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editorial

“Quitarles la etiqueta de que son diferentes…” Inclusión con educación y motivación para la comunidad con discapacidad cognitiva.

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o primero que nos tenemos que preguntar es por qué y para qué hacemos lo que hacemos. Habiendo tantos medios de comunicación, ¿para qué un nuevo periódico, esta vez denominado como comunitario?, ¿cuál es el sentido de seguir llenando las calles con papelitos que a veces no le dicen nada a la gente?, ¿por qué existe la necesidad de fundar más medios de comunicación?, es más: ¿existe la necesidad de que en Bogotá y en la Localidad de Suba se funden nuevos medios?

Gustavo Petro Urrego

ALCALDE MAYOR DE BOGOTA

Guillermo Alfonso Jaramillo SECRETARIO DE GOBIERNO

Marisol Perilla Gomez

ALCALDESA LOCAL DE SUBA

REPORTEROAS COMUNITARIOAS: Xiomara Cruz H.; Jaime A. Silva; Carlos A. Gaona; Lizeth Benavides; Nicolás González; Nayibe Ocampo; Nicolás Malaver; Diana Gil; Andrés F. Pineda. COORDINADOR: Andrés Felipe Ortiz Gordillo. DISEÑADOR GRÁFICO: Mauricio Hernández Pava. CORRECCIÓN DE TEXTO Y ESTILO: Ricardo Zamudio. INFORMES Y COLABORACIONES: subandante@gmail.com Se permite la publicación y reproducción de los contenidos de esta publicación comunitaria, siempre y cuando se cite la fuente del medio y el autor del artículo. // Los artículos firmados son responsabilidad de los autores. Ni Subandante ni las entidades que lo financian y producen son responsables de los contenidos de las notas firmadas. // ARTÍCULO 20 de la Constitución Nacional de Colombia: “Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.” Periódico producido en el marco del Convenio 043 de 2012, Comunicación Comunitaria, entre la Alcaldía Local de Suba, el Fondo de Desarrollo Local de Suba y la Asociación Valorarte para el Desarrollo Humano.

La respuesta tiene que ser enfática: ¡SI es necesario que hayan más medios! Porque una democracia es tal si se entiende que todos los ciudadanos tienen la posibilidad de decir, de hacerse visibles públicamente desde lo que están en la capacidad de decirle a sus vecinos y a las administraciones públicas sobre sí mismos y sobre sus problemas y necesidades, así como de sus luchas por la vivencia cotidiana. Si se tiene en cuenta que los medios masivos hegemónicos de comunicación se encuentran al servicio de intereses distintos a los comunitarios, y que un buen número de comunidades no se sienten representadas por lo que dichos medios dicen de ellas, la respuesta más obvia a este cerco mediático discriminador es la de fundar nuestros propios medios para recuperar la voz propia… Ya es suficiente eso de que son los otros los que dicen por nosotros, ahora somos nosotros mismos los que nos hacemos cargo de lo que vemos, oímos y decimos sobre lo que nos pasa, sobre lo que somos y sobre lo que sentimos. Ese es el sentido de este ejercicio que estamos fundando en este nuevo medio que se ha dado en llamar Subandante. Dice el maestro Jesús Martín Barbero: “los medios [de comunicación masivos hegemónicos] no nos están ayudando a anclar en la historia lo que nos pasa, para desde allí dibujar algún futuro sino que, en conjunto, los medios debilitan el pasado y diluyen la necesidad de futuro.(…) Esa simultaneidad entre acontecimiento e imagen, entre suceso y noticia, es la que exige [a los medios masivos] cortar cualquier programa para conectarnos con el presente de lo que está pasando, atención a ese verbo pasar, pues se trata de un presente que no tiene reposo sino que pasa y pasa, a toda velocidad¬ exigiendo también que el tiempo de cualquier acontecimiento sea igualmente instantáneo y equivalente: ¡tanto dura una masacre de campesinos como un suceso de farándula, pues en la economía del tiempo de [los medios masivos] valen lo mismo! Extraña economía la de la información, según la cual su costo en tiempo implica que la información ¬como la actualidad dure cada vez menos” (2001).

La responsabilidad de informar comunitariamente, es, entonces, sustancial, porque eso a lo que se sigue llamando democracia hoy se juega, de manera fundamental, en los espacios locales: en los barrios y en las calles, con las comunidades que los habitan. Así, nuestras apuestas como comunicadores populares y como medio comunitario son de carácter político (no necesariamente partidistas), y tienen que ver con el enfoque que le queremos proponer a esto que estamos haciendo desde el periodismo comunitario que, entre otras, se distancia del periodismo hegemónico porque el nuestro “asume posiciones”, “defiende miradas, enfoques y horizontes” comunitarios, no asume eso de la “objetividad y la neutralidad” periodísticas para decir cualquier cosa como si lo que se dice no tuviera impactos en la opinión pública local, ya que como dijera el profesor Javier Darío Restrepo: “hoy no es creíble un periodista y un periodismo que diga no creer en nada” a nombre la de objetividad. Al contrario, lo nuestro es el compromiso con lo que decimos y con lo que hacemos, lo nuestro es el compromiso con las comunidades que se cuentan a sí mismas por medio de nos-otros. En este sentido esperamos consolidar desde Subandante un espacio permanente de debate público sobre los temas importantes de la historia y la coyuntura local, por lo que invitamos a aquellos y aquellas interesados en participar con sus fundamentadas opiniones en este ejercicio editorial, a fin de dar continuidad y coherencia al debate público sobre los temas y problemas que hacen parte de nuestra cotidianidad como localidad.

Por: Nayibe Ocampo

ngy Lorena y Jasbley Juliana Hernández son dos hermanas con discapacidad cognitiva que residen en la Localidad de Suba y han sido ejemplo de superación, gracias a su proceso de educación familiar, escolar y al apoyo que les brindan las organizaciones del lugar. La Localidad de Suba ocupa el séptimo lugar en la ciudad de Bogotá en el reconocimiento de población con discapacidad en general, integrando la discapacidad cognitiva, según publicación registrada en el proyecto de la Bogotá Humana, realizado por Secretaría de Integración Social, en el apartado de la atención integral a personas con discapacidad, publicado en el año 2012. Angy y Juliana Hernández, con 14 y 9 años respectivamente, han sido diagnosticadas con esta enfermedad, caracterizada por conformar procesos inferiores en la capacidad de recepción, análisis y procesamiento de información, según Marcela Riaño, Licenciada en Educación Especial. Helena Gómez, madre de las niñas, descubrió que sus hijas tenían discapacidad cognitiva en el momento en que su hija mayor, Angy, ingresó al colegio por primera vez y no reflejó evolución en su proceso de aprendizaje. Es así como acudió a una institución que les brindó ayuda a través de una valoración de su CI (Coeficiente Intelectual), realizada por un profesional en Psicología que diagnosticó la discapacidad. Esta valoración tiene una escala numérica y se ubica en un rango determinando diferentes tipos de habilidades. Luego de esta determinación profesional se dio cuenta que la dificultad era genética: “tengo un hermano que tiene un mayor grado de deficiencia cognitiva […] de ahí viene el nivel cognitivo de mis dos hijas”, manifestó Helena.

Su historia Su pequeña familia tiene una historia muy particular: Helena Gómez, es una de tantas mujeres cabeza de familia que habitan en la Localidad de Suba que con tesón, saca adelante a sus dos hijas haciendo que la sociedad las incluya como dos mujercitas que hacen parte del futuro del país. “Mis hijas se convirtieron en un rompecabezas” afirma Helena. En este momento, sin el apoyo del padre de las niñas, la señora Gómez se ha convertido en la mano derecha y parte fundamental en su educación, buscando apoyo para el proceso de su inclusión social; “Este tipo de discapacidad solo se puede superar con el acompañamiento y apoyo que los niños tengan desde el hogar sin hacerlos a un lado, sin rechazarlos” señaló Marcela Riaño. Por eso, las personas que interactúan con los niños diagnosticados con discapacidad cognitiva, deben ser colaboradores en su proceso de inclusión social, que “…es quitarles la etiqueta de que son diferentes y pueden ser partícipes de un proceso global”, agrega la Licenciada Riaño.

El proceso de aprendizaje Después de pasar por varias instituciones y colegios, le recomiendan la Institución Educativa Distrital Ramón de Zubiría, ubicada en la Localidad de Suba y líder en aulas inclusivas, con 12 años de experiencia en la integración de estudiantes con esta discapacidad, en el PEP (Proyecto de Educación Personalizada) que destaca las habilidades de los estudiantes para mejorar sus desempe-

Por otra parte, la Fundación Semillas, localizada en el barrio El Rincón, enfocada a apoyar estudiantes con discapacidad cognitiva, aporta a la educación de Angy y Juliana la contribución efectiva para reforzar sus procesos académicos y de socialización, a través de talleres lúdicos que generan mayor concentración para su estudio. “El mejor apoyo que han podido tener es el del colegio y la fundación. Además en este momento mis hijas han desarrollado nuevas habilidades en su aprendizaje que se reflejan en su progreso. La mayor, Angy, ha avanzado mucho, le gusta leer y su meta es ser profesional en Diseño Gráfico”, dice la señora Gómez.

Nayibe Ocampo

Alertas tempranas Gracias a su experiencia, Helena explica a los lectores de SUBAndante una de las alertas tempranas para conocer si alguien de la familia o conocido tiene la discapacidad. “…ésta la dictamina el médico pediatra”: comenta porque en su primer embarazo, su hija se demoró ocho días después de la fecha establecida para su nacimiento “…y este inconveniente hizo que perdiera capacidad intelectual durante este tiempo”, le aclaró su médico. Pero después, con el nacimiento de su segunda hija se dio cuenta que la limitación tenía un origen genético. “Mi hermano tiene una discapacidad cognitiva mayor, por eso la discapacidad de mis dos hijas”: relató Helena. Otra alerta temprana aportada por Marcela Riaño, Orientadora de la IED Ramón de Zubiría, es que “Se recomienda un diagnostico temprano para el apoyo de las valoraciones médicas y terapias; si se tiene una buena asesoría el diagnostico de la discapacidad se da desde el nacimiento. Este trabajo se acompaña a futuro con la inclusión educativa donde sus debilidades se convierten en habilidades. No hay nada imposible, todo se pueden alcanzar”. Finalmente, gracias al trabajo de estas instituciones y el acompañamiento familiar, Helena aprende a estimular y motivar a sus hijas para que salgan adelante y no sean consideradas como “niñas discapacitadas” sino “diferentes” generando el proceso de inclusión social.

