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Pulsó el botón de encendido y observó como la cafetera comenzaba a trabajar, el liquido humeante empezaba a salir mientras Mia miraba hacia el reloj, no eran pasadas las 10 de la mañana, en Domingo era la hora justa para invitarles una deliciosa taza de café. Sonrió mientras negaba la cabeza al recordar la noche anterior, Jason le recordaría muy eficazmente como le había pedido que se quedara con ellos, sin embargo Mia no había podido olvidar la sonrisa vacilante de su vecina a dos casa de distancia, la mujer vivía solo con su esposo mientras sus hijos estudiaban en la Universidad, o algo cercano a eso, el punto era que Mia había notado su ceño fruncido, Mia, David y Jason regresaban del Karaoke mientras ella sacaba la basura, casi había podido oír los pensamientos detrás de aquella expresión. ¿Que hacia ella con dos hombres "gay"? La realidad era que la respuesta complacía a Mia mas de lo que cualquier otra cosa en su vida, ella los amaba y se entregaba a ellos, habían dormido en su casa tres veces en esa semana y se entrelazaban por las noches después de hacer el amor hasta quedar exhaustos, así que bien, ella con gusto hubiera aceptado al invitación a pasar la noche con ellos, en su casa, pero simplemente no podía olvidar aquel rostro intrigado y alterado a partes iguales, se había despedido de la mejor forma posible y dando media vuelta hacia su casa. Necesitaba recompensarlos, y explicarles, necesitaba que ellos la ayudaran pues su mente estaba echa nudos, al principio había pensado que aquel preludio seria un bello recuerdo para su vuelta a Francesca y su vida orquestada, ahora, sus pensamientos, su cuerpo y su corazón ya no le pertenecían, ya no se sentía capaz de ver a su madre y acatara sus deseos, sencillamente no era la misma persona, pues la Mia que recordaba no hubiera tenido la conversación de la noche anterior. Justo después de que Jason le hubiera ganado en otro juego de dardos mientras un hombre cantaba "When a man loves a woman" a todo pulmón, ella había echo un puchero infantil y se había sentado con los brazos cruzados en al silla al lado de David.


-¿Te puedo hacer sentir mejor?-, preguntó el con una sonrisa tenue. -No veo como-, replicó ella mientras el policía sonreía con suficiencia sentándose en la mesa. -Le gane una vez-, siguió David, mientras ella lo miraba, estaba sorprendida pues no había visto a nadie con el talento de Jason para la maldita puntería con los dardos. -Eso no es cierto, en todo casi hiciste trampa-, argumentó Jay mientras ella fruncía el ceño. -¿Trampa?-, preguntó bastante interesada mientras David se encogía de hombros. -Jay estaba un poquito borracho-, dijo inocentemente -Y un poco mas distraído-, siguió el policía entre dientes, Mia lo miro aun sin entender de todo, pues deducía que no era ni la mitad de la historia, el policía la miro a ella y después a David, aquella mirada de amor y si, deseo, un deseo satisfecho, un recuerdo personal e intimo la hizo comprender si mas palabras, miro hacia el hombre que bajaba del escenario y luego trato de encontrar el valor para hablar sobre ello. Había estado buscando aquella mirada por días, aunque adoraba sus noches juntos, había instantes en los que un solo gesto les recordaba lo que ellos compartían a su vez, pero nunca ante ella, nunca, como si fueran dos vidas aparte, un pensamiento que la hacia apretar los puños. -¿Lo excitaste deliberadamente?-, preguntó insistente mientras Jason se atragantaba con la cerveza y David enarqueaba una ceja, se miraron uno a otro antes de que finalmente alguien hablará. -Algo así-, respondió Dave en voz baja. -¿Les molesta?-, preguntó ella ya sin poder detenerse -¿El que?-, replicó -Que hablemos sobre ustedes-, les explicó mientras David fruncía el ceño y desviaba la mirada, Jason tomo un trago de cerveza y se echo hacia atrás en su silla mirándola. -¿Quieres hablar sobre nosotros, fresita?-, preguntó el policía con una sonrisa no del todo amigable en su rostro.


