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JUEVES 16 DE NOVIEMBRE DE 2006

Bill Gates

El hombre más rico del mundo al servicio de los más pobres ¿Por qué Bill Gates dejará la presidencia de Microsoft para ponerse al frente de la fundación social que tiene con su esposa? Perfil de un líder empresarial de talla mundial, socialmente responsable.

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RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

El director de Global Reporting Initative –GRI-, Ernst Ligteringen, participó con otros expertos internacionales en el foro sobre RSE que se realizó recientemente en Cali.

De la agenda interna social a la sostenibilidad del país

El Vicepresidente Francisco Santos lanzó “la agenda interna social” como expresión de apoyo a la propuesta de la Andi sobre una alianza nacional en torno a la RSE.

El Global Compact contra crisis social La Organización de las Naciones Unidas no ha sido ajena al tema de la RSE. Al contrario, en sus Metas del Milenio, como la reducción de la pobreza en forma sustancial durante los próximos años, se contempla tácitamente la participación del sector privado, de las empresas, en la búsqueda de tales objetivos, al igual que de la sociedad en su conjunto. La ONU lanzó, además, el Pacto Global –conocido como Global Compact-, el cual fue presentado por su secretario general, Kofi Annan, en el Foro Económico de Davos en 1999, cuyos principios básicos, relacionados con la inversión responsable, suscribieron también los principales inversionistas del mundo en las bolsas de Nueva York, París, Londres y Tokio. Ese Pacto es suscrito por las empresas, comprometidas ante el mundo con ser socialmente responsables. En Colombia ya hay más de 250 que lo firmaron. De otra parte, el Pacto guarda estrecha relación con las Metas del Milenio, siendo uno de los objetivos prioritarios en la lucha contra la pobreza.

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Colombia se convertiría en el primer país que presente a la comunidad internacional un informe de sostenibilidad de los distintos estamentos sociales-y no sólo de los sectores público y privado- a través de un solo reporte nacional que puede servir incluso para elevar el grado de inversión de la nación. Así lo planteó el director del Global Reporting Initiative, Ernst Ligteringen, en el foro sobre RSE que se realizó el pasado 12 de octubre en Cali por iniciativa de la Andi, Global Compact, el Centro Colombiano de Responsabilidad Empresarial y LA REPUBLICA. Al respaldar esa propuesta lanzada por la Andi, el experto manifestó que, si bien muchas entidades estatales y particulares han usado el método del GRI para reportar sus prácticas de RS, no se ha ensayado aún entre todos los actores de la sociedad, lo cual sería una herramienta fundamental para captar inversión sostenible en el país e impulsar de manera significativa su desarrollo económico y social. Fue lo que el Vicepresidente de la República, Francisco Santos, llamó “la agenda interna social”, tras acoger las tesis del presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, en el sentido de formar una alianza nacional entre los distintos actores sociales (sector privado, tercer sector, Gobierno, Iglesia, Congreso, universidades…), sobre la base de que

MICROSOFT

la RS no debe ser sólo del Estado y los empresarios sino de todos los colombianos. Esa participación colectiva –explicó el dirigente gremial- es la única vía que conduce a la mejora sustancial de los indicadores sociales (reducir la pobreza y la desigualdad, por ejemplo), cuyos niveles en nuestro país son muy precarios. Santos, por su parte, destacó la necesidad de avanzar en la definición y ejecución de políticas de largo plazo que, con el respaldo de la sociedad civil, permitan alcanzar las Metas del Milenio trazadas por la ONU, como lo referente a la reducción de la pobreza. Al respecto, anunció la conformación de una Mesa dedicada a la RSE, con participación de gobiernos departamentales y locales, para que haya una sola línea de política pública, con el compromiso explícito de que el gobierno nacional lidere dicho proceso. Alta dirección empresarial

Tales fueron las principales conclusiones del foro internacional realizado el mes pasado en Cali, donde quedó claro, además, que el tema de RSE es de alta dirección empresarial, fundamental en el acceso a mercados y en la sostenibilidad del negocio, cuyas diferentes áreas deben vincularse a los programas respectivos.