Nuestros tiempos y nuestras lógicas son otras, así como los intereses informativos, que tienen que ver más con la pedagogía ciudadana que con el negocio de la información, tienen que ver más con la vida cotidiana de nuestras comunidades y de nuestras gentes, que con el comercio comunicativo y con la espectacularización de la “realidad”.

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ños y es acompañado de un trabajo paralelo con los padres de familia. Helena dice que “…cuando llegan al colegio se refleja el apoyo de los alumnos hacía las niñas ya que no se presenta rechazo. Igual, gracias al acompañamiento de la Orientadora Marcela Riaño, se ha hecho un trabajo con los docentes y así se brinda un mejor proceso de aprendizaje”.

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BMX en Campanella

“Lo rico es ver cómo los niños quieren aprender màs y màs...”

“ Este es un deporte donde nos aleja de lo malo y nos fortalece como personas”...

Experiencias de vida en los Núcleos de Desarrollo Cultural

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Por: Liseth Benavides

urro, Muñeca y Dacotica son algunos de los seudónimos de un grupo de jóvenes amantes del bicicrós, ubicado entre el Colegio Anglo Escocés Campestre y el conjunto residencial Campanella; allí se encuentra la pista que ya hace más de 10 años y, durante unos arduos meses, fue construida por los mismo jóvenes, con palas, tierra y muchas ganas de practicar este deporte que se ha convertido en su diario vivir.

“La paz se logra con acciones de verdad, y las acciones de verdad son aportándole a la construcción de mejores seres sociales comprometidos con nosotros y con los demás”.

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Por: Diana Patricia Gil Moreno

a señora María Nélida Solís sonríe como ninguna después de su presentación durante la muestra cultural del proyecto Núcleos de desarrollo en el Polideportivo La Gaitana. Se siente emocionada por presentarse ante un público y en especial ante su familia. Ella tiene 57 años y expresa que “me siento enérgica, con ganas de salir, de volar como un pájaro.” Ha dedicado la mayor parte de su vida al cuidado de su hija, quien ahora tiene 23 años, y de su esposo. Sin embargo, confiesa que ahora está dedicando tiempo para hacer lo que le gusta, por eso sagradamente va a sus dos horas de clase de danza y sale todas las mañanas a trotar. “Me gustó porque nunca me había puesto un traje de danza folclórica. Esto me motiva porque van llegando los años y uno se va cansando, esto sube la autoestima”, afirma. Así como doña María se encuentra en el taller de danza, Brandon de seis años, está aprendiendo a tocar la flauta

y dice, sonriente, que le parece fácil. Él está acompañado de su mamá, la señora Rocío Reyes quien se siente orgullosa de verlo tan motivado e interesado en la música. Afirma que la formación en los Núcleos de Desarrollo le aporta bastante a nivel personal porque “le ayuda a ser más independiente pues él ya sabe que tiene que ir a tocar su flauta, que tiene que guardarla y cómo guardarla”. De esta manera la profesora de Brandon, Yolanda, quien está a cargo del taller de música enseñando guitarra, flauta, flauta traversa y hasta presta tres clarinetes que tiene para enseñar, dice que “lo rico es ver como los niños quieren aprender más y más”. Esta profe, quien camina de un lado a otro afanada por entregar y organizar los instrumentos, piensa que este tipo de proyectos le aporta significativamente a la localidad porque “une a la familia, los vuelve más activos, sociales, analíticos, sensibles, cariñosos. Papá, mamá y hasta padres separados vienen

Archivo Núcleos de Desarrollo Cultural – Andrés Ortiz

Para este deporte no existe edad, ni estrato, ni condiciones físicas, ni económicas; todos ellos sueñan con ser grandes bicicrosistas y además ganarse el respeto por la labor que ejercen, como dice Luis Rincón de 14 años: “La gente debería darse cuenta, que noso-

¡ Parques en Suba: espacios para la comunidad

En Suba existe un lugar llamado “La piloto” ubicado en el barrio La Gaitana, pero este espacio tiene falencias, pues no está terminado y no es adecuado para practicar este deporte. Sin embargo, allí hay todo un lugar de anécdotas, de sueños, de anhelos que se unen en un montón de ciclas, que día a día luchan por un espacio, que día a día luchan por hacer ver a la sociedad que ellos no son sus enemigos, que ellos no son a quienes tiene que señalar, sino apoyar; como dice Sebastián Castro: “Invito a todos los colombianos a que nos ayuden, queeste es un deporte donde nos aleja de lo malo y nos fortalece como personas”. Esa es una de las innumerables opiniones y pensamientos que se levantaron desde hace ya 10 años, que con problemas y cuestionamientos, han decidido seguir, han decidido creer en aquellos que le prometen pero no cumplen y, aún así, no se rinden por un espacio que claman se les reconozca como parte de su disciplina deportiva.

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también en un ejemplo de vida, ya sabe patinar muy bien y rápido, a la vez que demuestra que no hay límites para alcanzar lo que se quiere.

Escuela de patinaje promueve el desarrollo de niños y jóvenes en Suba Fotos Archivo

Es así como la cultura contribuye a la construcción de una sociedad más equitativa y solidaria ya que hay un acercamiento de la comunidad hacia sí misma y hacia otros espacios. De esta forma Jhon Jairo Salamanca, Coordinador de los Núcleos de desarrollo deja un importante mensaje a los habitantes de Suba: “La paz se logra con acciones de verdad, y las acciones de verdad son aportándole a la construcción de mejores seres sociales comprometidos con nosotros y con los demás”.

“le ayuda a ser más independiente pues él ya sabe que tiene que ir a tocar su flauta, que tiene que guardarla y cómo guardarla”.

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Por: Liseth Benavides

n el polideportivo del barrio La Gaitana son muchos los clubes deportivos que brindan a la comunidad un espacio de actividad física en cuanto a fútbol, baloncesto, atletismo y patinaje entre otros. Esta vez, el protagonismo se lo lleva la Escuela de Formación Deportiva y Club de Patinaje Sliders, que en sus 7 años de trabajo, como iniciativa de padres de familia y el IDRD por hacer buen uso del tiempo libre de los niños, ha logrado posicionarse con bajo perfil entre la comunidad de La Gaitana. Lo que hace especial esta escuela, es su sensibilidad por apoyar a aquellos jóvenes con problemas económicos y físi-

Foto Archivo

vanza la adecuación y poda del pasto en parques en suba. Varios operarios y vecinos trabajan en embellecer los parques de la localidad. Con un trabajo mancomunado, avanzan tareas de poda y adecuación en varios parques de la localidad, una labor poco visible pero valiosa la que cumplen jardineros, vecinos y la comunidad en general, en la adecuación de los espacios de Suba y la preservación y manutención de los mismos, para que los parques y zonas comunes luzcan cada día mejores y puedan ser escenarios para la vida, el disfrute de la juventud, la familia y la niñez.

Patinarse la vida

a ver a sus hijos... Esto es para que los niños hagan algo en su tiempo libre, que se dediquen a cantar, a tocar algún instrumento, no importa cuál sea, la flauta, la guitarra o lo que ellos quieran”.

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Como en todo grupo social, siempre hay un líder y en este caso, Alexander González es quien motiva todo este movimiento: Los impulsó a construir esta pista hecha a base de tierra, para realizar eventos, reunir amigos, crear expectativa y conciencia en la gente; con el pasar de los años, ha ido creciendo tanto en personas como en furor; todos ellos tienen algo en común y es la pasión, la mentalidad de crear una pista de bicicrós profesional que les permita practicar en sus tiempo libres. Sin embargo todos estos sueños y esfuerzos han sido rechazados por la comunidad aledaña a la pista, pues buena parte de ella ha tratado de quitarles este espacio, alegando que se presta para robos, para que individuos en las noches fumen sustancias psicoactivas, causando malestar y un conflicto por este territorio.

Liseth Benavides

tros venimos a hacer deporte, a ocupar nuestro tiempo practicando bicicros, nosotros preferimos eso a ser marihuaneros o ladrones, pero nadie ve eso”. Con mucha seguridad e ilusión en su rostro, Luis, como muchos otros jóvenes de Suba, espera que algún día se cambie este pensamiento y así mismo se abra un espacio donde practiquen libremente.

cos, así mismo el espacio para adultos, padres y madres cabeza de familia, por practicar este deporte. “Chavo” es el seudónimo de Brayan Moya, un joven de muy bajos recursos y quien es apoyado por la escuela, con el objetivo de explotar todo su potencial e interés por este deporte; ahora él, se convierte en una promesa a nivel distrital por su alto rendimiento en los campeonatos que se realizan en patinaje, tomando reconocimiento, para seguir entrenando y ser ejemplo de vida; Por otra parte, se encuentra Jhonsito, un alumno con síndrome de Down de 14 años, que lleva patinando hace ya 3 en la escuela; él se convirtió

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De este modo, Julio César Garnica, director y entrenador, José Espinosa, tesorero y entrenador y Ana Patricia Suesca, secretaria de la Escuela Sliders, iniciaron con 50 niños este proyecto, el cual ahora lo conforman muchos más jóvenes y adultos, quienes no pretenden convertirse en grandes deportistas (al menos no todos), sino utilizar su tiempo libre en algo que para ellos es útil, lúdico y saludable.

La Escuela realiza, además, salidas pedagógicas y caminatas a distintos lugares de Cundinamarca como parte de su espíritu recreativo, con el fin de afianzar y promover un buen desarrollo, tanto físico como cultural, en todas las personas que hacen parte de ella; es así como Sliders se caracteriza por su trabajo social y educativo.

