del Charro de Constituyentes, en donde conocimos al personaje desde su perfil profesional. También nos compartió un punto de vista sobre la situación actual del diseño gráfico en México y su futuro. Es en 1983 cuando comienza a involucrarse en la materia de Diseño Gráfico, aún siendo estudiante de preparatoria comienza a elaborar trabajos de portadas para Televisa Discos; pero su acercamiento a las artes plásticas se remonta hasta su infancia "yo recibí clases de dibujo a partir de los doce años en clases que duraban tres horas. Eso despertó en mí el gusto por el dibujo y el diseño. Después entre a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Plantel Azcapotzalco, en la carrera de Diseño Gráfico titulándome en 1988".


Después de la obtención de su título, Emilio opto por continuar en la UAM, ahora como docente en el área de Diseño, en la cual ya lleva una trayectoria de 24 años como maestro "La UAM me ofreció estar como asistente de profesor y comencé dando clases, no quedaba de otra más que trabajar puesto que mi padre ya había fallecido". Así mismo se convirtió en uno de los pioneros en el uso de computadoras para el diseño: "Fui el primero en usar Macintosh y nadie me creía que podía combinar el trabajo a mano y con computadora, a base de experimentar y crear con métodos de computación"


García Salazar es un amante de las tradiciones mexicanas, sus padres, Efraín García y Alicia Salazar fueron conocidos como "El Dueto Folklorico de México" entre las décadas de 1950 a 1970, ya que tanto danzaban jarabes y sones, como cantaban canciones rancheras. Además ambos pertenecían a la Asociación Nacional de Charros, con sede en la Ciudad de México, Emilio práctica la charrería desde niño y todo ello significó una respuesta a su inquietud artística. "La influencia de mis padres, el verlos cantar, verlos bailar en distintos shows y charreadas, me motivó y me sigue motivando para hacer mi trabajo, no puedo negar que me emociona, al momento de hacer trabajo de arte escuchar, música mexicana y considero que mi obra tiene mucho que ver con ello. Escuchar un son jalisciense me ayuda a ser creativo y expresivo". Dentro de su amplia trayectoria como diseñador, Emilio a realizado diversos trabajos para diferentes marcas, compañías y campañas, pero tres merecen estar dentro del rango de exitosas: el Festival Acapulco de 1991 a 1998, el Tequila Don Julio en cuanto a diseño de empaques y botellas, y el Ballet Folklorico de México de Amalia Hernández: "del Festival Acapulco me daba mucho gusto llegar a la playa y ver a gente con playeras utilizando mi logo, aunque fueran piratas, y además me emocionaba, adoptaron la imagen como propia. Luego para Tequila Don Julio sigo produciendo las cajas y las etiquetas, el ver ese trabajo en los centros comerciales es motivo de orgullo. Y lo del Ballet Folklorico pues se conjunta todo: música, atractivo visual trajes, tradición y movimiento; hacer la imagen del Ballet es todo un premio a mi esfuerzo".


Más allá de cuestiones artísticas y de estilo, Emilio considera que el Diseñador Gráfico debe enfocarse a atraer la atención de un determinado publico: "el Diseño es una de las carreras que toca las más finas vibras entre lo artístico y el mensaje; nosotros somos diseñadores de la Comunicación Gráfica, lo que hacemos expresa un determinado mensaje; cuando traspasa la línea entre artisticidad y mensaje, el cliente evoca un sentimiento, lo provoca. El diseñador debe estar encaminado a cumplir con el mensaje que se le encomendó. El diseño debe seducir, debe evocar y debe provocar". me emociona, al momento de hacer trabajo de arte escuchar, música mexicana y considero que mi obra tiene mucho que ver con ello. Escuchar un son jalisciense me ayuda a ser creativo y expresivo

A pregunta expresa, se le cuestiono a Emilio sobre la relación clientediseñador la cuál muchas veces es muy poco valorada por la persona que contrata el servicio de los expertos en comunicación gráfica: "los clientes están realmente maleducados, pero parte de ello es responsabilidad, también, del diseñador, sólo nos encomendamos a lo que el cliente dice; estamos en libertad de aportar algo más en favor del receptor. Debe ser una labor mutua". Nuestro personaje infiere sobre el uso de tecnologías en el diseño como un complemento para la creatividad, pero nunca la ve como una herramienta que le facilita el trabajo, crítica duramente a los llamados "cursos de diseño que en dos semanas te vuelven artista": "el diseño creció gracias a la enorme expansión de medios que hay en la actualidad; gracias a los programas de diseño se logra una conjunción de impresión y edición. Pero hay que tener cuidado con el diseño barato, de ese que se imparte en los "cursitos", sola-


solamente te enseñan a usar "medio bien" un programa de diseño por computadora, lamentablemente esos diseñadores nos quitan el trabajo al bien preparado académicamente". Emilio García no sólo vive del diseño gráfico como su única alternativa de expresión artística, es también fotógrafo profesional: "la fotografía me ha dado muchas satisfacciones, casí por necesidad, pero soy un fotógrafo que nace del gusto, luego por pasión y ahora por trabajo". La mayor parte de sus fotos son dedicadas a las acciones de las suertes charras y se espera muy pronto la presentación de un libro cuyo objetivo es mostrar la charrería desde el lente de la "Combino tanto el rol de diseñador como el de artista, por que hago lo que realmente quiero, ya aprendí lo suficiente de mi carrera y eso me lleva a ir más allá de lo creativo. Mi deseo es algun día mostrar mi obra gráfica en el extranjero, en exposiciones; con seré muy feliz" Emilio ve al diseño en México muy bien, sin embargo advierte: "Hay que tener cuidado con el diseño chafa y con la basura que muchos jovenes sacan de internet, y sí hay que sacarla, seleccionarla bien, pero sobre todo tener nuestro propio sello de identidad, sin copiar estilos o modas extranjeras."


Pasamos a las preguntas a bote pronto, denotando a un Emilio García Salazar apasionado, comprometido y más que nada orgulloso de su vocación, la de ser un artista gráfico

DP: Gabriela San Roman (su esposa). EGS: Amor. DP: Nacional de Charros. EGS: Mi infancia. DP: Enlace Design. EGS: Reto. DP: La fotogrfía. EGS: Pasión. DP: Licha y Efraín: EGS: Mi vida. DP: México. EGS: Alegría DP: Elena y Fernanda (sus hijas). EGS: Amores DP: UAM. EGS: Mi origen. DP: Charrería. EGS: Mí gusto. DP: Éxito. EGS: Voy "pa'llá"

La expresión gráfica de Emilio García.  

entre vista al Diseñador Gráfico, Emilio García Salazar.