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A la izquierda: Ñusta incaica* y a la derecha Yaguareté*, tal como lucían en sus emplazamientos originales a fines de la década del 30. Más a la derecha, la Fuente de los sapitos con su escultura central Adolescencia, en la época en que los guardianes vigilaban celosamente los rosales. (*) Como corresponde al trato de amigos las conocíamos por su sobrenombre: “La india” y “El puma”, respectivamente.

El Parque Chacabuco se originó alrededor de lo que se había conocido, hasta los primeros años del siglo XX, como el “Polvorín de Flores”, levantado en lo que es hoy su parte sur, en 1781. Por esa época, estas tierras formaban parte de la chacra de Pesoa, habiendo sido anteriormente, hacia 1640, ocupadas por los jesuitas, quienes la habían dedicado a la siembra de cereales y a la fabricación de ladrillos. La zona, hasta su incorporación al municipio porteño en 1887, perteneció al pueblo de San José de Flores. La presencia del polvorín despertaba el recelo público y retrasaba el desarrollo urbano. Por ello, la resolución del 11 de diciembre de 1899 autorizó al municipio a gestionar ante el gobierno nacional la cesión gratuita del predio para la formación de un paseo público. Finalmente, los terrenos fueron comprados por la municipalidad en 1902 y diez meses después, por ordenanza del 15 de mayo de 1903, se estableció el trazado y nomenclatura del parque bautizándolo con el nombre de “Chacabuco”, en recuerdo de la victoria del General San Martín sobre los realistas el 12 de febrero de 1817, en el ramal de los Andes chilenos que lleva tal nombre. Vale la pena aclarar, por lo insistente de la

versión aún en publicaciones oficiales, que este polvorín no se destruyó con la explosión ocurrida el 26 de enero de 1898, sino que fue demolido en 1908 para integrar ese espacio a la superficie del parque. Es pues, a partir de la ordenanza del 15 de mayo de 1903, que la denominación de “Chacabuco” se hace extensiva e identifica popularmente a la zona que circunda al parque. Hoy, de acuerdo a la ordenanza 26.607 de 1972, el barrio Parque Chacabuco está delimitado por avenida La Plata, Cobo, Del Barco Centenera, Riestra, Presidente Torres y Tenorio, Castañares, Carabobo y Directorio. Durante todo el mes de mayo, el barrio celebrará entonces su centenario con una serie de actos: conferencias, exposiciones, misa, encuentros artísticos y deportivos, presentación de un libro, muestras de plástica, visitas guiadas y otras actividades (el cronograma se informa aparte). En ello están trabajando con entusiasmo las más diversas instituciones barriales. Junta de Estudios Históricos del Barrio Parque Chacabuco

Duerme el gigante. La luz del farol de mitacuadra y una bocha del parque apenas permiten adivinar algunas de sus ramas y los enormes raigones están totalmente ocultos por la penumbra. Descansa el ombú: del piberío con vocación circense de trapecista-jinete; de padres que lo cargan con toda la responsabilidad del cuidado infantil confiados en la robustez de su tronco; de abuelos prestos a disfrutar su sombra para la lectura o unas pitadas al “cachimbo”; de parejitas franeleras en las primeras horas de oscuridad. Con el fresquete del otoño ya son pocos los que transitan a las diez de la noche. Los espío por la ventana del living poco antes de irme a dormir. El Loco del cordón de la vereda hace una pasada más usando –únicamente– su estrecho espacio de circulación. Algún ladrido lejano y el eco de ¡Razón sexta...! ocupan el ancho intervalo del silencio que rompe el tranvía 26 descendiendo la barranca. Emilio Mitre al mil bosteza. Un día más y toda la policromía del parque se disuelve en el oscuro espacio de las estrellas. La imagen se detiene. Quizás algún fotógrafo del rosedal –haciendo horas extra para mi memoria– la haya fijado para siempre en cartulina de bordes aserrados. Los chicos, muchachos, hombres, según el deshojar del almanaque, le decíamos simplemente “el ombú”. Un fraterno apodo al más grande de “la barra”. Porque eso era: uno más de nosotros. Allá en los comienzos del parque –quizás antes– un conjunto familiar de estos árboles llamado Camino de los ombúes lo tenía como hermano privilegiado, ya que a ninguno de los otros se le permitía balconear la calle como al nuestro. A su sombra –contaban los abuelos– solían cobijarse los alumnos de una precaria escuelita de madera que tuvo entre sus celadoras a la célebre Alfonsina Storni... antes de su celebridad. Años más tarde, papá –“Sietepulmones” para los amigos– agregaba a las hazañas futboleras una trepada a sus últimas ramas donde conseguía dejar su nombre grabado en una chapita irrescatable, pese a mi permanente propósito de emularlo. Después llegó la remodelación. El rosedal, las fuentes, los prolijos caminos de granza y los grupos escultóricos, que dieron al parque su época de mayor esplendor, no lograron opacar la majestuosidad del ombú.