Liseth Benavides


En la quebrada La Salitrosa se juega, se baila y se pinta

La Salitrosa ya no estará sola, todas las semanas estará en compañía de niñas, niños, jóvenes y adultos quienes pintarán, bailarán y hasta cocinarán junto a ella gracias a un proyecto que busca el reencuentro con esta hermosa parte del territorio de Suba.

Tínguas, garzas y copetones en Torca – Guaymaral “Ojos que no ven, corazón que no siente”. Esta frase sale muy bien cuando se habla del cuidado ambiental, en especial del humedal Torca- Guaymaral.

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Por: Diana Gil

ara la gran mayoría de habitantes de Suba, pasan desapercibidas las riquezas naturales que existen dentro de la localidad; una de ellas es la quebrada La Salitrosa que une al humedal de La Conejera con el cerro que lleva este mismo nombre. La quebrada durante su trayecto se ve afectada por fuertes impactos ambientales, que no solo alteran sus aguas, sino también su fauna y su flora.

De esta manera nace un proyecto a partir del convenio entre la Universidad de Ciencias Ambientales y Aplicadas (UDCA) y el Fondo de Desarrollo Local de la Alcaldía, que busca la renovación de la memoria histórica, mantenimiento, apropiación y resignificación del eje de La Salitrosa. “Personalmente me da tristeza no saber que cerca de mi casa cuento con una riqueza natural, pero me da aliento saber que se lideran este tipo de procesos que amplían el compromiso de las personas hacia el cuidado y mantenimiento de la quebrada”, afirma Andrea Suárez, joven habitante del sector de la Fontana Grande.

Cortesía del proyecto La Salitrosa, Nuestra Quebrada

lizar una red ciudadana donde van a estar diferentes actores sociales que nos den la sostenibilidad del proyecto, que desde sus mismas iniciativas cuiden y conserven la quebrada y que ellos mismos generen proyectos hacia este fin”, enfatiza Marcela Gutiérrez, una de sus gestoras.

El proyecto se expande a poblaciones de niñas y niños en los colegios y a la comunidad por medio de las Juntas de Acción. Maneja tres ejes: uno de sensibilización a partir de actividades como recorridos por las cuencas, humedales y aulas ambientales, talleres de pintura, danza, literatura y demás expresiones artísticas e intercambios de experiencias de comunidades, dentro y fuera de la ciudad que permiten conocer procesos similares de otros lugares. Cabe resaltar que dichas actividades se realizan alrededor de la cuenca de la quebrada.

Finalmente el último eje está dirigido hacia el mantenimiento y limpieza de La Salitrosa y sus componentes. Por esta razón se realizaron limpiezas de este cuerpo de agua, en febrero, abril y junio del presente año. El proyecto está fomentando una nueva conciencia ambiental para mejorar

El segundo eje se enfoca en la continuidad del proyecto y se orienta a “rea-

nuestro ambiente.” reflexiona la señora Flor Sanabria, habitante y miembro de la JAC del barrio Cataluña, quien participó en uno de los recorridos y talleres. Henny Margoth Santiago, coordinadora del proyecto, hace un llamado a los habitantes de Suba para que se unan al proceso: “La Salitrosa es un lugar en el que se puede descansar, donde se puede recargar de energía, donde puede sentir contacto con la naturaleza, donde usted puede hacer parte. Y el hecho de mantener bien nuestra quebrada, es mantener bien nuestra calidad de vida

Todos para el humedal

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Por: Nayibe Ocampo

l Humedal Tibabuyes, o mejor conocido como Juan Amarillo, abre sus puertas a la comunidad para dar a conocer su majestuosa vegetación, la maravillosa diversidad de aves y su imponente lago que domina el territorio. El museo vivo preservado para ser parte del pulmón de Bogotá. El humedal más grande de Bogotá se extiende en un área de 222.85 hectáreas, distribuidas entre las localidades de Suba y Engativá y su gran laguna es alimentada por los ríos Negro y Salitre. Así el humedal se fija como uno de los ecosistemas más importantes de la capital, además de declararse Parque Ecológico Distrital de Humedal, en el año 2004. Así mismo, el humedal Juan Amarillo también tiene su historia ancestral, ligada a la cultura Muisca, que le otorgó el nombre de tierra de labradores, ahora Tibabuyes. En el humedal se celebraba la fiesta de las flores con la asistencia de los caciques de la zona. Por otra parte, los habitantes de la Localidad de Suba son privilegiados por tener en su territorio uno de los pocos

humedales con mayor biodiversidad, dividida en: tercio alto, tercio medio y tercio bajo, representados en hábitat o senderos ecológicos y cada uno rico por conservar plantas nativas, exóticas y aves, tanto residentes como migratorias; grandes atractivos según explica Aura Silva, coordinadora de la administración del humedal Juan Amarillo - Fundación ALMA.

maravillosas flores, los majestuosos cedros, los frutos de los árboles mano de oso y cerezos, entre otros que contrastan con las imponentes construcciones que rodean la reserva natural. Otros habitantes del humedal están representados por mamíferos, anfibios, reptiles y peces, especies que prosperan y complementan el buen funcionamiento del ecosistema además de plantas acuáticas y terrestres que enriquecen el paisaje ecológico de la localidad, afirma Lliscel Peña, bióloga investigadora de la Universidad Javeriana.

Actualmente, la diversidad de aves que migran y residen en el humedal Juan Amarillo se convierten en las seductoras de los recorridos. Algunas especies se pueden reconocer fácilmente como las tinguas de pico amarillo en orillas de la laguna, los chamones, que con su cantar dan la bienvenida al sol, el espíritu santo, los copetones que adornan las copas de los árboles, el búho bogotano, las garzas blancas, azules y africanas que se pasean por el lago con su imponente caminar, las chisgas, monjitas, colibríes y sirirís, entre otras especies, son las que se pueden encontrar en los recorridos por el humedal. Además existen 332 especies de plantas nativas y exóticas que habitan el Humedal Tibabuyes; por los senderos se pueden encontrar el abutilón con sus

El equipo pedagógico que realiza los recorridos por el Humedal Tibabuyes está conformado por un grupo de profesionales, estudiantes de carreras ambientales, líderes comunitarios, Técnicos en Ecoturismo, Recursos Naturales, expertos en el trabajo con la comunidad y coordinados por la Fundación ALMA, administradora del humedal Juan Amarillo – Tibabuyes. Aura Silva, coordinadora de la administración del humedal, afirma que las visitas están vinculadas al programa de gestión social que lleva a cabo la fun-

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dación, complementado por talleres de títeres, conversatorios, reuniones y jornadas culturales que integran el fuerte trabajo de preservación que se está llevando a cabo para mejorar las condiciones del ecosistema existente y ser parte del pulmón de la capital. Agrega, que los recorridos guiados están acompañados por vigilancia y el equipo pedagógico.

¿Qué tiene el humedal para contarte? La invitación es para las personas o grupos que quieran conocer la esplendorosa biodiversidad que conserva el humedal Juan Amarillo. Sólo deben comunicarse con la administración del humedal, Fundación ALMA, al teléfono 5360848 o al correo electrónico admonhumedaltibabuyes@mail.com y participar en los recorridos organizados de lunes a viernes 8:00 am a 5:00pm y fines de semana hasta medio día. La Administración garantiza el acompañamiento de los guías pedagógicos y la Policía Nacional.

Por: Diana Patricia Gil Moreno.

as miradas estaban puestas en el humedal Torca - Guaymaral. Este humedal ahora era famoso, al menos por un momento. Por fin salía en los medios de comunicación, pero lastimosamente no por traer buenas noticias sino por las inundaciones que provocaron daños en la Universidad de la Sabana y sectores aledaños durante la temporada invernal que vivió el país en el año 2011. Durante esta época se habló, se discutió, se culpó, en fin, al final el mensaje daba a entender que la naturaleza “cobraba venganza” por el descuido, pero en realidad estaba pidiendo auxilio a gritos.

Y es que a pesar de los esfuerzos, que desde hace más de trece años viene realizando la Fundación Humedal Torca – Guaymaral en la búsqueda de la intervención y recuperación de este lugar, poco se había logrado adelantar ya que, a diferencia de otros humedales ubicados en Bogotá, el de Torca - Guaymaral hace parte de predios de personas particulares a quienes hay que consultarles para poder hacer algún tipo de injerencia. Buscar la concertación fue y continúa siendo una labor compleja, pero se ha logrado avanzar bastante gracias a la dedicación, constancia y empeño de quienes conforman la Fundación.

Hoy, dos años después de este suceso, Pilar Beltrán, guía ambiental de la Fundación Humedal Torca-Guaymaral, camina, junto a 15 jóvenes del colegio Aquileo Parra de Usaquén, en un recorrido que los llevará a conocer y entender la importancia de este lugar.

Los avances

El sol brilla y hay pocas nubes en el cielo, cielo por el cual no dejan de sobrevolar las avionetas que salen del aeropuerto de Guaymaral ubicado muy cerca. Aunque el ruido es bastante molesto, Pilar cuenta que las aves y los animales que habitan en el humedal lograron acostumbrarse y que parecen convivir muy bien con estos “pájaros de acero”.

Inicia el recorrido Al principio del recorrido el humedal deja sentir cómo el descuido ha hecho mella en sus aguas pues el olor no es muy agradable. Al llegar al primer punto del trayecto, Pilar explica que la basura que se ve, como si estuviera saliendo de la tierra, son residuos que pueden llevar más de 35 años allí, aunque pareciera que llevaran tan sólo una semana, ya que el plástico tarda de 100 a 1000 años en degradarse. Poco a poco y paso a paso va desapareciendo el molesto olor, abriendo camino a la tranquilidad para poder ver las aves que descuidadamente salen a darse un chapuzón o a buscar comida. Se pueden distinguir las tínguas, las garzas y los copetones. Laura Muñoz, practicante de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (UDCA) y quien se encuentra acompañando el recorrido, espera ver con ilusión, un ave que raramente sale, es el turpial de agua o más conocido como “la monjita” por tener su cabeza de color amarillo y su cuerpo negro. Mientras se camina “tranquilamente”, al acostumbrarse, claro está, al despegue de avionetas, aparecen como por arte de magia, de la magia que deja la contaminación, objetos absurdos y extraños en medio del paisaje verde y natural, como por ejemplo una enorme carcaza de un transformador eléctrico, el cascarón de un televisor, colchones y hasta sofás.

