Page 1

Mariposas en el suelo Segunda ediciรณn

Damarys Gonzรกlez Sandoval


Primera edición 2014 Portada: Damarys González Sandoval © Damarys González Sandoval, 2017


Los sueĂąos de la arcilla son hijos del agua.


MARIPOSAS EN EL SUELO Mariposas en el suelo, al que a veces he considerado un libro incomprendido, nació en el mes de septiembre de 2010; era un largo poema, de treinta o cuarenta páginas, en las que vertí, como en una catarsis, heridas que habían permanecido maceradas en mi memoria durante varios años. No fue mi primer libro (ya había escrito los poemas sueltos inspirados en mi divorcio y un poemario llamado Silueta de una meditación), pero sí fue el primero que me publicaron. A Mariposas en el suelo, ese poema largo que le da nombre al libro y que revelaba, en medio de un conjunto de metáforas, mi fragilidad humana y mis más dolorosos secretos, le siguieron cuatro poemas, semejantes en su longitud, que abordaron el paisaje y mi percepción del entorno. Nacieron en poco tiempo, cada uno en un mes, fueron el resultado de la decisión consciente de dedicarme a escribir, decisión que abrió las compuertas de una poesía que hasta entonces solo alcanzaba el papel en algunas ocasiones en las que las emociones eran incontenibles, y que fue definida por Juan Calzadilla –a quien conocí unos meses después- como un chorro de imágenes. Tras experimentar un cambio en la columna –inicialmente delgada y con versos cortos-, presentarla más ancha y suprimir algunos signos de puntuación, cada poema largo se redujo a diez o doce páginas y los cinco conformaron un solo libro; se podía apreciar el cambio que el experimento ejerció en cada poema: a todos los condensó, a dos les restó frescura, y al último -La punta del ovillo, poema que ya había sufrido varios cambioslo resolvió definitivamente. Posiblemente también sea un logro de la columna ancha esa sensación orgánica de enorme criatura en movimiento que deja el libro cuando se lee de corrido. Considero que Mariposas en el suelo es un libro para sentir, para dejarse llevar por él, más que para entender; debo aclarar que no se trata de escritura automática, aunque su origen, o lo que yo llamo ''el boceto'', se puede comparar con la acción de pensar en voz alta; cada largo verso de las mariposas fue revisado muchas veces y la mayoría esconde, tras el lenguaje metafórico, dolorosas experiencias de vida –especialmente el primer poema largo, que le da nombre al libro-; episodios de violencia física, abandono, temor, incertidumbre, y ciertas condiciones de salud han sido vertidos en este libro como si de una intrincada o codificada autobiografía se tratara. Tal vez la decisión de escribir venía empujada por una cantidad de emociones maceradas, ocultas, que habían alcanzado el punto de ebullición y por eso abordaron el papel tan apasionada y desmesuradamente. Nervaduras encierra un mes de lluvias en mi pueblo, Carayaca, específicamente septiembre de 2010, mes en el que los riachuelos de agua con arcilla surcaban, generosos,


las calles, y un impresionante catálogo de verdes revestía las montañas; Superficie efervescente es un recorrido por el espacio cotidiano con ojos de niño, una percepción que encuentra y describe, desde el asombro, un juguete, un mueble, una ventana o todo lo que mágicamente se desplaza dentro de ella; Perfil difuminado es una fantástica conexión amorosa que comprende la búsqueda intuitiva y la entrega; La punta del ovillo es una transformación personal, la criatura que desaparece y renace de sí misma. Mencioné cuatro de los cinco poemas, y el quinto, que es el primero y le da título al libro es Mariposas en el suelo: el sótano de mi memoria, mi colección de heridas, el dolor desglosado en una mesa de disección, lo impronunciable convertido en catarsis. No sé si seré capaz alguna vez de confesar abiertamente las experiencias oscuras que apenas se asoman allí y que, más que esconderse, desfilan fragmentadas, igual que en mi memoria. Cuando lo recibí impreso, tres años después de entregarlo a la editorial, lo releí, y tuve la percepción de que todo el conjunto era como una enorme serpiente marina que emergía de la oscuridad, se elevaba, se transparentaba, mostraba su desesperación casi humana y finalmente se sumergía de nuevo; me cautivó su carácter orgánico y me conmovió de nuevo su carga emotiva, esa que sigo sufriendo a pedazos. Este libro es una auténtica necesidad de decir que se produce en la punta de una voz llena de nudos y torceduras, una voz que lentamente aprendería a hilarse y desdibujarse hasta alcanzar la transparencia de un Velo de tinta y que cada cierto tiempo volverá, como lo atestiguan otros libros posteriores -con más o menos texturas y nudos-, a la sombra. Damarys González Sandoval


Primera parte

Mariposas en el suelo


Un revoloteo bajo / casi subterráneo / sustancia fermentada con burbujas que rompen pequeñas superficies y las dejan expuestas como párpados volteados / con la mucosa viva hacia fuera / arden y se resecan en la arena entre piedras porosas / caracoles sellados / cuerpos en descomposición / germinación / y engendros mínimos fotosensibles / que a veces sorprenden con una combustión espontánea y se purifican. Es el residuo invisible que no desaparece / aleteo agónico de una hebra rebelde en el plano olvido / efecto óptico de una escama suelta / es la punción en el nervio dormido que mueve los tendones de la sombra en acto reflejo.

El resentimiento se atraviesa entre nosotros como un lanzador de cuchillos sordo y atormentado / la clandestinidad nos obliga a improvisar y desechar utilería constantemente / sábanas / cartones / viviendas transitorias / pero el lanzador nos persigue / busca dentro /


reconoce los órganos blandos que exigen su cortadura diaria / la cuota de interés de una deuda / las heridas se infectan y el escenario enfermo se propaga en una atmósfera que involucra a más personas / actores secundarios / suplentes / títeres / maniquíes / animales / muñecos de cuerda. A escondidas nacen nuestras criaturas / pero se gestan tarde / tus ojos no pueden verlas y los cuchillos paranoicos las persiguen.

