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PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA --FACULTAD DE ARTES PROYECTO DE GRADO DANIEL VERA RODRÍGUEZ ----- DAVID ENRIQUE NAVIA GARCÍA

ARA (GUIÓN NARRATIVO)

Sinopsis: Ara, un pequeño ser alado que pertenece a una comunidad del bosque, quiere volar para llegar a un pequeño monte donde todos los habitantes de la comunidad viajan para hacer ofrendas a su Dios. Debido a una incapacidad en sus alas, ella nunca ha podido volar, y usa su ingenio para crear máquinas voladoras que le ayuden a realizar su sueño.

CONVENCIONES Tiempo aproximado …………………………………….. Noche…………………………………………………………... Día…………………………………………………………………. Intención dramática de cada capítulo………………. Detalles por corregir………………………………………

CAPÍTULO I (Contextualizar al público acerca del tipo de mundo en que se desarrolla la historia, e introducir a la protagonista. De entrada mostrar que ella tiene un problema)

Desde muy arriba en el cielo se ve una espesa selva poblada por millones de árboles. Comienza un recorrido hacia abajo que acelera su velocidad gradualmente, con dirección a un sector en el centro de la selva. Al llegar a las copas, el recorrido entra con un picado abrupto hacia abajo, esquivando ramas, lianas y troncos. Se ve un grupo de diminutos cazadores alados que desde el aire tiran cuerdas hacia un insecto volador de seis patas que está intentando escapar de ellos y que ya se encuentra parcialmente capturado, con cuerdas amarradas a dos de sus patas. Uno de los hombrecitos toma una velocidad elevada, y envuelve el tronco del insecto con su cuerda a medida que vuela en torno a éste. El recorrido no se detiene, y en esta ocasión aparecen frente a la vista algunas mujeres de la misma especie de los hombrecitos, caminando por entre un sector al nivel del suelo supremamente húmedo y algo oscuro, invadido por hongos de todos los tamaños. Ellas cortan los hongos secciones y los depositan en recipientes artesanales. Algunas están oliendo los hongos y dando miradas tanto de aprobación como de rechazo. Sigue el recorrido por entre el interior de la selva, y un grupo de seis niños se ve corriendo sobre un tramo horizontal de la corteza de un enorme árbol. Los niños corren alegres tomando impulso, y pegan brincos no muy altos. Al terminar de saltar rápidamente vuelven a correr y a repetir la acción, clavando su mirada en el cielo. En ese


momento, un niño, pega un fuerte brinco, más alto que el promedio, y logra aletear considerablemente rápido; se suspende en el aire por unos pocos segundos, y todos se quedan observándolo atónitos. La cámara sigue su recorrido hasta que encuentra un sector en donde unos cinco árboles altos, dispuestos de manera concéntrica, están situados alrededor de un sector plano en el suelo. Se alcanzan a observar algunas pequeñas edificaciones. La cámara se dirige hacia el árbol que está más al fondo. Y aterriza sobre un tramo horizontal de su corteza, cuando un ser cae y se golpea en el suelo. ARA con los brazos temblando trata de levantarse, cuando ARA logra pararse sus pies se tambalean y vuelve a caer, ARA vuelve a levantarse pero esta vez sosteniéndose del tronco con una de sus manos, mira su ala derecha, la cual se encuentra herida; nota que un nuevo trozo de su ala se cae. Se queda un momento recostada sobre el árbol y mira hacia el cielo, suspira, salta y trata de elevar sus alas, estas dan un giro y ARA termina cayendo otra vez. 50s Cross Disolve Titulo Cross Disolve

CAPÍTULO II (Mostrar en qué consiste el impedimento físico de Ara y cómo ella añora participar del ritual diario de la comunidad. También exponer en qué consiste la relación entre Ara y Sai)

ARA está sentada al lado de la ventana susurrando una canción y recorriendo el marco con sus dedos. ARA suspira y mira a todos lados lentamente. Con suavidad pone sus manos sobre su ala derecha y le da una caricia mientras la mira con preocupación. Luego se inclina un poco hacia delante y saca medio cuerpo por la ventana, protegiendo su ala del contacto con el marco; intenta mirar más de cerca lo que están haciendo los habitantes. Luego se voltea y se dirige a una pequeña mesa sobre la cual hay una flor, la toma y empieza a quitarle los pétalos, sacando en seguida un fruto

