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Especiales La Razón

TRES DÉCADAS

CATÁSTROFE NUCLEAR

01 Martes 26.04.2016

LIUDMILA IGNATENKO | ESPOSA DE BOMBERO (TOMADO DEL LIBRO VOCES DE CHERNOBIL, DE SVETLANA ALEXIEVICH)

vi la explosión. Sólo las llamas. Todo parecía iluminado. El cielo entero... Unas llamas altas. “NoY hollín [...] Cuando murieron todos, repararon el hospital, quitaron el yeso de las paredes, arrancaron el parquet y lo tiraron. A veces me parece oír su voz... Oírle vivo. Pero nunca me llama, ni en sueños, soy yo quien lo llama a él”

30 AÑOS BAJO LA NUBE TÓXICA DE

Foto>Especial

CHERNOBIL

DORMITORIO de una escuela primaria en la ciudad de Prypiat.

LA MADRUGADA DEL 26 DE ABRIL, dos empleados de la planta nuclear Vladimir Ilich Lenin realizaban pruebas para obtener más energía nuclear. Sin embargo, al incrementar la potencia, el hidrógeno contenido en el reactor cuarto explotó y arrojó al ambiente toneladas de sustancias tóxicas que contaminaron 23 por ciento de suelo bielorruso, 4.8 por ciento de territorio ucraniano y 0.5 por ciento del ruso. La Razón publica las consecuencias humanas y políticas de este siniestro que marcó definitivamente la historia moderna.


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TRES DÉCADAS

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Especiales La Razón

CATÁSTROFE NUCLEAR

REACCIÓN EN CADENA

La estructura y el error humano que detonaron el caos Infografía Daniel Martínez y Alfredo Peralta | Por Verónica Mondragón

UN SÚBITO AUMENTO de potencia en la central nuclear Vladimir Ilich Lenin provocó la explosión de material dentro del reactor 4 de la planta de Chernobil, ubicada en Prypiat, hoy Ucrania. Con ese hecho, la madrugada del sábado 26 de abril de 1986, se produjo el accidente atómico más grave del siglo XX: nivel siete en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares. El hidrógeno acumulado en el contenedor estalló mientras el personal probaba un corte PROTAGONISTAS

eléctrico, lo cual generó 500 veces más energía que la bomba nuclear lanzada sobre Hiroshima en 1945. Luego, la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se vio forzada a evacuar a 116 mil personas, mientras que otros 13 países declararon alerta nuclear. Dos trabajadores murieron, inmediatamente, mientras que otras 29 fallecieron durante los tres meses siguientes a causa de la tragedia que cimbró Europa del Este hace 30 años. ARMA TU PÓSTER

EL REACTOR

Políticos e ingenieros ligados al suceso.

Conocido como de alta potencia, requiere de agua como refrigerante y uranio como combustible.

MIJAÍL GORBACHOV

Moderador Reduce la velocidad que se genera cuando hay fisión de los neutrones.

VÍKTOR BRIUJÁNOV

NIKOLAI FOMIN

2

05

Nave del reactor

Barras de control retiradas

Barras de control Controlan la radiactividad del reactor; si no hay neutrones no hay reacción en cadena.

Refrigerante Encargado de extraer el calor producido por la fisión, generalmente se utilizan materiales líquidos como el agua y gases como el helio o CO2.

Estructura de hormigón

ÁREA AFECTADA

Núcleo del reactor

Combustible Alimentado por pastillas de óxido de uranio cada 18 meses.

BARRAS DE CO

Piezas del reactor que fueron ret

LA PLANTA NUCLEAR

En diciembre de 1984 se terminó de construir toda la planta de Chernobil. Planta nuclear de Chernobil

Área afectada

Sistemas de seguridad desactivados

Une las páginas 2-7 con la 4-5

Chimenea Tiene la función de dar presión dentro de la caldera.

Piscina de relajación

Cubrió gran parte de Europa, poniendo en riesgo a millones de personas.

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zaron a aumentar la producción de energía.

TRAYECTORIA: Ingeniero jefe de la planta nuclear, que había atribuido el accidente a un fallo en la construcción. Fue condenado a 10 años de prisión y trabajos forzados, luego, 25 años después dijo que no podían culparlo de lo sucedido.

Dónde ocurrió

07

a Los ingenieros comen-

TRAYECTORIA: Fue secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) desde 1985 hasta 1989; y presidente de la Unión Soviética hasta el 25 de diciembre de 1991. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1990. TRAYECTORIA: Fue el arquitecto y director de la construcción de la planta nuclear. En 1987 fue condenado a 10 años de prisión y trabajos forzados por el accidente. En 2006 reconoció su responsabilidad en la catástrofe.