Mis movimientos para buscarte son torpes / lastiman extremidades inmateriales / sufres / no logro darme cuenta a tiempo. Siento la censura / las murmuraciones / me alejo en tácita caución / sólo mi oído te sigue / no te pronuncias / ¿me perdonas? / falleces / mi oído no supo regresar / ¿lo llevaste? / juego de marionetas nocturnas / funciones extemporáneas de teatro de sombras / siluetas rebuscadas / injerto de personajes. Tú querías experimentar nuevos funcionamientos mecánicos


deteriorando mis piezas / y yo quería controlar con tus hilos a otra marioneta.

Un hombre con máscara ¿de niña? se aproxima a una niña con máscara ¿de mujer? / durante unos segundos ella esboza una conversación juguetona / él la apunta con un destornillador en la base del cráneo y modifica el ensamblaje de la máscara de mujer / le cambia la forma de la sonrisa.

Arrojé mis cuerpos encima de ti como a una balsa / lloré por tus remos de juguete / fuiste tabla / papel / mancha de aceite para flotar / corrí encima de ti / y de otros / hasta alcanzar la orilla.

Devoré pedazos de mi vida y me asomé a esas ventanas / el paisaje era sanguina húmeda / con la piel sobrante / insípida ya / reciclé / embalé / hice diplomas /


me convertí en especialista en técnicas tradicionales con materiales no convencionales.

Descubrí que las criaturas nacen aunque se aborten / crecen feroces / succionan momentos solitarios / no los consumen del todo / los requieren para volver de vez en cuando / fantasmas rencorosos de niños sin atención / juegan con las puntas de un ovillo de vergüenza y miedo / fibras de tela que la corriente arrastra hasta formar una membrana alrededor de una piedra / y dar origen a un papel que se guarda doblado y sudado en la memoria.

Un aliento ácido y oscuro adelgaza la forzada gentileza de tus palabras / a la mordaza de rencor se le venció el pegamento / pero deformó la dirección de tu voz / las sílabas hierven arrogantes o se arrastran.


Tres bacterias se alojaron en tus sueños / una te despertó con sensación de caída / otra se drena ocasionalmente con una válvula / y la tercera devoró tus globos oculares / ronda los párpados / y no despiertas.

El cerebro de un hombre se asila en un animal sin raza / percibe las miradas como ataques / gruñe / engulle con violencia objetos lujosos / escupe los pedazos / arroja botellas cuadradas en mi cabeza / deja traumatismos angulares en la tolerancia.

Me apartas de la lesión visible / provocando grandes lesiones invisibles. Con barro en las botas caminas dentro del río buscando una cucharada de agua limpia.

Atropellé mi vergüenza en todas las velocidades / aproveché cuando los transeúntes eran seres queridos / para aplastarlos / quedó una mancha heterogénea en el tren delantero / me estacioné y entregué la licencia.


Una bella mujer / desalojada violentamente de su cuerpo / intenta identificarlo. Cuando el accidente es horrible la conciencia se aleja / se resguarda. Durante horas invade cuerpos feos / viejos / enfermos / y cada vez empeora su imagen / vuelve en sí / desacostumbrada al hermoso cuerpo que ya empezaba a corromperse.

Hombre de manos pequeñas / dejas caer tus bebés / sus deditos te abren los ojos y los hunden / revisando agresivamente pedazos de “no sé” “no creo” “no es mía” / hurgan el fondo otros deditos recién nacidos / desmenuzan y aprietan masas inertes / se divierten como gusanos.

Preocupado y mudo observas con los brazos abiertos desde otra plantación / reconoces los cuervos que habitan mi cabeza / más allá un par de destellos fijos / metálicos /


¿ojos atentos? un rastrillo con sombrero. Se fugan en el horizonte parcelas lineales con espantapájaros de doble espalda / herramientas abandonadas / monumentos fúnebres con cuerpos de paja / mujeres con otros cuervos en las cabezas.

Durante un año hemos posado amarrados para la fotografía / alguien manipula toscamente la placa sensible durante el registro y la deja caer / manos nerviosas le imprimen huellas de uñas y dedos hasta fruncir un ceño y sesgar una sonrisa / encima de esa fotografía se levanta una torre de copias y negativos que protagoniza mi reputación.

Un barco es al mismo tiempo muelle con camarotes y enorme tabla en la que camina hacia el mar la tripulación dirigida por un capitán sordo-ciego que aprende a lanzar cuchillos /


traza una línea de puñaladas en la cubierta / y dos tercios se desprenden.

Una represa me contiene / siento las grietas / la pantalla de cemento se está filtrando en mi cuerpo / la convulsión me detiene / recibo en la boca el latigazo que me impide hablar / amarra y arranca las palabras / me atonta / es cómplice de una criatura salvaje que hospedo / pasaporte y aduana de mis trayectos físicos y mentales.

Flagelo mi cuerpo en forma directamente proporcional a su sensibilidad / con todos los diseños de látigos / hasta romper la piel / elimino tu rastro de la memoria de cada célula / mentalmente sello y cicatrizo las hendiduras / adhiero injertos / gano una textura diferente / con las necesidades básicas enconadas a profundidades óseas.


El corredor entre mis dolores macerados y algunas miserias / baja muy accidentadamente por graderías / escenarios / fallas geológicas / y escalones con dos caras en sombra. Camino / caigo y encuentro pequeños indigentes disfrazados de familiares / amigos / transeúntes / afiches / espejos / comen lo que ensucian / arrojan pedazos / la pendiente resbalosa apesta. He sentido que no tengo freno ni fondo / he quedado detenida al margen / como un grumo pesado que comienza a secarse / y allí / despega de nuevo una mariposa.


Segunda parte

Nervaduras


¿Qué carnada es esta que al abrir la puerta me pesca la mirada / y me lleva a grandes saltos a devorar texturas que la distancia suaviza / me hace soñar que tengo largas manos / y me llena el pecho de ojitos glotones que saltan entre criaturas / pintorescas / húmedas / tibias / carnosas / que revelan sus secretos y me comprometen? ¿Qué anzuelo me atraviesa la nariz y los dedos y multiplica mis ganas de oler y tocar?

Montaña / me llamas / como si una enorme campana revestida lentamente por el paisaje que germina en la cúpula orgánica / en el corazón tañera.

En la tarde bajan las nubes o suben las montañas y quedan intercaladas / unas / otras / unas / otras / destacándose / la luz intenta calcarle el contorno en el aire /


apenas logra dos o tres siluetas / cada una con menos tinta / la imagen se ofrece como un eco de la montaña / los picos claros demuestran existencia / enganchando y arrastrando alguna nube / o un eco de nube.

