Issuu on Google+

DICIEMBRE 2006. Distribuciรณn gratuita

g. 17

Cha Per maco Ma son mbo. .. pรกg aje s de . 12 La Me rce d... p รก

g. 7

. pรก .9 ck. รกg l ro .. p de io res ar ito en scr z: sc se re l e Lo e J oa de rri ta a lli l b te de Bo

Gaceta Trimestral de Casa Talavera


Chavos

pa’ morir y

rucos pal’

rock ‘n roll La

legendaria frase de Jan Anderson, el gran flau­ tista del grupo inglés Jethro Tull, nos sirve de entrada para este Mambo # 10, en el que nos rocanroleamos a la pelona, dedicando la edición a demostrar la posibilidad de unir esos supuestos contrarios: el rock y la muerte. De parte del rock tenemos no sólo las eruditas páginas del “viejo lobo” Javier Chelico, sobre rock y literatura, sino también, una sabrosísima entrevista sobre el barrio (uno de nuestros temas recurrentes, como habrá notado el lector), protagonizada nada menos que por los longevos fundadores de Botellita de Jerez que, con todo respeto, son tam­ bién una prueba viviente de que es po­ sible rocanrolear, literalmente, hasta quedar pelones. Del lado de la calaca tenemos dos notas que la visten de lujo en este mes de noviem­ bre, dedicado a su celebración. La primera, preparada por nuestro cronista Alfredo Ro­

que, da cuenta de una de las singularidades de estas fechas aquí en la Meche: el delicioso pan de muerto oaxaqueño en las inmedia­ ciones de la Santísima, que también tiene su historia. La segunda la dedicamos al hermano grupo tepiteño de Los Olvidados, que tras un par de años de ausencia, volvieron a copar la organización de la mayor ofrenda de México, en el Zócalo capitalino. Y como no sólo de rock y de muerte vive el hom­ bre, también desfilan por este número algunas otras acostumbradas secciones: la de “nuestra cultura”, con una profunda entrevista a dos sabios mayas que sostienen la importancia de la diversidad como una al­ ternativa para el pensamiento, medio entumido por los golpes de la globalización; la de “chamacomambo”, donde los chavos se despacharon nada menos que a un par de funcionarios, y la de “Imagobarrio”, donde los talleres de los maestros de pintura y foto de Casa Talavera, José Bustamante y Augusto López, respectivamente, nos dan una pequeña muestra de los personajes que embellecen nuestro entorno, con una consigna que también puede ser vista como manifiesto: explorar la belleza de la imperfección. En suma, a diez números del principio, ya no es­ tamos tan jóvenes como en nuestro primer mambito, ni tan rucos como para tirar la toalla y por eso, si nues­ tros lectores, como hasta ahora, lo consienten, tendre­ mos Mambo para rato, aunque para eso tengamos que bailar rock ‘n roll con la huesuda.


La tradición de muertos tiene que seguir viva Entrevista a “Los Olvidados”, grupo especializado en mega ofrendas de muertos

Nativo del Centro Histórico, el grupo “Los Olvidados” tiene una rela­

ción especial con las celebraciones del día de muertos. Desde hace 20 años se dedica a realizar mega ofrendas donde quiera que les den chance y cuatro veces han accedido, incluso, a protagonizar la ceremonia en el principal esce­ nario nacional: el Zócalo capitalino. Claro que las ofrendas de “Los Olvidados” tienen tras de sí toda una filo­ sofía y una postura social y política, que se refleja en los personajes y temas escogidos : “Partimos del sentir nacional de nuestra cultura, rescatamos una iconografía que representa los elementos de la cultura popular trascendente que se ha mantenido a través de generaciones”, afirma Everardo Pillado, uno de sus coordinadores.




Las calacas de cada ofrenda son úni­cas y al retirarlas de la ofrenda se al­ macenan para futuras exposiciones en galerías y museos, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) ha evaluado al­ gunas figuras hasta en 5000 pesos. El grupo se unió hace dos déca­ das en la Vocacional número 4, em­ pezaron su movimiento en la biblio­ teca y al salir de la institución se hizo en casas de cultura. La primera ofrenda grande la realizaron en 1989, en el Bosque de Chapultepec; también hi­ cie­ron una en la estación Chabaca­no de la línea 9 del metro; las monu­ mentales tuvieron lugar en el año de 1997 y 98, primero en la Capilla Británica, después en la Casa de la Cultura de Santa María la Rivera y de ahí pasaron a las mega ofrendas en el Zócalo capitalino. Hasta el nombre del grupo tiene historia. Lo tomaron por dos cuestio­ nes: el olvido hacia los alumnos por los maestros, “eras un número nada más”, dice Everardo y obviamente, también por el filme de Luis Buñuel, filmado en 1950, que reconocen como un hito en las representaciones artísticas de la imaginería nacional. Aunque los participantes van cam­ biando, actualmente el grupo es en­ cabezado, junto con Everardo, por Gerardo Irepan, Primo Mendoza y Ju­ lio Tobón. Señalan que realizan las ofrendas, en un principio, por el rescate de

tradiciones, “Recuerdo que hace mu­ chos años el Halloween se estaba posicionando mucho y ahora ya es menor, la gente ya tiene conciencia de que su verdadera raíz es la festi­ vidad del día de muertos”, comento Julio Tobó, “Es una fiesta netamente tradicional mexicana que tiene que seguir viva”. La más grande de las ofrendas Armar la ofrenda más grande e im­ portante de todo el país, justamente en un lugar de tanto contenido histó­ rico y simbólico como el zócalo capi­ talino, representa una gran respon­ sabilidad. “Los olvidados” lo hicieron durante cuatro años y se retiraron. bajo el argumento de que ya se ha­ bían desgastado. Entonces se fueron a la delegación Cuauhtémoc y des­ pués a Plaza Aguilita con la ofrenda “De barrio en barrio” de Tepito y la Merced, basada en mitos y leyendas que rodean ese sitio. Este año la cita fue en el Museo de Arte Popular de Coyoacán, donde se colocó una gran ofrenda de luchadores, un recorrido histórico en el que estaban represen­ tados, entre otros: El Santo, Blue Demon, La Parca, Místic,o por mencio­ nar algunos. El tema surgió a partir de que el grupo considera que “la lucha libre no sólo es un espectáculo sino un escenario popular” comentó Everardo Pillado. Con sentido lúdico, la ofrenda, representa también a los

luchadores por la vida: El Franelero, El Minero, El niño de la calle, “para que la gente se identifique y forme su opinión crítica, ya que nos reímos de nuestro propio sufrimiento” ex­ presó Julio Tobón. La gran ofrenda del año pasado contó con un ring en forma de pirá­ mide tradicional para los luchadores. Se colocaron gradas, dos tribunas a los lados, tumbas de tierra con sus cruces, flores de cempasúchil, agua, incienso y más. Se inauguró el 31 de octubre y se quitó el 2 de noviembre. Cuando realizan una mega ofren­ da “Los olvidados” se ponen en con­ tacto con más personas, gente de la escuela de artesanías, Tepito Crónico, los del Zaguán, los pintores Plástica Humana. por mencionar algunos, pe­ro son ellos los que se encargan de conseguir el espacio, de hablar con el gobierno y con empresas parti­ culares para el financiamiento del proyecto aunque, la mayoría de las veces, ellos mismos se patrocinan. Afirman también que conseguir un patrocinador es difícil, porque la cultura es un aspecto muy débil en la política del Distrito Federal, y la iniciativa privada no suele interesarse por lo que no deja ganancia. Sin em­ bargo, “Los olvidados” consideran a su actividad una necesidad. “Se tiene que hacer y parece una necedad, pero así se hace la cultura en México”, dijo Everardo Pillado.


