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INSTITUTO NORMAL DE ENSEÑANZA TÉCNICA

Seminario Taller de Educación Sexual Docente: Fanny Ramírez Profesorado de Informática Curso 2012 “Como La Violencia Doméstica afecta el aprendizaje de los estudiantes”

Autores: BENTANCUR, Daniel C:I: 3.941.764-8 2° año I COUTO, Gissel C.I: IZQUIERDO, Elizabeth C.I: 2.897.991-8 2º año C

SUMARIO Introducción


Desarrollo Consideración final Reflexión grupal y/o individual Bibliografía Anexo

Introducción El presente informe trata de desarrollar como afecta la violencia domestica a los adolescentes, y como influye esto en su rendimiento escolar. Elegimos este tema porque como docentes muchas veces nos encontramos con casos de adolescentes que presentan por ejemplo: dificultades de aprendizaje, mal comportamiento, depresión, tristeza, entre otras características, cuando se cita a los padres para ver que puede estar ocurriendo, éstos, muy clara y directamente confiesan sus malos tratos hacia su hijo/a. Es mas muchas veces ejercen violencia verbal contra sus hijos frente a nosotros. ¿Qué hacer en estos casos? ¿Qué podemos exigirles a nuestros alumnos, cuando para ellos la agresión, el insulto, el menosprecio son moneda corriente? ¿Cómo podemos ayudarlos? ¿A quien recurrir? Son algunas de las interrogantes que nos motivaron para indagar sobre el tema. También pretendemos tomar conciencia de que nuestra labor como docentes no se limita a impartir conocimientos; que existe una problemática en el interior de nuestras aulas que realmente nos afecta en la realización de nuestro trabajo. La violencia intrafamiliar de que son víctimas algunos de los y las integrantes de nuestros grupos, la importancia de detectarla


y c贸mo hacerlo; abordaremos las repercusiones de la misma en el comportamiento y aprovechamiento de quienes la sufren en su etapa adolescente.


Desarrollo Violencia: La OMS la define como el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones. Genero: La OMS la define como: los conceptos sociales de las funciones, comportamientos, actividades y atributos que cada sociedad considera apropiados para las mujeres y los hombres. Las diferentes funciones y comportamientos pueden generar desigualdades de genero, es decir, diferencias entre los hombres y las mujeres que favorecen sistemáticamente a uno de los dos grupos. A su vez, esas desigualdades pueden crear inequidades entre los hombres y las mujeres con respecto tanto a su estado de salud como a su acceso a la atención sanitaria. ¿Que es la violencia de genero? El UNFPA la define como: "Violencia que involucra hombres y mujeres, en la que generalmente la victima es la mujer y que se deriva de relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres. ( ... ) incluye pero no se limita al daño físico, psicológico o sexual (incluyendo la intimidación, sufrimiento, y/o privación de la libertad dentro de la familia o la comunidad). incluye la violencia ejercida o condonada por el estado."

¿Que entendemos por violencia doméstica? Por lo general las conductas violentas se ejercen sobre las personas consideradas más débiles o vulnerables, las destinatarias son con frecuencia las mujeres (niñas, adolescentes, adultas y ancianas) o las generaciones más jóvenes de la familia (niños, niñas o adolescentes), sostenidas por los prejuicios de género y generación. Según Corona y Ortiz[1] la familia, como institución, es portadora de valores y creencias que provienen de la cultura en que esta inmersa, y crea, en función de tales valores, códigos propios alrededor de los cuales se organizan las relaciones interpersonales que los miembros de cada unidad familia establecen entre si, por tanto resulta indispensables fomentar una cultura de la democracia en la vida intima de las personas y de respeto a los derechos humanos de cada uno de sus integrantes. Quien valore la tolerancia, la igualdad, el respeto, la libertad, la democracia y la paz, seguramente defenderá y practicará convencidamente estos valores en todos los ámbitos de su vida: la familia, la escuela, el trabajo, los grupos, las instituciones. De ahí la importancia de educar, tratar y formar a los ciudadanos en ambiente de respeto, libertad, tolerancia y culto al desarrollo humano integral. De acuerdo con la definición de la Ley 17.514 la Violencia Doméstica es: “Toda acción u omisión, directa o indirecta, que por cualquier medio menoscabe, limitando ilegítimamente el libre ejercicio o goce de los derechos humanos de una persona causada por otras con la cual tenga o haya tenido una relación de noviazgo o con la cual tenga o haya tenido una relación afectiva basada en la cohabitación originada por parentesco, por matrimonio o por unión de hecho.” “La violencia doméstica es una de las formas perversas de manejo de poder y se ejecuta sobre todo grupo de menor poder relativo: niños, mujeres, ancianos, inválidos (...)” Se entiende por Violencia Doméstica un tipo particular de ejercicio abusivo de la fuerza o el poder que daña a las personas con las que se tiene un vínculo de cuidado y a las que se debe


proteger. Las formas más habituales de violencia doméstica son: 1.- Violencia física: Comprende una escala de conductas que van desde un empujón o un pellizco hasta lesiones graves que llevan a la muerte de la mujer o los hijos. 2.- Violencia sexual: En este caso se obliga a la mujer a la realización de conductas sexuales no deseadas, se le hostiga o se le denigra sexualmente, se le trata como objeto sexual. 3.- Violencia emocional o psicológica: Incluye conductas como criticarle permanentemente su cuerpo o sus ideas, rebajarla comparándola con otras personas, cuestionar todo lo que hace y cómo lo hace, reírse de la víctima, ignorarla, hacerle falsas acusaciones, resaltar sus defectos, entre otros. 4.- Violencia ambiental y social: Descalificar a la mujer y restarle autoridad frente a los hijos, criticar a su familia o a personas que ella quiere, aislarla socialmente e impedirle tener contacto con familiares y amigos, descalificarla o ignorarla en público, ser hostil con sus amigas, hacerle desaparecer objetos queridos para ella, etc. 5.- Violencia económica: Excluir a la mujer de la toma de decisiones financieras, controlar sus gastos, no darle suficiente dinero, ocultarle información acerca de sus ingresos, etc.