Una resma de cielos artesanales ordena en secuencia sus rebabas / por debajo se les ve el grano y el peso / arriba la orilla rasgada.

Camino: corteza horizontal / rebanada de raíz que conduce de un verde a otro / lo recorro entre árboles / como quien atraviesa un túnel / con el cuerpo erguido y alma agachada / la herramienta para percibir aquí es tan íntima que no sé nombrarla / un área verde de mi entendimiento tiene raíces proporcionales a estas copas / algo nos crece sincronizadamente y se engrana en cada encuentro.

La brisa viene a jugar en una estructura hecha con tubos de sol / su risa es idéntica al movimiento / el polvo levita


y se mece entre los cilindros luminosos / para exhibir el brillo de algunas partículas.

Eucalipto: huyes de tu corteza como una lanza / asfixiado / en el ascenso cortas en cintas todo tu traje / y observas lo que otros no alcanzan a soñar / te regocijas / danzas / perfumas. Árbol: un punto de tinta en el papel mojado / mil trocitos de tela en los bracitos de la tinta. Corteza: mosaico ascendente de teselas primitivas incrustadas en resina / con delicados canales. Follaje: despedazas la luz / arrojas franjas al suelo y juegas. Raíz: registro subcutáneo / masaje oculto / lectura táctil de fórmulas. Hojas: pequeños toboganes / donde resbalan el verde y el sol / se secan / la vida se muda del verde al sonido / algo se anuda dentro del tallo / se ahoga / revienta / respira. Retoños: una estructura triste ha sido sorprendida


por una docena de maripositas verdes que se le alojan / le hacen cosquillas / cambian el color y crecen. Capullo: nudo de pañuelo de mago / brota y se deshace. Lirio: un fino guante blanco pretende abrir sus deditos. Capacho: dos torrecillas de pañuelos bermellón / suenan. Palmera: soberbia de jardín / grito codificado en puntos / silencio / grito desarmado en gritos / un círculo repleto de mástiles con banderas dobladas a la mitad / y en el entramado / brillante disco de macramé. Rama: dormida creces desproporcionada / doblas el agua y cortas el aire / despierta no agarras nada. Pajarito: latido nervioso y tibio / pincelada fugaz. Libélula: dos líneas cruzadas / la oscura y la transparente que vibra / apenas se balancea hacia los lados / suspendida / como si en el aire le sujetaran las alas / contra sus tímidos intentos de zafarse. Un fragmento del diseño parece duplicarse / animado / trozo de fondo convertido en figura / fotografía nómada / muy prudente / vuelve / se paraliza.


Plantas: como gotas de leche en el aceite verde es tu estampado / del pulso acelerado brota la sangre en delgados chorros / que emergen asomando paquetes de hojas con bocetos de nervaduras / como si el último soplo de sangre desmayara. Un tallo alterna pruebas de color / verde esmaltado / magenta y crema / trepan de par en par / exactamente. Sus hojas delgadas suben y bajan enseguida como si se arrepintieran / el grueso tallo contiene a muchas de ellas que no se atreven a salir / sus flores tienen dos versiones: un ramillete rosa y un pequeño sobre lleno de hebras blancas / atrapadas en ojales negros / que no pretenden llegar a ser botón. Cuerpo quebradizo con hojas carnosas / recargadas de nervaduras ¿Serán acaso los planos de fuga de su fragilidad? Cuerno / grito / llamarada / un paquete de brazos que se eleva en el naufragio de la cesta / una lucha se libra debajo de la tierra / se estrangulan varias piernas mientras emergen.


Zábila: una corona se reduce en espiral / cada pequeña pecosa la posee / se abre y apunta alrededor todos sus aguijones para proteger el cetro de oro-rubí que le brota. Bucles que se extienden e indagan con disimulo / antes de asirse / amantes posesivos. Látigo germinado / un tronco se eleva antes que sus hojas o ellas lo dejan solo / una malla irregular lo arropa / ¿pesada? / él intenta reanimarla / como si supiera que está profundamente dormida / la mantiene erguida / es como un maniquí en el que ella cuelga la blonda de su diseño / capa tras capa / hasta ocultarlo / la enredadera copia el molde con retículas muy estrechas / y nadie se acerca demasiado por temor a convertirse en encaje / el hilo ha creado ovillos muy congestionados / ya no se reconoce la estructura / si quiere zafarse / si aún está allí.

Un volumen recortado / casi impenetrable / formado por minúsculas hojas que tocan el aire /


como huellas dactilares / ciegas / ansiosas / se reproducen hasta poblarlo con una densa estructura vegetal / y apuntarle a la cara con retoños de índices y pulgares. ¿Y la variedad? / ¿es caprichosa? / Formas y texturas son signos en el lenguaje de las hojas / agresivas / sensuales / sobrias / un interés particular se hace evidente en su manera de aproximarse al espacio / indiscretos acercamientos / susurros / gritos / comentarios sesgados / una respuesta breve / distorsionada / puntual / otra planta habla consigo misma / y en la sombra se impone la magnificencia de árboles que no admiten estridencias. Focos imprudentes llegan desde el follaje a sorprender sílabas / unas intentan perseguir y acorralar con su discurso / mientras otras se yerguen indiferentes / hojas secas / rotas o quemadas por el sol / cambian de interlocutor y se comunican con el suelo.


Plantas que se llenan de anchos rostros para recibir tratamientos de agua y sol / otras exhiben sus pliegues finos / hacen piruetas / y otras apenas se atreven a asomar / con elegancia o desconfianza las puntas de los dedos. Un jardín les da nombre a estas direcciones cruzadas / una planta se ciñe a otra y se mudan las flores / doble disfrute de humedad y temperatura / laboratorio guiado por el instinto / frágiles helechos se inmolan para proteger violetas. Al sol / perpendicular / se le persigue moviendo el timón del tallo. Las hojas manipulan con gracia / trepan / presionan con fuerza para enredarse en un hermoso y doloroso ensamblaje accidental.

La tierra oscura y fría recibe amarillos velos diagonales / queda descubierta la composición de fracciones orgánicas ocre y sepia / caracoles / triángulos tornasolados / cáscaras /


láminas verduzcas y tostadas / en lenta homogeneización / tierra fértil / plano con ricos relieves / la semilla / cómplice / se acuesta y le brinda un pretexto / para dibujar nerviosas raíces. Tierra árida ¿Qué se ha ido de ti? ¿Qué ha quedado?

