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k c o R l e d y e R l a o t n u j s a r u t n e v A | RUTA 66

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ste año Elvis Presley habría cumplido 80 primaveras y no es ningún secreto que su vida fue una montaña rusa llena de éxitos, glamour, amores célebres e incontables pesadillas. Además, todo lo que hacía era carne de cañón para la prensa de la época, que buscaba cualquier escándalo para publicarlo en portada y así ganar audiencia. Solo sus amigos más íntimos conocían los secretos que sucedían en Graceland y uno de esos privilegiados fue George Klein, un famoso locutor de radio y presentador de televisión que conoció a Elvis en 1948, cuando ambos estudiaban en el mismo instituto de Memphis y se volvieron inseparables. Por este motivo, cuando ese joven que trabajaba de camionero se convirtió en el Rey del Rock, no dudó en llevarse a su fiel compañero de gira por América, lo animó a participar en sus célebres películas e incluso aceptó ser el padrino de su boda. Más allá del mito salvaje de la Memphis Mafia, realmente compartieron una auténtica amistad que duró hasta la muerte del cantante en 1977 y dio lugar a un libro de memorias titulado Elvis: My Best Man, que ha sido un éxito de ventas con críticas entusiastas. Aprovechando un viaje al Profundo Sur de los Estados Unidos, tuvimos la oportunidad de encontrarnos con George Klein y conocer sus andanzas en el olimpo del rock junto a su inseparable amigo, con una colección de fotos exclusivas de su álbum personal. Le propongo viajar en el tiempo para que nos cuente cómo conoció a Elvis Presley en aquel Memphis mítico de finales de los años cuarenta tan marcado por el blues… Nos hicimos buenos amigos en 1948, cuando íbamos juntos al Humes High School. Entonces éramos pobres, nuestras familias tenían muy pocos ingresos y vivíamos en barrios de clase obrera. Todos los chavales soñábamos en comprarnos un coche, pero debíamos conformarnos con ir al colegio en tejanos azules y estar agradecidos a nuestras madres por llevar la ropa limpia. Aunque Elvis no se sentía avergonzado por sus orígenes humildes y venía a clase con una chaqueta deportiva con el cuello subido y unos pantalones negros con una línea blanca en los laterales, además de sus enormes patillas. Era un rebelde y quería

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destacar. Recuerdo que me nombraron presidente de nuestra clase y pronuncié el discurso de graduación en 1953… en aquellos días él llevaba el pelo más largo que los Beatles en 1964. Supongo que la pregunta que mucha gente le hace es ¿dónde encontró Elvis la inspiración para empezar su carrera como cantante de rock’n’roll? Estaba muy influido por artistas afroamericanos como The Drifters, The Clovers y The Platters, aunque también le gustaba mucho James Brown y su favorito era Jackie Wilson. Supongo que has visto fotos de aquella época, donde esos cantantes aparecían en el escenario con trajes de colores muy elegantes y Elvis admiraba su manera de vestir. No debemos olvidar que él también fue un intérprete que marcó tendencia con la ropa y en sus primeras giras con Sun Records decidió que no quería llevar un sombrero de cowboy como los cantantes de country, sino que iría a la tienda de Lansky Brothers en Beale Street que tantas veces había visto de niño. Piensa que allí se vestían B.B. King, Bo Diddley o Chuck Berry, y entonces Elvis apareció con un traje negro, una camisa rosa y una corbata oscura, algo nunca visto. ¿Le sorprendió que en tan poco tiempo pasara de conducir una furgoneta para la Crown Electric a convertirse en la mayor estrella de la música? Al principio no me lo esperaba, pero cuando grabó el tercer o el cuarto single ya sabía que estaba destinado a la fama. Ten en cuenta que llegó a Sun Records conduciendo una furgoneta de la compañía eléctrica y pagó cuatro dólares para grabar sus primeros temas. Entonces la recepcionista le preguntó a quién quería parecerse y él le respondió que a nadie. Ese era su secreto y le encantaba ser un rebelde. Una vez le pregunté si creía que sus grandes rivales eran Frank Young, Hank Show y ese tipo de cantantes, pero él me dijo: “No, mi competidor es Bill Haley y pronto lo desbancaré”. En seis meses ya era más popular que él y Haley no logró ningún éxito más allá de «Rock around the Clock», porque no tenía ni el carisma ni el estilo de Elvis. Debes tener en cuenta que no solamente era muy atractivo, sino que también ofrecía conciertos electrizantes y destacaba por su voz. A lo largo de su carrera, Elvis interpretó cinco géneros musicales: rock’n’roll, pop, country, rhythm and blues y gospel,