RSE en página web de LA REPUBLICA

Estrategias tecnológicas para cerrar la brecha digital Microsoft Colombia, desde la gerencia general a cargo de Pedro Julio Uribe (foto), desarrolla varias estrategias de RS, con programas que van desde la gestión social y la alianza por la educación hasta Internet sano y PC a bajo costo, en los que participan los trabajadores de la compañía y sus familiares. “No puede haber una brecha en el conocimiento”, es una de las principales consignas de la empresa.

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La información de este suplemento, al igual que del anterior, puede ser consultada en la página web de LA REPUBLICA (www. larepublica.com.co), donde también aparecen las memorias del reciente foro internacional realizado en Cali, la Encuesta anual sobre la responsabilidad empresarial -presentada allí por la Andiy la más reciente medición de los Objetivos del Milenio trazados por la Organización de las Naciones Unidas –ONU-, temas que se abordan en la presente edición especial. En tal sentido, LA REPUBLICA desarrolla un proyecto integral sobre RSE, conformado por esta separata mensual, artículos de expertos en la página editorial de hoy, noticias sobre el tema en las distintas ediciones del periódico, y la realización de foros especializados como el efectuado en Cali con el apoyo de la Andi.


2)EMPRESA

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…de interés Alianza por la Educación Éste es uno de los 7 programas de RS de Microsoft Colombia, que busca, en alianza con el Ministerio de Educación, llevar la tecnología al salón de clase, capacitando a maestros en tal sentido. Así, el Ministerio convoca a los docentes, quienes reciben la capacitación por parte de una compañía especializada contratada por Microsoft, la cual ofrece a los centros educativos, de carácter público, costos mínimos de sus programas (el Office, por ejemplo, que puede valer 300 dólares en el mercado, les sale a US$2,50, una cifra simbólica). El impacto social cubre acá, hasta hoy, más de 35 mil maestros y más de dos millones de niños, quienes se han declarado bastante satisfechos con el aprendizaje.

Potencial sin límites

El conocimiento no puede ser exclusivo de unos pocos sino que nos pertenece a todos, a la sociedad en su conjunto, como gran expresión de la democracia.

Las estrategias de Microsoft sobre responsabilidad social

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a estrategia de RSE de Microsoft nació en una reunión mundial de la organización, donde su fundador, Bill Gates, marcó la pauta al reclamar un mayor impacto de la tecnología en el desarrollo de los pueblos, especialmente los más pobres del planeta. De ahí, de aquel encuentro histórico, surgió la nueva misión de la compañía, que a la letra dice: Ayudar a las personas y organizaciones a desarrollar su potencial, o sea, poner la tecnología, como instrumento clave, al servicio del desarrollo personal, empresarial y social. Ese cambio tenía su fundamento, además, en un hecho evidente: los avances tecnológicos determinan cada vez más el progreso de la sociedad y el mismo crecimiento económico, del que constituye –según la teoría del desarrollo, hoy en boga- una de sus causas o variables fundamentales. La tecnología, en fin, tiende a ampliar la brecha entre países ricos y pobres, y aún a nivel interno, sobre todo en naciones pobres como la nuestra, donde sólo llega a una minoría, como demuestran las estadísticas: la penetración de computadores es acá muy baja, de apenas 8% en la población, por lo cual la llamada revolución digital no pasa de ser un slogan publicitario, lejos de generar la revolución económica y social que por cierto se requiere por estos lados. De ahí que Microsoft Colombia, siguiendo los lineamientos anteriores, busque que las personas excluidas de dicha revolución digital tengan acceso a ella, sobre la base de que el conocimiento no puede ser exclusivo de unos pocos sino que nos pertenece a todos, a la sociedad en su conjunto, como gran expresión de la democracia. “No puede haber una brecha en el conocimiento”, al decir de su gerente general, Pedro Julio Uribe, quien explica a continuación la estrategia de RSE que tiene a su cargo.