Uno de estos avances es la firma de un convenio, en diciembre de 2012, con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá para desarrollar un proyecto que busca, por un lado, recuperar este lugar a través del monitoreo, vigilancia, y mantenimiento que constantemente se realiza, y por otro lado, lograr el “reconocimiento” y la “re-significación” del territorio por medio de la sensibilización de la comunidad a través de charlas, videos, recorridos ecológicos y limpiezas a la cuenca. “Me parecen importantes los recorridos, ya que nos hacemos consientes del enorme daño que estamos dejando”, expresa Enrique de 15 años, estudiante del colegio Aquileo Parra, quien hoy se encuentra caminando por el humedal. Kike, como tiene inscrita en su chaqueta, a pesar de su corta edad, habla con propiedad del tema ya que también hace parte de los vigías ambientales de esta institución. Agrega que la experiencia ha sido enriquecedora y que le ha permitido educar a través de su ejemplo a las personas que lo rodean. “Los invitamos a conocer estos hermosos lugares para que no solamente se den cuenta de la contaminación que se ha dejado sino para que sientan que este territorio es nuestro y que por ende cualquier acción que hagamos en contra del ambiente, como botar un papel, puede traer consecuencias graves”.

Xiomara Cruz H.

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Foto Archivo

Ciudad Hunza, la herencia verde del cerro

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Por: Xiomara Cruz H.

o que los agricultores urbanos de Ciudad Hunza quieren heredar a los más pequeños, se constituye en una forma de unidad y desarrollo económico solidario para el sector. Integrarse para hacer una creación colectiva, en donde pudieran aprender y crecer, fue una de las apuestas que hicieron los vecinos de Ciudad Hunza en Suba, a través de la agricultura. En el 2009 Viviana Ruíz, junto a otros habitantes de la localidad, crearon la fundación Dar Desarrollo y desde allí lidera la Huerta Comunitaria Hucta Hizcac Hunza, ubicada en una construcción aún sin terminar del sector. La intención del proyecto desde un principio fue capacitar a la personas en agricultura urbana, como forma de economía social solidaria y de trabajo colectivo, valiéndose de los pocos recursos que tenían. Fue así como en el 2010 se empezaron a hacer camas de sembrado -construcciones hechas a partir de tablas de madera- en las terrazas de algunos vecinos. Allí se hicieron los primeros cultivos de lechuga, alverja, rábano, cubios y cilantro. Aunque estas primeras cosechas no fueron tan productivas, sí dejaron el ánimo suficiente entre los sembradores para aprender más, mejorar la técnica y creer en una alternativa solidaria.

En el 2011 la agrupación de agricultores urbanos del Cerro Sur participó en el concurso Suba Emprendedora, promovido desde la Alcaldía Distrital y la Unidad Local de Emprendimiento y Productividad – ULEP, ganaron y tuvieron acceso a procesos de capacitación y materiales para la construcción de nuevas camas de sembrado. De esta forma, se hizo necesario extender los espacios para cultivar y fue como los sembradores consiguieron que el colectivo Corpohunza prestara una construcción baldía en la cual hacerlo. Con recursos gestados desde actividades propias de reciclaje, el grupo de cultivadores -entre los que figuran en su mayoría mujeres de la tercera edad del sector-, busca que la huerta comunitaria siga creciendo. Aún con muchas necesidades para el mantenimiento de sus cultivos, persiste el ánimo de que ésta se constituya en una forma de desarrollo económico real para los habitantes del sector. A su vez la huerta comunitaria de Ciudad Hunza quiere ser un ejemplo de los aprendizajes que los adultos hereden a los niños del barrio, quienes emprenden la tarea de preservar el verde de las terrazas agrícolas y la colectividad entre vecinos, para contribuir en la construcción conjunta de barrio.


“Yo me salvé, porque no soy de los arquetipos de mujer bonita”.

Rodando por la tierra de labradores Una iniciativa para proteger el territorio

Por: Carlos Andrés Gaona Padilla.

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ibabuyes necesita vivir. Por eso ya son varios los esfuerzos de la comunidad por reconocerse como un solo individuo con el entorno que lo rodea. Los paseos en bicicleta que organiza el colectivo Suba Nativa, tienen como objetivo acercar a la comunidad y en especial a los jóvenes, a la mirada reflexiva y critica, frente a lo que sucede cada día con el deterioro de la naturaleza en la localidad de Suba.

Seneth: noble ilustración Por: Carlos Andrés Gaona Padilla.

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Para recorrer el territorio, en compañía de los participantes de los “bicipaseos”, hay que estar muy puntuales en el lugar de encuentro, dejarse contagiar por la camaradería e ir decididos a observar la realidad de nuestro entorno. Se suman a esta caravana hombres y mujeres de distintas edades, todas coincidiendo en un actuar urgente que atraiga a más personas a la conciencia y el respeto por la vida.

El Humedal entre escombros y diversidad animal

Ingresamos al humedal y atravesamos por sorpresa, lo que es un cambuche de carretilleros. Hombres viviendo entre escombros y material reutilizado al lado del espejo de agua. Con varios caballos a punto de jubilarse y unas casas semiderrumbadas sin agua, sin luz, sin un chance para ellos, sin un chance para el humedal como parque para la familia, más bien convertido en un peligro de sólo verlo.

Una crisis económica y sentimental, obligó a su padre a buscar refugio en su natal Valle, y el paraíso perdido se convirtió en un verdadero infierno. El mismo que vio a la noble pintora salir de su dominio para cumplir un sueño.

Con las recomendaciones necesarias para ser un grupo rodante fuerte, nos lanzamos a montar por las calles que conducen al humedal Tibabuyes. Cruzamos avenidas en grupo, con la mirada indiferente de los transeúntes que reconocen algo más cotidiano en nosotros, el uso de la bici como herramienta de movilidad responsable. Logramos alcanzar la ciclo ruta y empezamos a saludar al humedal, que en un primer vistazo desde el puente, se ve hecho un hilo de agua que en un principio fue pura, pero que a esta altura ya es un revoltijo de escombros del progreso. Los habitantes permanentes del humedal y quiénes son los más avistados por la carroña que los convoca, se forman en hilera como en la entrada de un campo santo. Un primer momento para intentar la conversación, la cual resulta difícil, pues el nivel de ruido de la carretera es altísimo, justo para empezar a reflexionar sobre los depredadores del ecosistema. Justo también cuando ahondamos en más factores adversos, aparecen los habitantes de calle que se refugian en el humedal sin una opción visible para su recuperación, y sumidos en un olvido general. Se sostiene en el aire un gavilán espíritu santo, como muestra de la fuerza de la vida y el compromiso con la generación que viene, pues esta ave se sostiene en el aire para identificar a su presa entre el alto pastizal, capturarla y ofrecerla a su familia, como el mejor de los padres. Seguimos rodando y observando lo difícil que la sociedad actual de consumo inconsciente, se la pone a la armonía de la convivencia. Basura en los andenes, en la ciclo ruta, al lado de los postes; en fin, basura, mucha basura, lejos del cero deseado.

Sin embargo, volvemos a hablar del humedal como hogar para muchas especies, entre ellas aves migratorias, patos, garzas y otros animales como los curíes y los peces que resisten esta contaminación. Y es esta diversidad la que alienta estos encuentros ciudadanos. Se puede concluir que el humedal es un lugar vivo, que la cantidad de patos así lo demuestra, a pesar de que comparten el precioso líquido con variado tipo de desechos.

Seneth no le da importancia al apellido. Siempre ha querido ser ella; más allá de las dificultades. Realidades que han formado la libertad de esta artista residente en Suba, su destino final hasta ahora, donde ve nacer y morir el sol, y es dichosa por romper la barrera del miedo y la rutina.

La ruta no puede estar completa sin la remembranza del lugar sagrado que es este territorio para las culturas indígenas: El río visto como serpiente dadora de vida.

Tibabuyes fue confundido con Juan Amarillo. Un nombre puesto por españoles en los tiempos en que estos se repartieron la tierra y la secaron con arboles extranjeros y, en tiempos más actuales, con escombros de las obras públicas, simplemente para tener más tierra donde construir, lo que representa más dinero para aquellos a quienes no les importa disponer de los recursos de todas y todos. Por eso se hace un llamado a toda la gente de Suba ya sea residente o no, para que acuda a los bici paseos, aporte su punto de vista y jalone junto a los demás Muiscas, que significa gente, este proceso social que involucra hacer amigos vivos, duraderos, necesarios, como el agua, el árbol, el silencio y la familia. Estos bici paseos estuvieron programados por tres meses, todos los sábados a las 9:30am, empezando el 9 de marzo y con punto de partida en el salón comunal de Aures 1 - Calle 130B Nº100 - 64 (Cerca al CAI de Aures). Para acceder a mayor información puede visitar la página http://www.subanativa.com o escribir al correo colectivosubanativa@gmail.com.

Así van los parques del Pinar de Suba

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Por: Liseth Benavides

n el barrio Pinar de Suba existen tres parques, dos de ellos con canchas de tenis y uno con cancha de voleibol lo que, con el paso del tiempo y en el momento en que fueron declarados públicos, generó un malestar entre la comunidad por la inseguridad y la mala administración de este espacio recreativo.

el parque”. A partir de estas quejas, la comunidad decidió cambiar de administración y regenerar la Junta de Acción Comunal, cuyo comité deportivo, a cargo del señor Antonio Cita, quiere a través de propuestas dirigidas a los entes deportivos de Bogotá, realizar un mejoramiento en las instalaciones del parque, que como lo menciona el señor Antonio: “…(El parque) entró en un periodo de abandono, por lo cual, se dejó de invertir en él, como anteriormente se realizaba en aseo, mantenimiento y ornamentación del escenario”. Poco a poco el parque ha retomado actividades gracias a la estrategia que la misma Junta decidió realizar, al alquilar las canchas de tenis por un muy bajo costo para reinvertir ese dinero en la recuperación del mismo (pintura, podaje), y también al utilizar estos espacios de recreación haciendo torneos de futbol, baloncesto y tenis).