ganando en este último sus tres únicos Grammy competitivos. Entonces usted se convirtió en un locutor de radio muy respetado y acompañó a Elvis en sus giras y en los rodajes de las películas. ¿Qué recuerda de aquellas experiencias? A pesar de que tuve bastante éxito como disc-jockey, hubo un tiempo en el que me quedé sin trabajo y Elvis me contrató para viajar con él durante un año, justo antes de que lo reclutaran para el servicio militar. Entonces aparecí como extra en ocho de sus películas, entre ellas Jailhouse Rock. Después me ofrecieron presentar un programa de televisión por el que pasaron las grandes estrellas de Stax y de Sun. Cuando Elvis dejó de hacer películas y volvió a salir de gira, me uní otra vez a su séquito y tenía carta blanca para hacer lo que quisiera. Era un sueño hecho realidad porque yo trabajaba en televisión, estaba de viaje con la mayor estrella del mundo y tenía acceso a grandes artistas para hacerles entrevistas y fotos. Realmente eso me abrieron muchas puertas. Elvis era un tipo fabuloso. Siempre se ha dicho que Elvis era muy leal con sus amigos cercanos… Elvis me regaló dos Cadillacs y me pagó dos operaciones. Siempre hacía muchas cosas por sus amigos y si le preguntabas qué podías hacer tú para compensarle, te respondía: “Simplemente dame tu lealtad”. Eso era lo único que quería de nosotros. Entonces había seis tipos muy cercanos a él, entre los que destacaban Jerry Schilling, Joe Esposito, Charlie Hodge y un servidor, aunque solamente Elvis podía decir quien era su mejor amigo. Cuando se casó con Priscilla en 1967 delante de catorce personas, yo fui uno de los padrinos. Después él me devolvió el favor siendo el padrino de mi boda. ¿Cuánto hay de cierto en el rumor de que Elvis se encontró con los Beatles a escondidas en un hotel e improvisaron una jam session conjuntamente? Los Beatles lo visitaron en Beverly Hills y no en Graceland como se ha dicho, pero Elvis sí que me comentó que habían improvisado algo juntos. La cosa se puso emocionante, así que Paul McCartney cogió un bajo y empezó a tocar. Entonces John cogió una guitarra y Elvis se puso a cantar con ellos. Según lo que me contó, la sesión duró unos veinte minutos y, lamentablemente, no existe ninguna grabación ni filmación. También recuerdo que una vez estábamos los dos en Graceland y recibió una llamada telefónica de John y Paul. Años después Ringo fue a su mansión, pero no sabría decírtelo sobre Paul. ¿Cree que el hecho de ser el cantante

Elvis, George y Harley: dos inseparables amigos que ni la fama del ídolo logró distanciar RUTA 66 | 04-15 | 43


GEORGE KLEIN | RUTA 66

más famoso del mundo también lo llevó a tener enemigos dentro de la industria del espectáculo? Entonces nos gustaban los actores rebeldes del Actors Studio como James Dean, Marlon Brando y Paul Newman. Pero recuerdo que en una entrevista para la revista Playboy, Brando dijo que Elvis era el artista más sobrevalorado y con menos talento de Hollywood. Al principio no entendí por qué alguien tan respetado como él se metía con Elvis, aunque después lo descubrí. Resulta que ambos salían con la misma chica, Debbie Minardos. Cuando ella venía con nosotros, le

cantando rock’n’roll como en los años cincuenta y principios de los sesenta y funcionó perfectamente. Era como si se hubiera aceptado de nuevo a sí mismo. El problema fue que retomó su carrera discográfica, pero únicamente le ofrecían canciones horrorosas porque su manager, el Coronel Parker, pedía el 50% de los derechos de autor. Los grandes compositores no estaban dispuestos a ceder aquella gran suma de dinero y eso hacía que Elvis solo recibiera caras B. Yo saqué este tema durante una cena en Graceland con su manager y demás gente cercana porque sabía que artistas como Neil Dia-

Miscelánea de instantáneas del álbum personal de Klein, incluyendo a Elvis de padrino en su boda

