Issuu on Google+



DOMINGO, 4 DE AGOSTO DE 2013

SITUACIÓN PRIVILEGIADA El palacio fue un encargo de Ioannes Saridakis al arquitecto Guillem Forteza. Las obras duraron dos años y se acabó en 1925. DIARIO DE MALLORCA VIENE DE LA PÁGINA ANTERIOR

que en la madurez se convirtió en pintor. Fue el arquitecto mallorquín José Alcover, en aquel momento presidente de la entonces Diputación Provincial de Balears, quien realizó la entrega a sus nuevos inquilinos. Asistieron al acto las primeras autoridades isleñas, como el capitán general Herrera López, famoso por los aires de grandeza que se daba, el alcalde de Palma, Rafael de la Rosa y el Gobernador Civil, todo un duro del régimen franquista, el magistrado Ramos Fernández, sucesor en el cargo de Víctor Hellin Sol, que con Alcover tuvieron y dieron forma a la idea de que el futuro Rey tuviera una residencia vacacional en la isla. EL ACTO OFICIAL Y LAS VACACIONES La realidad es que durante la cesión se palpaba un trato entre rígido y paternalista de los representantes del régimen hacia la persona de don Juan Carlos, incluida una cierta desconfianza. En su discurso de donación de la residencia Saridakis, Enrique Ramos, como máxima autoridad civil balear, finalizó el acto con el siguiente inquebrantable recordatorio: “que lo disfrutéis siempre en la paz cimentada y consolidada por nuestro Caudillo, que no dudamos nos conservaréis siempre y acrecentareis en un futuro”. Cada una de las autoridades asistentes iba acompañada por su respectiva esposa, siendo agasajados posteriormente con un aperitivo, siguiendo una gira de las señoras, acompañadas por doña Sofía por el interior de Marivent. Finalizando la reunión, hicieron acto de presencia el pequeño Felipe y sus hermanas, Elena y Cristina. Pero las imágenes de la presencia de don Juan Carlos y doña Sofía en la isla, que encabezaron la información de parte de la prensa local del día siguiente, domingo 5 de agosto de 1973, no tenían nada que ver con las que se podían ver en la portada y páginas interiores de la edición de aquella jornada de DIARIO de MALLORCA, que las publicaba en exclusiva. En un amplio y exclusivo reportaje fotográfico de Lorenzo se daba la llegada de los príncipes de España y sus hijos Elena, Cristina y Felipe, estos protagonistas de varias simpáticas anécdotas, durante el mediodía del citado sábado, a la Base Aérea de Son Sant Joan, a bordo de dos reactores Mystere. En uno viajaron doña Sofía y su hijo varón, de cinco años, mientras que en el otro aparato Lo hicieron don Juan Carlos y las dos infantas. Elena, de 9, y Cristina, de 8. Les recibieron las primeras autoridades de la isla. Tras los saludos de rigor, los Príncipes y sus hijos, a bordo de un Seat . familiar, emprendieron la ruta de Marivent. Un trayecto que la Familia Real ha realizado en muchas ocasiones, especialmente en pleno verano, durante estos últimos cuarenta años. EL ENCARGO DE SARIDAKIS Ioannes Saridakis eligió al arquitecto mallorquín Guillem Forteza, realizador de los proyectos del Hostal Arxiduc, el almacén de Can Alzamora o la Casa del Pueblo de

Diario de Mallorca

La Almudaina

Obras en palacio Se encargó un proyecto de remodelación del interior, ya que lo iba a utilizar un joven matrimonio con tres hijos pequeños La llegada Don Juan Carlos y doña Sofía llegaron el sábado  de agosto de . Tras los saludos a pie de pista, se trasladaron a su residencia

EL PRIMER VERANO Ese 4 de agosto de 1973, el príncipe Juan Carlos y su familia llegaron a la base aérea de Son Sant Joan, un trayecto que han repetido en numerosas ocasiones. LORENZO

Palma, entre otros, para que construyera su mansión, auténtico mirador sobre la bahía Palmesana. Se construyó en dos años, dentro del estilo isleño, con ciertos toques modernistas y empaque de fortaleza. A unos metros de la residencia del matrimonio Saridaquis se alzó una casa con estilo de masía catalana, que durante años acogió a los posaderos de la finca. Destaca el extenso jardín, en donde se conservaron algunos de los pinos que dominaban en el solar donde se construyó este palacio. Los primeros propietarios de Marivent decoraron su interior como si se tratase de un museo, en donde llegaron a reunirse en sus salones, comedor y habitaciones más de mil piezas de arte, incluidas bastantes pinturas y esculturas, algunas de ellas realizadas por el propio matrimonio Saridakis, grandes amantes de la cultura y artistas, sin olvidar una interesante biblioteca, de unos 2.000 volúmenes. UN PALACIO PARA UNA FAMILIA Después de ser cedido al pueblo mallorquín, la citada mansión se había convertido en museo abierto al público, desde el 25 de mayo de 1965, incrementándose su patrimonio artístico inicial con varias colecciones aportadas por la Diputación Provincial de Balears, procedentes de donaciones particulares. Al aceptar don Juan Carlos la cesión de Marivent como su residencia vacacional en la isla en 1972, la Diputación Provincial de Baleares encargó un

VACACIONES CON LADY DI El príncipe Carlos y Diana disfrutaron de la isla. Lady Di centró la atención de todo el mundo. LORENZO

proyecto de remodelación del interior del palacio, ya que lo iba a utilizar, especialmente en el estío, un joven matrimonio con tres hijos pequeños. Las obras duraron más de un año, sufragadas con aportaciones de varios estamentos gubernamentales, teniendo como objetivo primordial adaptar la residencia a las necesidades familiares de los entonces Príncipes de España, pensando que en un futuro, más bien próximo, pasaría a convertirse en residencia real, algo que ocurrió al fallecer el general Franco, y sucederle don Juan Carlos como Rey, el 21 de noviembre de 1976. La fisonomía exterior del palacio de Marivent no cambió demasiado con la reforma, aunque sí se notó sensiblemente la remodelación en diversas áreas de su interior. Junto a los salones y el comedor oficial habilitados en la primera planta de la residencia se montaron varios despachos. En la primera planta del edificio se instalaron los dormitorios de don Juan Carlos y doña Sofía, así como los de invitados, mientras que el piso superior quedó como territorio de sus hijos para sucesivas vacaciones, pues si bien era una residencia adecuada a los estíos, en Semana Santa también acogía a la familia Real al completo, junto a algunos familiares, con motivo participar en las regatas del Trofeo S.A. Princesa Sofía, en la bahía de Palma. La torre del palacio, un simple ornamento sin utilidad alguna hasSIGUE EN LA PÁGINA SIGUIENTE

POSADOS TRADICIONALES La Familia Real ofrecía un posado a la prensa durante su estancia en Marivent. DIARIO DE MALLORCA


20130804002