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Las Mariposas A golpes. Las mataron a golpes. A sus esposos, los torturaron a los golpes. A ellas, sus esposas, las mataron a golpes. Simularon que el odio se disfrazaría de choque y, al caer al vacío de la cuesta, sus muertes serían símbolo de un choque, simplemente. Patria, que por las dudas dudaba de todo, sabía que la muerte y el Generalísimo la andaba buscando como esos perros de caza que olfatean más de la cuenta. Patria murió a golpes en el cuerpo y con un pañuelo fue atormentada hasta perder el aire dominicano de sus pulmones. El Generalísimo se entera de las muertes y tacha de su lista a los intentosos rebeldes que intentan derrocarlo de su raíz dura de poder y gobierno. El pueblo, su pueblo de oligarquías y negocios sucios, quería ver los palos con las cuales fueron brutalmente golpeadas las tres, hasta llegar a la muerte. Minerva fue golpeada. La misma suerte que su hermana Patria. Gozó de la misma suerte también de morir, como última fortuna, asfixiada por un pañuelo. Se la mató a golpes tantas veces que del accidente no se recuerda nada, sólo de su muerte de golpes y palos. Minerva no sospechaba que la SIM estaba tras ellas, las tres muertas a palos después de sospechar más de la cuenta que el Ejército la acusó de algo y luego la perdonó de no se sabe qué. Sólo por ser la mujer de alguien testarudo que no quiere dictaduras en sus país. Minerva sabía igual que Patria que el Generalísimo era, de naturaleza, un asesino. María Teresa, compañera de prisión de Minerva en esos salvajes momentos, nunca pensó morir a golpes por verdugos de poca monta. Sí sabía que el tiempo corría y que la podían alcanzar. María Teresa muere con sus hermanas golpeadas en la casa de La Cumbre, en donde el morboso Capitán Peña Rivera las esperaba ansioso de verlas muertas y cumplir su misión. Con ellas muere también el chofer que las llevó a ver a sus esposos presos por decir que Trujillo era un dictador asesino. Trujillo y Pupo Román planean todo desde el principio. Los pasos a seguir y golpear certeramente el corazón, el cuerpo y el alma de la Republica Dominicana y, de paso, dar de palos a las hermanas Mirabal. Nunca supo Trujillo de su suerte. Mató a las mariposas que el pueblo amaba. Peor aún, el tipo de muerte que se les dió es un símbolo de lucha a nivel mundial. A Trujillo lo asesinaron como a un perro. Como, mejor dicho, a un chacal carroñero. A las Mariposas Mirabal las resucitó su muerte. Todos tuvieron en sus manos la sangre de esos golpes, al igual que todos fueron juzgados, tan así que cuando pudieron ser más cobardes huyeron ayudados por el mismísimo Generalísimo ya fallecido y escaparon al país de la impunidad, tan lejos como los cobardes pueden huir. Desde Ojo de Agua, de noche, salen las Mariposas porque muertas no están. Salen porque vivirán más que la misma memoria de los que luchamos hasta morir. Patria, Minerva y María Teresa muertas por el dictador Trujillo. La República Dominicana no se las olvida. El mundo dice que todos los 25 de Noviembre se diga no a la Violencia de Género. Decí no. Decí basta. Darío desde La Oscuridad a Diario.

FEMINISTAS LATINOAMERICANAS EN RESISTENCIA - Declaración de Tucumán fragmento El 25 de noviembre nos movilizaremos en las calles contra la violencia hacia las mujeres y para escrachar a los responsables de las guerras, golpes y militarización del continente: embajadas y consulados de EE.UU. y espacios que simbolicen la dominación imperialista. Apoyamos las iniciativas de la marcha mundial de las mujeres que promueve durante el 2010 acciones globales contra el capitalismo y el patriarcado. Nosotras, feministas, proponemos transformaciones profundas y radicales de las relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza, el fin de la lesbofobia, la travestofobia, la homofobia y del patriarcado heteronormativo y racista. Somos parte de la construcción de un movimiento feminista antipatriarcal y anticapitalista, como una fuerza política contrahegemónica y un instrumento para alcanzarla transformación de nuestras vidas y de nuestras sociedades. Nuestras declaraciones están respaldadas por nuestras acciones. Por nuestros cuerpos en lucha. Por nuestra capacidad de movilizarnos y de denunciar, de actuar y de crear nuevas relaciones. Nuestras luchas las hacemos con alegría, con placer. Somos feministas en movimiento. Somos todas feministas en resistencia.

