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Tema 6. Siglo XVII 1.La evolución económica y social La crisis demográfica A lo largo del siglo XVII, la población española se estancó; Hacia 1700 ascendía a unos ocho millones de personas. Sin embargo, la crisis demográfica no afectó a todo el país por igual: Castilla fue el reino que más población perdió. Al nulo crecimiento de la población contribuyeron varios factores:

Las sucesivas crisis de subsistencia: fueron causadas por las malas cosechas, que provocaron importantes hambrunas. Las epidemias: Se vieron favorecidas por la desnutrición de la población; además, las enfermedades provocaban la disminución de la mano de obra. La peste rebrotó. Las guerras: Entre 1640 y 1668, las guerras fueron permanentes. La falta de mercenarios para abastecer las necesidades militares obligó a realizar reclutas y levas prácticamente forzosas. La expulsión de los moriscos y la emigración a América. La crisis económica Disminución de la producción agrícola: Se produjo sobre todo en castilla debido a la falta de mano de obra existente y a la reducción de demanda de productos agrícolas debido a la reducción de población. Valencia y la corona de Aragón sufrieron la expulsión de los moriscos. Recesión de la artesanía castellana, especialmente la textil. Falta de inversión en las empresas industriales y comerciales. Desequilibrio del comercio exterior: Se exportaba materia prima y se importaban productos manufacturados. Decadencia del comercio con América entre 1630 y 1660: Se debió al aumento del comercio ente las propias colonias americanas y la confiscación por parte del estado de remesas enteras de plata para abastecer los gastos militares. A partir de 1660 el comercio se recupero pero favoreciendo sobre todo a comerciantes extranjeros. Una sociedad estática La estructura de la sociedad española seguía siendo medieval: presentada dos estamentos privilegiados, la nobleza y el clero, y un tercer estamento (tercer estado) formado por los plebeyos, los que trabajan y producen. Los nobles: La aristocracia se concentraba en su mayoría en el norte del país, donde la mitad de la población se consideraba de condición noble. En la cúspide de este estamento se encontraban los Grandes de España. Los nobles eran sobre todo cortesanos: vivían en la corte, obtenían rentas de tierras que jamás visitaban y compraban cargos y privilegios. El clero: Era un estamento más reducido que el anterior pero que no dejo de crecer a lo largo del siglo XVII. El alto clero, perteneciente en su mayoría a la nobleza vivía una situación acomodada y económicamente estable. La mayor parte de los eclesiásticos se concentraban en las ciudades más grandes y ricas del país y no tenían agobios económicos.

El tercer estado: Estaba integrado por todo aquel que no pertenecía a los dos anteriores. El grupo predominante era el campesinado que estaba vinculado al pago de impuestos directos. La situación del campesinado empeoro durante este siglo y fueron frecuentes las revueltas, la emigración y el bandoleralismo. Por su parte, comerciantes y artesanos de las ciudades estaban organizados en gremios, instituciones cerradas y jerarquizadas.

2.Los gobiernos de los validos Los validos

El gobierno de los favoritos, validos o privados estuvo muy extendido durante el siglo XVII en varios países de Europa, incluida España. Felipe III(1598-1621), Felipe IV(1621-1665) y Carlos II(1665-1700) no gobernaron sus reinos personalmente sino que se apoyaron en la figura de un valido. Este cargo no era institucional, sino fruto de un nombramiento. El poder del valido residía en la Confianza que el monarca había depositado en su persona.


El primero de esta lista de validos fue Don Francisco de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma, principal líder político durante la mayor parte del reinado de Felipe III. Sin embargo, en 1618 el rey perdió la confianza en él y lo sustituyó por su hijo, el Duque de Uceda. Ambos validos eran aristócratas, intentaron gobernar prescindiendo de los consejos y se rodearon de partidarios entre sus amigos y familiares. El rey Felipe IV confió el gobierno a un nuevo valido, Gaspar de Guzmán y Pimentel, conde de Olivares, Duque de Sanlúcar la Mayor, conocido como el Conde duque de Olivares. Olivares abordo una ambiciosa política de reformas fiscales que pretendió imponer de forma autoritaria. Entre las reformas que llevo a cabo, la más importante fue intentar hacer que los reinos no castellanos aumentaran su contribuciones. Para ello, presento el proyecto conocido como Unión de Armas en 1625 por el cual se crearía un ejército de 140.000 hombres, reclutados y mantenidos por cada reino en función de sus recursos demográficos y económicos. Este proyecto chocó de inmediato con la realidad. Tras muchas discusiones con Aragón y Valencia, el monarca aceptó la reducción de las aportaciones de estos reinos y que solo fuera económica y no en soldados. Cataluña sin embargo se negó a colaborar de cualquier manera y quedo fuera de la unión de armas.

La rebelión en Cataluña

El comienzo con la guerra con Francia en 1635 fue el detonante del conflicto entre el monarca y los reinos. La frontera pirenaica estaba en peligro a enemigos exteriores y Olivares pensó que podía ser una buena oportunidad para hacer a Cataluña a contribuir. Por lo que los tercios reales penetraron en territorio catalán produciendo las protestas de sus habitantes. En Mayo de 1640 estalló una rebelión de campesinos, que atacaron a los soldados que se encontraban en Gerona; un mes después se les unieron los segadors(

segadores) que se habían congregado en Barcelona con motivo de la procesión del Corpus Christi, el 7 de junio, y se apoderaron de la ciudad en los hechos conocidos como el corpus de Sangre. Lso representantes del rey, incluido el conde de Santa Coloma, virrey de Cataluña, fueron pasados a cuchillo. Esta rebelión llevaría inevitablemente a una guerra civil por los que temerosos de la represarías del rey, decidieron entregar el condado de Barcelona al rey francés Luis XIII que nombró un virrey y con sus tropas ocupo el territorio. Tras doce años de guerra, el ejercito de Felipe IV logró entrar en Barcelona poniendo fin a la secesión.