Y en los cuarenta nos tocó el turno protagónico en el andinismo arbóreo. Primero a la doma de sus raigones “caballito trotador”. Poco después el asalto a la primera horqueta. Y ya libres y audaces en los finales de la infancia, la llegada a sus ramas más altas –aunque nunca al record del “viejo”– para darnos la intimidad de una primera pitada... a un tronquito de sus ramas a modo de “faso”. Nuestros días ya habían superado los madrugones escolares desvelados por la sirena de La Gioconda. Por entonces el ombú cobijaba los primeros besos juveniles a salvo del guardián y otros pudores. En la primavera del 62 a los pies de nuestro árbol se cavaron trincheras. Nos hicieron evacuar la zona y el ombú se quedó sin sus habituales compañeros a la espera de una metralla que nunca llegó. Nos dijeron que se trataba de un enfrentamiento entre “azules” y “colorados”. ¡Justo a nosotros, tan acostumbrados a verlos juntos en la camiseta del Ciclón! Llegaron la novia conquistada en la Fomento, el casorio, las hijas... Cuando la mayor recomenzaba el ciclo elaborando su diploma de ècuyére en los raigones, sucedió algo imprevisto: algunas ramas del ombú comenzaron a secarse. Nuestro ombú se moría. Una mañana, el bullicio del tranvía, del que ya sólo quedaba el recuerdo en sus rieles, fue reemplazado por el de las motosierras. El ombú se transformó en una montaña de ramas y rollizos de su tronco majestuoso. Era el sepelio. Sentí la punzada de la despedida a un compañero de cuatro generaciones de mi familia. Querido ombú: te llevaste la chapita de mi viejo y sin-cuenta recuerdos y complicidades. Creo que fue una huida a tiempo incapaz de soportar la pérdida del rosedal, de los sapitos, del camino de las “tipas” de Avenida del Trabajo. Quiero avisarte –seguramente en algún lugar me pondrás como tantas otras veces una oreja de amigo– que el parque que te cobijó ha renacido de sus cenizas como el Gato Félix –diría Cheche Cuomo–. Que va a cumplir cien años, que regresó el puma, que tus ex vecinos –plátanos y ligustre– aun respetan tu espacio sin invadirlo con una sola rama, que viendo el nuevo rosedal, a despecho del tajo de autopista, el “Rosal de las ruinas” no es sólo un poema de Belisario Roldán. Mario Bellocchio


EL TEATRO DEL BARRIO Boedo 1759 * 4 932-3390 / 4 956-1060 ESCUELA DE TEATRO de Virginia Lago: abierta la inscripción. Cursos, seminarios y talleres. *NIÑOS (Sábados de 15 a 17) - ADOLESCENTES - ADULTOS INFORMES: 4 932-3390 (Fabiana), 4 931-7960 (Pablo).

Realizaciones Culturales “Club de Teatro” BOEDO XXI - Boedo 853 - Informes y reservas: 4 957-1400 - E-mail: boedo21@hotmail.com Lunes de 19 a 21.30: Curso de actuación en comedia musical. Omar Pini Jueves de 19 a 22: Curso de teatro. Omar Sucari. Informes e inscripción en día y horario de los cursos.

Viernes a las 21 y sábados a las 22:“Apocalypse off” de Pablo Rey. Dirección: Omar Ottomani. Viernes 30 a las 2130: estreno: “Consorcio, el secreto” BIBLIOTECA “LUBRANO ZAS” ver actividades de la Junta de Estudios Históricos del Barrio de Boedo.

UCBA (Unión de Correctores de Bs. As.) Talleres 2003: *El arte de corregir,*El lenguaje y la comunicación, *Ortografía razonada y *Análisis literarios de letras de tangos. INFORMES:ucba@starmedia.com / 4 307-2968

Centro Cultural y Teatro Independiente EL QUIJOTE - Av. Independencia 4053 * 4 957-6218 Viernes a las 21: “Decir sí” (humor negro) y “El mundo ha vivido equivocado” (comedia). Dos obras cortas con entrada a la gorra.

Domingos a las 17: “El Rey León” (musical infantil) Entrada $ 2. Menores de 5 años, gratis.

CURSOS: *Teatro para adolescentes y adultos

CARTAS DE AMOR EN DOMINGO Lidia Vinciguerra Se dice que uno escribe aquello que le gustaría leer. Las cartas, tengan o no respuestas, suelen ser siempre una probabilidad. Un algo de verosimilitud que implica, además, una manera de concebir el amor o la aridez de la soledad; esa “soledad que a veces canta como un grillo”. “Uno está tan solo y si no se escribe duele demasiado la vida detrás de la noche”, nos dice la autora. Cartas de amor en domingo, último libro de L. V., atesora, quizás, ese tipo de cartas que nos gustaría recibir, y tal vez, por eso, en él se nos dice: “Disuadida por la palabra se van creando los instrumentos para que mi alma solitaria desborde de alegría a la hora de encender la lámpara. Porque no se eligen la palabras”; y así es, por cierto. La poeta usa la palabra como el compositor los instrumentos, él sabe los sonidos que tiene que emitir cada uno; y lo que nos emociona, nos conmueve, enternece, ese inefable poder de la poesía que la autora hace llegar hasta nosotros, no lo logra por la elección de los instrumentos a los que recurre sino mediante lo que transmite a través de ellos. Ni la poesía ni el amor son asuntos explicables. Según el guatemalteco Cardoza y Aragón: “Es un enigma a punto de ser descifrado”, un enigma, un misterio “a punto de”, y quizás, en esa “frustrada” intencionalidad con la que choca cada poeta, esté la magia de la poesía. (J.A.N.) Editorial Vinciguerra, Bs. As., 2002.

