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música??????

t: david moreu

esto banal, pu r que os béis o a a t p h n e z u t e g n v e leme n la una pr ¿ Alguna co simp recian e p que sea is a d e d e n e s u u s o P d ena da? más compr a umes ap su por ta l diseño lb e e á d e s u is q lo e t e la as ran ca en ulas d enamor pecial. E s carát una épo s o la e b a u ía r h d e o n n e e ma que od, per que hoy querían ntaban d lla del iP e k a c m t o n le r a p e p la zz y d onse com minúscu motivo c pos de ja música u e la r s g y e s r a t o lo dis a rial. P ilos y vanguar isión únic e los vin ia senso v d c n a s n ie o u r d e a n p r do je ica ex e tenía los años homena a autént istas qu n t n u r u a ir a d a r n e s e u af or rtada os su músic os querid e sus po en objet m d e s n h e ió o m c n u a o lb cre los á de lam fiaban la viaje fas número virtieron n n e U o t . c s s e e e u n n do. E rios q cancio del mun algunos s visiona e ode las o d it ll x s e é a u l d q e a a d s de s port s. das y a alguno és de la endario e las mo v g d a le r á t ll s a o a c s dis , má cinante de culto

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e M r o l o C ssed e r p m

OS DE C E S I T D R E A D EL DA S A T R O P L AS 14

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t: david moreu

esto banal, pu r que os béis o a a t p h n e z u t e g n v e leme n la una pr ¿ Alguna co simp recian e p que sea is a d e d e n e s u u s o P d ena da? más compr a umes ap su por ta l diseño lb e e á d e s u is q lo e t e la as ran ca en ulas d enamor pecial. E s carát una épo s o la e b a u ía r h d e o n n e e ma que od, per que hoy querían ntaban d lla del iP e k a c m t o n le r a p e p la zz y d onse com minúscu motivo c pos de ja música u e la r s g y e s r a t o lo dis a rial. P ilos y vanguar isión únic e los vin ia senso v d c n a s n ie o u r d e a n p r do je ica ex e tenía los años homena a autént istas qu n t n u r u a ir a d a r n e s e u af or rtada os su músic os querid e sus po en objet m d e s n h e ió o m c n u a o lb cre los á de lam fiaban la viaje fas número virtieron n n e U o t . c s s e e e u n n do. E rios q cancio del mun algunos s visiona e ode las o d it ll x s e é a u l d q e a a d s de s port s. das y a alguno és de la endario e las mo v g d a le r á t ll s a o a c s dis , má cinante de culto

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OS DE C E S I T D R E A D EL DA S A T R O P L AS 14

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Toda leyenda tiene un inicio y las portadas de los álbumes deben su fama a la visión de un joven artista de New York llamado Alex Steinweiss. Corría el año 1938 y los vinilos de jazz y de música clásica eran muy populares, tanto en los Estados Unidos como en Europa, pero se comercializaban dentro de una simple y anodina funda de cartón marrón. La industria musical funcionaba perfectamente y nadie se planteaba cambiar sus reglas, hasta que Steinweiss decidió adornar una de aquellas fundas con ilustraciones y colores chillones para llamar la atención de los compradores. La idea fue un gran éxito y todas las compañías discográficas empezaron a crear portadas originales para sus álbumes, aunque Alex Steinweiss siguió marcando la pauta de esta nueva disciplina artística hasta mediados de la década de los 70, con más de 2.500 creaciones para Columbia Records, RCA, Decca y London Records. Evidentemente, hoy ha logrado el estatus de clásico y su obra se expone en las galerías de arte más prestigiosas del mundo. El destino quiso que, en 1942, Alex Steinweiss contratara a un artista desconocido de Cincinnati llamado Jim Flora para que le ayudara en el diseño de las portadas de Columbia Records. Entonces el joven Flora no podía imaginarlo, pero en aquel momento iniciaba una carrera que duraría más de cuatro décadas y abarcaría disciplinas como la ilustración de libros, la pintura y la publicidad, aunque siempre será recordado como uno de los creadores de portadas de discos más originales de todos los tiempos. Su estilo salvaje y su humor negro contribuyeron al éxito de cientos de álbumes de jazz de los años 40 y 50, además de aportar el aroma beat que impregnaba la sociedad de la época. Portadas como las de Mambo For Cats, Louis Armstrong’s Hot 5 y Redskin Romps se hicieron muy populares, con su imaginación desbordante, sus colores vivos y los personajes inclasificables. Aunque Jim Flora falleció en 1998, su obra no ha parado de ganar adeptos y ha generado multitud de imitadores que rinden tributo al maestro de las portadas. Con la llegada de la década de los 60, el rock se convirtió en un fenómeno de masas que pasó a simbolizar la rebeldía juvenil. Por este motivo no es de extrañar que las portadas de los álbumes de aquella época se convirtieran en obras psicodélicas y potenciaran el carácter contracultural de la música. Uno de los artistas más destacados fue John Van Hamersveld, que se trasladó a California para estudiar diseño e ideó el famoso póster de la película de surf The Endless Summer en 1966. Un año más tarde se introdujo en la industria musical y creó portadas de discos legendarios con un estilo cercano al pop art, como las del Magical Mystery Tour de los Beatles en 1967, Crown of

