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ADMINISTRACION DE EMPRESAS

CORPORACIテ誰 UNIVERSITARIA MINUTO DE DIOS

DIANA MARCELA VELASCO LIZARAZO ID 253908

GESTION BASICA DE LA INFORMACIテ誰 NRC 1042


Cultura organizacional: conceptualizaciones y metodologías detrás de un concepto complejo. El abordaje de la dimensión cultural de las empresas es una temática recurrente, pero no por ello menos controvertida y compleja. Ya sea en su conceptualización, operacionalización y/o utilización desde la gestión empresarial, la cultura organizacional presenta heterogéneos tratamientos teóricos y empíricos que dificultan la construcción de un consenso entre los investigadores.

El término cultura es, quizás, uno de los más polisémicos, complejos y sobreutilizados conceptos en las ciencias sociales. El amplio espectro de dimensiones, categorías e indicadores empíricos que incluye vuelven Compleja la tarea de su delimitación teórica y aplicación en contextos específicos. Contexto de surgimiento del concepto de cultura organizacional. Intereses teórico y político en juego Si bien ya los primeros teóricos de la Sociología de las Organizaciones reconocían la existencia de la cultura y su influencia en el comportamiento de los actores organizacionales, refiriéndose a ella en forma indirecta en las reflexiones acerca del liderazgo o el clima organizacional 4, es a partir de los años 80 que el término cultura organizacional adquiere entidad conceptual propia.


Rango teórico Una primera gran diferenciación que puede establecerse entre las investigaciones sobre CO se refiere al rango teórico-analítico que se le otorga a la cultura. Así podemos diferenciar entre las que consideran a la cultura como un pilar esencial, constitutivo, de la organización y aquellas que entienden a la Cultura como una variable de análisis más, como la económica o política. Es decir, la distinción radica en si se considera a la cultura como algo que «tiene» o algo que «es» la organización. La diferencia se establece entre una concepción de cultura como externa a los individuos (algo que «se tiene») o como «enraizada » en las interacciones de los sujetos o grupos que conforman la organización Grado de diferenciación interna La primera de ellas sostiene que las organizaciones comparten una única cultura, enfatizándose la consistencia, el orden y el consenso por encima de la diversidad y el conflicto. La cultura es usualmente definida como aquel «aglutinante» (glue) social y normativo que mantiene a la organización unida (Deal y Kennedy, 1982) y que expresa los valores y creencias que los miembros de la organización vienen a compartir por encima de sus diferencias. Estas visiones tienden a subestimar la existencia de subculturas o contraculturas que compiten por la asignación hegemónica de sentidos al interior de la organización.


Relación con el entorno Si bien la relación de la organización con el entorno constituye ya una línea de investigación clásica en la Teoría de las Organizaciones, es una dimensión que Resurge al revisitar los desarrollos teóricos sobre CO. El grado de dependencia o autonomía de la CO respecto al contexto en el que se inserta es otro de los ejes que distancian entre sí a las investigaciones desarrolladas. Así, hallamos enfoques que tienden a enfatizar la dependencia del entorno, en tanto se lo considera como la principal variable explicativa de las características que presentan la CO, y otros que Refuerzan la visión de la CO como un orden negociado resultado de las interacciones entre los actores, que son quienes perciben y «mediatizan» de modo original las influencias del entorno.


CULTURA

ORGANIZACIONAL RELACIÓN CON EL ENTORNO DEPENDENCIA AUTONOMÍA INTEGRACIÓN DIVERSIFICACIÓN FRAGMENTACIÓN EXTERNA INTERNA SIMBÓLICA COGNITIVA PSICOLÓGICA RANGO TEÓRICO GRADO DEDIVERSIFICACIÓN VARIABLE METÁFORA


Reflexiones finales Como hemos señalado en este brevísimo recuento de la bibliografía, la noción subyacente que cada teoría tiene de la organización y la cultura es definitoria de las conclusiones a las que se arribe en el análisis. Los resultados empíricos son siempre construidos e iluminados por las premisas teóricas que asuma el investigador. Ahora bien, conociendo las disputas conceptuales y metodológicas que este despierta, podríamos preguntarnos cuáles son las supuestas ventajas de seguir utilizando un concepto tan controvertido y polisémico como el de CO.Más allá de las diferencias teórico- metodológicas señaladas, sostenemos que la multiplicidad de perspectivas parece enriquecer más que enturbiar el campo analítico de la cultura organizacional. Desde nuestra perspectiva creemos que el concepto guarda importantes potencialidades para el estudio de las organizaciones y el trabajo en ellas desarrollado, en tanto ilumina una dimensión poco explorada en estas, que se refiere a los elementos simbólicos que la constituyen y que influyen en el Comportamiento de los actores.