25 de Noviembre – Día de la NO violencia de género No tengo que contestarle, se pone muy nervioso y me grita. Últimamente anda en algo, la llaman las amigas todo el tiempo y me esconde cosas. Nunca me pegó, sólo discutimos fuerte. Cuando sale sola vuelve muy tarde. A partir de ahora salgo sólo con él. Me pegó porque yo le contesto. Así me hace poner, ella tiene la culpa. SI TE PEGA, NO TE QUIERE.

Escrito por: Floren http://florenylalevedaddelser.blogspot.com/2010/11/25-de-noviembre-dia-de-la-noviolencia.html

Pachamama Espacio Cultural Jean Jaures 724 - Campana- Buenos Aires-Argentina Órgano y/o Revista difusora de las problemáticas que nos aquejan y nos quejan. Difusora de cultura que se queja y de arte que adolece en nuestro ambiente. Un espacio para compartir y difundir. Permitido difundir.Permitido prestar.Permitido dar. Permitido compartir.Permitido ser solidario con los demás. Los derechos no son reservados, son conquistados

La Alegre Rebeldía Año 0 - Número 4- noviembre

Fragmento de SOY NOSOTRAS - LILIANA DAUNES El 25 de noviembre, se conmemora el día internacional por la no violencia hacia las mujeres, día de denuncia del maltrato físico y psicológico, también día de visibilización de las resistencias.

Si la violencia circula, nuestra resistencia también. Porque yo soy... María Soledad, violada y asesinada en Catamarca... Teresa Rodríguez, muerta cuando reprimían un piquete, allá en el sur... Sandra Cabrera, asesinada en Rosario, Liliana Tallarico, asesinada en La Plata, Soy las mujeres de Juárez. Soy todas las asesinadas por odio. Y también soy Romina Tejerina, presa y recluida en Jujuy... y Claudia Sosa de Mendoza y Etelvina y Patricia, y la Galle, presas... He sido violada por Hoyos en Salta. Soy Eli Díaz, violada por Benavidez en Córdoba. Soy Leyla y Patricia violadas y asesinadas en Santiago del Estero, Soy... las mujeres asesinadas en Mar del Plata, la trabajadora violada en el ANSES, las niñas violadas en el Congreso... Soy María, me violó mi papá. Soy Marita, Vanesa, Lidia, Fernanda, Andrea y tantas secuestradas para el tráfico sexual en La Rioja, Tucumán, Córdoba, Corrientes, Río Gallegos, La Pampa... Soy Carolina, a mi madre la desapareció la dictadura militar. Soy las abusadas por los curas y el poder. Soy Paulina, mi crimen sigue impune, soy tucumana. Soy las originarias desterradas de sus casas, soy las wichis desnutridas, soy la beba que no llegó al hospital Soy la niña de once años violada y embarazada, no se qué hacer, no hay ley que nos ampare. Soy... una africana sin clítoris, una musulmana que pueden lapidar, una colombiana desplazada, expuesta a la violencia paramilitar. Soy nica, soy feminista, el gobierno me persigue. Soy uruguaya, repudio la dictocracia que me criminaliza si decido sobre mi cuerpo. Soy una haitiana violada por un soldado de la minustah. Soy una mujer estéril por un aborto mal practicado, soy aquella que murió tras un aborto clandestino, Soy Ana María Acevedo, quería abortar para curar mi cáncer, me dejaron morir en un hospital de Santa Fe. Yo soy la castigada, la invisible, soy la maltratada. ¿Quién ha cavado estos agujeros? ¿Quién ha roto mi mirada? ¿Quién ha desoído mi respiración de espanto? ¿Quién ha cortado, golpe a golpe, los pedazos que me arman? Me repliego, muda, las palabras vuelan lejos, no las sujeto como si me esquivasen desde el principio de los siglos, palabras vacías que se deletrean sonido a sonido perdiendo su significado. Como toda criatura marginada, expoliada, espiada y exiliada, me quedo sin lenguaje. Entonces recuerdo que existe el grito. Que puedo gritar: Soy MUJER, TRAVESTI, TRANSGÉNERO, TRANSEXUAL, LESBIANA, INTERSEX, BOLIVIANA, NEGRA, MUSULMANA, INDIA, INMIGRANTE, POBRE, OPRIMIDA... Soy la que está harta, la que se rebela, la que se organiza, la que quiere cambiar las relaciones sociales, la que quiere desterrar la injusticia, la que lucha contra el patriarcado. Dicen que dicen las Mayas "ill da quesh", soy otra tú. Eso, soy otra vos, y otra voz, y soy miles de voces que, tomándole un verso a Neruda gritan, gritamos: sube a nacer conmigo, hermana!!! Porque siempre, siempre, se puede volver a nacer.