Como La Violencia Domestica Afecta a los Adolescentes Cuando los pre-adolescentes ven en la casa la violencia entre la pareja, sus sentimientos de frustración y desamparo se pueden traducir a la violencia o a comportamiento antisocial y mala conducta en la escuela. Algunos pueden actuar como peleadores contra sus compañeros de clases para adquirir una sensación de poder, mientras otros pueden evitar relaciones completamente. Los adolescentes que son criados con sentimientos de desamparo al no poder salvar a uno de sus padres del abuso pueden crear situaciones con premeditación, para hacerse sentir necesitados y con control. Ellos pueden buscar ser aceptados con temeridad y escaparse utilizando el sexo, las drogas o las maras. Los sentimientos duraderos de culpa, frustración, y temor al ser testigos de la violencia domestica pueden convertirse en conductas realmente peligrosas. Hijos varones de padres violentos son 10 veces más probables de abusar a sus esposas y novias cuando sean adultos. Niños de padres abusivos tienen un chance de 50% de abusar al alcohol o a las drogas. Son también 6 veces más probables de suicidarse. Un niño que solo interactúa con adultos violentos o de carácter errático pensará que la agresión y el dolor son partes normales de la vida. La violencia dentro del seno familiar no solamente es el instrumento para descargar limitaciones, conflictos o frustraciones, sino se resalta ser una de las formas más crueles del poder del más fuerte sobre del que se encuentra más sometido o dependiente. Para así poder doblegar voluntades y reforzarlo en la vida cotidiana. La violencia intrafamiliar se encuentra en todas las edades, niveles culturales, creencias o posición económica, una de las principales víctimas de la violencia intrafamiliar son los niños ya que la creencia del seno familiar prevalece que los padres maltraten a sus hijos con el objeto de educarlos. Los niños que más sufren del maltrato son los que se encuentran en primaria seguidos en ese orden de los lactantes, los pequeños del jardín de niños, los menores sin escolaridad, los de nivel secundario y finalmente los de la preparatoria. La violencia de que son objeto estos niños es de tipo físico, psicológico, emocional, social, verbal y sexual. Debido a que la violencia es el medio que debiera estar ya desterrado en una sociedad civilizada, sin embargo sigue existiendo entre nosotros como si fuera el único medio del cual unos pocos hacen oír su voz. Mientras que la mayoría perjudicada, ha de seguir


aguantando. “Y no cabe duda que la violencia intrafamiliar en nuestro país se da en uno de cada tres hogares, en la mayor parte de los casos son las madres las principales agresoras; en segundo termino, son los padres de acuerdo a la frecuencia del tipo de agresor, después de los padres, siguen los padrastros, madrastras y otros, pero la mayoría de los casos son las madres las autoras potenciales de maltrato físico, psicológico o por descuido, y con ello dan ejemplo a sus hijos, futuras personas violentas”. Y si tomamos conciencia cada uno de nosotros de la violencia que generamos en nuestra casa, en nuestro trabajo, en la calle o donde sea que convivimos, no podemos contribuir a que cese tanta violencia en un país reprimido. Así la violencia es una acción ejercida por una o varias personas en donde se somete que de manera intencional al maltrato, presión, sufrimiento, manipulación u otra acción que atente contra la integridad tanto física como psicológica y moral de cualquier persona ya que la violencia es la presión psíquica o abuso de la fuerza ejercida contra la voluntad de la víctima. Es claro y da lástima, que ya ni en nuestro hogar podemos estar confiados y protegidos de cualquier delincuente. En consecuencia los adolescentes que son maltratados o que han sido maltratados cuando eran niños, tienen menos probabilidad de desarrollar un sentido de autoestima y pertenencia que los que no han experimentado maltrato, tienen mayor probabilidad de descuidarse e incurrir en comportamientos arriesgados como tener relaciones sexuales en forma temprana o sin protección. En la actualidad se ha llegado a creer que los niños que son maltratados sexualmente durante la niñez tienen un riesgo mucho mayor de embarazos no deseados durante la adolescencia. La violencia y el maltrato sexual del niño puede causar daños psicológicos similares y está comprobado que un episodio de agresión sexual puede ser suficiente para crear efectos negativos duraderos, especialmente si la víctima no recibe posteriormente apoyo adecuado. Al igual que la violencia contra la mujer en el seno familiar el maltrato del menor suele durar muchos años y sus efectos debilitantes pueden hacerse sentir en la vida adulta, un ejemplo que podríamos mencionar seria la perdida de autoestima en la mujer que ha sido maltratada en la niñez puede traducirse en un mínimo esfuerzo para evitar situaciones en que su salud o seguridad estén en peligro. Características en los estudiantes víctimas de violencia familiar Los estudios sociales nos indican que los educandos se ven afectados cada vez mas por problemas familiares, mala alimentación, enfermedades, desempleo de sus padres y violencia intra familiar, para reconocer a estas víctimas, debemos estar pendientes de las siguientes manifestaciones que son señal de alerta de violencia familiar. Ansiedad: Es una manifestación de temor o miedo frente a algo conocido o frente a algo cuyo origen no conocemos o entendemos. Se caracteriza por sudoración excesiva de manos, el corazón les late fuertemente, se muestran inseguros, tienen muchos miedos, manifiestan tener dificultades para dormir ( ojeras, bostezos, dormir en clase, etc.), se comen las uñas, tartamudean y problemas de concentración. Cada educando tiene su propia forma de expresar su ansiedad, y ante un mismo hecho las personas reaccionan de diferentes maneras. La ansiedad se manifiesta de formal más conductual que verbal en los niños y adolescentes Agresividad: Es una energía innata del ser humano que nos hace actuar frente a determinadas situaciones y que si no se canaliza adecuadamente se convierte en una energía destructiva. La agresividad puede expresarse de diversas formas individuales o grupales, si vivimos en un ambiente violento, aprendemos a identificarnos con este tipo de conducta, que genera rabia, cólera, deseos de hacer daño, destruir, etc.; si embargo pueden ser modificadas por la


