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Escenarios tradicionales para recorrer

para asumir el trabajo como una forma de realización personal y colectiva, es el Estado y su relación permanente con la sociedad civil, el que debe ofrecer las mayores garantías para que esto sea posible.

Este “proceso de autoorganización” abre las puertas a la libre iniciativa, a la participación, a la cooperación y a la autogestión. Este hecho ofrece grandes ventajas en lo que hace referencia a las oportunidades de empleo y los valores agregados que este trae, como son: educación, cuidado de la salud, servicios sociales básicos, cultura, progreso. La promoción y defensa del “tercer sector”, como se le conoce a este escenario, es una posibilidad para favorecer el empleo y el desarrollo de la economía.

Una de las situaciones que en Colombia es apremiante es la de ofrecer calidad de vida digna y la garantía de un trabajo estable a las personas que se están desmovilizando y buscan un espacio en la sociedad diferente al camino de las armas. También a los que han sido víctimas del desplazamiento y que buscan nuevos horizontes en las grandes ciudades. Es un fenómeno que requiere un acuerdo entre el Estado y la sociedad civil, entre el Estado y la empresa privada.

Las mujeres y el mundo laboral. La discriminación y exclusión de la mujer ha sido otro de los aspectos que ha caracterizado nuestra historia cultural. Por ejemplo, el derecho al voto se empezó a ejercer hace relativamente poco y el acceso a cargos públicos o de responsa“Los problemas de la ocupación recla- bilidad social también es un fenómeno man las responsabilidades del Estado, al nuevo, incluso el derecho a educarse y cual compete el deber de promover políti- a entrar en una universidad. cas que activen el empleo, es decir, que favorezcan la creación de oportunidades de En otros casos, la mujer ha sido objeto trabajo en el territorio nacional, incen- de comercio y de manipulación sexual. tivando para ello el mundo productivo. Existen grandes mafias que compran y El deber del Estado no consiste tanto en venden mujeres. La trata de blancas, la asegurar directamente el derecho al traba- mano de obra barata y también la baja jo de todos los ciudadanos, constriñendo autoestima que muchas mujeres tienen toda la vida económica y sofocando la li- de sí mismas, las empujan a buscar el bre iniciativa de las personas, cuanto sobre dinero fácil para alcanzar el sueño de todo en «secundar la actividad de las em- tener un cuerpo atractivo y de acuerpresas, creando condiciones que aseguren do con la imposición de la sociedad de oportunidades de trabajo, estimulándola consumo y por supuesto, con la comdonde sea insuficiente o sosteniéndola en plicidad absoluta de los medios de comomentos de crisis»” (Compendio de la Doc- municación social. trina Social de la Iglesia, 291).

Tal es el caso de la serie Sin tetas no hay paraíso, que patéticamente refleja esta realidad y que ha sido publicitada por la televisión hasta tal punto que se ha convertido en portavoz de quienes valoran la mujer sólo por su físico y no por su misma condición y dignidad.

Profundizando un poco más en este respecto, el pensamiento social católico sugiere que para promocionar el derecho al trabajo se debe garantizar un “libre proceso de autoorganización de la sociedad”. 86

Construir Convivencia Democrática  

Libro escrito por el teólogo y comunicador social, Luis Daniel Londoño Silva

Construir Convivencia Democrática  

Libro escrito por el teólogo y comunicador social, Luis Daniel Londoño Silva

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