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Marcelo Labra Salazar Periodista

Bรกrbara Reyes Piraino


Salud

Según la doctora Marjolein Kammers, directora de la investigación, “tocarse a uno mismo le envía una fuerte señal al cerebro acerca de la correlación de la información sensorial de diferentes partes del cuerpo. Esto nos ayuda a percibir nuestro cuerpo como un todo coherente”. Ello hace sentir alivio en la zona dolorida, aunque esta estrategia no funciona si es otra persona la que toca la zona lesionada. Cruzarse de brazos es analgésico De otra investigación posterior del UCL, se desprende que, si nos duele una mano, nos conviene cruzar ambos brazos frente a nosotros mismos, porque de esta forma el cerebro se ve engañado sobre el lugar donde ocurre el dolor, y la molestia se alivia. De acuerdo al estudio, esto se debe a que al colocar la mano en el lado “equivocado” se interfiere con la percepción sensorial del dolor. Los investigadores del UCL, dirigidos por el doctor

“Enderezar la columna y adoptar una postura corporal expansiva reduce nuestra sensibilidad al dolor, debido a mecanismos hormonales, según un trabajo de las universidades del Sur de California (USC), en EE.UU., y la de Toronto (UT), en Canadá”.

“ Tocarse con la mano la zona dolorida es clave para reducir la percepción de dolor intenso, según investigadores del Colegio Universitario de Londres (UCL), en el Reino Unido, que aclaran que este alivio no se produce si nos toca otra persona”.

Giandomenico Iannetti, utilizaron un láser para generar dolor con un pinchazo de cuatro milisegundos en las manos de las 20 personas que participaron en el experimento, aunque sin tocarlos. Cada participante clasificó la intensidad del dolor que sentía, mientras se medían las respuestas eléctricas del cerebro mediante electroencefalografía (EEG). Tanto de los informes de los participantes como de las EEG, se observó que la percepción del dolor era más débil cuando la persona cruzaba sus brazos sobre la “línea media” imaginaria que atraviesa verticalmente el centro de su cuerpo. ENDEREZARSE PARA SENTIRSE MEJOR Enderezar la columna y adoptar una postura corporal dominante reduce nuestra sensibilidad al dolor, según un trabajo de científicos de las universidades del Sur de California (USC), Estados Unidos, y de Toronto (UT), en Canadá.

El doctor Scott Wiltermuth, de la USC, y la doctora Vanessa Bohns, de la UT, solicitaron a un grupo de personas que adoptara poses dominantes y a otro grupo que adoptara posturas sumisas y neutrales mientras eran sometidos a una fuente de dolor, comprobando que los primeros mostraban mayores umbrales de dolor que los segundos.

“ Otra investigación del UCL, dirigida por el doctor Giandomenico Iannetti, señala que, si nos duele una mano, nos conviene cruzar ambos brazos frente a nosotros mismos porque así confundimos al cerebro sobre el lugar donde ocurre el dolor y la molestia se reduce”.

Ante un dolor físico, “en lugar encogerse en un ovillo”, los expertos aconsejan “enderezar el cuerpo, sentarse o pararse derecho, inflando el pecho y expandiendo el cuerpo”. Los investigadores creen que la postura expansiva puede ayudar a elevar en el organismo los niveles de testosterona, una hormona asociada con una mayor tolerancia al dolor, y al mismo tiempo reducir los de cortisol, otra hormona asociada al estrés, lo cual podría hacer la experiencia dolorosa menos estresante.

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