experiencia a través de la educación. La agresividad en si no es un problema, muchas veces se confunde con enfermedad, retraso mental, etc., su verdadero problema es su forma de expresión dañina. Depresión: Es un estado afectivo de tristeza profunda que, por si intensidad, duración y condiciones de aparición, genera abatimiento, perdida de interés e insatisfacción, acompañado de una actitud negativa frente al pasado presente y futuro y con manifestaciones somáticas. Se manifiesta en los niños con decaimiento, falta de comunicación, llanto, a veces ausencia de movimiento, perdida del apetito, no juegan con otros niños, aislamiento, perdida de autonomía, enuresis(no controlan la micción), pesadillas, falta de estados de euforia; en el caso de adolescentes se suman la falta de fe en la vida, deseos de no seguir existiendo, preguntarse cuál es su misión en la vida, no se sienten en el lugar y momento correcto nunca. La depresión, no se había asociado con los niños, pero recientes estudios de suicido infantil, prostitución infantil y adolescentes, pandillaje juvenil, etc., la ubican como uno de sus características. Baja autoestima y falta de identidad: La identidad es el conjunto de características individuales que permiten identificarnos y distinguirnos de los demás. La identidad es un proceso que se va construyendo a partir de las relaciones que establecemos con nuestro cuerpo, con la familia y la sociedad. La identidad individual esta referida a la historia y características personales: el color de pelo, raza, nacionalidad, carácter, etc. Y la identidad social a la pertenencia a uno o varios grupos y las convicciones sociales y políticas. La autoestima es un sentimiento de aceptación o rechazo a nosotros mismos, de nuestra manera de ser y de nuestro cuerpo, si nos gustamos y amamos como somos, nos respetamos, cuidamos y reconocemos como valiosos. La autoestima se desarrolla desde la más tierna infancia a partir de las experiencias de crianza y la interacción con los demás. Bajo rendimiento escolar: Es el principal indicador del funcionamiento de la institución educativa, hace referencia al aprovechamiento que logra el alumno a partir de criterios educativos instituidos en determina contexto socio-cultural para su observancia en el ámbito escolar, abarca desde el mínimo aprovechamiento hasta el máximo aprovechamiento, el mínimo rendimiento esta asociado al fracaso escolar y el máximo con el éxito escolar. Revisa el logro de metas, conocimiento de contenidos y practicas instituidas, se manifiesta negativamente de 3 formas: reprobación de grados, bajo aprovechamiento y deserción escolar. El fracaso escolar debe ser abordado desde sus factores externos e internos, debe verse como una consecuencia de un problema mas que como el problema mismo. Participación de los padres en forma disfuncional: Considerando que los padres son los principales transmisores de las reglas básicas de la sociedad en sus hijos, la labor de los maestros es de apoyo a esta tarea y no al revés. La escuela hoy en día cuenta con tener el apoyo y participación de los padres en la labor educadora y formativa de los educandos. Los niños que tienen padres que se involucran en las tareas y logros escolares son socialmente más competentes y persistentes para resolver problemas así como auto suficientes. La participación de los padres víctimas o agresores se distorsiona hacia los polos de desinvolucramiento de la actividad escolar o excesiva atención y presión a la misma, siendo ambos extremos perjudiciales para el educando. La participación familiar tiene 5 dimensiones: sostén económico, crianza, propiciar un ambiente social favorable, guiar hacia una ubicación en el contexto en que se desarrolla el educando y promover una educación en valores y para la vida. La participación disfuncional violenta de los padres se manifiesta de las siguientes


