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Índice Página 1………. Sociedad romana Página 2………. Divisiones en la sociedad romana Página 3………. Situación de la mujer romana Página 4………. Religión romana Página 5………. Principales dioses romanos Página 6………. Conclusión


Sociedad Romana La romana era una civilización eminentemente urbana, donde se daba gran prioridad a la vida política, la guerra y las relaciones sociales, que se desenvolvían en la privacidad de los hogares y lugares públicos como el Coliseo o baños públicos. La sociedad romana estaba constituida por dos grandes bloques: hombres libres y esclavos. Los hombres libres son ciudadanos (cives) o extranjeros (peregrini). Los hombres libres se dividían en Patricios: la clase dominante que poseía todos los privilegios, tanto fiscales, como judiciales, políticos y también culturales. A su vez se dividían en terratenientes, aristócratas y gobernantes Los plebeyos: quienes eran el pueblo que no gozaba de todos los derechos ni privilegios. Estos se dividían en campesinos, artesanos y comerciantes. Los derechos de los cuales hablamos son lo siguientes: Derechos políticos 

Ius suffragii: derecho de sufragio activo, es decir, derecho a emitir su voto en cuestiones relativas al Estado.

Ius honorum: derecho a ser elegido para ocupar cargos públicos.

Ius provocationis ad populum: derecho de apelar, ante la asamblea del pueblo, contra la sentencia de azotes o muerte dictada por un magistrado.

Derechos civiles 

Ius connubii: derecho a contraer matrimonio válido según las leyes romanas.

Ius commercii: derecho a la propiedad y al comercio.

Ius (legis) actionis: posibilidad de hacer valer sus derechos frente a la ley.

Estos derechos podian adquirirse por nacimiento, por manumisión, por ley o por concesión especial del Estado; asimismo, pueden perderse total o parcialmente.


Las divisiones en la sociedad romana: Los ciudadanos se dividían, como se explicó antes en hombres libres y esclavos, entre los hombres libres estaban: Los patricios eran los descendientes de los primitivos romanos, y constituian la aristocracia de la sangre. Los plebeyos formaban la mayoría de la población en Roma, y procedian sobre todo de los pueblos sometidos y de la inmigración. Poco a poco, tras largas y tenaces luchas, los plebeyos obtuvieron la igualdad de derechos cívicos. Tambien estaban los llamados Clientes. Se trataba de ciudadanos libres que voluntariamente se ponían bajo la protección de una persona rica (patronus – patrón-). Los esclavos, eran sólo cosas, no considerados seres humanos. El poder de sus amos sobre ellos era ilimitado, pudiendo incluso darles muerte. El esclavo carecia de bienes personales y no puede contraer matrimonio legal. Podían elegir una compañera de esclavitud para celebrar con ella un matrimonio entre esclavos, llamado contubernium. Los esclavos podían recuperar su libertad, bien como recompensa por una buena conducta o la compra a su amo de la misma. El esclavo manumitido, es decir liberado, se denominaba liberto, quien gozaba de derechos limitados y continúa debiendo a su antiguo dueño respeto y fidelidad. Las actividades comerciales, como también las artesanales, estaban en su mayor parte en manos de esclavos y libertos, porque los hombres libres, aunque fuesen pobres, consideraban estas profesiones como indignas de ellos. Además, los esclavos trabajaron en obras públicas, minas, canteras, explotaciones rurales, etc. La ocupación de cargos políticos En la república romana el poder era ejercido por una serie de magistrados elegidos por los distintos comicios. Los cargos a desempeñarse durante la época eran los siguientes: Los senadores: quienes elegían los cónsules, cuestores, ediles, pretores y sacerdotes. Los cónsules: sustituyendo el poder del antiguo monarca, se elegían dos cónsules de iguales poderes para llevar a cabo tales funciones. Los cuestores: se ocupaban de las finanzas y las arcas militares Los pretores: se ocupaban del sistema judicial Los ediles: asumían funciones policiales, sanitarias, morales, abastecimientos, mercados y organización de juegos.