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Blindaje de acero

Reactor 2 Reactor 3

Reactor 4

Ucrania

Revestimiento de circonio

Cuarto de maquinas

Bloque de grafito

Europa

8.80 cm

LA HISTORIA PASO A PASO

Marzo Se inicia la construcción de la central nuclear de Chernobil.

Se llevan a cabo las discusiones en Kiev sobre el tipo de plantas que se construirá, eligiendo un reactor de agua en ebullición.

Octubre El llenado del depósito de agua de refrigeración de la central comienza.

La primera planta de energía se pone en funcionamiento

El segundo reactor inicia operaciones.

Abril La central nuclear llega a sus primeros 10 millones de kilovatios-hora.

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Hechos que marcaron la potencia destructiva.

Una fusión p núcleo se pr el reactor 1 repara en po y entra en fu miento nuev


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CATÁSTROFE NUCLEAR

03 Martes 26.04.2016

Participó en el experimiento que generó la tragedia

El hombre que pulsó el último botón de Chernobil Por Allen Panchana Macay > mundo@razon.com.mx

En Prypiat y Chernobil

A

lexey Breus se resiste a esbozar una sonrisa. El recuerdo le martillea. De pie, con sus potentes ojos azules, contempla silencioso los vestigios de su evaporada vida próspera. Una existencia plasmada en un museo del centro de Kiev, en Ucrania, cuyo eslogan reza: “Hay un límite de la tristeza. La ansiedad no tiene límites”. Él no se puede desprender de aquella frase. Tampoco de la memoria, anclada en la misma fecha, el aciago 26 de abril de 1986, la noche del fin del mundo. Quiso escapar de su pasado. Dejó la ingeniería nuclear para convertirse en artista, aunque su obra emblemática, Titanic, lo delata: un mar pintado de rojo. En medio del cuadro, una embarcación en llamas, que se parece a su antiguo lugar de trabajo, la planta de Chernobil. “La silueta de la central se refleja en el agua. Tal vez no es agua, sino sangre. Sin embargo, el humo y las llamas no cubren todo el cielo: hay manchas azules, un ápice de esperanza”. Él fue el último en salir del reactor IV, epicentro del peor desastre radioactivo de la historia. Alexey tenía 27 años, un lujoso apartamento, buen salario y una hija por nacer. Vivía en Prípiat, símbolo del ideario socialista: ciudad de 50 mil habitantes, la más nueva y elegante de la Unión Soviética, a 110 kilómetros de Kiev. Prípiat, adonde los expertos nucleares querían llegar, porque a pocos pasos se erigía The Chernobyl Nuclear Power Station o la Central Eléctrica Nuclear Memorial Vladímir Ilich Lenin, el orgullo soviético. El proyecto empezó en los años 70 y el plan que operaran ocho reactores. El IV iba a cumplir dos años. El V y VI estaban en construcción avanzada. De haberse completado, el complejo de Chernobil hubiese sido la mayor central nuclear del planeta. “Era mi aspiración y la de mis compañeros de la Universidad de Bauman, en Moscú. Llegué a Prípiat en 1980. Conocía la tecnología de los reactores porque los diseñadores que los crearon habían sido mis profesores”. Una ilusión que terminó cuando explotó el reactor IV. La radiación se extendió al 40 por ciento de Europa y tuvieron que ser evacuadas medio millón de personas de 500 pueblos. La nube de polvo radioactivo se elevó un kilómetro y fue detectada incluso en China y Estados Unidos. Alexey Breus, cabello rojizo, espigada figura y rostro enjuto, residía en la

ALEXEY BREUS ERA INGENIERO jefe cuando ocurrió el peor desastre radioactivo, cuyos efectos aún persisten; fue testigo de la muerte de cientos de sus compañeros y de la evacuación de miles

“Prohibido irse con

las mascotas. A los animales hay que abandonarlos. No hay palabras para explicarlo. Todo está contaminado” amarillo intenso. El nunca inaugurado parque de diversiones es la postal que resume el apocalipsis radioactivo. Resquicios de un soñado sistema comunista que no pudo ser.

ALEXEY BREUS visita el sitio donde trabajó como ingeniero hace 30 años.