El pasado domingo 4 de mayo, la Fundación El Libro, Ediciones Turísticas y la revista Buenos Aires nos cuenta, culminando el ciclo de charlas de prestigiosos oradores sobre Poetas, libros y libreros en el barrio de... en la Feria del Libro, hicieron entrega del premio a la Labor 2002 que resultó compartido por la Lic. Leticia Maronese (secretaria general de la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico-Cultural de la Ciudad de Bs. As.) y el Lic. Aníbal Lomba (presidente de la Junta de Estudios Históricos del Barrio de Boedo). En la foto, el momento en que el licenciado Lomba, a quien tenemos el honor de contar en nuestra Secretaría de redacción, recibe la distinción.

Los porteños tenemos nuestro propio Quijote; para más datos: nació en Boedo, su “baldío natal” está ubicado en Carlos Calvo 3723, es el poeta y periodista Hugo Enrique Salerno, que llegó a nuestro barrio hace más de medio siglo y que el

Desde 1988 la familia Marín, trasladada de su Mendoza natal a Boedo, comenzó a elaborar un proyecto nacido en el viejo local de Muñiz y Las Casas. Allí, contando con el buen gusto y la esforzada labor de todo el grupo, transformaron las semiruinas en un cálido lugar donde, mientras se brindaban clases de teatro y plástica y funciones de piezas tales como El viejo criado, se repartían empanadas y pan casero en el barrio. De a poco el público se fue acercando a este espacio RETORICA EROTICA en construcción bautizado Pan y Teatro. Las meLiliana Lukin La obra de la autora es conocida, y eso no sas y sillas del comienzo fueron aportadas por quiere decir otra cosa que cada uno de sus una escuela. Un vecino donó discos de pasta para libros es, siempre, algo inesperado. Retóriponer música a las primeras reuniones del local ca erótica no nos descubre la valía poética que en otros tiempos había albergado al de L.L., tampoco una materia sobre la que mercadito La flor del barrio y contaba, además, no haya avanzado ya en alguna de sus con el valioso precedente de ser la casa de la obras anteriores; no obstante, en este cainfancia de Ubaldo De Lío. so, el lector se encontrará con un objeto artístico que la autora ha elaborado con exquisita sensibilidad Así la esquina donde Muñiz se corta –y en otros y notable inteligencia no sólo literaria, sino gráficamente, y tiempos daba espaldas a la tribuna chiquita del eso tiene que ver con que la poesía, lo que ella debe Viejo Gasómetro– dio el primer refugio familiar

necesariamente decir con palabras, aún esa sensualidad de lo no dicho, o lo que cabe insinuar elípticamente, lo expresa con una gramática estética, por decirlo de alguna manera, que a uno lo envuelve aun antes de haber accedido al mundo temático del libro. Llamar magia, encantamiento, a ese silencioso don de seducción, a ese voluptuoso aire que la autora emplea entrelazando cuerpo y lenguaje, lo corpóreo con la palabra, u oponiendo la saciedad a lo posible, no es más que lamer con los ojos la carnalidad polisémica de esa lenta y desmayada ternura del deseo. (J.A.N.) Asunto Impreso Ediciones. Bs. As., 2002.

pasado 7 de abril fue distinguido por la Legislatura de nuestra ciudad en un acto-homenaje que se llevó a cabo en su Salón Dorado. Le fue otorgado un “reconocimiento a la trayectoria” en presencia de funcionarios y público que acompañaron al homenajeado y fueron informados sobre la continuidad de estas distinciones que otorga el Gobierno de la Ciudad. Cora Stábile

*Teatro para niños *Gimnasia *Tango *Salsa.

Espacio “VIDA Y ARTE” del TEATRO BOEDO Boedo 878/80 - 4 957-6702 E-mail: vidayarte@hotmail.com Estamos trasladando la sala teatral al piso superior donde contará con tratamiento acústico y butacas. Talleres de arte “LA VIA”. Para jóvenes y adultos: (Dibujo, pintura, objetos). Martes y/o miércoles de 18 a 20; Para niños: (Dibujo, pintura, escultura, cerámica, títeres, juguetes). Jueves y viernes de 17.30 a 19; Coordinación: Lucas Marín. Y las “comidas con arte” que incluyen el espacio de venta de productos alimentarios artesanales.

Centro Cultural JULIAN CENTEYA Av. San Juan 3255 - 4 931-9667 TALLERES LIBRES Y GRATUITOS: de 18 a 21. Informes e inscripción en este centro o en La Rioja 850. Gob. C. A. de Bs. As. Secretaría de Cultura. Dirección de Promoción Cultural. EncuentrO - Sala Teatral - Centro de Comunicación por las Artes - México 3700 - 4 931-1617 E-mail: vivencuentro@aol.com TALLERES: abierta la inscripción 2003 a los Talleres de Dinámica Corporal, Juegos Teatrales y Plástica, destinados a niños, adolescentes y adultos.

