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La Razón|Sábado 03.Domingo 04.08.2013

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Revive el debate de las armas químicas A pesar de que las armas de destrucción masiva —nucleares, químicas y biológicas— están prohibidas, en Siria la ONU investiga ataques con gases tóxicos en Khan al-Asal, cerca de Alepo. Este hecho reabre el debate sobre el control de un tipo de armamento que surgió en la Primera Guerra Mundial y que décadas después, en 2003, sirvió como justificación para la invasión de EU a Irak. La Razón presenta en esta edición una revisión del pasado y el presente de las armas químicas.

Ilustración>Juan Carlos Ramírez> La Razón

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p a r a i a c la n

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La Razón SUPLEMENTO ESPECIAL


Química y conflicto 1915

1968

En la Primera Guerra Mundial (en la Segunda Batalla de Ypres, al noreste de Bélgica), el 22 de abril, los alemanes atacaron a las tropas francesas, canadienses y argelinas con cloro; por primera vez se utilizaron sustancias químicas a gran escala.

El uso de gas lacrimógeno por las fuerzas francesas durante las manifestaciones de 1968, en París, dio comienzo a la utilización de este químico como un agente antidisturbios por su cualidad de baja toxicidad y por no ser letal.

1936

1995

en la década de los treinta, mientras Japón invadía China, Alemania creó el primer “gas nervioso”, el tabun, que se añadió a los gases mostaza, sarín, soman y ciclosarín; éstos, además de ser tóxicos por inhalación, afectaban a través de la piel.

En la masacre de Halabja, en Irak, perpetrada por el régimen de Saddam Hussein contra pobladores kurdos, ocho aviones arrojaron bombas con gas mostaza, Sarín, Tabun y XV, que ocasionaron la muerte de cinco mil personas.

onu inicia investigación

Ataques con gases tóxicos en Siria reabren el debate eu sostiene que hasta 150 personas han fallecido por agentes químicos, principalmente en Alepo; expertos cuestionan pasividad de la comunidad internacional Por Lizeth Gómez de Anda > lizeth.gomez@razon.mx

E

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l 29 de abril de 1997 entró en vigor la Convención sobre las Armas Químicas firmada por 188 de los 195 países en el mundo. Las naciones que se negaron a suscribirlo fueron Angola, Corea del Norte, Egipto, Somalia y Siria, en este último las evidencias del uso de armas químicas reaviva el debate de su empleo. “El tema de las armas químicas se reabrió con el caso de Siria sobre el con-

trol del arsenal que posee más que de su uso”, comenta a La Razón Gustavo López Montiel, investigador del Tecnológico de Monterrey. “Se entiende que la OTAN, Estados unidos y la ONU buscan implementar medidas de contención de las armas químicas que tiene Siria, establecer un mecanismo de medición que les permita saber cuál ha sido la capacidad de uso de armas químicas que ese país ha incrementado en los últimos 15 años”, agrega. Según investigadores en temas de guerras químicas, Bashar el Assad tiene

un nutrido arsenal de gases sarín y mostaza y del agente VX (versión mejorada y más letal del Sarín). Desde 2012 se había supuesto que el régimen de El Assad estaba movilizando sus provisiones; sin embargo, fue en marzo de este año que se evidenciaron las primeras sospechas firmes de utilización del arsenal químico. Los expertos coinciden en que el caso de Siria reaviva la discusión sobre armas químicas. Señalan que la comunidad internacional se ha visto pasiva en un conflicto en el que sólo el Comité Internacional de la Cruz Roja podría ser el mediador, pues no se aprecia que ningún país pudiera acompañar el proceso, sostiene el especialista de la Universidad Iberoamericana, Javier Urbano. “Estados Unidos está metido en un

proceso de introspección; está en su reforma económica y migratoria. La Unión Europea está en un nivel de debilidad altísimo, no tiene voz propia, y Medio Oriente está metido en sus primaveras o no sé cómo llamarle, sus otoños árabes”. Tanto el régimen como los rebeldes se acusan mutuamente de haber usado en ataques, principalmente en Alepo, gas sarín. Análisis hechos por Turquía revelaban que ciudadanos sirios habían quedado expuestos a ese tipo de químicos. Aunque al inicio Estados Unidos se mantuvo cauteloso y no confirmó tajantemente su uso, el 13 de junio, tras realizar estudios y consultar fuentes de inteligencia, reveló que entre 100 y 150 personas han muerto por ataques químicos por parte del régimen sirio.