ne

M

er c ed

s to San

Pa

a L s d e Muertos en Alfredo Roque Ramos

Una

de las características especiales que tiene en La Merced la cele­ bración de los días de los fieles difuntos o días de muertos, es la tradición de exhibir en la calle de La Santísima el pan de muerto de Oaxaca. En las tiendas que se especializan en expender productos de ese estado, hay de varios tipos y sabores, según el gusto de los clientes. Así, los días anteriores al primero y dos de noviembre, los locales que aún mantienen la tradición de vender el pan de Oaxaca, llenan los canastos de pan dándole un colorido muy especial, esta fecha en particular. En el centro de la República se estila otro tipo de pan de muerto, diferente al que venden aquí y esto claro, merece una historia. A lo largo de los años, en la zona de La Merced, ha tenido cierta importancia el lugar conocido como La Santísima, que toma el nombre del templo que se ubica en la prolongación de la actual calle de La Santísima que, por el sur, entronca con la de la Alhóndiga. Ésta tiene ahora aspecto de plaza, como resultado de haber desaparecido el desembarcadero de Roldán. Hasta ese lugar llegaba un largo canal que venía de Xochimilco. En ese rincón de la Alhóndiga hay una casa, la número 10, que se conoce como “La Casa del Diezmo”. Sobre las piedras de su dintel encontramos, primero, una tiara papal como hay tantas en el templo de La Santísima. El símbolo se completa con las llaves de San Pedro.Y debajo esta inscripción: “Troxe donde se venden las semillas de la Santa Yglesia Cathedral Metropolitana de esta cid (ciudad) de México, se acavo a 1 de octubre. Año 1711”


El templo de la Santísima Trinidad, es considerado una de las joyas arquitectóni­ cas más importantes de América y orgullo de los habitantes de la ciudad. Se constru­ yó desde 1755 hasta 1783 bajo el imperio del estilo barroco, que se introdujo a la Nueva España al comienzo del siglo XVII y duró has­ta pasada la primera mitad del siglo XVIII. El templo de La Santísima se constru­ ye por los empeños de la congregación de San Pedro y se dedica al cuidado de los padres enfermos y sin aposento, con la obligación de ofrecerles un entierro de­ coroso. El símbolo de la congregación es la tiara pontificia, el tocado de San Pedro, como lo evidencia la torre del templo, en la cual una tiara descansa sobre un cuerpo cubierto de estípites; la fachada o portada deja mucho a la imaginación y es conside­ rada una de las más hermosas en su tipo y ha merecido elogios de grandes estudio­ sos del arte en México, como: Francisco de la Maza y Gerardo Murillo (El doctor Atl), entre otros... La importancia de este edificio y los que lo construyeron, merecen un número aparte, por ahora baste saber que el 9 de enero de 1526, se realizó el pedido, el tex­ to dice así: ”De pedimento de Francisco de Olmos é Juan del Castillo, alcaldes de los sastres de esta ciudad ,los dichos se­ ñores les hicieron merced de dos solares que son de esta ciudad, en la calle de las Atarazanas, fuera de la traza para lo que dijeron hacer la ermita de la advocación del señor San Cosme y San Damián, y San Amaro y un hos­pital donde alberguen a pobres y miserables, personas que tuvie­ sen necesidad y para donde salieran los oficios el día de Corpus Christi, los dichos solares dijeron que les daban sin perjuicio de terceros ,con cuanto empiecen a ha­ cer la obra de dicha ermita y hospital y les mandaron a dar los títulos en forma”. Fuentes de información: De la Maza Francisco, El churrigueresco en la Ciudad de México Tovar y de Teresa Guillermo, México Barroco Miguelez Rodríguez Laurentino, La Santísima Orozco y Berra Manuel, Ciudad de México


nc ia

ot si c on ra es t d e la c o n o co nl la a pr y otesta

lib

ron a i al

a un

e d pr i ca if

ex

o musical i r de ne nt

ul tu ra e rt ad

ras

Existe

s, beatni a t ks lis y

Javier Hernández Chelico

A mediados de los años cincuenta del siglo pasado, el pueblo de Es­

se

tados Unidos tenía aún frescas las cicatrices dejadas por la Segunda Guerra Mundial. En medio de una lenta recuperación económica y emocional, los jóvenes estadounidenses miraban con horror cómo su gobierno emprendía una nueva guerra en un lejano país: Corea. Los adolescentes de aquella época vivían entre un par de expectativas aterrado­ ras: ir a combatir al continente asiático o sobrevivir entre anquilosadas normas sociales, apuntaladas por la intolerancia de los adultos, quienes veían en estas alternativas la expansión de su imperio. Sin embargo, esa sociedad puritana, racista, clasista, sufrió un revés inesperado: algunos de sus vástagos encontraron —y propagaron— un novedoso catalizador de rebeldías con rutilante y provocativo nombre: rock & roll. La nueva música causó cambios evidentes en la conducta de aquellos muchachos. Las buenas costumbres —representadas por una colectividad decadente, testigo y promotora de dos guerras mundiales, perpetradas en menos de cuatro décadas— usaron panfletos para desprestigiar ese ritmo, causante de fisuras en las endebles estructuras morales del mundo adulto. Hubo periodicazos, libelos y folletos religiosos para desprestigiar al incipiente ritmo y su escandalosa forma de bailarlo; además —de­ cían— las letras eran un compendio de palabras maleficentes. Acabar con esa ruidosa moda era la consigna. Pero sucedió lo inesperado, los chavos al leer los textos que los denostaban, advirtieron algo que sus detrac­ tores ignoraban, que la palabra también posee un valor intrínseco y un espíritu libérrimo. Desde entonces, la literatura fue el medio natural de difusión del gran ritmo, y por asociación, su proveedor omnipresente. Así fue como se dio por generación espontánea una relación simbiótica: rock y literatura, literatura y rock. Se establecieron puentes para que los seguidores del naciente ritmo empezaran a consumir grandes dosis de palabras escritas por individuos con las mismas inquietudes que ellos; poco tiempo después el rock & roll fue llamado, simplemente, rock; fue cuando surgieron letrístas que empezaron a citar nombres hasta entonces extraños; Breton, Blake, Sartre, Burroughs, Hesse, Ginsberg, Huxley, Kerouac, sin olvidar a los clásicos de la literatura universal. Términos como existencialismo, beatnik, hipster, hippie y contracultura fueron incorporados al panléxico de la onda. La lista de títulos de canciones con