35 mil maestros, dos millones de alumnos, miles de reinsertados y desplazados, tienen hoy acceso a la tecnología con los programas de Microsoft.

es la primera regla, de la que se deduce la segunda: el respeto a los derechos humanos, siempre guiados por principios éticos, de transparencia y buen gobierno corporativo, que constituyen algo así como el ABC de Microsoft, su código de conducta y sus normas supremas que debe seguir el personal de la empresa, comenzando por sus altos directivos, quienes deben dar el ejemplo. En buenas relaciones con la sociedad, como es obvio. De una parte, con productos que sean benéficos, no que causen daño, y que en tal sentido haya la debida protección del medio ambiente, dentro del desarrollo sostenible, donde está en juego el futuro de la humanidad y su propia supervivencia. Por último, tener un impacto

adecuado en el desarrollo económico, de manera que las empresas generen riqueza y beneficios a la comunidad donde operan, donde funcionan. Que haya, pues, una auténtica inversión social, concepto que trasciende el tradicional de la filantropía, de las donaciones, al exigir que se dé un retorno, como sucede en cualquier proyecto de inversión, según lo saben los empresarios. La inversión social

La explicación de lo anterior es elemental: quien hace una donación, suele olvidarse de ella, de cómo se gastó su plata y cuál impacto tuvo en realidad; la inversión social, en cambio, implica hacerle seguimiento a la destinación de los recursos, evaluar sus

La estrategia de RSE

Es una estrategia integral, para empezar. Y lo es no sólo por reunir los diversos elementos que la conforman, lejos de reducirla a una simple donación, sino también porque es parte del día a día de las operaciones de la compañía o, si se quiere, de la actividad laboral ordinaria de todos y cada uno de sus trabajadores, muchas veces con la participación de sus familias. Trato justo a los empleados

Alianza por la Educación es un programa que busca, en alianza con el Ministerio de Educación, llevar la tecnología al salón de clase, capacitando a los maestros.

resultados y garantizar el retorno de la inversión a través de los proyectos respectivos, definidos de antemano como verdaderas estrategias corporativas. Y no se que se trate de retorno o rentabilidad en términos económicos. No. Es un retorno en términos sociales, es decir, el citado impacto social, aunque en el largo plazo tales estrategias generan también beneficios económicos (en cuestión de marca o percepción que de la empresa y sus productos se tiene en el mercado) y hasta la propia sostenibilidad o permanencia de la compañía en el futuro. Por tales motivos, es indispensable el manejo gerencial, financiero, como el que Bill Gates da desde su fundación en programas relacionados principalmente con salud y educación en los países más pobres. Ahora bien: ¿cómo se hace la medición del impacto social de los proyectos de responsabilidad social empresarial en Microsoft? Es fácil deducirlo: por el número de personas que se benefician con cada programa, como los 35 mil maestros, los dos millones de niños y jóvenes en educación pública, los 250 mil compatriotas con acceso a la tecnología que antes no tenían, situaciones que mejoran su calidad de vida y en ocasiones les sirve para conseguir empleo, entre otros beneficios. Empleados y familiares

El programa de RS debe ser sostenible en el tiempo, permanente, al menos mientras dure la compañía Por eso mismo, debe haber una estructura en tal sentido, como la que existe en Microsoft Colombia, cuyo gerente es responsable directo de la estrategia de RSE. “Soy la cabeza del programa”, dice Uribe, quien explica que allí, en la organización, su gestión se mide por los resultados tanto económicos (comerciales, ventas, utilidades, etc.) como sociales a partir del impacto social de los proyectos arriba mencionados. En otras palabras, la alta dirección empresarial debe medirse con ambos criterios, no sólo por el balance financiero o el estado de pérdidas y ganancias, y responder por ellos según los indicadores de gestión en lo económico y en lo social. En este caso la estrategia, identificada como “Microsoft Solidario”, comprende siete programas que se explican, en forma resumida, a continuación.