formas: ● Rechazar: Implica conductas de abandono. Los padres rechazan las expresiones espontáneas del hijo, sus gestos de cariño; desaprueban sus iniciativas y no lo incluyen en las actividades familiares. ● Aterrorizar: Amenazar al hijo con un castigo extremo o con un siniestro, creando en él una sensación de constante amenaza. ● Ignorar: Se refiere a la falta de disponibilidad de los padres para con el hijo. El padre está preocupado por sí mismo y es incapaz de responder a las conductas del hijo. ● Aislar al menor: Privar al hijo de las oportunidades para establecer relaciones sociales. ● Someter al hijo a un medio donde prevalece la corrupción: Impedir la normal integración del niño, reforzando pautas de conductas antisociales. ● Se priva al hijo de los cuidados básicos, aún teniendo los medios económicos; se posterga o descuida la atención de la salud, educación, alimentación, protección, etc. Etapas Actitudinales del Educando Víctima de Violencia Familiar Negación: Esta es la etapa en que intenta reducir el impacto o la importancia de las experiencias dolorosas pasadas y actuales y trata también de enterrar los sentimientos y recuerdos. Los niños y sus padres niegan estar afectados y por ellos necesitar ayuda y tratamiento, aunque la realidad sea distinta. Los aspectos que causan dolor muchas veces se quieren olvidar pensado que así no han sucedido. Auto culpa: Cuando se encuentran en esta etapa tratan de explicar porque les paso eso a ellos, suponiendo que por alguna razón, fuimos en parte responsable de la injusticia y las heridas que padecimos (con lo que estaremos disminuyendo nuestra autoestima); pensamos que no nos hubiesen hecho daño si hubiéramos sido diferentes o hubiéramos hecho las cosas de otro modo. Esta fase se expresa cuando se comparten experiencia, surge la pregunta ¿Qué habré hecho para que pase esto a mí?, ¿Por qué me sucedió?, Y se dice: si yo hubiese hecho tal o cual cosa eso no habría pasado. Se sienten culpables por lo ocurrido a sus seres queridos. Víctimas: En esta etapa reconocen que no merecían el daño que le hicieran, adquieren perfecta conciencia de cuanto han sido dañados como resultado de las experiencias vividas, auto compadeciéndose, viviendo a expensas quienes les rodean o castigando a quienes se crucen en su camino. Esta es la etapa en la que más tiempo se quedan las víctimas, incluso algunos no la pueden superar, se queda la sensación de ser poco valiosos y se deterioran y justifican sus acciones por las experiencias vividas, sienten que los demás tiene que atenderlos y se vuelven demandantes. Indignación: Cuando pasan a esta etapa se indignan con todos los que les hicieron algún mal y con el mundo entero, anhelamos que paguen sus culpas y sufran por lo que nos hicieron, pedimos que sufran lo mismo que ellos sufrieran, piensa e imaginan los daños que pueden hacer, los anima los deseos de venganza, la inflexibilidad es muy alta. Es la etapa de los vengadores, es hasta cierto comprensible por el recelo y la rabia, pero debe ser superable. Sobrevivientes: Llegados a esta etapa reconocemos que fuimos muy lastimados pero que supieron salir adelante, tomaron conciencia de su fortaleza y recursos, recuperan el interés en


cosas que no están necesariamente relacionadas al dolor. Los reconforta porque reconocen que sufrieron, hicieron lo mejor que pudieron para asumir la situación vivida. En el proceso de recuperación emocional esta fase, ya pueden contar lo pasado como algo que paso y no es una carga y que no impide vivir, tiene mayor control de sus vidas. Integración: En esta etapa se reconoce quienes nos lastimaron pudieron actuar en forma diferente, recuperan toda la energía que emplean en el dolor y rencor hacia ellos, le dan una nueva perspectiva al pasado, avanzan para ser lo que decidan. Creen que gracias a su esfuerzo comprenden que vivieron una situación muy compleja y que no tiene porque volver a suceder con ellos u otros cercanos, apuestan por nuevas formas de relación y pueden ayudar a otros. Esta etapa puede unirse a la reconciliación y el perdón, también esta la sanción y la reparación. Expresión de sentimiento: Etapa en que se habla sobre lo que se vivió, el colchón de sentimientos contenidos se abre para compartir con solidaridad con otras personas, se comienzan a tejer nuevas redes emocionales. Si las víctimas no expresan sentimiento paralizan sus recursos personales y crean nuevos problemas, para facilitar la expresión de sentimientos se debe: situarse en el lugar la víctima, actitud de escucha, comprender y aceptar, no pensarnos como omnipotentes, expresar brindar sentimientos. Positivamente la superación de las etapas negativas de la violencia familiar en el educando se refiere a la auto percepción de la capacidad para enfrentar con éxito las situaciones de la vida escolar y específicamente a la capacidad de rendir bien y ajustarse a las exigencias escolares. Incluye también la auto valorización de la capacidad intelectual, como sentirse inteligente, creativo y constante desde el punto de vista intelectual. Se pasa de la des motivación y el desgano a querer cambiar y esta transición debe ser promovida y acompañada por el equipo multidisciplinario de las instituciones educativas.

RECOMENDACIONES Si un o una adolescente revela estar sujeto a violencia doméstica es conveniente escuchar con calma sin juzgar, sin expresar horror o hacer comentarios críticos o morales. Busque un lugar donde no se les interrumpa. Ayudarle a entender que la violencia no es su culpa. Conciencie de que este problema existe en muchos hogares y que tiene derecho a buscar ayuda. Piensen conjuntamente en una forma inmediata de reducir el peligro que corre en el hogar cuando hay agresiones, informando también de la existencia de lugares a los que puede ir con su madre para protegerse y buscar ayuda. Reconozca que la situación no va a cambiar y las agresiones siempre continúan. Es conveniente que nos informemos de los recursos que existen en nuestra localidad para paliar el abuso a mujeres, tanto administrativos, como voluntarios: asociaciones, grupos, policía especializada, casas de acogida, centros de información, etc. Cuando tratamos con sospechas y hay buenas señales de posible abuso, o algún alumno o alguna alumna lo revelan, es conveniente preguntar: ● Qué es lo que hace el padre cuando se enfada ● Si alguna vez su padre hizo daño a su madre ● Qué es lo que le hace estar triste y si se lo cuenta a alguien ● Qué le da miedo o rabia. Es normal que en esta situación el personal del centro educativo tenga miedo y dudas. Miedo del agresor, de no decir lo correcto, de no saber qué hacer. El simple hecho de estar receptivo hacia el problema, es ya una ayuda, además de informarle de las servicios existentes.


