Page 1

¿Cuánto puede cambiar la salud de los argentinos en un año de gestión? Entre los años 2003 y 2015, las transformaciones económicas, sociales y el direccionamiento de la política pública producidos en la Argentina, generaron un impacto positivo en la salud de los distintos colectivos y comunidades en todo el territorio nacional. Esto se refleja inequívocamente en la mejora de los principales indicadores de salud, como por ejemplo la tasa de mortalidad infantil: pasó de 16,5 muertes por cada mil nacidos vivos en el 2003 a 9,7 en el 2015, llegando a ser de un solo dígito por primera vez en nuestra historia. A un año de gestión de la Alianza Cambiemos ya se pueden observar medidas que van a contramano de las tomadas por el gobierno anterior, con resultados sanitarios negativos y retrocesos en varios derechos conquistados en los últimos años.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación

Ya en los primeros meses de 2016 y con una epidemia de dengue en ciernes, resultó alarmante la parálisis y el vaciamiento de algunos programas de abordaje territorial que realizaban campañas de prevención y actividades de descacharrización en varios lugares del país. Al mismo tiempo se desmanteló la Dirección de Enfermedades

Transmisibles por Vectores, responsable de llevar adelante los planes de prevención y control del dengue, zika, chikungunya, mal de Chagas y leishmaniasis. Estas decisiones contribuyeron a provocar una de las peores epidemias de dengue en la historia: más de 40 mil casos confirmados y otros 73 mil sin confirmación, muchos de ellos por falta de reactivos para el diagnóstico. Frente a la epidemia de dengue, el Ministerio de Salud de la Nación, eligió descartar su “brazo territorial” y por tanto, no contribuyó, a las provincias y municipios, con medidas efectivas de contención de los brotes y control del vector, claves para detener su avance. Su tarea quedó reducida exclusivamente al conteo de los casos y a la realización de campañas publicitarias en los medios de comunicación y redes sociales.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación

Otro programa de acción directa sobre las poblaciones más vulnerables, Argentina Sonríe, también fue paralizado al comienzo de la gestión y finalmente derogado en octubre de 2016. El programa utilizaba tecnología de última generación para producir y proveer prótesis odontológicas a las personas de bajos recursos, recorriendo

1


distintos barrios a través de Unidades Sanitarias Móviles. Como fue lanzado durante el año 2015 y tuvo pocos meses de duración, es muy difícil medir empíricamente el impacto real que tuvo esta política, pero no parece necesario apoyarse en datos numéricos para saber que la desarticulación de este dispositivo genera un importante retroceso en el acceso al tratamiento odontológico y la recuperación de la salud bucal de miles de personas. El año de 2016 también fue marcado por la peor epidemia de gripe desde la pandemia producida por el virus influenza H1N1 en el año 2009. Hasta octubre del año pasado fueron notificados cerca de 900 mil casos de enfermedades tipo influenza en todo el territorio nacional, siendo que entre abril y junio el número de casos superó ampliamente la cantidad esperada generando una importante epidemia. Hasta principios del mes

de octubre ya se habían registrado 283 fallecidos con diagnóstico de influenza en el país. Una vez más, podemos ver los resultados de la parálisis del Estado y la desarticulación de programas con llegada al territorio -que podrían haber contribuido con campañas de prevención y vacunación in situ-, dando cuenta de los efectos del cambio de rumbo adoptado por la actual gestión. En lo referido a la salud materno infantil, fue derogado el programa Qunita. Éste no sólo generaba condiciones dignas para los recién nacidos y puérperas a través del kit que se distribuía a las mujeres que recibían la Asignación Universal por Embarazo, sino que contribuía con el aumento de los controles prenatales, la disminución de la muerte súbita del lactante (impactando en las cifras de mortalidad infantil) y además funcionaba como incentivo

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación

2


para la acreditación de maternidades seguras. El Ministerio de Salud instruyó a las maternidades que suspendieran la entrega de los kits ya distribuidos por el país, además de retener en su depósito otros 27 mil kits. Esta medida fue llevada adelante en contraposición a todas las evaluaciones y recomendaciones realizadas por pediatras y neonatólogos expertos en el tema, incluso desoyendo recomendaciones de UNICEF. El impacto de la interrupción de esta política ya se puede observar en los reclamos de las puérperas y embarazadas que se vieron afectadas directamente al serles cercenado el derecho de acceder al kit. Seguramente en los próximos años se podrán evaluar también los efectos que el cierre del programa producirá en los índices de mortalidad infantil y materna. Otro programa fuertemente afectado fue el de Salud Sexual y Procreación Responsable. A fines de 2015 fueron canceladas todas las actividades de capacitación y gestión generadas por esta área. El programa fue uno de los que más sufrió recortes de personal por parte de la gestión del Ministerio de Salud, siendo desarticuladas completamente las áreas de Diversidad Sexual y Fertilidad. Los tratamientos de fertilidad distribuidos fueron los adquiridos por la gestión anterior durante el año 2015, no se realizaron compras de este tipo de tratamientos en el 2016. También fue interrumpida la construcción de centros públicos de alta complejidad para el tratamiento de fertilidad. Nada de ello resulta sorprendente si se tiene en cuenta que el Ministerio, a través del decreto 931/16, creó