Memoria y justicia: El pájaro de la memoria ¿Qué hay más arriba del cielo? ¿Cómo me hicieron? ¿Por qué hay gente pobre? ¿De qué murió la virgen María?. ¡Niña, deje ya la preguntadera y póngase a trabajar! La memoria es como un pájaro pequeño que habita nuestra mente. Sabemos que está allí porque recordamos, como nos enseñaban nuestras madres, a recordar el nombre de las abuelas, de las tías, de los lugares, de la forma de no perdernos y encontrar el camino, de vuelta a casa, a un lugar seguro. La memoria es lo que somos. Nuestra historia. De la justicia sabemos que hemos pasado toda una vida, buscándola. Que desde pequeñas, no hay quien, de una u otra manera, no haya preguntado: Mamá ¿Qué significa ser pobre? o ¿porqué yo no puedo hacer lo que hacen los varones?, ¿Por qué hay mendigos en la calle? ¿Por qué tengo que trabajar en vez de ir a jugar? Y la respuesta a veces no formulada o bien expresada: “Porque las cosas son así”. Y como esta respuesta, junto a muchas otras parecidas, no nos dejaba conformes, fuimos recogiendo nuestras preguntas y guardándolas al lado de nuestro pájaro de la memoria en un rincón de nuestras vidas, para cuando llegara su tiempo. Este pájaro de la memoria se estiró un día para buscar el sol y la avalancha de preguntas le cayó encima, entonces salió de su rincón escondidito y se liberó arrastrando por las calles la cadena de nuestras preguntas insatisfechas. Ese día fue el 28 de junio de 2009, día del Golpe de Estado. Cientos de mujeres cubrimos las calles, los barrios, los puentes con nuestros cuerpos y nuestras voces. Miles de pájaros de la memoria cruzaron los cielos y las calles. Graznaron una y otra vez, en busca de respuestas y luego cantaron, hermosos, gigantes, tapando el sol con sus alas de colores. Porque fuimos y somos mujeres de colores. Nos castigaron por haberlos dejado escapar: las fuerzas policiales, el gobierno de facto y las fuerzas militares pasaron encima de ellos y nos golpearon, encarcelaron, violaron, nos prohibieron tomar decisiones sobre nuestros cuerpos. Amenazaron con matarnos. Lo hicieron, lo siguen haciendo. Pero estas curiosas aves de la memoria de cuerpos y alas diferentes ya no pueden volver al lugar donde los tenían. Ya no tienen miedo y se niegan a regresar. Solo nos observan desde los tendederos, desde las flores, desde los árboles, porque saben que exigimos justicia y que no vamos a olvidar. Somos ellos y ellos nosotras. Somos la memoria andante de un pueblo, que despierta y que grita ¡justicia! por su boca, por sus manos, entre sus dedos. Entre nosotras viven Wendy, Olga, Vanessa, Claudia. Entre nosotras viven muchas. Todas somos memoria, constructora de respuestas. Somos la fuerza de nuestras ancestras y la vida de nuestras descendientes. Todas somos Honduras. Todas tenemos nuestro propio pájaro de la memoria, que no olvida, que cuestiona a los poderosos, a los dictadores, a los políticos corruptos, a los asesinos de nuestra gente y que ahora se ha elevado a ras del suelo pero de frente al sol, poderoso y brillante, hermoso y despierto y a través de sus ojos… nosotras. Feministas en resistencia. Honduras. 8 de marzo 2010.


