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Libros Publicados: Tara Bruja Relatos de un hombre muerto de S.M. Eduardo D'Attellis (Poesía) Lucía de S.M. Eduardo D'Attellis (Poesía) Signos de S.M. Eduardo D'Attellis (Poesía) Vinos Relatos Cortos de Adriana Zerpa Ocando (Narrativa)


S.M. Eduardo D'Attellis


Lucía ISBN: 978-149-285-677-1 Depósito Legal: Recopilación del trabajo plástico y literario de S.M. Eduardo D'Attellis publicados en la bitácora digital http://dattellix.wordpress.com entre finales de 2012 y principios de 2013. Imágenes de portada y tapa: © 2013 Santa Lucía. Derecho de Autor © 2013 de S.M. Eduardo D'Attellis. Algunos Derechos Reservados - Copyleft. La presente obra literaria, fotografías e ilustraciones incluidas, y las imágenes de portada y tapa están liberadas bajo una Licencia Creative Commons Atribución (Reconocimiento), Compartir Igual 3.0. Sin Jurisdicción reportada para la República Bolivariana de Venezuela. Usted es libre de: Compartir ( copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente la obra), hacer obras derivadas y hacer un uso comercial de esta obra, sin permiso expreso de los autores y/o editores de la misma. Atribución — Debe reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor o el licenciante (pero no de una manera que sugiera que tiene su apoyo o que apoyan el uso que hace de su obra). Compartir bajo la Misma Licencia — Si altera o transforma esta obra, o genera una obra derivada, sólo puede distribuir la obra generada bajo una licencia idéntica a ésta. Más información sobre la licencia en: http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/deed.es

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"No sé si te extraño más por las pocas veces en las que te tengo o las muchas en las que no te puedo tener …"


S.M. Eduardo D'Attellis Artista Plástico y futuro arquitecto prestado a la ciencia y la tecnología, del cual se rumora nació en Maracaibo el 18 de Mayo de 1978. Fiel amante del poder creativo, este ciudadano del amor y doblemente luciteño es fotógrafo, diseñador gráfico e industrial, artista digital y “Poeto” egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas "Julio Árraga" en 1997. Desempeñó labores a temprana edad en el mundo de las artes como pasante de la Fundación Instituto de Expresión y Creatividad (FIDEC) con el Dr. Victor Fuenmayor en 1998, fue fundador del Centro de Artes del Instituto Universitario de Tecnología de Maracaibo (IUTM) en 1999,

Asistente de Dirección de la

Agrupación FusiónArte en el 2000 y Fundador del Proyecto Integrarte Zaraza (Guárico) en el 2001. Entre otras actividades artísticas y culturales más recientes, asumió la Producción Ejecutiva del Colectivo FusiónArte durante el segundo semestre del 2012, es asesor metodológico del Programa Cultural Vive Maracaibo de la Fundación Venezuela 180° y es miembro activo del Movimiento Poético de Maracaibo desde marzo del 2013. Su carrera se destaca entre la política y el acontecer científico y tecnológico donde ha realizado trabajos de investigación sobre la integración de el arte, la cultura, la ciencia y la tecnología. En el quehacer político, ha asumido responsabilidades regionales y nacionales en materia de juventud, ciencia y tecnología. Es activista de la Comunidad de Software Libre desde 2005 y Observador de la Fundación del Software Libre América Latina (FSFLA) desde 2009. Desde 2012 se desempeña como integrador de soluciones y asesor

en materia de desarrollo sostenible, sin descuidar sus letras e imágenes que comparte a través de su bitácora digital, recitales de poesía y salas de exposiciones.


A Dios* y mis tres motivos de poesía que logré reunir aquella tarde de domingo en aquel balcón de altura mortal de donde me caí.

*Nombre válido para la creencia de cualquier fuerza o energía superior que administra los misterios del universo, incluyendo las

creencias de los ateos no nihilistas. (No aplica para viejitos sentados en el cielo o cualquier constructo religioso que humaniza la fuerzas del universo para encontrarle sentido y/o servir de instrumento o excusa de dominación de los pueblos del mundo).


A Lucía Fava Por que un amor imposible hecho con espejos enseña más que la universidad.


Todo comenzó en un susurro de esperanza con su nombre, en aquellos días obscuros que casi he de olvidar. Nos cruzamos sin vernos, esa noche se abrió una puerta cuántica que junto al estreno de aquella prenda de talla nueva rediseñaría la historia. Desde entonces y sin saberlo mis manos habrían de dejar mis nuevas letras sentidas sobre el papel, con un claro mensaje de búsqueda y el fiel presentimiento de que existía. Estaba allí, con sus inconfundibles zapatitos color marrón, su típico atuendo negro y aquella expresión de pocos amigos que alternaba con una espontánea sonrisa ocasional que hacen juego con su personalidad apacible de matices explosivos, tenía los dedos encorvados con los que hacía figuras imposibles sobre su guitarra con la que exhibía una tonada al azar, mientras un cuerpo semi desnudo caía de rodillas ante las letras de un poeta incendiario de hermandad común en noche de ciudad en construcción. Ese día fue la primera vez que la miré a los ojos, con la mano extendida símbolo de su buena educación y con cierta indiferencia me dijo su nombre, pidiéndome que nunca lo olvidara. Mis piernas temblaron aquella noche al ritmo del tambor de guerra de mi corazón, luego volteó la mirada y no la volví a ver sino al pasar la hoja grande del calendario de aquel año tan triste que se acercaba a su final. Recuerdo bien sus primeras sonrisas que nacieron después que me observó entra las sombras de aquella calle de noviembre inexistente, pareciera que se escondía detrás de su guitarra cada vez que lo hacía y en una pared entre rosa y azul dejé un retrato suyo que nunca vi. No lo sé, ahora mi memoria me juega trampas, resultan imprecisos los días, las horas, las fechas, los recuerdos, todo sucedió tan rápido. De vez en mes la vi, de vez en mes me vio, siempre con su guitarra real o imaginaria y yo detrás del lente físico o virtual, la veía de negro rutinario o con su recurrente disfraz de marinerita con el que se Lucía por las viejas calles de mi ciudad, entre paredes de caña, barro y sal. Los días, las semanas pasaban, con un regalo guardado, como esperando un viaje que anunciaba que pasaríamos juntos los días de fin de mundo en las montañas. Un viaje cuyo tren nunca tomé, un fin de mundo que llegó de una manera inesperada. Un día sin pensarlo llegué a su puerta, llevaba consigo el sudor, la pintura y el polvo de los arreglos decembrinos que no le restaban el más mínimo ápice de belleza, mientras yo celebraba feliz, sucio y loco el final de una era de contratos, amores traicioneros y anillos sin ley, todo lo que siguió fue una simple y brutal conspiración del universo que jugó con dos corazones anhelantes que saciados por un instante, hoy   descansan sombríos en la saludable distancia de la soledad. He aquí el lado azul de la historia ...


"Y esa silueta en silencio, que va llena de sombras de sí, va penetrando en el atardecer, bajo su cielo, que insiste en llover." Viñeta / Silvio Rodríguez - 1968


Mariposa Violeta Un poeta canta por mi, se me adelanta en el tiempo desde antes de nacer, dándome y quitándome palabras para amarte. Pero el tiempo pasó, ¿creo que es tarde ya?, ya fuiste crisálida que rompió sus propias barreras, ahora vuelas entre sueños ajenos a mi realidad, bailas con los dueños de un pasado al que no volveré. ¡Baila!, ¡canta!, ¡sueña!, ¡vuela Mariposa Violeta!, rompe el viento con tus sueños de futuro, refresca con tu presencia la brisa de la tarde, hazte monumento de mis deseos, oda de la risa, poema de candor, reina de mis sueños imposibles. Pero nunca dejes que te toque, podrías romperte, o simplemente hacerte humana, tan llena de esos defectos que opacan las virtudes, podrías corromperte con mis deseos obscuros, perderte entre tormentas que quebrarían tus alas. Te prefiero musa, estrella lejana, perfume del alba, guardiana de mis sueños, mágica, intangible, idealizada. Esta vez solo vuela a mi lado, pósate sobre mi hombro vigilando el camino, cuéntame una historia de vez en cuando, borra mis memorias obscuras con tus dedos acariciando mi cabello, permíteme posar mi cabeza en tu regazo y adornarte con mis locuras, vigila mis manos y si se acercan vuela deprisa, deja un camino de escarcha para encontrarte y volver a empezar. Esta vez sólo vuela a mi lado, ¡Mariposa Violeta!…

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Canción de la Brisa

Memorias de un día gris casi morado, una sonrisa en expectativa, miles de pensamientos sucios e iracundos, un adiós sellado en el silencio. Cada vez que mi pensamiento te reclama apareces, sonriente, tan divertida e inocente, mientras en mi reino gris otra torre se cae, sucumbe ante la suave brisa de tu aleteo, se desploma al vacío de no encontrarte, de que ya te has ido, si irte aún. En las orillas de este mar muerto, se respira el perfume de tus costas al otro lado del mundo, ¿cuántas fragatas vacías han de llegar a este puerto?, mi vista se pierde en el tintineo violeta de tu danza aérea en medio de la bruma, mientras mi cuerpo sigue esperando tu arribo. Silencio …

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Zurda

Otro día para acumular decepciones y otras cicatrices de amor, voy recogiendo las semillas de sueños que no germinarán jamás, intoxicado de tu mirada, embriagado de tu sonrisa, invoco la cordura que tu piel no me permite alcanzar, para luego despertar nuevamente en el vacío. Mis manos reclaman la magia que construye futuros, vivo nuevamente en el reino de lo imposible, pero he regresado marchito, sucio de tiempo y afuera me espera un frío de funeraria. En mis bolsillos aún guardo un par de días grises, en espera de milagros cotidianos que no logro alcanzar, con un coro de hipócritas abalanzándose a mis oídos y otras flechas traicioneras en mi espalda. El cantar del poeta se ha convertido en mi conciencia, mis dedos navegan para buscarle repuestas a lo absurdo, mariposas imaginarias vuelan ante mis ojos, la tunante meretriz violeta ha cambiado de cuerpo, mientras un súper héroe popular defiende lo injusto. ¡Todo lo que amo lo pierdo!

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Cobijo de Mariposa Hoy marcho rumbo a la tormenta, he renunciado a mis conquistas para encontrarte, me he entregado a mis sueños irreverentes, con la sola señal del brillo de mirada. Mi niño jugó hasta dormirse, sonreía en su sueño acompañado de felicidad, pero a la tercera vuelta del reloj después de la media noche, despertó desesperado buscándote, sólo consiguió tu esencia que aún nos acompañaba. Aún siento la suave brisa de tu aleteo en mi rostro, mis memorias están minadas de tu imagen, mi alma te persigue buscándote en todas partes, mientras mi conciencia resguarda a mi moribundo corazón en la distancia que marca una despedida bajo la lluvia y un montón de ajenas promesas de amor en la virtualidad. Ya no te espero, solo te sueño, he de cumplir primero mis promesas hechas testamento, he vuelto de la muerte para saber que existes y entregarme a la locura de ser quien soy, nada menos, nada más. Quizá una cálida noche de verano me cobije en tu vuelo, que nuestros niños jueguen persiguiendo el amanecer y al despertar aún estés allí, mágica y preciosa, que embrujado y conmovido por tu sonrisa bese tus sueños y declare benditos tus pasos que me acercaron a ti.