También se orienta a personas sin acceso a la tecnología, pero que no están en la educación pública. Cubre, sí, a comunidades vulnerables, personas de escasos recursos, desplazados, reinsertados y discapacitados, en centros comunitarios de aprendizaje en las distintas regiones del país, desde Cartagena hasta Medellín (donde se abrieron ocho en las comunas, con la Fundación EPM), o en Popayán, Cali y Bogotá, entre otras ciudades. En los centros hay equipos, capacitadores y el correspondiente manejo a cargo de la OEA, la cual ha permitido que discapacitados reunidos en Cartagena hagan el uso adecuado de los computadores, donados –en el caso de Bogotá- por la empresa Hewlett Packard.

El desarrollo social Tecnología para el desarrollo social es otro programa, que en un principio se integró a Tejido Humano, grupo de fundaciones que apoyan a personas afectadas por el conflicto armado, como los soldados heridos en combate o que perdieron sus piernas en las minas quiebrapatas. Se ayuda, entonces, a ciertas fundaciones y ONGs a ser más eficientes en su tarea con el uso de la tecnología, para lo cual se desarrolla el software correspondiente en aras de automatizar, verbigracia, el proceso con reinsertados. “Donamos el software a las instituciones que lo requieran para cumplir tan importante función social”, informa el gerente general de Microsoft Colombia, Pedro Julio Uribe. Microsoft solidario Profesores

Niños

Rural

Discapacitados*

Alianza por la educación Potencial ilimitado Tecnología para el desarrollo rural Gestión social Desastres naturales Internet seguro PC a bajo costo Fuente: Microsoft / * Desplazados y reinsertados vulnerables

Gestión Social Este programa busca que los empleados de Microsoft y sus familias afronten problemas sociales del país y contribuyan a resolverlos, no sólo destinando plata de la nómina sino también en acciones de voluntariado para proyectos que desarrollan algunas fundaciones con hondo sentido social. Ahora mismo, en la zona rural de Ciudad Bolívar en Bogotá, Microsoft impulsa la construcción de un jardín infantil, con el apoyo de la Policía, de la constructora Mazuera y de otras empresas como Carrefour, con las cuales se aspira a recoger los $240 millones que vale la obra. “Hay que crear –dice Uribe- la cultura de la responsabilidad social en las empresas, para que le ayudemos al país de distintas formas”.

Internet sano Internet es un instrumento útil en exceso para beneficio de las personas, las empresas y los países, pero también tiene malos usos que en ocasiones causan graves daños a niños y jóvenes, quienes muchas veces caen en esa trampa por desconocimiento o por inocencia. En efecto, existen redes de pornografía infantil, trata de personas o simple transmisión de virus a través de programas piratas de música y cine, para citar los casos más irregulares que hoy intentan combatir las autoridades judiciales en todo el mundo, no siempre con la mayor eficacia. Internet sano busca, pues, concientizar a los padres de familia, maestros, niños y jóvenes, sobre tales riesgos, con manuales sobre el uso más adecuado de la red.

PC a bajo costo Este programa busca darle computador a quien no lo puede comprar. ¿Cómo? Es simple: como las personas de menores ingresos no tienen el dinero suficiente para pagar de contado, les permiten hacerlo con módicas cuotas mensuales, de $40 mil a 50 mil, en diferentes supermercados que se integraron al iniciativa junto con Intel, que convocó a los ensambladores locales, y Microsoft, que trajo la versión de Windows para Colombia, para principiantes, con símbolos nacionales y numerosas autoayudas para quienes no saben siquiera cómo usar el Mouse ni conectar la impresora. Ya se han vendido más de 45 mil computadores en menos de un año, cuyo precio unitario es de $1.200.000.