Propuesta y validación de escalas para la integración externa con proveedores y clientes. Una aplicación en la industria textil valenciana La integración externa refleja el grado en que las actividades logísticas de una empresa están interrelacionadas con las de sus proveedores y clientes dentro de la cadena de suministro. Sin embargo, se observa que no existe un consenso a la hora de medir dicho concepto. De esta forma, a partir de una revisión de la literatura, pretendemos realizar una aportación a este debate mediante una propuesta y depuración de una escala para la integración


externa, tanto con proveedores como con clientes. El trabajo ha sido validado en la industria textil valenciana. Integración Externa La integración logística en la empresa viene caracterizada tanto por la integración de las actividades internas entre departamentos funcionales dentro de la misma, como por la integración externa de las actividades logísticas con las de otros miembros de la cadena de suministro ,más allá de las fronteras entre empresas (Stock et al., 1998). En este trabajo nos hemos centrado en el concepto de integración externa, que aparece en la bibliografía como una evolución natural del concepto de integración interna, existiendo a su vez cierto consenso en que la integración externa se produce como una segunda fase, cuando la empresa tiene ya integradas sus funciones logísticas internas (Stevens, 1989; Giménez y Ventura, 2003, 2005). La integración externa de la empresa tiene lugar a lo largo de todo el canal de comercialización, es decir, a través de las etapas por las que pasa un producto desde su origen (producción) hasta su destino (consumo)(Sánchez, 1997; Cuello et al., 2003). De esta forma, entendemos la idea de canal como cadena de suministro, y la integración externa como el conjunto de relaciones verticales interorganizacionales.


Integraci贸n externa con proveedores 1. Existen equipos informales con los proveedores clave para integrar procesos 2. Se compar ten ideas, informaci贸n y otros recursos con los proveedores clave 3. Existen equipos formales con los proveedores clave para integrar procesos 4. Se realiza una planificaci贸n conjunta con los proveedores clave para anticipar y resolver problemas 5. Se establecen objetivos conjuntos con los proveedores clave 6. Se desarrollan responsabilidades conjuntas con los proveedores clave 7. Se toman decisiones conjuntas con los proveedores clave para mejorar la eficiencia de los costes


Integraci贸n externa con clientes 1. Existen equipos informales con los clientes clave para integrar procesos 2. Se compar ten ideas, informaci贸n y otros recursos con los clientes clave 3. Existen equipos formales con los clientes clave para integrar procesos 4. Se realiza una planificaci贸n conjunta con los clientes clave para anticipar y resolver problemas 5. Se establecen objetivos conjuntos con los clientes clave 6. Se desarrollan responsabilidades conjuntas con los clientes clave 7. Se toman decisiones conjuntas con los clientes clave para mejorar la eficiencia de los costes


La implementación del principio de flexibilidad de la directiva IPPC: metodología para el cálculo de los valores límite de emisión y la evaluación de mejores técnicas disponibles en la concesión de las autorizaciones ambientales integradas

Desde la entrada en vigor de la Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación (IPPC, en sus siglas en inglés) en 2002, en España se han constatado numerosas dificultades para integrar las características técnicas de la instalación y las condiciones locales del medio ambiente en la determinación de los Valores Límite de Emisión (VLE) de las Autorizaciones Ambientales Integradas (AAI). Para hacer frente a este problema, en este artículo se integran dos metodologías complementarias que permiten calcular los Valores Límite de Emisión (VLE) y determinar cuáles son las Mejores Técnicas Disponibles (MTD) más adecuadas para cumplir con los mismos, facilitándose así la implementación del principio de flexibilidad por par te de las autoridades competentes. Metodología para el cálculo de los valores límite de emisión y la evaluación de las mejores técnicas disponibles en la concesión de las autorizaciones ambientales integradas La Metodología para el Cálculo de los VLE y la Evaluación de las MTD en la concesión de las AAI, se desarrolla a través de las dos etapas que se presentan a continuación: Determinación de los Valores de Referencia por emisión e instalación Los Valores de Referencia determinarán el rango en el que se situarán los Valores Límite de Emisión para cada emisión significativa de las instalaciones pertenecientes a un mismo epígrafe de la Ley 16/2002. Se identifican dos tipos de referencias, una superior de carácter legal (Valor Límite de Referencia - VLR) y otra inferior de carácter técnico