Sábados a las 16 (a partir del 3 de mayo): “Relatos casi disparatados” de Roberto Vega. Espectáculo para la Infancia y la Juventud.

a los Marín. Comenzaron a cobrar protagonismo las comidas y el escenario fue quedando cada vez más chico. Habían pasado diez años de los primeros esfuerzos. Nacía entonces Vida y Arte con su Teatro Boedo (en homenaje al viejo teatro boedense), el taller de artes plásticas La Vía y la impronta de Pan y Teatro en sus comidas y su almacén de productos regionales y elaboraciones culinarias artesanales, en el local de Boedo 878-880. De este modo el proyecto Vida y Arte lograba unificar al teatro, la plástica, la música y las comidas caseras, integrándolas al hecho cultural y transformándolas en el vehículo que hoy permite mantener el espacio y seguir promoviendo el arte. Quedan los proyectos por delante que, como corresponde a este activo grupo familiar encabezado por Germinal Marín, ya se hallan en ejecución: trasladar la sala teatral al piso superior y dotarla con los mejores elementos acústicolumínicos y butacas.

JUNTA DE ESTUDIOS HISTORICOS DEL BARRIO DE BOEDO Las Casas 3639 Dep. 4 / Tel.: 4 924-6858 E-mail: boedohistoria@yahoo.com

Actividades de mayo Los sábados de 10 a 13.30: En la vereda, bajo los tilos de Boedo 853, se despliega la mesa de publicaciones de la Junta, compartiendo su espacio con “Ediciones Papeles de Boedo”, “Desde Boedo” y “Boedo XXI”. Biblioteca pública “Lubrano Zas”: en Boedo 853, piso 1º, Tel.: 4 957-1400; Horario de atención al público: Lunes de 15 a 17; Miércoles y Jueves de 17 a 19. “Te espero en el café”: En “Recuerdo”, Esquina Osvaldo Pugliese, Boedo y Carlos Calvo, el sábado 10 de mayo a las 17.30. Recital del trío Barracas al Sur. Nuestro próximo encuentro: sábado 14 de junio.


La propaganda callejera aseguraba, En vampiro para lograr el éxito, o sea anotarla en cualquier carrera lo que importa es ser el una escuela que no correspondía a su domiprimero; palabra más o palabra menos, cilio. Mientras mi amigo hablaba pronunció contribuía a afirmar la tendencia número uno con relación a su hija lo siguiente, Nacional en esta sociedad. Importa llegar primero; en Buenos Aires. Como un estúpido afirmé que no cambio, no es mucho lo que importa llegar sabía que dicho establecimiento tuviera sabiendo por haber caminado a conciencia escuela primaria. Y efectivamente, no tenía. hacia la meta. La respuesta al desmesurado Creí que mi amigo estaba pasando exitosainterés por llegar primero es simple, llegar mente de su ronda por un jardín de infantes a primero y rápido a destino puede significar que estar bordando los detalles del secundario de de igual manera, primero y rápido, se llegue a su hija que hoy apenas cuenta con cuatro años. las palabras doradas del presente, entiéndase Luego resultó que no era tan así, no en su caso, éxito, fama, dinero y sus primeras resultantes, ya que declaraba un interés preciso porque la ser reconocido, sentirse destacado. Así aparece hija llegara a poseer un pensamiento crítico, al el mandato de estos días, ser una persona de parecer uno de los logros del establecimiento. triunfo. No hay lugar para nada más. Hay que Pero es innegable que en nuestra sociedad se destacarse rápidamente porque la fiesta que asocia ese colegio con el éxito, un paso viven los destacados pasa una y otra vez frente necesario para pertenecer, para distinguirse. A a los ojos abismados de los simples mortales esto llamo, y sin que medie consulta alguna que aún no triunfaron. ¿Qué esperás para con quien deberá poner la carne sobre el pertenecer?, ¿qué esperás para triunfar? Pensá, asador, el pibe, comprar la receta del triunfo esforzate, ¿en qué te podés destacar?, porque si por parte de toda una familia. Creo que la no lo sabías, en estos días, el destacado, el cuestión va más allá de los tiempos duros famoso, el exitoso, come, se viste, tiene auto, habidos y por sentarse a nuestra mesa futura. trabaja en aquello en lo que se destaca, tiene Igualmente mi amigo dijo, Vas a pensar que mujeres u hombres (sí, varios, como debe ser, estoy loco, y respondí que sí, teniendo en cuentonto, tontita), lo reconocen en la calle, tiene ta la peligrosidad de ciertas prevenciones. La amigos famosos, importa aquello que piensa, anécdota me lleva a pensar en un cartel de importa aquello que le pasa. Sí, está claro, el propaganda que también vi en la vía pública, famoso zafa de la crisis. Te digo, pensalo bien, rezaba, sí, rezaba algo así como Invierta en su a quién más conocés que esté zafando con la hijo o mejor, Invertí en tu hijo, que si te tuteo altura con que zafa el famoso. Entonces, todos parece más de onda. La propaganda era de una a correr porque nos aplasta la crisis. Uno de los de las marcas más conocidas de cuadernos. complementos de la tendencia número uno de Ahora pienso en otro amigo y veo, según los esta sociedad es el planeamiento. No se debe códigos arriba expresados, lo felizmente erradejar librado al devenir de la vida ciertos do que está con su pibe. Santino hace ya un año elementos, como por ejemplo todos aquellos que no para de vivir enamorado de todo tipo de que hacen a la vida. El planeamiento consiste martillos (el famoso lalá). No creo que un en medir la conveniencia de los hitos de la vida martillo, a menos que sea el de Thor porque no familiar, y esto nada tiene que ver con elegir el vendría mal en estos tiempos de expansión momento, por ejemplo, de casarse, juntarse o imperial, se transforme en una buena inversión convidar a orgías, o con ser padres, algo que para alguien que va camino al triunfo. sería totalmente respetable y natural si la Entonces, usted que piensa en un mañana Cine Opera, años 40.que ver con una simple seguro y beneficioso y próspero, ¿cuándo le decisión tuviera En la avenida Corrientes se podía estacionar en de el centro de laelcalzada manera de sentir. Pero no, la conveniencia la saca martillo al pibe? El fuego que lleva a la que hablo tiene que ver con la carrera al obtención del éxito, que nos hará famosos y triunfo. La idea es que todo debe quedar por lo tanto nos dejará a salvo de la crisis, es supeditado al dios del triunfo económico y a agitado constantemente; sí, hace falta más leña sus dioses acompañantes. Ahora recuerdo una al fuego. Se puede leer la invitación en un charla con un amigo ocurrida hace pocos días. envase de un producto de almacén, Despierta Mi amigo hacía referencia a una escuela en el instinto de ganar. Se puede encontrar en la particular. Pensaba en su hija mayor. Nombró cola de adolescentes y no tanto, que van a dar los favores del establecimiento y por tanto, sus la prueba para convertirse en estrella, solos o intenciones. Inició entonces la ronda del en grupete, de nenes o de nenas; una periodista hace la pregunta a alguien de la fila, ¿Estudiás canto?; No, es la respuesta que se completa con Vine a ver qué onda. De buscar la onda que te dispare a alguno de los cielos, de eso se trata en estos tiempos; de encontrar el currito y zafar haciendo lo que sea y a cualquier costo. Más

