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Y resurgir de las cenizas… otra vez. Hay que mirar de nuevo el viejo horizonte bajo las miradas matinales de un nuevo despertar, junto al espíritu que duerme en una ficticia vigilia que trae a llorosos ángeles de verdad y locura. ¡Hay que mirar al alquimista del verbo de los ojos tristes! De prodigiosa memoria y sabiduría, cargado de encuentros amorosos y monstruosos con silueta femenina. Hay que soplar el polvo de la prosa rezagada del alquimista del verbo, armar un confabulario de sus palabras que remiten y descubren la nostalgia del paraíso perdido, convertido en un recordatorio de nuestra transmutación y con ella la condenación en la tierra; recreando el delirio I y II en el angosto camino de la literatura. Que llegue su presencia a través de mujeres recostadas con silueta de champan junto a la inocencia que se necesita para enamorarse otra vez, para luego ceder a la monotonía que nos arropa de nuevo con la misma cara pero diferente expresión, volviéndose intransigente e intentado convencernos de una nueva vestimenta que se deshace de la anterior, sin embargo, siempre realizará lo mismo: ofrecer la bienvenida a un nuevo inicio.

Núm. 163

Colima, Col., martes 18 de febrero de 2014


Universidad de Colima Director: Carlos Ramírez Vuelvas

Paola Brasa Grajeda Estudiante de la Lic. en Comunicación Colaboradora de fotografías en esta edición

Consejo Editorial: Ada Aurora Sánchez, Hilda Rocío Leal Viera, Víctor Gil Castañeda, Gloria Vergara, Krishna Naranjo, Fernanda Fernández Coordinación: Abelina Landín, Nélida Sánchez Diseño: Karina Sánchez, César Avila Fotografías: Paola Brasa Grajeda Impreso en el periódico “El comentario” Daniel Peláez Carmona Director ePágina webf destellosfalcom.blogspot.mx eFacebookf Destellos Falcom eColaboracionesf destellosfalcom@hotmail.com

Siempre he considerado más gratificante re-

La opinión aquí expresada es

crearme en el trabajo de los demás, en los di-

responsabilidad de los autores

bujos y las fotografías. Y así, admirando a

Contenido

otros, me surgió el interés por reflejar lo percibido a través de la imagen: algún rincón espe-

Marejada: Leo Monroy En el atardecer: Paulina Meléndez u 3 Instante: Verónica Anguiano

cial o uno que otro momento con algo mágico.

Un desierto con estrellas alógenas: M. Domínguez u 4

cioso regalo de mis padres, y con ella el darme

Horrores de redacción: Rivera, Cisneros y Solís u 5 Twitter, una lectura literaria: Lázaro Tello u 6 Aprendiendo a olvidar: Guillermina Díaz u 7 Convocatoria u 8

Primero llega a mí el dibujo como una actividad gratificante; después llega la cámara, un pre-

cuenta de que hay un mundo de posibilidades. Las imágenes fotográficas tienen un enorme potencial de crear ilusión y es eso lo divertido del asunto. ¿Por qué no tomar fotos por diversión? Ya depende de nosotros si lanzamos verdades disfrazadas o tan solo ilusiones sin un objetivo mayor.

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Marejada

En el atardecer

Leo Monroy*

Paulina Meléndez*

En la oquedad de los caracoles

Puedes abrir los ojos,

Burbujean enigmas crustáceos Crecen las olas Flotan estrellas

estrellarlos con el cielo. Arrastrar la tierra con piedras, el amuzgo verdoso, los charcos espejos. Caminar con el silencio virtuoso, con la mirada colgante.

Cierra su alma una almeja ¿Te has doblado por las espinas Escupe espinas el erizo Y de la reventazón Flota muerta una espuma dormida en la arena de la noche. *Estudiante de Letras Hispanoamericanas

que traen las horas muertas? Emprender el vuelo es eco, es galopar nubes dispersas. Es ir a favor del viento cálido, danzar para morir el atardecer. Es irrumpir en llanto de lluvia. *Estudiante de Comunicación

Instante Verónica Anguiano* Sólo quiero existir, ser libre en las planicies de esta vida. Que los ríos de mi amado no se detengan ante aquél vaivén. Alcanzar el final de la montaña; vivir para morir… morir para vivir.