GENERALES.● Sensibilizar a la comunidad educativa de la existencia, aspectos negativos en el desarrollo del educando y la magnitud de la violencia en la sociedad. ● Promocionar la educación en valores para lograr una sociedad que no tolere la violencia con conciencia de los mitos socioculturales que la perpetúan y que se pueden resumir en: justifica al agresor - culpa a la víctima. ● Enseñar al alumnado de que los abusos físicos y psicológicos afectan la calidad de vida de las personas y que además son un delito tipificado en el código penal. ● Promocionar, favorecer y desarrollar desde los centros educativos las relaciones de igualdad basadas en el respeto a los derechos humanos y en la responsabilidades que esos derechos conllevan en las relaciones, promoviendo conductas auto afirmativas no violentas y aportando estrategias para la resolución de conflictos sin violencia. Aquí es muy importante la figura del equipo multidisciplinario educativo para aportar modelos de igualdad, respeto y responsabilidad hacia el alumnado. ESPECIFICAS.Todo personal de los centros educativos puede encontrarse con casos de violencia en alumnas y alumnos. Alumnado con posibles problemas de violencia doméstica, con conductas que causan perturbaciones en la clase llegando, en ocasiones, a ser autodestructivas. Es muy posible que cada clase cuente con uno o más casos de violencia doméstica. A veces, aunque no lo desee, nos podemos ver forzados a intervenir en una situación determinada donde sospecha o sabe que alguien de su clase está recibiendo abusos. Si observamos las siguientes conductas en alguna de nuestras alumnas o alumnos podemos considerarlas señales de posible abuso-agresión. Los efectos de la violencia en adolescentes, testigos u objetos de violencia doméstica, pueden manifestarse de la siguiente manera, aunque no sean exclusivos de ésta. ● Refugiarse en las drogas y el alcohol ● Huidas del hogar ● Pensamientos/acciones suicidas ● Pensamientos/acciones homicidas ● Actividades delictivas ● Expresión de falta de comprensión hacia las víctimas de violencia (falta de empatía) ● Dificultades en rendimiento académico ● Problemas de relación con su grupo de edad ● Embarazo temprano Aunque en esta edad se pueda incurrir en algún momento en conductas escapistas y autodestructivas, aquellas o aquellos sometidos a violencia, son mucho más vulnerables. Pueden llegar a ser un objetivo de otras agresiones posteriores a lo largo de su vida. A veces se incrementa la violencia de padres y otros miembros familiares hacia las adolescentes cuando éstas se esfuerzan por conseguir independencia. Los varones testigos/víctimas de violencia, se encuentran a veces aterrorizados de adoptar el modelo padre violento. Otro efecto es que, adultos y adolescentes testigos de violencia, pueden llegar a justificar el maltrato de la madre, continuándose así una de las condiciones básicas que perpetúan en todo el mundo la violencia de género: culpar a la víctima-justificar al agresor.


Consideración final 1.

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La violencia doméstica implica acciones que van desde el homicidio, distintos tipos de agresiones físicas, agresiones sexuales, amenazas y agresiones psicológicas; se da en una relación de poder y jerarquía, ésta es considerada como una forma de ejercer poder sobre alguien situado en una posición de subordinación. Existe una mayor probabilidad que una persona sea agredida en su casa por un familiar que en la calle por un extraño; es más frecuente que un niño sea agredido sexualmente por un conocido en su hogar, que por una persona ajena a la familia, Paradójicamente aquello que se silencia, aquello que permanece oculto socialmente no significa que sea un hecho difícil de percibir. En el caso de la violencia familiar el fenómeno no se ve porque se nos ha hecho cotidiano, se ha "naturalizado", ha pasado a ser una situación esperada en un determinado contexto. En la familia violenta el rol de afecto, protección y cuidado del grupo familiar es reemplazado por el daño, la amenaza y el temor, sin embargo, el discurso continúa siendo el del afecto y protección, este se traduce en "yo te golpeo porque te amo", o bien "tú haces que yo te golpee porque te portas mal". Muchos son los factores que han confluido para mantener el silencio sobre la situación de violencia en el hogar: la necesidad de resguardar la privacidad de la familia, diferencias culturales sobre la concepción de la violencia, temores o simplemente el dolor de hablar. Prevenir la violencia familiar implica la existencia de profundos cambios en los valores y el comportamiento de las personas. Significa principalmente reconocer los derechos individuales de cada uno de los miembros del grupo familiar. Implica estimular las formas pacíficas de resolver los conflictos desde la infancia, formas de tolerancia, respeto a la diversidad y a la libertad de todos los seres humanos Debido a la cultura y educación en muchos países existe el maltrato familiar como parte de la misma educación, sin que los miembros de la familia puedan distinguir entre lo normal y lo anormal y esto se traslada a la escuela que no puede apoyar o defender a sus educandos y en otras oportunidades se transforma en agente agresor. La violencia se origina en la falta de consideración hacia la sociedad en que vivimos, si creamos mayor conciencia en nosotros mismos, si analizamos que la violencia no es la mejor forma de alcanzar las metas, de seguro nuestra sociedad crecerá y se desarrollaría. La auténtica educación tiene como fin el desarrollo integral de la persona; por eso debe proporcionar, además de conocimientos, valores, creencias y actitudes frente a distintas situaciones, la violencia familiar produce en los educandos baja autoestima, depresión, síntomas físicos y emocionales relacionados con el stress, ambivalencia o conflicto de lealtad ante los padres, comportamiento agresivo o violento / autodestructivo y antisocial, comportamiento sexual prematuro, acercamiento al uso de drogas y alcohol, dificultad para concentrarse, bajo aprovechamiento escolar, abandono del hogar temprana edad, tendencia a la dependencia aún en tareas que podrían realizar fácilmente, embarazos prematuros, delincuencia y aprendizaje de modelos violentos y opresores en relación de pareja.