“La silueta de la central se refleja en el agua. Tal

vez no es agua, sino sangre. Sin embargo, el humo y las llamas no cubren todo el cielo: hay manchas azules, un ápice de esperanza” avenida Lenin de Prípiat, flanqueada por monumentales edificios de apartamentos. Muy cerca estaban el centro cultural, el polideportivo con piscina olímpica, el restaurante exclusivo que acababa de abrir; las 15 escuelas, los cinco colegios, las guarderías. Y, por doquier, la hoz, el martillo y la estrella, la marca comunista que se iluminaba en la noche. De día, unos rosales daban color a los anchos caminos. La última novedad era el parque de atracciones, con noria y coches de choque, que los niños –la tercera parte de la población– esperaban estrenar el 1 de mayo de 1986. Faltaban solo cinco días. “Pensar que todo se acabó en un pestañeo”. El ingeniero nuclear murmura las palabras, porque 36 horas después tuvieron que irse a la fuerza, sin tiempo para hacer las maletas. Vidas arrancadas para siempre, huyendo de un enemigo invisible, la radiación. El régimen soviético puso 4.300 buses, tres trenes y miles de militares para evacuar Prípiat, al igual que la ciudad de Chernobil y cientos de poblados de Ucrania y Bielorrusia, cuya frontera está a solo 16 kilómetros de la planta nuclear. Los cultivos están envenenados, como la leche y la carne de las vacas. Nadie puede sentarse en el césped.

Peor tocar las flores. O besar al ser que ama. Había que dejarlo todo. La casa recién inaugurada. La existencia. “Prohibido irse con las mascotas. A los animales hay que abandonarlos”. Alexey suspira: “No hay palabras para explicarlo. Todo está contaminado”. Regresar a Prypiat 30 años después estremece. Hay señales de radiación por todos lados, aquel símbolo en rojo, sobre fondo amarillo, de lo que parecen aspas de un ventilador. Una imagen que mantiene en vilo a cualquiera. Los visitantes deben ir con un guía que lleva un dosímetro, un medidor que comienza a emitir un sonido ensordecedor cuando atraviesa las zonas más peligrosas. Prypiat es una ciudad fantasmagórica, devorada por una vegetación agresiva, con árboles que crecen fuera y dentro de las edificaciones. En las guarderías, cunas vacías y juguetes esparcidos. En las escuelas, libros envejecidos con la imagen del camarada Lenin, cuadernos a medio llenar, máscaras anti gas, mapas del poderoso imperio soviético. En los apartamentos, vidrios rotos, portarretratos rotos, cajones revueltos por los saqueadores que llegaron tras la evacuación y se aprovecharon de la desgracia. Hay una imagen icónica: la noria que se oxida, con sus asientos de

DESCALZO EN EL ATAÚD. Alexey tenía un vecino bombero, Vasili Ignatenko, que acudió a sofocar el incendio que había empezado a la 01:26 horas de ese negro 26 de abril de 1986. Su esposa, Liudmila, recuerda: “Se fueron sin los trajes de lona; se fueron para allá tal como iban, en camisa. Nadie les avisó; los llamaron para una emergencia normal”. No lo era. Ella estaba embarazada de seis meses. Su marido, moría, de inmediato, de forma extraña. “Le salían por la boca pedacitos de pulmón, de hígado. Se ahogaba con sus propias vísceras. Me envolvía la mano con una gasa y la introducía en su boca para sacarle todo aquello de dentro. ¡Es imposible contar esto! ¡Es imposible escribirlo! ¡Ni siquiera soportarlo!... Todo esto tan querido... Tan mío... Tan... No le cabía ninguna talla de zapatos. Lo colocaron en el ataúd descalzo”. La primogénita de ambos, Natasha, murió a las cuatro horas de nacer, así como cientos –tal vez miles– de bebés cuyas madres embarazadas, o que se quedaron encinta después absorbieron la radiación. Alexey Breus no sólo conoce esta historia, sino cientos. Ha visto agonizar a vecinos y amigos. Él mismo es una víctima. No pudo tener más hijos. Hoy, a los 57 años, está obligado a tomar un cóctel diario de fármacos para aliviar los problemas en la sangre, corazón, tiroides, sistema nervioso, articulaciones, estómago... “NADA ES LO MISMO. CARGO CON TODO EL PESO” Él llegó a la planta nuclear seis horas después de la explosión, cuando ya habían muerto 15 de sus compañeros operadores y seis bomberos. CONTINÚA EN PÁG.6 g


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TRES DÉCADAS

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Qué emisiones dañinas lanzó

CESIO

ESCALA INES

Concentración producida por el elemento en el aire.

Nivel 1 Alerta: En relación al funcionamiento normal.

Cesio-134

0

5

10 Años

LA NUBE NUCLEAR

Percances nucleares

Cada nivel representa el aumento de un accidente, diez veces más grave que el nivel anterior.

Cesio-137 100% 80% 60% 40% 20% 0%

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CATÁSTROFE NUCLEAR

15

Kyshtym, Rusia 1957

Chernobil, Ucrania 1986

Nivel 6

Nivel 7

Nivel 3

Nivel 4

Nivel 5

Anomalía: Ruptura del régimen normal de operaciones.