Boedo es un barrio de gente rebelde. Lo fue ya en sus comienzos, cuando los obreros luchaban por conseguir mejoras, apoyados por los incipientes grupos de intelectuales que marcarían toda una época en las letras argentinas. Y lo sigue siendo hoy, aún en los pequeños detalles, como ser: los árboles en nuestras veredas. Sabido es que existe una ordenanza que regula el tipo de ejemplares a plantar, y que ese hecho sólo puede ser realizado por el Gobierno de la Ciudad, pero en Boedo los vecinos se rebelan y plantan lo que les gusta. Paseando por nuestras calles, encontramos toda clase de variedades: sauces, laureles blancos, rojos y rosados, palos borrachos, cardones, yucas, ficus, gomeros, naranjos, rosales, tunas y limoneros, la mayoría, rodeados por grandes matas de helechos, alegrías del hogar y malvones de diversos colores. Entre todas estas especies, mi preferido siempre fue el ceibo de Inclán y Colombres, alguna vez

Mayo, un mes que comienza conmemorando hechos ominosos en gestas obreras que reivindican al trabajo y culmina celebrando la liberación del yugo colonial. En medio de esas fechas, el supremo acto democrático de las urnas que reciben nuestra elección en forma de voto. En una opción entre dos es muy probable que no se encuentre la óptima, la que abarque candidato y propuestas ideales. Aunque sólo remitiéndonos a las jornadas históricas de mayo tendríamos buenos argumentos para guiar nuestra mano: ¿quién de ambos ofrece mejores alternativas para recuperar el orgullo del trabajo?,¿quién nos puede acercar más al ideal de ser una nación libre e independiente por el que alguna vez luchamos? Una elección pensada y consciente sin concesiones a talismanes carismáticos. Sin egoísmos. Al fin y al cabo, quien elige sólo la propia conveniencia desconociendo el perjuicio a las mayorías termina confinado en su burbuja, acosado, sin poder disfrutar sus presuntas conquistas. Mario Bellocchio allá del bien y del mal, hoy es la mejor manera de buscar y de quizás encontrar el éxito en estos tiempos y en estas tierras. En medio de la crisis escucho a la seleccionada autóctona de Play boy declarar, Estoy contenta por representar a mi país. En medio de la crisis leo en Hecho en Buenos Aires de febrero la respuesta que entrega Rubén Rada, un artista que no pertenece a Play boy, ante la pregunta ¿Cómo ves la crisis?; Con mucha tristeza porque soy un artista y los artistas somos prescindibles y si las cosas se ponen mal algunos trabajan y otros no. Y yo no estoy para salvarme solo y dejar a los otros sin trabajo. Incluso a los más grandes de nombre se nos complica más porque la banda es más grande, es más cara. La crisis nos toca a todos. Así la crisis también afecta a los artistas, algunos bastante arrepentidos de haber protestado y hoy más preocupados por vender discos y levantar la bandera de la diversión. Cuando escribo crisis, cuando trato de ver la crisis, escribo y veo hambre, desocupación, abandono, falta de techo, de educación, de salud. Cuando veo que la única solución que se maneja en la sociedad es ignorar la situación o apenas emparcharla acá y allá, definitivamente entro en crisis. Quizás esto ocurra porque no me subo a ninguna carrera en pos del éxito, porque, no lo neguemos, sí, hay una posibilidad para zafar. Vendé cualquier cosa o vendete por cualquier cosa, es una manera. O esperá a que “mamita” te ayude, como sugiere Víctor Sueiro entre tanta repetición de palabras como lindo, maravilloso, mágico, milagroso, curar, y así lograr el éxito, el triunfo en dios, eso sí, ahora con el quía un poquito más en la tierra porque los tiempos son cada vez más tiranos. Hace pocos días terminé de leer, en plena crisis y vuelos al éxito, Megafón o la guerra, de Leopoldo Marechal. De sus últimas páginas rescato esta escena y esta reflexión. Samuel Tesler, el filósofo de Villa Crespo, viejo conocido de las páginas de Adán Buenosayres, agoniza en el final de la historia. Al ser consultado por el pronóstico para el