*Estudiante de Letras Hispanoamericanas

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Un desierto con estrellas alógenas Mauricio Domínguez

El paisaje del desierto se me atoró en el párpado con todo y pistoleros, las chispas que hacen las mujeres que he deseado al frotarse en soledad las chichis o ya sea las nalgas, se deslizan por mi garganta como jarabe incendiando el mar de la molleja. Estoico forajido de su cuerpo, dejé el cadáver fresco de mi amada bajo la sombra de un árbol tropical atada a su fina corbata de lino azul, vi alcoholizada a la camarera del motel que íbamos, la última luciérnaga, con su novio espantoso y borracho y los trocitos mordisqueados de su corazón encendiendo el motor de los ventarrones que se suicidan por el ventanal de la taberna. Cansada. Sus brazos podían dejarse caer al piso como las fotografías de rostros en la oscuridad protagonizando un sueño húmedo adolescente, arrancadas, con la perfección de la demencia, deseosas de atrancarse en el cajón fetichista del olvido. Estoy haciéndole el amor desde que me dijo su nombre en el balcón de su sonrisa, la gente baila poseída sobre el regazo del demonio,

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hay otra chica con los cachetes hermosos, pero esas son cosas en las que un hombre no se fija, me gustaría llevarla a la cama pero temo de decepcionarla cuando solo quiera acariciar sus mejillas lentamente con mis dedos, y me acuerdo de las almas que se hicieron sangre para poder salir, tan heroicas y audaces y ¿en medio de esto? maldita sea soy mucho concreto, mucho fierro, el engrane oxidado de un gánster traicionado, mucha agua sucia y lamosa cuajada en las ubres de los puentes, y no ese polvo vivo que es cántaro de barro con agua fresca en el fondo. La luna se resbala por el abismo hasta el cuenco de la mano de los muertos y sus ojos misteriosos arrojados en un útero africano, sangrante aguja la que teje las miradas que se condenan a darse una paliza con el segundero, ya verás qué clase de infierno es este mi tremenda mestiza, que te subí un rato a mis brazos y las ratas se arrimaron, por si algo de ti se me resbalaba de los labios.


Horrores de redacción Adriana Rivera, Diana Cisneros y Saraí Solís* En la actualidad, es muy común ver los errores de redacción como una parte de nuestro entorno, debido a que las personas hoy en día no se preocupan por la correcta escritura de sus textos, lo mismo sucede con las notas periodísticas que, lejos de considerarse correctas, muchas veces traen consigo una serie de errores que a simple vista parecerían invisibles, pero para quienes estamos sumergidos en el mundo de las letras, la redacción y ortografía, tenemos desarrollado un ojo más hábil para encontrar estos traspiés. El título horrores de redacción es el más adecuado para este texto, pues consideramos que de ahí parte este estudio. Nosotros como estudiantes de la lengua, el habla y el lenguaje, tenemos la capacidad de encontrar los errores que, con frecuencia, surgen o escriben las personas. Por ello, es evidente que debamos poner mayor énfasis en todo lo que redactamos o en consultar con especialistas si, por ejemplo, estamos siguiendo el orden correcto de las palabras o evitar cometer alguna falta de escritura grave. En esta ocasión, tomamos en cuenta algunos de los errores más comunes en la escritura, y realizamos la posterior consulta del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española (RAE) como recurso fidedigno por sus entradas léxicas y para atender el significado de las palabras. A continuación, enlistamos en orden alfabético el nombre de aquellos errores más comunes en la redacción. - Es así como anacoluto es definido como la inconsecuencia en la construcción del discurso; ejemplo de ello es: *Jaime, sus notas son bajas, cuya forma correcta sería: Las notas de Jaime son bajas. - El concepto barbarismo es visto como la incorrección que consiste en pronunciar o escribir mal las palabras, o en emplear vocablos impropios, que además engloba a los anglicismos, palabras de origen inglés que se integran a nuestro idioma y que no necesitan traducción para ser comprendidos; como ejemplo: aerobics, bye y corner.