La Razón|Sábado 03.Domingo 04.08.2013

1945

2005

Los nazis utilizaron el insecticida Zyklon B, que contiene cianuro de hidrógeno, para matar grandes cantidades de personas en sus campos de concentración durante el Holocausto. Almacenaban un arsenal de 100 mil toneladas de la sustancia.

Un ataque terrorista, en cinco acciones coordinadas, con gas sarín en el Metro de Tokio fue realizado por miembros de la secta Aum Shinrikyo el 20 de marzo. Dejó trece muertos, seis mil heridos y miles de personas con problemas temporales de visión.

Arsenal de armas químicas Siria parece haber adquirido la capacidad de producir agentes químicos desde 1973. El arsenal incluiría gas mostaza, sarín, y posiblemente el agente nervioso VX.

Turquía

Latakia Hama

Homs

Damasco

Presunto sitio de producción de gas sarín y agentes nerviosos tabun y VX.

El volumen exacto del arsenal de armas químicas sirio no se conoce.

Irak

Isr a

el

Jordania

Posibles productoras de armas biológicas

El 8 de marzo, fuentes de la oposición siria anunciaron que hubo un supuesto ataque con armas químicas en la ciudad de Alepo, con un resultado de 25 personas muertas y al menos 86 heridas. Adjudicaron el crimen a grupos terroristas.

El Assad tiene armas; dudan su uso en Alepo E

La CIA estima que Siria procesa varios cientos de litros de armas químicas y produce cientos de toneladas de agentes cada año.

Supuestos sitios con armas químicas

2013

Por Anabel Clemente y Lizeth Gómez

SIRIA

Líb

an

o

Cerin

Medio Oriente

1961

Durante la Guerra de Vietnam, Estados Unidos vertió sobre campos de arroz en Vietnam, Camboya y Laos, la sustancia conocida como “el agente naranja” (tabún). Se estima que en diez años se arrojaron 80 millones de litros de este agente tóxico.

n 2003 Estados Unidos invadió Irak bajo un argumento que consideraba sólido: “ahí se producen y almacenan armas de destrucción masiva”, poco después de la incursión del ejército norteamericano al país árabe, la cantidad de armas químicas encontradas resultó mínima a la sospechada por los atacantes… el discurso de la guerra cambió por la búsqueda de la democracia… el tema se convirtió en un mito. Trece años después, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) solicitó la revisión de Siria. El propio gobierno de El Assad solicitó al organismo internacional que conformara un grupo para investigar la utilización de armamento químico. Esa solicitud llega luego de que el 19 de marzo en la localidad de Khan al-Asal, en

el especialista Gustavo Montiel cuestiona que un ataque químico, como el de marzo, sólo matara a 25 e hiriera a 110 sirios