Admiraba de Elvis que nunca criticaba a otros artistas. Si le gustaban, lo compartía con todos, y si no le gustaban, entonces no decía nada. No prestaba atención a los Rolling Stones, pero le encantaban los Beatles y decía que eran unos compositores maravillosos preguntábamos por Brando, y cuando se iba con él, Brando le preguntaba por Elvis. Recuerdo que nos dijo cosas bastante extrañas sobre su manera de ser y creo que sus declaraciones fueron producto de los celos que sentía. Elvis era una gran estrella del rock’n’roll que quería hacer películas, pero realmente el único buen guión que recibió fue el de King Creole, que estaba pensado para James Dean. Sin embargo, él murió en un accidente de coche y modificaron el personaje, pasando de un boxeador a un cantante en Nueva Orleans. ¿Cómo vivió el regreso triunfal de Elvis a los escenarios en 1968, gracias a ese legendario programa de televisión emitido por la cadena NBC? En The ‘68 Comeback Special apareció 44 | 04-15 | RUTA 66

mond querían componer para Elvis. Entonces abrimos definitivamente la puerta y, una vez el Coronel Parker se apartó de en medio, empezaron a llegar buenas canciones como «Suspicious Minds», que vendió diez millones de singles, «In the Ghetto», «Don’t Cry Daddy» y «Kentucky Rain». La industria musical estaba cambiando y Elvis no se conformaba con repetir lo que los Beatles y los Rolling Stones estaban haciendo. Aprovechando que usted ha sacado el tema, ¿qué errores cree que cometió el Coronel Parker al gestionar la carrera de Elvis? No me malinterpretes… Elvis habría sido igualmente famoso sin su ayuda, pero el 85% de lo que hizo el Coronel fue correcto porque lo convirtió en una estre-

lla, ganaron mucho dinero y le hizo firmar contratos para películas. Elvis era muy leal y no quería romper con aquella persona que le había abierto todas las puertas. Nosotros intentamos convencer a Elvis para que actuara en Europa, pero el Coronel Parker me dijo: “Allí las salas de conciertos no son tan grandes y como Elvis va acompañado de un enorme séquito, de una orquesta y de varias coristas, el coste sería prohibitivo”. Detrás de aquella versión oficial se escondía otra verdad: él no tenía la nacionalidad norteamericana porque vino de manera ilegal desde Holanda. Era una situación muy rara porque había servido en el ejercito americano y podía pedir que le arreglaran los papeles, sin embargo, no quería revelar su verdadero nombre ni tener que desvelar sus orígenes. Y aquí aparece otra falacia, porque él tenía un equipo de gente que llevaba a Elvis de gira y lo podrían haber acompañado a Europa. Así que la respuesta solo la tenía el Coronel. Puede que otro error fuera no apostar más por su faceta como actor en Hollywood después de su célebre regreso… Tienes razón. El Coronel Parker no vio las posibilidades a largo plazo y solo se preocupaba por el dinero que entraba en ese momento. Nunca se preocupó por conseguir guiones decentes, ni exigió buenos actores para que acompañaran a Elvis. Cuando Barbra Streisand le dijo que quería que actuara junto a ella en la nueva versión de Ha nacido una estrella, Elvis se ilusionó mucho. No había actuado en seis años y creía que sería una buena manera de volver al mundo del

