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COMENTARIO DE TEXTO

“El alma tenías” de Presagios. Pedro Salinas

Introducción. Contextualización: La Generación del 27. El autor y su obra Introducción

Comentario a cargo de Gina Batlle, Guillem Bellet y Georgina Dorca

El poema “El alma tenías” pertenece al primer libro de Pedro Salinas, Presagios. Entre los libros de la primera etapa de Salinas, este poemario es el más variado en técnica y temática. Fue escrito entre 1920 y 1923 y revisado y prologado por Juan Ramón Jiménez, antes de su publicación en 1923 (Madrid, Talleres Poligráficos). En este poema Salinas trata el concepto de amor como búsqueda, como ansia del otro a pesar de que no acabe alcanzándolo. El poeta refleja semánticamente esta búsqueda recurriendo a motivos tradicionales en la literatura: el camino (atajos/pasos) y las puertas (el acceso) y la frontera (los límites). Pedro Salinas forma parte de la Generación del 27, un grupo poético surgido en torno al acto conmemorativo del tercer aniversario de la muerte de Góngora. Reúne a un grupo de poetas de una edad próxima, con semejante formación y una estrecha amistad. Bajo el magisterio de Juan Ramón Jiménez, experimentaron la necesidad de encontrar un nuevo lenguaje poético. No supusieron una ruptura respecto de los poetas inmediatamente anteriores, sino que admiraron a Unamuno y Machado, y recibieron la influencia de Bécquer y Góngora, así como de los clásicos castellanos. A pesar de ese sentido de renovación adoptaron formas métricas tradicionales. Forman parte de esta generación Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego (representantes de la poesía pura), García Lorca y Rafael Alberti (con hondas raíces populares), Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre (que se aproximaron a las corrientes de la poesía más joven tras la guerra), Luis Cernuda y finalmente Miguel Hernández.

Salvador Dalí, La Ciudad de los Cajones (1936)

Pedro Salinas Serrano nació en Madrid el 27 de noviembre de 1891. De 1914 a 1917 estudió Derecho, Filosofía y Letras, y se doctoró en letras en la Sorbona. En esta época también se casó con la hija de un industrial de Argel llamada Margarita Bonmatí Botella a la cual Salinas escribió varias cartas demostrándole su amor que, más tarde, fueron recopiladas por su hija Soledad y agrupadas en la obra “Cartas de amor a Margarita”. En 1918 imparte clases en la universidad de Sevilla y después a Cambridge y también a Málaga hasta que al final, en 1926 acaba dando clases en la Universidad de Madrid a la misma vez que funda la revista “ índice literario”. Más tarde, se pone a trabajar como investigador del Centro de Estudios Históricos, de


El alma tenías tan clara y abierta, que yo nunca pude entrarme en tu alma. Busqué los atajos angostos, los pasos altos y difíciles... A tu alma se iba por caminos anchos. Preparé alta escala —soñaba altos muros guardándote el alma— pero el alma tuya estaba sin guarda de tapial ni cerca. Te busqué la puerta estrecha del alma, pero no tenía, de franca que era, entradas tu alma. ¿En dónde empezaba? ¿Acababa, en dónde? Me quedé por siempre sentado en las vagas lindes de tu alma.

profesor de la escuela Central de Idiomas y por último de secretario general de la Universidad Internacional de Verano de Santander. Este último cargo se ve interrumpido por la llegada de la Guerra Civil Española que le obliga a exiliarse a los Estados Unidos donde continúa ejerciendo de profesor universitario. Muere en Boston el 4 de diciembre de 1951. Sostuvo una temprana, duradera y gran amistad con Jorge Guillén, de trayectoria muy parecida a la suya y con quien inició un activo epistolario que también ha sido publicado. Menos conocida es la amistad que sostuvo con Miguel Hernández, cuyo libro Perito en lunas saludó y promocionó en una reseña publicada en Índice literario, núm. 2 de 1933. La obra poética de Salinas suele dividirse en tres etapas: • La etapa inicial (1923–1932) está marcada por la influencia de la poesía pura de Juan Ramón Jiménez y los ecos de las vanguardias futurista y ultraísta. El lenguaje utilizado es nuevo y es próximo y oral. Pertenecen a esta etapa Presagios (1923), Seguro azar (1929) y Fábula y signo (1931). Presagios fue el primer libro que publicó el autor. Lo escribió ya que su maestro; Juan Ramón Jiménez le animó a hacerlo. Este otro poeta y Pedro Salinas mantenían una fuerte relación de amistad en la cual, sobre todo Salinas sentía una gran admiración por su maestro. Esta relación de los dos autores se demuestra en su obra de Presagios ya que tiene una gran influencia de la poesía pura de Juan Ramón. Esta poesía lo que busca es el camino propio, es una exploración en la realidad profunda del ser, igual que Juan Ramón va más allá de lo anecdótico por medio del intelecto, buscando el conocimiento y la eternidad. • La etapa de plenitud (1933–1939) está formada por la trilogía amorosa inspirada en su amor por una estudiante estadounidense que conoció en España: La voz a ti debida, cuyo título está tomado de un verso de la Égloga tercera de Garcilaso de la Vega, Razón de amor y Largo lamento, cuyo título está tomado de un verso de Gustavo Adolfo Bécquer. Todos estos versos están escritos en heptasílabos y octosílabos blancos o sin rima, pero progresivamente van añadiéndose endecasílabos hasta que la proporción se invierte en el último libro. Se usa frecuentemente de la enumeración y existe cierto tono conceptista («Todo quiere ser dos», «Serás, amor, un largo adiós que no se acaba», etc.). • La voz a ti debida (1933) presenta la historia de una pasión amorosa, desde su nacimiento hasta el final.