Al final del tiempo me perderé nuevamente en tu mirada, me cobijaré en tu vuelo hecho eterno y encontraré el descanso anhelado tras cumplir mi destino.

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Tara Bruja Memorias de días obscuros que no terminan de irse, cielos tormentosos de lunas negras y sombras circundantes, mojigatas con corazón de meretriz y perfume de sexo ilícito, poetas baratos con torrentes de alcohol en su venas, caballeros andantes con piel de serpiente, aventureros de bares de mala muerte, damas enmascaradas de doble moral, fornicadores clandestinos y sus amores de motel. Les he visto venderse en la intimidad de la virtualidad y en la indiscreción de las plazas públicas, sus cuerpos son vulgares mercancías de oferta, envases para sus mentes educadas con pornografía, alimentadas de narcóticos y mierda con sabor a éxtasis, fabricados en serie, sin más valor que una vida miserable. Somos ciudadanos de un mundo pre-apocalíptico, guerreros defensores de mentiras que nos obligamos a creer, sumergidos en una lluvia de mierda que trae el viento del norte, corrompidos de ambición y avaricia, intolerantes hasta la médula. Procuro escapar, huir hacia adelante y un mar de brazos de putas tristes me retienen, me arrastran hacia el embrujo de humedad de sus vaginas sangrantes, con hermosos labios rojos y carnosos que guardan dientes afilados y tunantes lenguas mortales. Escaparé, volveré al futuro que aún no logro alcanzar, me perderé en el tiempo infinito, me refugiaré a la luz del universo conspirador, desmancharé mi corazón de odio, ira y tristeza.

Te encontraré, por que ya sé que existes…

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Incoetáneo e intemporal Soy hijo de una generación perdida, engendro de ángeles y demonios, parido con sangre en medio de la noche que marca la cuarta esquina del reloj bajo la luz artificial de una ciudad que no me esperaba, al final de una calle repleta de putas y transgéneros de bulevar, entre otras locuras que no sé explicar. Ajeno a todo y a todos me entrego a la locura de convivir conmigo mismo, me he hecho invisible para no acumular testigos, camino por las plazas viendo a los amantes pérfidos desde lejos, mientras mis manos y mis dientes reclaman sangre, para luego llorar en los funerales. Una mariposa se posa y hace nido en mi cabeza, nace una larva que devora mis sienes despojándome de todo intento de cordura. Recurro a la fe de la conciencia, sé lo que debo hacer, huyo sin temor, enterrando todo lo que amo y pierdo, desencadenándome de todo que a la larga pueda destruirme. Miro mis manos con las que he construido tantas veces mi vida y mi muerte, empuño con ellas la ira, la alevosía, la ternura, la paz, junto a otros sentires de amor y odio, los fundo en un nuevo sentimiento ambiguo en el crisol de mis emociones y creo un nuevo sabor para explorar. Una carroza de fuego ruge en clamor de venganza, mis pensamientos vuelan en ella desde esta habitación de colores intensos y alfombra obscura, mientras me refugio en la virtualidad para seguir de cerca tus pasos.

Sólo me resta decir: “¡Estoy hecho de luz, nada puede dañarme!”.

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Mocaccino

Te vi de día, caminé junto a ti por la calle que me vio nacer en busca de respuestas, noté como tu embrujo se desvanecía bajo el sol y el dulce aroma del café sabor a chocolate, aprecié como te perdías junto a todos esos encantos en los que he preferido creer, espejismos de mariposas muertas que nunca han sido más que humo de cigarrillos baratos. Te fundiste con tus sueños vespertinos y al caer la noche te hiciste ilusión nuevamente, pero mis sueños ya no te acompañaban, desde hace rato eres un simple ejercicio de reconstrucción de la costumbre, una respuesta a quien pregunta después de regresar de la muerte y sigue el rastro de su resurrección. Eres ahora un nuevo tren blindado, me he bajado en tu primera estación esperando teletransportarme al futuro. Mientras, ¡caminaré!.

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"Avisa a quien tú sabes y dile que la llave se la dejo donde suele estar. A ver si acaso acude y se le va la nube en lo que vuelvo de mi laborar. La única amargura que me llevo a la aventura es esta majadera incomprensión. Ve y dile que, por eso, me marché era un beso en mi canción." cuando Camino a Camagüey / Silvio Rodríguez - 1983


"Despierto en una erótica caricia y sin amanecer me estoy quemando. Ruego que antes del fin de la delicia la luz me diga quién estoy amando. Hago un café romántico o barroco, recobro mi cabeza en agua fría y en el espejo veo al viejo loco que cada día piensa que es su día." Llover sobre mojado / Silvio Rodríguez - 1979


Bajo la Carpa ¡Amanecer de Octubre!, entre las sombras que aún guardan las cortinas se enciende un diaporama de memorias y sueños intangibles, último viaje hacia la dimensión desconocida antes de posarme sobre mis pies, antes de andar. Me esperan noches de circo, noches de poetas fusiladores que intentan construir una ciudad entre sus letras incendiarias, niñas y niños grandes sonrientes de ignorancia, arena preñada de asfalto, deseos sumergidos en alcohol, brujas de calderos postmodernos y ollas de presión, una nave espacial para artenautas, carruseles de chivera, Alicia al otro lado de las montañas jugando a la luna y una niña que arde y resplandece como antorcha, la elegida para iluminar a la mitad del camino de regreso de la muerte. Miraré desde el otro lado del vidrio, guardaré mis visiones por compartir, danzaré entre los espacios vacíos a la caída del sol, cubriré mis oídos con metáforas viejas reclamando trascendentalidad. Y volveré, me perderé de nuevo en el viaje hacia la dimensión desconocida, el único lugar donde hasta ahora puedo encontrarte.

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Trinar entre las Sombras La fortuna camina descalza sobre mis deseos obscuros y camuflados, juega a enterrar sus dedos en las arenas del placer, piel del alba dibujando corazones en la arena preñada de asfalto, con sórdida sonrisa clava la ansiedad en mi tiempo de presente perfecto, me desconecta del universo visible y sus noches de circo, desnuda su piel en mi imaginación en busca de dragones y pide que la bañe con fuego de mi boca y sudor de mi cuerpo. A dos pasos de sus ojos deja correr un dedo desde la puerta de sus pensamientos hasta lo más profundo de su piel, corta en dos mi objeto de deseo, se abre paso entre su desinflada y colgante envoltura una niña pequeña, delicada flor de primavera que ha despertado en otoño. Se desdobla de su tembloroso cuerpo acorralado que aún esconde su rostro entre sus rodillas, estira sus brazos respirando aires de libertad, abre sus ojos, salta, juega y grita frenéticamente, haciéndose tormenta de emociones reprimidas, ajenas a su tiempo. Ojos en forma de juez y bocas hirientes se abalanzan sobre sus sueños, martillan sus miedos hasta hacerle meretriz nuevamente, con tijeras forjadas de acero traicionero han de cortar sus alas de mariposa y otros sueños de camerino. Su voz quebrada al viento lleva consigo mis sueños, dejándome sólo pesadillas que me persiguen más allá de las fronteras del insomnio, me guardo en el silencio y me construyo un refugio con sus sonrisas, pero nada es real, todos se van, todos se fueron.

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Ángeles en la Carpa “El dolor que no curen los ángeles, ojalá que no pueda volver.” Silvio Rodríguez / Segunda Cita – 2007.

Una mano invisible acaricia mis sueños esta noche, ha venido con un coro de sonrisas y mirada infinita para dibujarme la mía. Ella se sienta sobre su alegría y me invita a descansar en su regazo, cierro los ojos, me desplazo en el tiempo siguiendo la ruta de su perfume de inciensos y flores de jardín. Mi cuerpo se dobla al borde de sus pies, busco sus ojos y se enciende mi conciencia frente a su rostro iluminado decorado con estrellas. Mis dedos intentando tocarla le dibujan un par alas blancas, que con su simple batir conmueven mi alma y hace asomar una lágrima que enfurecida viajó desde lo más profundo de mi apagado corazón hasta a la puerta de mis ojos. En una dulce palabra al viento me arranca la tristeza, un susurro suyo es suficiente para calmar mis memorias de dolor, sus ojos guardan la llave para abrir mis secretos, ¿cuantos sueños de futuro hemos de contarnos?. De repente recuerdo la brisa golpeando mi cara desde la ventana de aquella torre obscura, como lancé mi corazón al viento en medio del coro de una canción desesperada. Cerré mis ojos y sentí el desplegar junto al leve peso en mi espalda como antesala a un embargo de paz, en los previos a la espada rota y los ojos de fuego.

Desde entonces el tiempo, la vida, la muerte y los ángeles, ¡no han de ser igual!.

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A través del Universo Soy un viajero del tiempo, un hijo del futuro que olvidó como regresar a casa. Demasiados días grises juntos, las señales del universo se vuelven confusas, sumergido en temores que tu luz no logra disipar, me entrego a la melancolía. ¡Sé que existes!, te haces presente cada vez de cuerpo nuevo, después buscarte a través del universo, a más de 30mil años de distancia ¿no sé si estoy listo aún para ti?. Mi voz se vuelve metáfora por miedo y convicción, mis sueños egoístas se congelan en tu nombre, todos mis pensamientos tienen sabor a ti, mi cuerpo casi inerte se lanza a la aventura del movimiento para seguir tus pasos, ansiando una nueva oportunidad para perderme en tu mirada. Te imaginé, te soñé, te pedí así, mujer imperfecta ante los ojos de un mundo incomprensivo, simplemente una mujer real, perfecta para mi. Fantasma de mujer esta vez te has hecho de piel, esta vez llevas contigo el cuerpo del deseo y la inteligencia que seduce, esta vez no traes alas mágicas, ¡ya no las necesitas!. Rompes mi silencio con tu simple presencia, mis deseos hechos palabras se estrellan en la obscuridad de mi boca cerrada, mi lengua calla lo que mi alma abrumada quiere gritar, un millar de palabras de amor esperan su oportunidad para acariciar tus oídos,   mientras procuro descifrar los misterios del universo, para verme en ti, para que te veas en mi. 36


¡Tiempo!, hoy vuelvo a ver a través de ti, aquellos que creí sueños se transforman en presente, después de buscarla a través del universo aparece y me consume la duda de no saber si se quedará esta vez, si es simplemente una prueba, una lección más, para aprender a desprenderme de todo lo que signifique amor. ¡Creo que ya me has quitado suficiente!, he atravesado el universo perdiendo todo lo que he amado, aún sin saber si he amado de verdad, ya que tras cada entierro todo me sabe a entrenamiento, quizá sea un auto engaño para no morir junto a las flores que dejo sobre cada muerto de mi felicidad. En estas noches sin fecha me armo de paciencia, imito la fe que el tiempo me ha arrancado, dejo conspirar al universo y al tiempo hacer su trabajo, mientras me consuelo en tu breve presencia, con tus imágenes guardadas en luz durante tu ausencia. Esta vez y sólo esta vez, puede que si no te encuentre, si pierdo tu rastro nuevamente, me vaya de ti, me vaya de mi, me vaya de todos, esta vez realmente me voy, te buscaré del otro lado del universo, ¡por que no descansaré hasta encontrarte!.