influencia de trabajos literarios es vasta, y la influencia de autores en los nombres impuestos a innumerables bandas de rock es notable; se podría empezar la lista con los mismísimos Beatles, que es un nombre compues­ to por Beat ( en honor a la beat generation ) y Beetle. Bob Dylan es un homenaje permanente a Dylan Thomas y The Doors está inspirado en Las puertas de la percepción de Huxley, quien se basó en una frase de Blake; otro título de libro tomado para bautizar un grupo de rock es El lobo estepario de Hermann Hess; John Key le puso a su grupo, Steppenwolf. Los ejemplos se pueden suceder interminablemente, pero basten estas menciones, para dar un vistazo de lo sucedido en lares angloamericanos durante los balbuceos roqueros. Rock y literatura en México En México la relación rock/literatura tardó un poco más. No hay testimonio notable de algún libro publica­ do sobre rock & roll en los inicios de los años sesenta; pero a mediados de esa década empezaron a brillar autores como José Agustín, Parménides García Saldaña, Gustavo Sainz, tres de los autores inscritos en te­ rritorios rocanroleros que trascendieron su época. Posteriormente, el propio Agustín asentaría el por qué del éxito de esa generación de escritores que mostraron “una literatura sobre jóvenes escrita desde la juventud misma, lo cual se tradujo, en los mejores casos, en autenticidad, frescura, humor, antisolemnidad, irreveren­ cia, ironía” (1) elementos puestos al servicio de la comunidad juvenil por este grupo de noveles creadores que vinieron a refrescar las áridas lecturas de aquellos años. Con el tiempo, surgieron más escritores inmiscuidos con el gran ritmo y más chavos se interesaron por la literatura que les proponía la nueva cultura; asimismo, los músicos de rock en México se incorporaron, poco a poco, a la corriente contracultural y con base en esto, apareció una nue­ va especie de redactores: los comentaristas de rock. Su hábitat natural fue, sucesivamente, los cafés cantantes, los hoyos fonqui o cualquier reproductor de discos. Sus opiniones eran aceptadas —a regañadientes— sólo en algunas revistas y muy contados periódicos. No obstante ser desdeñados por muchos puristas, estos escribas incrementaron la cantidad de lectores en sus medios, y posteriormente, muy posteriormente, en otros espacios impresos. Hay que recordar que al principio, José Agustín, Juan Tovar, Jesús Luis Benítez y Parménides ejercieron la labor de comentaris­ tas de rock en diversas publicaciones. Periódicos como Novedades, El Día, Excélsior y El Heraldo daban cabida al rock en algunos de sus suplementos. Mientras revistas como México Canta, Piedra Rodante, Dimensión, Pop, Conecte, etc. vieron como algunos de sus redactores rebasaron el término de revistero: Carlos Baca, Valentín Galas, Alberto Macias, José Luis Fletes, Oscar Sarquiz, aparte de los arriba mencionados, son algunos de la primera camada; posteriormente asomaron la cara José Luis Pluma, Víctor M. Alatorre, Vladimir Hernández, Merced Belem Valdés, David Cortés, Antonio Mala­ cara Palacios, Pepe Návar, Fabián de los Santos, Gustavo Munguía, Fernanda Tapia, Eduardo Leduc, Rocío Macías, Mario Rojas, Jorge Almazán. Igualmente, existen directorios de nombres importante en Guadalaja­ ra, Monterrey, Tijuana y otras ciudades de nuestro país. Vinculados con rock y literatura aparecen también Federico Arana, Víctor Roura, Xavier Velasco, Jordi Soler, Sergio Monsalvo, Juan Villoro, César Silva. Actualmente, el número de libros publicados por y para rocanroleros es considerable, y el índice de autores se incrementa día a día; ahora mismo, hay músicos que le dan con el mismo furor a la partitura que a la página en blanco; para muestra, algunos botones: Jaime López, Alejandro Otaola, Armando Vega Gil, Rita Guerrero, Paco Ayala, José Manuel Aguilera, Cecilia Toussaint, José Luis Paredes Pacho, José Cruz, Israel Miranda, et al. (1) José Agustín, La contracultura en México. La historia y el significado de los rebeldes sin causa, los jipitecas, los punks y las bandas. Pp. 95 (México, Grijalbo, 1996).

• GUARACHES DE ANTE AZUL, Federico Arana • LA CONTRACULTURA EN MÉXICO, José Agustín • EN LA RUTA DE LA ONDA, Parménides García Saldaña • REBELDES CON CAUSA, Eric Zolov • CATÁLOGO SUBJETIVO Y SEGREGACIONISTA DEL ROCK MEXICANO, Antonio Malacara P. • AHÍ LE LLEVAMOS CANTINFLEANDO, Merced Belem Valdés • PARA DOCUMENTAR EL ROCK , José Manuel Trujillo Cedillo • SIRENAS LA ATAQUE, Tere Estrada • SIMPATÍA POR EL ROCK, Miguel Angel Aguilar, José Hernández • ROCK-EROS EN CONCRETO, Violeta Torres




Botellita de Jerez:

o i r a n e c s e l a o i r del bar Javier Hernández Chelico

D

esde su aparición causaron esc ozor por su forma de tocar, “to cábamos de la chingada”, han los tres en diversas ocasiones, y confesado en el vestir: usaban una indument aria entre charro proletario y pun Narvarte; además, sus letras era k de la n clara apología al relajo, al albu r y al barrio. Este trío –a veces par dalla, por el número de integra ecía ron­ ntes que subían al escenario- que escena del rock mexicano a me fue uno de los puntales de la raq diados de los años ochenta del uítica siglo pasado; para principio de un historial que incluía discos, los noventa, ya tenía telenovelas, películas y una can tidad incalculable de presentaci de Jerez es, desde entonces, una ones en vivo. Botellita de las imágenes prototípicas del movimiento rocanrolero mexica no.