parto con él porque Deep Purple y todas esas bandas siempre iban colocadas cuando hacían su música y no han aguantado bien el paso del tiempo. Supongo que muchos intérpretes de aquella época se desvanecieron y únicamente permanecieron los que tenían más talento, como Tom Jones, Elton John y Eric Clapton. A mí me gustan los Rolling Stones, aunque una vez discutí con Brian Jones porque fue muy arrogante y no quería aparecer en mi programa de televisión. Pero con Keith Richards me llevo muy bien. ¿Qué recuerdos tiene de los últimos días de vida de Elvis, cuando los acontecimientos se precipitaron y resultan tan poco exactos en las biografías oficiales? Estuve en contacto con él hasta el último momento y nos vimos tres o cuatro días antes de que fuera a embarcarse en aquella gira que nunca sucedió. Elvis había estado enfermo varias veces en los últimos meses y la famosa adicción que tanto se ha comentado era una dependencia a medicamentos prescritos. Se ponía enfermo, ingresaba en el hospital, salía al cabo de unos días y volvía a recaer. Cuando me dijeron que había fallecido, no me lo creí porque justo había estado en el hospital la semana antes y se encontraba bien. Fue un shock enorme descubrir que era cierto y yo fui uno de los que llevó el féretro en su entierro. ¿Cree que su familia y su círculo de amigos podrían haber hecho algo más para ayudarlo en aquellos momentos de crisis personal? Es una buena pregunta. Con la perspectiva de los 38 años que han pasado desde que falleció, creo que seguramente podríamos haber hecho algo. Pero en aquellos días aún no había grandes centros de desintoxicación en Norteamérica para mandar a las estrellas y que las limpiaran de todo. Él me dijo que no quería hacer nada vergonzoso y me aseguró que podía perder peso y volver a estar en forma como antes. Sí que contemplaron la posibilidad de llevar a Elvis a la Duke University porque tenía unas instalaciones médicas fabulosas y habitualmente trataban a famosos, sin embargo, él no quiso ir. Entonces pensaron en darle unos sedantes, meterlo en su avión privado y llevarlo hasta allí, pero al final no se atrevieron. Usted fue el encargado de pronunciar el discurso en la primera ceremonia del Rock and Roll Hall of Fame que se celebró en 1986, cuando aceptaron a Elvis Presley de manera póstuma… Priscilla y su familia me pidieron que aceptara el premio y que pronunciara el discurso en su nombre porque era la primera edición del Rock and Roll Hall of Fame, en la que también se homenajeaba a Bo Diddley, Sam Cooke, Fats Domino, James Brown, Jerry Lee Lewis, Chuck Berry, Buddy Holly y los Everly Brothers. Esa noche acabé saliendo de fiesta por Nueva York con Jerry Lee Lewis, Keith Richards y Ronnie Wood, que es un tipo fantástico. ¿Qué encontrarán los seguidores del Rey del Rock en las páginas de su exitoso libro de memorias? Al principio no quería escribirlo porque ya hay demasiados libros sobre Elvis,

Bienvenidos a Tupelo Toda historia tiene un inicio y la de Elvis empezó en 1935 en Tupelo, un pequeño pueblo del estado de Mississippi que vivía bajo la sombra alargada del blues, de los campos de algodón y de la segregación racial. “Su familia era pobre y su padre nunca estaba en casa”, recuerda Sam Bell, su gran amigo afroamericano de la infancia. “Entonces no tenían gran cosa, pero eran muy religiosos e iban mucho a la iglesia”. A pesar de la miseria que había a su alrededor, el joven Elvis disfrutaba jugando en la calle con sus compañeros de colegio, adoraba las hamburguesas del Johnnie’s Drive-In y, de vez en cuando, iba al cine a ver una película del oeste. “Los cines estaban segregados, así que los negros íbamos al piso de arriba y la primera planta estaba reservada para los blancos”, recuerda Bell con voz seria. “Pero, una vez dentro, Elvis siempre subía a ver la película con nosotros”. Igual que los personajes de las novelas de Mark Twain, Elvis era un espíritu rebelde que no hacía caso a quienes le decían cómo debía comportarse. Cuando su madre lo mandaba a comprar pan y leche, él corría hasta la tienda que había frente a la iglesia y se sentaba en el porche para escuchar los ecos del gospel que llegaban a la calle. Tanto aquella música como el blues le fascinaban, por eso su madre no dudó en comprarle su primera guitarra en una tienda llamada Hardware Co. El instrumento tan sólo le costó 7,50 dólares y hay quienes dicen que en ese preciso instante empezó a forjarse su leyenda, aunque entonces nadie habría apostado que aquel joven blanco y pobre se convertiría en el Rey del Rock. ←

pero entonces los editores me hicieron ver que yo tenía unas historias que nadie más podía contar porque nos conocimos en el instituto y siempre estuvimos juntos. Solamente hay otro tipo que estuvo con él desde el principio y es el actor Red West, que también ha escrito un libro. Era una buena oportunidad para contar mis recuerdos y me dejaron añadir anécdotas de mi carrera profesional. Yo fui el primer presentador que entrevistó a James Brown en un canal de televisión del Sur porque hasta ese momento no dejaban salir a artistas negros por el tema de la segregación racial. Después vino Otis Redding y mi programa fue muy innovador. Además, cuento cómo hice que Elvis conociera a James Brown, Jackie Wilson y Roy Hamilton. Para terminar la entrevista, ¿se atrevería a imaginar cómo habría sido la carrera de Elvis si no hubiera fallecido en 1977? Probablemente habría hecho las cosas como Frank Sinatra y Dean Martin, que se calmaron y bajaron el ritmo de las giras. Seguramente habría actuado en Europa, Japón y Australia. Habría regresado a Hollywood, aunque no como actor, sino produciendo sus propias películas como Clint Eastwood y Barbra Streisand. Estoy convencido de que también se habría involucrado en el mundo empresarial porque, poco antes de morir, me había pedido que le ayudara a buscar negocios donde invertir. Quería tener su propia emisora de radio, comprar su propio canal de televisión por cable y abrir una academia de karate. Supongo que habría diversificado sus actividades, más allá de ser un artista famoso. ! RUTA 66 | 04-15 | 45