Lluvia: dígitopuntura estimulante que reparte concavidades y espejitos / una línea punteada relaciona a todas las criaturas / reposa como collar sin hilo construido con pequeñas lupas irregulares / brillantes / efímeras / se desliza / traza y borra. Agua: acercamiento sensible / discreto / delicioso / que sin resistencia recorre espacios virginales / vehículo de tintas / alcohol de perfumes / caricia que se escurre. La arcilla en el fondo es verde y tiene textura / la lluvia lo descubre / ella siempre llega hasta el centro de la mezcla / donde la combinación está fresca / el agua le lava el cabello a la arcilla para provocarle sueños / los sueños de la arcilla son hijos del agua /


fuerte y curiosa lava el glaseado áspero que pinta el sol / y lava las hojas tostadas que ya no lo sienten / eufórica / arrastra por carreteras mantos rojos / cae en los techos / juega / lava sus propias gotas y vuelve a llenarlas / deja placidez en el aire / lavado también / y silencio / llena las grietas y se forman pocitos aéreos / modifica los verdes / logra un muestrario de forma continua que abarca verdes temperamentales y frágiles / otros muy serenos / en un afortunado conjunto.

Una hoja tiene líneas tan marcadas que parece que pretendieran rasgar el soporte / trazos duros / áreas difuminadas / contrastes de luz y sombra / salpicaduras y accidentales derrames / en otras se separa un poco de blanco / se seca mientras flota y ofrece una hoja con efecto gamuzado / un oscuro revestimiento forma gruesos escudos redondos


con bordes doblados / algunas hojas olvidan constantemente su fórmula y ensayan una degradación de sienas y vinos antes de fijar el verde / otras tienen una veladura encima del incendio que consume todo su combustible / y graban su ardor en los ojos / durante los segundos que resista la mirada.

Un tronco derribado reposa en la tierra / faja con insólitas grutas / minúsculos habitantes fotosensibles / hoy se albergan dentro de un conducto o fibra / mañana quedarán presos en alguna raíz. Musgo: reconocimiento minucioso de la forma húmeda / sensual textura. Piedra: masa de pigmentos cuidadosamente sellada / empaque perfecto en el que la naturaleza guarda algunos ahorros / pequeños cuerpos irregulares que dejan huellas en mis pies / lastiman / crujen.


Todo se mueve sin ser advertido / aparecen y desaparecen signos que atraviesan el silencio / mínimos desgarramientos / descomposición / partos de hoja / flor o frutos / esfuerzos que se nos obsequian / delicadas soldaduras unen finísimas membranas y se ensamblan cuerpos dentro de cuerpos / brotan fenómenos exquisitos al gusto / a la vista / al tacto / se desmantelan fragancias que obligan a desear el río que tiñe sus sedas / se desprenden deliciosos frutos / recipientes cerrados / que comprimen a nuestros sentidos y los mantienen cautivos en una cáscara.

Una deliciosa sensación me recorre el cuerpo / En este momento soy una placa sensible / que registra una secuencia de movimientos y relaciones orgánicas / líquidas / íntimas / mínimas estoy acostada en la hierba / alineada con el horizonte / respiro lentamente / cuido el reposo de la imagen /


y la disfruto con la calma y el asombro que deja su reflejo en mĂ­ / como en un pozo. Dentro de mis ojos se superponen medallones de colores cĂ­tricos y violeta / siento en mi espalda el pulso de la montaĂąa.


Tercera parte

Superficie efervescente


Habitación: espacio rígido lleno de imágenes / que rebotan libremente a la velocidad del pensamiento / portátil y silencioso. Avanzo entre personas y objetos / estoy en un espacio paralelo / en un sueño. Un rebaño de nubecitas se mueve lentamente / mi mirada cargada lo sigue.

Descubro que un columpio es un péndulo / cuyo único vaticinio es el recorrido infinito / de un arco de disfrute puro. Una cometa de papel semitransparente / como lencería íntima / flota y coquetea en el aire / la veladura deja ver pedazos de fondo distorsionados / imágenes arrancadas y temblorosas / las sigue una línea punteada con trocitos de colores que intenta firmar el dibujo.

La lluvia y yo jugamos al cambio de matiz / se entretiene con el sonido de mi risa salpicada / con mi temperatura y sudor / no roza mi nariz / inmóvil le ofrezco canales de circulación / represas / toboganes.


Las hojas más tiernas succionan poquito verde.

Una niña baila y su vestido interpreta las sugerencias que el sonido hace al espacio / ella es un impulso eléctrico y él / una espiral de puntos de fuga.

El globo de la noche tiene costuras rotas y fuego por fuera / desde su cesta negra observa luces blancas de ojos.

Botón: lámina de puerta giratoria / en tu cintura / dos agujeros imitan una mordedura de serpiente de hilo. Luciérnaga: resaltador que traza una línea punteada / maqueta de estrella fugaz. Postre: sorpresa que se disuelve en el paladar y deja un diseño especial de sonrisa impreso dentro de mi boca. Collar: extrañas frutas sin semillas / entregan el ombligo


y comparten el cordón umbilical / germinan entre el cuello y la mirada. Reloj: giras en el mismo sitio / monociclo sin piso / rostro sin contorno donde unas líneas sugieren el paso del tiempo. Playa: algo eléctrico reacciona al mojarme los pies. La cáscara de la rosa cae en pedacitos / la pulpa se respira. Pelota / a cierta altura funciona un círculo que modela relaciones entre las manos. Árbol: un niño trepa por un pulpo de brazos marrones con uñas verdes / y lo ayuda a rascar el aire. Ventana: fotografía en movimiento / boca en la pared que besa muchas bocas. El sol hornea una pequeña muestra de jugo hasta dorar la piel de la naranja.

El mundo se acerca a mí como un niño curioso. Los pajaritos planean con destreza entre ramas / acariciados por las hojas que vuelan en sentido contrario. Playa: en la almohadilla de arena se hunden frenéticamente


los pies como sellos sin tinta / llegan al agua / esa tinta diluida que imprime copias instantáneas de todo lo que se aproxima en apresurados pedazos / así obtiene una gigantografía del cielo / con efecto de mosaico en movimiento / que se une y separa entre líneas de espuma. Siempre fresca / se deja intervenir en cualquier espacio / juega / distorsiona rostros con ondas hacia los lados / hala mejillas / codos / cabellos / hace caricaturas de aviones / paisajes / personas / no fraguan y su único marco es la orilla.

