La desaparición de Wilfredo Jesús Ramírez decidió el futuro de sus
hermanos. José Ramírez se convirtió en custodio de la cárcel de su estado, para esperar allí a quienes hicieron desaparecer a Wilfredo. Y Esilda Ramírez comenzó a estudiar para convertirse en abogado y hacer justicia por esta y las decenas de casos de violaciones a los derechos humanos que ocurren cada año en el estado Falcón, en el occidente de Venezuela.