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PERSONAJES DARÍO SCHMUNCK (44)

“Todo tiene un precio y siempre es caro”

Tenor de prestigio en la lírica internacional, es entrerriano y fue rockero. Teatro Colón, vivir en Europa y un noviazgo por Facebook. ientras posa para las fotos, alM guien le pregunta: “¿Nunca te dijeron que te parecés al actor de `Gladiador´...?”. Darío Schmunck sonríe y asiente: “Sí. Me lo señalaron varias veces”. A juzgar por las miradas femeninas que arranca este rubicundo y teutón sosías de Russell Crowe, ambos tienen razón. Aquel muchacho oriundo de Entre Ríos que usaba pelo largo, campera de cuero, jeans y remera negra mientras lideraba “Rara Avis”, una banda de heavy metal de Villa Ballester, se transformó en un exitoso cantante lírico. Radicado en Viena desde hace una década, canta en el Covent Garden de Londres o el San Carlos de Nápoles, entre otras grandes casas de ópera. Regresó al país convocado por el Teatro Argentino de La Plata y está en pareja con la mezzo Griselda Adano: “Nos contactamos por Facebook y volví al país para verla en persona. Sin ella sería infeliz”, aclara. A pesar del éxito internacional, el tenor no abandonó la sencillez de quien disfruta las cosas simples de la vida. Valora la fidelidad, el amor y la amistad, y hasta se permite emocionarse al recordar a sus padres. NOTICIAS: ¿Cómo fue pasar del rock a la lírica? DARÍO SCHMUNCK: Son dos campos muy relacionados. Tienen una técnica muy parecida. Como cantante puedo expresarme prácticamente de la misma forma. NOTICIAS: Pero, más allá de la técnica, no es lo mismo. SCHMUNCK: En el rock estás más libre; podés modificar la canción o las notas como más te guste. Nadie te va a hacer una crítica destructiva. Por más que veas a los integrantes del grupo Deep Purple viejos y cansados, los fans nunca se van a sentir defraudados. NOTICIAS: A diferencia de los exigentes melómanos. SCHMUNCK: Exacto. Mi ingreso al género lírico se dio gracias a un maestro 70

de canto. Trabajaba en un taller de marcos y me avisó que iban a tomar pruebas para el coro estable del Teatro Argentino de La Plata. Preparamos un aria durante una semana, todos los días, hasta altas horas de la noche. Les gustó y me tomaron. Debuté con el “Requiem” de Verdi. Vi que tenía aptitudes y quise probar la nueva experiencia. Obvio, que para mantener la salud vocal tuve que dejar el rock. NOTICIAS: ¿Y cómo llegó a cantar en Europa? SCHMUNCK: Estaba interpretando un papel menor de “La flauta mágica” de Mozart, en el Colón, y vino el director de la ópera de Essen. Necesitaba un tenor para el ensamble, y tras una audición, me contrató para irme a Alemania por dos años. Al terminar ese período, con pasaje de

regreso y un divorcio en trámite, me llamaron de Wiesbaden para cantar el coprotagónico de “María Stuarda” de Donizetti. Pensé que hacía el rol y volvía, pero salió otra audición para la ópera de Viena. Entonces decidí instalarme ahí y no volver. Transcurrieron cuatro años seguidos sin poder retornar. NOTICIAS: ¿Qué pasó en Viena? SCHMUNCK: Fue una experiencia invalorable, porque en un año canté diferentes roles en sesenta funciones. Cuando empezaron a surgir invitaciones de otros teatros decidí jugarme e iniciar una carrera solista. Lo primero que hice fue cantar “La Traviata” en la reapertura de La Fenice de Venecia. NOTICIAS: ¡Qué periplo! ¿Extrañaba? SCHMUNCK: Todo (categórico). No es-


EN ESCENA. En “I Capuletti e i Montecchi”, en el Covent Garden de Londres y en “Rigoletto”, en el T. Argentino de La Plata.