La brisa alerta los sensores de movimiento y sonido en las plantas. Pasos pequeños activan la secuencia y agregan risas / la algarabía disminuye en un cono acústico que desemboca en el parque / se introduce en los tubos de hierro / el sonido cambia de madera a viento de metal / un silbido plano se desliza / incorpora el chillido de la adrenalina / gira en espiral hasta caer en la hierba.


Su cabello es una fiesta de independencias / delgados mechones saltan y sonsacan a otros / revolotean / estallan / aterrizan y despegan / dibujando electrocardiogramas.

Mi falda se mueve como si le bailaran niĂąos en el encaje / desliza ondas que flotan como trazos de aerosol satinado.

Bolas de cristal trepan por los pinos para adivinarle algo a la navidad / se sonrojan ante miradas fijas / han imitado el brillo con escarcha.

Un retazo de tela gamuzada / con dos botones azules y un ojal negro / maĂşlla en mi cama.

El payaso baja tres escalones para alcanzar expectativas simples / allĂ­ los padres de los animales son globos /


todos los objetos ocultan una manivela con insólitas funciones / los golpes hacen reír / el olfato es más agudo y son grandes los pies encima de la tierra.

La burbuja envuelve al aire con rebanadas imágenes de nácar / en ella el árbol / una bicicleta y una fruta se dividen en trocitos. Es la oportunidad para hacer combinaciones increíbles y descubrir ventanas en cada fruta / ramas en la puerta / un volante en el árbol / una semilla con plumas. La burbuja gira / el aire se enamora / la arrastra / explota.

Una cinta brillante exhibe sus trucos / gira / se eleva y amarra con nudos maestros / se convierte en lazo / hermoso / celoso / apasionado.

En un plato los alimentos reposan / se mezclan / se disfrazan / bailan / y desaparecen.


La tijera no logra ver sus trazos dobles / el dibujo huye de sí mismo / temeroso de las otras líneas.

El papel acaricia al lápiz / le sugiere movimientos / asoma con pudor su fibra blanca / y el lápiz interpreta sus deseos / los traduce en sombras / luces y penumbras.

El fondo del mar bosteza y se estira / con el brazo enredado en su pijama de arena / duerme en esa nueva posición / el puño y las rodillas quedan asomados a la superficie / les brotan manglares y nidos.

El aire posee muy difuminado un pigmento imantado sepia o sanguina / se fija y hace un molde apasionado del hierro que escapa / difuminándose.

La personalidad de algunos creyones despierta simpatía / el ruido confianzudo / su belleza sobria / su timidez hermética /


los que no tienen gracia recurren a la mina rígida y son tan duraderos que se vuelven familiares a la mirada.

Una criatura estrena su envoltorio de cosquillas / se le activan con mínimos roces / empieza a explorar / con pasos pequeños / tiene la intención de recorrer toda la superficie / sus deditos buscan las cosquillas del mundo y activan el asombro de los objetos. Ella cree que las cosas también investigan / y se sorprenden / la saludan / sonríen y brillan los ojos de ambos / sus objetos conservan intacto el envoltorio de alegría.

Un mueble nace y no entiende por qué no es juguete / inofensivo y pícaro coquetea ocasionalmente asoma una redondez / una línea / un color brillante / un movimiento / o algún sonido. Descubro que su función más interesante / es dejarse imaginar / y permitir que las patas se conviertan en torres / edificios / cohetes.


La voz de las arañas es fina y convincente atrapa las palabras que le faltan / les agrega dibujos geométricos. Una esquina le ofrece portada y contraportada.

En el momento íntimo con la hoja / la mariposa confiesa su vida alegre / sus alas la protegen del sol le brindan una sombra de colores / se convierte en quilla / aletea en la hoja y la traslada a lugares secretos / oceánicos y cenitales.

Las orejas erguidas y atentas del despertador / escuchan los pasos del minuto sonámbulo que se aproxima. Lo sacude con un grito.

Un bote desgarra y cose la cobija azul del mar / bolsillo escurridizo que quiere guardar los tesoros de ella.


El espejo capta los objetos / desplaza encima de ellos velos de luz y sombra / cada doce horas improvisa retratos de parejas o familias de artefactos / borra de la memoria todo lo observado.

La almohada exhala cuando se apoya en ella la cabeza / inhala de nuevo / se mezcla con lo que exhala la oreja / se infla con recuerdos musicales / livianos y aéreos.

Un móvil es un insecto metálico que cobra vida / agita sus extremidades de arcilla y aluminio y se descubre cautivo / engañado por el viento.

Dos puentes paralelos se extienden / son largos paréntesis que encierran un pentagrama en el río.

La lluvia revela el verdadero color de las plantas / una vez lavada la película de polvo / se aviva la agrietada pastilla


de acuarela / salpica en forma de estrella / encima de las hojas tiernas / rompe la muestra de su laboratorio interno. Las hojas reciben al azar unas gotas / las tiñen de tinta / maquillaje o perfume / y las entregan.

Las minúsculas hojas del frío hincan el cuerpo con sus ápices punzantes / faja progresiva que encuentra tallos de hielo en los huesos.

Una lámina de calor se oculta detrás del aire / celofán amarillento que desliza su plantilla única / entre figuras que alejan la nariz / de los ángulos excedentes.

Encajo los ojos en la enorme maceta del espacio / encuentro partículas minerales / inadvertidas estrellitas cotidianas / cubiertas por una pátina de polvo / que un roce delicado hace brillar.


En el cableado aĂŠreo de mi calle cuelga un zapato de cada par / sus dueĂąos andan el aire / saltando en un pie / los recogen para patear la tierra.