• Bibliografía La generación del 27. Temas clave. ibrosvivos.net 13/05/12 Biografía de Pedro Salinas. Biografía multimedia Protagonistas de la historia. Alipso.com 13/05/12 Juan Manuel Gonzáles Lianes, El alma tenías, Pedro Salinas, Presagios (1923). Poesía para alumnos náufragos. 13/05/12 Pedro Salinas “El alma tenías”. slideshare.net 13/05/12

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Razón de amor (1936) examina lo que queda del amor cuando éste acaba. La pasión y el dolor de la separación son, por lo tanto, los temas centrales del libro. Largo lamento (1939) continúa la línea marcada en las obras anteriores.

La etapa del exilio (1940–1951) está formada por El contemplado (1946), extenso poema en que dialoga con el mar de San Juan de Puerto Rico; Todo más claro y otros poemas (1949), donde trata el tema de la creación a través de la palabra, y su obra póstuma Confianza (1955), afirmación gozosa de la realidad vivida. De esta época se suele destacar su impresionante poema «Cero», suscitado por la destrucción que provocan las armas atómicas. Presenta el desagrado por una sociedad deshumanizada en un tono trágico y a la vez humorístico.

Estructura externa: Comentario métrico. El poema está compuesto por 25 versos hexasílabos agrupados en dos series (de 15 versos la primera y de 10 la segunda). El poema presenta rima libre, aunque hay algunos versos en los que se puede apreciar la rima asonante: á-a (v. 4, 10, 12, 14, 17, 20, 21, 24, 25), é-a (versos 2, 15, 16, 19), á-o (v. 5, 6, 9), í-a (versos 1,8,18). Estructura interna: tema, división y comentario del contenido. Tema principal del poema: El amor inalcanzable. La imposibilidad del poeta para llegar a tocar, a conquistar, el alma de la persona de la que está enamorado, ya que no encuentra la forma de hacerlo, él mismo pone obstáculos. El poeta transmite su inquietud en un poema en forma dialogada, en el que conversan el yo poético y una mujer a la que se dirige en 2ª persona, utilizando el “tú”, característico de la poesía amorosa de Salinas. El autor desarrolla el tema en tres partes. En la primera (vv.1 a 4) presenta el tema, la dificultad del amor, a pesar de la predisposición en la amada. Este tema se desarrolla en la segunda parte (vv. 5 a 22) en la que se describe la búsqueda de la amada por partel del yo lírico, tanto en la realidad consciente como en los sueños (inconsciente) y la dificultad de alcanzar su esencia. El poeta separa dos momentos. En el primero (versos 5 a 15) describe el camino que le lleva hasta ella, mientras que en el segundo (versos 16 a 20) explica el intento de acceder a la esencia de la amada. En la tercera


parte (vv. 23 a 25) el poeta vuelve a la idea inicial: la imposibilidad de un conocimiento amoroso pleno. •