Alepo, fuera lanzado un misil cargado con material tóxico que mató a 25 personas y dejó heridas a 110. Sin embargo, el investigador del Tecnológico de Monterrey, Gustavo López Montiel, explica a La Razón que cuando Irak utilizó armas químicas (el caso de Halabja), en un solo día pudo matar a cinco mil o seis mil personas, y que el utilizar un equipo que supone una gran inversión para una centena de víctimas, resulta de grandes diferencias. “El tema de las armas químicas, no es únicamente que se pueda hacer un arma química, implica no sólo conocimientos

avanzados de producción para su desarrollo, sino también capacidades de manejo, porque cuando se usan las armas hay que tener equipos de protección, contenedores, dirección”, señala. López Montiel añade que en 15 años Siria ha acumulado altas capacidades para desarrollar armas químicas, pero “sería una inversión tonta utilizar un arma química con todos sus riesgos para matar a 100 o 200 personas, cuando se puede, como en los casos de Irak, atacar a muchas más”. En Irak el argumento se utilizó como pretexto para conocer militarmente al país árabe; en Siria lo que se busca es saber si realmente se tienen las capacidades de las armas que pudieran existir. “En Siria sí hay mayores capacidades que las que habían en Irak, particularmente por la inversión que ha hecho el ejército en los últimos años”, agrega.

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Exceso de sudoración y saliva, convulsión, dificultad para respirar, problemas de visión Se acelera la respiración, convulsiones

nerviosos

Quemaduras en piel y ojos

Gas sarín tabun soman XV

Asfixia, efecto lacrimógeno

síntomas

Fuerte irritación en los ojos Confusión, alucinaciones, comportamientos automáticos como arrancarse la ropa Elimina la sinapsis neuronal al inhibir el neurotransmisor acetilcolina Evita el uso normal del oxígeno por los tejidos corporales

sanguíneos Cianuro de hidrógeno

A través del olfato: inmediato En piel: de dos a 18 horas Acción inmediata

velocidad de acción

En vapores de 4 a 6 horas; en la piel de 2 a 48 horas

Asfixiantes tóxicos pulmonares

Con posib le

Disminuye la acetilcolina en la víctima, con efectos en el sistema nervioso periférico contrarios a las intoxicaciones con gases nerviosos

Gas mostaza y Lewisita

Fosgeno

Inmediata y hasta tres horas Inmediata Inhalados, de 30 minutos a 20 horas; piel: hasta 36 horas después. La duración típica es de 72 a 96 horas Son más letales que los que atacan la piel, los agentes pulmonares o los venenos que afectan la sangre

observación

Se utilizaron durante la Primera Guerra Mundial, pero ya quedaron obsoletos Han sido utilizados a menudo como elementos antidisturbios

4

lacrimógenos gas lacrimógeno, gas pimienta, CS, CR, CN

Todos están basados en cianuro Usado para incapacitar más que para matar colapsando las instalaciones médicas

Extremadamente persistente en suelo y agua y encima de la mayoría de las superficies

● Corea

del Norte

● Taiwán ● Angola ● Egipto ● Siria

roducción iento o p m a n e ac n alm o c es País

Dolor punzante y agudo en los ojos y ceguera temporal

Causante de ampollas

m í u icas q s a m r A

efectos

e agente Clase d

Inunda el sistema respiratorio, lo que provoca asfixia; los supervivientes sufren de problemas respiratorios crónicos

produ cción

Conjuntivitis, ampollas en la piel que se pueden infectar

paralizantes BZ

● Líbano

● Estados Unidos

● Libia

● Francia

● India

● Reino Unido ● Croacia ● Serbia ● Rusia

● Irán

● China

● Japón


La Razón|Sábado 03.Domingo 04.08.2013

asificación l c a L

Se trata de cualquier bacteria, virus o toxina que cause enfermedades infecciosas. Estos agentes producen efectos específicos en sus víctimas y crean terror e incertidumbre sobre sus consecuencias.

na gran cantidad de civiles o milit matar u ares; s s e o t e usa en m a en u m ar e n ár d o ea d p i t ep te s e or l e d om d a d en i l a os n i f un La am illa

Armas de destrucción masiva Infografía>Elizabeth Cuevas y Juan Carlos Ramírez Información>Anabel Clemente

La diferencia entre ellas se basa en su capacidad de destrucción: las nucleares son explosivas, las químicas son compuestos químicos tóxicos y las biológicas son microorganismos de enfermedades contagiosas.