Estatua del joven Elvis en Tupelo

cine. Recuerdo que leyó el guión y le dijo a Barbra que hablara con su manager. Gran error por su parte. El Coronel Parker se puso exigente y dijo: “Queremos un millón de dólares por avanzado, el 50% de los derechos de la película, la misma posición en los títulos de crédito y exigimos un gran director”. Ella le dijo que no podía ofrecerle todo eso porque también era una estrella. Así que se cerró en banda y dijo que Elvis no participaría. Otro error por parte del Coronel porque esa película habría lanzado a Elvis como estrella de cine y al final Kris Kristofferson fue quien interpretó el papel. Por curiosidad, ¿qué otras aficiones tenía Elvis además de la música y el cine? ¿Se sentía cómodo hablando sobre política y religión con sus amigos? Leía muchos libros de filosofía, de historia de la religión y de temas místicos, aunque era completamente autodidacta. Su afición por la lectura surgió en la época que hacía películas porque tenía mucho tiempo libre en el camerino entre escena y escena, mientras preparaban los decorados. Algunos actores jugaban a cartas y él leía. A su manera también era muy religioso y podía citar cualquier pasaje de la Biblia porque se la sabía entera. No obstante, era respetuoso con todas las creencias y, cuando murió, llevaba la cadena judía en el cuello junto a la cruz cristiana. Por lo que se refiere a política, no creo que Elvis fuera a votar jamás porque habría sido muy complicado hacerlo tranquilamente debido a su fama. No era ni republicano ni demócrata, simplemente apoyaba al político que más le convencía en cada momento. Le gustaban John Kennedy, Richard Nixon, a quien visitó en la Casa Blanca, y también Jimmy Carter. Recuerdo una vez que estaba enfermo en el hospital y Nixon lo telefoneó para saber cómo se encontraba. Otra vez estábamos en Graceland y Carter también lo llamó. Personalmente, siempre me ha fascinado su devoción por las artes marciales… Descubrió el karate en el servicio militar y se convirtió en su deporte favorito. Realmente, Elvis fue la primera estrella de cine en introducir el karate en sus películas, mucho antes de que llegaran Bruce Lee y otros actores. Si te fijas bien, en el western Flaming Star ya hace movimientos de karate en alguna escena. Su gran tarea de promoción de ese deporte hizo que la Asociación Nacional lo premiara con un cinturón cada año y así llegó al octavo dan, aunque en conocimientos de lucha solamente alcanzó el cuarto dan. ¿Le comentó alguna vez qué opinaba sobre el rock de los años setenta y los cantantes que triunfaban en aquella década? Una cosa que admiraba de Elvis era que nunca criticaba a otros artistas. Si le gustaban, lo compartía con todos, y si no le gustaban, entonces no decía nada y solo te lo comentaba en privado. No prestaba demasiada atención a los Rolling Stones, pero le encantaban las canciones de los Beatles y decía que eran unos compositores maravillosos. Tampoco se sentía atraído por el heavy metal, cosa que com-


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más famoso del mundo también lo llevó a tener enemigos dentro de la industria del espectáculo? Entonces nos gustaban los actores rebeldes del Actors Studio como James Dean, Marlon Brando y Paul Newman. Pero recuerdo que en una entrevista para la revista Playboy, Brando dijo que Elvis era el artista más sobrevalorado y con menos talento de Hollywood. Al principio no entendí por qué alguien tan respetado como él se metía con Elvis, aunque después lo descubrí. Resulta que ambos salían con la misma chica, Debbie Minardos. Cuando ella venía con nosotros, le

cantando rock’n’roll como en los años cincuenta y principios de los sesenta y funcionó perfectamente. Era como si se hubiera aceptado de nuevo a sí mismo. El problema fue que retomó su carrera discográfica, pero únicamente le ofrecían canciones horrorosas porque su manager, el Coronel Parker, pedía el 50% de los derechos de autor. Los grandes compositores no estaban dispuestos a ceder aquella gran suma de dinero y eso hacía que Elvis solo recibiera caras B. Yo saqué este tema durante una cena en Graceland con su manager y demás gente cercana porque sabía que artistas como Neil Dia-