La situación de la mujer En Roma, en los primeros tiempos, el paterfamilias, es decir el jefe familiar, tenía un completo control sobre su esposa y su familia, durante esa época la mujer no recibía una educación completa, no se le permitía votar ni ocupar puestos de autoridad. Aun así en general la ley romana concedía a la mujer más derechos que la griega. No vivían recluidas en casa y comían con sus esposos; eran libres para abandonar la casa y visitar no sólo tiendas, sino también lugares públicos como teatros y juzgados. Muchas mujeres romanas de clase elevada eran influyentes y tomaban parte activa en los asuntos sobre los que se discutía en sus casas.


Religión romana Una práctica religiosa muy común de la antigua Roma era la existencia de santuarios domésticos, donde se rendía culto a los dioses protectores del hogar y de familia (Dioses lares y Penates). Los templos para el culto público a los dioses también fueron construidos en varias provincias romanas. Los rituales religiosos romanos eran controlados por los gobernantes romanos. El culto a una religión diferente era prohibido y condenado. Los cristianos por ejemplo, fueron perseguidos y asesinados, es por eso que los cristianos realizaron sus cultos en cuevas o catacumbas romanas. En la antigua Roma, antes del surgimiento y crecimiento del cristianismo, las personas seguían una religión politeísta, es decir, creían en varios dioses. Estos dioses aunque eran inmortales, poseían características de comportamiento y aptitudes similares a los de los seres humanos (Maldad, bondad, egoísmo, franqueza, fuerza, venganza, etc.), estos decidían la vida de los mortales. El Dios Júpiter por ejemplo, fue el de mayor importancia considerado la divinidad suprema del panteón romano. Cada entidad divina representaba las fuerzas de la naturaleza y los sentimientos humanos. Esta religión fue absorbida del panteón Griego durante la invasión y conquista de Grecia por el imperio romano. Los romanos solo modificaron los nombres de los dioses y los adaptaron a su realidad en la península Itálica. Incluso en el momento de la fundación de la ciudad por Rómulo, se piensa que los dioses han dado su acuerdo a esa decisión y han transmitido buenos presagios sobre la misma. Este acuerdo no es solo un apoyo de los dioses, sino, los romanos veían más allá: Este acuerdo significa que los dioses le son favorables a Roma y que, por tanto, los romanos están en paz con los dioses. Esto les asegura protección eterna.


Dioses Júpiter: Rey de todos los dioses, representa el día Apolo: Dios de la verdad, sol, luz, profecías, etc. Venus: Representa el amor y la belleza Marte: Dios de la guerra Minerva: Diosa de la sabiduría y del conocimiento Plutón: Dios de los muertos y del inframundo Neptuno: Dios de los mares y océanos Juno: Diosa de la maternidad Baco: Dios del vino, el éxtasis Mercurio: Mensajero de los dioses, dios del comercio Diana: Diosa de la caza, castidad, vida silvestre Ceres: Diosa de la recolección, agricultura Vulcano: Metales, la metalurgia, el fuego Saturno: Dios de la agricultura y la cosecha Cupido: Dios del amor

El verdadero carácter de la religión romana era el patricismo, o sea, la gran cantidad de ritos, conjuntos y propiciaciones que diariamente tenía que ejecutar el hombre romano, mas supersticioso que piadoso, ya que las prácticas son cúmulos de formulas para verse libres de malos efectos. Lo cierto es que el romano no se entregaba a la divinidad, sino, que exigía de esta toda clase de beneficios. Muchos de emperadores que gobernaron, exigieron culto como si fueran dioses. Esta práctica comenzó a partir del gobierno de Julio Cesar, es aquí en el siglo IV, en donde el cristianismo pasó a ser considerada como religión oficial del imperio romano. La práctica del politeísmo fue progresivamente abandonada.


Conclusión La civilización romana fue la gran protagonista del ultimo tramo de la historia antigua, además de ser uno de los pilares de la civilización cristiano occidental, a Roma le debemos entre sus otros aportes culturales, la ley positivada racional. Con sus manifestaciones religiosas, desde el politeísmo orientado a los dioses del Olimpo a la actual cristiandad, ha influido como pocas otras culturas en la historia mundial. Tan grande como su caída, el imperio romano fue uno de los más grandes y poderosos que se hayan visto, a través de la historia llega hasta nosotros sus recuerdos y sus aportes. Gracias al reinado del príncipe romano Julio Cesar y el culto a las cabezas principales de roma, el politeísmo acaba, y comienza a imperar una sola religión, una religión que hasta nuestros días es la más extendida en el mundo completo y moderno, el catolicismo.


Sociedad y religion romanas