Determinación de los Valores de Referencia por Emisión e Instalación Determinación de los Factores correctores por Emisión e Instalación Determinación del valor representativo de la distribución de los Valores Reales de Emisión por Emisión e Instalación


Determinación de los Valores de Referencia por emisión e instalación Los Valores de Referencia determinarán el rango en el que se situarán los Valores Límite de Emisión para cada emisión significativa de las instalaciones pertenecientes a un mismo epígrafe de la Ley 16/2002. Se identifican dos tipos de referencias, una superior de carácter legal (Valor Límite de Referencia VLR) y otra inferior de carácter técnico

Determinación de los Valores Límite de Referencia El Valor Límite de Referencia (en adelante, VLR) es el valor legal obtenido del análisis de las fuentes documentales sobre legislación ambiental de referencia en los ámbitos local, autonómico, nacional y europeo para cada emisión significativa de las instalaciones pertenecientes a un mismo epígrafe del Anejo 1 de la Ley 16/2002. Siempre se debe disponer de un VLR, no obstante, en función de las fuentes documentales consultadas (legislación ambiental local, autonómica, nacional y europea, Autorizaciones Ambientales Integradas concedidas en otras Comunidades Autónomas y Acuerdos Voluntarios firmados por las Administraciones Estatal y/o Autonómica y el Sector productivo) puede ocurrir que para una misma emisión significativa se identifiquen varios VLR. En estos casos, para el cálculo del Valor Límite de Emisión de la emisión significativa se seleccionará prioritariamente el Valor Límite de Referencia aplicable, indicándose éste en los documentos como «valor legal aplicable». En su defecto, se seleccionará aquél que mejor se ajuste al valor real de la emisión significativa, indicándose éste valor como «valor referencial».


Determinación de los Factores Correctores por emisión e instalación Para los aspectos ambientales 2 asociados a cada etapa de los procesos productivos de las instalaciones de un mismo epígrafe del Anejo 1 de la Ley 16/2002[1], se definen en este apartado, los indicadores y ratios que permiten el seguimiento y evaluación del comportamiento ambiental de las instalaciones en la Determinación de los VLE. Estos indicadores constituyen el Cuadro de Indicadores, que distinguirá entre: Indicadores de consumo, Relacionados con los aspectos ambientales de entrada. Permiten medir Flujos de entrada a la instalación, tales como materias primas, agua y energía, calculándose sobre estos indicadores, los Ratios y Factores de Consumo Que valoran la eficiencia con las instalaciones utilizan estos recursos naturales.

Indicadores de emisión, Relacionados con los aspectos ambientales de salida. Permite medir flujos de salida de la instalación, tales como emisiones atmosféricas y vertidos, determinándose sobre estos Indicadores, los VLE.


Indicadores ambientales , relacionados con la calidad ambiental del entorno. Permite medir la carga ambiental que está soportando el entorno, calculándose sobre estos indicadores los Índices de Calidad Ambiental y Factores Ambientales que valoran el efecto que las emisiones significativas tienen en el entorno en el que operan las instalaciones.

Se puede establecer una relación entre los indicadores de consumo y ambientales que permita valorar la eficiencia en los consumos y los efectos que las actividades de las instalaciones tienen en las condiciones locales del Medio Ambiente a la hora de determinar los VLE de las emisiones significativas. Esta relación se fundamenta en que los aspectos ambientales de entrada, medidos a través de los indicadores de consumo, van a determinar en gran medida los aspectos ambientales de salida.


REFERENCIAS Frasa J (2011) cultura organizacional y metodológicas detrás de un concepto. Numero 44 Dirección y organización revista de dirección y organización y administración de empresas. http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3729854 Expósito lengal M. Nicolau D. & vallet-Bellmut T (2011) propuesta y realización de escalas para la integración de proveedores y clientes. Numero 44 http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3729703

Víctor Luis Vázquez Calvo Germán Giner Santonja y Aurora García Cañaveral la implementación del principio de flexibilidad de la directiva IPPC: metodología para el cálculo de los valores de limite de emisión y la evaluación de mejores técnicas. http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3729755 1


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