Unidos ● Italia ● Bulgaria ● India ● Pakistán ● China ● Israel ● Rumania ● Irán

gicas ioló sb ma Ar

gico o bioló ment arma icar fabr ían odr U, p nE gú , se ue sq íse Pa

● Estados

● Rusia

● Corea del

Norte

● Cuba ● Irak

● Sudáfrica ● Egipto ● Libia

● Taiwán

● Costa Rica

Países dec larado s

● Rusia

● Estados

● Libia

● China

● Japón

agentes neurotóxicos

Gas sarín y mostaza, los más usados en la guerra

● Pakistán

Unido

● India

● Israel

Sin d e clar ar

del Norte

So s p ech o s o sd e t en er

● Irán

● Arabia Saudita

pr o gr am

A

den ser de diversos tipos: sanguíneos, neurotóxicos o pulmonares, que tienen síntomas similares, pero que su velocidad de acción y efectos son determinantes para el objetivo del atacante. Y es que el uso de armas de destrucción masiva permite disminuir la fuerza militar del enemigo, distraer su atención y derrumbar la infraestructura médica del país atacado. Pero los efectos van más allá del Estado, pues es la población civil la que resulta más afectada. Como armas de destrucción masiva, las químicas pueden eliminar a más personas que las nucleares. Sin embargo, son las biológicas las más letales, ya que con una pequeña cantidad de bacterias se puede crear una epidemia de proporciones incontrolables.

● China

● Corea

Por Anabel Clemente > anabel.clemente@razon.mx

unque el gas sarín apareció en la Segunda Guerra Mundial, su uso en los conflictos bélicos es uno de los más frecuentes como arma química, junto al gas mostaza. Pese a la prohibición de uso del gas mostaza desde 1993 y el sarín desde 2007, por la Convención sobre las Armas Químicas, “se ha mencionado el uso de estos químicos por parte de Sadam Hussein contra la población kurda; también en la guerra de Irán-Irak y en ataques terroristas de Japón, en 1994 y 1995”, comparte a La Razón Dejan Mihailovic, profesor del departamento de Estudios Sociales y Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey. Este tipo de armamento puede ser utilizado para eliminar o incapacitar al enemigo, con agentes que pue-

● Reino

Arm a s n u c le a r e s

● India

Unidos

● Francia

s are cle nu as

● Irán

Una sola puede destruir una ciudad entera y poner en peligro tanto el medio ambiente, como la vida de las generaciones futuras. Sus efectos destructivos se basan en la fuerza explosiva.

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afirman especialistas

Control de estas armas depende de tratados, pero más de la ética Las sanciones por violar los acuerdos internacionales son: bloqueo económico, cierre de fronteras e intervención de la ONU Por Cristina Pérez > cristina.perez@razon.mx

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espués de la Primera Guerra Mundial, la población giró su atención al uso de la ciencia en los conflictos bélicos ante la creación de armas de destrucción masiva. Así surgieron los tratados internacionales que prohibieron el uso de este armamento; sin embargo, el desarrollo y empleo de este equipo depende de la ética de cada nación. Javier Urbano, académico de la Universidad Iberoamericana, explica a La Razón que fue con el protocolo de Ginebra, firmado el 17 de junio de 1925, que se prohibió el uso de armas “que generen sufrimiento innecesario”, en esta categoría entrarían las armas químicas y biológicas. “Los tratados internacionales iniciaron con la vigilancia de las armas químicas a finales del siglo XIX. Intentaron controlar el uso del gas mostaza, que se utilizó en la Primera Guerra Mundial por los alemanes, después se buscó limitar las armas químicas en estricto sentido”, agrega el especialista. El proceso para limitar el uso de este armamento fue más allá. De acuerdo con la maestra Keila Barrera, especialista de la Universidad Autónoma Metropolitana, campus Azcapotzalco, hasta los años 80, los tratados internacionales no diferenciaban entre armas químicas y biológicas, “tan es así que en los acuerdos entre Estados Unidos y la Unión Soviética, el control de armas químicas estaba supeditado al control del armamentismo”, expone en entrevista. Recuerda que en 1997 entró en vigor la Convención Sobre Armas Químicas, un tratado multilateral de la ONU, en el cual se aborda la ilegalidad de la producción, el almacenamiento y la destrucción de este tipo de armamento. Pero fue a partir de 2011, que 193 países firmaron una serie de acuerdos al respecto. El doctor Urbano señala que pese a que los protocolos prohíben el almacenamiento de materiales vinculados a la producción de armas químicas y biológicas, muchos países, entre ellos Siria, han hecho almacenes. En eso concuerda el catedrático del Tec de Monterrey, Dejan Mihailovic, que agrega que la seguridad del no uso de