Cuarta parte

Perfil difuminado


Un rostro sufre accidentes / pierde sensibilidad en la superficie / no se distinguen sus emociones erosionadas / mimetizadas con el paisaje. Se desprende de su pensamiento una partícula pesada / se infiltra en la lágrima y cae con ella / repite una mancha encima de la rutina / incesante fotocopia / la sonrisa / de talla pequeña / se abre con dos anzuelos / una plantilla sobria / perfecta / sobrevuela como un fantasma / minutos esotéricos disparan al pecho / cerebro y nariz de algunos días / imágenes inexplicables / aroma de frutas / sensaciones / soplidos / susurros / paréntesis en el espacio / escenografías raras / vestuario / fragmentos de diálogos / que escapan / se refugian en otros días y noches / confunden la secuencia / sufren allanamientos y humillaciones de cualquier pensamiento lógico.

Me arriesgo a un ideal romántico / en ese minuto creces / desproporcionado y rápido / criatura mitológica /


congénito huésped de mi mente / espejo distorsionado / con fina garra trazas en mi arcilla fresca / tocas puntos muy nerviosos y envías acentos eléctricos / aves angustiadas dentro y fuera de una cúpula negra / tu sombra es una pátina sobre risas y palabras / gritas escuchas tu propio eco / no hay más inquilinos / envías tus autorretratos borrados / el recuadro rígido me golpea / me exige contenidos / eres el ingrediente que no fragua / suero de mis emociones amnésicas / en tu cansancio hay tristeza / aras / desentierras algo nuestro / que tampoco recuerda por qué nacimos con esta mitad de armadura atorada en la cara y en el pecho / no podemos asir / eso que nos pertenece / camina de espaldas / llora / igual que tú y yo.

Algunos sueños / presuntamente especiales / dejan un residuo en mi memoria / información vaga de ojos /


antifaz que llevo a todas partes / a la espera de mínimas contraseñas. Te he necesitado como niña / bestia herida / monja enferma / demente / tengo dos estaciones: ansiedad y lágrimas / despedazo personas / lugares / nombres / fechas / sensaciones / pensamientos / mi silencio es una caja blindada en la que desarmo y engullo las fibras de cada presa / aborto y me trago las dudas. He presionado y asfixiado una parte de mí / he creado un espacio en mi propio molde para albergarte / estoy en mi fondo / con la línea del horizonte de pies a cabeza / y un cielo violeta / altísimo / en el hemisferio contrario / me degrado / no se mueve pétalo ni espiga en esta franja clara que promete luz y no amanece.

Algo tuyo y mío disfruta acorralándonos / frío cirujano que hace incisiones / injertos / observa reacciones y actos reflejos /


ensambla criaturas profundamente incompletas y tristes. Mi eterna pregunta martilla cajas torácicas y cavidades oculares de personas que continúan alejándose / abandonan el andén / cruzan la calle / cierran la puerta / olvidan / mueren.

Quiero registrar el indicio mínimo / sujetarlo con alfileres / traducirlo. No conozco el contexto de esa partícula igual y distinta que se escoge a sí misma / y complace a un criterio patológico. Cada rastro es un arabesco que se empalma consigo mismo / líneas que no van a ningún lugar / el único volumen crece hacia el fondo / solo tiene raíces / sin ramas ni flores / sin cuerpos ni frutos / grito / lloro / me rindo / escucho un “¿te vas?” cada vez más adentro / dos pasos a la izquierda del abandono absoluto / en este camino inocente / oscuridad poblada de seres que me persiguen y te esconden / te ensucian / me engañan / aquí podemos estar en pena ilimitadamente /


ya no me distingo ni sé para quién es lo que busco / en el mismo escenario con los ojos abiertos o cerrados / creyendo que desgarrarás esta sombra crónica y justificarás el silencio de mi corazón rígido / apagado / desocupado / arrendado con fines simples y pequeños.

Reparto mis risas y abrazos entre cosas / efusivas válvulas para drenar mis crisis / dispersar la temperatura de mi mente que se quema y desgasta en esta única dirección / faja que me castra / deforma y conduce a un espacio solo y elevado / para alcanzar algo o reventarme todos los órganos en la caída. Mis desplazamientos son efectos ópticos / un holograma cómplice me ayuda a permanecer en el mismo estado sin lugar / anclada.

Un proyector caprichoso / demasiado antiguo / alumbra otro fragmento de una habitación /


¿dónde? / ¿de quién? / ríe la cinta negra. Un par de pedacitos de imagen se desplazan silenciosos / marcan el sello en el video cotidiano / lanza arrojada que abre la ranura para mirar / confundida / inquieta / inconforme. Debo apuñalar lugares / imágenes / palabras / para aprender a ver en su formato / adivinar el fondo / la secuencia / o pensar / vivir y amar en ranuras.

Interrumpes situaciones y creas expectativas / mi vigilia se extiende / observo minuciosamente un delgado retazo de piel marfil constelado de lunares / aislado / desaparece / me asaltan sombras y ruidos en la noche / respiración pausada / regresan las imágenes / una calle amarillenta / una figura / tela suave / balcón soleado / enfoques simultáneos / locura / fraude / alucinación / analgésico fragmentado / una colección de postales / naipes de un juego que desconozco /


nuestra historia tiene los párpados cansados de insistir contra la cinta adhesiva que los sujeta.

Intento afinar el olfato / el oído / el tacto / me paro de puntillas en una tesela / inhalo el vapor del mosaico / un espía almacena el registro a través del vidrio miel y ámbar de tus ojos / narración envejecida de tierras y pieles / reflejos de fuego en las pupilas / edificios de punta roma / cubiertas sacudidas por el mar y la entrega / bailes de hacienda / composición de velos orgánicos / sanguina / sepia / ocre. Cuidadosamente mantiene la historia enterrada / elige secciones y las introduce con la frecuencia necesaria para mantener la intriga / se inspira / en cada oportunidad ofrece su mejor geografía / acompaña nuestras sequías e inundaciones / corriente abajo / hasta la desembocadura.


Entro en la imagen descontextualizada no puedo pensar en nada alrededor / abarcamos completamente el enfoque / respiro lentamente en la inmediatez de tu piel blanca con líneas verdosas subcutáneas / curtida / sudada / descifro y desintegro la fórmula extraordinaria / el rastro que he seguido con instinto animal / hasta que se vuelve tangible tu cabello ondulado / delgado / tus manos fuertes / tiernas / todo tu cuerpo / materialización asombrosa / aglutinación de coágulos que detuvieron mi circulación cotidiana y le regalaron indicios de otro pulso / sereno / dejo mis impresiones en tu piel / recibo las tuyas en cada célula vacante / recíproco collage invisible / nos estamos vertiendo / modificando / volviendo a la integración natural / encuentro en tu cuerpo la estructura que me equilibra / deliciosa / sensual / intensa /


se adormece mi cuerpo / lo olvido durante segundos / linderos difuminados / percepción disuelta / la inusual interacción es la semilla de una condensación de fuerzas.