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omo se sabe, Bill Gates es el hombre más rico del mundo, según lo ha confirmado la revista “Forbes” al presentar el ranking anual, en los últimos años, de quienes poseen las mayores fortunas en el planeta. Y claro, es el propietario de Microsoft, cuya presidencia ejerce de tiempo atrás mientras ocupa también el cargo de Chief Arquitect Officer, o sea, el principal arquitecto de esta gran empresa de tecnología, una de las más importantes, si no la primera, en el complejo mundo de la informática, de los computadores. Pero, en días pasados anunció que abandonará esa posición directiva, es decir, se retirará de Microsoft para entregarse por completo a la fundación de Bill y Melinda Gates, la cual lleva su nombre y el de su esposa. La noticia le dio la vuelta al mundo. No era para menos, en verdad. ¿Bill Gates –se pregunta aún con admiración- dejará a Microsoft en el año 2008, cuando la compañía quede en manos de un grupo de líderes –como el nuevo CEO proveniente de Wal Mart-, quienes al parecer lo reemplazarán sin problemas, dada su sólida formación técnica? ¿Él, por su parte, asumirá de lleno el compromiso de cambiar el mundo, no sólo a través de la tecnología sino de sus aportes a programas de educación y salud en los países más pobres, a los cuales precisamente se dedica la fundación? Esto sorprende, sí, como el hecho de saber que su mayor obsesión, incluso cuando habla en privado –según les consta a quienes tienen el privilegio de

Bill Gates: El más rico del mundo, al

servicio de los más pobres Lecciones Los mensajes de un líder mundial Un primer mensaje, digno de subrayar: que ese sentido de responsabilidad social debe ir más allá de la condición de empresario para remontarse hasta los valores más profundos de la persona, de la dignidad de cada individuo, fundamento a su vez de los programas de RSE en las diferentes compañías. Y un segundo mensaje, derivado del anterior: no basta con hacer donaciones, con la filantropía de vieja data, sino que es preciso dar el manejo gerencial, con plena eficiencia, a las fundaciones con sentido social, para multiplicar los recursos y garantizar que los proyectos emprendidos sean sostenibles, permanentes. conocerlo-, es poner su fortuna y su capacidad de gestión, esa habilidad para multiplicar los recursos, al servicio de la humanidad. ¡Cómo no sorprenderse, además, ante semejante responsabilidad social, llevada así a su máxima expresión! Una fundación líder

Lo cierto es que Bill Gates identificó hace varios años a los problemas en

educación y salud entre los peores de la humanidad, en cuya búsqueda de soluciones orientó a la fundación desde un principio, si bien hoy considera que su prioridad debe ser la salud porque la educación es parte de la RS de Microsoft por la misma tecnología. Los recursos de la fundación son suyos, personales, no de Microsoft, empresa de la cual es totalmente independiente.

Y como su fortuna asciende –según Forbes- a más de 50 billones de dólares, no es de extrañar que la fundación sea la que posee el mayor patrimonio en el mundo, ahora acrecentado por la donación del segundo hombre más rico del mundo: Warren Buffet, con una suma estimada en 35 billones de dólares. Y es que esta fundación –valga la insistencia- tiene un impacto social muy grande, tanto en educación como en salud, en especial ante las llamadas enfermedades catastróficas que afectan a la humanidad, como la malaria y el sida. Los recursos se destinan, pues, a financiar las investigaciones para encontrar la cura, las vacunas, contra esas enfermedades, tras considerar que las inversiones de los gobiernos en tal sentido son insuficientes. “Los futuros avances de la humanidad en salud, en medicina, contra las enfermedades catastróficas, serán el fruto de las investigaciones de la fundación Gates”, concluyó un reciente estudio científico, divulgado por la prensa internacional.

Bill Gates se retirará de Microsoft en el año 2008 para dedicarse a la fundación social que tiene con su esposa.