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Sueño en Rojo Mis ojos tienen sabor a burdel, a luz roja, tabaco y alcohol, a cuerpos desnudos con putas que fueron ángeles, ángeles que fueron putas y un demonio que conversa conmigo, el mío. Estos son los caminos de regreso de la muerte, sigo siendo invisible, aún para ti, camino con estampa de acosador, de criminal en serie, con la mirada asesina. De vez en cuando sonrío, aunque duela, sonrío, sé que existes, eso me hace feliz y sonrío, aunque no estemos listos para encontrarnos, ¡cuando y siempre ha de ser nuestro tiempo!. He de terminar mi viaje, mi mirada se hace más clara al ritmo de tus pasos junto a los míos, cada vez que tomo tu mano por las pasarelas del destino. Cada noche te acompaño, cada noche una parte de mi se va contigo, me traes la vida en una sonrisa, junto a la brisa de las pasiones lejanas, ese es el regalo de cada tarde junto a ti. Mujer de colores, niña violenta y tierna, triste y juguetona, nerviosa y determinada, sencillamente complicada, jajaja, tan llena de misterios por descubrir, ¡tú refundas mi ser con lo mejor de mi!.

Te esperaré en el futuro, tiñe de rojo junto a sus meretrices y proxenetas, más allá de esta dimensión que hoy se con la mirada infinita hemos de mirar al mundo, sonriendo por siempre. 39


Paciencia ¿Cómo esperar los años?, si esperar la mañana se hace eterno, ¿cómo dejar de ser intenso?, si el alma se me desborda por la boca, ¿cómo no he de mirarte?, si siempre estás al alcance de mis ojos, ¿cómo hacer para no pensarte?, si todo me sabe a ti, ¿cómo no regresar de la muerte?, si me traes la vida con tu sola presencia. Todo es demasiado, demasiado tiempo, demasiada sed, demasiada rabia, demasiado dolor, demasiadas ganas, demasiada espera, demasiada pasión, demasiada soledad, demasiada vida, demasiada muerte, demasiado amor, demasiada tú, demasiado yo. Hoy la paciencia toca mi puerta, me invita a perderme en su dimensión del tiempo que atraviesa el presente, en la espera por un futuro que aún no logro alcanzar, me convida a jugar a las escondidas contando en años por los parques del silencio y la soledad, para esperar por ti, esperar por mi, esperar la vida, esperar por todo aquello con sabor a felicidad. ¡Lo que ha de suceder sucederá!, si no en esta vida, ha de ser en la próxima.

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Santa Ciudad ¡Santa ciudad!, madre de los hijos del futuro, luz del camino de los elegidos, benditos sean los pasos que me han llevado a ti. Conozco desde siempre tus calles, tu tierra hecha de piel, tus bellas plazas llenas de aves de colores donde tus ciudadanos inmigrantes de la dimensión desconocida se saludan y reconocen entre deja vú y deja vú. En lo más profundo de mi duerme tu nuevo arquitecto, el profeta de tus suburbios, el navegante aventurero de tu verdad, tu amante y compañero, tu guardián y jardinero. Desde mis sueños he vivido en tus terrenos por descubrir, los vi quemarse para hacerse tierra fértil, sembré flores para tus deseos de nuevos tiempos, dejé graffitis con mapas de los tesoros escondidos en tu pecho. Ayer me senté en tus parques, vi mojarse tus aceras y desbordarse tus brocales, con aguas dolorosas de esos días en que llovía dentro de ti, días que pronto se irán para no volver.

Hoy te miro con ojos de tiempo, te saludo desde tus fronteras con rumbo hacia lo desconocido, me voy sin soledad, nuestro canto me acompaña, he de reinventarme en otros pueblos, limpiar mi sangre, desteñir mi corazón y erguir mis alas, con espada sonriente he de volver y refundarte, reinventaré los ayuntamientos de tu metrópolis olvidada, fecundaré tus palacios con sabia de mi alma reparada, entonces será tiempo de libertad, tiempo de la vida, tiempo de los dos, tiempo de todos, tiempo de ser felices en tu nuevo reino de amor. simplemente ¡Para ser eternos!. 43


Agridulce Noches llenas de humedad que se clavan en los deseos, infierno de dolor y soledad acompañada, huellas de un pasado que no partió con la muerte, que nació con nombres que pretendían misiones divinas. Pasado al que no pretendo volver. Una luz brillante al final del camino se enciende con mis pasos, se hace intensa, mis ojos llenos de lágrimas secas se acercan incrédulos a su encuentro, un ángel desciende y me atraviesa el alma con su mirada, conjugo mi nombre junto al suyo y se vuelven promesa, me dibuja una sonrisa, se transforma en cuerpo de mujer y se pierde con la furia de mis anhelos que se disfrazan de obsesión. Una niña me toma de la mano, juega conmigo y agita mi cuerpo para liberarme del rigor mortis, mis ojos brillan, mi mente se abre, comienzo a ver al mundo sin tiempo nuevamente. Mis demonios se hacen presentes, usan mis manos y mi lengua para herirla desde lo más profundo de sus miedos, no perdonarán haber bebido el agua de la vida de sus manos, me engañan con el miedo a perderla, me hacen morder desesperado el mármol de su fuente. ¡Eres la luz que ilumina mi camino de regreso de la muerte!, se que existes, aunque tu paso me deja un sabor agridulce a melancolía, ahora te guardo como una idea, un recuerdo feliz para volver a volar en el país de nunca jamás.

¡Gracias!.

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Luna Nueva Esta noche quiero pervertir tus sueños rosados, beberme hasta la última gota de ingenuidad que guarda tu inquieto corazón, embriagarme con el resto del candor que han dejado sobre tu piel, desnudarte una y otra vez hasta que quedes solo tú. Esta noche deseo tu frágil y hermoso cuerpo entre mis brazos, enterrar mis perturbadoras memorias en lo más profundo de tu ser, satisfacer el fetiche que me dan tus manos y tus pies, devorarte violenta y tiernamente al recorrer toda tu piel sin dejar un solo milímetro sin descubrir, sin saborear, sin estremecer. Esta noche me provoca enredarme en tu cabello, cabalgar entre eróticas caricias sobre las arenas del deseo, construir escaleras al cielo entre orgásmicas reacciones, tras penetrar una y otra vez con mi mágico báculo de placer el centro de la humedad de tu cuerpo, transfigurarnos como animales salvajes en el tiempo y el espacio infinito, arrojar nuestras pieles al viento como banderas de libertad, perdernos uno en el otro tantas veces hasta atravesar la madrugada, devorando uno a uno los secretos del universo en cada respiro, sumergidos en sudor y dulces temblores. Esta noche necesito alcanzar el amanecer hundido entre tus piernas, que la luz del día toque mis sueños a través de tu cuerpo de cristal, despertar en un lugar desconocido y loco que descubriré en tus ojos y en una sonrisa guardarme en tu pecho mientras aún duermes. ¡Esta noche soy sólo para ti!

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La Luz del Arkángel A treinta y tres mil años de distancia del inicio de mi era, caí en lo más profundo de la obscuridad, fui prisionero la muerte con la luna sangrante clavada en mi conciencia, mientras caminaba con mis demonios por las largas calles del infierno, en una noche de estrellas que nunca logré ver, apareció la luz que habría de iluminar mi camino de regreso de la muerte. Un día incógnito, me vestí de la estrella que protegía a los reyes antiguos de toda maldad, decorado con mi armadura de negro acero, me perfumé de fortuna y apasionados deseos, se posó sobre mi cual mariposa con su sonrisa de niña traviesa, me tocó el pecho con su luz y mi mirada se iluminó nuevamente después de mil años de tinieblas que prometían eternidad. Mientras otra brillante estrella gigante aguardaba su momento de iluminar e intentar despertar el sol con un beso y la profundidad de su mirada. Estaba allí bulliciosa e incrédula, era la portadora de la luz que ha de iluminar el camino de los elegidos, una mensajera del futuro que hace pactos con el porvenir, un poderoso grito de la tierra fértil que pretende escapar de la amenaza de este mundo pre-apocalíptico. El amor nacía de sus ojos café de brillo gris azulado como el mar al final de la madrugada, los ángeles coreaban sus canciones llenas de alegría, bailaban junto a ella al ritmo de sus pasos color de rosa.

Me embriagué de su luz y me hice adicto, tras una mirada que me atravesó el alma, sentí la necesidad de explorar su cuerpo, hallar la fuente de su energía de otro mundo, buscando, como si necesitara razones para poder disfrutar el sentirme vivo nuevamente. 49


Surcando el cielo un ángel justo y terrible dibujó un profundo silencio con su espada de fuego, firmó su obra con una pluma gris de sus poderosas alas que con un sólo batir trazaron la distancia de nuestros peligrosos corazones. Y descubrí que era sólo yo, mirándome al espejo, sintiendo el tierno abrazo de Dios que me susurraba al oído que me ama, creciendo en su luz y mirada infinita para ser feliz, preparándome para mis miles de batallas por librar. La vi confundirse entre aquellos que intentando escapar de su realidad se hacían presos de sus egos con sus disfraces imaginarios de grandes señores de las artes. A veces se perdía de si misma con la mirada en el vacío, hasta olvidar quien es, quien soy, quienes somos. Y la miré con ojos de tiempo y corazón sangrante de recelo, mientras mis miedos desaparecían desmoronando mi armadura, comencé a caminar desnudo sobre la quemante senda que dejaba a mis pies, recogiendo palabras sueltas y rearmándolas en canciones para ella, en el ínterin, un celoso demonio, alfil del ejército obscuro, tocó mi hombro apuntando al alma, al voltear a verle me perdí en el camino que dejaba el brillo de su sonrisa. Sé que un día le volveré a encontrar, como una promesa en mañana de domingo de un día de Abril.