El Uyuyuy, el Mastuerzo y el

Cururrucucú comparten con

sus an

Mambo pectivos barrios écdotas y visiones desde sus res


lo mismo lo que emparenta a los del barrio del Pedregal de San Ángel, que a los de un barrio proletario. “El barrio machín, es Abajo y a la Izquierda -con­ tinúa El Mastuerzo- Para mi, eso es el barrio. Yo nací en Tulancingo que es un pue­ blo, que ni es cosmopolita, ni es provinciano: es una ciudad muy ladinizada. Es el punto de contacto entre las culturas indígenas que sobreviven en la sierra de Hi­ dalgo. Yo vine a México en el 71, justo el año de la repre­ sión del 10 de junio; como chavo viví lo que estaba pa­ sando: viví el avandarazo, bueno, no fui porque no me dieron permiso mis papás de ir, pero me di cuenta que el rock es mucho más que protestar en abstracto y tie­ Tres apodos arrancados a los cuates del barrio o quizá, pepenados ne más que ver con una for­ en la esquina de la colonia, fueron apañados por esta tripleta de ma de significarse los seres humanos. Todo confesos antihéroes quienes, desde entonces, se hacen llamar –há­ esto lo descubrí en el barrio; primero en el ganme el favor- El Uyuyuy, El Maztuerzo y El Currucucú. Por si fuera barrio de Tacubaya, y desde hace 23 años, poco, propagaron - y siguen propagando- entre la sana juventud en el de San Mateo Churubusco.” revela el cosmopolita la frase más fashion de la temporada: “Todo lo Naco es baterista de Botellita. Chido, a ritmo de Guacarrock”. Por su parte, Sergio Arau manifiesta Armando Vaga-Gil, Francisco Barrios y Sergio Arau son los nom­ lleno de orgullo “ Fíjate, yo crecí en un bres de los integrantes/ fundadores de Botellita de Jerez. Cada uno verdadero barrio. De los 7 a los 17 viví en por su lado, desde antes del nacimiento de la agrupación, ya tenían la colonia 16 de Septiembre en Tacubaya; sus propias actividades artísticas: Vega-Gil se ha dedicado a las le­ está arriba del Observatorio, a la altura del tras: colaborador de diversos medios –Novedades, Milenio, Larevista, Hospital Inglés y del Colegio Americano. etc.- ha escrito también varios libros y ha realizado excelentes cortos Es un barrio muy, muy pobre.” Evoca con metrajes. Además, es integrante del Palomazo Informativo. Por su par­ nostalgia, el famoso director de cine, y te, Paco Barrios ha participado activamente en diferentes movimientos agrega “Así qué yo era de la colonia. Ju­ sociales y ha incursionado como productor y solista tanto en discos, gaba fut todos los domingos en la Mag­ como en presentaciones en vivo. Por lo que respecta a Sergio Arau, él dalena; después, iba a misa con todo el ha publicado caricatura en diferentes diarios –Unomásuno, La Jornada, equipo. Mi infancia fue realmente feliz. etc- y formó la banda de rock Los Mismísimos Angeles. También es el Estudié la primaria en la Costa Rica y mi realizador de la exitosa película, Un día sin mexicanos. secun fue la 3; luego, la Prepa cuatro, por supuesto. Ahí viví el 68, que marcó mi vida.” Sin embargo, con el correr de Lo que nos une es el barrio los años, sucedió lo inevitable... Sergio En definitiva, lo que une al trío es el barrio; ese espacio generador de explica: “Lo malo es que a mi barrio anécdotas, de personajes irrepetibles y de situaciones singularísimas. Ellos, se lo comió la ciudad. Poco a poco, se que lo conocen tan bien, retratan al barrio como una entidad en lucha. fueron yendo mis amigos y llegó gen­ Dice Paco Barrios, El Mastuerzo: “El barrio, como principio, parece tener te nueva que no tenía ningún com­ todo en contra: el sistema capitalista y el avallasamiento social”. A pesar de promiso con la colonia”. No obstan­ esto, Paco explica que los barrios resisten estos embates porque buscan, de te, rememora personajes y anécdotas alguna manera, mejorar su modo de vida. Asimismo, reconoce que lo que sucedidas en esa territorio “La neta, realmente une al barrio es la clase social a la que pertenece; es decir, no es

10


en mi colonia había rateros profesionales, “madrinas”, teporo­ En un edificio de la colonia Del Valle los vecinos chos, drogos, putas y toda clase de especímenes; pero nunca no se conocen, no se hablan. Tiene sus asambleas asaltaron, atracaron, ni se agandallaron con nadie de la colonia. para administrar el edificio; pero no una vida co­ De hecho, un día estaban asaltando a mi tío cerca del Parque mún en el patio, en las escaleras –como en las Lira y uno de los asaltantes lo reconoció: mejor lo acompañaron vecindades- eso no existe” asegura El Currucucú, a la casa para que no lo fueran a agandallar. Lo hicieron porque quien advierte “uno siempre se imagina el barrio mi tío era del Barrio”. como el lugar donde hay güeyes bien gandallas y Sobre la influencia que el barrio puede ejercer sobre el madreadores; pero también está la otra parte, la quehacer artístico de sus habitantes, el guitarrista determina parte solidaria.” “Estoy convencido que los artistas son una clase en sí. No im­ Los conceptos vertidos en esta charla se porta que sean ricos o pobres, famosos o desconocidos: somos ven reflejados en las canciones de Botellita, ahí diferentes y pertenecemos a todas las clases. Por supuesto, mi se le canta a Tlaloc man, al Santo, el enmasbarrio ha influido en mi trabajo, tanto que yo me considero carado de plata, al Zarco, a Dennys y a media Naco de Tacubaya. Lo digo abierta y orgullosamente” a modo docena más de actores callejeros, intérpretes de despedida, Sergio Arau afirma “Que viva Tacubaya y !Saludí­ de su propia existencia... “básicamente, las simos! de parte de El Uyuyuy” canciones de Botella, eran barriobajeras. Tie­ El trío de irreverentes músicos, compositores y protagonistas de ne que ver, psst ¿De dónde hemos mamado esquetches rocanroleros siempre han tenido en Armando Vega-Gil toda la vida? Del barrio.” un bajista más chido que virtuoso; el mundialmente conocido CuComo comentario final, Armando adelan­ rrucucú añade nuevos conceptos al tema. “el barrio es un laberinto ta: “orita estamos preparando un disco nuevo. en el cual se concentra cierta parte bronca de la urbe, pero esa parte Como que, reunirnos otra vez, nos vuelve un bronca es la que lucha contra un sistema super jodido que la está pequeño barrio al Mastuerzo, al Sergio y a apachurrando todo el tiempo; claro, en el barrio hay gente chida, gan­ mi. Entonces estamos haciendo una reflexión dalla, honesta; pero ellos son los que le entran, los que son el barrio.” sobre lo que tenemos que cantar, y bueno, Ante el aumento de la mancha urbana y lo nómada de la población, los tiene que ver justamente, con lo que está barrios tienden a desaparecer, a ser menos entrañables. Armando sabe pasando: con lo de la resistencia civil, con esto y sentencia: “pero si desaparecieran los barrios se caería la ciudad la lucha contra los gandallas; y esto nos a pedazos; quedaría sin identidad. Pero aún tiene barrios chidos: yo viví pone en un lugar de clase ¿no?, enton­ en el cuadrante de Argentina y Paraguay. Estaba pesado, pero ahora se ces tendremos otra vez, ese sonecillo ba­ ha perdido mucho jícamo, porque ha sido invadido por gente que viene rriobajero.” En espera del nuevo material de la periferia con ganas de sólo vender, de sólo tener un lugar donde discográfico, los seguidores de Botellita poner su mercancía. Se ha ido perdiendo la identificación.” de Jerez los han podido ver/escuchar en diferentes conciertos en apoyo a la causa Arrabal es convivencia política congruente con su postura como Vega-Gil describe cómo se forma la sociedad en un arrabal “En la medi­ músicos y como personas. da que se entablan las relacio­ nes entre el verdulero y la se­ ñora que lava los trastes, la que sale a tirar la basura y el vela­ dor. Es como un telar donde la gente convive. Compárala con una colonia burguesa, panista, como Lomas de Chapultepec, allí la gente no camina por la calle; la gente no tiene una vida común. Ya di qué es el barrio” dice Armando con regocijo, y apunta: “El barrio es la vida co­ mún. Compartida, con pasio­ nes, con pedos, con maravillas. Eso es la vida comunitaria. Ese es el barrio: conocer a tu vecino y que te haga un paro, o que te pelees con él; pero siempre, hay una relación fuerte, viva.


Dibujos: Irving Esvala Zapot y Jonathan Herrera Eslava

De visita en Casa Talavera, el director del Instituto de la Juventud (IJDF), Oliver Castañeda Correa, y el Secretario de Desarrollo Social del Gobierno del DF, Enrique Provencio Durazo, accedieron a platicar con dos integrantes del Taller de Periodismo Infantil Alternativo. En esta entrevista, los funcionarios hablaron sobre diferentes temas relacionados con el impulso a la cultura, entre otros aspectos de interés.