Creation de Jefferson Airplane en 1968 y Exile on Main St. de los Rolling Stones en 1972, además de diseñar los famosos carteles de los conciertos de Jimi Hendrix en The Fillmore, que han pasado a ser un icono del movimiento hippy. Otro artista que empezó su carrera en la década de los 60 y que se ha convertido en un clásico moderno es el controvertido Robert Crumb. Puede que su nombre se relacione especialmente con el mundo del cómic, gracias a sus exageradas viñetas pobladas por mujeres orondas y las salvajadas del Gato Fritz, pero Crumb también es un gran amante de la música, sobretodo del blues del Delta del Mississippi, y no ha dudado en aportar su trazo inconfundible a algunas portadas de culto, como la del álbum Cheap Thrills de The Big Brother & The Holding Company de 1968 (donde cantaba una joven Janis Joplin) o los recopilatorios Eddie Lang, Jazz Guitar Virtuoso en 1989 y Harmonica Blues en 1991, cuya edición original cotiza al alza en eBay. Por aquellas mismas fechas, cuando el Festival de Monterey atraía a miles de hippies y el movimiento por los derechos civiles llegaba a su punto álgido, un artista australiano revolucionaba el pop art con sus pósteres de conciertos y sus ilustraciones irreverentes para Oz Magazine. Puede que el nombre de Martin Sharp no sea tan popular como el de algunos de sus compañeros de aventuras al otro lado del charco, pero su destino dio un giro en 1966 cuando se trasladó a Londres y conoció a un joven guitarrista con ansias de fama llamado Eric Clapton. Un año más tarde iniciaría una exitosa colaboración con Cream, diseñando las portadas de los álbumes Disraeli Gears, uno de los mayores hitos de la era psicodélica, y el doble LP Wheels of Fire que le valió el New York Art Directors Prize en 1969. Sin duda, el pop art vivió su época de esplendor en la década de los 60 y muchos artistas vinculados a esta corriente se dejaron seducir por el lado más salvaje y utópico de la música. No es de extrañar que Andy Warhol, la figura más influyente de este estilo artístico, también hiciera su aportación al mundo del rock n’ roll y apadrinara a varios músicos en The Factory para ofrecerles sus 15 minutos de fama. De todos es conocida su estrecha relación con The Velvet Underground, para quienes diseñó la icónica portada del plátano de su álbum de debut en 1967. Aunque Warhol y Lou Reed se acabaron distanciando por desavenencias creativas, la lista de grupos que querían colaborar con el genio del pop art era interminable. Una de sus creaciones más polémicas fue la portada del álbum Sticky Fingers de los Rolling Stones en 1971, con la cremallera de unos tejanos ajustados que podía bajarse y dejaba ver unos calzoncillos blancos (imagen censurada en la España Franquista). También creó la colorida cubierta