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 "Nothing's gonna change my world" Across the Universe / John Lennon - 1968

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"Tanto que yo te busqué y tanto que no te hallaba, que al cabo me acostumbré a andar con tanto de nada. Cuánto nos puede curar el amor. Cuánto renace de tu mirada." Te conozco / Silvio Rodríguez - 1984


Dulce Luz de Madrugada Desperté con una caricia de sol de una mañana gris que se colaba por mi ventana, caminé irreverentemente y me entregué a la brisa de la conspiración del universo que anunciaba que algo maravilloso y loco sucedería, perfumado compulsivamente de sonrisas me sumergí en vino y otros dulces manjares que tejieron nuevos sueños a mi inquieto corazón que se estremecía en su presencia. La noche blanca en otrora reveló su rostro, tras su encuentro en su mirada profunda suspiré su nombre inolvidable que la onomancia convirtió en promesa, un augurio de paz que será tormenta, promesa que debió esperar la caída del reinado de las lunas de primaveras muertas que partieron hacia el pasado al que no volveré. El misterio de un susurro, una pasión escondida en lo más profundo de mis deseos encontraron su momento en el anhelo de guardar mi guitarra entre colores con su hermosa estampa, en el descanso de poetas incendiarios y graciosas bailarinas, mientras dos corazones en llamas se encontraron en el silencio de las luces apagadas y gestos atrevidos, un secreto a voces se enfrentaba a lo inexplicable, buscando respuestas se transformó en cansancio que halló descanso en una cama distante de mis nerviosas palabras atropelladas en medio de viejas historias sin gracia, que el café no logró callar. En las horas de su luz que hizo temblar la madrugada, vi la luna meciéndose sobre el mar y el sol romper la obscuridad desde su ventana al amanecer. Tras refugiarme en mi habitación de colores intensos y alfombra obscura que se ha declarado en revuelta, respiraba las caricias que nacieron de sus labios y en su voz me acurruqué al dormir, despertando en la brevedad de la inexistencia del tiempo,   mi cuerpo insomne atravesaba la ciudad en su carroza de fuego con la mirada extraviada y una sonrisa perpetua que nacía del alma. 55


En silencio grité dulcemente su nombre una y otra vez en forma de oda, desafiando nuevos misterios de un futuro que se transformará en presente ante la llegada del poderoso ahora. Entonces te encontraré nuevamente para perdernos en una mirada infinita que revelará nuestros destinos.

"Al tibio amparo de la II-14 se desnudaba mi canción de amor. Llegaba el día indiscreto y torpe y la belleza nos hacía más pobres, más esclavos de la ronda del reloj. Así pasaron los momentos pocos, así pasaba la felicidad: huyendo siempre de mirada de otros, entretejiendo un universo loco   de caricias dudas y complicidad." El sol no da de beber / Silvio Rodríguez - 1982

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Tres mil días después En medio de la madrugada envío mensajes al universo conjugados en un destinatario con nombre de mujer, escondo mis anhelos y deseos tras cada palabra común que quiere gritar mis sueños, luego de desnudar mis memorias dulces y amargas en medio de la noche y la espera, reinvento mis canciones procurando una respuesta a los misterios de un corazón en fuga que se mira al espejo antes de dormir. Una dulce luz se refleja en mi, mientras yo me pierdo en sus ojos, en la sutil inmensidad de las dudas que siembra cada uno de sus besos que decoran mi piel con nuevas cicatrices de amor. Parto hacia la incertidumbre con su exquisito aroma a pecado que se esfuma entre mis dedos. Me mira y no me reconoce, no recuerda que ya estuve ayer en su futuro, fui fecundo en su ser, sembrando semillas de porvenir, su intuición le juega trampas que desafían su razón, más sigue mirando inquieta y preguntona, como quien busca la verdad para callar las dudas, junto a sus palmaditas en mi espalda que se asoman antes de una sonrisa que apunta hacia al horizonte, se refugia en las excusas que han tallado su pasado y sus amores sobre las memorias que crean su realidad a punto de redimensionase.

Una  nueva batalla de ángeles y demonios se aproxima, la dispersión y la conspiración del universo nos prepara, 58


su breve estadía en mi, dibuja sonrisas que serán escudos, de sus manos fluye su dulce energía que serán espadas de fuego, su aroma en mi habitación anuncia que el día del aguacero se acerca, sus dudas me alertan que falta mucho por hacer en medio de la agonía de la prisa. Me acerco un paso a la vez al final de la era, agendo placeres e imposibles hechos realidad con nuestros nombres enlazados en el infinito, me refugio en la fe de la pureza que nace de la luz y me dirijo sin miedo a la matanza, pues he visto mi vida en tus ojos donde un día conoceré mi final. ¡Y seremos leyenda!

"Hoy estuve en la mañana de cantos de sinsontes, de sol en la ventana, de amanecer de monte, de sábanas saciadas.

Hoy volví a tener destino del torpe caminante, de sueños enemigos, de idioma navegante, de rey y de mendigo.." Como quien dice / Silvio Rodríguez - 1971

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En tus Ojos En tus ojos me pierdo, en tus ojos navego buscando anclarme en tu piel, en tus ojos veo al mundo sin tiempo, en tus ojos me veo a mi mismo desnudo de mis temores, en tus ojos me encuentro.

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"Un día, junto al mar, un alma oyó su voz y una tonada hallaba su razón. Fue el día en que ocurrió la verdad hechizada: la melodía y el alma enamoradas. El alma con canción iluminó su hogar, y la canción con alma echó a volar. Desde entonces las dos vivieron más despacio, de su tiempo y de su espacio." a pesar Si seco un llanto / Silvio Rodríguez - 1996


"No hay nada más bello que lo que nunca he tenido. Nada más amado que lo que perdí. Perdóname si hoy busco en la arena una luna llena que arañaba el mar." Lucía / Joan Manuel Serrat - 1971


Multipolar Navego en un océano de contradicciones, me enfrento a mi mismo en cada palabra, cada gesto, cada acción, cada decisión, mi mente es un cuerpo colegiado de ángeles, demonios, intelectuales, iletrados, perfeccionistas, mediocres, genios, obtusos, niños rebeldes y amaestrados, con el corazón apagado por una sobredosis de dolor que me ha dejado sentado en la mesa de los tiburones, entrego mi cuerpo a estos asesinos de flores nacientes que se lanzan hacia los abismos de la soledad. Cero, estado cero, así solía llamarse la calma inquieta, la tranquilidad del desesperado que se sienta frente al cuadrado teléfono naranja después de escuchar verdades que siempre supo y jamás quiso aceptar. He dormido al calor de la brasas de la perversión, atravesado metrallas de besos hipócritas, caminado en el aire, sobre dulces abismos de traición. Y sigo aquí, como esperando lo que nunca llega, lo que llega, nunca veo y se va, regresa y en mi mirada extraviada se vuelve a ir.

Ojos profundos como el mismo universo me invitan a perderme en su inmensidad, bocas que susurran terribles sentencias de amor me hacen dar pasos hacia al pasado al que no deseo volver, me siento sobre mi hermosa soledad en medio de la noche, esperando el baño de la luna llena para ayunar, limpiar mi cuerpo de mis memorias para el futuro, pero las verdades se deforman en las mentes agobiadas de las ladronas de afecto, convirtiéndose en mentiras sagradas antes del amanecer. 65


Un devorador de primaveras, un asesino de flores del bien y del mal, un animal encerrado entre monomios y polinomios de amor, de efímeros binomios, de eternos triángulos, tetraedros y poliedros amorosos llenos de verdades, lealtades, traiciones y mentiras que hacen que cada decisión sea una inecuación dónde cada resultado es posible en direcciones diametralmente opuestas que me acercan y alejan simultáneamente de la felicidad. La lluvia invisible de la tarde trae noticias de muerte de amados ancestros que descansan después de la tercera vuelta del reloj, como si ya no fueran suficientes los secretos que he de guardar. Sólo me queda lanzarme nuevamente a la aventura de la brisa de la conspiración del universo que me llevó con ella y que perdí en medio de mi testaruda estupidez de buscar razones y verdades de amor en lugares equivocados, corazones donde sólo hay odio y desolación.

"Ella en las nubes persiguiendo sus sueños dibujados sobre las cuerdas de una guitarra y yo estrellado en la tierra mordiéndome los dedos para no escribirle”

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Corazón de Veleta Un corazón bipolar da vueltas mientras duerme en mi pecho, inquieto despierta dulce y amoroso, igualmente violento e iracundo, quizá cansado de entregarse, de publicarse completo, de ser acariciado con sonrisas, golpeado y pisoteado con los picudos zapatos del miedo, con el amargo jamás después del adiós. Confundido de tanta violencia, responde con amor por convicción y con ira por instinto, es el pasajero de un niño grande, un hedonista tercerizado, un ciudadano del amor que se ha hecho prisionero del odio. ¡Corazón de veleta!, tú que miras al mundo con ojos de madre, ¿por qué miras en tantas direcciones opuestas para encontrar el cuerpo de un fantasma de mujer?, ¿si ya conoces su esencia?, no entiendo por que la buscas en Taras Brujas que pintas de colores brillantes, en las locas de los aeropuertos y otros terminales, en las actrices de reparto de los proxenetas, en las adictas de pasiones obscuras y otros psicotrópicos, en las poetizas suicidas, en santas bailarinas de burdel, en las confundidas herederas de Lesbos, en ninfómanas perverso-narcisistas, en las profesionales de la locura y la promiscuidad, entre otras putas en rehabilitación. Eres un corazón extraño, siempre has amado a la misma mujer que nunca has visto, la buscas de forma compulsiva, casi obsesiva, nada que te persuada de lo contrario,   no hay vuelas con la brisa del aleteo de las mariposas que creas buscándola, te mueves para acá y para allá, como papel al viento. 68


Eres un corazón extraño, la sigues buscando después de tantos amores indignos y traicioneros, amores que aún no te han logrado dar muerte, ¿cuántas puñaladas caben en tu regazo? de esos amores con los que has malgastado tu fe, esos en los que has dejado semillas de amor que no germinarán jamás. Sigues caminando con tus portarretratos vacíos a cuestas, coleccionando recuerdos tontos en tus gavetas como efímeros trofeos de amor que te roban un par de lágrimas cada vez que los revisas, llevas contigo los años, las promesas rotas, los besos que nunca te dieron, ¿cuánto pesan los para siempre inconclusos?, ¿cuánto duele vivir desbocado y morir tan seguido?. No sé si pueda portarte más, el metal me tienta a apagarte, me sumerjo en tu dolor, en tus profundos mares de depresión de los que iracundo sales a flote. Por ahora sólo queda nuevamente el silencio. ¡Námaste!