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4)INTERNACIONAL

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uando el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, lanzó el Pacto Global –conocido como Global Compact- durante el Foro Económico de Davos en 1999, hubo quienes lo tildaron de loco. “Está haciendo un pacto con el diablo”, le dijeron. Y no era para menos. En ese entonces se daba aún cierta demonización de las empresas por el culto en boga al mercado, al libre comercio, sin ponerle cortapisas al sector privado a través del intervencionismo de Estado, considerado obsoleto por el neoliberalismo. “El mercado es un lobo feroz”, proclamaban sus críticos. Pero, Annan no se dio por vencido. Al contrario, propuso como lema de ese Pacto Global la unión entre “el poder del mercado con la autoridad de los valores universales”, o sea, un mercado con principios éticos, con valores, lejos del mercado ciego, sin valores. Mejor dicho, la ética empresarial, uno de cuyos principales instrumentos es precisamente la responsabilidad social de las empresas. Veamos por qué y cómo. Papel de empresarios

En realidad, la iniciativa surgió –según Luis Ernesto Salinas, coordinador de Global Compact para Colombia- de la preocupación de la ONU sobre la situación mundial, traducida en pobreza, deterioro ambiental, violencia…, cuyas cifras son alarmantes. Más aún: el Pacto reconoce la incapacidad de los gobiernos para resolver tales problemas, por lo cual es indispensable la participación de la sociedad en su conjunto, en especial la del sector privado, en temas como derechos humanos, medio ambiente, trabajo y lucha contra la corrupción, consagrados en los principios universales de las Naciones Unidas. Que los empresarios participen, pues, en el desarrollo de los pueblos, pero concibiendo al desarrollo más allá de la visión elemental del crecimiento económico para introducirle otros elementos básicos como la educación, la esperanza de vida, etc., en que insisten de tiempo atrás autores como Amartya Senn y el propio Samuelson, entre muchos otros.

Pacto global para enfrentar Según esta nueva doctrina, el mercado sí es capaz de generar bienestar y, a diferencia de la teoría clásica según la cual siempre habrá ganadores y perdedores, es posible crear una sociedad de ganadores, o sea, un mercado que distribuya las oportunidades e incluso las utilidades entre todos, no entre unos pocos. “Esto sólo se logra –dice Salinas, citando a Senn- si el mercado tiene una ética y si ésta

crisis social

es la variable fundamental que rige al mercado, a la economía y a toda la sociedad”. El nuevo decálogo

De ahí que Global Compact se estructure con base en diez

Global Compact surgió de la preocupación de la ONU sobre la situación mundial, traducida en pobreza, deterioro ambiental, violencia…, cuyas cifras son alarmantes.

principios –el decálogo de los tiempos modernos, dirá alguien-, fundamento a su vez de esa nueva ética empresarial que se pretende extender a todas las empresas en el mundo, sin excepción. ¿Cuáles son esos principios? Se relacionan con los derechos humanos, en primer término. Que los empresarios se conviertan en sus defensores, no en cómplices de su violación, en cumplimiento de convenciones previas de la ONU, suscritas por los distintos gobiernos. Y relacionados con el medio ambiente, claro. Que sean también defensores del desarrollo sostenible, de tecnologías limpias, de manera que no usen tal o cual tecnología si no están seguros todavía del impacto que tendrá su uso en la naturaleza. El derecho laboral, por su parte, es piedra angular del decálogo.

La ONU lanza principios de inversión responsable El pasado 27 de abril, Kofi Annan (foto) abrió la rueda respectiva en la Bolsa de Nueva York, lanzando los principios de inversión responsable que hacen eco en cierta forma al Pacto Global presentado en 1999 durante el Foro Económico de Davos (Suiza). Y claro, allí estaban reunidos los más importantes inversionistas del mundo (como los fondos de pensiones, que tienen activos hasta por US$5 billones), quienes acogieron de inmediato su propuesta y anunciaron que destinarían cuantiosos recursos a la compra de acciones de empresas que demostraran ser socialmente responsables. Como si fuera poco, el mismo acto, con idéntica reacción a favor y

con los compromisos debidos por parte de los inversionistas, se replicó después en las bolsas de París, Londres y Tokio, es decir, en los principales mercados bursátiles del mundo. “Eso demuestra que la ética empieza a regir la economía”, explica al respecto el director de Global Compact en Colombia, Luis Ernesto Salinas, quien agrega que la RSE “es el instrumento para operacionalizar esa ética”, o sea, llevarla a la práctica en las empresas. “Es una economía ética, del bienestar, de la elección social, de ganadores”, agrega. Cambios de fondo