Miscelánea de instantáneas del álbum personal de Klein, incluyendo a Elvis de padrino en su boda

Admiraba de Elvis que nunca criticaba a otros artistas. Si le gustaban, lo compartía con todos, y si no le gustaban, entonces no decía nada. No prestaba atención a los Rolling Stones, pero le encantaban los Beatles y decía que eran unos compositores maravillosos preguntábamos por Brando, y cuando se iba con él, Brando le preguntaba por Elvis. Recuerdo que nos dijo cosas bastante extrañas sobre su manera de ser y creo que sus declaraciones fueron producto de los celos que sentía. Elvis era una gran estrella del rock’n’roll que quería hacer películas, pero realmente el único buen guión que recibió fue el de King Creole, que estaba pensado para James Dean. Sin embargo, él murió en un accidente de coche y modificaron el personaje, pasando de un boxeador a un cantante en Nueva Orleans. ¿Cómo vivió el regreso triunfal de Elvis a los escenarios en 1968, gracias a ese legendario programa de televisión emitido por la cadena NBC? En The ‘68 Comeback Special apareció 44 | 04-15 | RUTA 66

mond querían componer para Elvis. Entonces abrimos definitivamente la puerta y, una vez el Coronel Parker se apartó de en medio, empezaron a llegar buenas canciones como «Suspicious Minds», que vendió diez millones de singles, «In the Ghetto», «Don’t Cry Daddy» y «Kentucky Rain». La industria musical estaba cambiando y Elvis no se conformaba con repetir lo que los Beatles y los Rolling Stones estaban haciendo. Aprovechando que usted ha sacado el tema, ¿qué errores cree que cometió el Coronel Parker al gestionar la carrera de Elvis? No me malinterpretes… Elvis habría sido igualmente famoso sin su ayuda, pero el 85% de lo que hizo el Coronel fue correcto porque lo convirtió en una estre-

lla, ganaron mucho dinero y le hizo firmar contratos para películas. Elvis era muy leal y no quería romper con aquella persona que le había abierto todas las puertas. Nosotros intentamos convencer a Elvis para que actuara en Europa, pero el Coronel Parker me dijo: “Allí las salas de conciertos no son tan grandes y como Elvis va acompañado de un enorme séquito, de una orquesta y de varias coristas, el coste sería prohibitivo”. Detrás de aquella versión oficial se escondía otra verdad: él no tenía la nacionalidad norteamericana porque vino de manera ilegal desde Holanda. Era una situación muy rara porque había servido en el ejercito americano y podía pedir que le arreglaran los papeles, sin embargo, no quería revelar su verdadero nombre ni tener que desvelar sus orígenes. Y aquí aparece otra falacia, porque él tenía un equipo de gente que llevaba a Elvis de gira y lo podrían haber acompañado a Europa. Así que la respuesta solo la tenía el Coronel. Puede que otro error fuera no apostar más por su faceta como actor en Hollywood después de su célebre regreso… Tienes razón. El Coronel Parker no vio las posibilidades a largo plazo y solo se preocupaba por el dinero que entraba en ese momento. Nunca se preocupó por conseguir guiones decentes, ni exigió buenos actores para que acompañaran a Elvis. Cuando Barbra Streisand le dijo que quería que actuara junto a ella en la nueva versión de Ha nacido una estrella, Elvis se ilusionó mucho. No había actuado en seis años y creía que sería una buena manera de volver al mundo del