Muchas han sido las quejas, como lo afirma Juan Sánchez residente del barrio, comentando que “los parques han desmejorado, el parque central de Pinar tiene huecos por los cuales se pasa la gente a consumir drogas y sin embargo con los cuadrantes de la policía que vigilan, se siguen metiendo a escondidas para dañar

Otra de las quejas que se han presentado, es la que expone Mario Alfredo Guardiola: “En los últimos años el barrio se ha llenado de indigencia, algo que nunca había sucedido aquí, falta mayor control, ya que esto perjudica tanto al barrio como a las personas que viven en él”. Este problema que persiste con gran inconformismo, se ha empezado a controlar con cuadrantes que vigilan diariamente el barrio. Sin embargo, el proyecto que quiere realizar la Junta de Acción Comunal hasta ahora empieza a tomar fuerza y se espera tenga todo el apoyo de la comunidad, informando cualquier anomalía que se presente para un resultado más rápido y así mismo crear conciencia sobre el cuidado de los parques y el apoyo mutuo.

Saliendo de ese apuro, pidió a su papá los cuadernos. “Te los tienes que ganar”, le dijo el viejo sereno. Y pelando yuca en vacaciones, aprendió la profe a trabajar; 8 años fueron suficientes para empezar con su ahorro. De ahí en adelante se desenvolvió por sí misma, llegó al noveno grado y para continuar con la línea de hacer realidad su sueño, trabajó en un granero, en una finca brillante, que ella mantenía así, a fuerza de echar viruta, cera y brillar; después, cocinar, lavar, volver a hacer de comer, esperar la temporada para irse a coger café, para reunir quince mil pesos; el costo de unos folletos que venían desde USA, con una parte confusa, que le permitiría el acceso, para saber cómo es eso de dibujar una persona.

Su amor por el arte

“Siempre me gustaron los dibujos animados. Empecé a estrellar piedritas de colores, unos días jugando junto al rio, mientras mi papá recogía la leña que baja con la corriente, porque él siemCarlos Andres Gaona pre consiente, no quería tumbar el monte para preparar la comida. Me gustó la sensación de las piedras en mis manos y las rayitas en la arena del rio.

Cuando apenas tenía 8 años vio con ilusión un libro de arte que su profesor en la escuela paseaba, y lo quiso mirar con atención; este le respondió equivocado: “¿Para qué lo quieres ver si tú no tienes talento?”. Y con su amor propio encendido, a manera de conjuro creador, prometió a su profesor superarlo con ventaja.

Luego con mi mamá, mezclábamos los colores, del perejil machacado, del achote y hasta el azul de metileno, con que curaban a los marranos. Esos fueron los óleos para mis primeros paisajes. Y nada como un lienzo único, en la fachada de mi casa. Paredes frescas y blancas, pintadas por mi papá, que yo con un carbón, me di mucho gusto pintando, hasta que llegó Don Brocaldo, como se llama mi viejo, quien no comprendió mi estética”, narraba Seneth.

Le costó bastante conseguirse sus cuadernos. Cuidaba de sus hermanos que eran más pequeños. En un pueblo caluroso, mientras papá trabajaba y su mamá en la máquina remendaba los vacios de la familia recién llegada a una casa saturada, de esas de inquilinato, con un baño para todos los cuartos, subdividos en cuatro, para mas familias en un momento jodido, un 1985, catastrófico por muchos lados, y en el Valle azotado por el auge del narcotráfico y los asesinatos preventivos, aquellos que acababan con la vida de campesinos, que veían cómo sus patrones, cambiaban el café por coca, y estos patrones, con miedo de ser sapiados, asesinaban a sus empleados. Además estaban Los feos, (f2) policía judicial, que mandaban a dormir a todos a la misma hora o si no ellos los acostaban.

Ya con la renta de los folletos debió trabajar constante y cedió ante la propuesta de una turista bogotana, quien prometió darle el estudio, si trabajaba en su casa. Ya por fin en la capital, siguió comprobando el hielo que muchas personas mantienen en su cordura. Debió conseguir su sustento, derrotar el miedo y el dolor, la ausencia y el hambre.

El diablo del poder suelto, buscando mujeres bonitas para llevárselas al patrón, que en ese lugar era El Alacrán, y quien disponía de lo que se le antojara en el pueblo.

Logró traspasar la comodidad de una quincena, y verse al otro lado libre, con su parte creadora. En sus obras reconoce un lado entre sombras. Ese aspecto humano que no dejamos ver por prejuicio, por vanidad, por mantener una fachada y que todos callamos, hasta el momento ideal, en el que podamos aceptarnos. Así, la mujer de rostro hermoso tiene en su adentro no muy lejano, una calavera viva, la esencia de su firmeza.

Su labor comunitaria en Suba Con firmeza la profe Seneth, es licenciada en artes plásticas, maneja varios programas de fotografía y animación y se abre camino para enseñar a niños y niñas del barrio Atenas, esta vocación artística, integral, que valora la individualidad y promueve el autoconocimiento, pues solo al valorarnos, podemos llegar a amar y proteger el bien común.

Carlos Andres Gaona

Tibabuyes, un nombre español.

Derrotando las adversidades

an Agustín, Antioquia, parece inexistente en el mapa de mi memoria. Pero es el lugar de donde partió la profe Seneth, cuando tenía 8 años de edad, con su familia a bordo de una chiva en un trasteo de 18 horas hasta la Tulia, Valle del Cauca.

En su taller, en una esquina que da la bienvenida al humedal Tibabuyes, saluda la profe Seneth a su pedazo de cielo; una pintora necesita la luz y estuvo bastante tiempo entre sombras. Ahora solo queda la noble creación.

Liseth Benavides

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“Donde yo vaya llevo mi pasado…” Las Mujeres indígenas en la ciudad

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Por: Nicolás González

aría Eugenia Caita es una mujer que lleva toda su vida viviendo en la localidad de Suba; su pasado indígena, su familia, las tierras que poseían, y su vida en la ciudad como una mujer que pertenece al cabildo indígena de la localidad cuentan cómo es la vida de nuestros indígenas urbanos.

Cuando la sangre llama, no hay temporalidad que se oponga Por: Xiomara Cruz H.

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Indígenas urbanos de Suba

aula y Jorge son jóvenes de 18 y 27 años, viven en Suba y ambos tienen el cabello largo. Comparten además su color de piel, ojos, rasgos y un apellido. Son hermanos y desde su pasado familiar han estado muy ligados a la historia de Suba. Desde cuando la Localidad 11 no era aún parte de Bogotá. Incluso, mucho antes que fuera reconocida como municipio cercano a la capital.

Fuente Fotografíca : Internet

La historia de la familia Caita empieza con la señora María Caita y el señor Matías Caita bisabuelos de María Eugenia. En ese entonces ellos poseían gran parte de las tierras ubicadas en el cerro de Suba, debido a que el señor Matías Caita era un encomendado de tierras en el pueblo. Su trabajo consistía en que si llegaba una familia a Suba el entregaba parte de la tierra para que la familia trabajara y viviera allí. Es por esto que la familia Caita tenía una gran cantidad de tierras en Suba, las cuales tiempo después perdieron por un negocio mal hecho.

Sus bisabuelos, heredaron de la cultura Muisca -pueblo indígena asentado en el pasado en el Altiplano Cundiboyacense - una adaptación lingüística Muysccubun (Muisca). El legado ha pernoctado por generaciones en la familia. Fue así como primero estuvieron los apellidos Yopasa – Niviayo de los padres del abuelo paterno, luego los apelativos Yopasa – Rodríguez, del padre de Jorge, y hasta la actualidad los apellidos Yopasa – Cárdenas de Paula, Jorge David y sus cuatro hermanos. Todas las subdivisiones del árbol genealógico de esta familia, han vivido por años en las mismas cuadras y calles contiguas del barrio La Esperanza en Suba, dedicadas en su mayoría a las tareas de panadería y transporte de carga. Este par de hermanos crean su identidad a partir de su historia y se asumen como indígenas urbanos por el contexto en el cual viven. Aunque, afirma Jorge Yopasa […]: “me da nostalgia pensar en 40 años atrás, cuando no pude ver un humedal lleno de Tinguas o pescados en el río Bogotá, ni pescar como pudo hacerlo mi padre de niño en el río Juan amarillo”, junto con su hermana quieren conocer lo que heredaron de sus ancestros.

Xiomara Cruz

Por su parte Paula Yopasa dice estar orgullosa de saber que son nativos de Suba, y aunque cree que es complicado mantener vigente su cultura, por la rapidez y ambigüedad con que transita la sociedad; intenta demostrar con sus acciones y elecciones cuáles son sus raíces. En el Cabildo indígena de Suba, Jorge y Paula se reúnen con otros miembros de su gran familia (Muisca). Entre ellos figuran los Cabiativa, Caita, Neuque, Niviayo, Nivia Chipo, (por mencionar algunos) con los cuales aspiran a que el legado cultural, -dentro del cual persiste el cuidado por la naturaleza, el respeto por el otro y la fraternidad- que años atrás sus ancestros dejaron en Zhuba, reviva. Aunque Paula y Jorge Yopasa entienden que los paisajes, la lengua y muchas de las prácticas de sus anteriores generaciones jamás regresarán, ellos disfrutan día a día un legado del cual no quiere desprenderse y que sienten la obligación de defender y proclamar.

“Cada vez que las personas se reúnen, crecen…”, dice Graciela rumbo a París Las construcciones en comunidad traspasan fronteras

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Por: Xiomara Cruz H.

arís, Francia. Este será el destino de Graciela Quintero de 52 años y quien a través de la ONG Enda América Latina - Colombia, participará del Foro Internacional sobre la igualdad de género y la economía social y solidaria. Allí compartirá con otras Mujeres del mundo ideas y experiencias de crecimiento común, y procesos de alfabetización desde la perspectiva de género. Emprender el viaje que hará esta mujer en los próximos meses le ha costado más de la mitad de su vida. Los años que ha empleado en la labor del reciclaje, y también en las construcciones solidarias de la Asociación Colectivo Loma Verde del Cerro Sur en Suba.