Incidente: Contaminación, trabajadores afectados.

Incidente grave: Radiaciones débiles, trabajadores afectados.

Accidente: Radiaciones limitadas y daños en la planta.

Europa

26 de abril

Qué daños causa al cuerpo

4 de mayo 6 de mayo

Accidente mayor: La radiación escapa hacia el exterior de la planta afectando la salud y el ambiente.

Piel Contamin raíces del y vello, ca cer de pie

Glándula tiroides Susceptibilidad al yodo radiactivo que puede destruirla.

El cuerpo absorbe las sustancias que liberan los reactores, causando grandes daños en las personas.

30 de abril

Accidente grave: Se registran radiaciones importantes.

Médula ósea Leucemia o anemia plástica.

AFECTACIONES

28 de abril

Cáncer de pulmón

Sr

31

Personas murieron al momento de la explosión

Three Mile Island, EU, 1979

Nivel 2

Actual

La contaminación radioactiva se expandió de manera irregular, según las condiciones meteorológicas en fechas posteriores a la explosión.

Fukushima, Japón 2011

Cs

ELEMENTOS LIBERADOS

MEZCLA RADIACTIVA

En un reactor nuclear existen alrededor de 60 contaminantes, los principales:

Componentes que permanecen en el reactor.

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Sistema circulatorio Pérdida de glóbulos blancos que provoca mayor susceptibilidad a infecciones.

200

toneladas de polvo radiactivo.

toneladas de corium irradiado.

I

Sr Sr

16

toneladas de uranio y plutonio.

Cs Cs

Yodo: Afecta inmediatamente y deja mutaciones en los genes a partir de los cuales se desarrollan cáncer de tiroides.

Estroncio: Se acumula en los huesos, mínimo 30 años como si fuera calcio y continúa irradiando el organismo.

Casos de cáncer detectados 483 en Rusia 2010 en Bielorrusia

Cesio: Queda depositado en los músculos y aumenta el riesgo de cáncer.

2344 en Ucrania

SARCÓFAGO EXPRÉS

3

Se contruyó en seis meses, para proteger la zona y evitar que siguiera escapando más material radiactivo. I I

Las paredes tienen un grosor de 6 metros con un recubrimiento de plomo.

Alrededor de 400 mil trabajadores, contribuyeron a la construcción.

Mil tonelada tal de la estru confin

Tiene más de 60 perforaciones para permitir la observación del interior.

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La cobertura de hormigón parece que puede derrumbarse en cualquier momento.

Años será el t de la nueva estr que siga fugán

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21 de diciembre La URSS se desintegra, 11 repúblicas se independizan del Estado Soviético.

El gobierno ucraniano celebra una competición internacional para reemplazar el sarcófago de hormigón que se construyó a marchas forzadas.

15 de diciembre Es apagado el reactor 3, el último en funcionamiento.

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Mil residentes de la zona alre

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El hoyo se llenó de 6,000 toneladas de arena y ácido borico, pero el magma continuó ardiendo.

17 de septiembre Se firma el nuevo proyecto de confinamiento de seguridad con el consorcio francés Novarka.


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Está construido en acero con un recubrimiento especial para que no escape la radiación.

Como será la nueva protección

Nivel 7

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CATÁSTROFE NUCLEAR CONFINAMIENTO

hernobil, Ucrania 1986

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TRES DÉCADAS EL ARMADO

Las gruas realizan el montaje.

Dimensiones

dente mayor: diación escapa el exterior de la a afectando la y el ambiente.

SE CONVIERTE EN PARAÍSO SILVESTRE

Esta nueva estructura resguardará durante 100 años.

Actualmente, la zona de exclusión es un espacio en el que animales pueden habitar sin ningún riesgo físico, dada la nula presencia humana.

67 m

110 m

Lobos

Las torres de apoyo ayudan a elevar el arco conforme se va ensamblando.

270 m

Piel Contaminación en raíces del cabello y vello, causa cáncer de piel.

Alces

Corzos

Especies que habitan la zona

Componentes Panel Elaborado de tres láminas con aislamiento térmico.

Estómago Daños en el revestimiento del tubo digestivo que provocan náuseas y vómitos.

Se utilizan 20 mil toneladas para la construcción tubular

Cada arco es levantado pieza por pieza ya que se coforma por tres partes.

Ciervos

Jabalíes

7

Veces más lobos en la reserva contaminada por la radiación de la central que en otras áreas de la región.

Armazón Estructura tubular de acero

Se interconecta la estructura central con la inferior y se procede a un levantamiento de la misma.