-Es no es la pregunta Jason, y lo saben, los tres sabemos que entre ustedes hay mas que solo dos hombres saliendo con una mujer, lo que no entiendo es por que parece que tratan de esconderlo al estar conmigo, salvo miradas como la de hacen un momento pareciera que no quisieran demostrar lo que sienten el uno por el otro...y yo, yo...yo lo odio, no quiero que lo oculten por mi, no quiero-, terminó con la respiración entrecortada y callo mientras miraba hacia la botella frente a ella. -Cariño no sabemos como actuar, esto también es nuevo para nosotros ¿recuerdas?, queríamos que te sintieras a gusto con nosotros, sabemos cuanto te costó lo que paso con el idiota de tu ex-, explicó David mientras ella lo miraba. -Cameron es mi pasado, ustedes están aquí ahora y deseo que no se contengan por mi, que no traten de fingir-, dijo Mia pensando cada palabra. -Fresita, la verdad es que no podemos demostrar mucho en publico, pese a lo que creas no somos exhibicionistas-, le bromeó Jay Ella rodeó los ojos hacia el. -¿Y solo nosotros?, no deseas nunca besar a David cuando estamos juntos, tocarlo como me tocas a mi, hacer...el amor con el conmigo en la habitación-, sentía que se estaba sonrojando pero no podía detenerse, David se pasó una mano por el cabello mientras Jason la miraba fijamente. -Cariño estás jugando con fuego-, le aseguró Dave -¿Lo desean?-, insistió ella -Si, Mia, lo hacemos-, contestó David mientras ella sonreía, ella también deseaba, había fantaseado mirarlos amarse pero no lo dijo, le dio un trago de cerveza mientras ellos aligeraba la conversación de nuevo. La cafetera había terminado hacia unos minutos, ella vertió el café en un termo y tomo una taza de su alacena girando hacia al entrada de su casa. Cruzó la calle de prisa mientras llegaba a la puerta de la casa vecina, alzó la mano para tocar el timbre y se detuvo en el ultimo momento mientras sonreía y probaba con la manija, la puerta no tenia el seguro, la abrió despacio tratando de no hacer ruido y entró cerrándola a su espalda con movimientos lentos, escuchó unas voces viniendo de la cocina y caminó despacio mientras sostenía contra su pecho el termo y la taza.


-Eres malísimo para el asador-, escuchó la voz de Jason mientras seguía caminando aun no lograba verlos sin acercarse un poco mas -Yo no cocinare-, explicó David -No tengo ánimos de cumplir caprichos-, la voz del policía contenía una nota divertida. -Se que Mia estará de acuerdo conmigo-, aseguró David con aire de suficiencia -No es justo que en esta relación siempre confabulen juntos-, gruñó Jason mientras Mia sonreía y escuchaba el tintineo de una taza quizás o un vaso sobre otra superficie -¿Que?-, la voz de Jason sonó más seria que as ultimas oraciones en esa conversación -No me imaginaba que seria así, estar con ella, no imaginaba que seria tan...perfecto-, aseguró David mientras Mia reprimía el impulso de dejarse ver y lanzarse a sus brazos. -Todo es gracias a ti-, aseguró el policía -Si tú no hubieras aceptado, ahora no la tendríamos-, replicó David -Lo cierto es que entiendo por que la amas-, contestó Jay -Vamos Jason, la amas también. Un pequeño silencio se instalo entre ellos mientras Mia daba un paso mas, solo uno su corazón casi dejo de latir sin aquella repuesta por parte de Jason, se obligó a calmarse y se acerco, echó un vistazo hacia la cocina su cuerpo aun permanecía escondía por la pared, ellos estaba en medio de la cocina, debido a su posición ellos no podían verla aun. -Si, la quiero y eso es también gracias a ti-, dijo el policía por fin mirando a su amante con todo el cariño que era capaz de expresar Mia sentía las lagrimas en sus ojos pero las contuvo mientras miraba a Jason acercase lentamente a David. -Quizás deberías agradecerlo-, contestó Dave mirándolo, casi...retándolo, Jason sonrió y tomó el rostro del otro hombre con una de sus manos. -Quizás debería-, terminó antes de besarlo, con delicadeza y pasión contenida, David lo rodeó con los brazos y jalo su cabeza mas cerca como si quisiera tomar el control, el beso se tornó mas duro y elemental, mientras Miase