del directo Love You Live de 1977, aunque Mick Jagger le añadió unos trazos a lápiz que disgustaron al excéntrico artista. En este viaje a través de las portadas de los discos más relevantes y de los artistas que las crearon (muchas veces en la sombra), no puede faltar la que probablemente sea la composición más famosa de la historia de la música: la cubierta del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles editado en 1967. Mucho se ha hablado del concepto transgresor de esta creación, que muestra a los cuatro de Liverpool (disfrazados de La Banda del Club de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta) acompañados por las figuras a tamaño real de sus héroes, entre los que destacan Bob Dylan, Marilyn Monroe, Aldous Huxley, Edgar Allan Poe, Karl Marx, Oscar Wilde, William S. Burroughs, Marlon Brando, Stan Laurel y Oliver Hardy, además de aparecer ellos mismos en la versión de cera y en blanco y negro que se exhibe en el Museo de Madame Tussauds. A pesar de su fama e influencia posterior, pocos saben que esta portada fue creada por un artista británico llamado Peter Blake (con el apoyo inestimable de su esposa) y que tan sólo cobró 200 libras por el trabajo, sin poder reclamar los derechos de autor posteriores. Con la década de los 70 llegaron el rock progresivo y los álbumes conceptuales, que por primera vez concebían los discos como una obra de arte total y los dotaban de una estructura sólida, para ser escuchados de principio a fin. Una de las grandes bandas de este género fue Yes, que siempre tuvo muy claro el papel de la imagen en el ámbito discográfico. Por este motivo contactaron con el reputado diseñador británico Roger Dean para que creara sus portadas con un estilo transgresor. Los trabajos que este artista hizo para álbumes como Close to the Edge en 1972 y Yesterdays en 1975 contribuyeron a crear la imagen mística de aquella época, con su tipografía recargada, el logotipo de la banda en un lugar destacado y los paisajes de fantasía, que pocos años después se convertirían en un recurso clásico gracias al heavy metal. Aunque si algunas de las mayores bandas de la década de los 70 gozaron de una imagen legendaria que ha superado el paso del tiempo, fue gracias a los diseños arriesgados y vanguardistas del colectivo inglés Hipgnosis. Este grupo de artistas colaboró estrechamente con Pink Floyd en las portadas de álbumes tan celebrados como The Dark Side of the Moon en 1973 y Wish You Were Here en 1975. Sin olvidar que también crearon la imagen icónica del Electric Warrior de T. Rex en 1971, el fotomontaje con aires de ciencia ficción del álbum Houses of the Holy de Led Zeppelin en 1973 y contribuyeron en la portada de la edición internacional del Dirty Deeds Done Dirt Cheap de AC/DC en

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Doble pág. anterior: 1›Nirvana-Nevermind 2›Pearl Jam-No Code 3›Portishead-Third 4›Carmen 5›La Boheme 6›Woody 7›Rolling StonesLove You Live 8›Rolling Stones-Sticky Fingers 9›The Velvet Underground & Nico 10›10cc-Deceptive Bends 11›ACDC-Dirty Deeds Done Dirt Cheap 12›Led Zeppelin-Houses of the Holy 13› Pink Floyd-Wish You Were Here 14›Gene Krupa 15›Louis Armstrong 16›Mambo for Cats 17›Redskin Romp 18›This is Benny Goodman 19›The Stone Roses 20›Beatles-Magical Mystery Tour 21›Jefferson Airplane-Crown Of Creation 22›Rolling StonesExile on Main Street 23›The Sandals-The Endless Summer 24›Cream_ Disraeli Gears 25›Cream-Wheels of Fire 26›Beatles-Sgt Peppers 27›Big Brother-Cheap Thrills 28›Eddie Lang-Jazz Guitar Virtuoso 29›Harmonica Blues 30›Yes-Close to the edge 31›Yes-Yesterdays Arriba: 32›Pink Floyd-Dark Side of the Moon 33›T Rex-Electric Warrior

