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El oso pardo, una especie de amplia distribución El oso pardo ocupaba originariamente la práctica totalidad de Europa y Asia, gran parte de la mitad oeste de Norteamérica y algunas zonas de Oriente Próximo y del Magreb. Y aunque esta área se ha ido reduciendo progresivamente en los últimos siglos, todavía es muy extensa, hasta el punto de que en ella se estima que aún habitan entre 200.000 y 250.000 ejemplares, un número realmente notable para un carnívoro de su talla. Los osos pardos ocupan una gran variedad de hábitats, desde semidesiertos fríos, como sucede en el Gobi (Mongolia), hasta zonas costeras o la tundra ártica, como ocurre en Alaska. Sin embargo, su hábitat preferido es el forestal, por lo que se trata de uno de los mamíferos más característicos de los extensísimos bosques de coníferas de la taiga siberiana o escandinava, de los bosques mixtos del este de Europa y de los Pirineos, o de los bosques caducifolios de hayas, robles y abedules de la Cordillera Cantábrica. Las pequeñas poblaciones de osos que resisten en la Europa occidental están vinculadas a los macizos montañosos más agrestes, donde el acoso humano es menor.

Distribución del oso pardo en el mundo. Fuente: UICN, 2008

La enorme extensión de su área de distribución y la gran diversidad de factores ambientales a los que se han adaptado (hábitat, disponibilidad de alimento, clima) han provocado que los osos pardos se encuentren entre los mamíferos que presentan una mayor variabilidad en sus datos biométricos. Los osos ibéricos están catalogados entre los osos pardos más pequeños, con un peso que en los machos puede superar los 200250 kg, lejos de los gigantes que habitan en la península rusa de Kamchatka, y los que viven en Norteamérica en la isla de Kodiak y en las costas cercanas de la península de Alaska, que pueden tener hasta 3 m de longitud y 700 kg de peso en los ejemplares más grandes. Estos osos pardos están considerados no sólo los osos de mayor tamaño, junto


con los osos polares, sino también los mayores carnívoros terrestres del planeta. Debido a esta extraordinaria variabilidad en su aspecto externo, sobre todo en lo que se refiere a tamaño y color, algunos especialistas diferencian un gran número de subespecies o variedades. No obstante, se considera que todos los osos pardos europeos pertenecen a la misma subespecie: Ursus arctos arctos. Recientes análisis de ADN procedentes de osos antiguos indican que, incluso durante la época de mayores fríos, pudo haber una población prehistórica de osos pardos continua desde el este de Europa hasta la Península Ibérica. En España, junto a Italia y Francia, viven las poblaciones europeas de oso pardo más amenazadas. Los osos ibéricos están en peligro de extinción y se enfrentan a constantes amenazas causadas por el pequeño tamaño de sus poblaciones. Las más importantes son la muerte de osos causada por personas, la pérdida y fragmentación del hábitat y la baja diversidad genética de los osos cantábricos. En España quedan dos poblaciones de oso: una de ellas se localiza en la Cordillera Cantábrica, con dos subpoblaciones bien diferenciadas, y la segunda, compartida con Francia y Andorra, se localiza en los Pirineos. Volver

© Fundación Oso Pardo, 2008 Tel.: 34 942 23 49 00 / Fax: 34 942 23 50 48 e-mail: fop@fundacionosopardo.org

¡Cuidado! ¡Nos quedan menos de cien! Situación Así es nuestro Oso ¿Cómo le


podemos encontrar? La osera Los esbardos (oseznos) El Oso se alimenta

La Situación A lo largo de los últimos siglos, el Oso Pardo ha sufrido en Europa una notable reducción en su número de ejemplares. En la primera mitad del presente siglo desaparecen los OSOS de la mitad oriental de Asturias, lo cual, junto a la realización en lugares ocupados por este animal de nuevas rutas de comunicación, da lugar a una división de las zonas oseras de la región. El número de ejemplares ha disminuido de forma alarmante y el peligro de extinción del Oso Pardo es muy grande. Si esto ocurre podemos perder parte de nuestra historia, ya que de su relación con el hombre, la figura del Oso se ha enraizado profundamente en nuestra cultura.