- Así mismo, se complementan con los galicismos, extranjerismos derivados del francés e incorporados al castellano, como argot ‘jerga’, hotel y vals que, junto con los barbarismos, van de la mano. - Por su parte, el dequeísmo es considerado como el empleo de la construcción de que cuando el verbo no lo admite, tal es el ejemplo de: *Le dije de que viniera, en forma incorrecta, mientras que Le dije que viniera está dentro de los parámetros de las normas de redacción. - La discordancia, por otra parte, es la contrariedad, la diversidad o la disconformidad en un escrito; a manera de ejemplificación: *Después de que hube caminado, tuve que esperar, cuando debiera decir: Después de haber caminado, tuve que esperar. - Lo mismo pasa con el pleonasmo, que consiste en emplear en la oración uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido y se añade expresividad a lo dicho: *Lo vi con mis propios ojos, lo correcto sería decir, simplemente: Lo vi. - Así pues, la redundancia se considera como la repetición o uso excesivo de una palabra o concepto, como ejemplo: *Laura es una belleza

estética; en cambio, sí se dice: Laura es una belleza. - El antepenúltimo error es la silepsis, que consiste en quebrantar las leyes de la concordancia en el género o en el número de las palabras. Se puede ejemplificar con la siguiente oración: *La mayor parte murieron, cuya forma correcta sería: La mayor parte murió. - Para finalizar, se habla del solecismo como la falta de sintaxis o error cometido contra las normas de algún idioma; un ejemplo: *Se reciben 3 personas a la hora, mientras que lo correcto es: *Se reciben 3 personas por hora. Podemos concluir que estos errores resultan evidentes en los escritos. Lo deseable sería que todos pusieran de su parte para seguir las normas de redacción y obtener el mayor el beneficio posible, pues no se hablaría con redundancia, o no se escribirían tantos barbarismos —en detrimento de la riqueza léxica de nuestro idioma—, o algún otro más. Estos horrores pueden ser fáciles de distinguir con el simple hábito de la lectura o de tener un buen conocimiento en las reglas de escritura de la lengua española. *Estudiantes de lingüística.

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Twitter: una lectura literaria Lázaro Tello Pedró* (@aviolus) Comienza el día, uno abre Twitter, lee ciertas frases que lo terminan por despertar y entonces la pregunta de siempre, la pregunta que es el principio y motivación de todos los que están ahí, “¿Qué está pasando?” Twitter fue pensado para poner al día a nuestros contactos cercanos a través de publicaciones de texto cuya longitud rondara los 140 caracteres, una adecuación para escribirlo desde un celular. A diferencia de otras redes sociales, en Twitter no hay amigos: sigues o te siguen. Seguir significa estar suscrito a los tuits y actualizaciones del usuario elegido; ser seguido es tener suscriptores que lean tus tuits. “Eres lo que comes”, “Dime con quién andas y te diré quién eres” son expresiones que definen un tipo de persona, basadas en sus gustos y preferencias. En Twitter podría aplicarse la proposición: dime a quién sigues y te diré quién eres. La página principal de Twitter es una línea de tiempo (Time Line), registra todos los tuits, enlaces, imágenes y vídeos, presentándolos en orden cronológico: la publicación reciente desplaza hacia abajo a la anterior. Si sigues a tu tía lo más común sería que alguno de sus tuits fuese: “pero qué calor, mejor no hubiera salido” o “mmm qué rico postre me estoy comiendo” ¿Cómo sería el tuit de un político?: “Acabo de dar el discurso inaugural de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en Caracas.” Como acabamos de ver, cada tuit nos ha permitido conocer algo del estado personal y emocional del usuario. Pero no todo es simple banalidad cotidiana. Twitter también puede ser un campo próspero para una mente creativa. ¿Qué piensa mi lector de