1978. Aunque la imagen que diseñaron en 1977 para el álbum Deceptive Bends de 10cc se ha convertido en una de sus creaciones más populares y misteriosas, con la figura de un buzo rescatando a una chica supuestamente ahogada. Para muchos aficionados a la música, la década de los 80 fue la última gran época de los vinilos, justo antes de la popularización de los CD. Fue en aquellos días cuando en Manchester surgieron bandas que empezaron a mezclar las guitarras eléctricas con la música electrónica y sembraron el germen de la moda rave. Los grandes héroes de aquella escena fueron The Stone Roses, que en 1989 editaron uno de los álbumes de debut más influyentes. Curiosamente, la portada de aquel disco homónimo corrió a cargo de John Squire, su guitarrista, que se inspiró en los lienzos de Jackson Pollock para crear una cubierta abstracta (con rodajas de limón incluidas) que definiera la imagen de su banda. Hoy en día, mientras todos soñamos con una reunión de The Stone Roses, John Squire se ha convertido en un artista muy reconocido y con un estilo propio, más allá de la escena musical. Actualmente nadie duda de que se ha perdido la mística y el fetichismo de la era dorada de los vinilos, pero parece ser que, lentamente, vuelven a estar de moda y algún día se recuperará la magia de antaño. Entonces podremos admirar en todo su esplendor algunas portadas que en su momento pasaron desapercibidas, como las del Nevermind de Nirvana, el No Code de Pearl Jam o el Third de Portishead, además de todas las nuevas creaciones que irán surgiendo para cambiarnos la vida y despertarnos una sonrisa cada vez que vayamos a una tienda de discos.


Toda leyenda tiene un inicio y las portadas de los álbumes deben su fama a la visión de un joven artista de New York llamado Alex Steinweiss. Corría el año 1938 y los vinilos de jazz y de música clásica eran muy populares, tanto en los Estados Unidos como en Europa, pero se comercializaban dentro de una simple y anodina funda de cartón marrón. La industria musical funcionaba perfectamente y nadie se planteaba cambiar sus reglas, hasta que Steinweiss decidió adornar una de aquellas fundas con ilustraciones y colores chillones para llamar la atención de los compradores. La idea fue un gran éxito y todas las compañías discográficas empezaron a crear portadas originales para sus álbumes, aunque Alex Steinweiss siguió marcando la pauta de esta nueva disciplina artística hasta mediados de la década de los 70, con más de 2.500 creaciones para Columbia Records, RCA, Decca y London Records. Evidentemente, hoy ha logrado el estatus de clásico y su obra se expone en las galerías de arte más prestigiosas del mundo. El destino quiso que, en 1942, Alex Steinweiss contratara a un artista desconocido de Cincinnati llamado Jim Flora para que le ayudara en el diseño de las portadas de Columbia Records. Entonces el joven Flora no podía imaginarlo, pero en aquel momento iniciaba una carrera que duraría más de cuatro décadas y abarcaría disciplinas como la ilustración de libros, la pintura y la publicidad, aunque siempre será recordado como uno de los creadores de portadas de discos más originales de todos los tiempos. Su estilo salvaje y su humor negro contribuyeron al éxito de cientos de álbumes de jazz de los años 40 y 50, además de aportar el aroma beat que impregnaba la sociedad de la época. Portadas como las de Mambo For Cats, Louis Armstrong’s Hot 5 y Redskin Romps se hicieron muy populares, con su imaginación desbordante, sus colores vivos y los personajes inclasificables. Aunque Jim Flora falleció en 1998, su obra no ha parado de ganar adeptos y ha generado multitud de imitadores que rinden tributo al maestro de las portadas. Con la llegada de la década de los 60, el rock se convirtió en un fenómeno de masas que pasó a simbolizar la rebeldía juvenil. Por este motivo no es de extrañar que las portadas de los álbumes de aquella época se convirtieran en obras psicodélicas y potenciaran el carácter contracultural de la música. Uno de los artistas más destacados fue John Van Hamersveld, que se trasladó a California para estudiar diseño e ideó el famoso póster de la película de surf The Endless Summer en 1966. Un año más tarde se introdujo en la industria musical y creó portadas de discos legendarios con un estilo cercano al pop art, como las del Magical Mystery Tour de los Beatles en 1967, Crown of