parto con él porque Deep Purple y todas esas bandas siempre iban colocadas cuando hacían su música y no han aguantado bien el paso del tiempo. Supongo que muchos intérpretes de aquella época se desvanecieron y únicamente permanecieron los que tenían más talento, como Tom Jones, Elton John y Eric Clapton. A mí me gustan los Rolling Stones, aunque una vez discutí con Brian Jones porque fue muy arrogante y no quería aparecer en mi programa de televisión. Pero con Keith Richards me llevo muy bien. ¿Qué recuerdos tiene de los últimos días de vida de Elvis, cuando los acontecimientos se precipitaron y resultan tan poco exactos en las biografías oficiales? Estuve en contacto con él hasta el último momento y nos vimos tres o cuatro días antes de que fuera a embarcarse en aquella gira que nunca sucedió. Elvis había estado enfermo varias veces en los últimos meses y la famosa adicción que tanto se ha comentado era una dependencia a medicamentos prescritos. Se ponía enfermo, ingresaba en el hospital, salía al cabo de unos días y volvía a recaer. Cuando me dijeron que había fallecido, no me lo creí porque justo había estado en el hospital la semana antes y se encontraba bien. Fue un shock enorme descubrir que era cierto y yo fui uno de los que llevó el féretro en su entierro. ¿Cree que su familia y su círculo de amigos podrían haber hecho algo más para ayudarlo en aquellos momentos de crisis personal? Es una buena pregunta. Con la perspectiva de los 38 años que han pasado desde que falleció, creo que seguramente podríamos haber hecho algo. Pero en aquellos días aún no había grandes centros de desintoxicación en Norteamérica para mandar a las estrellas y que las limpiaran de todo. Él me dijo que no quería hacer nada vergonzoso y me aseguró que podía perder peso y volver a estar en forma como antes. Sí que contemplaron la posibilidad de llevar a Elvis a la Duke University porque tenía unas instalaciones médicas fabulosas y habitualmente trataban a famosos, sin embargo, él no quiso ir. Entonces pensaron en darle unos sedantes, meterlo en su avión privado y llevarlo hasta allí, pero al final no se atrevieron. Usted fue el encargado de pronunciar el discurso en la primera ceremonia del Rock and Roll Hall of Fame que se celebró en 1986, cuando aceptaron a Elvis Presley de manera póstuma… Priscilla y su familia me pidieron que aceptara el premio y que pronunciara el discurso en su nombre porque era la primera edición del Rock and Roll Hall of Fame, en la que también se homenajeaba a Bo Diddley, Sam Cooke, Fats Domino, James Brown, Jerry Lee Lewis, Chuck Berry, Buddy Holly y los Everly Brothers. Esa noche acabé saliendo de fiesta por Nueva York con Jerry Lee Lewis, Keith Richards y Ronnie Wood, que es un tipo fantástico. ¿Qué encontrarán los seguidores del Rey del Rock en las páginas de su exitoso libro de memorias? Al principio no quería escribirlo porque ya hay demasiados libros sobre Elvis,

Bienvenidos a Tupelo Toda historia tiene un inicio y la de Elvis empezó en 1935 en Tupelo, un pequeño pueblo del estado de Mississippi que vivía bajo la sombra alargada del blues, de los campos de algodón y de la segregación racial. “Su familia era pobre y su padre nunca estaba en casa”, recuerda Sam Bell, su gran amigo afroamericano de la infancia. “Entonces no tenían gran cosa, pero eran muy religiosos e iban mucho a la iglesia”. A pesar de la miseria que había a su alrededor, el joven Elvis disfrutaba jugando en la calle con sus compañeros de colegio, adoraba las hamburguesas del Johnnie’s Drive-In y, de vez en cuando, iba al cine a ver una película del oeste. “Los cines estaban segregados, así que los negros íbamos al piso de arriba y la primera planta estaba reservada para los blancos”, recuerda Bell con voz seria. “Pero, una vez dentro, Elvis siempre subía a ver la película con nosotros”. Igual que los personajes de las novelas de Mark Twain, Elvis era un espíritu rebelde que no hacía caso a quienes le decían cómo debía comportarse. Cuando su madre lo mandaba a comprar pan y leche, él corría hasta la tienda que había frente a la iglesia y se sentaba en el porche para escuchar los ecos del gospel que llegaban a la calle. Tanto aquella música como el blues le fascinaban, por eso su madre no dudó en comprarle su primera guitarra en una tienda llamada Hardware Co. El instrumento tan sólo le costó 7,50 dólares y hay quienes dicen que en ese preciso instante empezó a forjarse su leyenda, aunque entonces nadie habría apostado que aquel joven blanco y pobre se convertiría en el Rey del Rock. ←