una coordinación para trabajar específicamente esta problemática, a cargo del ex director de un instituto privado de medicina reproductiva. No obstante, el principal impacto de la parálisis de la gestión en materia de salud sexual está vinculado a la inexcusable demora en la adjudicación de una licitación pública para la compra de preservativos y geles lubricantes, iniciada en septiembre de 2015. Al demorar cerca de 13 meses para concluirse, desabasteció a todo el sistema público de salud del país de este imprescindible insumo para la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual como el SIDA. La paralización de la gestión también se hace notar en los efectores de salud que dependen del Ministerio. Los últimos tres Hospitales SAMIC inaugurados en 2015 no han recibido aún los fondos necesarios para iniciar y sostener su funcionamiento, con el impacto negativo que esto genera a nivel local en la atención de la comunidad. Estos hospitales fueron construidos con recursos del Estado Nacional en zonas en las cuales la necesidad de efectores de mayor complejidad era imperiosa; dos en La Matanza y uno en Cañuelas. Un hecho curioso fue el cambio de nombre del programa de telemedicina, implementado por la gestión pasada, de Cibersalud a Telesalud. Más allá de que la gestión actual del Ministerio de Salud no llevó adelante los planes para la ampliación de los nodos de conexión y que gran parte del equipamiento comprado por la gestión anterior todavía no fue distribuido, el cambio de nom-

3


bre, realizado a través de la resolución 1825 - E /2016, permitió que el presidente Mauricio Macri junto al ministro Jorge Lemus hicieran anuncios en las redes sociales sobre el programa como algo novedoso. Inclusive llegaron al punto de “inaugurarlo”, como si nunca antes hubiera existido, en una visita del presidente al hospital Garrahan. Pero el cambio más notorio y quizás, hasta ahora, el más importante realizado por el actual gobierno en materia de salud, está relacionado a la política nacional de medicamentos. El programa REMEDIAR, que realiza la compra y distribución de medicamentos esenciales a los más de 7 mil centros de atención primaria de la salud de todo el país, sufrió una reducción de un tercio de sus tratamientos en el año 2016, comparado al 2015. La entrega de medicamentos a las provincias por parte del REMEDIAR tuvo una tendencia descendente durante todo el año de 2016, siendo que durante el segundo semestre se transfirieron a las provincias un 40% menos de tratamientos comparado al primer semestre del mismo año. Esta tendencia se puede explicar por dos decisiones tomadas por la actual gestión. La primera fue no realizar licitaciones para el programa durante todo el año. La segunda, dar de baja los contratos con laboratorios de producción pública que el programa mantenía para la compra de medicamentos. Esto produjo la necesidad de racionar la distribución de medicamentos ya que contaban solamente con el stock adquirido por la gestión anterior. Este desabastecimiento, producido por el cambio de la política pública en materia de medicamen-

tos, afectó el tratamiento de millones de personas que cuentan con la cobertura pública de salud como única alternativa de acceso a la atención médica y a los medicamentos. La mayoría de los tratamientos afectados están vinculados a enfermedades crónicas como la hipertensión, diabetes, epilepsia y asma, con todas las repercusiones negativas que esto produce en la calidad de vida de estas personas y sus familias. El Banco Nacional de Drogas Oncológicas, responsable por la compra y entrega de drogas oncológicas o citostáticas a los bancos de drogas o programas provinciales, también fue gravemente afectado por el nuevo rumbo que está tomando la política de medicamentos, dejando de entregar varios tratamientos a los pacientes con cáncer. Esta situación motivó la presentación de pedidos de informe por parte de legisladores nacionales, dadas las denuncias que recibieron de distintos hospitales de todo el país. El Ministerio de Salud de la Nación reconoció que hay una cantidad importante de personas que necesitan tratamiento y que hoy enfrentan problemas para recibir la medicación. El padrón del Banco Nacional de Drogas Oncológicas registra este año cerca 10.600 pacientes. Como consecuencia los pacientes tienen que suspender el tratamiento por tiempo indeterminado. También a fines del 2016 surgieron denuncias de varios médicos de distintos hospitales del país sobre faltantes de tratamientos para la tuberculosis. Se sabe que el Ministerio de Salud retrasó varias compras referidas a los medicamentos ne-