Creation de Jefferson Airplane en 1968 y Exile on Main St. de los Rolling Stones en 1972, además de diseñar los famosos carteles de los conciertos de Jimi Hendrix en The Fillmore, que han pasado a ser un icono del movimiento hippy. Otro artista que empezó su carrera en la década de los 60 y que se ha convertido en un clásico moderno es el controvertido Robert Crumb. Puede que su nombre se relacione especialmente con el mundo del cómic, gracias a sus exageradas viñetas pobladas por mujeres orondas y las salvajadas del Gato Fritz, pero Crumb también es un gran amante de la música, sobretodo del blues del Delta del Mississippi, y no ha dudado en aportar su trazo inconfundible a algunas portadas de culto, como la del álbum Cheap Thrills de The Big Brother & The Holding Company de 1968 (donde cantaba una joven Janis Joplin) o los recopilatorios Eddie Lang, Jazz Guitar Virtuoso en 1989 y Harmonica Blues en 1991, cuya edición original cotiza al alza en eBay. Por aquellas mismas fechas, cuando el Festival de Monterey atraía a miles de hippies y el movimiento por los derechos civiles llegaba a su punto álgido, un artista australiano revolucionaba el pop art con sus pósteres de conciertos y sus ilustraciones irreverentes para Oz Magazine. Puede que el nombre de Martin Sharp no sea tan popular como el de algunos de sus compañeros de aventuras al otro lado del charco, pero su destino dio un giro en 1966 cuando se trasladó a Londres y conoció a un joven guitarrista con ansias de fama llamado Eric Clapton. Un año más tarde iniciaría una exitosa colaboración con Cream, diseñando las portadas de los álbumes Disraeli Gears, uno de los mayores hitos de la era psicodélica, y el doble LP Wheels of Fire que le valió el New York Art Directors Prize en 1969. Sin duda, el pop art vivió su época de esplendor en la década de los 60 y muchos artistas vinculados a esta corriente se dejaron seducir por el lado más salvaje y utópico de la música. No es de extrañar que Andy Warhol, la figura más influyente de este estilo artístico, también hiciera su aportación al mundo del rock n’ roll y apadrinara a varios músicos en The Factory para ofrecerles sus 15 minutos de fama. De todos es conocida su estrecha relación con The Velvet Underground, para quienes diseñó la icónica portada del plátano de su álbum de debut en 1967. Aunque Warhol y Lou Reed se acabaron distanciando por desavenencias creativas, la lista de grupos que querían colaborar con el genio del pop art era interminable. Una de sus creaciones más polémicas fue la portada del álbum Sticky Fingers de los Rolling Stones en 1971, con la cremallera de unos tejanos ajustados que podía bajarse y dejaba ver unos calzoncillos blancos (imagen censurada en la España Franquista). También creó la colorida cubierta

del directo Love You Live de 1977, aunque Mick Jagger le añadió unos trazos a lápiz que disgustaron al excéntrico artista. En este viaje a través de las portadas de los discos más relevantes y de los artistas que las crearon (muchas veces en la sombra), no puede faltar la que probablemente sea la composición más famosa de la historia de la música: la cubierta del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles editado en 1967. Mucho se ha hablado del concepto transgresor de esta creación, que muestra a los cuatro de Liverpool (disfrazados de La Banda del Club de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta) acompañados por las figuras a tamaño real de sus héroes, entre los que destacan Bob Dylan, Marilyn Monroe, Aldous Huxley, Edgar Allan Poe, Karl Marx, Oscar Wilde, William S. Burroughs, Marlon Brando, Stan Laurel y Oliver Hardy, además de aparecer ellos mismos en la versión de cera y en blanco y negro que se exhibe en el Museo de Madame Tussauds. A pesar de su fama e influencia posterior, pocos saben que esta portada fue creada por un artista británico llamado Peter Blake (con el apoyo inestimable de su esposa) y que tan sólo cobró 200 libras por el trabajo, sin poder reclamar los derechos de autor posteriores. Con la década de los 70 llegaron el rock progresivo y los álbumes conceptuales, que por primera vez concebían los discos como una obra de arte total y los dotaban de una estructura sólida, para ser escuchados de principio a fin. Una de las grandes bandas de este género fue Yes, que siempre tuvo muy claro el papel de la imagen en el ámbito discográfico. Por este motivo contactaron con el reputado diseñador británico Roger Dean para que creara sus portadas con un estilo transgresor. Los trabajos que este artista hizo para álbumes como Close to the Edge en 1972 y Yesterdays en 1975 contribuyeron a crear la imagen mística de aquella época, con su tipografía recargada, el logotipo de la banda en un lugar destacado y los paisajes de fantasía, que pocos años después se convertirían en un recurso clásico gracias al heavy metal. Aunque si algunas de las mayores bandas de la década de los 70 gozaron de una imagen legendaria que ha superado el paso del tiempo, fue gracias a los diseños arriesgados y vanguardistas del colectivo inglés Hipgnosis. Este grupo de artistas colaboró estrechamente con Pink Floyd en las portadas de álbumes tan celebrados como The Dark Side of the Moon en 1973 y Wish You Were Here en 1975. Sin olvidar que también crearon la imagen icónica del Electric Warrior de T. Rex en 1971, el fotomontaje con aires de ciencia ficción del álbum Houses of the Holy de Led Zeppelin en 1973 y contribuyeron en la portada de la edición internacional del Dirty Deeds Done Dirt Cheap de AC/DC en