quedaba ahí mirándolos, sintiendo una avalancha de emociones difícil de comprender o contener. Amor, ternura, timidez, y excitación Los miró mientras las mas buscaban encontrar el cuerpo del otro y quitar las barreras de por medio, Mia comprendía el momento, eran esos pequeños segundo de pasión sin palabras, no había nada mas que la sensación de querer complacer, de querer pertenecer y poseer, ambas cosas al mismo tiempo, ella misma había experimentado junto a ellos esa sensación, justo en la estancia de su casa, su mente captó bajo la sorpresa y la bruma de deseo y la excitación que David recorría el torso desnudo de Jason y había logrado desabrochar la cintura de sus vaqueros mientras el policía se había encargado de la camiseta deportiva de Dave y ahora sus manos se deslizaban por su cintura llevándose consigo el pantalón deportivo. Ella quería moverse, para irse o "unirse" no tenia ni idea, solo sabia que quería moverse pero su cuerpo no obedecía, estaba como hipnotizado, sus oídos pitaban, podía sentir la tela de su blusa contra su piel, y su sexo comenzaba a latir de forma tan deliciosa como exasperante el verlos era todo lo que había imaginado, lo bueno y también lo malo. David tomó la erección de Jason entre su mano y comenzó a acariciarlo con movimientos firmes mientras el otro hombre echaba la cabeza hacia atrás, Mia lo miro un momento, Jay permaneció inmóvil como si se fuera a entregar a su placer justo antes de gruñir, bajó por completo los pantalones deportivos de su amante mientras lo subía en la mesa del desayunador justo en la orilla, le quito con movimientos bruscos la ropa mientras le abría las piernas sin mucho esfuerzo. Mia se apretó contra la pared, su cuerpo ansiaba fricción, ansiaba, ansiaba, necesitaba aunque fuera su mano contra su sexo húmedo y resbaladizo, pero solo pudo mirar. Jason bajó sus propios vaqueros un poco y tomó con la otra mano la erección de David mientras comenzaba a torturarlo solo un momento, como si no tuvieran tiempo para preliminares sin sentido, llevó su mano al rostro de su amante y este lamió sus dedos mientras la mano bajaba nuevamente y Mia


pudo entender mientras el policía abría el cuerpo de David y lo preparaba para el, sin mucho tiempo y mucha dedicación. -Jason basta-, gruñó Dave y Mia se percató que no significaba que se detuviera, ella se mordió los labios evitando hacer cualquier sonido mientras miraba a Jason penetrarlo, ambos jadearon, sus voces roncas y sus gemidos bajos la hicieron casi perder el control, su mano bajó hacia su entrepierna y presionó, solo presionó contra la tela mientras los miraba, miraba a los hombres que amaba haciendo el amor, mientras ella, ella estaba a punto de llegar. Miró a Jason mientras aceleraba sus movimientos, su mano sujetaba la erección de David mientras este arqueaba su espalda y alzaba su cadera con abandono. Las manos de Jason parecieron enterrarse en la carne de su trasero. -Jason-, gimió y Mia deseó hacer lo mismo, sin embargo esa sola palabra rompió la burbuja, por que ella estaba acariciándose mirándolos tener sexo, y eso la aterró, imaginarlos amándose estaba bien en la intimidad de su habitación o en sus sueños privados, pero ahora era real, y la aterraba, era muy cómodo tener una relación con ambos mientras todo se basaba en ella, cuando entre ellos frente a sus ojos la relación era puramente platónica, al pedirles no contenerse no se había imaginado la poderosa sensación que la arrastraría hasta donde se encontraba ahora, el aceptarlo y dejarse llevar era cruzar una línea que no estaba segura de querer cruzar, ¿y si no funcionaba? Sintió las lagrimas deslizándose por sus ojos, ¿que era ella?, ¿en que se había

convertido?, ¿donde había quedado la mujer que solo deseaba un poco de normalidad? La taza que sostenía junto al termo en una sola mano calló al suelo con un sonido estridente, ella miró los pedazos en el piso y después alzó la mirada para ver el desconcierto en la cara de Jason mientras se enderezaba, David bajó del desayunador y buscó su ropa, pero ella no esperó a que pudieran decir algo siquiera. -Mia-, el gritó de Jason resonó en sus oídos pero aun así no se volvió.



Capitulo 9