Primera parte (del verso 1 hasta el 4). Expone, en forma de antítesis, la imposibilidad del poeta para conseguir a la amada, a pesar de que el camino hacia su alma sea fácil y grande, él no logra travesarlo. Dice que él sabía que el camino hacia ella, que captar su amor era fácil pero no lo supo aprovechar, no se atrevió. El protagonista, al principio del poema, manifiesta la imposibilidad del amor, del conocimiento intelectual de la amada mediante una contradicción en la que se destaca la distancia que existe entre él y la amada. Así nos muestra una mujer accesible (“Tenías el alma / clara y abierta”), cuyo conocimiento es posible (“a tu alma se iba / por caminos anchos”) a pesar de que el poeta no lo vaya a conseguir (“yo nunca pude / entrarme en tu alma”.). Segunda parte (desde el verso 5 hasta el 22): Nos explica lo mucho que la buscó, por caminos difíciles, demasiado ya que en realidad su alma era simple, sin complicaciones, fue él mismo quien puso los obstáculos. Al final de esta parte encontramos dos preguntas retóricas que muestran un tono de desesperación, de desconcierto consigo mismo. En primer lugar, explica que buscó al alma de su amada por caminos difíciles y tortuosos; aunque él sabía que para llegar hasta ella no hacía falta, sólo tenía que seguir un camino grande y fácil. Lo que nos quiere decir es que lo tenía muy fácil para poder tenerla, para poderla conquistar pero puso barreras en su camino y no llegó a hacerlo. A continuación, sigue con la misma idea, pero esta vez nos lo expresa a través de un muro, para él infranqueable, pero que en realidad pasar al otro lado era fácil. Al final, habla de una puerta, la que lo conduciría hasta el alma de la amada y que él piensa que está cerrada aunque en realidad está bien abierta, esperándolo. En la segunda parte la amada se convierte en el objeto de búsqueda (“Busqué” y “Te busqué”). A pesar de ello es él mismo quien origina las dificultades puesto que va sembrando de obstáculos el recorrido que le lleva hasta el conocimiento de la amada (atajos angostos, pasos altos y difíciles, altos muros), aunque pesar de que la esencia de la amada no los suponga (“A tu alma se iba / por caminos anchos”). Se pone de manifiesto la contradicción entre la realidad, la amada misma y la voluntad del poeta (“caminos anchos /atajo angosto”), en una oposición que subraya la dificultad de acceder a la amada. Los dos momentos de este apartado se abren con una anáfora (“Busqué” y “Te busqué”) que indican el movimiento búsqueda del poeta hacia la amada. Terminan con una oración adversativa (“pero”) que


expresa el desencanto por no encontrarla, la incapacidad de conocerla. Al final de este segundo apartado, ante la imposibilidad de conseguir sus propósitos, el amante se interroga asombrado sobre la verdadera esencia de la amada (“¿En dónde empezaba?/¿Acababa, en dónde?”) La antítesis “empezar/acabar” y la repetición de “en donde” reflejan los obstáculos para la relación amorosa y ponen de manifiesto que el poeta no tiene ninguna posibilidad de conocer la esencia de la amada. Tercera parte. Se cierra el poema con la misma idea inicial: el poeta no ha sido capaz de acercase a la amada, no la ha descubierto tal como ella misma se manifiesta. La antítesis temporal (“por siempre”) al final y (“nunca”) al principio de poema cierra la idea de de la imposibilidad de conocer a la amada.

Estilística Salinas tiene un estilo antirretórico, con lenguaje familiar, moderno y cotidiano, imágenes sencillas, ritmo ligero, versos cortos, sin rima o asonantados. Las figuras retóricas en que sustenta este texto son la antítesis y la contradicción. En conclusión, parece que el poeta realmente no quiera acceder porque el mismo • Contradicción: En la primera estrofa, toda ella es una contradicción ya que nos dice que tenía el alma muy clara y abierta y que el nunca pudo acceder a ella, se contradice. • Hipérbaton: Encontramos una hipérbaton en diferentes lugares del poema como: El alma tenías, equivalente a Tenías el alma. • Antítesis: En las preguntas retóricas ( empezaba, acababa). • Enumeración: los atajos angostos, los pasos… • Anáfora imperfecta: Busqué, te busqué • Todo el poema está formado por una personificación del alma. • Preguntas retóricas: Las dos preguntas retóricas que se encuentran en los versos 21 y 22. Conclusión Parece que el poeta realmente no quiera acceder porque el mismo se crea los muros porque la amada es accesible. El deseo de conocer y llegar a la amada contrasta con las dificultades que el yo poético se origina. La amada representa el deseo del amor y el yo poético pone de manifiesto la dificultad de alcanzarlo: no he sabido conocerte, no


he sabido amarte, no te he encontrado y te he perdido para siempre. La amada representa la voluntad de amar, el yo poético representa la dificultad de alcanzar el amor. El poema es característico de Pedro Salinas porque presenta el Tema de el amor y la perfección, y el querer llegar a la esencia de un objeto. También es característico de su poesía la contención en la expresión de sus sentimientos y contraste, y antítesis. La métrica es característica de Salinas y de la Generación del 27 porque pretenden la renovación estética de nuestra poesía y para ello, influidos por las vanguardias sin olvidar la importancia de la tradición literaria española, utilizan preferentemente los versos cortos, de arte menor, la repetición palabras y estructuras sintácticas y la rima asonante.


Pedro Salinas, El alma tenías