Cobertura interior Elaborada de policarbonato para evitar que se pegue el polvo radiactivo.

100

La primera protección contiene aún el 95% del material radiactivo.

UN CABALLO camina por los campos de la ciudad de Prypiat.

4

Rieles de acero que facilitan el desplazamiento de la estructura.

31

Veces más grande que cualquier otra reserva natural no contaminada de la región.

Es ensamblada a 180 m del reactor.

El sistema de ventilación mantiene el polvo radiactivo atrapado en el interior.

100

Animales de esta especie se han contabilizado en la zona.

La estructura se desliza hasta su lugar para cubrir el sarcófago de hormigón.

Aparato reproductor En mujeres daña los ovarios y óvulos; en hombres daña próstata y testículos.

Mil toneladas será el peso total de la estructura del nuevo confinamiento

EL LOBO recorre la actual zona de exclusión.

El Nuevo Confinamiento Seguro (NCS) será la estrucutura móvil más grande que se ha construido.

LINCE recorre la región que fue altamente tóxica para la vida.

NO

Existe relación entre la radiación con el número y la densidad de los animales.

Años será el tiempo de duración de la nueva estructura, lo que evita que siga fugándose la radiación

proyecto de onsorcio

El Ministerio de Emergencias de Ucrania comienza a ofrecer viajes turísticos a la zona afectada.

30 de mayo Alemania anuncia que suspenderá totalmente la producción de energía nuclear dentro de los próximos 11 años.

Una sección del techo de la planta de energía se derrumba debido a las nevadas. El sarcófago a 50 m no se ve afectado.

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BISONTES se alimentan de vegetación contaminada.

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Mil residentes fueron evacuados de la zona alrededor de la central

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116

Tiene la capacidad de soportar temperaturas de -30 y más de 45º C, tornados de tercer grado y sismos de hasta 9º en la escala de Richter.

Fecha estimada para finalizar el nuevo confinamiento sobre el reactor 4.


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CATÁSTROFE NUCLEAR

f VIENE DE PÁG.3

“Ayudé a los equipos de emergencia todo el día. Trataba de tirar agua al reactor. Sentí náuseas, otros vomitaban a mi alrededor. Era el ingeniero jefe del lugar. El último botón del reactor IV lo presioné yo. Eso fue 14 horas y 20 minutos después del accidente”. Un tiempo letal: recibió 120 REM (unidad de medición de radiación), cuando el máximo anual que un humano puede soportar es cinco. El dolor no amaina. Aún se desconoce el número exacto de muertos: 31 reconoció la Unión Soviética, aunque 400 mil es la cifra más difundida por organismos internacionales. Greenpeace calculó 90 mil. Los soviéticos ocultaron información. “Todo marcha bien”, obligaron a decir a los medios y que la población del entonces estado más grande del mundo se tragase la propaganda. Los datos reales pueden resultar monstruosos. Estudios científicos determinan que en pleno fragor de la batalla contra el reactor, cayeron nueve mil liquidadores en Chernobil.

emergencia todo el día. Trataba de tirar agua al reactor. Sentí náuseas, otros vomitaban a mi alrededor. Era el ingeniero jefe del lugar. El último botón del reactor IV lo presioné yo. Eso fue 14 horas y 20 minutos después del accidente”

Liquidadores: así bautizaron a quienes remediaron el desastre. No sólo salvaron a su país. En menos de una semana, Chernobil se transformó en un problema para el mundo entero. El 26 de abril de 1986 se registraron niveles elevados de radiación en Polonia, Alemania, Austria y Rumanía; el 30 de abril, en Suiza y el norte de Italia; el 1 y 2 de mayo, en Francia, Bélgica, Países Bajos, Gran Bretaña y en el norte de Grecia; el 3 de mayo, en Israel, Kuwait, Turquía... “Las sustancias gaseosas y volátiles se dispersaron por todo el globo terráqueo: el 2 de mayo se reportó presencia en Japón; el 4 de mayo, en China; el 5, en India; el 6 de mayo en Estados Unidos y Canadá” (Escuela Superior Internacional de Radioecología Sájarov). LOS MANDARON A MORIR. “Tuve suerte, sigo vivo. Mi esposa, Galina, estaba en San Petersburgo cuando ocurrió

La Razón SUPLEMENTO ESPECIAL

Fotos>Especial

“Ayudé a los equipos de

ALEXEY BREUS, sobreviviente de la explosión en la planta nuclear, ante imágenes conmemorativas de la catástrofe.