Un resumen de un cuento más largo... Por Alan http://contratodaautoridad.blogspot.com Alicia ya casi no recordaba aquellos sueños en que, despierta, atravesaba largos y extraños caminos en quién sabe qué mundo. Realmente no quería volver en el tiempo para así no dispersar esa niebla tan espesa que alguna vez creo, ocultando cosas o situaciones a las que temía, o no. Cierto día en la mañana se encontró nuevamente, retomando la rutina diaria. Atravesando las calles de la ciudad atestadas de gente sintió temor quién sabe a qué. Hacía tiempo que observaba en cada rincón a la niña que alguna vez fue. Su cara lucía triste tal vez porque a esa edad nunca se hubiera imaginado de grande tal cual se veía ahora. Debido a ésto últimamente se habían incrementado sus intentos de defenderse de sus propias acusaciones al tiempo que se pedía perdón a sí misma, o a alguien más. La vida exige - se decía. Lejos habían quedado los días encendidos y agotadores en que el cansancio era hermoso y le facilitaba una sonrisa para el momento de ir a dormir. Los días en que el sol era bello, pero no por eso se desmerecía a la lluvia. Nadie la conocía en la zona a excepción de sus compañeros de trabajo y de estudio. Se había alejado lo suficiente de su pasado pretendiendo que cuanto más amplias sean las distancias mayor sería el grado de olvido. A esto había sumado una distribución de su tiempo que le hacía imposible detenerse a pensar. El cansancio era un enemigo que aceptaba a condición de que suprimiera invasores algo más fuertes. Ya a punto de llegar a su destino, Alicia levantó la mirada que aún se posaba en las baldosas de la vereda. Sorprendida o no, para quien crea en la causalidad de todos los hechos, observó a su hermana presta a cruzar la avenida principal de la ciudad. Ella, la que la había ayudado en sus lecciones de historia, la que había soportado sus ensoñaciones a la luz del sol. Sin detenerse a razonar un solo minuto, Alicia se alejó de su trayecto habitual tomando la primera calle que se interpuso en su camino. Esa noche los sueños no dejaron de apoderarse de su cuerpo. La verdad es que éstos se adoptaban más a la categoría de pesadillas que otra cosa. Alguien se acercaba. Alicia no podía identificar a este ser ni tampoco sus intenciones. Sólo podía determinar que era una hombre por su gran porte físico. Todo estaba oscuro. Quizá era de noche. Quizás las circunstancias llenaban de nubes un día soleado. Cada vez estaba más cerca, pero ella no se movía. Tal vez porque conocía a este desconocido y, por tanto, no sospechaba nada de él. Tal vez por miedo. Ya al lado suyo las sábanas se estremecían. Alicia no podía comprender lo que pasaba pero quería que terminara en el mismo momento en que comenzó. Su garganta ardía. Quería gritar pero las palabras se negaban. Si alguien hubiera pasado seguramente habría escuchado los gritos que nunca sucedieron. A diez, quizás cien metros, también más. Había ojos. Lo sabía. Observaban hacia algún lugar. Quién sabe. Ella no veía. Pero sentía. Terror. Odio. Vergüenza... El tiempo ¿avanzaba? Quizá nada sucedía. Tal vez todo era una creación de su mente. - ¡Basta ya! Alicia despertó. Veinti pocos años. La vida por delante, dirán algunos. Pero ella sabía que la vida le fue robada hace mucho tiempo. Allá por la infancia. Aquel día pudo gritar, sí. Pero tal vez hubiera preferido no tener la oportunidad de hacerlo. O sí. No quería pensarlo. La ocasión que fabricó ese grito. El recuerdo. Si no hubiera sucedido. El sueño ¿Estaría aquí? ¿Feliz? ¿Por qué esa infancia destrozada? ¿Por qué ella? ¿Por qué ese alarido no salió cuando debía hacerlo? ¿hubiera cambiado algo? Todo saltaba a la luz. Nada permanecía bajo la alfombra. Algún día tenía que estallar. Su infancia. No quería recuperarla. Expropiársela a quien hacía tiempo se la apropió. No se creía con el valor. Alicia saltó. Demasiado tiempo se mantuvo en una vida gris. Las flores resplandecían a todos los costados de su cuerpo.