Reflexi贸n grupal y/o individual


Bibliografía Libros: Corona Vargas, Esther y Ortiz Gema (Compiladoras) - “Hablemos de educaicón y salud sexual Referencias on-line http://www.unfpa.org.uy/

OMS | Uruguay www.who.int/country/ury/es http://www.monografias.com/trabajos15/la-violencia/la-violencia.shtml http://www.monografias.com/trabajos38/violencia-familiar-educacion/violencia-familiareducacion3.shtml http://biblioteca.ajusco.upn.mx/pdf/24121.pdf http://www.cambio.com.co/cienciacambio/866/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO7760110.html http://nomequierastanto.blogspot.com/2011/09/los-mitos-en-los-malos-tratos.html http://www.minterior.gub.uy/images/stories/anual2011.pdf


Anexos NOTICIAS Violencia afecta los test de inteligencia de los niños dice un estudio en Estados Unidos Un asesinato en el barrio puede bajar significativamente la nota de un niño en un test de inteligencia, incluso aunque el menor no fuera testigo directo de la muerte o no conociera a la víctima, según informaron investigadores estadounidenses. Los hallazgos tienen implicaciones tanto para la lucha contra el crimen como para la confianza de este tipo de pruebas, dijo el profesor de sociología de la New York University Patrick Sharkey, que realizó el estudio. También pueden explicar alrededor de la mitad de la brecha que existe entre los resultados de los afroamericanos y de los blancos en este tipo de test, dijo en Proceedings of the National Academy of Sciences. 'Esto significa ser más consciente del potencial que tiene la violencia de llegar más allá de simplemente las víctimas y aquellos que presencian un hecho violento, de alcanzar la comunidad y afectar a todos los niños de una comunidad', dijo Sharkey en una entrevista telefónica. El especialista comparó datos sobre delitos en un barrio con las notas obtenidas en el colegio. Para el trabajo, recopiló detalles de más de 6.000 asesinatos en la zona de Chicago y los resultados de dos estudios de niños y familias en barrios de la ciudad. Los test incluían resultados de las pruebas que se utilizan para determinar el coeficiente intelectual (CI) de un niño. Si se cometía un asesinato en el barrio de un niño, en una zona de aproximadamente seis a 10 manzanas, las notas del test caían alrededor de media desviación estándar, dijo Sharkey. En un test de CI que utiliza 100 como promedio o pauta, una desviación estándar son 15 puntos. Por eso, si un niño hacía la prueba una semana después de un asesinato en su barrio, su nota era de 7 a 8 puntos inferior, en promedio, que la de un niño similar en un barrio parecido donde no hubiera habido un crimen. Esto coincide con lo que se conoce sobre los efectos del estrés postraumático, dijo Sharkey. 'Los resultados sugieren que los niños pueden llevar la carga de la violencia con ellos mientras participan en su vida diaria en el barrio o el colegio', declaró. Los efectos desaparecen después de una semana a nueve días, según Sharkey. Pero en zonas con muchos delitos, esto no proporciona mucho alivio.


“CONFESIONES”, historias reales de violencia. Bibliografía -Profamilia -UNICEF -Dirección General De Promoción De La Mujer -Fondo De Población De Las Naciones Unidas

Beto; estudiante de psicología. "De mi infancia recuerdo golpes, insultos, presiones y exigencias hacia mí como varón. Todo esto afectó mi dignidad como ser humano, me sentía humillado, lastimado, vejado. "A los cinco o seis años fui objeto de abuso sexual por parte de unos vecinos adolescentes. No recuerdo si se consumó la violación o no, pero desde ese momento cambió toda mi perspectiva de la vida, estaba jugando a las escondidillas y me metí detrás de un zaguán, no quiero acordarme de eso, pero ahí sucedió todo. Mis padres se dieron cuenta, fueron a reclamar a la otra familia y hubo bronca y todo, pero no recuerdo más. El tema sigue siendo tabú en la casa y nunca se comenta. Estoy muy resentido con mis padres porque no supieron explicarme lo sucedido ni me llevaron a un psicólogo que me orientara sobre el evento. Claro que ellos tampoco contaban con la información necesaria. Me siento con una marca en la frente. Intenté suicidarme tres veces, la primera a los diez años y la tercera a los quince años, cuando me di cuenta que tenía que tomar una decisión sobre mi preferencia (homo) sexual. El suicidio fue como un intento de salvarme, una alternativa a esa situación. "Esta sensación crecía con la violencia que mi padre y mi madre ejercían sobre mí. Me sentía con mucho miedo y una angustia paralizante, lo cual generaba más violencia pues se desesperaban por mi desinterés hacia la vida. "De niño jugaba a la casita con mis primas y eso les rompía el esquema a mis papás. Me obligaron a ir al karate, pero a la hora del combate me dejaba pegar para que mi padre viera que no me gustaba la violencia. Pero ellos se sentían defraudados ¿Cómo un hijo varón no podía ejercer la violencia? "Mis padres iniciaron un proceso de cambio al entrar a un grupo de autoapoyo. Este cambio se reflejó en mi hermano menor, que ya no fue golpeado y es un hombre independiente que decide, sabe quién es y cuáles son sus metas. Yo no. A mí me cuesta mucho trabajo tomar decisiones. Cuando cumplí los 18 años le hablé a mi padre sobre mi homosexualidad. El me mostró su apoyo y me dijo: 'Es tu vida, cuídate mucho, cuida tu salud mental y física. El sida está canijo, cuida de no enfermarte.' Mi madre también lo sabe, pero no quiere asumirlo, pero eso ya es su problema. Ella es muy agresiva y quiere que todos entremos en sus parámetros de normalidad. "La violencia intrafamiliar destruye hogares, acaba con las relaciones familiares y la dignidad. Hacen falta más leyes para detenerla. Se requieren ambientes sanos donde haya una pluralidad en cuanto a gustos y preferencias sexuales. Las mujeres no son las únicas que sufren violencia. Yo, como hombre, fui violentado, y como yo hay muchos sin que se les escuche y se les comprenda Por eso se vuelven más violentos y se crean los círculos viciosos de la violencia." Francisca. Ama de casa “Ya no se preocupe, porque gracias a Dios, el ya se murió”, así inicia su historia Francisca. Esta mujer de 46 años, que vive cada día con el propósito de encontrar el alimento para ella y sus hijos, siente que su situación ha mejorado con la desaparición física del “papá de mis hijos”, como se refiere siempre al que fue su compañero y verdugo durante 23 años. Francisca fue una más de las mujeres víctimas diariamente de la violencia doméstica de manos de su compañero: “Yo tuve muchos problemas con el papá de mis hijos, él me