Luego de un tiempo suena un golpeteo y ella levanta una ceja, dirige una mirada al techo y suspira poco sorprendida. Se asoma SAI por la ventana, saluda con la mano y hace un gesto pidiéndole a ARA la entrada a su casa. ARA, con resignación, asiente y lo deja seguir. SAI muy feliz entra, pero tropieza con una delicada escultura vegetal un poco menos alta que él ubicada al lado de la entrada. Por no dejarlo caer del todo, hace un giro abrupto y rompe un jarrón ubicado al otro lado. Los ojos de ARA se abren de la sorpresa, y su rostro se torna serio, ella se queda observándolo. SAI sonríe nervioso, reúne los pedazos buscándolos rápidamente en el suelo y vuelve a formar el jarrón. En cuestión de segundos, el jarrón se desintegra por sí solo y varias piezas caen; mientras tanto ARA hace un corte transversal al fruto y saca el contenido de éste. Luego, SAI se acerca a ARA un poco apenado y saca de una pequeña mochila que cuelga de su espalda un ramo de flores para regalárselo; sus pétalos están algo arrugados. ARA los recibe con una sonrisa rápida e inexpresiva y se dirige al cuarto izquierdo de la casa, en donde tiene una fila generosa de aquellas mismas flores junto con alimentos almacenados. Sai camina hacia ella, y


cuando ARA voltea de nuevo sus miradas se encuentran. Ocurre un momento de silencio en el que no saben qué hacer. ----1:20 s Total 2: 10 s De repente un cuerno suena a lo lejos, SAI se espabila y mira hacia la entrada. Vuelve a dirigirse a Ara, y se queda inmóvil pensando; entonces, le tiende a ARA su mano para que lo acompañe, ARA mira su mano, luego, extrañada, mira a SAI al rostro y por último sus propias alas y niega con la cabeza; da media vuelta y se dirige al fruto que está trabajando, SAI baja su mirada hacia el piso, y luego fija sus ojos en ARA con un tono de decepción; toma un corto impulso corriendo y despliega sus alas, sale volando de la casa. ARA corriendo se dirige a la puerta y ve cómo un grupo de seres vuela hacia el horizonte. Después de un tiempo el sol comienza a salir; ARA se queda un rato mirando hacia el cielo en el cual hay muchos pajarillos volando armónicamente y cantando, ARA ve cómo regresa el grupo de gente desde lejos. ARA se dirige al fruto y cantando de nuevo la misma canción empieza a tallarle formas alrededor. Después de un tiempo se hace de noche. ----50 s Total 3:00 s

CAPÍTULO III (Mostrar la importancia que tiene poder volar en el ritual. Cómo a través de este hecho físico se integra todo un pueblo y construye su sentido de comunidad. A la vez, mostrar el deseo de ARA de volar.)

Ara camina con rostro afanado por entre la espesa vegetación que hay camino desde su casa hacia el centro de la comunidad. Suenan fuertemente la música, los gritos de emoción y la alegría de la gente. De vez en cuando voltea a mirar a atrás hacia sus alas, y cuando ve que alguna rama se acerca, ella protege su ala herida. Justo antes de llegar a la fuente del sonido ARA tropieza con una fina raíz que está en el suelo, y pierde el equilibrio. Sai alcanza a recibirla de frente con ambos brazos y la sostiene por unos pocos segundos. ARA reacciona y en seguida se aparta de él y sale corriendo hacia donde está la comunidad. (Mov Cámara - Dolly) Está reunida la comunidad en una hoguera. Todos aterrizan alrededor de ésta y forman un par de círculos, ambos centrados sobre la hoguera. En el círculo interior los niños de la comunidad son guiados por algunos varones adultos, quienes les enseñan a volar. En el círculo exterior los hombres animan la ceremonia con instrumentos musicales y las mujeres de la comunidad sacan algunas herramientas y decoran varios frutos del mismo tipo que ARA ha estado trabajando en su casa. ----50 s Total 3:50 s


