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Capitán de Corbeta Edilberto Torres, CC 72175200 Para contextualizar un poco mi respuesta, y partiendo del supuesto importante que esbozo el Señor Comandante de la Armada en sus pasadas charlas, el cual hace referencia al objetivo de lograr la paz para el año 2019, y del plan de desarrollo presentado por el Comando de la Armada Nacional y la Estrategia formulada en el documento “Estrategia de la Armada Nacional en su Rol Internacional”, se presentan, 8 retos que son presente y futuro a tener en cuenta, en donde la Armada Nacional deberá tener la capacidad de operar y tener una Estrategia de trabajo para garantizar la seguridad y el desarrollo de nuestros espacios marítimos. Estos retos son: 1. Lucha al narcotráfico, 2. Cumplimiento de la Ley del Mar y Convenciones OMI, 3. Protección al Medio Ambiente Marino, 4. Atención de Catástrofes Naturales, 5. Libre Navegación, 6. Protección de Recursos Marítimos, 7. Lucha contra el Contrabando, Armas y Mercancías y 8. Control a Migraciones ilícitas. Estos retos se pueden presentar en 3 escenarios como son: 1. Tiempo de Crisis, 2. Tiempos de Guerra y 3. Tiempos de Paz. De lo anterior, podemos apreciar que algunos de estos retos son y seguirán siendo considerados como amenazas, tal es el caso de la Lucha antidrogas, La Protección de nuestros Recursos Marítimos y últimamente la atención de Catástrofes Naturales, que ha tomado mucha fuerza por los recientes acontecimientos y que estoy de acuerdo con el Comando de la Armada en su enfoque. Pero no estoy de acuerdo, en que se siga tratando la amenaza externa de Venezuela como una segunda prioridad y que cuando las crisis estallen, nos encuentre como siempre con una estatura estratégica mucho menor que el antagonista del momento. El lenguaje de mantener unas capacidades mínimas disuasivas que es el que se usa hoy, no le hace bien al país para que se tome real conciencia. Me permito recomendar, que la amenaza externa se le dé la misma importancia y dedicación de recursos que en la actualidad se le da a la amenaza interna, ya que las brechas y diferencias en los poderes de combate con respecto a Venezuela, se hacen más distantes y difíciles de afrontar cada año que pasa.


Vemos como el Plan de desarrollo del Comando de la Armada establece en los próximos 20 años fortalecer el Componente Naval, de Guardacostas y

Aviación

Naval; luego por un espacio de 11 años sostener para luego pensar en renovar a partir del 2025 al 2030. Recomendaría al Comando de la Armada que al 2014 la Fuerza Disuasiva de Seguridad de la ZEE, creciera en dos buques y una unidad submarina y que toda esta fuerza tuviera capacidades fuertes antiaéreas y antisubmarinas, a la vez que podamos aumentar el alcance efectivo de las armas de superficie (misiles) a 150 kms y así mismo, que el arma submarina tuviera la capacidad submarino – submarino. También recomendaría que el Comando de la Armada y la Fuerza Aérea, adquirieran en base a planes conjuntos, la capacidad anti buque para las aeronaves de la FAC y la ARC, la adquisición de helicópteros pesados con capacidad de disparo de misiles de superficie y capacidad antisubmarina serian de gran factor de disuasión. Así mismo, y para responder a las amenazas internas y externas, el componente de Guardacostas y Aviación Naval deberán conformar un binomio, es decir que en cada Base o Estación de Guardacostas este acompañada por Aviación Naval. Se deberán también aprovechar ciertas unidades de Guardacostas y apropiar otras unidades para la Defensa de Litoral, con Patrulleras veloces con capacidad de misiles anti superficie y defensa aérea cercana de punto, lo anterior complementaría a las capacidades estratégicas para dar una respuesta apropiada a las amenazas. Para concluir mi requerimiento, concuerdo con el Comando de la Armada que el aumento de la capacidad naval es necesaria para afrontar las diferentes amenazas, pero el aumento de 4 unidades más de superficie para el 2030 está muy lejos para los retos que estamos viviendo e insuficiente también para el caso de afrontar 2 amenazas simultaneas externas en cada mar de nuestra jurisdicción. Para el caso anterior y para el 2030, recomiendo que cada Fuerza Naval, tenga una fuerza que pueda responder a 2 amenazas simultáneas externas. Por otro lado, pensando en el ambiente de las operaciones de paz y ayuda internacional, la Armada deberá contar con la capacidad anfibia, para poder proyectar esta Fuerza en ayuda de países que lo necesiten y también en apoyo de catástrofes naturales internas.


Torres