Manifiesto Yo me resisto, en la calle de los ahoracados, a acatar la orden de ser tibia y cautelosa, de asirme a la seguridad, de acomodarme en la costumbre, de usar reloj y placidez, aventura a cuerda, palabra pálida y mortal y ojos con límites. Yo me resisto, entre las muelas del fracaso, a cumplir la ley de cansarme, de resignarme, de sentarme en lo fofo del mundo mortecina de una espada lánguida, esperando el marasmo. Yo me resisto, acosada por silbatos atroces, a la fatalidad de encerrarme y perder la llave o de arrojarme al pozo. Con toda la médula levanto, llevo, soy el miedo enorme, y avanzo, sin causa, cantando entre ausentes.

Y Dios me hizo mujer

En busca de un freno para el tráfico

Y Dios me hizo mujer, de pelo largo, ojos, nariz y boca de mujer. Con curvas y pliegues y suaves hondonadas y me cavó por dentro, me hizo un taller de seres humanos. Tejió delicadamente mis nervios y balanceó con cuidado el número de mis hormonas. Compuso mi sangre y me inyectó con ella para que irrigara todo mi cuerpo; nacieron así las ideas, los sueños, el instinto. Todo lo que creó suavemente a martillazos de soplidos y taladrazos de amor, las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días por las que me levanto orgullosa todas las mañanas y bendigo mi sexo.

Dos mujeres paraguayas traídas al país bajo engaño terminaron esclavizadas en un cabaret de Tandil que funcionaba a metros de una iglesia. Una de ellas pudo escapar. Ahora, cuatro personas están acusadas de formar parte de una red de trata.

Poema de Gioconda Belli Poetisa, ensayista y narradora, nació en Managua el 9 de Diciembre de 1948. Incorporada a la militancia del FSLN, sumó la política a su izquierda erótica" en Linea de fuego (1978), tendencias mantenidas en Truenos y arco iris (1982). Toda su obra se ha recogido en El ojo de la mujer (1986): una totalizadora combinación de la experiencia amatoria y la práctica al servicio de la transformación revolucionaria. En cuanto a sus dos novelas, ambas logradas en sus objetivos primordiales, fusiona lo erótico y lo pólitico, lo mítico y lo poético. Su último libro “El país de las Mujeres”, editado en 2010.