mencionado por Rubén Derlis y que bordaba la angosta vereda con el granate de sus flores. Y digo bordaba, porque una mala tormenta lo partió en dos, como si un hachazo cruel hubiese querido castigarlo por dar color al gris de la calle. Quedó como una melena con raya al medio, barriendo la vereda con sus mechas lacias. Me dio tanta pena, que evité caminar por Colombres durante una semana. Luego alguien me contó que lo habían talado burdamente, casi hasta el ras del cantero. Hoy me animé, y volví a pasar por la esquina. Una amplia sonrisa iluminó mi mañana: el tronco herido está rodeado por tiernos brotes, ya bastante altos que ocultan casi las cicatrices de la tala y se elevan, como queriendo crecer apurados por regalarnos otra vez sus flores, símbolo del país, que también quiere volver a empezar. Silvia Nora Martínez

BOEDO 853 - Tel.: 4 957-1400

siglo XXI, pidió el micrófono para seguir registrando su despedida en cinta magnetofónica. Marechal, el cronista de las dos batallas de Megafón, una terrestre y una celeste, escribe, Se lo entregué al punto, lo ubicó él entre sus nalgas y le soltó un pedo monumental que nos dejó aterrados: era un pedo barroco, exultante de escalas cromáticas, fugas y contrapuntos. Entendidos en la materia, el afilador y el piloto admitieron después que jamás habían oído en este mundo un flato de tanta envergadura. Y David el circuncidador, como dueño de casa, lo atribuyó a un arenque ahumado que había comido el filósofo la noche anterior contra las restricciones de sus médicos. Dictado su pronóstico, Samuel Tesler se arrellanó en la cama y nos dijo: –El documento que acabo de producir, o mejor dicho su hermenéutica, suscitará en el futuro más bochinche que las predicciones de Cagliostro. Edgardo Lois CENTENARIO DE PARQUE CHACABUCO Programa de Festejos (posteriores al 10/5)

MARTES 13, a las 18: comienzo del Torneo Infantil de Fútbol en el Polideportivo (bajo la autopista). JUEVES 15, a las 9: Acto Central en la explanada frente al busto a San Martín y mástiles (centro del parque). A las 14: partidas simultáneas de ajedrez con escuelas del barrio en Asamblea 1200. A las 17: exposición fotográfica y disertación del Prof. C. Bianchi en el hall del Polideportivo (bajo la autopista). VIERNES 16, a las 16: exposición de mantillas antiguas, en la Biblioteca de De las Artes 1210. A las 18.30: Exposición gauchesca en el Centro de Subof. Retirados de la PFA, Beauchef 1546-60. DOMINGO 18, a las 15.30: visita guiada por el parque. Punto de reunión: Asamblea y Emilio Mitre. LUNES 19, a las 10: Exposición de dibujos del maestro Goyo Mazzeo en la Escuela Nº 7, Asamblea 1221. JUEVES 22: Conferencia de la Lic. Saraceno sobre el parque 1970-2001 en la Escuela Nº 7, Asamblea 1221. VIERNES 23, a las 19: presentación del libro “Un siglo de Educación Pública en el Barrio Parque Chacabuco” del Dr. M. Fernández en la sede de CIFPA, Asamblea 153. SABADO 24: Inicio del Torneo Intercolegial de Fútbol. DOMINGO 25, a las 11: Misa del Centenario en la explanada de la fuente de Asamblea y E. Mitre (en caso de lluvia se realizará en la Medalla Milagrosa). A las 17: Danza creativa de niños en la explanada de la fuente de Asamblea y E. Mitre. Dir.: Sonia López. VIERNES 30, a las 17: Pericón Nacional y Candombe Federal en el Polideportivo (bajo la autopista). SABADO 31, a las 9.30: Torneo de ajedrez en la Escuela Nº 21 de Beauchef 1869. Clausura del Torneo Intercolegial de Fútbol.