La vida de María Eugenia ha sido rodeada todo el tiempo por su pasado indígena, sin embargo hasta hace poco ella lo sabía y desde ese entonces lo lleva con orgullo todos los días. La familia de María Eugenia lleva el apellido Caita, su padre Juan de Jesús Caita es quien ha llevado este legado por mucho tiempo, sus abuelos Matilde Caita e Isidoro Caita Neuto en ese entonces vivían en la zona de Tuna Alta, ubicada hacia los cerros de la localidad.

Graciela y otras mujeres y hombres de su comunidad, pertenecientes a organizaciones comunitarias enfocadas en trabajos de agricultura urbana, medio ambiente y procesos culturales, entre las que figuran la Casa de la Cultura Ciudad Hunza, han establecido una red para intercambiar saberes. Desde allí, tejidos en hilo y lana, hebillas, aretes, collares y otras artes hechas con material reciclable, serán llevados al viejo continente para dar cuenta de la solidaridad entre vecinos del sector.

entrada económica para romper ese círculo de violencia de género. Yo llevaré a Paris mis aprendizajes, entre los que están el hacer piezas en cáscara de naranja”, expresa Graciela.

“Para mí es un logro, el fruto del trabajo constante. Son 30 años de demostrar el trabajo en red. Desde la corporación Loma Verde, las mujeres hemos luchado por mejorar el ambiente y tener una

“Se comparten historias de vida, saberes. Cada vez que las personas se reúnen, crecen”. Es el sentimiento común de los participantes de tertulia y trabajo de la Mesa de organizaciones

del Cerro Sur, que se apuran en alistar lo que su representante llevará a la ciudad de la Torre Eiffel.

Para ese entonces en el cerro de Suba se producía carbón, era una tierra para trabajar cultivos y llena de prosperidad, de lo cual aprovecharon muchas personas para poder apoderarse de las tierras que en principio pertenecían a los indígenas. Sin embargo la familia Caita logró conservar algunas de estas tierras en donde actualmente viven: “Donde yo vivo todavía son herencias de mi bisabuelo, mis hermanos, los primos por parte de mis tíos abuelos y mis primos viven ahí, todos vivimos muy cerca, inclusive la cuadra donde yo vivo, toda esa cuadra es de la familia Caita”. El abuelo de María Eugenia Isidoro Caita, trabajaba en unas ladrilleras que existían en la localidad; su trabajo era como capataz lo cual produjo su muerte en un asesinato. Tiempo después, su padre trabajaba como maestro de obra en distintas construcciones de la ciudad.

El pasado indígena

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El pasado indígena de María Eugenia fue algo que de pronto apareció en su vida: “Yo al inicio no sabía que era indígena, en ese entonces ni siquiera había cabildo indígena en la localidad, hasta mucha gente negaba su pasado indígena a pesar de que tuvieran apellidos como Caita, Nivia o Yopasa”. La creación del cabildo indígena empieza hacia el año 1988, cuando empiezan las iniciativas por crear una representación de los indígenas en la ciudad; sin embargo el cabildo como entidad empieza a existir por ley a partir de la alcaldía de Mockus. Anteriormente las familias indígenas en la localidad tenían una relación estrecha con las demás familias, se hacían reuniones, se celebraban cumpleaños o eventos especiales, en los funerales se reunían todas las familias para despedir la persona que moría. Entre otras costumbres que los vinculaban mucho más, los rituales o demás ceremonias ancestrales no se practicaban en ese entonces, sin embargo la tradición por estar juntos con un pasado en común hacía que esta comunidad se mantuviera.

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era

indigena“ Fuente Fotografíca : Internet

Los espacios para el intercambio de saberes que han establecido estos vecinos de Suba, han servido además para crear relaciones de convivencia y respeto entre niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad. También para enlazar la memorias del barrio.

En la actualidad María Eugenia Caita lleva con orgullo su pasado indígena; afirma que “donde yo vaya llevo mi pasado, a mí no me da vergüenza a todo lado donde yo voy digo “yo soy india pero eso no quiere decir que yo tenga todas las costumbres indígenas”.” Como mujer ella asiste, participa y pone su voz en todas las asambleas que se dan en torno a las problemáticas que pueda tener la comunidad indígena en la localidad; problemáticas de salud, tierra, situación militar de los jóvenes entre otros temas. Hablando de la comunidad en general María Eugenia afirma que “la participación de la mujer en el cabildo es muy importante, la mayoría de personas que participan de esto son mujeres”. De los tres gobernadores que ha habido en el cabildo dos han sido mujeres; actualmente está representado por la gobernadora Claudia Yopasa y casi un 70% por ciento de las mujeres participan de las actividades. Existen muchas actividades en pro de buscar bienestar para todos y la equidad de género. De esta manera María Eugenia habla de su pasado, afirma que tanto el gobierno como la sociedad en general aceptan y ayudan a los indígenas, por lo cual ella siente que su comunidad prospera y que cada día puede mejorar. Fuente Fotografíca : Internet

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inicio

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El Concejo debe aprobar el cupo de endeudamiento

Madres comunitarias , heroínas sin capa

Pedro Gacharná

Jaime Alberto Silva Jiménez

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Por: Jaime Alberto Silva Jiménez

l pasado viernes 26 de abril de 2013, en horas de la mañana, se conglomeraron más de 400 habitantes del barrio Costa Rica en el sector de Suba Rincón y realizaron una manifestación en la calle 93 con carrera 130, para que les sean atendidas las peticiones y necesidades de la zona, ya que para los ciudadanos no es aceptable que sus calles se encuentren deterioradas y no se haga nada al respecto. “No se puede trabajar para las clientelas, hay que generar procesos políticos distintos para contribuir al desarrollo de la ciudad”, dijo uno de los manifestantes.v

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Diana Gil

Jaime Alberto Silva Jiménez

Los que hicieron presencia Se contó en esta movilización con la presencia de delegaciones de Barrios Unidos, Bosa, Fontibón, Puente Aranda y Suba. Arengas como “abajo la ley 180” y “a mí no me pagaron, yo vine porque quise”, dan a entender que el Concejo no puede cerrar las puertas a las comunidades, sobre todo si se tiene en cuenta que las decisiones públicas frente a estos temas tan importantes hoy están en manos de los concejales como representantes de los intereses ciudadanos.

Para la bici

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En cercanías al barrio Orquídeas hay un espacio de encuentro para jóvenes practicantes de BMX, bicicrós y aficionados a la bici en general. En las inmediaciones del parque del barrio, junto a la cancha múltiple, hay un espacio para el disfrute de la juventud de la localidad que practica este apasionante deporte, o que encuentra en la biciSe contó la presencia de líderes Comunitarios, Defen- El Presidente de Asojuntas de Suba, Hugo Barajas, cleta una manera sana de esparcimiento y activisa Civil y Policía para velar por el orden y ejecución informó que: “la deuda es una de las formas de presu- dad física que produce bienestar y salud. pacífica de la manifestación; la Alcaldesa Local, Marisol Perilla Gómez, también se hizo presente y afirmó: “La única alternativa es que el Concejo apruebe lo que se comprometió, el descuento por cupo de endeudamiento. Ningún funcionario le apuesta a la corrupción, ya que somos voceros de la verdad. Los barrios Rincón, Manhattan y Patio Bonito son las zonas más grandes a nivel poblacional de Suramérica y necesitamos hechos, estoy comprometida con la comunidad y nada en esta ciudad se logra sin la capacidad de respetar y amar”, afirmó, demostrando que le apuesta al cambio y transformación social.

Los motivos de la movilización

puesto público, hay que apalancar el desarrollo económico. El Banco de La República no puede emitir moneda para el desarrollo. La valorización no cubre el monto de las obras que hay que hacer, si se hace con el empréstito de la Alcaldía no alcanza, muchos no verían las obras culminadas, son 208 mil millones sólo para un tramo de Suba”. Gustavo Alvarado, funcionario de la alcaldía local de Suba señaló que sigue firme en su posición de que estas obras, necesarias para la ciudad y la localidad, deben ser financiadas con parte de las regalías del oro o con las exportaciones de petróleo, porque “todos los

El plantón del día sábado 27 abril en el Concejo de Bogotá, se debió a tres aspectos principales: primero la corrupción, segundo, generar un debate público (a favor y en contra) del cupo de endeudamiento y, tercero, expresar un no rotundo al cobro de valorización. La propuesta se concentró en un no al impuesto de valorización, la gestión de por lo menos 20 obras importantes para la ciudad y que se apruebe cupo de endeudamiento. Estos son, al final, los motivos de la pugna, y seguirá hasta que el honorable Concejo de Bogotá decida tomar cartas en estos asuntos a favor de la ciudadanía.

Diana Gil

ricos tienen pavimento pero los pobres no podemos tener calles”. La idea es que organismos multilaterales del sector financiero como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Interamericano de Desarrollo financien las obras urgentes que necesita Bogotá, sin que la base de intereses sea excesiva (aunque ya todos sabemos las condiciones que estos organismos imponen a sus “deudores”). Hay que decir que con estas manifestaciones ciudadanas se genera optimismo y unidad en pro de resultados que favorezcan a los habitantes de la localidad de Suba y de la ciudad en general, contando con el apoyo incondicional de la Alcaldía Local.

Hay que aclarar que en la actualidad el endeudamiento de la ciudad es de 1.3 billones, y para la ejecución de obras el monto solicitado con la banca internacional es de 4.3 billones.

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lara Rojas lleva 10 años con el hogar ubicado en Miraflores llamado “Mis Caritas Alegres”. Anita Barrera de Tuna Alta lleva 3 años con el jardín “Mi Segunda Estación”, Sandra Sarazo 5 años de servicio con “Estrellitas del Rosal” y Janet Herrera, al igual que sus amigas, con “Mickey y sus amigos” en el Barrio Tuna Alta lleva 3 años con tan valiosa labor para la comunidad. Con un trabajo aparentemente silencioso las Madres Comunitarias contribuyen al desarrollo psicosocial y nutricional del presente y futuro del país. De la mano con el Bienestar Familiar brindan a los niños y niñas de la comunidad el servicio de jardín comunitario. Las madres comunitarias son amas de casa comunes y corrientes, como ellas mismas dicen, que ayudan a la comunidad, porque las personas que acuden no tienen la posibilidad de costear un colegio privado. Reciben niños desde los 18 meses hasta los 5 años, como norma trazada por el Bienestar Familiar; también se puede tener un niño con discapacidad o dos niños menores de 2 años; el máximo avalado de cupos asignados para cada jardín, por disposición de la ley, es de 14 niños y niñas.