¿Qué piensa de Casa Talavera? Enrique Provencio: Yo había venido cuando todavía no era una casa de cultura. Creo que es muy importan­ te que estén trabajando aquí, que la casa se esté usando y que la UACM la cuide y proteja. Tiene un gran valor histórico, es un edificio muy antiguo que vale la pena proteger, porque es parte de la historia de la Ciudad y qué bueno que no se esté usando sólo como museo, sino que haya ac­ tividades para chavos y niños. ¿Nos van a apoyar (a Casa Talavera)? Oliver Castañeda Correa: Lo que res­ ta del año vamos a tener más de ocho talleres donde van a participar jóvenes.

Evidentemente, la actividad de Casa Talavera no se dirige solamente a no­ sotros, sino también, a atender a la comunidad de aquí; como nos han recibido bastante bien vamos a se­ guir trabajando con ellos. ¿De qué forma? OCC: Procurando crear talleres que les gusten a los jóvenes: capoeira, fo­ tografía, periodismo, etcétera. ¿Consideran que hay espacios de recreación suficientes en la Ciudad de México para los niños? OCC: Yo creo que hay la necesidad de crear cada vez más espacios para toda la ciudadanía en general, en es­ pecial, hacia quienes requieren más


T

radicionalmente, este juego se llama de La Oca, pero dado que las imágenes que aquí se presentan -tomadas por el taller infantil “Camaradas”, de Casa Talavera- son de la plaza de La Aguilita, le cambiamos el nombre. Aquí te lo de­ jamos para que lo recortes y, con un par de dados, juegues a rolar por la plaza y alrededores, topándote con sus personajes y recordando sus calles, sus rincones y sus atajos. ¡Que te diviertas jugando! (ENCUÉNTRALO EN LA ÚLTIMA PÁGINA)

Elaborado por Vanesa Quintanilla

que otros este tipo de espacios. Yo creo que éste es un esfuerzo, tanto de la Casa como de la Secretaría de Desarrollo Social y del Instituto de la Juventud, para que estos espacios los vayamos encontrando y los fortalez­ camos. ¿Cuáles son los programas de apoyo a la lectura para los niños? EP: Primero las escuelas, porque a través de la biblioteca que hay en cada una, los niños pueden tener acceso a los libros. También hay bibliotecas públicas donde los niños los tienen a su disposición. OCC: Tenemos, dentro del programa de libros de texto, libros para que to­ dos los alumnos tengan acceso a las lecturas. Estará bien incluir en un futuro, en el paquete de útiles escolares, libros de cuentos, sobre todo para niños de preescolar, para que tengan acceso a la lectura a temprana edad. También se cuestionó a los entrevistados sobre temas tan relevantes y cotidianos como son la pobreza, la delincuencia y el medio ambiente: ¿Combaten a la pobreza? EP: Sí, de hecho todo el trabajo de la Secretaría de Desarrollo Social lo que busca es que se reduzca y desaparezca la pobreza y que los niños, los vie­ jos y los jóvenes, como grupo, vivan mejor. Lo que se busca es que tengan acceso a la educación, a la salud y a los servicios, para que tengan una mejor vida. Sobre la delincuencia, Oliver Castañeda asegura que la mejor arma para combatirla es la educación: “Si tenemos niños y jóvenes mejor preparados, seguramente, no tendrán oportunidad de delinquir”, asegura.

¿Crearán más zonas verdes? EP: Yo creo que sí hay que crear mu­ chas zonas verdes, porque la Ciu­ dad de México tiene muy pocas. Por ejemplo, en Iztapalapa hay muy poquitos parques y están muy mal cuidados y son muy importantes, no nada más para que se vea bonita la ciudad, sino para que podamos ir a platicar ahí, a jugar y para que el am­ biente sea más fresco. No te puedo decir cuándo ni dónde, pero sí hay que crear. ¿De qué manera van a limpiar la Plaza Aguilita? EP: Por lo pronto, hay que ayudar a limpiar la Plaza cuando termine este evento para que no quede basura. En acciones concretas es lo que ten­ dríamos que hacer: vigilar que cuan­ do se termine la actividad cultural no quede basura. La que se encarga de cuidar la Plaza Aguilita es la Delega­ ción, pero también hay que pedirle a la gente que trabaja en la zona y que vive por aquí que no tire basura, que coopere para que esté más limpia. Así fue como los alumnos del taller de Periodismo Infantil que se imparte en el espacio de Atzaloa, de Casa Talavera, se unieron a sus colegas de medios como La Jornada, entre otros, en la labor reporteril.

¿A que no sabes qué son los tintilimales? Pues son una tradición del día de muertos. Consistía en que un grupo de personas salían de la iglesia el día primero de noviembre, alrededor de las 6 de la tarde, a recorrer todo el pueblo, anunciándose con una campana, a pedir los cabitos de vela para encendér­ selo a las ánimas olvida­das y rezar por ellas. Lo curioso es que antiguamente, a los niños traviesos se les decía también tintilimales, porque en su recorrido, la procesión iba acompañada por niños que hacían muchísimo escándalo. Si sabes otras historias curiosas o desconocidas para muchos como ésta, escríbenos y compártelas con los “chamacomambos”. Nuestra dirección electrónica es: mambolamerced@yahoo.com.mx


Fabiola Zamora y Rosa Carreón

Entrevista a Juan Zapil Xivir y Virginia Ajxup Pelicó, representantes del pueblo maya Cuanto más saben, más se sorprenden los estudiosos del pueblo maya. Creadores de principios aritméticos sofisticados, conocedores de la her­ bolaria, grandes constructores, poderosos sacerdotes y sabios astróno­ mos, han sido parte de su progenie que una vez dominó extensas regiones de Guatemala y el sureste mexicano. Se desconoce también por qué, mucho antes de la llegada de los españoles, este pueblo abandonó sus magníficas ciudades y se refugió en una vida rural y apacible, que llevan de algún modo hasta el presente, en los territorios donde aún se conservan su lenguaje y muchas de sus tradiciones. Lo cierto es que, así como, desde la academia, hombres de ciencia escudriñan estos misterios mayas, también desde dentro de este pueblo, existen sabios determinados a difundir su conoci­ miento, ahora amenazado por una conquista menos violenta, pero sin duda, tan peligrosa como la de cinco siglos atrás: la que supone la globalización y su homogenización de prácticas y formas culturales. Esta es la misión que se han planteado Juan Zapil Xivir y Virginia Ajxup Pelicó, ambos guate­ maltecos y mayas, que recientemente estuvieron en Casa Talavera, du­ rante la Primera semana de la Ciencia Maya-Mexihca, para compartir algo de su saber. ¿Por qué el interés de dar esta plática de la filosofía maya mexihca? Es para dar a conocer su cultura, lo que piensan los pueblos originarios de México y Guatemala ¿Y su finalidad? Una de las finalidades es que los pueblos indígenas vayan recuperando su civi­ lización dentro de este gran territorio; también que nos conozcamos los demás pue­ blos indígenas, pues sabemos que hay mexihcas, entre otros descendientes, aunque aquí en México ya es muy difícil saber quién es descendiente y quién no lo es.