Así es nuestro Oso Ficha del Oso Pardo (Ursus arctos) 1. Tamaño, Peso: 4. Longevidad: 7. Estrategia invernal: Hasta 200, e incluso 300 kg. Los oseznos al nacer pesan Hasta 20-25 años en libertad, Hivernante, pero baja poco su


400 gr. hasta 40 en cautividad. Altura: Erguido en dos patas hasta 2 m, a cuatro patas hasta 1 m. Los machos son mayores que las hembras 2. Color:

temperatura y ritmos corporales, con lo que puede despertarse varias veces por el invierno. En nuestras montañas pueden aparecer ejemplares activos en inviernos benignos.

5. Hábitat:

Variable, desde tonos claros Mezcla de bosque con amarillentos, pasando por roquedos, matorrales y castaño hasta casi negro. pastizales,en España sólo hay en las montañas Cantábricas y en los Pirineos. 6. Superficie del hábitat:

8. Alimentación: Omnívoro, principalmente vegetariano.

9. Situación legal:

3. Locomoción:

Oscila entre decenas y miles Especie considerada "en de km2 según los individuos, peligro de extinción". Plantígrados, se pueden ergir los machos requieren en dos patas. Su velocidad espacios mayores que las hembras. máxima es de 50 km/h.

¿Cómo le podemos encontrar? Es difícil saber que hace un oso, porque el oso pardo es un animal difícil de ver, sigiloso y discreto, que hace su vida en la profundidad de lo bosques y al que solamente algunos afortunados tienen la ocasión de ver en libertad. A pesar de este comportamiento esquivo, sabemos bastantes cosas interesantes acerca de él. No sólo lo que hacen, sino las características que condicionan este comportamiento. De todo esto trata la Etología, la ciencia que estudia el comportamiento de los animales. Nadie duda de que los osos son animales inteligentes y curiosos y que tienen buena memoria. Esto les permite, por ejemplo, cuando encuentran una carroña, esconderla y luego volver por la noche para comerla, e incluso regresar durante varios días, porque el oso pardo no es un animal derrochador y, si consigue una cantidad importante de alimento, la aprovecha hasta que se acaba. De adulto visita las zonas que tienen los mejores arándanos, zonas que conoció en su infancia al visitarlas con su madre. El que no sea fácil ver a los osos porque se esconden, no quiere decir que sean temerosos, sino todo lo contrario, son animales valerosos e inteligentes que calculan los riesgos.


De todas formas, quiénes los conocen bien afirman que nunca se puede estar seguro de qué va a hacer un oso. "Si sabes qué va a hacer un oso, sabes más que él" cuentan que solía decir un viejo Guardabosques. El oso pardo tiene fama de tener un olfato extraordinario, mucho mejor que el de los perros de caza, como lo evidencia el gran desarrollo de sus fosas nasales. Aunque probablemente sea una exageración, se cuenta el caso de un oso pardo norteamericano, el llamado "Grizzli" que olió una carroña a 30 km. de distancia. Se suele criticar su mala vista y se dice que son miopes. Aunque los científicos señalan que esto es muy relativo. Efectivamente, parece no ver muy bien de lejos, compensando su falta de vista con el olfato y el oído. Pero de cerca es seguro que ve muy bien. ¿Cómo sino, se puede explicar su pericia en la captura de salmones "al vuelo" que vemos en los documentales norteamericanos?. Otra característica curiosa acerca de su comportamiento, es que su oído es muy bueno y cuando oye algo extraño, sobre todo si es algo que todavía no había percibido con su fino olfato, puede ponerse nervioso y levantarse a dos patas para inspeccionar. Si descubre la presencia de un humano o cualquier otro peligro, se escabullirá. Solamente una hembra con crías puede mostrarse agresiva. En Norteamérica, de donde proceden la mayor parte de los documentales de televisión, los osos viven en regiones poco habitadas y no han compartido durante miles de años su hábitat con los seres humanos, como ocurre aquí. Es por eso que, en ocasiones, aquellos osos pueden llegar a mostrarse agresivos con las personas. A los visitantes de los parques nacionales se les aconseja meter ruidopara evitar encuentros fortuitos y peligrosos, además de no acercarse demasiado a los osos si estos llegaran a ocurrir. En España lo anterior es casi imposible, nuestros osos saben muy bien que lo mejor que pueden hacer si se encuentran con una persona es huir, son animales apacibles y nada agresivos.