taba tan difundida internet, era caro hablar por teléfono y apenas empezaban a usarse los celulares. Lo más duro era el clima. De noviembre a mayo, llovizna, niebla y nieve. Y el idioma, porque a pesar de pertenecer a una familia alemana, en casa se hablaba castellano. Fue difícil adaptarme. Allá se trabaja con meses o años de anticipación. Entonces, hay mucho tiempo para estudiar roles nuevos. Laboralmente es más relajado, pero también hay que bancársela cuando tenés crisis. NOTICIAS: ¿Afectivas? SCHMUNCK: Sí. Cuando murió papá estaba trabajando en Madrid, y al fallecer mamá, en Roma; no pude estar en ninguno de los dos funerales (se emociona). Todo tiene un precio y siempre es caro. NOTICIAS: ¿Cómo encontró al Colón? SCHMUNCK: Aún no fui, pero me dijeron que está magnífico. La gran preocupación era mantener la acústica, famosa en el mundo entero, y al parecer eso está intacto. Lamentablemente, también es famoso por la inestabilidad de las direcciones pasadas. Programar una ópera y luego cancelarla, hizo que muchos cantantes extranjeros no quisieran venir. Esa falta de respeto al público, a los artistas y los trabajadores del teatro, hay que evitarla. N OTICIAS : ¿Ser imprevisibles sería el gran mal argentino?

En Europa no hay energía, está todo gastado.Tienen dinero, nosotros voluntad, una predisposición a resolver los problemas. Somos frescos e imbatibles

SCHMUNCK: Exacto. En Alemania un directivo nunca se va antes de terminar su contrato, y el año anterior a que se vaya, en una oficina paralela, trabaja con el nuevo funcionario, preparando la programación futura. Respeto y previsión, esa es la clave. NOTICIAS: ¿Tenemos algo positivo? SCHMUNCK: La calidad de la gente (sin dudarlo). Hay una predisposición a resolver problemas que afuera no encontrás. Ellos tienen dinero, nosotros voluntad. Allá no hay energía, está todo gastado. En cambio aquí, queda tanto por hacer. Somos frescos e imbatibles. Tenemos una solución, aunque sea atada con alambre. Por eso imagino terminar mis días en la Argentina. NOTICIAS: ¿Y cuáles son sus propios

Restaurante: La Parolaccia.  Vinos: Rutini.  Auto: Peugeot 407.  Diarios y revistas: Clarín, Página/12, Barcelona.  Reloj: Breitling.  Botas: Harley Davidson.  Perfume: 212 de Carolina Herrera.  Celular: Samsung.  Disquería: Virgin.

aspectos positivos y negativos? SCHMUNCK: ¡Qué buena pregunta! (ríe). Me desagrada mi falta de voluntad para mantenerme en peso, ser haragán y siempre esperar a último momento. También soy muy desorganizado (piensa). Me gusta mi capacidad de autocrítica. Pero soy selectivo, no lo aplico a todo. NOTICIAS: ¿Le importan las críticas? SCHMUNCK: Depende. Al principio las leía, pero últimamente trato de no darles importancia. No hay por qué gustarle a todo el mundo. NOTICIAS: ¿Qué piensa de la nueva ley de matrimonio entre personas del mismo sexo? SCHMUNCK: Hay que venerar cualquier manifestación de amor. Darle la oportunidad a cada persona para que pueda tener libertad de elegir. En Islandia, la primera ministra se casó con otra mujer y se respetó su elección. En diez años acá será anacrónico lo que se dijo en contra de la sanción. NOTICIAS: ¿Cómo ve a la Argentina? SCHMUNCK: No soporto que las cosas estén, en algunos casos, más caras que en Europa. Disparates como que un auto sale cinco veces más, una casa cinco menos y que encima sea para pocos. Sin embargo, hay un cambio positivo en la mentalidad de la gente, y eso es bueno. NOTICIAS: ¿Ahora cuál es su meta? SCHMUNCK: Seguir teniendo salud vocal y venerar el don que Dios me dio. Uno canta para sacar afuera los sentimientos. Si estás seco a nivel afectivo, no hay nada para expresar. ●

FOTOS: PABLO GRINBERG, GENTILEZA TEATRO ARGENTINO DE LA PLATA Y ARCHIVO PERSONAL DE D. SCHMUNCK. AGRADECIMIENTOS: HOTEL NOVOTEL Y NORA LAFÓN.

JORGE LUIS MONTIEL 71


Dario Schmunck ENTREVISTA