¿Cómo saber quién es descendiente y quien no? Porque cuando eres descendiente sigues practicando las tradiciones del pueblo y su lengua. Y cuando no, vives como una persona que desconoce toda una tra­ dición de un pueblo indígena. ¿Por qué empezar la semana de la ciencia maya-mexihca con una ceremonia de espiritualidad? Se decidió que comenzara así por tradición, la cual forma parte de nuestra cosmovisión. Y para que esta semana fuera exitosa ¿Qué diferencias existen entre las lenguas y las cosmovisiones indígenas? La diferencia que tienen las len­ guas es fonética, un ejemplo de ello es la maya que viene de una sola raíz. No cabe duda que los idiomas indíge­ nas varían en sus sonidos y la pronun­ ciación de las palabras, pero lo que no cambia es en su significado. Estos idiomas ayudan a reconstruir el pen­ samiento cosmogónico original y allí vemos que existen similitudes entre los diferentes pueblos indígenas que for­ man este gran continente, con los ejes centrales que tenemos como: la vida del maíz, la vida del cosmos, la vida de la naturaleza. Entonces esos idiomas son los que hacen que nos unamos. ¿Qué pasa por su mente al saber que estos idiomas van desapareciendo poco a poco? Lastimosamente, que su difusión no forme parte de la política del go­ bierno. En realidad esto sería una gran riqueza para los pueblos, porque forta­ leciendo los idiomas se fortalece la cul­ tura y podríamos tener una gran filoso­ fía que nos permita ver de otra manera la vida. La homogenización es terrible porque metidos en un mismo sistema, no logramos pensar de otra manera. En este sentido, los pueblos indígenas que tienen la riqueza de su cosmovi­ sión podrían ser como una alternativa en el mundo del pensamiento. ¿Qué caracteriza a este pensamiento diverso? Para los indígenas todos los ele­ mentos del cosmos son sagrados,

porque permiten la vida y están rela­ cionadas de alguna forma, para que los seres humanos nos demos cuenta de que sin esos elementos, no podría­ mos vivir: del aire, el agua y hasta del mismo maíz se desprende esa rela­ ción cósmica. No tendríamos maíz si no hubiera tierra y es por la conexión de los cuatro elementos que gracias a ellos tenemos mazorcas, tenemos comida para todo un año. No sé si lla­ marle sacralidad, pero reconocer que la vida se debe a muchos elementos es, sin duda parte del pensamiento profundo de los indígenas. ¿Por qué el libro del Popol vuh se considera como un libro sagrado? Este documento contiene las ideas cosmogónicas y las tradiciones de este pueblo, la historia de sus orí­ genes y la cronología de sus reyes. El Popol vuh, cuya traducción sería la de “libro del consejo o de la comunidad”, está compuesto por cuatro partes que narran la creación del universo, la del hombre, las tradiciones y la cronolo­ gía de los reyes quichés. A pesar de no haber tenido contacto con la civi­ lización cristiana, los mayas quichés concibieron una explicación del naci­ miento del mundo muy próxima a la del libro del Génesis. ¿También tienen una explicación diversa de la muerte? Así es, la muerte para nosotros no es que se haya terminado, sino que, en el concepto maya la persona sigue existiendo en otra di­ mensión de la vida. Es por eso que los objetos que se colocan en la tumba son los que utilizó más en vida. Tene­ mos la idea de que va a seguir existiendo y va a usar esos instru­ mentos, que son los de mas valor. No sólo es en teoría que los muertos es­ tán en otra dimensión. Los pueblos dicen que los muertos se comunican a través de los sueños y hay veces en que esto se comprueba cuando uno no se despide bien del muerto. Por eso, en las casas en que se dan es­ tas manifestaciones se hace una

serie de ritos, para que los muertos no se manifiesten. ¿Este pensamiento diverso se expresa también en los objetos? Por supuesto, todo está relaciona­ do, por mencionar un ejemplo: el hui­ pil está lleno de rombos, ese rombo es la explicación de las cuatro direcciones del cosmos. También los colores que están en combinación con el color rojo y morado explican la salida del sol y la puesta del sol y así, en cada vestimen­ ta, está escrita la cultura.

LA OTRA CONQUISTA

¿Creen que la discriminación hacia la gente indígena se ha mantenido? Definitivamente, la discrimina­ ción ha sido desde la invasión, aparte de que no tenemos derecho a nues­ tros propios recursos, hemos sido marginados en ese sentido.


¿Se puede hablar de un peligro de extinción? A partir de la llegada de los españoles al continente empe­ zó la extinción, porque muchos conocimientos se fueron perdiendo, pero, a pesar de que hubo un descabezamiento de gran parte de los dirigentes y sacerdotes que mantenían la cultura, quedó gran parte de lo que es el pensamiento. Luego con la colonización se condena nuestra misma con­ cepción del mundo y en la escuela te ven raro haciendo cosas que no son del sistema. Por resistencia esos conoci­ mientos se han escondido y entonces ya no se siente uno libre de expresarlos. ¿Qué pasó ahora con la gente descendiente de esta cultura? Gran parte estamos en la recuperación y exigimos que los Estados reconozcan a los pueblos en su diversidad. Esto crea­ ría un Estado pluricultural donde todos gozáramos de los mis­ mos derechos como también de las mismas obligaciones. Un caso de ello es el de Guatemala, después de treinta seis años de guerra se firmó un documento en los acuerdos de paz. Esos instrumentos son los que respaldan nuestros derecho a la vida y al bienestar, que han sido nuestra constante lucha. ¿Por qué escogen a la gente para enseñarle sus culturas y costumbres? No es que escojamos a la gente, sino que ya tenemos defi­ nidos nuestros conceptos, y esto que estamos haciendo ahora es compartirlos con las personas que quieran escucharlos. Ob­ viamente, los destinatarios más inmediatos serían las poblacio­ nes interesadas y también los que ya son dueños de esa cos­ tumbre. De todos modos, creemos que la misma cosmovisión nos invita a mantener la diversidad y a no cerrarnos. ¿Y cómo viven estos tiempos las mayas de hoy? Vivimos como todo mexicano o guatemalteco, luchan­ do día a día por el sustento para nuestras familias, con la dificultad extra de que somos marginados, olvidados, sin acceso a nuestros recursos naturales. Sin embargo, día a día vamos retomando conciencia de nuestros valores y principios y de lo que significa la cultura . Todo eso se va a ir presentando como una propuesta a nuestros estados. ¿Qué relación existe entre la religión católica y la maya? El maya es un término que define una cultura, pero la religión es una manifestación de la persona. Digamos que los mayas son personas que tienen una espiritualidad muy fuerte. ¿Creen en un solo dios o en varios dioses? No son dioses, es la conciencia que tiene la sociedad maya de que todas las energías hacen la vida y dinamizan. Esto no lo entendieron los españoles y le pusieron dioses. Desde ahí tenemos muchos problema porque la iglesia ca­ tólica dice que somos politeístas, mientras que en nuestra cosmovisión, es la energía cósmica que reconocemos en cada elemento y es por eso, que no existe el dios maíz, ni mucho menos el dios guerra, sino la energía del maíz y de todos los sucesos que van a pasar.