Historia Archivo Liseth Benavides

Por: Jaime Alberto Silva Jiménez

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El Parque Mirador de los Nevados es un parque metropolitano ubicado en la localidad de Suba, al Norte de Bogotá en Colombia específicamente en Cr. 86a No 145-50. Presenta una extensión de 6 hectáreas y es un espacio público de gran valor histórico y simbólico para la ciudad. Fue construido en una antigua cantera de donde por más de 50 años se extrajeron materiales para las obras públicas del distrito. Cuenta con senderos, mirador sobre el occidente de la ciudad y relictos de flora y fauna nativa. Recibe este nombre, pues desde su mirador en días despejados se pueden observar el Nevado del Tolima,el Nevado del Cisne, el Nevado del Ruiz y el Nevado de Santa Isabel ubicados en la cordillera central de los Andes colombianos.

Suba cuenta con asociaciones conformadas por 21 hogares comunitarios como Casa Blanca, San Francisco y otros. Los hogares se clasifican en tres: “Familiares”, que son manejados por una madre comunitaria y agrupan 5 o 6 hogares divididos por niveles; las “Famis”, que son cuidados de las mamitas desde la gestación hasta que el niño cumple los dos años y pasa a un “Hogar familiar”. En las Famis se realizan visitas a sus hogares, acompañamiento en salud y charlas. El sistema de matrículas es por cupos los cuales no son suficientes como ellas mismas comentan. La atención de los niños es de lunes a viernes de 8am a 4pm brindándoles acompañamiento, alimentación y cariño, junto con una planeación pedagógica que les exigen para poder recibir el subsidio y el apoyo. Actualmente reciben capacitación y formación gracias a un convenio con el SENA; “Cada vez es más complicado ya que nos exigen un perfil y somos gente del común con un deseo de ayudar, un salario al ras y las personas que nos colaboran son nuestras mamás, que a qué hora se van a preparar si solo trabajamos las dos”, refiere una de las madres. En cuanto a los procedimientos y requisitos ellas informan: “Debemos llenar formatos, los cuales nos bajan puntajes si están mal diligenciados, nos exigen

unos estándares de calidad auditados por el Hospital de Suba, visitas del Bienestar Familiar y un tercero contratado que audita el programa y nos dan un porcentaje, una calificación, un puntaje”. Los jardines de Prado los cerraron y migraron a Suba Tuna Alta; esta es la razón por la cual cedieron su labor a Anita, Sandra y a Janeth, quienes no se rinden para sacar adelante su jardín y a “los chinitos” como coloquialmente les dicen con cariño. Hasta ahora no han cerrado ningún hogar, se presentan inconvenientes por locaciones o algunas veces la madre comunitaria no puede continuar con su titánica labor y cede el jardín a otras; es el caso de las más recientes que envían cartas a entidades y piden ayudas a la comunidad para continuar con su trabajo. Se presenta un informe mensual de la minuta, la planeación pedagógica sobre una ruta hecha por las madres comunitarias que para este año es: “Colombia Aprende” –como asociación–. Le rinden cuentas a la supervisora técnica del Centro Zonal, quien compila la información y reporta al Instituto de Bienestar Familiar. Sus recompensas son el tiempo que le pueden dedicar a su hogar y la satisfacción del servicio. ¡Por eso son ellas heroínas de sin capa, de carne y hueso, de la vida real!

Los domingos a Los Nevados de Suba

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l parque Mirador de los Nevados, símbolo de la Localidad de Suba, se engalana todos los domingos para recibir a visitantes propios y extraños y para acoger la práctica deportiva de diferentes disciplinas; a las ya conocidas caminatas y recorridos se suman grupos de jóvenes que practican diferentes actividades, como parkour, atletismo, gimnasia, acrobacia, artes marciales, relevos de velocidad, montañismo y salto, ente otras.

Fuente Fotografía: Internet

El Parque Mirador de los Nevados es un referente de alto valor ambiental y paisajístico que permite el disfrute pasivo y el aprendizaje. Su diseño arquitectónico fue concebido con base en la cosmogonía Muisca, motivo que lo hace un escenario único en el Distrito Capital.

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Fotos Archivo

La plaza fundacional de Suba:

Palabra de agua Re-creando la memoria

Poesía I

Hombre agua Por: Juancho, Brayan y Kevin

“ERA un hombre que era abuelo. Que estaba muerto y veía el mundo de nosotros diferente. Y en su palma de la mano tenía un pequeño lago, que con el agua mojaba su cosecha. Y al lado de la pequeña laguna, había una laguna sagrada.”

Poesía II

“La entrada a nuestra localidad”

Por: Carlos Andrés Gaona Padilla. Por: Nicolás González

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uerer recuperar los relatos Muiscas que defienden el agua como el vínculo sagrado entre la tierra y nuestra vida, es en principio el propósito de un grupo de jóvenes investigadores. Desde julio del 2012, se encuentra un grupo de personas procedentes de distintos lugares de la ciudad, para compartir entre bibliotecas comunitarias, parques y el humedal Tibabuyes, un tiempo de conocimiento, reflexión y acción. Los barrios que ha recorrido la palabra de agua, son Cataluña, Gloria Lara segundo sector y Atenas.

Protegiendo el medio ambiente

Fotos Subanativa

Palabra de Agua, recorre en compañía de la biblioteca Libertad Viajera, un camino de residuos abierto con la inconsciencia y la vida acelerada de ciudad, que en muchos casos piensa que el desarrollo solo es cemento. Al regreso de cada exploración por la senda del humedal Tibabuyes, un escuadrón de común unidad, viene con la basura atrapada para que no vuelva al humedal y a la costumbre silenciosa de las personas. Se canta con respeto una plegaria por la vida, se llevan los tambores, se entrega poesía, se enmarca el humedal como paisaje vivo, obra de arte de la creación, y se resalta nuestro deber de protegerlo. La olla con la sopa muisca, divide las labores, para entre todas y todos darle valor al alimento, fuerza vital del pueblo. Se invita a todo el que pase y quiera una porción de sopa con cariño; y es deber de quien recibe llevar su propio utensilio, en este caso un plato o hasta una olla pequeña. Todos con la necesidad saciada, dan paso a la reflexión, comprometiendo la unión para la próxima visita, pidiendo la palabra para agradecer el momento único que no se repite, entregando mensajes de superhéroe para defender el ecosistema, volviendo a bailar para despedir el día, juntos cogidos de la mano, porque nadie puede faltar entre los elementos de la vida, si perdemos a uno, el vacío será para todos. Valora la vida.

La primera impresión al encontrar un grupo de niños y niñas dispuestos a escuchar los relatos ancestrales, es de total gratitud, por el compromiso con el que estos ciudadanos ejercen su derecho a participar y actuar, para la unión de su comunidad y la defensa de su territorio, que no limita en el barrio Para cerrar, leamos algunos relatos escritos por los niños y las niñas y disponisino que se expande según avanzan sus bles en el blog: rapsodagraficas.blogspot.com. pasos.

La araña de la tela Por: Juan Gaona

“Las mochilas se hacen en medio del bosque. La tela con que se hacen las mochilas es de la telaraña que producen las arañas. La araña es la fuente de la creación. La mochila nos ayuda a llevar el saber de un lado a otro, Por distintos caminos.

Por: Nicolás González

Una de los principales problemas que se presenta actualmente dentro de la Localidad de Suba es precisamente la pérdida de andenes, calles y espacios públicos por invasión de los vendedores ambulantes.

Poesía IV La anaconda y el conejo Por: Carlos Andrés Gaona Padilla

Crear es saber. Saber es tejer.” Aunque muero por besarlo perdidamente compañero Yo prefiero este desvelo de extrañarlo sin descanso Porque mucho como quiero Ser suya ya a su lado Es verdad que muy pesado seria este amor duradero. Pensará usted acaso Que si bien es mi retraso Debería darme prisa Pues yo sé, es su sonrisa La que tiene mil encantos. Pero debo confesarle hoy con temores sombríos Que aunque tenga yo delirios de quedarme entre sus brazos Lo único que tengo acaso, es esta horrible partida Que aunque hoy desprevenida me se-

pare de sus besos Sabe usted que con sus huesos Me quedaría dormida. Y es que estoy bien convencida que este amor es imposible Porque es poco creíble Que me haya enamorado, Más de un galán tan galante Que si fuera un elefante no me preocuparía Y me daría alegría pasearme en sus orejas, apretarle la colita que de copito parece. Pero usted hoy se merece una mejor compañía, que lo abrace sin pretextos y le limpie los bigotes, Que le entregue mil afectos y cero preocupaciones. En fin, para qué seguimos alargando esta desdicha

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Yo seguiré navegando en esta gran osadía. Que su barca no se meta nunca más en mi memoria Que compartamos la gloria de habernos reconocido, De mirarnos a los ojos aunque fuera un momento. Ya me mata el desaliento y esta inútil cobardía Solo quiero usted entienda Que usted y su pellejo conmigo corren peligro

Nuestra plaza ha sufrido enormes cambios los cuales, junto con el crecimiento de la Localidad, han hecho de ella un espacio casi invisible, pero que aún se conserva como importante dentro del imaginario de la población; muchas personas pasan por aquí o simplemente toman un tiempo para descansar. A ellos y ellas les hemos preguntado qué piensan acerca de nuestra plaza fundacional. Para muchas personas la plaza fundacional de Suba es lo que nos identifica como Localidad, “es el símbolo, la imagen, como la entrada a nuestra localidad” nos comenta Luz Rojas, una transeúnte que pasa frecuentemente por ésta. No solamente se refleja como un símbolo sino que también se ve como

algo histórico: Ángela Fula una habitante de la localidad habla de lo que ve en la plaza: “un asentamiento histórico, un lugar en donde pudieron suceder muchas cosas”, lo cual deja ver que actualmente la plaza ha conservado su valor histórico. Sin embargo muchos de los transeúntes dentro de la localidad extrañan la antigua plaza de Suba; la señora Luz afirma que desde que la plaza tuvo un cambio la ve “triste y sin vida”. Ella piensa que “hace falta mucho interés para sacarla adelante, esta falta de interés está por parte de la alcaldía como de nosotros mismos”; la plaza ha cambiado completamente en comparación con la anterior y muchas de las personas que transitan por ella piensan que este cam-

bio no ha sido tan beneficioso para la localidad. Por otra parte, la plaza de Suba se ha conservado como un lugar central para realizar los eventos de la localidad: conciertos, obras, exposiciones, entre otras actividades culturales. A dichos eventos ha acudido una gran parte de la población: Pedro Osorio, un transeúnte al que le gusta pasar su tiempo libre allí, explica que lo mejor que podría hacer Suba con su plaza central es “hacer algo parecido a lo de Usaquén”, es decir, colocarle restaurantes y volverla un sitio de interés turístico en la localidad, propuesta con la cual se encuentran de acuerdo tanto Ángela como Luz.