Diego

Infor

Traje protector

Su nombre oficial es traje NBQ, son las iniciales de núclear, bacteriológica y química.

Armamento en control La mayor parte de las armas químicas es destruída por la Organización para la Prohibición de Armas Químicas Se fundó el 29 de abril de 1997 con la finalidad de reunir los datos de los países que desarrollan armamento químico y la destrucción del mismo

OPAQ

CAQ

Acuerdo de la Convención sobre Armas Químicas

Fue firmado por 182 agencias nacionales pertenecientes a la OPAQ Actualmente 88 países tienen legislación con lo estipulado en la CAQ

Hasta noviembre de 2011

71 %

de armas químicas,

declaradas como tal, fueron destruidas

Keila Barrera Académica UAM Azcapotzalco Los tratados buscan que estas armas no sean usadas, pero dependemos de la ética, de la seguridad de quienes desarrollan esta tecnología”

45 %

de municiones y contenedores

de armas químicas declaradas fueron eliminadas

100 %

de las instalaciones

declaradas de fabricación de armas se desactivaron

este armamento llegará “hasta que exista un consenso entre todos los países, así podemos estar seguros de que no habrá uso de armas químicas o biológicas”. Pero Keila Barrera agrega que a pesar de las regulaciones y prohibiciones internacionales “dependemos de la ética, de la seguridad de quienes desarrollan esta tecnología”, para tener un control verdadero. “Lo vimos con la población kurda, en la Guerra de Vietnam, en la Segunda Guerra Mundial...”. Ya que la prohibición no asegura el respeto de las naciones a los tratados internacionales, como parte de la Organización de Naciones Unidas se establecieron sanciones para quienes violen los acuerdos, éstos son: el bloqueo económico, el

material Está hecho de fibra sintética y algodón, dividido en dos partes: la primera está tratada químicamente para que se humedezca al contacto con el gas nervioso, para acelerar la evaporación. La segunda parte tiene una capa de carbón vegetal activado, que absorbe el gas que penetra.

papel detector Alerta al individuo; se coloca al aire libre y cuando deja de cambiar de color indica que cesó la lluvia de químicos. La manga tiene una zona adaptada para su colocación.

guantes y botas de butilo Son fabricados con uno de los polímeros elásticos más sólidos ante agentes químicos y materiales de descontaminación. Tiene la elasticidad suficiente para formar un sello hermético.

duración A pleno rendimiento, un soldado con este equipo podría sobrevivir cuatro horas en un entorno altamente contaminado de gases, virus y radiaciones. cierre de fronteras y la intervención del Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque 98 por ciento de los países están de acuerdo en el no uso de armas químicas (Angola, Egipto, Siria, República Democrática Popular de Corea y Sudán no se han adherido al tratado), según datos de la Convención de Armas Químicas, lo que se necesita, en opinión de los especialistas entrevistados, es generar acuerdos de intervención en un solo sentido: escuchar a las partes en conflicto y plantear una salida que venga de ellos, lo cual implicaría un reacomodo político y social.