16


Augusto López Flores

iejo

v undo

M

nte.

y

de deca ndió

ía

pre no a

v Toda

mi

a ad La

e la qu

a, ellez

ra b

ade verd

y

.

lleza

a be rar l

esa

m ne la

po

ha se ec

en la

a

ellez

La b

c

. ama

a

e am

u Del q La

e

com

ue del q

r, l erro

e za d belle

año,

ng del e de la

.

ión..

ecc perf

im

leiro

Z

aba eca C


En esta entrega exclusiva del taller de fotografía de Casa Talavera a Mambo La Merced, el tema fueron los personajes del entorno barrial. La técnica utilizada fue la de combinar técnicas de dibujo y fotografías saca­ das con una cámara barata, denomi­ nada “Holga, que presta un encanto especial a las imágenes. Se determinó desarrollar la ob­ servación para elegir los modelos y el momento y lograr así un buen resultado individual que, en conjun­ to, permitieran apreciar una unidad temática. Con los primeros resulta­ dos en el papel y, al darnos cuenta de que la cámara no hacía ruido, no pesa casi nada y que es muy fácil que pase desapercibida, pudimos captar imágenes más naturales. Así, se in­ crementaron las salidas y las tomas de personajes. Por estas razones mencionadas decidimos realizar imágenes de gen­ te común, que labora, transita, vive y compra en este barrio de La Merced. Se realizaron más de 100 fotografías tratando de encontrar las mejores y más peculiares. Al principio fue difí­ cil, pero poco, a poco fue dándose de manera más natural y mejor. Ya al final del curso, realizamos la selec­ ción de las 20 mejores, de las cuales

18

sólo quedaron 10 para el formato de exposición, que pensamos trabajar en un proyecto colectivo, conjunta­ mente con el taller de pintura, con el profesor José Bustamante, quien es el responsable. Ambos nos pusimos de acuer­ do en las intervenciones que tendría cada taller y de cómo lo realizaría­ mos: nosotros les dimos el concepto y los alumnos de pintura lo interpre­ taron con su técnica. Los dos grupos se coordinaban para pintar en pane­ les de madera con una base blanca, donde se proyectaba la imagen, que más tarde se perfilaba, dándole con­ torno. Mientras tanto los de foto rea­ lizaban las ampliaciones adecuadas a los tamaños requeridos por las di­ mensiones de la pieza y, sólo algunas zonas especificas, donde pudiéramos destacar algunos detalles, se coloca­ ba un pegamento adherible a los pe­ dazos de foto para colocarlas en las piezas y posteriormente, integrar la pintura y la foto. Este proyecto fue creado inte­ grando dos disciplinas, para involu­ crar a los alumnos en un entorno de colaboración mutua, de creación e iniciación artísticas.

18


Imágenes de los talleres de fotografía (prof. Augusto López) y pintura (prof. José Bustamante) de Casa Talavera. Fernando Piña, José Bustamante, Piter, Moises, Evangelina Santos y Gerardo Modesto Sánchez

La belleza del error La mayoría de la gente tende­ mos a pensar que las cámaras de plástico pocket (de bolsillo) son de bajo rendimiento y resultado poco favo­ rable. Afortunadamente desde ya varios años no es así; existen varios modelos de cámaras de plástico con muy peculiares funciones. También ofrecen efectos como: el panorámico, el de repetición, el de cuadro de dos mi­ rillas y el de cuatro en paralelo, de formato de 35mm y 120mm. De este último formato, en concreto, de la llamada cámara “Holga”, platicaremos algunas caracte­ rísticas. Se dice que esta cámara fue fabricada en un princi­ pio por los rusos, más adelante los chinos comenzaron a fabricarla y a distribuirla. La intención de su fabricación fue ayudar a que los estudiantes de fotografía en las universidades tuvieran una cámara de formato medio, con la cual practicar el montaje de la película. Esta cá­ mara es muy sencilla, totalmente de plástico, incluyendo el objetivo, con una velocidad de obturación de 1/100 de segundo, apertura de diafragma de f/11 con sol y f/8 en interior, zapata caliente. El formato es de 120mm y el rebobinado de la película es manual, en algunos modelos ya traen adaptador para tripié, disparador con bulbo y flash integrado. Pero, lo mejor de esta cámara no es todo eso, sino... precisamente... lo que no nos permite realizar, pensando

en parámetros de lo perfecto: del perfecto enfoque, contraste, profundidad de campo, encuadre y con­ traste. Por eso, “Holga” nos permite ir en contra de esta “perfección” y nos ofrece un sello muy particu­ lar en las imágenes. Se trata de no preocuparnos por tantos mecanismos, de sentirnos mas unidos con el acto de hacer clic, de tomar una rebanada de tiempo y espacio y aprovechar su corta gama tonal del ne­ gro al blanco, su saturación de tono y la facilidad de realizar dobles, triples, o el número deseado de exposiciones en cada fotograma. En suma, sus pro­ pias limitaciones la convierten, para quien sabe ver y desea buscar, en una cámara versátil, que brinda grandes posibilidades de creación. En este taller utilizamos el modelo Holga 120s; comentamos ideas e inquietudes de cada uno de los integrantes, para llegar a un tema en el que todos estuviéramos de acuerdo y que las imágenes fueran de acceso cercano a las inmediaciones de La Merced, por ser un taller donde la mayoría eran principiantes en el manejo de cámaras fotográficas.

19


Polisemias urbanas MAVET

Ahí les van estas frases dedicadas al “de”, preposición que, antepuesta a un sustanti­ vo, lo convierte en expresión de acciones que pueden registrarse en cualquier barrio. De ajo: apócope de: De a jodido: utilizado en las pulquerías, es el más barato pues el curado de ajo es un pulque natural. Ej.: “¿vas a querer curado de nuez? Respuesta: no, dame uno de ajo porque no he cobrado” De boleto: sinónimo de de volada. Hacer las cosas rápido. Ej.: “Vámonos de boleto, ya es tarde” De a grapa: obtener cosas o servicios sin pa­ gar nada a cambio. Ej.: “Como la morra de la paletería quiere conmigo, nunca me falta mi nieve de a grapa” De a gorra: generalmente aplicable a la co­ mida, es una invitación forzada de alguien que no estaba invitado. Ej.: “Llegué a la mera hora y comí de a gorra” De chiripa: apócope de chiripada. Suerte que llega en el momento en el que uno me­ nos se lo espera, pero que más lo necesita. Ej.: “Le gané al paco de pura chiripa” De a seis: quedarse impactado por algo. Ej.: “La noticia de tu boda me dejó de a seis” De a chaleco: hacer o decir algo que según la ocasión está sobre entendido o es obliga­ do. Ej.: “Vete por las chelas, ya sabes que para el partido son de a chaleco” De a solapa: hacer algo individualmente. Ej.: “El Dientes y el Tito se pelearon de a solapa, nadie se metió” De a mentis: apócope de de a mentiritas: ex­ presión usada básicamente por los niños para apostar algo sin que el ganador se quede con la apuesta del perdedor. Ej.: “Ayer jugamos canicas el tripa y yo y me ganó mi diablito, lo bueno es que fue de a mentis” De a devis: al revés de a mentis. Apócope de: a de veras: aviso de que lo que se va a jugar va en serio y el que gana, sí se queda con lo del que pierde. Ej.: “vamos a jugar picotazos de a devis, tu trompo contra el mío” En fin ñer@s (con eso de la desmasculinización del lenguaje, así es la onda ahora) así terminamos la clase del día de hoy. Recuerden que seguimos recibiendo sus comentarios, mentadas o ñeradas a: mavet_one@yahoo.com.mx