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Candelario era un hombre como cualquiera, si no hablara. Era medianamente alto y grueso, con abundantes barbas y mucha voz. Un día aparecía de “jacquet” y otro de blusa. Tenía maneras bastantes para estar bien arriba y abajo. Recorría constantemente la escalera social sin que llamara mayormente la atención por eso. Con blusa y gorro era un obrero del La nao Orlando Agüero más que la firma. Pero él se ganaba puerto; con yacumín y galerita podía serdeun quedaba “dotor”. con aquella “colaboración” un par de pesos en Se detenía en la esquina de Esmeralda y un solo billete, porque entonces había “papeles poníase a hablar en voz alta con el primero que de a 2”. topara, y al instante le sobraba auditorio, al Otras veces salía Candelario a vender lotería, punto que, con frecuencia, venía el “chafe” de asegurando que le sobraba suerte para dar y la “primera”, que hacía tranquila guardia po- prestar, aunque los dioses se la negaran a él con cos metros más allá, sobre la calzada, y “disol- una tozudez sorprendente. vía” el grupo de auditores para que pudiera Y cuando no hacía de lotero ambulante, se pasar libremente un “carrito de La Mosca”, convertía en “propagandista”, y entonces era cuyo conductor (motor humano de resistencia cuando se anticipaba a una “estación de radio”. admirable) atrancaba media calle por escuchar Para dar a conocer una marca de cigarrillos, o él también la perorata. la instalación de un nuevo circo, o la baja de Entonces, Candelario, para evitar conflictos precios de una casa de comercio, salía Candecon la autoridad (aunque él “era muy amigo de lario con un montoncito de papeles impresos, Beazley”), se metía en un comercio, sin dejar se detenía en una esquina muy transitada, y la palabra olvidada en la calle, pues lo cierto comenzaba a hablar del tema del día. El tema era que se entraba con ella y la dejaba caer en el oído de quien quisiera recogerla. Era como un precursor andante de un “aparato de radio”. Y le pagaban por eso. Y de eso vivía, honrado como el que más. Su quehacer era diverso sin perder homogeneidad. En su juventud se inició vendiendo A diez años del nuevo Gasómetro diarios. Protegido de don Héctor Varela, salía a –1º de mayo de 1993–, recuerdos y colocar casa por casa su “Tribuno” famoso. actualidad de la adhesión a los Sin duda, un oficio pequeño para sus aptitudes, pero le daba lo necesario para vivir. Cuando le tradicionales colores azulgrana. sobraba tiempo, cavilaba discursos o andaba a la pesca de consonantes, con los cuales hacía Michael llegó a Buenos Aires traído merced versos. Don Héctor no quiso nunca publicár- a una absurda beca de perfeccionamiento en selos sin “corregirlos”. Eso fue una lástima. periodismo, ridiculez notoria ya que los norPorque una poesía amorosa de Candelario, con teamericanos –según se sabe– son los dueños, laúd y pastoras, aparecía transformada en los padres y los hijos de esa actividad. Pero, en tirada humorística, sátira política, crítica có- fin, enganchó uno de esos programas de intermica y malintencionada de tal cual personaje cambio estudiantil y vino a parar por unos de la época. De Candelario, en realidad, no meses –hace de esto unos años– a cierta redacción en la que se aburría como una ostra. Un día cayó en la esfera de la Sección Deportes, la que no sabiendo qué hacer con él, lo hizo varear por una cancha de fútbol. Jugaba San Lorenzo y con Michael funcionó a las mil maravillas eso de que la camiseta de los cuervos se parece a la bandera de los Estados Unidos. Pronto concibió un fanatismo febril que lo llevaba a seguir a muerte las actuaciones del Ciclón y hasta a hacer ciertos paseos melancólicos por Carrefour, en los que se imaginaba el vocerío de la viejas tribunas. Cuando la beca concluyó, se llevó a su país una bandera de San Lorenzo, juró amarla toda la vida e izarla los 4 de julio en su casa, parte de una de esas típicas ciudades semiprovincianas de por allá: Cheyenne, Carson City, Omaha o algo así; a lo sumo, Seattle. Ignoro si cumplió el juramento, pero no lo descarto, visto el ejemplo del inefable James Cheek, de quien mucho mal puede hablarse, pero que indudablemente alienta un acendrado, exagerado y decantado amor por San Lorenzo, mucho más cercano al frenesí que al afecto espiritual. Los otros días, con motivo de la guerra de Irak, Néstor Ibarra se comunicó por teléfono con el ex embajador. La voz gutural del norteamericano pugnaba por ser amable, pero en un momento la persistencia de Ibarra lo venció; el periodista porfiaba en que antaño Saddam había sido visto con buenos ojos por la Casa Blanca. Insistió hasta que Cheek estalló, apoltronado en su living de Arkansas: “Sí, es cierto, para nosotros era como un cuervo, pero fue traidor y ahora es de Huracán...” ¿De veras hay afinidad entre la bandera de los Estados Unidos y la camiseta santa, o la enseña oficial del club? ¿Eso convierte a los norteamericanos en propensos a contraer el virus azulgrana? Y, en caso afirmativo, ¿paraguayos, franceses, holandeses, chilenos, panameños, costarricenses, liberianos y ex yugoslavos –por citar a nacionales de algunos Esta-

podía ser, en la apacibilidad ciudadana, el proyecto de un gran frigorífico nacional, la vacunación obligatoria y resistida o el viaje a Europa del general Levalle. Cinco minutos de discurso a voz en cuello, con abundancia de gesticulación y algún que otro chiste festejado de buena gana, formaban un auditorio abundante y complaciente. Entonces, Candelario ponía punto, cambiaba de voz, daba la hora exacta, sacaba sus papeles y los repartía recomendando el nuevo cigarrillo, dando el lugar y los precios de la función del circo o señalando la conveniencia de aprovechar la baja y rebaja deFacio precios de la Guillermo Hebequer, casa Tal y Cual... Lámina X de la serie Cumplida su misión “Tu se historia trasladaba a otra compañero” esquina. Y había quienes lo seguían para escucharlo otra vez. Seguramente por afán crítico. Por ver si repetía. ....................................................................... Un día, yo no sé cuándo, Candelario desapareció. Y otro día, diarios y revistas anunciaron su muerte, dedicándole artículos llenos de frases cariñosas. Falleció a principios de 1901. Lo llamaron siempre como él quiso llamarse: nada más que Candelario. Súpose después que vivía en una casita modesta, por Balvanera, con su mujer y doce hijos, ni uno