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Prevención

com oo

o de armas químicas e Aunque el us stá pro hibid o, ex iste tod a un a in du str ia Infografía>Erick Zepeda,

Diego Quiroz y Elizabeth Cuevas Información>Anabel Clemente

Máscara antigás

bj

Descontaminación

et

pa ra co nt ro lar po sib les at Dispositivo individual que se usa para pro-

i s ue aq

vo

teger el rostro y para evitar la inhalación de gases venenosos.

El proceso para retirar sustancias nocivas del equipo de protección, se basa en compuestos que limpian el ambiente de los agentes tóxicos. A continuación se describen algunos:

estructura

tierra de “füller” Compuesto que absorbe la mayoría de los agentes químicos líquidos, al ser frotado contra superficies contaminadas que no sean porosas o absorbentes, como el traje nbq o elementos metálicos.

Material flexible que se adapta a la cara Oculares de policarbonato

Atalajes Sistema de conexión para la ingestión de líquidos

Calentamiento

Dispositivo que permite transmitir la voz con tono metálico

Una válvula para expulsar el aire (no visible)

El equipo nbq o cualquier otro material que haya resultado expuesto a un agente químico puede descontaminarse a través del calentamiento (en sustancias que hiervan a una temperatura igual o superior a los 300 grados centígrados). Esto puede lograrse también por medio de un enfriamiento excesivo.

Cartucho filtrante

filtro Filtrado químico Carbón activo que actúa dejando pasar por sus poros sólo moléculas pequeñas, como el oxígeno, reteniendo las de mayor tamaño que son las de los gases tóxicos.

TMS-65

Filtrado físico Disco con microporosidades que filtra partículas pequeñas.

Vehículo equipado para la descontaminación de tanques y de piezas de artillería. Fue utilizado por primera vez durante la década de 1960. Puede descontaminar las superficies exteriores de un carro de combate en menos de 3 minutos.

Protección médica pretratamiento

Como complemento de las barreras físicas se utilizan tabletas NAPS (21 comprimidos) antes de la exposición a un ataque; aunque no protege totalmente, aumenta la resistencia.

estructura camión de carga Ural-4320a Motor de aire de MIG-21 (o MIG- 23)

tratamiento Si la protección ha fallado, una segunda línea de defensa contra el envenenamiento consiste en la autoadministración de antídotos. Combopen Antídoto de inyección con atropina (de la belladona). Combinado con NAPS contrarresta 10 veces la dosis letal de cualquier agente enervante.

La dotación es de tres dosis que pueden ser usadas cada 15 minutos.

funcionamiento 1. El agua es inyectada en la turbina, el calor del interior del motor la vaporiza.

2. El chorro de vapor es expulsado por la tobera que es dirigida por medio de un dispositivo articulado hacia el elemento a limpiar.

3. El flujo de gas sopla el polvo radiactivo y la alta temperatura destruye los agentes infecciosos y tóxicos.

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Foto> Le Monde

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Guerra química en Siria; en el frente de Damasco U

combatientes de la oposición siria, en el frente de Jobar, cerca de Damasco.