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este tuit?: “Las tortugas son su propia habitación.” Yo lo juzgo de revelador y divertido. La autora del tuit anterior es conocida como @chevew en el bajo mundo de tuitah (Twitter) y bastantes de sus tuits merecen una estrellita (ser favoriteados por quienes los leen) y un retuit (retuitear es publicar el tuit para tus seguidores). El diálogo y la creatividad se entrelazan comúnmente en Twitter. Se puede ensayar, esbozar ideas, tomar apuntes y una que otra vez instaurar una frase que relampagueé en ese rectangulito donde caben sorprendentes anagramas, resplandecientes haikus, asombrosas minificciones, destellantes y agudos aforismos. A veces, el azar es idóneo y propicio: alguien escribe un endecasílabo y reta a sus seguidores a escribir todo el soneto. En diez minutos se generan y retuitean dos excelentes propuestas. Twitter funciona como taller de variaciones. O puede suceder que alguien escriba un aforismo y un ocurrente lector halle una variación novedosa, en tal caso sin duda habrá retuit. Es decir que cada tuit contiene una fuerza que puede ser respondida, ampliada o modificada con la misma intensidad del tuit original. Si un tuit puede funcionar solo e independiente, también puede ser como una bola de billar en reposo a espera de una fuerza que actué sobre ella. Escribir en Twitter supone un reto: ser capaces de expresar toda una realidad, un pensamiento o una historia en apenas ciento cuarenta caracteres. Calvino habría estado fascinado con este medio. Según su idea la literatura de este milenio debía responder a la velocidad: economía del


Aprendiendo a olvidar Guillermina Díaz* lenguaje como objeto y fin de los textos. Hay casos extremos y muy efectivos, que tienden a la evocación y a lo incompleto (“Las mariposas son flores que se niegan a echar raíces”, @PitusaGo). Muchas veces Twitter funciona como anotaciones disociadas en una libreta. De hecho, muchos tuiteros utilizan su Time Line como un sustituto de sus antiguos cuadernos, una bitácora en línea que se puede consultar con unos cuantos clicks, y que por lo demás, se comparte modo instantáneo. Debido al diseño de la plataforma y a la interacción continua que ésta propicia, Twitter es un espacio privilegiado para practicar múltiples ejercicios lúdicos. Es usual leer juegos de palabras: “Me mareas, me olas y tormentas” (@Metaficticio). De ahí que Twitter sea el espacio perfecto para practicar gimnasias verbales: “Mi más sentido piénsame”, escribió @Anedixit. Entre algunos juegos, son muy disfrutables ciertos tautogramas: “Cortázar creaba cuentos circulares. Confiaba cazar cronopios, curiosidades, clarividencias. Consiguió congregar conexiones clandestinas”, tuit de @MauricioMontiel, donde cada “c” se acomoda cuidadosamente. Si mi lector busca lirismo intenso, puede hallarlo en los tuits de @ JosePSerrato: “Y corría el río, rugiendo de saliva cristalina, y las piedras que antes eran peces, esquivaban las fauces de agua rabia”. Para algunos la diversión está en construir palíndromas: “A donde salí, salí cafre. Se debe de ser fácil, así la sed no da” (@poitevin) Existen usuarios que mandan un conjunto de tuits que guardan relación entre sí. Hay un caso de novela donde @Elhombredetweed va narrando, en oraciones que por lo regular contienen las palabras “El hombre de tweed” la aventura de este singular personaje que convive con los matices de la fantasía y el terror. Cada tuit está regido por el que le antecede, como un rosario de cuentas exactas, hilando la narración. La experiencia de leer en Twitter es, sin duda, intensa y gratificante. Uno se va volviendo sutil y exigente, como ya lo ha dicho @JuanVilloro56: “Los “tuits” son como las aceitunas: después de diez, quieres algo más fuerte y menos redondo.” En cualquier caso, entrar a Twitter es como acceder a una dimensión paralela e inédita, que depende completamente de uno mismo, de la propia capacidad creativa y del juicio crítico con el que has elegido a quien leer. Todo lo anterior sucede cuando se abre el navegador. Los usuarios comienzan a escribir y una continua cascada de caracteres se extiende y derrama en la pantalla. Una roca se despeña y truena, vemos los fragmentos hechos palabras, hay un silencio; ahora el agua fluye trémula, tranquila; arriba, una estrella; allá un retuit. Conforme avanza el día, el Time Line cambia: como en el tráfico, hay horas pico, y horas en las que Twitter parece una ciudad desierta. Por la madrugada, sólo los más adictos e insomnes escriben y leen. Al día siguiente permanece la esperanza de que sin duda hay un escritor a quien aún no seguimos o un lector que aún no nos descubre.