dos que enarbolan esos frecuentísimos colores– son, asimismo, potenciales cuervos? Advirtamos, además, que eso de las similitudes no termina ahí, pues en un tiempo se creía que los galaicos almaceneros y otros hispanos tendían a ser hinchas de San Lorenzo, pero en este caso por confusión con la camiseta del Barcelona, si bien otros se inclinaban a atribuirlo a la presencia, en época ilustre, de los vascos Angel Zubieta e Isidro Lángara entre los once. Otra variante se vincula con la mención del santo. Presumo que es justo contar al padre Lorenzo Massa entre los partidarios de San Lorenzo y me imagino que entre clérigos y feligreses lo de la advocación pesa, aparte de haber originado el apodo de “cuervo”, a saber: el cura, el 13, la muerte... Por tal motivo mi amiga Silvina Premat, laica consagrada, al enterarse de que soy de San Lorenzo, expresó alegría ferviente y confesó participar de esa fe subsidiaria, pero dejó flotando la duda de si la impulsaba lo futbolístico o la devoción. ¿Y quienes más forman la legión azulgrana? Los de Boedo, los de Almagro, los de Flores en general y del bajo de Flores en particular, con la villa incluida. ¿Y quiénes más? Pues todos y cualquiera, porque la gran característica de la adhesión a San Lorenzo es su imprecisión. Boca es un genovés o un chanchito, River un galerudo o una gallina; Independiente, Huracán, Vélez, el noble y jamás extinto Atlanta, tienen un correlato espacial muy claro, y también Racing, aunque no tanto. Para todos ellos, la caricatura histórica de la Gran Pensión El Campeonato era obvia. No, en cambio, para San Lorenzo, ya que ciertamente no es la de un español ni la de un malevo, por muchas impurezas sentimentales que puedan pegársele a “San Juan y Boedo antiguo”. El dibujo clásico es el de un gaucho –“los

menos. Que a todos los mantenía honradamente con el producto de “sus pavadas”, que así llamó él su actividad callejera y pintoresca. ........................................................................ Súpose también, con agradable sorpresa para todos, que aquel extraordinario “altoparlante” nunca tomado en serio fue siempre un hombre serio que ni siquiera fumó. Hizo cuanto puede hacerse, por ganarse los centavos que a diario necesitaba su bien poblada casa. Adoptó él mismo un apelativo para ocultar su nombre y apellidos. Nadie sabía quién era ni de dónde venía; sabía él, en cambio, quiénes eran los demás y adónde iban o pretendían ir. Hablaba incansablemente, con locuacidad de político barato, y no decía palabra que lo denunciara. ........................................................................ Lo veo aún, en la acera de la confitería, esquina Corrientes y Esmeralda, como el hombre que está siempre acompañado de otros hombres ansiosos de escuchar la inagotable retahíla de sus frases, la cháchara siempre amena, el tema saltarín y cambiante, matizado de refranes camperos y dicharachos de ciudad, salpimentado de anécdotas porteñas, reforzado con períodos íntegros tomados textualmente de la historia, datos exactísimos de la geografía, menudencias útiles de astronomía, de geometría, de náutica, de arte o de letras, todo, todo, incluso versos clásicos, para terminar recomendando el uso de los cigarrillos “Tres Coronas” o las confecciones de Avelino Cabezas o los trajecitos de El Palacio de Cristal. ........................................................................

gauchos de Boedo”–, o más bien, de un mocito paisano, ya que, en efecto, la liviandad del fútbol no casa con la adustez del criollo rural. No sé de dónde surge esto, que quizás aluda –con soberana irrealidad– a que en un tiempo ese Almagro remoto correspondía a los fondos de la ciudad, más allá de los cuales estaba la pampa. Falsa y todo, la asociación ha subsistido: de manera evidente, en cuanto a que en el fútbol todos son gringos, menos San Lorenzo, impensado arquetipo del criollo o del viejo argentino, rasgo acentuado por el escaso arraigo barrial. A su manera, es alguien que dice “soy de aquí y soy de allá”, o sea de todas partes, como Juancito el Caminador. Creo que esta es, igualmente, la causa sustancial de la gran difusión del sanlorencismo en el mundillo intelectual, con promotores tan paradigmáticamente disímiles como el recordado Osvaldo Soriano, el políglota Mariano Grondona o el evitable neoliberal Ricardo López Murphy, sin contar, por supuesto, los mil y un poetas de pocos versos y mala suerte, cuya adhesión tal vez en parte obedezca a la reminiscencia del Grupo Boedo, más o menos mezclada con esa apelación a la no extranjería que da mencionar barrios viejos y querendones. Fernando Sánchez Zinny


018 mayo 2003 c