Al llegar, ARA se queda mirando las llamas de la hoguera con su mirada pérdida en el infinito, cuando de repente un grupo enérgico de niños se acerca a ella. Uno de ellos se le acerca y le extiende su mano, invitándola a volar. ARA , quien queda algo intimidada por el ofrecimiento, esquiva su mirada y sale hacia su derecha con paso acelerado; sigue caminando sin percatarse de su camino, cuando se topa con ALIKA, la maestra de la comunidad, quien está sentada observando muy concentrada un misterioso recipiente de agua entre sus piernas. ALIKA levanta la mirada y ve a ARA; con su mano la invita a acercarse. ARA se sienta al frente y en silencio observa a los ojos a su maestra; ella le responde con una mirada hacia el recipiente de agua, y ARA sigue la indicación: mira hacia abajo y observa con detenimiento el agua. En ese momento la música de la hoguera se vuelve difusa y retumba como un largo eco, y el agua cobra un movimiento circular acelerado, entonces del agua turbia se proyecta una imagen: (Subjetiva )“Volando en las alturas a gran velocidad, Ara se mira los pies y las manos y ve a SAI al lado de ella sonriéndole y guiándola; Ambos llevan en sus manos las ofrendas que han culminado en la ceremonia de la hoguera; Vuelan con un gran grupo de viajeros, hasta aterrizar en la cima de un monte rocoso bastante alejado del pueblo; en el centro de la cima hay un gran hoyo del cual emana una luz que ilumina bastante la montaña. Todos hacen una fila en torno al hoyo y entregan sus ofrendas. En ese momento el sol sale.” ----60 s Total 4:50 s

De repente, la música para repentinamente: Los instrumentos se detienen y se escucha a las personas de la hoguera apresurándose a salir de allí, todos tomando impulso y extendiendo sus alas; En ese momento, ARA se vuelve en sí, y deja de ver la visión. Ahora observa que aquél numeroso grupo de su comunidad se está elevando hacia las alturas poco a poco. Entonces, con decisión toma un fuerte impulso corriendo y salta, tratando de volar con algunos forzados movimientos de sus alas; SAI quien ya está comenzando a tomar vuelo, voltea a mirar, y en seguida intenta tomarla de sus manos para ayudarla a subir. Ella apenas las alcanza a rozar un poco, pero no logra sujetarlas y termina cayendo entre un sector lleno de ramas; SAI se dispone a volver por ella, pero cuando empieza a descender, uno de sus superiores lo llama iracundo y todos los demás lo miran con afán. Presionado por los demás, SAI vuelve a su camino. ARA se queda entre las ramas observando al grupo sin decir nada ni moverse. CAPÍTULO IV (Dar a conocer cómo toda la situación de Ara la afecta emocionalmente, mostrando esto por medio de su rienda suelta de los sentimientos en el momento en que destruye todo. También, dar a conocer cómo desde hace tiempos ella ya ha estado planeando soluciones técnicas para su problema con la construcción de unas alas postizas)

Al llegar a su casa cerrando la puerta con un golpe seco, empieza a romper todo cuanto se encuentra: tumba al suelo y con decisión ambas esculturas vegetales que se encuentran en la entrada; bota la mesa ubicada en el cuarto principal cogiéndola de uno


de sus bordes y lanzándola (razón por la cual ésta da un bote en el aire y cae), quiebra varios objetos frágiles que están en las diversas cenefas del altar de su sala, destroza algunos ramos de flores que le ha regalado Sai; y Cuando ve sobre su cama el fruto que ella ha estado decorando se dirige a éste, lo toma con ambas manos y lo tira al piso rompiéndolo completamente en pedacitos. Luego, se detiene por un momento en el centro de la sala, y continuando con su ataque de furia, agarra sus alas e intenta quitárselas una por una, mas sin embargo éstas solo se estiran un poquito y siguen tan aferradas a su espalda que su fuerza no le permite arrancarlas; entonces ella se cansa, y con su respiración bastante agitada decide parar y se tiende sobre el suelo. Estando en el suelo, y ahora con un rostro amargo, comienza a golpearlo en un principio con puños fuertes y continuos., pero en seguida su ritmo decrece y los golpes se vuelven suaves. Finalmente da un golpecito al suelo, y en ese momento, del muro principal de la sala cae el altar con un golpe sorpresivo. Muchos de los objetos del altar se quiebran, y ARA queda algo asustada. Entonces, de la parte trasera del altar, que siempre ha estado pegada al muro, sale un par de viejos papeles enrollados que se encuentran en mal estado; éstos ruedan un poco por el suelo, y la expresión de ARA se torna inconscientemente en un rostro de curiosidad incrédula: ella se queda observándolos como si no creyera lo que ve ante sus ojos. (Gradualmente se hace de día) ----40 s Total 5:30 s Cuidadosamente los despliega, y recorre los planos con su mirada: son dibujos que ella misma hizo hace varios años en los cuales hay diseños para un sistema de vuelo personalizado. ----25 s Total 5:55 s CAPÍTULO VI (Revelar el carácter consagrado de Ara en el modo como ella se consuma en la ejecución de sus nuevas alas, aún teniendo q sacrificar el contacto con la diversión que hay afuera entre la gente del pueblo. Al final del capítulo, despertar un detonante: el presagio de que algo terrible está por suceder en su comunidad)