4


cesarios para el tratamiento de esta enfermedad y que la interrupción de los esquemas habituales de tratamientos aumenta muchísimo el riesgo del surgimiento de bacterias multiresistentes. Más allá de los efectos sanitarios y en la calidad de vida de las personas, producidos por la discontinuidad del tratamiento tradicional, el efecto económico debido al aumento de la tuberculosis multiresistente es inmenso para el Estado, ya que el tratamiento de esta última es aproximadamente 1000 veces más caro que el convencional.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación

En materia de VIH/SIDA también se puede observar una disminución significativa en las compras de medicación antirretroviral en el año 2016 en comparación con los años anteriores. El Observatorio de Compras Públicas de Medicamentos para VIH/SIDA y Hepatitis C de la Fundación Grupo Efecto Positivo, muestra que al mes de diciembre del año 2015, del total de los 30 medicamentos de la canasta de fármacos monitoreados, el 20 % tenía stock por más de 12 meses de abastecimiento disponible antes que se precisara usar las reservas, el 30% más de 6 meses antes de comenzar a usar las reservas, otro 25% tenía entre 0 y 6 meses

de abastecimiento antes de comenzar a usar las reservas y sólo un 25% se encontraba utilizando las reservas, aunque tenía procesos licitatorios, contrataciones directas o ampliaciones en curso. Sin embargo a junio de 2016, el presupuesto de la Dirección de Sida y ETS se encontraba con una casi total subejecución, no registrándose compras de preservativos, insumos ni medicamentos que debería proveer el Ministerio de Salud. En este escenario, el stock remanente, que había permitido la distribución regular de tratamientos, dejó de dar abasto para cubrir la demanda y las primeras denuncias y protestas por parte de las asociaciones de pacientes no tardaron en aparecer. En esta misma línea de desabastecimiento de todos los programas nacionales que compran y distribuyen medicación, la actual gestión del PAMI decidió sacar de su vademécum varios medicamentos provistos por este organismo y cortar la subvención del 100% a otros tantos. Recientemente estalló un conflicto entre el PAMI y las farmacias, que amenazaron con no entregar medicación a los jubilados debido a la deuda del organismo con las mismas, lo que según la cámara de farmacias hacía insostenible la provisión de los medicamentos a los afiliados PAMI. A esto siguió el anuncio del titular de PAMI de que los jubilados que posean una cobertura médica prepaga, un vehículo automotor con menos de 10 años de antigüedad o más de un inmueble registrado a su nombre, no accederán más a ningún tipo de tratamiento farmacológico 100% subsidiado, quitando el derecho de miles de adultos mayores que contribuyeron al-

5


rededor de 30 años para lograr esta garantía. El Estado abandonó de manera abrupta la regulación de precios de los medicamentos realizada anteriormente por la Secretaría de Comercio. Los efectos de esta decisión no tardaron en aparecer. El 85 % de los medicamentos de mayor demanda local aumentaron más que la inflación. De una muestra de 123 medicamentos, 12 tuvieron un incremento de más del 100% y en 77 casos (el 63% de la muestra) se superó el incremento medio del 51%.

En algunos casos, los aumentos superan el 150%, alcanzando un 194% el que más aumentó. Los medicamentos más utilizados por los jubilados tuvieron un incremento promedio del 75 %. La desregulación en materia de medicamentos no está vinculada solamente al tema precios. Mediante la Disposición N° 10.567/2016 de la ANMAT, se retiraron del listado de principios activos que deben ser monitoreados por el sistema de trazabilidad de medicamentos, cerca de 93 productos entre los cuales se encuentran psicotrópicos como el alprazolam, bromazepam, clonazepam, flunitrazepam, olanzapina y quetiapina. Cabe mencionar que el sistema de trazabilidad fue creado como una herramienta de transparencia y control para evitar el robo, contrabando, falsificación o adulteración de los medicamentos, así como el fraude financiero generado por la falsifi cación de troqueles, posterior al caso de los medicamentos truchos que explotara en el año 2009. Lo expuesto hasta aquí es un recorrido de lo que fue apenas un poco más de un año de la gestión Cambiemos al frente del Ministerio de Salud de la Nación. Suficiente para generar algunos resultados que llegan a ser calamitosos para la salud pública en Argentina y representando un claro retroceso en la perspectiva de la salud como un derecho. Resulta entonces de vital importancia que la ciudadanía siga monitoreando los cambios en la política pública y sus resultados, y generar así, una masa crítica que puje de manera informada y consciente en la búsqueda de frenar retrocesos y ampliar derechos

.

6

Informe anual salud  

El informe anual de "soberaniasanitaria.org.ar" refleja los graves efectos del desmantelamiento de programas de abordaje territorial.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you