2

Trabajadores murieron como consecuencia del estallido

29 116 5

Empleados murieron como consecuencia del estallido fallecieron en los tres meses siguientes

esto. Mi hija Anna nació sana”, repite Alexey mientras observa las imágenes de sus compañeros fallecidos que cuelgan en el Museo de Chernobil, en Kiev. Entre 1986 y 1987 fueron convocados cien mil soldados y oficiales reservistas. Tenían 28 años de promedio. Les decían que iban a ser héroes, que les darían la medalla al valor. Y ellos creían en la URSS. Así, el Ejército de Chernobil fue mayor que el de Napoleón. Los mandaban a morir. En dos años los liquidadores se dedicaron a exterminar a los animales del área para que no esparcieran la contaminación; eliminar el polvo radiactivo casa por casa, calle por calle. Una misión clave fue, en seis meses, cubrir el reactor IV bajo una improvisada estructura llamada sarcófago. Una labor asignada inicialmente, en 1986, a robots japoneses, pero la radiación fundió sus sistemas electrónicos, así que las manos obreras soviéticas debieron ser sacrificadas para enfren-

»COORDINADORA Verónica Mondragón

»DISEÑO Fernando Montoya Bertín Cova

Mil personas desalojaron sus casas inmediatamente

Millones viven en zonas contaminadas

tarse a la bestia. Los más expuestos, sin embargo, fueron los 10 mil mineros que llenaron con cemento la sala subterránea para evitar que el magma radioactivo se filtrara hacia el subsuelo y contamine las aguas que desembocan en los principales ríos de Ucrania. Todos ellos murieron. Eran los tiempos de la Guerra Fría. La KGB (agencia de inteligencia) le prohibió a Alexey Breus hablar sobre las causas del accidente. Un silencio que rompió en 1991, cuando cayó la URSS. “Los reactores tenían defectos, fallos en los diseños. Ese día estaban haciendo una prueba de seguridad y los controles no respondieron adecuadamente. Eso sirvió para cambiar los reactores soviéticos que usaban esta tecnología”. El ingeniero nuclear escarba en los álbumes. Muestra fotos de él en la otrora animada Prípiat. De fiesta. Con sus amigos. Él casándose, allí mismo, en la ciudad de la perfección comunista, cuando era feliz. “Dos de los operadores que estaban en

»INFOGRAFÍA Alfredo Peralta Daniel Martínez

el reactor IV eran amigos míos y fueron a mi boda. Ambos murieron aquella madrugada. Los recuerdos me invaden a diario. Chernobil es el principal dominante de mi vida”. Desde la terraza del edificio donde vivía se puede ver el arca, que reemplazará al viejo sarcófago. Es una construcción gigante y multimillonaria que protegerá desde 2017 al reactor IV por al menos un siglo. La humanidad debe seguir a salvo, porque dentro del epicentro de aquel desastre hay aún 200 toneladas de material nuclear, altamente peligroso, que, de liberarse, puede dejar inhabitable toda Europa. Alexey Breus siente tristeza, a veces ansiedad, como dice la frase del museo. Vuelve a hablar de su pintura llamada Titanic. Destaca los breves trazos azules: “Hay esperanza. El mundo debe conocer el peligro nuclear. En 1986 fue Chernobil; en 2011, Fukushima. Ninguna muerte más por la radiación”. Él siente necesidad de compartir su dolor. Es, al mismo tiempo, su cárcel y su escape. Vuelve la mirada a las fotos de los caídos. Luego, abre su billetera y muestra la imagen de un bebé rubio que carga en brazos. Es su nieto. “Se llama Alexey, como yo... Quiero que sea artista”. Ni siquiera entonces deja escapar una sonrisa.

»RETOQUE DIGITAL Luis de la Fuente Zeus Jonathan Gómez

»CORRECCIÓN Carlos Olivares Baró

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CATÁSTROFE NUCLEAR

EL EXPERIMENTO

Los ingenieros realizaron una prueba para comprobar si el sistema podría funcionar a baja frecuencia.

Cómo ocurrió

Descenso de las barras de control

1

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TRES DÉCADAS

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LA REACCIÓN

LA EXPLOSIÓN

Es generada por el choque de átomos que conforman el material radiactivo.

Ésta se produjo debido a la fisión que tuvieron los elementos que contenían las barras de control, la energía que generó fue la de 500 veces la bomba atómica de Hiroshima.

Se lanzan neutrones que se impactan contra los átomos.

Partículas y gas lanzado hacia el aire formando una nube radiactiva.

a Se retiraron varias barras de control que regulan el proceso de fisión.

c Se produjeron dos explosiones causando que el techo se desprendiera.

Vapor

El átomo se divide y libera neutrones. El choque genera una reacción en cadena produciendo más choques de los elementos.