La rebelión de Portugal El ejemplo de Cataluña alentó a Portugal a rebelarse. Portugal se sentía mal protegido por España; esta, a su vez, alegaba que era difícil defender las posesiones lusas sin una contribución económica y militar. En 1640 se reclutaron soldados portugueses para sofocar la rebelión catalana y se intento movilizar a la nobleza lusa liderada por el Duque de Braganza. Los nobles no solo se negaron a colaborar sino que se sublevaron y proclamaron rey al duque de Braganza con el nombre de Juan IV. La guerra se prolongo hasta 1668, año en el que España reconoció la independencia de Portugal.

Olivares, agobiado, exigió a la nobleza de los diferentes reinos que contribuyeran a las campañas militares aportando dinero y tropas; la mayoría respondió abandonando la corte. Como consecuencia, el duque de Medina Sidonia, primo de Olivares y cuñado del rey portugués se sublevo en Andalucía con la intención de hacer de esta región un reino independiente. En 1643, Felipe IV se vio obligado a destruir al conde duque de Olivares. Sus proyectos habían fracasado.

Las ultimas sublevaciones Tras la destitución de Olivares no cesaron las sublevaciones:

En 1643 se produjeron conflictos y alborotos en la corona de Aragón y Valencia. En 1647 se produjo el motín de Palermo, que un mes después derivo en la sublevación de Nápoles. Entre 1647 y 1652 se produjeron sublevaciones en algunos puntos de Andalucía al grito de “Viva el rey y abajo el mal gobierno”.

El debilitamiento del poder monárquico


Durante la regencia de Mariana de Austria (1665-1675) y el reinado de Carlos II (1675-1700), la aristocracia volvió a recuperar su poder; surgió así en este periodo un neoforalismo, es decir, un pacto no escrito entre los reinos y la corona para no enfrentarse y ampliar los impuestos. Se desarrollo también el neofeudalismo: la alta nobleza controlaba a la monarquía. neoforalismo y el neofeudalismo fue Juan José de Austria, hijo ilegitimo de Felipe IV, que dio un golpe de estado proclamándose primer ministro y acabando con el gobierno de los validos. A su muerte fue sucedido por el duque Medinaceli y el conde de Oropesa. Ambos intentaron imponer reformas económicas y políticas que en muchos casos se quedaron en proyectos. En la última década del siglo XVII resurgieron los conflictos. En Cataluña se produjeron nuevas revueltas campesinas, en Valencia se produjo la segunda germanía y en 1699 disturbios en Valladolid y Madrid por la falta de pan. Las de Madrid, conocida como el Motín de los gatos fue más grave al residir allí la corte, que produjo la dimisión del conde de Oropesa. Finalmente, Carlos II, sin descendencia, dejo la corona al nieto del rey francés Luis XIV, Felipe de Borbón, Duque de Anjou. Con esta decisión el rey intentaba mantener la unidad monárquica de España. Muchas potencias no aceptaron el testamento como valido. Esta polémica fue el inicio de la conocida como guerra de sucesión española(1701-1715) El personaje que encarno el

3. El ocaso internacional de los Austrias Los objetivos de la política exterior de los Austrias fueron la defensa de su patrimonio, que consideraban una herencia legitima, la defensa de la religión católica, y la defensa militar del monopolio comercial en América. No obstante, en esta época la política exterior española tenía otras condiciones:

Escasez de recursos financieros: Esta circunstancia obligó a restringir los objetivos de la política exterior y en algunos casos a firmar la paz. Perdida de efectivos militares: La crisis demográfica hizo cada vez mas difícil encontrar personas que se incorporasen al ejercito. La nobleza alejada de su antigua función militar no intervino en las campañas militares. La acción holandesa e inglesa sobre las colonias hispano portuguesas: Esto obligo a invertir cada vez más en la defensa de América, en lugar de destinarlo a la defensa de la península y las guerras europeas. Los nuevos enemigos: el imperio turco dejo de ser un problema para España. Ahora a ella se enfrentaron Inglaterra, Francia y las provincias Unidas, a las que se le unió Portugal tras su independencia. El sistema Westfalia-pirineos Durante el reinado de Felipe III se firmaron la paz con Inglaterra y la paz de los doce años con las Provincias Unidas. Sin embargo, con Felipe IV y Olivares se reanudaron las hostilidades. Olivares consideraba como una necesidad la restauración del prestigió militar de España como gran potencia europea, por lo que reinicio la guerra con las provincias unidas. Como consecuencia España se vio involucrada en la guerra de los treinta años, que enfrento a los católicos Habsburgo con los príncipes alemanes protestantes y sus aliados. Cuando los Habsburgo parecían haber venció la intervención de Francia hizo que España no pudiera hacer frente a tantos frentes a la vez. Los tercios españoles fueron vencidos por Francia en Rocroi. En 1648 se firmo la paz de Westfalia, en la que los Habsburgo reconocían su derrota. España por el tratado de Münster aceptaba la independencia de la provincias unidas. Felipe IV se vio obligado a firmar con Francia la paz de los pirineos en la que España cedía varias plazas en Flandes, el Rosellón y la Cerdeña. El acoso de Francia no termino hay por lo que gran parte del Flandes español y en franco condado fueron conquistados por Luis XIV.

Siglo XVI En España  

Resumen del siglo.

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