Una parte de mí ha encontrado un espacio muy familiar y descansa plácido / se ríe de los sobresaltos / se comunica libremente / exacto / molde con molde. Mi sensibilidad es un manto que copia y disuelve oscuras huellas. Ven / transita en mí con tu andar macizo / incrusta tus pasos y modela mi forma / mientras los rodeo con suavidad / apoya tu peso en mi volumen fecundo / reposa. Se llenan lagos / yerguen árboles / asoman flores salvajes y musgo en mi superficie / lastímate / disfruta el dolor primitivo / respira / sangra / muerde / no escapes del cuerpo / surca una senda ambiciosa de grandes recursos / descubre mis minas saturadas / inunda los pasadizos /


vehículo de pigmentos / contempla el movimiento de la veladura.

No quiero acercarme a tu cuerpo con prudencia / quiero entrar en cada célula / habitarte / mínima y desquiciada / perdida y enérgica / allí donde no se evidencia tu aparente masa / atravesar el cono de tu respiración / trepar los pliegues del abanico de tu mirada / conocer tu sangre ducharme en ella / verla secar en mis redondeces / calentarte hasta la ebullición / sentir la inmaterialidad de tu presencia y volverme experta en ella / morir / descomponerme contigo / despacio / nacer de la misma madre / ser tu madre / tu hija / ser tú mismo y amarme / entregar los espacios vagos de mi presencia / y los ocupados / ambos te esperaban / los pequeños muebles y habitantes de mi cuerpo / fueron un pretexto para cuidar tu hogar / y se rinden justificados / satisfechos / amantes /


quiero alterar la química de cada fluido / sustancia / molécula / poro / entrar masivamente en ti / salir distinta / suave / desmenuzada en tus manos / brillante / y que me inhales / cambiar el ritmo de tus pulmones / asfixiarte un poco / ser un suspiro / navegar en tu cerebro / en el fondo de tu ojo / verme al revés / desnuda y sobria / dormida / volumen desocupado / sin puertas / rendido en el fondo del alma / que se levanta / rodea tu tridimensionalidad / acecha el instante pasivo de tu contemplación / ambos pulsos disminuyen / ceden / se entregan. Una luz baña mi espalda / es el único calor de este instante congelado. Como un niño / observas el mismo cuerpo nuevamente nuevo / temeroso de tocarlo / que no te sienta / que esté muerto / que no te recuerde / que todo esto haya sido nada / y debas continuar con el deseo angustioso de cada mañana / defraudado en la noche / en cada rostro y mirada.


Quinta parte

La punta del ovillo


Una fracción de la selva es azul y bronce / leves movimientos la separan del fondo / enorme criatura mimetizada / temerosa / desproporcionada / se oculta de miradas imprudentes. Está envuelta en una membrana transparente / una talla más grande que su cuerpo / tiene grandes extremidades y cabezas invisibles atormentadas. Parece que naciera de un útero gigante / gime / rompe tejidos / escupe en las bocas del ensamblaje verde / se incendia en sus ojos / le desgarra montañas.

Sus ojos son espejos convexos que desplazan figuras / una réplica del paisaje verde y gris se repite en la cápsula vidriosa inmediata y en otra más profunda / la secuencia de imágenes registradas nace en un punto interno / se amplifica en cada nueva lente / combina velos de cítricos colores.


Debajo del ojo tiene una curva oscura / con pliegues irregulares / es una membrana delicadamente surcada por canales en los que se deslizan / y empozan algunas lágrimas / los párpados gruesos no cierran totalmente / dejan ver una franja del redondo cristal en la oscuridad / la bestia respira poco / el ciclo se queda dentro del el pecho / muy lento / su digestión se ha detenido / un objeto cercano al estómago busca abrigo en vísceras fantásticas / se resiste a ser eliminado entre emanaciones ácidas.

La sombra le revela el aspecto anciano / al amanecer se desvanece la figura. El mundo duerme temprano / intencionalmente / para evitar encuentros con habitantes complicados.


Las uñas rotas / rasguños en el cuello / no tiene alas o no funcionan / solo fragmentos de cuero que le cuelgan de la espalda. Nocturna y solitaria / no sabe convivir / no tiene congéneres / Es muy grande para escapar sin ser advertida / cada movimiento le inflama órganos y la irrita / es menos tolerante la bestia.

Se apodera de mi pensamiento y mi voz. Dueña / madre / alma salvaje / estructura que me agranda y maneja / impacta partículas alrededor y las hace vibrar / danza de escamas revestidas de plomo tornasolado con pretensiones de oro. Me entrega esta sensación de desfase / dimensiones incoherentes que forcejean para habitarse / espirales en sentido contrario / que obligan a construir coincidencias y reconciliar el conflicto íntimo. Fruta gigante en la que se agita una semilla.


Soy la partícula que rebota durante el sueño / desde un punto central veo todo lo que se mueve sin mi consentimiento / me balanceo lentamente / una temperatura muy alta me descongela / la atmósfera se calienta / me debilita / el atontamiento es una película amarillenta / no hay alivio / debe salir lo que está enconado / que tenga espacio propio / y también rehenes / adictos / amantes / víctimas.

Un dolor intenso hace presión en el pecho y el cerebro / estrangula progresivamente las costillas / siento el contacto áspero entre mis partes que intentan reordenarse / hincadas en el cuerpo que no se adapta a la pieza reproducida / engranajes desdentados / incomodidad en cualquier posición / fisuras óseas / síndrome de parto permanente / rasga tejidos musculares muy tensos / se desploma con todo el peso / arrastra órganos


y separa los huesos / es un engendro poderoso / criatura que nace de la misma médula con diferentes fuerzas / la vieja flor gana un barniz brillante / muere embalsamada / crece en otra dimensión.