Hoy el cielo ha logrado cubrir totalmente su cuerpo seco porque la vida se terminó, con sus detalles azules ha causado un brillo especial. Pero hoy el viento sopla tan fuerte que acaricia cada centímetro de su piel roja. En ese mismo tiempo ocurre algo se mecen con ligeros aires las ramas de los arboles de manzanas, dando como respuesta el próximo otoño del siguiente año. Las aves cantan con son de alegría esta mañana. El sol ilumina nuevamente ese cuerpo y va cerrando el pasado, tratando de que se olvide lo que pasó esa noche. Entonces el futuro no ha cambiado su transcurso. Pero de repente escucho el ruido de los autos que viajan a través de esas largas calles de esta vieja ciudad, que lamentablemente se encuentra envuelta de contaminación, violencia, marginación. No todo es malo en esa ciudad a lo lejos se pueden escuchar las carcajadas de los niños jugando entre sus jardines verdes con aroma a miel de flores de primavera, en otro ángulo puede sentir el amor por los animales así como el que existe entre los enamorados. Las gaviotas vuelan lo más alto posible así como la inspiración de un escritor por su próxima novela tratando de capturar la mejor escena y dejando en sus lectores un mensaje de felicidad. Entonces el mar no se queda atrás y con suaves brisas roza la piel del cuerpo. Y en aquellos lugares más oscuros que tiene el planeta, la luna se encarga de iluminarlos con esa luz que no contamina, nos muestra la verdadera magia de vivir la vida. Hoy decido quedarme sentada en mi vieja silla, esperando ese día en que pueda volver a ver los ojos de mi amado, poder tocar esa piel ardiente, besarnos hasta que nuestras bocas no puedan más. Cuando viajé jamás logré conocer, lo busco, pero desaparece, solo deja huellas con sus manos, la tierra borra sus pasos. Incluso he gritado, para decirle que lo extraño aunque él nunca me recuerde y solamente escuche a lo lejos mis palabras de amor. Pero hoy aprendí a olvidar mis palabras. En algún momento él volverá a recordarme en sus noches cuando se encuentre solo en su cama, cuando la luna lo mire fijamente a través de su ventana, él me volverá amar. Hoy quiero decirte a ti, que dejaré de existir, para que mis palabras se queden en este mundo yo marcho y dejo mi cuerpo en alguien que hará de él más poesía. Llegó el momento en que tú y él aprenderán que olvidar es aprender amar a pesar de no estar viva.

*Estudiante de la Universidad Autónoma de la Ciudad México

*Estudiante de Periodismo

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CONVOCATORIA La Facultad de Letras y Comunicación te invita a participar en el concurso de creación literaria, en la categoría de cuento corto erótico. Requisitos 1. Podrán participar los estudiantes y egresados de las cuatro licenciaturas de la Facultad de Letras y Comunicación. Así como estudiantes inscritos en cualquier campus de la Universidad. 2. Todos los trabajos deben ser originales. 3. La extensión de los trabajos será máximo tres cuartillas. 4. Se recibirá un número máximo de dos cuentos por persona, de resultar ganador/a, se incluirá únicamente uno. 5. Las colaboraciones deberán enviarse atendiendo el siguiente formato: -

La extensión máxima será de tres cuartillas, tipografía Times New Roman o Arial a 12 puntos con interlineado 1.5.

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No serán válidos cuentos anónimos,

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Deberán incluir nombre y apellidos,

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Número de cuenta y licenciatura a la que pertenecen.

6. Los cuentos se enviarán por correo electrónico a la siguiente dirección: destellosfalcom@hotmail.com 7. Los trabajos se recibirán a partir de la publicación de la presente convocatoria hasta el viernes 21 de marzo del presente año y será la fecha límite para la entrega. 8. La publicación de los resultados se dará a conocer el 28 de marzo en la cuenta de facebook del suplemento Destellos y en el periódico el comentario. A cada ganador se le notificará vía correo electrónico. Premiación 1. Los 10 mejores cuentos serán publicados en una antología de cuentos. 2. A consideración del jurado se dotará de un paquete de libros a los tres mejores cuentos y un regalo sorpresa. 3. El jurado será integrado por distintas personalidades de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima. 4. Los premios se entregarán a la siguiente semana de haberse publicado los resultados en una ceremonia en las instalaciones de la Facultad de Letras y Comunicación. 5. Se otorgará constancia de participación. 8


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