maltrataba, me jalaba los moños, me daba golpes, tenía el temor de que quizás algún día me mataba, pero tuvo un accidente y yo me quedé con mis siete hijos”. Mientras vivió su compañero, Francisca tenía el constante temor a ser abusada o muerta: “cuando él llegaba después de las doce de la noche y borracho, yo tenía que salir corriendo, saltar por la ventana y quedarme lejos hasta que él se dormía y entonces llamar despacito a los muchachos para que me abrieran la puerta, porque él la cerraba por dentro”. Pero en esta familia, el maltrato no era exclusivo para Francisca, también los hijos recibían fuertes castigos físicos y verbales de parte de su padre: “también maltrataba mucho a los muchachos, me les daba galletas (bofetadas) que ellos caían, todavía mis hijos no saben leer ni escribir, porque tienen problemas nerviosos y si uno les habla fuerte, se aterrorizan y se ponen violentos”. “Pero no es sólo lo que me ha pasado a mí, yo veo muchas situaciones así. Mi hermana, yo quiero que alguien me la ayude, el esposo de ella es muy violento y ahora él se fue de la casa, pero viene a decirle que tiene que vender el ranchito donde viven, porque él quiere su parte, pero ellos tienen cuatro hijos y si vende la casita ¿donde se meten?”. 3. La Historia de Maria Son las 4 de la mañana en la nubosa montaña de un pequeño pueblo en la ladera, una muchacha de 13 años se lava su cara antes de meterse deprisa al bosque. Esta retrasada, se quedo dormida después de un duro día, lavando la ropa y los platos, limpiando los pisos y cocinando, labores del día anterior. Su primera labor del día es ir a buscar a la fuente para realizar las tareas del hogar que incluyen cinco adultos y un niño. Si no se apura, no tendrá el desayuno a listo a tiempo. Sus pequeños pues tambalean al tratar de balancear una cubeta de 12 galones de agua en su cabeza. Esta no es una introducción a la nueva versión de cenicienta, esta muchacha realmente existe, se llama Maria, y vive en las afueras de isla oriental de la Gonave, aproximadamente 30 Km. de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Maria fue entregada a sus patrones, por su padre después de la muerte de su madre. Su padre es un pequeño granjero, pero la escasa lluvia significo una escasez de comida para su familia. En lugar de ver a su hija morir, el pensó que seria mejor para ella trabajar como servicio con una familia local. Ella se refiere a su patrona como "mi tía" que es una señal de respeto y sumisión usada por todas las niñas y los niños que trabajan como servicio. Implica una unión, aunque en la realidad no exista esto en su relación. Su tía le pega todas los días. Como el dueño y su siervo, ella tiene poder sobre la vida y muerte de María. Ella es su esclava y su zombi. <<Ella me golpea todo el tiempo, cuando hago algo que no le guste o muestro señales de estar cansada>>. Dice María. <<Ella me maldice y después utiliza un látigo para desgarrarme la piel>>. La señora de la casa no oculta los hechos. <<Ella debe ser golpeada>> ella dice <<porque ella es testaruda>>. Maria trabaja como al criada de la familia. <<Estoy a cargo de las labores diarias de esta casa hace cuatro años >>. << Yo se que mi papa me dio porque no me podía alimentar mas, pero el no sabia que no iba a ser tratada como una esclava, porque se que el me ama. Esta es la única salida para no morir de hambre>>. Maria trabajaba como un robot, sin mostrar señales de queja. <<Tía incluso dice que debería de considerarme feliz por solo tener cinco personas para cuidar en las labores diarias>> ella dice <<talvez es la verdad>> Mientras que su vida se parezca a una pesadilla sin fin, María todavía tiene un sueño. Quería ir a la escuela algún día, como todos los otros niños y niñas que conoce en la fuente de agua. Luego, ella se convertirá en sastre, para así olvidar esa vida como esclava y olvidar las


dormidas en un pedazo de cartón lleno de bichos. Mientras tanto, María aun buscará cada mañana agua de la fuente, sobre un camino de montaña resbaladizo con una cubeta de 12 galones sobre su tambaleante cabeza, mientras toda la casa duerme pacíficamente dependiendo en sus frágiles manos y experiencia. 4. Marianella…su historia. Marianella, ingreso al hogar manos amigas hace seis meses. Ella proviene de una zona rural, donde estaban hacinadas 20 personas. En octubre cumplió 12 años y tiene el cuerpo de una niña de 8. Ella nunca fue a la escuela. En este ambiente fue abusada sexualmente por su padrastro y por otros dos hombres. Era agredida sexual, emocional y físicamente. Muchas veces fue herida con cuchillos antes de ser abusada. Cuando ingreso estaba convaleciente de las últimas violaciones. Durante el primer mes la teníamos que llevar continuamente al medico porque se quejaba de mucho dolor. Cuando logró reestablecerse un poco, empezó nuevamente con dolor y tenia una infección en los riñones. Todavía continua delicada de salud. Los estudios de laboratorio revelan que tiene Hepatitis C Ella es una niña callada, quieta, temerosa. Casi no habla ni expresa sus emociones. Estas personas la han marcado mucho. Actualmente ha empezado a escribir sus primeras letras y hace esfuerzos por aprender a contar. Ya le gusta jugar y reclamar sus derechos. Quiere denunciar a su padrastro para poder regresar algún día con su mama y sus hermanitos, que algunos son todavía muy pequeños.


