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¿Dónde comienza? Cada que voy a escribir, le pido al Señor que me ayude ya que se me dificulta mucho, por que por más que existan palabras para expresar el pensamiento, los sentimientos, las ideas, la realidad que se ve, que se contempla; nunca queda tan genuino como cuando está en el interior, sucede algo parecido a la hora de plasmar el dibujo, paisaje, imagen, que está en la imaginación. Me llamo Mariela Natividad Cuá Canul, nací el 8 de septiembre de 1983, en un pueblo llamado Tetíz en el estado de Yucatán al sur de México, tengo ya 28 años de los cuales cuatro años y medio llevo en la Congregación de Dominicas de Santa Catalina de Sena, ¿Cómo llegue aquí?, ¿Dónde comenzó esta historia que continúa…? Indudablemente en mi hogar con mi familia y la realidad que vivimos en su momento y que ahora es historia, un hogar lleno de valores desaciertos, gozos, temores, logros, dolores, triunfos, tradiciones, etc. Es a mis padres, a mi pueblo, a mi gente, a los que les debo el que sepa de la existencia de Dios, de Jesús, de María; a todos ellos les doy gracias, Sin embargo doy más gracias a Dios y a la vida por habérmelos


dado y por haberme, dejado experimentar su existencia. No puedo escribir de mi presente sin hablar de mi pasado a sí sea muy lejano, más cuando aquello que esta en la historia es en donde; sin que aparezca de manera clara; se encuentran rastros de lo que somos y decidimos a cada momento de la vida que tenemos enfrente, las aspiraciones de ¿Cómo? es que queremos vivir el rato de vida que tenemos aquí sobre esta tierra. Por eso quiero compartir que más o menos entre los 10 y 11 años viví un acontecimiento desafortunado, que sin justificarlo puedo decir que me ayudo a descubrir la capacidad de reciliencia que hay en los seres humanos, me hizo experimentar la fragilidad de la fe cuando es basada solo en lo que los demás dicen, pude contemplar como se derrumba lo que hasta entonces se ha construido tanto de uno mismo como de aquello que le rodea, la imagen de Dios, las tradiciones todo, la propia cultura. Gracias a


tal impacto en mi pre adolescencia descubrí que es posible conseguir una fe que sea indestructible capaz de sostenerme aún en los momentos en que solo …….y aunque no la tenia todavía ya la veía y la desee y la busque y la encontré.


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