Vendedores ambulantes:

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Por: Katherine y Karen

Poesía III

Caminando a través de la plaza se puede divisar un paisaje histórico y la vez nostálgico; Suba ha tenido plaza central desde su fundación misma. En la época de la colonia fue construida con el fin de reunir a la población los fines de semana; era utilizada como mercado para que las personas que vivían allí pudieran intercambiar productos, además de tener los edificios principales y la iglesia que aún se encuentran en la actualidad.

seguran que ha sido una batalla difícil para conseguir un lugar apto para trabajar; sin embargo en la actualidad se ha procurado mejorar la calidad del trabajo y la posibilidad de recuperar algunos pedazos para el dominio público.

Las frutas que nacían en el humedal “Hace mucho tiempo que las frutas no existían. Pero llegó un señor llamado Juan Bautista, que se había inventado unas frutas llamadas manzana, uvas, curuba, banano, naranja, mandarina. Y un día se le ocurrió la idea de quitarles las semillas a todas las frutas y sembrarlas en el humedal. Un día se fue a ver las maticas y ya estaban grandes. En un mes volvió a ver las plantas y estaba lleno de basura el humedal. Murieron algunas plantas y todo se puso muy triste. Comenzó a llover y se inundó toda la laguna de Tibabuyes.”

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a plaza fundacional de Suba ha existido desde muchos años en nuestra Localidad; sin embargo ha pasado de ser un lugar en el cual se centraba la actividad de la población, a un espacio que ha quedado en el recuerdo y muchas veces en el olvido.

Existen varias organizaciones de vendedores informales que han procurado velar por la seguridad en su trabajo y por poder sostener a sus familias; dentro de estas organizaciones se ha intentado mediar con la Alcaldía en la lucha por un lugar apto para poder vender sin que se afecte el tránsito de personas. Alirio Rubiano, quien es la cabeza de la organización Asovencentro Siglo XXI, comenta acerca de cómo ha sido el proceso para la creación de esta organización. Don Alirio es una persona que lleva viviendo más de 20 años en la localidad, de los cuales empezó su trabajo como vendedor informal desde los años 80; la asociación parte de la solución a una problemática que se venía presentando con los vendedores, y asegura: “De un problema sale una solución y de la solución sale el orden de los vendedores”.

Una lucha por el trabajo digno Desde que empezó a ser vendedor informal se ha ubicado en la zona central de Suba, junto al centro comercial Centro Suba, y es aquí en donde nace esta organización. Para ese entonces, asegura don Alirio, “el derecho al trabajo era cárcel y decomiso”, haciendo alusión a que era muy difícil trabajar como vendedor informal dentro de la localidad. En aquel tiempo existía ya una organización llamada Asovensuba la cual, aunque no tenía personalidad jurídica, existía como una organización no formal de vendedores. Es aquí donde empieza

don Alirio a organizase con los demás vendedores, asesorándose de una amiga abogada, con el fin de defender el trabajo informal frente a las distintas administraciones locales y distritales. Dentro de las distintas administraciones explica don Alirio: “La única que nos paró bolas fue la administración de Lucho Garzón”; con la ayuda que presta la alcaldía distrital empiezan a formarse los comités locales de vende-

dores con el fin de presentar propuestas y poder empezar a brindar soluciones a los conflictos que se venían presentando. Es aquí donde Asovencentro Siglo XXI conforma una red con otras organizaciones dentro de la localidad entre las cuales se destacan Asovenorte, Asoexos, Fundiempresas, Real Asovensuba, que en la actualidad luchan por el derecho al trabajo y la defensa del vendedor informal dentro de la localidad; cabe aclarar que dichas organizaciones se manejan por distintos cuadrantes en toda la localidad. Actualmente, estas organizaciones han presentado una propuesta en la cual sugieren: al dividir la zona en cuadrantes se puede tomar un registro de todo vendedor informal, conservando el respeto por el espacio público, además de portar una identificación y un distintivo con el fin de que tanto entre ellos como las autoridades sepan qué personas trabajan en este sector y así evitar problemas con la seguridad, un proyecto pionero para la ciudad y la localidad. Con la actual administración las relaciones han sido buenas, se han trabajado distintos proyectos con sus asesores jurídicos, pero aún no se ha trabajado mucho en hacer un proyecto concreto; “La mayoría de cosas que se han hecho ha sido con una asesora jurídica y nos reuníamos cada 15 días el año pasado pero de ahí se quedó todo quieto”, afirmó Don Alirio.

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En la actualidad la alcaldesa ha propuesto hacer un estudio junto con la Universidad Nacional de Colombia, con el fin de presentar un proyecto para poder construir una plaza ubicada al parecer en el barrio Rincón, en la cual se pueda ubicar a todos los vendedores del sector con el fin de poder generar beneficios para el espacio público y nuevas oportunidades de trabajo para ellos, ante lo cual tanto Don Alirio como todos los vendedores informales se encuentran a la espera y muy positivos. Fotos Archivo


Hacer actividad física reconociendo el territorio

Fotos Liseth Benavides

“Estoy muy contenta porque yo todos los días salgo una horita a caminar.” Por: Liseth Benavides n la búsqueda por mejorar la utilización de parques y zonas verdes, se realizó un convenio entre la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (U.D.C.A) y la Alcaldía Local, con el objetivo de que la gente reconozca su territorio y haga uso de él en relación al deporte, la recreación y la actividad física.

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Este proyecto se divide en estas tres líneas de acción; lo afirma Ana María Arias, coordinadora del componente de actividad física, explicando en primera instancia sobre su área, dónde toda la población, ya sean niños, jóvenes, adultos mayores y/o personas en situación de discapacidad pueden ser partícipes del programa “Escenarios Permanentes” correspondientes a clases grupales en aeróbicos, taeboo, rumba aeróbica, entre otras, y por otra parte, al programa de “Entrenamiento en Barrios”, respectivo a la gimnasia de mantenimiento y funcional. El objetivo es dinamizar con el público y acordar puntos de encuentro para estas actividades que ya han generado reacciones positivas, tal cual lo expone Luz Helena, residente del barrio Lombardía: “Este espacio lo estaban necesitando, y más para aquellas personas que trabajan de lunes a viernes lo cual les impide realizar actividades físicas” o también como dice la señora Alicia Pérez “Estoy muy contenta porque yo todos los días salgo una horita a caminar, y ahora con este espacio los fines de semana me complementa y estoy mucho más saludable”. El segundo componente de deportes, a cargo de Julie Gómez, Coordinadora de Proyectos, se enfocará en dos disciplinas que son futbol-sala y baloncesto, dividido en cuatro categorías como lo son: infantil de 7 a 12 años, juvenil de 13 a 17 años, sénior de 18 años en adelante y femenina de 12 años en adelante; habrá un profesional de entrenamiento por cada grupo, y por cada zona aproximadamente se crearán 3 grupos por cada disciplina. Los entrenamientos tienen una duración de 6 semanas, iniciando por la categoría infantil para finalmente, en las 2 últimas semanas, realizar el Torneo Territorial que es el enfrentamiento de los equipos por zona para sacar un ganador, el cual a su vez, pasará al Torneo Local, que es el enfrentamiento de los mejores equipos de todas las zonas.

Después de obtener un ganador de esta categoría, se iniciará el mismo proceso por 6 semanas con la categoría juvenil y así sucesivamente; sin embargo, en la categoría infantil, desde el 15 de febrero se iniciaron las clases obteniendo una magnífica y alta participación en todos los niños de esta edad, como por ejemplo Jairo, un niño de 10 años, residente del barrio Bilbao, quien afirma que está feliz jugando baloncesto, porque quiere crecer mucho, o Samuel de 8 años, que practica futbol y dice sentirse muy feliz porque le gusta este deporte. Por otra parte, el tercer componente es un diagnóstico en toda la localidad de Suba para saber cuántas escuelas de formación en deporte existen; este análisis tiene en cuenta 4 elementos, que son el técnico, el administrativo, el social y el pedagógico, con el objetivo de ayudar a 10 planteles que tengan deficiencias en estos mecanismos, con bonos de 4 millones de pesos representados en implementos deportivos y una asesoría integral por parte de expertos de escuelas de formación. Finalmente, se quiere lograr con estos componentes de actividad física y deporte, consolidar a la sociedad para crear estrategias barriales que los unan y ayuden en eventos que la misma gente quiera realizar, como salidas ecológicas, caminatas, basares, entre otros; este componente sería el de recreación por su cobertura y lazos de cooperación entre la comunidad de Suba. De esta manera, se invita a la comunidad para que participe de estos nuevos espacios que se abrieron gratuitamente, y los eventos masivos que se programarán en la plaza fundacional de Suba con deportistas tanto locales como nacionales, además de la clausura donde se entregarán los premios finales de los torneos, de las escuelas por mejorar y a las personas que tengan constancia en actividad física.

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Subadante edición 1