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"Jamás sabré si soy dichoso si maravilloso o si terrible. Y no sabré lo que termina o recién camina o lo imposible. Esta primavera hacerme enloquecer." puede Esta Primavera / Silvio Rodríguez - 1980


"Al borde de una laguna tres brujas montan caldero y baten un mundo espeso. Una le pone la luna, otra sangre de cordero y otra los últimos besos." Camelot / Silvio Rodríguez - 2003


La Pequeña Masturbadora Niña mujer que juega al equilibrio balanceándose en el capó de veloces carros de fuego, ignorando los obscuros peligros de los abismos de sus sueños, camina sobre las cuerdas de puentes rotos que penden sobre los precipicios del vivir que unen las interminables calles de la soledad. De rara estrella y rostro méndigo de afecto, vive prendada del retrato de un hombre que ama y niega, le usa como espejo para peinar y maquillar sus álter egos de baja autoestima y brillantes colores, hombre que con tanto amor odió el día que la dejó colgada a su suerte para encontrarse a si. Se lanza ciega sobre caminos de poesía y el erotismo de sueños de burdel teatrero, se disfraza de deseos camuflados y otros temores, se asusta luego de pasar los portales de los moteles antes de dormir, sueña con besos robados creando historias de acoso y secuestro como banderas de una absurda venganza para reclutar vengadores anónimos, malversando amores que le han procurado bien y nada más. Desafía con su lengua imprudente a los mensajeros del amor, se duerme entre las piernas de sus silenciosos semejantes, se aventura de madrugada sin pensar en los peligros de la noche para probarse a si su intangible bravura. Dibuja y desdibuja hombres amados a imagen y semejanza de su anhelo, como si fuese justo amar a un hombre por que parece a otro.

Y se arrima a los vagabundos de su calle con palabra arrabal, con sus sueños circenses preñados de ternura, con malicia circundante e inocencia insomne de tanta terquedad e inconsciencia de los inquilinos de una mente distorsionada hecha de arena, sal e historias de Burton. Caminando, espera por las aguas de un amor olvidado, lleva en si un alma que ansía saciar su soledad en un cuarto para sus cosas, una prisión invisible que decorará con una maquiavélica sonrisa antes de pronunciar en el silencio un te amo para alguien que no volverá jamás. 73


"Me devora esta situación me deplora tanta incomprensión me acalora cada imposición violenta que posterga siempre mi ilusión sedienta No hay idioma para la verdad no hay aroma como la amistad Qué paloma sobre mi ciudad planea y se asoma para que mi edad la crea Se demora el trillo que va al cielo se demora el día de mi vuelo y yo me impaciento y me sueño al viento Se demora el pájaro cantor se demora el verdadero amor se demora se demora pero no olvidaré que hay aurora." Se demora / Silvio Rodríguez - 1996


"Verte llegar fue luz, verte partir un blues." Fuiste Tú / Ricardo Arjona - 2011


Cortada de Papel El recuerdo futuro de un presente alternativo que me atormenta, con una bifurcación de las líneas de tiempo y espacio que se marcan a diez mil años de distancia de mi soledad, dejando un millar de invisibles cicatrices de amor, que construyeron un fuerte y hermoso cadáver viviente que quisiera desmoronarse hasta desaparecer, llenando nuevamente mis gavetas de olvido y memorias futuras de eventos pasados que jamás sucedieron. Me invade la sequía que deja tu paso después de partir y me pregunto: ¿si te extraño más por las pocas veces en las que te tengo o las muchas en las que no te puedo tener?.

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Cantos de Bambú

Noches de bambú y luna llena, un silencioso grito que pronuncia tu nombre con matices de anhelo y añoranza acompaña una canción de Serrat y hace coros en las letras de Silvio. Mi corazón tanto tiempo callado ha despertado hablándome de ti, me cuenta de tus ojos, tu cabello, tu piel y tus besos con extraño matiz de melancolía y miles de motivos de amor que se hacen flores pintadas de azul que he dejado a tu puerta. Sentado sobre mis errores, ahogo mi soledad con arpías embotelladas, limón, sal y ardientes suspiros que me recuerdan el caminar por el infierno que he vivido hasta encontrarte. Me refugio nuevamente en el silencio de mis canciones olvidadas, remembrando el sabor de tus labios que no sé si un día volverán con un te amo naciente del alma que hará revolución en mi ser que desde siempre te ha esperado como una promesa de paz que será tormenta. Mi te amo te espera como palabra enardecida de sudor de coral y lágrimas de fuego, se apretuja entre mis dientes y mi lengua inquieta ansioso de ser pronunciado a la puerta de tu oído. Me posaré a las orillas de las fronteras de nuestros sueños, correré por tus ojos hasta perder la cordura desnudo de mis temores ante ti.

Si algún día vuelvo a verte, ¡será lo que será!.

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Sueños de Invierno Sueños dibujados con tiza y acuarela sobre las aceras de una ciudad en construcción, tantas palabras derramadas en papeles sin fondo que nunca llegaron a ser ni canción, ni poesía, sólo palabras al viento que tocaron las puertas de corazones en fuga que nunca tuvieron la oportunidad de despedirse. Un coro de mariposas de colores vuelan sin figura sobre las flores que nacen de mi pecho, como aquellas de nacen de la tierra obscura abonada con la descomposición de los cuerpos después del funeral, pues los muertos de mi felicidad descansan en mi pecho junto a los amores mal nacidos que han de ser historias tristes que no quiero volver a contar. Mariposa Roja, vuelas desde lo alto, más allá de la desnudez de mis canciones de amor, tú que esperas por el sol para hacer la primavera, quédate un rato más cerca de mis sueños que se asoman a la realidad, calienta las manos y el corazón de este muerto que te ha buscado desde siempre, agita con tus alas mis cenizas al viento para volver a volar. Arrojaré nuevamente mi cuerpo a la brisa y las mareas de la conspiración del universo, aún cuando no sepa como hacerlo, pues sigue anclado de deseo y anhelos con nudos que no sé zafar, inspirado en los ojos profundos de una mujer callada que guardo en un sueño rojo que quiso ser azul. Quizá al final de este viaje comprenda, quizá sólo sea una simple elucubración de mi mente que le busca un buen propósito a las tragedias, en el necio ejercicio de justificar el dolor con motivos de amor. De mi parte seguiré dejando flores a tu puerta que regaré con lágrimas de sal, alcanzando la muerte con cada pétalo caído, rompiendo mis fronteras hasta poder llegar más allá de los barrotes invisibles de esta prisión del alma.

Aunque caiga una y mil veces, no dejaré de levantarme y volver luchar, siguiendo las luces de mi camino, hasta que la muerte ¿si es que realmente existe?, me lleve para amarte al otro lado del universo. 81


Colibrí

Ilusiones pasajeras como nubes de tormenta inundan mis memorias con dulces dolores, mientras las piedras y la tierra seca se hacen nido para amores imposibles que llegan como se van. Una fuerza extraña nos llama desde la intangibilidad, los nombres, los colores, los olores cobran sentido más allá de su simple definición, traen consigo las luces del otro lado del universo que dibujan a su paso los caminos hacia la dimensión desconocida entre deja vú y deja vú. Sueños enemigos se abalanzan sobre mi, intentan robarme el brillo de mi alma reparada que despierta ante sus ojos, pero son demasiados los celos de los demonios vestidos flor que maldicen la dicha de un arkángel enamorado que vuela como colibrí. Deseos irreverentes seducen mi boca anclada en tus senos, reclamando libertad para recorrer toda tu piel bañada en sudor, pero tus besos peregrinos han traído la muerte en las alas que anunciaban la vida. Con palabras sucias has de decirme adiós y aún después de muerto sigues disparando a mi sombra.

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¿Quién? ¿Quién seca un llanto apagado de espera?, ¿quién decora el espacio vacío que dejaron tus ojos el día que dejaron de alumbrar mi camino?, ¿quién da respuestas a las preguntas que dibujaste en mi conciencia?, ¿quién dispersa las imágenes borrosas de mi mente conmocionada?, ¿quién calma mi agitado corazón que sólo descansa en tus besos?, ¿quién apaga la pasión que encendiste en mi pecho?, ¿quién recibe el amor que he guardado para ti?. ¿Quién, sino tú?. ¡Juguemos juntos a lo imposible, así seguro ganaremos!.

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Ilimitados Hoy quisiera enterrarte en el pasado junto a todo lo que amé y perdí, pero tu fantasma me persigue a donde voy con tu sonrisa como estandarte de una guerra de amor inconclusa de la cual soy el único prisionero herido a muerte. Ayer me levanté entre los muertos, frecuenté mis lugares olvidados en honor a ti, cada rincón tiene un sabor añejo y anhelante a tus besos, mientras mi mirada al cielo que descansa sobre mi almohada petrificada se hace cómplice de mis manos que dibujan nuevamente el recorrido de mis dedos por tu espalda hasta alcanzar la profundidad de tu ser que hace eco en la gloria vacía de que aunque te amo y me amas, ya no estás más. Ya has borrado cada huella de tu rastro para seguir tus palabras al viento que reclaman la verdad y dar fin a esta guerra sin sentido. La esperanza moribunda de un sueño roto ansía el auxilio de tu razón que se busca a si misma entre los espejos de un corazón en fuga. Apuntemos nuestros cañones a quemarropa, disparemos una y otra vez hasta alcanzar lo más profundo de nuestro ser, hasta quedar desnudos de piel, sexo, carne, hueso, entre otras mentiras de la existencia humana, quizá sólo así descubramos la innegable verdad de nuestro destino y podamos vivir lo que nos toca vivir, enlazados, biunívocos e indivisibles de aquí al fin de la eternidad.

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Indeleble Con un corte profundo arranqué de mis manos el último rastro de tinta indeleble de la última vez que te vi sonreír, en aquella tarde de luces, brujas, preguntas locas y motivos de poesía reunidos a la orilla de un balcón de altura mortal. Misioneros de guerra en las afueras de tu ciudad vertical anunciaban tiempos violentos, mientras con picantes amarillos rompía el silencio de mi corazón apagado. No hubo besos de despedida, sólo una promesa ante la reunión de personajes incompatibles de tanta semejanza. Al caer la media noche, la sombría soledad inundó de cansancio mis ojos que aún llevaban una pasajera de pensares sombríos, gran imaginación y lengua indómita que hizo explosión de conjuros maléficos a las puertas de una habitación de motel donde busqué descansar antes de seguir. Somnoliento me aventuré por las calles vacías de la madrugada inclemente, los gritos enfermos disfrazados de ingenuidad no me dejaron dormir, tras la vuelta del camino me cobijé bajo el espejo del techo, esperando que el sol de una mañana gris me llevara contigo nuevamente. ¡Sol de una noche que nunca llegó!.

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Luz Negra Un regalo de navidad sombría espera con los ojos cerrados en la marquetería de los sueños de mi ciudad, aguarda silencioso por un futuro poco probable rodeado de flores de colores y cartas de perdón. A caballo vendrá el recuerdo de tus horas, con galope dominante empujando carruajes de fuego entre cantares rebeldes y otros artilugios de madrugada precoz, con un trozo de piel de mis memorias colgado sobre una puerta clausurada. Te recuerdo hoy con tu mirada profunda que conjugaba a la noche un verso inolvidable en los cimientos de esta ciudad en construcción que habita en mi, sobre cristales rotos me tropecé por primera vez con tu sonrisa que dejé dibujada entre rosa y azul sobre el blanco escarchado con sal que ha de limpiar la lluvia, antes de que los celos sin razón de ser alumbraran la ilusión inocente de conjugar cuerpos imposibles, sin forma, sin piel. Un paisaje de nubes grises de media noche cubre el rojo nocturnal del lugar donde en una banca de madera seca de sol recibí tu adiós, al que le siguió una estampida de mensajes de letra digital que describían mi ser, y hacían eco en el vació de tu indiferencia. Con los pies descalzos llenos de alquitrán caminé por el infierno de tus contradicciones, desorientado por el veneno en mi sangre de la confusión de tus declaraciones a la noche blanca concatenadas con sincronía perfecta a cada acción, pensar y suceder mio.