En realidad, todo indica que esto viene generando cambios de fondo entre inversionistas y en bancos de segundo piso u organizaciones internacionales que hacen préstamos al sector privado, como la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, entidad que en marzo pasado fijó las condiciones para sus créditos, entre las que incluye la RSE.

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Respetar, por ejemplo, el derecho de asociación, universalmente aceptado y proclamado por la O.I.T. (una de las agencias de la ONU, al igual que el PNUD, la Onudi, el PNUMA y la ODC o la oficina del alto comisionado para los derechos humanos). De hecho, Salinas aclara que al respecto ha habido cambios porque ya se ha pasado de los sindicatos empresariales a sindicatos sectoriales o sindicatos-país para convertirse –según explica- en actores del cambio social, de la misma responsabilidad social. Erradicar, además, el trabajo infantil, diseñando estrategias para que los niños “sacados” del trabajo (al que suelen recurrir por las dificultades económicas de sus familias) tengan otras alternativas como el estudio, con el apoyo de los padres, las empresas y las escuelas. Y que el trabajo sea decente,

respetando la dignidad del ser humano. Tan pronto se lanzó el Pacto Global en 1999, lo firmaron 32 compañías multinacionales (como British Petroleum, Hewlett Packard, Novartis y Petrobrás), número que se multiplicó en forma acelerada. Sólo en Colombia ya van 276 empresas, aunque son cerca de 500 si se incluyen aquellas, las cuales están vinculadas por sus casas matrices. La firma del pacto

¿Cómo se suscribe una empresa al Pacto Global? No hay que pagar, para empezar. O no tiene ningún costo, aunque a veces los procesos emprendidos, sobre todo en RS, impliquen algunos gastos. Existe el compromiso, sin embargo, de cumplir los principios mencionados, según debe constar en la carta de adhesión a cargo del presidente de la empresa, la cual tiene que enviar un informe anual que comprende balance social, GRI (Global Reporting Initiative, que incluye aspectos de medio ambiente, económicos y sociales) y Global Compact, los cuales tienden a unificarse en el corto plazo.

Medio para alcanzar las Metas del Milenio ¿Qué relación hay entre las Metas del Milenio y el Pacto Global, sin olvidar que ambos proyectos fueron lanzados por la ONU? Guardan una estrecha relación, en verdad. Así, el Pacto Global es el mecanismo para alcanzar objetivos como reducir a la mitad la pobreza en el mundo hacia el año 2015, con la participación del sector privado. Dicho de otra manera, la ONU considera que los profundos cambios sociales requeridos no serán posibles sin la participación del sector privado en alianza con los gobiernos, pero también con universidades, sindicatos, ONGs y, en fin, con los diversos grupos que conforman la llamada sociedad civil. “Esto no tiene reversa”, asegura Salinas, quien precisa que la RSE “no es una moda que vaya a pasar sino que implica una profunda transformación de la sociedad, del mercado, todo ello impulsado desde las empresas”.

“Se está creando el nuevo escenario de gobernabilidad, donde el sector privado tiene que ejercer un auténtico liderazgo”, insiste mientras aclara que las empresas deben contribuir a generar cadenas de valor responsables. No basta, pues, que las empresas sean responsables. Debe haber un contexto responsable en distintos eslabones de la cadena, como los proveedores, a quienes ya se les empieza a exigir que sean responsables socialmente

R E Dirección y redacción: Jorge Emilio Sierra Montoya / Asesor de Dirección: Fidel Duque Ramírez / Editor gráfico: Miguel Rodríguez / Fotos Cortesía, Colprensa, Agencias


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