pero entonces los editores me hicieron ver que yo tenía unas historias que nadie más podía contar porque nos conocimos en el instituto y siempre estuvimos juntos. Solamente hay otro tipo que estuvo con él desde el principio y es el actor Red West, que también ha escrito un libro. Era una buena oportunidad para contar mis recuerdos y me dejaron añadir anécdotas de mi carrera profesional. Yo fui el primer presentador que entrevistó a James Brown en un canal de televisión del Sur porque hasta ese momento no dejaban salir a artistas negros por el tema de la segregación racial. Después vino Otis Redding y mi programa fue muy innovador. Además, cuento cómo hice que Elvis conociera a James Brown, Jackie Wilson y Roy Hamilton. Para terminar la entrevista, ¿se atrevería a imaginar cómo habría sido la carrera de Elvis si no hubiera fallecido en 1977? Probablemente habría hecho las cosas como Frank Sinatra y Dean Martin, que se calmaron y bajaron el ritmo de las giras. Seguramente habría actuado en Europa, Japón y Australia. Habría regresado a Hollywood, aunque no como actor, sino produciendo sus propias películas como Clint Eastwood y Barbra Streisand. Estoy convencido de que también se habría involucrado en el mundo empresarial porque, poco antes de morir, me había pedido que le ayudara a buscar negocios donde invertir. Quería tener su propia emisora de radio, comprar su propio canal de televisión por cable y abrir una academia de karate. Supongo que habría diversificado sus actividades, más allá de ser un artista famoso. ! RUTA 66 | 04-15 | 45

Estatua del joven Elvis en Tupelo

cine. Recuerdo que leyó el guión y le dijo a Barbra que hablara con su manager. Gran error por su parte. El Coronel Parker se puso exigente y dijo: “Queremos un millón de dólares por avanzado, el 50% de los derechos de la película, la misma posición en los títulos de crédito y exigimos un gran director”. Ella le dijo que no podía ofrecerle todo eso porque también era una estrella. Así que se cerró en banda y dijo que Elvis no participaría. Otro error por parte del Coronel porque esa película habría lanzado a Elvis como estrella de cine y al final Kris Kristofferson fue quien interpretó el papel. Por curiosidad, ¿qué otras aficiones tenía Elvis además de la música y el cine? ¿Se sentía cómodo hablando sobre política y religión con sus amigos? Leía muchos libros de filosofía, de historia de la religión y de temas místicos, aunque era completamente autodidacta. Su afición por la lectura surgió en la época que hacía películas porque tenía mucho tiempo libre en el camerino entre escena y escena, mientras preparaban los decorados. Algunos actores jugaban a cartas y él leía. A su manera también era muy religioso y podía citar cualquier pasaje de la Biblia porque se la sabía entera. No obstante, era respetuoso con todas las creencias y, cuando murió, llevaba la cadena judía en el cuello junto a la cruz cristiana. Por lo que se refiere a política, no creo que Elvis fuera a votar jamás porque habría sido muy complicado hacerlo tranquilamente debido a su fama. No era ni republicano ni demócrata, simplemente apoyaba al político que más le convencía en cada momento. Le gustaban John Kennedy, Richard Nixon, a quien visitó en la Casa Blanca, y también Jimmy Carter. Recuerdo una vez que estaba enfermo en el hospital y Nixon lo telefoneó para saber cómo se encontraba. Otra vez estábamos en Graceland y Carter también lo llamó. Personalmente, siempre me ha fascinado su devoción por las artes marciales… Descubrió el karate en el servicio militar y se convirtió en su deporte favorito. Realmente, Elvis fue la primera estrella de cine en introducir el karate en sus películas, mucho antes de que llegaran Bruce Lee y otros actores. Si te fijas bien, en el western Flaming Star ya hace movimientos de karate en alguna escena. Su gran tarea de promoción de ese deporte hizo que la Asociación Nacional lo premiara con un cinturón cada año y así llegó al octavo dan, aunque en conocimientos de lucha solamente alcanzó el cuarto dan. ¿Le comentó alguna vez qué opinaba sobre el rock de los años setenta y los cantantes que triunfaban en aquella década? Una cosa que admiraba de Elvis era que nunca criticaba a otros artistas. Si le gustaban, lo compartía con todos, y si no le gustaban, entonces no decía nada y solo te lo comentaba en privado. No prestaba demasiada atención a los Rolling Stones, pero le encantaban las canciones de los Beatles y decía que eran unos compositores maravillosos. Tampoco se sentía atraído por el heavy metal, cosa que com-

Profile for David Moreu

George Klein & Elvis  

Entrevista con el periodista George Klein, el mejor amigo de Elvis Presley.

George Klein & Elvis  

Entrevista con el periodista George Klein, el mejor amigo de Elvis Presley.

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