ARA, con los pergaminos ya enrollados y portándolos en su mano derecha, se dirige apresurada al muro en el que se encontraba el altar colgado; al lado, se encuentra una guardilla instalada en el suelo, que comunica con un pequeño cuarto de San Alejo. Ella toma un bastón colgado en el muro y llama a la luciérnaga que siempre ilumina su casa: hace un silbido suave y melodioso y extiende un ademán con su mano para que la luciérnaga baje desde el centro del techo donde siempre reposa. Ésta apenas escucha el silbido se espabila y vuela rápido hasta la punta del bastón.


ARA, con bastón y luciérnaga en mano, baja por varios peldaños de una escalera; aquél tramo es oscuro y estrecho. Apenas llega al piso inferior clava el bastón en el suelo, con lo cual ilumina un pequeño cuarto que está lleno de viejas pertenencias. Todos sus muros están atiborrados de estantes que cargan objetos empolvados de todo tipo: varias plantas deshidratas, extractos vegetales en polvo, macerados sobre recipientes con morteros de madera, algunos líquidos y toda suerte objetos por el estilo. En seguida dirige su mirada hacia una montaña de telas y tejidos variados; toma con fuerza las telas y las arroja hacia atrás una por una, desenterrando los objetos que están debajo; entonces, ve ante sus ojos unos viejos modelos de alas construidos con diversos materiales. La gran mayoría están quebrados y rasgados, y los diseños cambian bastante uno del otro. Hay alas plegables a través de un sistema de articulaciones parecido al de las sombrillas, hay alas hechas a base de plantas grandes y hay otras hechas con minuciosos tejidos vegetales. Finalmente, en el fondo encuentra un ejemplar mucho más sofisticado, y se alegra de solo verlo. Éste, también se encuentra bastante maltratado. Ara extiende el modelo en el suelo y se acerca a los estantes para tomar algunos materiales.

----35 s Total 6:30 s Tilt up en corte transversal de la casa (los muros se ven como en rayos x)

Cuarto de San Alejo – Sala -Se hace de noche

El tiempo transcurre y ahora ella está en la sala haciendo mejoras a los planos viejos. Desde la ventana se nota que está comenzando a anochecer. Con una tiza hecha de minerales blancos tacha algunos detalles del viejo modelo y a su lado dibuja nuevas propuestas de diseño. Entonces, toma varios materiales que ya ha dispuesto a su alrededor en el suelo: con varios trozos de madera flexible y unas cuantas raíces finas construye un armatoste arqueado que se asemeja tremendamente a la forma de sus alas. Luego sitúa algunas ramificaciones intermedias para dar cuerpo a la estructura con la ayuda de trozos de madera más delgados y firmes. En esta operación ARA procura moverse con cuidado y lentitud, coge de cada extremo los trozos delgados y los sitúa sobre el armazón. Cuando ve que algunos trozos son más largos de lo esperado toma una cuchilla hecha de piedra tallada y poco a poco corta los trozos a la medida. Mientras trabaja concentrada, afuera de su casa en el centro del pueblo comienza una gran fanfarria, de la cual participan todas las personas. Con una música similar a la de la hoguera, la gente baila alegre y desenfrenada. ARA nota el sonido de afuera y se emociona al escucharlo, pero en seguida devuelve su atención al trabajo que se encuentra efectuando y resignada sigue la operación.

Pasado un poco más el tiempo, mientras la música continúa ella está concretando los últimos detalles de su nuevo modelo, el cual ya se ve más adelantado. Desde la ventana se nota que ya ha anochecido totalmente. ARA está conectando un sistema de cuerdas a las articulaciones de las alas, aprieta unos nudos fuertemente a las articulaciones de las alas, y extiende algunas tiras entre el eje de rotación del ala y sus diversas ramificaciones


