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CLUB BALONMANO CIUDAD DE ALGECIRAS

www.balonmanociudaddealgeciras.com - Diciembre 2010

MEDICINA DEPORTIVA

MIGUEL MARTÍNEZ PECINO. Doctor en Medicina y Cirugía

Lesiones en el balonmano: Generalidades

Definimos “lesión deportiva”, como aquella que se produce en la practica deportiva, tanto en el ámbito del divertimento como en la practica profesional. DE MANO EN MANO - ALGECIRAS

Sabemos que el balonmano es un deporte de aquellos que denominamos de “contacto”, Es un deporte “agresivo”, pero no violento. Por ello, esta actividad deportiva, conlleva una alta siniestralidad, con una, a su vez, elevada variabilidad lesional. Es decir, nos podemos encontrar cualquier tipo de lesión. Ahora bien, como en cualquier otro deporte existen unas que se dan con más asiduidad que otras. Las lesiones más frecuentes que pueden darse en el balonmano, son aquellas que afectan a los dedos, tobillos y al músculo. Sin embargo, las de mayor gravedad, son las que asientan en la rodilla, hombro y columna. Las localizaciones más frecuentes de los traumatismos de la mano son las que afectan a los ligamentos: los esguinces de los dedos o esguinces interfalángicos. Dentro de ellos la localización en el pulgar es la que puede dar más problemas, llegando, en ocasiones, a precisar cirugía, a semejanza de la rodilla, en dependencia de que origine o no una inestabilidad en la articulación. En la mayoría de las ocasiones, el jugador con un esguince de un dedo, puede seguir la práctica deportiva, independientemente o no de que siga un tratamiento rehabilitador. En estas localizaciones, es frecuente que permanezca una pequeña deformidad a nivel de la articulación afectada sin ninguna incidencia en la función del dedo. El tobillo, es también una localización habitual, siendo el esguince del ligamento lateral externo, el que se lesiona con más asiduidad, y en menor grado, el interno, o ligamento deltoideo. Casi todos precisan un tratamiento rehabilitador dirigido. En cuanto a las lesiones muscu-

lares, son mas constantes las localizadas en miembros inferiores que las del miembro superior. En ambas, distinguimos lesiones extrínsecas e intrínsecas. Las primeras, más usuales, afectan el músculo por un traumatismo directo, por un golpe. Son las contusiones musculares. Un ejemplo de ello es el denominado “bocadillo”. En las contusiones, aunque se pueda comprobar un edema (inflamación) en la ecografía o resonancia, por regla general la evolución espontánea es favorable, aunque medidas rehabilitadoras aceleran

El balonmano es un deporte donde se evidencia una alta incidencia de lesiones. la desaparición del dolor e inflamación. En los traumatismos intrínsecos, puede aparecer un hematoma debajo de la piel, lo que permitirá afirmar con exactitud que hay una lesión anatómica del músculo. Los tipos de lesiones que nos podemos encontrar en este apartado van desde las contracturas, hasta las desinserciones musculares, pasando por la elongación o roturas. Todas ellas precisan de terapia rehabilitadora y, excepcionalmente la cirugía. En muchas ocasiones, no aparece ningún signo de rotura y solo la experiencia del explorador puede llegar a una alta sospecha de rotura muscular, que siempre se confirmará con las pruebas complementarias a nuestro alcance: ecografía y/o resonancia magnética. En este sentido, en dependencia de la cantidad de fibras musculares lesionadas, condicionará el tiempo de recuperación. Hay que

desconfiar de aquellos que pronuncian esa frase tan manida de “eso te lo quito yo en un par de días”. Si una lesión se cura en este tiempo no era una lesión de importancia. Era intrascendente. Dentro de las lesiones graves, la rodilla es sin duda una de las articulaciones más “conocidas”. Muchos hemos oído hablar de una lesión del ligamento cruzado o del menisco. Pero, es más fácil lesionarse el ligamento cruzado anterior que el posterior y el menisco interno más que el externo. Otras partes anatómicas, aunque de menor gravedad, que suelen dar problemas a los jugadores en esta articulación, son las tendinitis rotuliana y las afecciones del los ligamentos laterales, mayormente el esguince del ligamento lateral interno. Los traumatismos del hombro, también son lesiones graves. Destaca la luxación de hombro y la acromio-clavicular. El riesgo de la

primera es que recidive, es decir, que el hombro se salga de forma reiterada. En el hombro, también podemos ver lesiones tendinosas a nivel de los tendones, la denominada “tendinitis del manguito de los rotadores”. No es rara la cronicidad, sobre todo en profesionales. Mencionar, que en las categorías inferiores, solemos encontrarnos dolencias propias de la edad, que pueden incidir en la práctica deportiva, aunque en la mayoría de los casos se resuelven de forma espontánea, con reposo deportivo. Tales son los denominados “dolores de crecimiento”.

Esto es motivo de consulta con cierta frecuencia, que alarman a los padres y que como digo, no tiene la mayor trascendencia. Este capitulo merecería un espacio aparte. En definitiva, el balonmano es un deporte donde se evidencia una alta incidencia de lesiones, predominando las que se localizan en los ligamentos y en el músculo. En la mayoría de las ocasiones, el tratamiento es conservador, a base de rehabilitación. Sin embargo, debemos tener en cuenta que ante una lesión la mejor medida a nuestro alcance es la prevención, con una buena preparación física y psicológica.

DE MANO EN MANO DICIEMBRE 2010  
DE MANO EN MANO DICIEMBRE 2010  

CLUB BALONMANO ALGECIRAS

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