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Doble pág. anterior: 1›Nirvana-Nevermind 2›Pearl Jam-No Code 3›Portishead-Third 4›Carmen 5›La Boheme 6›Woody 7›Rolling StonesLove You Live 8›Rolling Stones-Sticky Fingers 9›The Velvet Underground & Nico 10›10cc-Deceptive Bends 11›ACDC-Dirty Deeds Done Dirt Cheap 12›Led Zeppelin-Houses of the Holy 13› Pink Floyd-Wish You Were Here 14›Gene Krupa 15›Louis Armstrong 16›Mambo for Cats 17›Redskin Romp 18›This is Benny Goodman 19›The Stone Roses 20›Beatles-Magical Mystery Tour 21›Jefferson Airplane-Crown Of Creation 22›Rolling StonesExile on Main Street 23›The Sandals-The Endless Summer 24›Cream_ Disraeli Gears 25›Cream-Wheels of Fire 26›Beatles-Sgt Peppers 27›Big Brother-Cheap Thrills 28›Eddie Lang-Jazz Guitar Virtuoso 29›Harmonica Blues 30›Yes-Close to the edge 31›Yes-Yesterdays Arriba: 32›Pink Floyd-Dark Side of the Moon 33›T Rex-Electric Warrior

1978. Aunque la imagen que diseñaron en 1977 para el álbum Deceptive Bends de 10cc se ha convertido en una de sus creaciones más populares y misteriosas, con la figura de un buzo rescatando a una chica supuestamente ahogada. Para muchos aficionados a la música, la década de los 80 fue la última gran época de los vinilos, justo antes de la popularización de los CD. Fue en aquellos días cuando en Manchester surgieron bandas que empezaron a mezclar las guitarras eléctricas con la música electrónica y sembraron el germen de la moda rave. Los grandes héroes de aquella escena fueron The Stone Roses, que en 1989 editaron uno de los álbumes de debut más influyentes. Curiosamente, la portada de aquel disco homónimo corrió a cargo de John Squire, su guitarrista, que se inspiró en los lienzos de Jackson Pollock para crear una cubierta abstracta (con rodajas de limón incluidas) que definiera la imagen de su banda. Hoy en día, mientras todos soñamos con una reunión de The Stone Roses, John Squire se ha convertido en un artista muy reconocido y con un estilo propio, más allá de la escena musical. Actualmente nadie duda de que se ha perdido la mística y el fetichismo de la era dorada de los vinilos, pero parece ser que, lentamente, vuelven a estar de moda y algún día se recuperará la magia de antaño. Entonces podremos admirar en todo su esplendor algunas portadas que en su momento pasaron desapercibidas, como las del Nevermind de Nirvana, el No Code de Pearl Jam o el Third de Portishead, además de todas las nuevas creaciones que irán surgiendo para cambiarnos la vida y despertarnos una sonrisa cada vez que vayamos a una tienda de discos.


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