en la periferia. En ese momento la música para; los habitantes están partiendo por los aires de nuevo, y ARA observa desde su ventana con algo de frustración. Después de varias horas ARA logra terminar el modelo, comprobando con satisfacción que el sistema de cuerdas funciona: jala un par de cuerdas que cuelgan desde la cara frontal, y las alas se extienden espléndidamente. Luego jala otro par de cuerdas auxiliares, las cuales se retraen, y el modelo aletea a medida que ella repite el movimiento. Luego acopla este sistema a una prenda similar a un pantalón, de manera que la persona que se ponga el modelo pueda controlar el aleteo con el movimiento de sus piernas. Su cara de inmensa alegría al ver que funciona todo perfectamente, se interrumpe por un bostezo involuntario, y luego sus ojos demuestran un gran cansancio. ARA se acerca a la ventana y mira al cielo; los pajarillos comienzan a volar de nuevo en lo alto y a cantar indicando que ya debería amanecer; ARA se sorprende muy extrañada. Con paso acelerado se dirige a su puerta, se queda de pie por un momento mirando hacia el pueblo con un semblante de duda; luego mira hacia el horizonte con los ojos bien abiertos esperando alguna señal: el grupo de viajeros no ha llegado después de mucho tiempo; entonces se devuelve al cuarto donde están las flores que SAI siempre le regala y se da cuenta que absolutamente todas se han marchitado de repente.

CAPÍTULO VII (Presentar una nueva oportunidad para que la protagonista haga realidad su sueño de volar, pero finalmente acabar con su esperanza)

En ese instante, a ARA se le viene una idea a la cabeza; en medio de su preocupación reacciona, y toma de un manotazo el modelo terminado. Ella lo ve con cierta duda, por un instante, pero en seguida con determinación se lo ajusta sobre su propio cuerpo: cubre sus alas naturales con las alas postizas, y ajusta varios cinturones que salen del modelo a su pecho y su cintura; también se pone la prenda que parece un pantalón y asegura algunas cuerdas de éste. Entonces, corre como nunca, desde la sala hacia hasta algunos metros más allá de la entrada, a lo largo del camino que hay en frente, y luego de tomar un contundente impulso salta antes de llegar a una bajada. Ya en el aire tira de un par de cuerdas a la altura de su esternón y se expanden las alas. En un principio, su cuerpo va cayendo hacia el suelo, pero al comenzar a agitar sus piernas con un movimiento parecido al de los nadadores las alas se agitan, y ella comienza a tomar altura. Sus movimientos al principio son algo forzados, y el aleteo no tiene un ritmo constante; pero ella alcanza a llegar a la altura media de un árbol que no está lejos, sosteniéndose en seguida de una rama delgada de la cual se alcanza a agarrar. Entonces, el miedo comienza a invadirla: con cara de inseguridad echa un vistazo hacia abajo, y nota que ya está en una altura bastante imponente. ARA cierra sus ojos y se induce a la calma por medio de una profunda respiración, entonces de nuevo mira hacia el cielo y tomando valor salta de nuevo en dirección a su


destino. Vuelve a pedalear con sus piernas, y las alas se agitan, aún algo inestables, pero ella logra equilibrarse y mantener un vuelo homogéneo que va incrementando su altura.

Así, logra alcanzar por primera vez una altura superior a la de los árboles sobre los cuales se cimenta el pueblo, hasta que sale al campo despejado. Alcanza a divisar un río que divide todo el terreno, y más allá ve el mismo monte que vio cuando ALIKA le enseñó su visión; sorprendida de que en realidad esté volando y ya se encuentre a semejante distancia de su pueblo sonríe viendo hacia todos lados. En ese momento una ventisca llega abruptamente y la empuja haciéndole perder el ritmo del aleteo; ella en seguida intenta estabilizarse, haciendo un contrapeso con su postura inclinada contra la corriente de viento, y vuelve a pedalear con gran esfuerzo. Aunque logra recuperar el vuelo un poco, la ventisca vuelve más fuerte, y sus manos se sueltan de las cuerdas. Entonces, las alas se quiebran hacia arriba, como un paraguas cuando es invertido por acción del viento, y ARA termina cayendo desde las alturas. En su trayecto hacia el suelo, cae sobre un sector de árboles y se choca con todo a su alrededor: ARA se desmaya y pierde el control totalmente; su cuerpo rebota entre unas y otras ramas hasta que cae al suelo en absoluta inercia. ---1:30 s Total 8:00 s Fade a negro

ARA abre los ojos, aún es de noche. En un principio no recupera la total conciencia. Está otra vez en su casa recostada sobre su cama, mira hacia todos los lados moviendo solo sus ojos; mira sus manos y se toca con ellas la cara. Sonríe pues piensa que su aventura ha sido un sueño. Entonces, trata de levantarse de la cama y un dolor terrible la aparece en todo su cuerpo. Ella voltea a mirar a su espalda y ve que tiene su ala izquierda totalmente rasgada, y que también ha perdido por completo su ala derecha. ---30 s Total 8:30 s

FIN


Ara 01