Por Jean Philippe Rémy*

n ataque químico en el frente de Jobar, a la entrada de la capital siria, no parece de primeras nada. Nada espectacular. Nada, sobre todo, detectable. Ese es el objetivo deseado: cuando los combatientes del Ejército Sirio Libre en las posiciones más adentradas de Damasco comprenden que acaban de ser expuestos a productos químicos lanzados por las fuerzas gubernamentales, ya es demasiado tarde. Cualquiera que sea el gas utilizado, sus efectos ya se dejan notar a tan sólo unos centenares de metros de barrios de la capital siria. Al principio, sólo se escuchó un ruido modesto, un choque metálico, casi un click. Y en el estrépito de los combates del día en el sector ‘Bahra 1’ del barrio de Jobar, eso no llamó enseguida la atención de la brigada Tahrir Al-Sham (“Liberación de Siria”). “Pensamos que se trataba de un obús de mortero que no había explotado y nadie le prestó mucha atención”, explica Omar Haidar, responsable de operaciones de la brigada, que mantiene esa posición avanzada a menos de 500 metros de la plaza de los Abasidas. Buscando palabras para retratar ese sonido incongruente, lo describe como “una lata de Pepsi que cae al suelo”. No produjo olor, no hubo humo, ni siquiera un silbido que indicara la eyección de un gas tóxico. Después aparecieron los síntomas. Los hombres tosían violentamente. Les quemaban los ojos, sus pupilas se retrajeron hasta el extremo, su visión se oscureció. Pronto sobrevinieron las dificultades respiratorias, en algunos casos agudas, los vómitos, los desmayos. Hubo que evacuar a los combatientes más afectados, antes de que se asfixiaran. De esto, han sido testigos los enviados especiales de Le Monde varios días en ese barrio a la salida de Damasco, donde los rebeldes penetraron en febrero. Jobar es un enclave crucial tanto para el Ejército Sirio Libre como para el Gobierno. Sin embargo, a lo largo de nuestro reportaje de dos meses en los alrededores de la capital siria, hemos reunido elementos contrastables en una horquilla bastante más grande. La gravedad de los casos, su multiplicación y la táctica de empleo de estas armas demuestran que no se trata de simples gases lacrimógenos utilizados en los frentes, sino de productos de otra categoría, mucho más tóxicos.

La Razón SUPLEMENTO ESPECIAL

»Edición Anabel Clemente

»Diseño Elizabeth Cuevas

En el frente complicado de Jobar, donde las líneas enemigas están tan cerca que los soldados se insultan casi tan fácilmente como se matan, las escenas de ataques con gas fueron puntuales en abril. No fue una difusión masiva sobre kilómetros, sino un empleo ocasional y localizado por parte de las fuerzas gubernamentales, dirigido a los puntos de contacto más duros con un enemigo rebelde muy cercano. El sector es la posición más avanzada de los grupos del Ejército Sirio Libre en el interior de Damasco. Una guerra sin piedad se desarrolla allí. Un día en que hubo un ataque químico en una zona del frente de Jobar, el 13 de abril, el fotógrafo de Le Monde, vio cómo los combatientes que luchan en la guerra en esas casas en ruinas empezaron a toser y se pusieron a continuación sus máscaras antigás, sin aparente prisa, aunque en realidad ya habían estado expuestos. Los hombres se pusieron en cuclillas, sin poder respirar y vomitaron. Tuvieron que huir inmediatamente del sector. El fotógrafo de Le Monde sufrió, cuatro días después, problemas visuales y respiratorios. Ese día, sin embargo, las emanaciones del gas se habían concentrado en un sector vecino... Uno de los médicos, el doctor Hassan O., describe con detalle los síntomas de esos pacientes: “Las personas que llegan tienen problemas para respirar. Tienen las pupilas retraídas. Algunos vomitan. No oyen nada, no hablan, sus músculos respiratorios están inertes. Si no les tratamos con urgencia, mueren”. Esta descripción se corresponde en todos los puntos con aquellas realizadas por otros médicos que conocimos a lo largo de varias semanas en los alrededores de Damasco. El único oftalmólogo de la región, formado en el extranjero, pasa consulta en un pequeño hospital de Sabha, del que desea que no divulguemos la localización exacta. Él solo ha tratado a 150 personas afectadas en el espacio de dos semanas. Cerca de las zonas más expuestas al gas ha organizado duchas para que los combatientes expuestos a productos químicos puedan lavarse y cambiarse de ropa para evitar contaminar al personal de los centros de cuidados.

*Artículo publicado el 27 de mayo de 2013 en el diario Le Monde

infografía Erick Zepeda, Diego Quiroz y Alfredo Peralta

»Retoque digital Jorge García

»Corrección Alfonso González

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Ciencia para la guerra