A siete mil años de distancia de tu reencarnación me he tropezado nuevamente con la verdad de nuestro silencio. 90


Tu espacio y el mío son dos universos atestados de nuestro ser, mundos propios sobredimensionados en nuestra locura que levanta espadas de libertad en la entre la violencia y la ternura, como dos erizos bicolores, de pensar y sentir bipolar, entintados de rojo y azul como sueños sin dueño en los que se enfrentan mi fe y la blasfemia de tu lengua insensata. Me perderé nuevamente en el tiempo, te reconstruiré en miles cuerpos vacíos de las damiselas de mi soledad, te recordaré en el añejo perfume de tu piel que fermenta en mi almohada el estallido de tu cabello sobre mis cicatrices de amor en las que tus labios sentenciaron un indeseable espacio de espera con libido poseso. El café de la mañana con delicado toque de canela y clavos sangrantes me traerán tu imagen indeleble que me acompañará a ratos, te cantaré besos con letras prestadas de poetas del otro lado del Atlántico, andaré errante, como un nómada mensajero del amor, hasta que un día por cansancio o por error nos tropecemos nuevamente para vivir lo que nos toca vivir. ¡Entonces seremos libres!.

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Mariposa Hexacolor Mariposas de colores vuelan como una lluvia de estrellas fugaces, que llevan consigo los deseos que se entretejen en tu piel. He regresado a las tierras de mis sueños de futuro, un deja vú como aquellos con sabor a ti me dio la bienvenida, con una copa de vino y unos zapatos de breve tacón que inician un camino de esos que terminan en la gloria de un orgasmo, pretendo olvidarte, como si fuese tarea posible borrar tu marca indeleble en mi piel y en mi memoria. Hoy anduve de paseo por el borde de una laguna superpoblada, me extrañé de no verte allí, ahorrándole a mis memorias de dolor una nueva posición incómoda, aunque realmente nada, ni nadie se parece a ti. Fuiste luna pasajera de un autobús sin claro destino, una luciérnaga con brillo de estrella gigante, quizá la última mariposa de mis sueños que partieron tras el vuelo carmesí, pero sigues siendo mujer, presea inalcanzable, una soñadora de espejos invisibles, reina transfigurada de mis sueños imposibles, fuiste tú, fui yo. Quise sembrar semillas de orgasmos en ti cada día, compartir mi mundo propio de sueños demenciales, jugar a ser dios entre los humanos que aún no han despertado, vivir sumergido en la humedad de tu cuerpo, pero tus sueños ya tienen dueña. Tú. Mariposa Roja, me dices nuevamente adiós, esta vez ondeando tu bandera hexacolor al viento. Ahora sólo quedan estos monólogos con pretensión de diálogos imaginarios, conatos de poesía preñada de deseos inasibles, un espejo roto de impaciencia y descontrol.

Sólo quedamos tú y yo encerrados en nuestros propios universos, que se miran en la distancia con una palabra impronunciable en la boca con sabor a jamás. 93


Santa Lucía Rompiendo el alba un sueño roto y sin dueño gritaba en silencio sus deseos a catorce mil metros de altura y en la cumbre del amanecer entre miradas llenas de obscuridad, fui un demonio justiciero que quería tus ojos para mi. Buscaba a Dios en un cuerpo de mujer, lo encontré a treinta y cinco mil días de distancia en tu beso de media noche, mientras la luna con su inverso reflejo de sol hacía un hueco en el mar que los navegantes de tu barca perdida perseguían sin razón entre las sombras de tu calle. Subí a lo alto de una torre de libros, impulsado por señales incómodas martilladas sobre elementos comunes, verte en todas partes, en cada cosa, en cada cuento se me hace tan cotidiano, desde la cúspide acartonada de las letras bajo un arco de plástico y metal, vi un templo con colores de tranquilo cielo vespertino que llevaba tu nombre. En aquellos días felices cercados de tristezas, tu mirada era un par de luciérnagas cuánticas listas para devorar mis temores, volaron tan cerca, cada vez que mi alma se reparaba y crecía, como la promesa de un susurro con tu nombre que acariciaba mi oído desde antes de conocerte.

En esta tarde de colores sonrío al recordarte, ahora se que nunca te fuiste, era sólo un cuerpo vacío lo que dejé atrás, vuelas conmigo a cada lugar, a cada idea, me cuidas desde tus sueños cual guardiana de mi suerte, que así uses palma o espada, tus ojos, donde me pierdo y me encuentro serán para mi, como está tierra homónima tuya donde habito, aunque tu guitarra hoy suene más bajo.

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Símbolos + Señales Una sobredosis de coincidencias con sabor a ti agitan mi sangre desde el día en que partiste hasta hoy, metrallas de señales que se redibujan explícitamente sobre cada cosa que me rodea, exploro la locura procurando entender, pero todo el arte, toda la poesía tiene forma y sabor a ti, nunca imaginé cuantas cosas, personas, lugares y canciones llevaron, llevan y llevarán tu nombre, como todo aquello invisible que ahora se hace presente, haciendo imposible la penosa tarea de olvidarte. Todo comenzó en el olvido de un dolor incurable, un susurro con tu nombre me guiaba a ti sin haberte visto, eran sólo señales para este ser escéptico, que de tanto golpe se hizo incrédulo del amor humano y sus milagros. Pero los símbolos y las señales se han vuelto traicioneros, me acercaron con la misma fuerza que me alejaron de ti, como un juego de azar de ángeles y demonios, divirtiéndose con mis sueños de amor que renacieron en tu mirada. La noche blanca traía, trae y traerá consigo sus mensajes encriptados, una señal abre el trance donde todos me hablan de ti, en una secuencia de hechos ineludibles ante la cual sólo puedo sonreír, pensar un rato más en ti, soñar tu presencia y continuar esperando que la vida fluya, confiando en tu palabra. ¿Cuántos silenciosos encuentros casuales nos esperan?, mientras tus ojos y los míos gritan desesperados a la voz de su propio sentir, caminando solitarios por los pasillos buscando la vida por los rincones.

Te fuiste sin entender que somos lo que queremos  ser, pretendiendo ser quien eres sin descubrirte aún, quizá una aproximación a la mujer soñada que descubrí en tus besos, 96


besos tímidos, besos atrevidos, besos prófugos, besos y más besos, pero ninguno más dulce, nada más mortal que tu beso tibio en mi frente, aquel con el fui un dios que despertó en tu primavera fugaz a la cual le espera un verano nocturnal y somnoliento de al menos cuatro mil años de distancia. Ahora mi voz se pierde en el silencio, con un millón de palabras por decir, quizá más, quizá menos, esperando que un día calmes mi cuerpo agitado con un abrazo, selles mis labios con un beso de remembranza y alcance la muerte ¿si es que existe? en tu dulce beso de paz, para que mi sol vuelva a brillar más allá de las limitaciones de este torpe cuerpo físico que ansía fundirse con el tuyo de aquí a la eternidad.

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Reminiscencias Reviso el pasado entre memorias, objetos, notas y fotografías, como buscando razones y respuestas a la verdad, reminiscencias de este presente alternativo que pretendía un futuro mejor. Mis letras se deshacen reclamándole motivos a la vida, en esta tarde donde me escondo de todo y de todos, te busco en el único lugar donde puedo estar cerca de ti sin dañarte, quizá en la ingenua búsqueda de refugiarme en ti, mientras pretendo hacerme el fuerte, engañarme al esconderme de mi mismo. Todo lo que me queda de ti es un pedazo de corcho, una copa rota, una botella vacía, un retrato rojo con espejos, una caricatura que empuña una guitarra que mira hacia un horizonte carmesí, todo lo demás se encuentra aún sumergido entre la virtualidad, en el reino de las memorias inasibles, en ese mundo intangible de mis sueños sin dueño y promesas rotas. Nunca supiste de mis heridas y de toda la maldad de aquella mujer de fuego en su boca y en su vientre infértil, de mis días de ángel del infierno, del vacío de mi eterna soledad y mis vidas prestadas. Dolores profundos que creí incurables hasta el día en que se fueron, en aquella tarde de un jueves en la que desperté a la luz del universo abrazado a tus piernas, luz que se apagó con tu adiós. Mis dedos torpes, mi lengua asesina y mi cuerpo insensato, nunca dieron oportunidad a mi corazón de decirte tantas cosas que en medio de las luces apagadas no viste que se asomaban por mis ojos.

Tantas notas de voz a destiempo, verdades a medio contar, mentiras sagradas, son ahora los argumentos de un discurso de amor descontextualizado, un libro cerrado que espera desahuciado en lo más obscuro de una biblioteca clausurada. 99


Tu error fue darme un par de alas prestadas en un beso, alimentar mis sueños con sonrisas y dudas de un futuro común, decirme adiós sin explicación alguna, el dejarme colgado en el silencio. El mío fue acercarme demasiado, olvidar mis lecciones de vida, entregarme a la intensidad de la pasión que se desbordaba de mi boca, justificar mis desaciertos en la desmesurada locura de un amor adolescente, olvidar que eras una niña encerrada en un cuerpo de mujer, olvidar quien y que eres. El nuestro fue no escuchar las advertencias que nos dijimos a la luz de aquella luna tan nueva que se colaba por la ventana, aquella noche primera de primavera fugaz. Era mejor cuando te veía de lejos, era un niño que se columpiaba en sus sueños imposibles, reía feliz con sus anhelos de montañas, regalos guardados y gotas de rocío que encenderían el sol. Pero a veces, lo peor de pedir un deseo es que convierta en realidad. En las gavetas del olvido duermen inquietas las palabras que nunca te pude decir. ¡Hasta el lunes de la próxima vida!