Barras de control

as de seguridad ivados

nieros comenaumentar la ón de energía.

b El sistema de paro automático se desactivó para permitir que el reactor funcionara en baja potencia.

de control radas

Tubos presurizados

c Ingenieros retiraron algunas barras y los niveles de energía aumentaron repentinamente.

d Al entrar aire al reactor se produjo un incendio que duró 9 días.

a El reactor se sobrecalentó.

d

Las barras que quedaron comenzaron a entrar al núcleo, produciendo la fisión.

RRAS DE CONTROL

r que fueron retiradas por ingenieros. Pastillas de combustible de uranio

b La energía alcanzó

100 veces lo normal, las barras del núcleo explotaron.

Canal de agua

Una fusión parcial del núcleo se produce en el reactor 1 que se repara en pocos meses y entra en funcionamiento nuevamente.

Diciembre La unidad 4 se termina de construir y comienza a funcionar el día 20.

26 de abril Se produce la explosión del reactor 4

27 de abril Comienza la evacuación de la ciudad de Prypyat.

14 de diciembre Se completa la protección de hormigón; con el objeto de resguardar el medioambiente de la radiación.

9 de noviembre Cae el Muro de Berlín, y empieza el derrumbe de la entonces Unión Soviética.

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El edificio carecía de una estructura capaz de contener la explosión y evitar la salida de la radiactividad al exterior.

En el momento de la explosión había 200 toneladas de uranio en el interior.


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CATÁSTROFE NUCLEAR

Una solitaria voz humana VA L E N T I N A T I M O F É Y E V N A A N A N A S É V I C H , ESPOSA DE UN LIQUIDADOR

¡Hace poco yo había sido tan feliz! ¿Por qué? Lo he olvidado. Todo esto se quedó como quien dice en otra

Su brigada, los siete hombres, han muerto todos. Eran jóvenes. Uno tras otro. El primero murió al cabo de tres años. Mi marido murió el último. Eran montadores escaladores. Desconectaban la luz en las aldeas evacuadas, se subían a los postes. Recorrían las casas, las calles abandonadas. Siempre en las alturas, arriba. La casa siempre era una fiesta cuando regresaba. Conocía todo su cuerpo, palmo a palmo, y lo besaba todo. De vez en cuando me pongo a pensar y busco los más diversos consuelos: quién sabe, a lo mejor la muerte no significa el final de todo, puede que él tan sólo haya cambiado de forma y ahora está en el otro mundo. En algún lugar cercano. Él no quería ir al médico. “No noto nada. No me duele nada”. Y entretanto los ganglios linfáticos ya tenían el tamaño de un huevo de gallina. Le metí a la fuerza en un coche y lo llevé a la clínica. Lo mandaron al oncólogo. Un médico lo examinó, llamó a otro. “Mira, otro de Chernóbil”. Y ya no lo dejaron marchar. A la semana le operaron: le extirparon por completo la glándula tiroides, la laringe y se lo cambiaron todo por unos tubos. Le extirparon los ganglios, y como ya no los tenía, se trastocó toda la circulación; hasta la nariz se le movió, creció al triple de su tamaño; los ojos parecían otros, se le desplazaron a los lados, apareció en ellos un brillo desconocido y una expresión como si no fuera él, sino otro el que mirara desde allí. Luego un ojo se le cerró por completo. ¿Y a mí, en cambio, qué es lo que me asustaba? Lo único que quería yo, es que no se viera a sí mismo. Que no se acordara de cómo era. Pero empezó a pedirme..., a pedirme con las manos que le trajera un espejo. Yo hacía como que me iba a la cocina, como si se me hubiera olvidado, o me inventaba alguna otra excusa. Así lo engañé un par de días, pero al tercero me escribió en una libreta con letras grandes y con tres signos de exclamación: “¡¡¡Dame un espejo!!!” Ya usábamos un cuaderno de notas, una pluma, un lápiz. Nos comunicábamos de esta manera, porque ya no podía hablar ni en susurros, ni siquiera le salía un susurro. Completamente mudo se quedó. Pero yo me fui corriendo a la cocina y me puse a dar golpes a

Foto>Especial

vida. No comprendo. No sé cómo he podido vivir de nuevo. He querido vivir. Ya ve, me río, hablo. Sentía una angustia... Estaba como paralizada. Quería hablar con alguien, pero no con nadie de este mundo. Me iba a una iglesia, allí reina un silencio como el que a veces descubres en las montañas. Un silencio... Allí puedes olvidar tu vida. Pero por la mañana me despierto... y busco con la mano. ¿Dónde está? Su almohada, su olor.

PARQUE de diversiones de la ciudad de Prypiat, actualmente abandonado.

