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Esta escultura es figurativa y naturalista, hay un gran interés por la belleza formal, especialmente en la figura principal, su anatomía es proporcionada, armónica, perfecta y sensual. El Hermes es indolente, en el reside un cierto espíritu femenino y una dulcificación de la musculatura La expresión de su rostro es distanciada e inaccesible, características que apelan a la estética de Aristóteles en donde la belleza es “armonía”, es “medida” y “orden” y apela a lo bueno lo bello y lo verdadero. Mondrian define el nuevo arte no como un nuevo estilo de escuela particular, sino como algo de mayor alcance y significación, como la forma de expresión adecuada al mundo ideal. La obra de Mondrian, donde combinaba su configuración abstracta a través del equilibrio, utilizando los colores primarios, la escala de grises y las líneas rectas, las cuales forman rectángulos que equilibran las apreciaciones entre espacio y tiempo, reposo y movimiento en las relaciones que guardan las superficies entre sí cumplen con las características de la estética de Kant en donde habla de la expresión de los sentimientos y emociones de los ideales puros, el tiempo y el espacio, circunstancia que precisamente hace posible el conocimiento sintético a priori. Helnwein es un férreo defensor del sentido en el Arte. En sus trabajos puede verse una gran preocupación por retratar sus tiempos, esfuerzo que viene de su interés por comprender los cambios sociales y políticos que ocurren hoy y que vienen ocurriendo desde que el ser humano es tal. El hable de La belleza y la fealdad, indicando que son muy subjetivas. En distintos momentos y en distintos lugares, la gente tiene ideas muy diferentes sobre lo que son. Menciona que el quehacer de un artista no debe ir del lado de la moral y la belleza, que son la cristalización de la ética y la estética. La ética y la estética son campos que no están sujetos a las modas ni a los contextos sociales, son valores personales y a la vez universales. Sus trabajos son reconocidos en todo el mundo, tanto por sus recursos técnicos como por el carácter controversial de muchos de ellos, apelan a una subjetividad mundana que lo hace pertenecer a la estética de Nietzsche

Silla Rojo y Azul de Gerrit Rietveld.

La estructura de la silla trabaja como las líneas que organizan y dividen el espacio en los cuadros de Mondrian. Además, estas "líneas rectas estructurales", intentan demostrar una vocación de líneas infinitas cuando son pintadas de color amarillo en las zonas donde han sido cortadas. Como si al cortarlas se hubieran quedado en carne viva. La silla Red & Blue de Gerrit T. Rietveld es una escultura convertida en mueble que caracteriza como pocos la relación entre arte y diseño. Rietveld, arquitecto holandés, diseñó en los años 20 una serie de piezas que materializaban los descubrimientos de sus amigos artistas en los mismos años. Los cuadros de Mondrian, con sus recuadros de colores planos son la fuente de inspiración de esta silla que asombra por la belleza de sus formas y la simplicidad de la


construcción. La pieza original la produce en la actualidad la firma italiana Cassina. Su racionalismo formal estaba basado en un amplio programa artístico, que a partir de los elementos fundamentales de las artes plásticas, pretendía configurar un nuevo mundo ideal. Para Stijl el arte era un catalizador que debía lograr un estado de armonía ideal, por esto el ideal de Stijl siempre estuvo orientado hacia la realización de obras en todas las artes. Los ideales estéticos, el lenguaje formal y las intenciones de los artistas que conformaban el Stijl, estaban contenidos en el tratado fundamental de Mondrian, titulado “el nuevo modo de concebir la forma en la pintura” (el cual se publicó en el primer número de la revista). En este trabajo Mondrian define el nuevo arte no como un nuevo estilo de escuela particular, sino como algo de mayor alcance y significación, como la forma de expresión adecuada al mundo ideal. La esencia del Stijl puede describirse a través de su intención universalista, el nuevo arte era necesariamente abstracto, expresaba la belleza pura, y por ello debía utilizarce exclusivamente formas puras. Uno de los ejemplos más ilustrativos se aprecian en la obra de Mondrian, donde combinaba su configuración abstracta a través del equilibrio, utilizando los colores primarios, la escala de grises y las líneas rectas, las cuales forman rectángulos que equilibran las apreciaciones entre espacio y tiempo, reposo y movimiento en las relaciones que guardan las superficies entre sí. Es aquí donde el ideal de la armonía absoluta se concretiza.


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