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Sagitario La luz del alba nueva se colaba por entre las pérgolas de una casa improvisada dibujando una breve mañana gris, se rompía la nocturnidad que experimentó tu ausencia que trascendía las horas y los espacios de soledad. Te esperaba en una noche de cuadritos y clavitos, en mi imaginario te vi evitarme y yo a ti, mientras nos observábamos con discreta mirada lejana que se perdía en medio de la estridencia, pero no estuviste como de costumbre, mi mente se perdió procurando entender tus motivos. Me entretuve leyendo, conjugaba al viento letras para ti, para mi y a la pequeña masturbadora a quien dediqué mis últimas letras en el transverso de un espacio literario dedicado a ti que hoy alcanza los sesenta y dos mil días de distancia. Luego jugué a dibujar fémina sensualidad barata sobre un tapiz de pornografía gris de bajo presupuesto, para sólo descubrir que nunca llegaste. Antes de la tercera vuelta del reloj después del alto pico de la luna, empujado por la brisa del universo caminé tras el rastro brillante que dejaba una niña de piel plateada que fue un cisne antes de la media noche, le dejé mi nombre hecho tinta y papel y una dulce voz de raro acento me contó con el número nueve para una empresa que satisfacía mi deseo de no alcanzar solo el amanecer,   guitarras sonaron y mientras uno a uno partían, una muñeca brava le cantaba feliz al amanecer con enternecido canto latinoamericano 102


y una dulce sordera con la que charrasqueaba dieciséis cuerdas de un instrumento extraño. Al llegar a casa mi voz se apagó, tus flechas a caballo desde la distancia de un milagro adverso se clavaban una vez más como bengalas de fuego sobre mi espalda doblada de cansancio que mordía el polvo con mi boca ensangrentada, mientras esperaba la estocada a muerte que nunca llegó, dejándome vivir un rato más con el dolor de tu partida y tu absurda venganza. Lágrimas intermitentes se adueñaron de mi tarde de domingo que prometía ser feliz, ya no sé como pensarte, más creo que ya dejaste de ser mujer para convertirte en una idea, un recuerdo transfigurado, un animal mitológico, un signo zodiacal, un misterio por descubrir el cual nunca lograré descifrar, por que para mi has muerto tanto como yo lo estoy, por eso lanzo estas palabras al viento que jamás leerás, desde mi duelo sin luto que un día quizá en el tibio escozor del abrazo de unas piernas de mujer o en la dulce caricia de la vida ciega, alcanzará su final.

103


Al otro lado del espejo Un extraño frenesí me aborda junto a tu recuerdo, sacude mi cuerpo como el de un niño plácido con efímera felicidad al pensarte y tras pasar el temblor, una amarga lágrima se asoma en señal de que no estarás jamás, que sólo fui un experimento, un simple objeto para saciar tu soledad, un alivio temporal de tu despecho. Creímos parecernos tanto, hasta el punto de ignorar nuestras peligrosas diferencias, mirarnos de frente era mirarnos en cristales reflectivos de fantasía, sin saber que ocurría al otro lado del espejo, donde todo pasaba tras la tranquila expresión con la que la gente nos mira al pasar. ¿Quizá ocurría la muerte?, ¿quizá ocurría la vida?, la soledad, la tristeza o el amor, quizá no sucedía nada, pudo haber sido un sentimiento pintado en tus colores que nunca mostraste, quizá unas letras mansas, contradictorias y tormentosas con las que creíste que te acosaba, no lo sabremos nunca, fuimos demasiado cobardes para decirnos la verdad. Me aferré a ti, tomé un par de alas prestadas de tus conversaciones con el universo que nunca quisiste que viera, me lancé al vuelo sobre la tibia corriente de aire de tus dudas, hasta que la locura y la desesperación se hicieron dueñas de mi ser estrellando mi cuerpo desde tu balcón de altura mortal.

Decidí soltarte, seguir, evolucionar, entre tú y yo sólo quedan estas letras al viento con las que conmemoro cada instante juntos, 105


agradezco a la vida tu pasajera presencia, con cuyos recuerdos alegro mis largos días en que no estás, sin ti, hasta la más sensual compañía tiene sabor a melancolía. Debió ser que me tropecé con tu soledad, cuando creí tropezarme con tu corazón, con las luces apagadas tal vez fui el ser que esperabas que fuera, transfigurándome a tu antojo para satisfacer tus deseos que convertiste en mentiras sagradas para aliviar tu conciencia. Pero todo fue culpa mía, era yo quien te buscaba sin conocerte, era tu nombre el que los ángeles susurraban, eran mis piernas las que temblaban aquella primera noche en que te vi, eran mis celos los que rabiaban sin razón al verte partir, eran mis manos las que se extasiaban al tocarte a la mitad de la madrugada, eran mis labios los que mordían los tuyos reclamando con irracionalidad tus besos, era yo, sólo yo, pretendiendo haber encontrado a Dios nuevamente en un cuerpo de mujer, donde me sentía hombre y niño a la vez. Fuiste un dibujo exagerado de mis pasiones olvidadas, una construcción de mis anhelos sobre una mirada que escondía un amor imposible, una luz brillante que anunciaba el comienzo de una nueva era o simplemente el recuerdo de otro lunes maravilloso donde la vida comienza. ¿Qué eres?, ¿qué fuiste?, ¿qué serás?,   nunca lo sabré, ya que entre tu reservada voz y tu silencio infinito, 106


sólo puedo elucubrar desde este lado del cristal, tratando de comprender lo que ocurre, lo que ocurrió del otro lado del espejo, indefenso ante el deseo de ver las cosas como las quiero ver y no como realmente son, con una verdad que se pierde en el tiempo, tatuando un nuevo para siempre inconcluso en mi piel envejecida de amarguras. Tal vez la muerte traiga consigo la iluminación, la omnisciencia, la omnisapiencia y en ese momento, sólo un segundo antes de fundirme con la maravillosa energía del universo descubra la verdad y parta tranquilo con una sonrisa para ti.

107


Motivos Dame tus ojos, dame sonrisa, dame tus manos, dame amor, dame ira, dame besos, dame palabras sucias, dame humedad, dame odio, dame calor, dame indiferencia, dame cabellos, dame rechazo, dame caricia, dame tus miedos, dame ropas al suelo, dame dudas, dame tu cuerpo, dame tus letras, dame tus colores, dame tus pasos, dame frustraciones, dame fe, dame blasfemias, dame canción, dame desnudez, dame deseo, dame intriga, dame conflicto, dame guerra, dame motivos.

Y yo te daré todo cuanto tengo, todo cuanto soy en hechos, en mis letras al viento o simplemente en una palabra que reinventaré para ti. 109


Miradas Te recuerdo ayer, con la mirada triste y perdida, como aquella de los navegantes que fundidos con la quilla de su barca, recostados sobre la armura de babor buscan la huella en el mar de los amores pasajeros que se quedaron en la orilla al zarpar. Fuiste tú, fue tu mirada la que en medio de la noche, explorando la madrugada con todas las luces apagadas rompía el silencio con el aullido de tus ojos profundos, un caleidoscopio vivo de negro dominante y grises infinitos con brillos de escarcha de plata, una esperanza de obscuridad que desnudaba sueños escondidos con nada más que un delicado rayo de luz de luna que se colaba por tus ventanas polarizadas. En tiempos de alegrías y sorpresas, vi tus ojos tímidos brillar en la incertidumbre decorada de sonrisas, hermosa fue tu mirada de niña que rompía el papel develando el misterio de una alegría inconclusa, mientras mi corazón narcolépsico acumulaba semillas de sueños envenenados de nostalgias futuras que traían consigo la muerte de vuelta. Era tu mirada esquiva la que le ponía precio al ayer, una invitación a la guerra, un preludio de paz inquieta, o quizá la llave de una puerta de luz que me mostró el camino para encontrarme de nuevo conmigo mismo. Inolvidables serán tus ojos preguntones que se cerraban buscando el beso fortuito de un ser extraño que te amaba sin saberlo, aquellos que se apretaban en el placer de una caricia profunda, en el delicado roce de mis labios por tu piel bañada en sudor, en la dulce expresión de mi cuerpo ansioso que se bebía la vida anclado en tus senos, esos mismos ojos que mintieron rayando la media noche ante la incredulidad de la verdad con sabor a imposible.

Fueron tus ojos los que guardaron la furia de mil mujeres olvidadas, los mismos que se cerraron en aquella noche de aniversario que hoy es el centro de espejos teñidos de rojo, el último instante mágico de un cíclope enamorado que se detiene frente a la puerta del destino para pensarte con intensidad por última vez antes de partir a lo desconocido. 111


Ocaso de Velada Ángeles de colores brillantes hacen guardia debajo de tu falda blanca que en las alturas y bajo tu espada no dan de beber. A tus pies, portales de cristal de una calle larga camino hacia tu templo envenena mis sienes con palabras sucias que pretenden profanar tu piel. He tomado un último tren al destino reclamando trascendentalidad, atravesé mi ciudad a obscuras de la mano de un ángel desmadrugado y precoz, los golpes en mi pecho anunciaron tu presencia que descubrí frente a las cornucopias vacías en un fin de semana tan largo como la misma soledad que me embarga desde que no estás más. Un profundo deseo de paz que se colaba con hojas de colores en el suelo dibujó una sonrisa que se perdía a lo lejos, sobre callejuelas de piedra, ríos de gente fría, metrallas de besos hipócritas y tus escoltas de sangre. Sólo un par de ojos brillantes se distinguían entre la multitud, como una fiera en medio de la obscuridad de la selva asechando a su presa que ignora sus dolores para no convertirse en cenizas. Lágrimas de muerte con sabor a petróleo se apoderan del tiempo pintando paisajes de días grises sobre mi cielo que insiste en llover dolores. Vuelve, regresa, viene trepando por mis sueños rotos y minados de angustia, se apodera de todo en una mirada, mientras mil nombres de mujer atraviesan mi lengua sin destinatario fijo.

Voy guardando razones y motivos para sudar de frío en la soledad, como aquellas tardes con sabor a madrugada en la que devoraba las nubes mientras me fumaba tu aliento, nos sobraba la ropa y mis manos paseaban libres por tu espalda mi entre mentiras sagradas y sentencias sin ley. que hoy huye de ¡Siempre tendré ganas de volver a verte!. 113


Milagro Adverso Ayer corrí hacia tu puerta desmadrugado, embriagado de sueños de amor, me lancé en caída libre al final de mi calle en una cápsula de soundtrack, ignorando nuevamente las advertencias del camino puestas en las fronteras de la soledad. Escalé tu torre en una máquina de acero con mis esperanzas y mis temores en los bolsillos, conté las puertas y las ventanas para no perderme en la brisa de domingo, despuntando al alba estiré mi dedo para lanzar una señal que sólo trajo consigo una mirada triste y decepcionada de cansancio que anunciaba el preludio de un adiós. Con la sonrisa apagada descendí al infierno de mis pensamientos angustiosos, me dejé caer por entre las enredaderas de mis mentiras sagradas, alimenté a mis demonios con mis lágrimas y me retiré del campo de batalla de las ilusiones para curar mis heridas en el silencio de tu indiferencia. Hoy las canciones y otras señales que me guiaban a ti me persiguieron nuevamente, he levantado muros ante mis ojos y puesto escotillas a mis oídos para hacerme impermeable a ti, el frío abrazador de tu adiós bañado en sangre ha tatuado nuevamente en mi piel el dolor de perder todo lo que amo.