Alejandro Semo


Bodeguero de oficio y hoy distribuidor de

confituras y dulces, José García Tenorio nos revela en esta breve charla una faceta de La Merced poco conocida: ser el origen de muchos dulces que hoy encontramos en cualquier punto del país. Con más de 20 años en el oficio nos platica algunos impresiones de esta dulce artesania. Mucha gente conoce la extensa variedad de dulces que se expenden tradicionalmente en Circunvalación y sus in­ mediaciones. Las “brujitas” que hoy se hicieron famosas como mazapanes, los “miguelitos”, las “yemitas” y el “cocoduro”. Los coloridos cuadritos de coco o los famosos “tarugos”. Cada uno tiene su historia y sus anécdotas, cuentan que los primeros mazapanes los hacía Don Tacho en un pequeño vecindario en la calle de San Nicolás. Ahí compraba tortilla y cacahuate ya tostado, los cuales molía con un nixtamal, al cual adaptó una máquina de compresión de una famosa empresa de medicinas, con la cual formaba las pastillas. Después, un grupo de tra­ bajadoras cortaba a mano el papel celofán y envolvía las pastillas de mazapán para su distribución. Él mismo las bautizó con el nombre de brujitas. Mas tarde llegarían aquí a La Merced otros fabricantres, quienes introdujeron en el mercado las marcas del Cerezo y La Rosa. El polvo de Miguelito, por su parte, demuestra que una sencilla idea puede tener mucho éxito. Se trata de

mezclar azúcar con colorante y ácido cítrico, nos dice José García Tenorio, quien desde tiempo atrás, se dedica a la distribución de dulces en La Merced. Por supuesto, no nos podemos olvidar de las yemitas, cuyo sabor y presentación han tenido mucho impacto fuera de México. Éstas llevan grenetina y almidón, son horneadas hasta que quedan a punto de turrón y final­ mente, son espolvoreadas y se dejan secar. Al cocoduro le dicen la muela, ya que son frutas cristalizadas de higo. Por su parte, los tarugos, que en el pasado tuvieron mu­ cha demanda; son pequeñas esferas de tamarindo con azúcar. Cuenta la historia que el nombre de tarugo surgió en forma espontánea, pues el fabricante que los inventó tenía un ayudante que invitó a un amigo a que le ayu­ dará a fabricar los dulces. El dueño, al darse cuenta que los hacía muy grandes le comentó a su empleado “vete hacer los dulces y dile a ese tarugo que te ayude”. Así, cada uno de los dulces de La Merced, tiene su historia. Y a su vez, ellos fueron acompañando la historia de decenas de generaciones que crecieron saboréandolos. La creatividad y el sabor popular fueron dando forma a estas costumbres que aún hoy, en el pandemónium de las trasnacionales, sobreviven en un rincón de la capirucha y hasta se exportan hacia otras lejanas regiones que re­ claman su dulce y sencillo encanto.

21


SEMANAS DE ARTE DE CASA TALAVERA

noviembre.06

diciembre.06

1 y 2 de noviembre, 17:00 hrs. Presentación de la fiesta tradi­ cional de los Tintilimales de los pueblos originarios de Iztapalapa, 16:00 hrs. Presentación de talleres (capoeira, percusiones, zancos) en la Mega Ofrenda, participación de los ta­ lleres de plástica y artes visuales. 17:00 hrs. Presentación del Laboratorio de Creación Escénica de Casa Talave­ ra, bajo la dirección del maestro Israel Cortés. miércoles 2, 18:30 hrs. martes 1, Plaza Aguilita. Presentación de los talleres de Danza Folklórica, Bailes Finos, 17:00 hrs. Presentación del grupo Bruja Danza Contemporánea, 18:00 hrs. 2 de noviembre, Casa Talavera. Presentación del grupo Wunjo, música para el día de muertos, 17:00 hrs.

CINE-CLUB

CINE-CLUB

Miércoles 8, 16:00 hrs. Miércoles 15, 16:00 hrs. Miércoles 22, 16:00 hrs. Miércoles 29, 16:00 hrs.

Miércoles 8, 16:00 hrs. Miércoles 15, 16:00 hrs. Miércoles 22, 16:00 hrs. Miércoles 29, 16:00 hrs.

ENCUENTRO DE NUEVAS TECNOLOGÍAS ESPACIO REDES- ATZALOA 24 y 25 de noviembre

SEMANA DE ARTE FESTIVAL DE CÓMIC Y CIENCIA FICCIÓN 15 y 16 de diciembre

EXPOSICIONES Galería Viernes 17, 17:00 hrs. Miguel Ángel Guerrero, exposición fotográfica de paisaje Molino Sábado 18, 13:00 hrs. “Dos conceptos”, obra plástica de Enrique Ávila y Manuel Contreras

Responsables editoriales Mariano Andrade y Alejandro Semo Responsable de Casa Talavera Emma Messeguer Diseño Gráfico Alejandra Galicia Viñetas Paola Cabrera Apoyo logístico Nadia García, Joaquín Aguilar y Maricela Iñíguez Consejo asesor Ing. José Luis Arteaga, Daniel Manrique, Javier Roca, Jorge González Torres, Antonio Ruíz, José Bustamante, Luis Damián Ruiz, Fernando Monroy Paulín, Jorge Sahagún, Alberta Hernández Arrieta, Dora Alicia, Norma Moreno Lara, Fernando Roa López

directoriodirectorio

Casa Talavera PROGRAMACIÓN

CASA TALAVERA Talavera núm. 20 esquina República de El Salvador, Col. Centro, Delegación Cuauhtémoc. Tels. 5542 9963 y 5542


Tiempos pesados: Crónica de una urbe anunciada Chilangotitlán, año 2134 ¿Qué hueles Mandinga? ¿Qué quieres que huela en esta ciudad desinfectada?

-¡Sáquese! Lo conozco y algo trama. -Trai más pacá que te doy una mordida -¡No diga palabras prohibidas Mandinga! ¡A ver si lo oyen y me envían al desintegrador molicular! -¡Lo encontré del otro lado de la puerta! -¿Cómo que del otro lado? -¿¡¡No me diga que anduvo traspasando las fachadas históricas! ¡Qué no sabe que puede ser enviado directamente al tercer mundo!

-¡Venga pacá que le muestro algo! -¿Y eso? -Es una corcholata... ire, ire, ya no hay de estos materiales, todo es plástico ahora... -¡Esconda eso Mandinga! ¡Creo que está prohibido levantar cosas del suelo!

-¿Y qué? Dicen que allá hay muchas cosas interesantes. -¿El tercer mundo? Ahíi está lo peor de nuestra sociedad. Lo que fue descartado por los entes verificadores. No sé, no sé, Diablo, vea nomás esta corcholata, si no es una chulada...

¡Escóndala Mandinga, que se acerca uno de los del ente...!

continuará... Monos: Coché Textos: Mañoso



Mambo la Merced Nr.10