La osera Cuando está avanzado el invierno y las nevadas se hacen persistentes, nuestros amigos los osos buscan un refugio para protegerse. Este es, con frecuencia, una cueva no muy grande o, en ocasiones, un agujero excavado por él mismo aprovechando las oquedades existentes bajo alguna roca o árbol. Parece que lo que más les importa a la hora de elegir el lugar, es la seguridad que les pueda proporcionar. Así, las oseras se encuentran en lugares difícilmente accesibles,


aunque no necesariamente remotos, encontrándose en ocasiones muy próximas a las poblaciones humanas. Previamente nuestros amigos tendrán que haberse alimentado suficientemente para aumentar sus reservas en forma de grasa corporal, reservas que se localizan, especialmente, alrededor de los riñones y que llegan a medir quince cm. de grosor. Esto ocurre así, porque las duras condiciones de la naturaleza en la estación invernal exigen alguna solución. Hay escasez de comida e incluso de agua, que puede estar helada y, además, las bajas temperaturas requerirían un elevado consumo de alimentos solamente para mantener la temperatura corporal. Así que nuestros amigos los osos, optan por una de las posibles soluciones que la naturaleza depara para esta dificultad invernal. Otros animales, han optado por diferentes estrategias, como la emigración hacia el Sur, o hacia los valles y las laderas orientadas al Mediodía. Los osos pardos refugiados en oseras, duermen enroscados sobre sí mismos. Su temperatura corporal desciende desde los 38ºC habituales hasta los 33ºC o 34ºC. Disminuyen así mismo sus latidos de corazón desde 40 pulsaciones hasta 10 pulsaciones por minuto y el ritmo respiratoria se ralentiza de forma similar. Es un sueño profundo, en el que ni orinan ni defecan, pero que se parece más al sueño nocturno de los humanos que a una verdadera hibernación al estilo de la del lirón gris, el erizo o los murciélagos. Estos animales adaptan su temperatura a la del entorno, pudiendo llegar a temperaturas próximas a los 0ºC. Dentro de las oseras las condiciones son relativamente agradables; al ser bastante reducidas de tamaño y al haber introducido en ellas hojarasca, musgo y ramas para confeccionar la cama, se consiguen unas buenas condiciones de aislamiento térmico que, junto al calor generado por el propio cuerpo del animal, hacen que la temperatura se mantenga dentro de unos límites tolerables. El tiempo de permanencia en la osera suele ser de 1 ó 2 meses, siendo más largo en climas más fríos. Las osas con crías recién paridas permanecen en el interior cerca de cuatro meses.

Los esbardos (oseznos) En mayo y junio los osos pardos entran en celo, los machos recorren el territorio buscando hembras. Cuando encuentran a una, la pareja permanece unida varios días, después cada cual sigue su camino. Los osos pardos son promíscuos, quiere esto decir que un oso puede aparearse con varias hembras y éstas con varios machos, durante el mismo año. Los oseznos nacen en enero, cuando la osa se encuentra refugiada en el interior de la osera. Resulta, por tanto, que la gestación de las osas dura cerca de nueve meses, lo cual parece demasiado tiempo para un animal que, al nacer, pesará solamente 400 gramos. Los científicos informan que el desarrollo del feto se i


el perro verde