En esta tarde de luto y fiesta lúgubre, arrojo sentencias al viento para soltar, dejar atrás y evolucionar, al último funeral de los muertos de mi felicidad, he asistido de seguro reencarnaré nuevamente, como lo hice el día que me perdí en tus ojos. 115


"Hay una canción que se asusta de verme, no sé lo que dice, no sé lo que ve; pero algo me lleva al rincón donde duerme y me hace velarla una y otra vez. Hay una canción que no quiere saberme deja un rastro brillante a mis pies." aunque Qué signo lleva el amor / Silvio Rodríguez - 1982


"Soltar todo y largarse —qué maravilla—, atesorando sólo huesos nutrientes y lanzarse al camino pisando arcilla, destino a las estrellas resplandecientes." Soltar todo y largarse / Silvio Rodríguez - 1995


Luz del Alba Inmaculada Fuiste flor de un día que convertí en primavera, el reflejo conjugado de mis sueños de pasado, presente y futuro, la luz que iluminó mis anhelos en medio de la madrugada, el perfume de mis utopías, la canción de mis promesas, la ratificación de mi fe. En tus manos descubrí mis promesas, en tus besos el descanso anhelado, en tu piel el renacimiento de pasiones olvidadas, en tus ojos mi destino, en tu blasfemia y mi estupidez lo mucho que nos falta por crecer. Pero fue más grande el miedo que la curiosidad, el dogma que la aventura, la estupidez que la razón, la realidad que los sueños, la intriga que el amor. Te fuiste en la barca de tus mentiras sagradas, empujé tu partida con las olas de mi insensatez, ahora te me pierdes en el mar al cual tanto temiste, como yo en tus ojos ahora cerrados, donde un día conoceré mi final. Un beso rojo dibujó el adiós de tu luz. ¡Nunca te olvidaré!

119


Tarde Llegué tarde a ti, llegué tarde a mi, me perdí en la muerte, me distraje demasiado, me perdí de ti, me perdí de mi, allá donde el tiempo no existe, te esperé sin buscarte, cuando te encontré, te borraste de pronto, perfumando el silencio. Amor cobarde, mujer que amas mujer, ayer colgué una memoria tuya bajo el brillo de las luces amarillas, un regalo de navidad robada, con los ojos cerrados descansas en el mausoleo de las artes de mi ciudad, debajo de las faldas de una bella mujer de plástico. Por si un día te enteras que te amo, por si un día se te ocurre hacer una lista de malos entendidos, de nuestras miradas tristes al vacío, de nuestros errores repetidos, de los milagros que entretejen nuestra historia, si ese día llega, nunca será tarde.

121


Espejos Asustado y conmovido me entrego a al movimiento de las mareas de una pasión extraña, ella y yo, dos almas errantes con miedo a mirarse en la profundidad de su reflejo, dos cristales a punto de romperse en medio de la soledad. Mi corazón narcolépsico a despertado de su último adiós con sabor a muerte, busca calor junto al tuyo que le recuerda a si, como un espejo amaestrado que no muestra aún el lado salvaje de su soledad. Mirando al cielo y entre la neblina de la noche blanca, jugábamos a las coincidencias, que hermoso es sentirse dejar de ser ajeno a todo y a todos. Pero nada tan bello dura mucho tiempo, pues los espejos se quiebran al mirarse uno frente al otro, en el reflejo fractal de las semejanzas inversas que rayan en el infinito y lanzan un grito agudo de frecuencia mortal. Y en una mirada profunda que buscaba descifrar los misterios del universo, comenzó la autodestrucción que esparcía hirientes astillas de vidrio y metal que atravesaron mi carne hasta hacerme desangrar. Su reflejo se volvió mi imaginario, le veía al sonreír como una proyección de auto-imagen redibujada, quizá me refugiaba en su sonrisa para no ver mi tristeza. Ahora es un espejo retrovisor, símbolo de un nuevo pasado al que no pretendo volver, pues el destino me espera con nuevos retos, nuevos amores, quizá ninguno tan dulce, tan intenso, tan agraviante, tan mío, tan no sé.

Esta noche veré tu cuerpo caminante, te confundiré con una hermosa mujer extraña, sonreiré y seguiré mi camino con el ferviente deseo es que seas feliz.

¡Muy feliz!. 123


Princesa Dragón Entre el ocaso y el amanecer he viajado en mis sueños por las bifurcaciones del tiempo donde te encontré una vez más, me hablaste y besaste en silencio sentados en el ojo del ciclón, en medio de la tormenta de nuestras contradictorias emociones. Me perdí nuevamente en tus ojos, esta vez para encontrarme y comprender, que sólo fuiste una princesa que convertí en un dragón, que me despertó con un beso del letargo sumergido en la inmensurable pesadilla de las terribles lunas de falsas primaveras y su reinado de diez mil años de obscuridad. Tras la lluvia de humo de tu beso primero, fui un dios que corrió libre por tu espalda que deambulaba cual barco a la deriva en tu mar de confusiones. Pretendí llegar al cielo en una semilla de esperanza sembrada en tu vientre, pero me caí al tocar la primera nube. Me he anclado en este punto del tiempo, he aprendido la lección y me he declarado centro de mi propio universo, me entregado otra vez a la brisa del azar cósmico que ahora gira en torno a mi, he reordenado mis prioridades y recordado mis promesas, no quisiera volver a perderte la próxima vez que te encuentre a miles de años de distancia en otros ojos, en otros besos, en otra piel. Perdóname si un día grité tu nombre por los callejones, mal puse tu ego al viento o llegué a tu puerta a deshoras, sólo quería escuchar de tus labios tus palabras lanzadas al universo y entender las razones de la verdad que se terminó tragando el silencio. No te merezco, por eso un nuevo adviento comienza y cierro tu historia con la última página de este libro frente a tu imagen de sueños con espejos teñidos de rojo de los cuales ya he despertado para ser quien soy, nada menos, nada más.

  De seguro encontraré una forma de amarte por siempre, aunque no estés jamás. ¡Gracias y Adiós!. 124


Índices


Índice de Capítulos Notas y dedicatorias

05

Después del Susurro (Introducción)

11

Tiempo de Mariposas

13

Adviento

29

Epifanía

53

Confusión

63

Transverso

71

Tiempo de pasear con Virgilio

75

Sentencias

117

Nota final

133

"Tu imagen me llegó a las seis menos diez y no pude dormir ni un instante después. Te confundías con mis sábanas, te me enredabas en la sien.

Lucías tan real que casi fui feliz. Pero a las seis y diez me comprendí sin ti. (6+10=16) Eran mis solitarias sábanas y una habitual mañana gris. Y tú eras mi viento, mas no a favor. Eras mi barca en el pedregal, eras mi puerta sin tirador, eras mi beso buscando hogar. Y tú eras un parto de antigüedad, maña de un diablo despertador. Eras espuma de soledad, carne con llagas de desamor. Y así fuiste la otra mitad de amanecer que no alumbró jamás." Tu Imagen / Silvio Rodríguez - 1978

128

(6-10=4)


Índice de Escritos

Después del Susurro

11

58 Tres mil días después

Mariposa Violeta

15

61 En tus Ojos

Canción de la Brisa

17

65 Multipolar

Zurda

19

68 Corazón de Veleta

Cobijo de Mariposa

21

73 La Pequeña Masturbadora

Tara Bruja

23

77 Cortada de Papel

Incoetáneo e intemporal

25

79 Cantos de Bambú

Mocaccino

27

81 Sueños de Invierno

Bajo la Carpa

31

83 Colibrí

Trinar entre las Sombras

33

85 ¿Quién?

Ángeles en la Carpa

35

87 Ilimitados

A través del Universo

36

89 Indeleble

Sueño en Rojo

39

90 Luz Negra

Paciencia

41

93 Mariposa Hexacolor

Santa Ciudad

43

95 Santa Lucía

Agridulce

45

96 Símbolos + Señales

Luna Nueva

47

99 Reminiscencias

La Luz del Arkángel

49

Dulce Luz de Madrugada

55

102 Sagitario 105 Al otro lado del espejo

129


Índice de Escritos

Índice de Imágenes

(Continuación)

Motivos

109

12 Princesa Dragón (Detalle)

Miradas

111

14 Mariposa Violeta (Detalle)

Ocaso de Velada

113

16 Canción de la Brisa (Detalle)

Milagro Adverso

115

18 Mazinger

Luz del Alba Inmaculada

119

20 Tapiz (Detalle)

Tarde

121

22 Tara Bruja

Espejos

123

24 Retrospectivo (Detalle)

Princesa Dragón

124

26 Ponquesito Mocaccino 30 Carpa 32 Trinar de Sombras 34 Ángeles en la Carpa 38 Sueño Rojo 40 Lazo (Detalle) 42 Santa Ciudad 44 Estela Rosa 46 Venus 48 Ángel Rojo

130

51 El Reparador 54 Ángel Azul (Detalle)


Índice de Imágenes

(Continuación)

Lucía (Detalle)

57

110 Mirada

Ojos en los que me perdí un día Manos Soñadoras (Díptico)

60

112 Ángeles de Lucía (Detalle)

Multipolar (Detalle)

64

Corazón de Fuego (Detalle)

67

Pequeña Masturbadora (Detalle)

72

Cortada de Papel (Detalle)

76

Bambú Azul

78

Sueños de Invierno (Detalle)

80

Colibrí (Detalle)

82

Viuda Negra (Detalle)

84

Ilimitados

86

Indeleble

88

Mariposa Hexacolor (Detalle)

92

Santa Lucía

94

Reminiscencias

98

114 Kaleo de Musa 118 Si te canto un Beso (Detalle) 120 Tarde 122 Tiernas Fierecillas 125 Sueños con espejos teñidos de Rojo 133 Flechas de Guitarra

Sagitario (Detalle) 101 Al otro lado del Espejo 104

Motivos (Detalle) 108

131


Índice de Citas

132

Viñeta / Silvio Rodríguez

13

63

Lucía / Joan Manuel Serrat

Camino a Camagüey / Silvio Rodríguez

28

70

Esta Primavera / Silvio Rodríguez

Llover sobre mojado / Silvio Rodríguez

29

71

Camelot / Silvio Rodríguez

Segunda Cita / Silvio Rodríguez

35

74

Se demora / Silvio Rodríguez

Across the Universe / John Lennon

52

75

Fuiste Tú / Ricardo Arjona

Te conozco / Silvio Rodríguez

53

116 Qué signo lleva el amor / Silvio Rodríguez

El sol no da de beber / Silvio Rodríguez

56

117 Soltar todo y largarse / Silvio Rodríguez

Como quien dice / Silvio Rodríguez

59

128 Tu Imagen / Silvio Rodríguez

Si seco un llanto / Silvio Rodríguez

62


Caminé en todas las direcciones buscando el amor, “Te busqué entre diez mil rostros desconocidos, te busqué hasta perder la esperanza de encontrarte, y justo antes de partir apareciste de pronto”. “Jamás imaginé que seis cuerdas cambiarían mi vida por completo”


S.M. Eduardo D'Attellis © 2012 -2013 Maracaibo - Venezuela


Lucía  

ISBN: 978-149-285-677-1 Recopilación del trabajo plástico y literario de S.M. Eduardo D'Attellis publicados en la bitácora digital http://da...

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