Colectivo Varones Antipatriarcales Ni mAcHoS Ni faChOS! Nuestra carta de presentación: Somos varones que decidimos agruparnos por afinidad de intereses y objetivos, nos unen los afectos y el buen humor. Tenemos como objetivo lograr cambios, trabajando con los varones y empezando por nosotros mismos. En el camino que comenzamos a recorrer, nos fuimos conociendo en algunas discusiones y propuestas, luego comenzamos a compartir puntos de vista, manifestando acuerdos y confianzas mutuas, lo cual nos permite ir clarificando el rumbo que como varones queremos encarar para transformar y transformarnos. Tenemos la voluntad de integrarnos y participar en un nivel de igualdad y cooperación horizontal. Vamos desarrollando un espacio de confianza y compañerismo dónde nuestra energía es volcada a la lucha antipatriarcal con criterios de organización y construcción colectiva. Nuestros desafíos: Construir un espacio de varones antipatriarcales, que realice una profunda crítica de las propias identidades de género, atravesadas por la Masculinidad Hegemónica y por el sistema desigual de distribución de poder entre los géneros, que sostiene las múltiples formas de opresión y explotación existentes.Construir con vocación profundamente anti-jerárquica, confrontando al Patriarcado y todo otro sistema de dominación que reproduzca desigualdades como mecanismo de fragmentación y estratificación vertical. Para ello es necesario deconstruir las identidades masculinas que se sostienen en el sistema de valores hegemónico, las cuales sostienen constantemente la voluntad de poder y dominio que hasta ahora nos ha caracterizado como varones. Construir un espacio horizontal y de forma colectiva, con presencia activa y protagonismo real de sus integrantes, con profunda implicación en el proceso de auto-transformación al que venimos apostando. Apostar a una construcción prefigurativa. A través de las relaciones de cooperación, solidaridad, afecto y confianza, se puede ir construyendo nuevas formas de ser varones y de relacionarnos entre nosotros. Aprendemos a ser varones identificándonos e interactuando con otros y otras, por lo tanto, construir referencias que disparen nuevos sentidos acerca del “ser varón” y construyan practicas e imaginarios simbólicos instituyentes se vuelve una tarea fundamental como varones antipatriarcales. En este sentido, apostamos a la pedagogía popular emacipatoria, al trabajo cultural y creativo, como formas de resistencia y transformación. Generar articulación desde la diversidad. Estamos convencidos de la necesidad de construir vínculos entre colectivos/as militantes de las diversas identidades de género, dirigidos hacia reivindicaciones sociales y políticas diversas, de carácter crítico y transformador. Creemos necesario construir esos nuevos vínculos desde abajo, desde la confianza y la práctica compartida. Deconstruir formas de organización excluyentes, discriminatorias, individualistas, competitivas. Si no se priorizan los objetivos que tiendan a la deconstrucción de la Masculinidad Hegemónica, no se puede pensar en cambios reales en las relaciones entre los varones, mucho menos entre las diferentes identidades de género. Trabajar junto a otros varones desde nuestras diversas masculinidades, en tanto varones preocupados por las desigualdades inherentes al sistema sexo-género de dominación masculina para avanzar en organizarnos y lograr transformaciones. Vemos con mucho entusiasmo que se en muchos lugares de esta ciudad y de otras grandes ciudades de Argentina, así como también en muchos otros países latinoamericanos y de otros continentes, están emergiendo cada vez más, nuevos movimientos de varones por el cambio. Construir un espacio que involucre una fuerte implicación personal y colectiva de cada uno de los varones participantes. Los objetivos del colectivo deben apuntar tanto a la lucha e intervención activa contra el sistema patriarcal, contra la violencia, la discriminación, las desigualdades en relación al género, como a promover transformaciones sociales profundas y generales en nuestra realidad social. Para más información:

Amelia Biagioni.(Argentina,1918-2000)