Enmascara un rostro y le dibuja trazos / le regala belleza y lo hiere / lo secuestra indefinidamente / un rostro desconocido para sí mismo / que se aproxima con indiscreción a las cosas. Hace una casa de muñecas con los restos de un parque oxidado / revive la diversión fosilizada / rígidos modelos posan mientras la criatura imagina / son fotografiados / tallados / desbastados. Esculturas / aves y pétalos / caen y se desarma el instante sugestivo / ella no logra sujetar lo que imagina / quedan en sus manos dos puñados de arena / que ignoran la elevación y la caída / la criatura despierta en un embudo cada vez más estrecho /


los recorridos de su mirada son concéntricos / ganan atención seres que no son seres o que el mundo no conoce / ganan poder para distraer la depresión y mantener la locura en el punto ciego del campo visual.

Un hilo onírico le palpita en el centro / un nuevo cordón umbilical / la punta del ovillo / raíz del instinto puro / víscera opalina y facetada / delgadísima / monólogo secreto que sujeta la cordura / simulacro de conciencia que desciende / de las vísceras a la memoria / ruta secreta del rencor / el dolor / la vergüenza / la ira / ocasionalmente libera alguna tinta / riachuelo que abre viejos conductos / y lava el rostro íntimo / se revela su expresión indulgente / su cansancio / licor que embriaga al cuerpo agonizante que renace de sí mismo.

La sensación de muerte aumenta con el silencio nocturno / el alma sufre erguida hasta niveles insoportables / no se resigna /


sigue inventando horizontes con siluetas que se quiebran al dar primer paso.

Quiero fundirme verdaderamente con un entorno que no dispone de algo semejante a mí / quiero repartirme / degradarme / cambiarle el olor / el sabor / la forma en que el abono y el agua se pigmentan y engendran / impregnar el paisaje / descomponerme lentamente en él / nacer de la tierra / penetrar sus fluidos y sus piedras / cambiar la reacción entre mis partes descompuestas y las que empiezan a descomponerse / descubrir la relación entre cuerpos míos de distintos momentos / que el tiempo se abra como un fenómeno que juega con destellos / penumbras / texturas y líquidos / caprichosamente ordenado / con cambios que brindan pretextos para desplazarse y ceder.


El paisaje se intimida / retrocede / se congela / sistema de espejos que vitrifica y multiplica la quietud / naturaleza suspendida. Contemplo todo desde abajo / siento la tierra fría y húmeda la atmósfera vacía de trinos y aleteos / de fuerza para despegar la mejilla grabada por raíces recién nacidas.

Sedimentados están los pensamientos de otros seres / ordenados en una franja de arena / allí retoñan correcta y equilibradamente / la rutina se llena de artificios / represa inteligente para las bestias / que detiene / deshidrata y arropa con sal las vísceras irregulares / y se reducen / rígidas / prudentes / proporcionadas.

El escenario se apodera de mi cuerpo / despedaza mi campo visual sus hojas cruzadas se meten en mis ojos / en mi cerebro / flotan / parecen láminas / hojillas. Verde botella / verde musgo / verde que invade


y quiere germinar en un gigante traslúcido / cambia progresivamente mi percepción / me hincan los ápices de las hojas / las más tiernas aprovechan la ausencia de piel / me queman / siento textura de corteza en el globo ocular / canales atravesados en la mirada / cada párpado intenta un recorrido doloroso y accidentado / la mimetización se ha convertido en invisibilidad / los brotes de la naturaleza me atraviesan / no estorbo y nada me estorba / el malestar es mental / he llegado tarde a todo / los que tienen la explicación se fueron / murieron / tengo una fuerza enorme para pensar / ninguna idea se prolonga ni termina correctamente / son golpes de miedo / ignorancia / mente rebelde y desesperada / desorientada / arrepentida de lo que no hizo / sin cuerpo / razonamientos que chillan / tienen espinas en las patas / pensamientos de bestia sin albergue / la paz no entra en este hervidero de zumbidos /


mi cuerpo dejรณ de tropezar / yo fui su obstรกculo / ha escapado / mi mente estรก perturbada y multiplicada / como un nido de ciegas serpientes de vapor.


Damarys González Sandoval Poeta y artista plástico, nacida en Caracas en 1973. Es Licenciada en Artes Plásticas, mención pintura, egresada del Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes Plásticas Armando Reverón (hoy UNEARTE), en el año 2004. Ha sido merecedora del Segundo lugar en la Primera Edición de la Bienal de Poesía Juan José Breca, por su poemario: ‘’Silueta de una meditación’’ (2011) y del Primer lugar en la Segunda Edición de la misma Bienal con su poemario ‘’El velo de tinta se ha desdibujado en el agua’’ (2013). Recibió Mención Honorífica en el IV Concurso “Por una Venezuela literaria” con su poemario ‘’Inasible como el dibujo secreto del vuelo de los pájaros’’ (2014). Recibió Mención Honorífica en el Premio Municipal de Literatura “Rafael Ángel Insausti” con su poemario ‘’Retratos’’. Recibió el Primer Premio en el VI Concurso ‘’Por Una Venezuela Literaria’’ con su poemario ‘’Figura traslúcida’’ (2017). Ha publicado en diversas revistas literarias. Su poesía figura en varias antologías colectivas nacionales e internacionales, entre ellas: antología colectiva ‘’Yo soy mujer’’ (Movimiento Mujeres Poetas Internacional, 2012), antología colectiva del 9.º Festival Mundial de Poesía de Venezuela (2012), antología colectiva ‘’Por los Refugiados del Mundo’’ II y III (Tikvah Ediciones Digitales, 2016/2017), antología colectiva ‘’Como una brasa que ha seguido encendida’’ (El Perro y La Rana, 2016), antología colectiva de mujeres ‘’De fuego, de nieve’’ (Hebel Ediciones, 2017) y antología hispanoamericana de la poesía erótica ‘’Punto G’’ (2017). Tiene en su haber los poemarios: Mariposas en el suelo (El Perro y La Rana, 2014), El velo de tinta se ha desdibujado en el agua (CENAL, 2014), Inasible como el dibujo secreto del vuelo de los pájaros (Negro Sobre Blanco, 2014), Retratos (Negro Sobre Blanco, 2015; Hebel Ediciones, 2016) y Selección para niños, poesía visual para colorear (2017).

Mariposas en el suelo segunda edicion  

Poesía de Damarys González Sandoval

Mariposas en el suelo segunda edicion  

Poesía de Damarys González Sandoval

Advertisement