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La investigación: una actividad realmente importante para el aprendizaje escolar Por: Dr. Oswaldo del Castillo Carranza

El tema central de este artículo refiere un conjunto de articulaciones metodológicas que se hacen relevantes por el mismo hecho de la ciencia para generar conocimiento, extraerlo de la empiria y ponerlo a disposición de la sociedad en general. La investigación, en cualquiera de sus tradiciones –cualitativa o cuantitativa- orienta al que investiga a seguir todo un sistema o recurso metódico que le otorga confiabilidad al proceso de investigar. Resulta por demás prodigioso que al acto de investigar un nuevo fenómeno-conocimiento el alumno, profesor, investigador tenga que imaginarse un conjunto de acciones para llegar a un paso final de establecer relaciones y explicaciones de lo que ocurre en el medio en el que vive. Nosotros hemos caminado por este sendero adicionando conocimientos en el arte del ¿cómo? hacer trabajos de investigación relevantes que abonen a los procesos de enseñanza y puedan realizarse de la manera más sencilla de lo que tradicionalmente se le conoce, más por su dificultad, que por su facilidad de llevarla a cabo. La investigación es una actividad complementaria pero forzosa en el docente, sin ella, el docente se convierte en reproductor y repetidor del conocimiento consignado en la literatura usual, y a veces, incomprensible para quienes tienen la obligación de usar el texto que está incorporado en programas académicos obsoletos. La experiencia que se ha obtenido en este hecho de hacer investigación ha sido grata y llena de enigmas que si bien, no se han respondido todos, si una gran parte de ellos. Por tal motivo, se cree por los miembros del cuerpo académico “Desarrollo de las Organizaciones” que este artículo” es de por no decir obligado darse a conocer los avatares por realizar investigación empírica en el medio que nos encontramos. La reflexión induce a penetrar en lo más íntimo del sujeto, quien en este caso, es el que realizará la tarea de investigar. Los temas, que son causa de los fenómenos que ocurren en la cotidianeidad social, son variados y muchas veces atemorizantes por tratarse de acciones que no se prestan, con entera facilidad, a construir premisas fundamentales que pudiesen estructurarse como problemas dignos a explicar y ello desmotivan a los que desean perfilarse como investigadores sociales. Muchos de estos problemas sociales quedan sin explicación profunda de los por qué, los cómo, y se van archivando en el armario de lo inexplicable, durmiendo de esa manera un conocimiento que puede ser conocido para presentar propuestas de intervención y resolver con ello parte de la problemática que aqueja a la sociedad en general. Pues bien, pareciera incómodo tratar este punto y no decir que la investigación es una actividad como cualquier otra, que lo único que se ocupa para realizarla es el deseo de conocer lo que acontece en el medio.

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Grandes empresas se miran con las manos atadas cuando los conflictos colman la actividad empresarial llevándolas a incurrir en errores muy costosos. En más de las veces, la investigación resolvería mucho de lo que les acontece, basta para ello generar en los empleados un recurso de primordial importancia: la reflexión. En la misma línea, la investigación escolar parte de la esencia de la enseñanza. El alumno y el profesor deben formar una dupla que se interroga permanentemente para alcanzar un mayor conocimiento de lo que les acontece particularmente. Las asignaturas que el profesor imparte a sus alumnos tienen un ingrediente relevante de contrastación, el alumno debe ser capaz de enfrentar una realidad que le permita confrontarse con ella. El conocimiento que adquiere en el aula es apenas un asomo a una verdad que necesita corroborar, si este no se atreve a hacerlo entonces esa verdad, a medias, es también una mentira, a medias. En tal virtud de lo anterior, el alumno que no tiene la herramienta para resolver la duda que le ocasiona el asimilar un conocimiento que no sabe para qué es, será un alumno que no podrá enfrentar el mundo cuando se vea en la imperiosa necesidad de asumir la responsabilidad de una tarea que implica el mínimo de búsqueda para satisfacer su duda con respecto a los resultados que se esperan de él. Este hecho que pudiera parecer insignificante, es en realidad parte del éxito que se necesita para contar con profesionales que sepan enfrentar escenarios diversos con escasa o mucha dificultad, pero que en realidad son los escenarios que deberá enfrentar para participar en su realidad con sobrada confianza que le permita seguir en el camino de su responsabilidad social. La investigación tiene en este rubro un escenario digno para actuar. La búsqueda de las acciones que requieren de sensibilidad para configurar esquemas cada vez más complicados de resolver, no es la excepción, sino al contrario, será lo cotidiano, toda vez que la competencia requiere de instrumentos de mayor rigor para sobresalir en este medio de tecnología y tradición. Desde el manejo de variables más cómodas hasta las más extrañas, el alumno se enfrentará a ellas indubitablemente en su ejercicio de sobresalir, de los contrario sucumbirá sin remedio engrosando las filas de los inadaptados y prejuiciosos, sometiendo a sus padres a cargar con ellos por el resto de sus vidas. Las oportunidades para demostrar las capacidades que se tienen son variadas, y esas mismas deberán aprovecharse inmediatamente. Los docentes responsables de incorporar a sus alumnos de la capacidad de investigar, se llevarán el mérito de contribuir a la sociedad con el más alto reconocimiento de haber formado mentes reflexivas y capaces de resolver problemáticas cotidianas que hará prosperar en todos los sentidos, el precepto tan encomiable de la respuesta al problema. Las instituciones educativas serán entonces recintos de discusión y análisis, el conocimiento, será entonces, el resultado de ese proceso. El avance de ese caminar estará sujeto a la nueva problemática por enfrentar lo nuevo, no lo casual ni lo rutinario, sino lo atrevido y lo experimental. Incluso con el nuevo pensamiento, que es causa y destino de lo renovado. Un pensamiento nuevo obliga a nuevos cuestionamientos, y por supuesto a nuevos fenómenos, de allí lo importante de generar la reflexión permanente.

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La ense帽anza en nuestra universidad no ha sido objeto de discusi贸n y an谩lisis como fen贸meno a investigar. Es ya el momento de someterla a escrutinio, y ello puede darse desde el mismo momento del hecho educativo, desde su comienzo hasta su renovado comienzo.

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La Investigación un Asunto de los Docentes