Lo único que quería yo, era que no se viera a sí mismo. Que no se acordara de cómo era. Pero empezó a pedirme con las manos que le trajera un espejo. Yo hacía como que se me olvidaba pero me lo escribió en una libreta: “¡¡¡Dame un espejo!!!” las cazuelas. Como si no lo hubiera leído, como si no me hubiera enterado. Pero me escribió otra vez: “¡¡¡Dame un espejo!!!”, con todos esos signos de exclamación. De modo que le llevé el espejo, el más pequeño que tenía. Y él, cuando se vio, se agarró de la cabeza y, fuera de sí, empezó a doblarse una y otra vez sobre la cama. Yo lo intentaba consolar como podía. Porque aquello no era un cáncer de los corrientes, una enfermedad a la que también todos temen, sino de Chernóbil, que es aún más terrible. Los médicos me explicaron que si las metástasis hubieran atacado el interior del organismo, habría muerto rápidamente, pero se extendieron por fuera. Por el cuerpo. Por la cara. Le empezó a crecer algo negro. Solo a mí no me tenía miedo. Pero el hombre muere solo. Yo lo llamaba, pero él ya no abría los ojos. Solo respiraba. Cuando lo enterra-

ron, le tapé la cara con dos pañuelos. Si alguien me pedía verlo, los levantaba. Una mujer se desmayó. Aunque en un tiempo estuvo enamorada de él, yo tenía celos de ella. —Deja que lo vea por última vez. —Mira. No le he contado que cuando murió nadie quería acercarse a él, la gente le tenía miedo. Pero a los parientes no les está permitido lavarlo, ni vestirlo. Según nuestras costumbres eslavas. De modo que trajeron de la morgue a dos sanitarios. Los chicos pidieron vodka. —Hemos visto de todo —me confesaron—: gente hecha trizas, con cortes, cadáveres de niños después de un incendio. Pero es la primera vez que vemos algo así. [Se queda callada.] Ya había muerto, pero seguía caliente, caliente. No se lo podía tocar. Paré los relojes de la casa. Eran las siete de la mañana. En casa, los relojes siguen parados hasta hoy, no se ponen en marcha. Los relojeros

TOMADO DE VOCES DE CHERNOBIL, DE SVETLANA ALEXIEVICH

a los que llamamos se quedaban sin saber qué hacer: «Esto no es un problema mecánico, ni físico, esto es metafísica». Los primeros días... sin él... Dormí dos días seguidos. No podían despertarme. Me levantaba, tomaba agua, ni siquiera comía, y otra vez caía en la cama. Ahora me resulta extraño. Es inexplicable cómo me pude dormir. A mi amiga, cuando se le estaba muriendo el marido, este le tiraba los platos. Lloraba. No soportaba que ella fuera tan joven, tan guapa. En cambio, el mío me miraba, no paraba de mirarme. Un día apuntó en nuestra libreta: «Cuando me muera, quema mis restos. Quiero que no me tengas miedo». ¿Por qué lo decidió así? Es cierto que corrían voces de que los de Chernóbil hasta después de muertos despedían luz. Por las noches sobre las tumbas se ven luces. Yo misma he leído que las tumbas de los bomberos de Chernóbil, que murieron en Moscú y que están enterrados allí, en el cementerio de Mítino, la gente las evita, no coloca a sus muertos cerca de ellos. Los muertos temen a los muertos, ya sin hablar de los vivos. Porque nadie sabe qué es eso de Chernóbil. Solo hay conjeturas. Presentimientos. Él se trajo de Chernóbil un traje blanco con el que estuvo trabajando. Unos pantalones, la chaqueta de trabajo. Pues bien, el traje ése se pasó guardado en el altillo hasta su muerte. Luego mi madre decidió que había que tirar todas sus cosas. Estaba asustada. Yo en cambio hasta aquel traje lo guardé. Me ha devuelto a la vida mi hijo. Tengo otro hijo. Un primer hijo suyo. Hace tiempo que está enfermo. Ha crecido, pero ve el mundo con ojos de un niño. Con los ojos de un niño de cinco años. Ahora quiero estar con él. Sueño con cambiar de casa e irme a vivir más cerca de él, a Novinki. Allí está nuestra clínica psiquiátrica. Ha pasado toda su vida allí. Este ha sido el veredicto de los médicos: para que siga con vida debe estar allí. Viajo cada día a verlo. Y él me recibe diciendo: «¿Dónde está papá Misha? ¿Cuándo vendrá?». ¿Quién más me va a preguntar eso? Él lo espera. Lo esperaremos juntos. Yo rezaré mi plegaria de Chernóbil. Y él... Él mirará al mundo con ojos de niño.

30 años bajo la nube tóxica de Chernobil  

Tres Décadas Catástrofe Nuclear

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