http://varonesantipatriarcales.wordpress.com/

Por Carlos Rodríguez (http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-156312-2010-11-05.html) Es el primer juicio oral y público por trata de personas que se realiza en los tribunales de Mar del Plata, aunque corresponde a hechos ocurridos en la ciudad de Tandil, en un cabaret que funcionaba –créase o no– en la misma cuadra, sobre la misma vereda y a escasos 30 metros de una iglesia. Las víctimas y denunciantes del caso son dos jóvenes de nacionalidad paraguaya que fueron traídas al país con engaños, bajo la promesa de trabajar “cuidando ancianos”, y terminaron siendo privadas de su libertad y obligadas a prostituirse. En la causa hay cuatro imputados –tres hombres y una mujer–, a la vez que se sabe de la existencia de otras víctimas y del pago de coimas a la policía local por parte de los que regenteaban el local nocturno. La explotación sexual de las dos chicas paraguayas, que había comenzado en julio de 2008, terminó a los ocho días, cuando una de ellas pudo escapar arrojándose a la calle desde un primer piso y solicitando ayuda en un centro comunitario. Los acusados y actualmente detenidos por los hechos son el ciudadano argentino Ángel Raúl Romero, conocido con el seudónimo de Chupa, los paraguayos residentes en el país Carmen Mercado Sandoval, quien se hacía llamar Gladys, y su hermano, Mario Mercado Sandoval, y el chileno Raúl Mauricio Aguirre López. Los cuatro están imputados por haber “captado, trasladado, receptado y acogido en forma organizada y con fines de explotación sexual, entre los días 18 al 29 de julio” de 2008, a las jóvenes identificadas como M.R.A. y F.G.V., quienes ratificaron su denuncia ante los miembros del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra. Las víctimas declararon por “teleconferencia”, dado que ya han regresado a su país de origen. La encargada de “captar” a las víctimas fue la imputada Carmen Mercado Sandoval, a través de una hermana suya, de nombre Marta, con domicilio en la ciudad paraguaya de Caaguazú. A las dos chicas les prometieron trabajo “cuidando ancianos”, asegurándoles que iban a ganar entre un millón y un millón y medio de pesos paraguayos, una suma exorbitante, teniendo en cuenta que en su país las víctimas ganaban apenas 500 pesos. Incluso les pagaron el pasaje para que llegaran primero a la estación Retiro, en la ciudad de Buenos Aires, y luego a Tandil. A poco de llegar, las dos jóvenes se dieron cuenta de que era “una falsa promesa de trabajo”. Las dos fueron obligadas a ejercer la prostitución en un local nocturno ubicado en San Francisco 2162, que de afuera tiene el aspecto de una casa de familia. Adentro funciona un cabaret, que incluye una barra y varias mesas donde los clientes toman alguna copa y eligen a la chica con la que quieren hacer “un pase”, denominación que recibe la contratación de relaciones sexuales, a cambio de sumas que oscilaban entre los cien y los doscientos pesos. Las dos chicas declararon que se negaron a mantener contactos sexuales con los hombres que concurrían al lugar, pero fueron obligadas “mediante amenazas, violencia y aprovechándose de su situación de vulnerabilidad”, como se dio por sentado en el texto de la acusación que fue elevada a juicio. El fiscal del proceso oral es Juan Manuel Pettigiani. La joven identificada como M.R.A. fue la que hizo la denuncia inicial, ante la fiscalía de instrucción 2 de Azul, con sede en Tandil, a cargo de Damián Borean. M.R.A. viajó hacia Buenos Aires el 18 de julio de 2008 y cuando llegó al lugar donde creía que iba a trabajar “cuidando ancianos”, le dijeron que tenía que “atender a los clientes” y responder a todas sus exigencias. Como se negó, fue obligada y vigilada en forma permanente por los imputados Mario Mercado Sandoval, El Morocho, y Raúl Aguirre López, El Chileno. Las únicas veces que pudieron salir, para hablar por teléfono con sus parientes en Paraguay, fueron acompañadas y vigiladas por alguno de ellos dos. M.R.A. fue obligada a ejercer la prostitución “en dos ocasiones” y la otra chica “al menos en ocho oportunidades”. M.R.A. trató de escaparse más de una vez. Un primer intento fue desde la planta baja del edificio, pero fue interceptada por uno de sus custodios, quien la golpeó y logró llevarla de nuevo al interior del prostíbulo. En la segunda oportunidad, esta vez desde la planta alta del edificio, la joven logró saltar y escapar hacia un Centro Comunitario de Salud, donde fue ayudada por la trabajadora social Juliana Cimino, quien la acompañó a hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer. En el juicio oral, que ayer entró en su segunda semana, han prestado declaración los policías que estuvieron a cargo del allanamiento en el cabaret, algunos vecinos del barrio, los remiseros que llevaban a las chicas a otros lugares donde “atendían a los clientes” e incluso algunos de los que pagaban por tener sexo con ellas. M.R.A. sostuvo que algunos de sus verdugos “no tenían problemas con la policía”, tal como admitían al hablar con ella El Morocho y El Chileno. En su declaración, ratificada por “teleconferencia”, la joven recordó que en una ocasión vio cómo “el Chupa le entregaba algo (...) a un policía, el que había llegado (al cabaret) alrededor de las dos de la madrugada en un patrullero de color azul y blanco, similar al que después la llevó a declarar ante la fiscalía” en la que hizo su denuncia. Hasta ahora no fue identificado ninguno de los policías que presuntamente recibían pagos para hacer la vista gorda.

La Alegre Rebeldía n°4  

Pachamama Espacio Cultural revista mensual.

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