MITOS Y REALIDAD Algunos de los mitos identificados son: 1.- Violencia domestica Mito: Si ha ocurrido sólo una vez, no ocurrirá más. Realidad: La violencia doméstica no es un incidente aislado. Normalmente forma parte de un patrón de violencia que irá en aumento. Mito: Sólo cierto tipo de hombres abusan de sus parejas. Realidad: No existe el abusador típico. La edad, constitución, raza, religión o temperamento no son factores determinantes. Mito: Los hombres que maltratan son enfermos mentales. Realidad: No existe relación causa-efecto entre la enfermedad mental y violencia doméstica. La violencia está motivada por un deseo de controlar y mantener poder sobre la mujer. Mito: Los hombres que asaltan o abusan de sus parejas son violentos por naturaleza. Realidad: La mayoría de los hombres que abusan de sus parejas no son violentos fuera del hogar. Mito: Los hombres que maltratan han sido maltratados en la infancia. Realidad: No existe evidencia alguna de que exista un ciclo de abuso. La mayoría de hombres y mujeres abusados en la infancia no optan por abusar en la edad adulta. Es más, si fuera así debería haber un mayor número de maltratadoras. Mito: La violencia domestica la causa el alcohol. Realidad: Un gran número de hombres violentos atacan cuando están sobrios. El alcohol es una excusa más que usan los hombres violentos para justificar su violencia y no hacerse responsables. Mito: Si hubiera sido tan violento, ella lo habría denunciado. Realidad: 46% de las mujeres no denuncian la violencia que sufren por miedo a represalias y una gran mayoría porque piensan que no van a ser creídas o tomadas en serio. (Este número es menor en nuestro país, que está entre el 10 y 20% de denuncias). Mito: Los hombres también son agredidos por sus parejas. Realidad: Los archivos policiales muestran que el 99% de la violencia en la pareja la realiza el hombre hacia la mujer. 2.- Agresiones sexuales y violación Mito: La violación ocurre a manos de extraños. Realidad: El 83% de las mujeres son violadas por alguien a quien conocen y en quien confían. El 20% son amigos/novios y el 33% esposos. El resto son conocidos. Mito: Una vez que un hombre está excitado, no puede hacer nada para controlar su necesidad sexual. Realidad: Los hombres usan una variedad de excusas para justificar la violación. Nunca hay excusa. Mito: La mujer no fue herida, ni luchó para defenderse. No fue violación. Realidad: Los hombres usan armas y/o amenazas para intimidar a la mujer que violan. El


hecho de que no exista evidencia visible de violencia no significa que una mujer no haya sido violada. Mito: La mujer estaba borracha/drogada/tenía mala reputación/hacía auto-stop/vestía provocativa/le sedujo. Le dio lo que estaba pidiendo. Realidad: Los hombres usan una variedad de excusas para intentar desacreditar a la mujer a la que violan y justificar su delito. Ninguna mujer pide o se merece que la violen o agredan sexualmente. (Estos agravantes funcionarían a favor del agresor violador, justificando su conducta). Algunos mitos confluyen y aparecen en violencia doméstica, violación y abuso sexual a la infancia. Ciclo de la violencia de

género:

PODER Y CONTROL DEL MALTRATADOR


Datos recientes de Violencia Doméstica en Uruguay Denuncias vinculadas a situaciones de violencia doméstica Según las cifras que lleva el Observatorio el número de denuncias calificadas como delito de violencia doméstica desde el 2005 al 2010 ha aumentado significativamente: mientras en 2005 se registraba 6853 denuncias, en el 2010 se realizaron 15.277.18 Como se señaló en el apartado 3 la cantidad de denuncias por violencia doméstica abarca exclusivamente aquellas situaciones calificadas como tal por los/as funcionarios/as policiales al decepcionar las mismas. De acuerdo a la respuesta brindada a la solicitud de información “es a nivel de cada unidad receptora de denuncias donde se clasifican los hechos que la población lleva a conocimiento de la policía, tarea que realizan los funcionarios encargados de la recepción de denuncias, bajo la supervisión de superiores jerárquicos (en teoría, este proceso debe ser llevado a cabo considerando las disposiciones legales vigentes que encuadran y delimitan la tipificación de los delitos, en el caso particular de la VD la ley 17514 y el art. 321 bis del CP)”. Según los datos divulgados por el Ministerio del Interior en 2011 se registraron 15.868 denuncias. Total de denuncias por violencia doméstica por departamento y año para el periodo 2005 – 2010. Violencia Doméstica

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Montevideo

2.785

2214

2377

1654

1659

2220

Artigas

39

126

354

305

550

606

Canelones

1.265

1700

2553

3702

3950

3863

Cerro Largo

73

85

101

133

211

187

Colonia

135

149

160

173

202

205

Durazno

118

135

149

213

195

236

Flores Florida Lavalleja Maldonado Paysandu Rio Negro Rivera Rocha


Salto San Jose Soriano Tacuarembo Treinta y Tres Total

Fuente División Estadística y Análisis Estratégico Ministerio del Interior.


Informe "“Como La Violencia Doméstica afecta el aprendizaje de los estudiantes”