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proyecto a. residencia artĂ­stica en la antĂĄrtica


Valoración del Territorio Polar Paola Vezzani González, directora Consejo Regional de la Cultura y las Artes El desafío de concretar residencias en la Antártica para artistas de diversas disciplinas surge como respuesta a una suma de aspiraciones en un contexto preciso. Primero, la consciencia del Gobierno Regional acerca de la importancia y oportunidad que representa la Antártica para el desarrollo. Luego, la notable labor del Instituto Antártico Chileno que, desde Punta Arenas, ha logrado generar en nuestro país un crecimiento exponencial de la investigación científica en la Antártica. Por otro lado, las aspiraciones radican en el convencimiento de que los lenguajes simbólicos deben estar presentes como una forma primordial de valoración, reconocimiento y difusión del territorio polar. Así, a través de las artes que aportan conocimiento, se crea una instancia que permite acercarse a la comprensión del territorio bajo otros lentes. Interesante recordar que la Primera Expedición Antártica Chilena (1947), buscaba establecer presencia en ese continente. Su dotación contempló también a intelectuales que pudieran luego relatar la experiencia y relevar la misión. Algunos años después Salvador Reyes, en su rol de diplomático, formó parte de la IX Expedición Antártica. Aceptó viajar empujado por el profundo deseo de simplemente “ver la Antártica”. En El Continente de los Hombres Solos, describe y reflexiona sobre el viaje y el sentido encontrado en los hielos eternos. Al término dice, “lo único que va quedando como algo novedoso es la aventura del alma. Por eso es que uno tiene que ponerse como personaje del cuadro, no por lo que uno mismo signifique, si no porque el lector va a actuar a través de uno”. El escritor nos enfrenta en su libro a la realidad indómita de un territorio no sólo lejano geográficamente, sino que hace manifiesta la fragilidad del cuerpo ante las condiciones extremas de la Antártica. Esta es, aún hoy, una realidad ineludible. En 1959 se firma el Tratado Antártico Internacional donde Chile es uno de los signatarios. Hoy, el espíritu del acuerdo internacional se puede resumir en tres grandes fines: colaboración internacional, investigación científica y cuidado del medio ambiente. Finalmente, Proyecto A, junto a ejemplos de diversas disciplinas, constituyen un aporte fundamental a la generación de un imaginario antártico que acrecienta el interés y reconocimiento de su importancia. Este trabajo no habría sido posible sin el apoyo de las instituciones públicas y privadas, cuyo respaldo, confianza y esfuerzo, les agradecemos profundamente.

logística Antártica Viajar a la Antártica es muy costoso y requiere toda una programación que no es fácil. Por eso, el desafío que tenemos en términos culturales o de divulgación no es cómo llevar gente a la Antártica, sino de qué forma traemos la Antártica a Chile. En este sentido, para el Instituto Antártico Chileno ha sido muy importante la alianza con el Consejo Regional de la Cultura, porque nos ha permitido construir un puente entre el Continente Blanco y nuestro país, lleno de belleza, sensibilidad y mucha reflexión. Los artistas que participan de estas residencias son una suerte de embajadores, que permiten multiplicar a su regreso, la visión de chilenos y chilenas en torno a la Antártica”. Dr. José Retamales E., Director Nacional del Instituto Antártico Chileno (INACH)

Para nuestra institución y en especial para Base O’Higgins, fue muy grato acoger a los artistas, para que a través de su visión, muestren a la comunidad la maravilla que nos presenta el continente antártico. La base Antártica del Ejército “CGL. Bernardo O’Higgins Riquelme”, con orgullo abre sus puertas para que nuevos exponentes del arte nos visiten”. Coronel Claudio Guajardo C., Comandante del Departamento Antártico del Ejército

La Armada de Chile, a través de la Tercera Zona Naval, se siente orgullosa de haber apoyado al Consejo Regional de Cultura en el proyecto de “Residencias Artísticas en la Antártica”, donde el Remolcador de Alta Mar ATF “Lautaro” presenció en primera fila la puesta en valor de los artistas, para capturar la verdadera esencia y magnificencia de la Antártica, convirtiéndose este buque en un verdadero escenario para las artes visuales”. Tercera Zona Naval, Armada de Chile

La responsabilidad social constituye una de las áreas del ámbito de desarrollo de la Fuerza Aérea de Chile. En este contexto, para la I V a Brigada Aérea, ubicada en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, la oportunidad de contribuir  al proyecto “Residencia en la Antártica” en Base  Presidente Eduardo Frei M., fue sin duda alguna, un aporte para consolidar la cultura como un agente activo en la  promoción de nuestra identidad. Permitir que diferentes expresiones artísticas puedan capturar el maravilloso entorno de este singular territorio, ha sido un privilegio y honor para la Fuerza Aérea, porque por intermedio de esta noble tarea, hacemos partícipe a nuestra sociedad de la hermosura del Continente Blanco, del cual Chile es un indiscutible heredero y Magallanes su principal puente continental”. General de Brigada Aérea (A), Eduardo Peña M., Comandante en Jefe de la IVª Brigada Aérea

Para DAP Antarctic Airways es motivo de gran orgullo aportar a la valoración de la Antártica a través del arte y la cultura, en beneficio de los ciudadanos de Chile y el mundo. Como la principal compañía aérea que opera hacia el continente helado, creemos en la importancia de acrecentar, de manera sustentable, en la actual generación y en las futuras, el conocimiento de este vasto territorio”.

Andrés Pivcevic Rajcevic , Presidente grupo DAP


Proyecto A: Residencia Artística en la Antártica

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Vivieron una experiencia única y extrema. ruzaron las indómitas aguas del paso Drake. Se enfrentaron a la rigurosidad de un clima que echa por tierra cualquier planificación. Lograron como pocos arribar hasta la Antártica con la misión de investigar, conocer y efectuar el máximo de registros en cada una de sus disciplinas artísticas, con el fin de transmitir a los chilenos, mediante sus trabajos creativos, sentido de pertenencia e identidad hacia el continente helado. Desde Punta Arenas, punto de partida de grandes epopeyas antárticas, iniciaron la aventura en enero de 2013, los artistas nacionales Paloma Villalobos en fotografía, Gabriel del Favero en registro audiovisual y el exponente de arte sonoro, Ariel Bustamante, como parte del “Proyecto A: Residencia Artística en la Antártica”. Dicha iniciativa es la materialización del programa Sello Alto interés concitó el concurso público “Proyecto A: Residencia Artística en la Antártica”, convocado en el 2012 por el Consejo de la Cultura y las Artes de Magallanes, recibiendo 104 postulaciones de todo el país y chilenos en el extranjero. Jurado del concurso “Proyecto A” Renovada visión del Continente Blanco

“Viajar a la Antártica siempre ha sido un enigma y una promesa para aventureros, científicos y ahora para tres artistas chilenos que, por primera vez viven esta experiencia extraordinaria. En tal sentido, estos artistas, seleccionados de un centenar de postulaciones, nos ofrecerán en el Bellas Artes el resultado de una inédita investigación-creación a partir de sus vivencias e interpretaciones, de todo lo complejo que implica vivir cinco semanas en el extremo sur del mundo y bajo duras condiciones climáticas. Esta exposición, “Proyecto A”, implica un gran aporte en el enriquecimiento de nuestras miradas, permitiéndonos una renovada visión de ese continente. Esto responde a una de las políticas de actualización del Museo de Bellas Artes de promocionar iniciativas que apunten a la exploración y creación desde un sincretismo entre arte, ciencia y tecnología”, señala el Director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol.

Regional del Consejo de la Cultura y las Artes de la región de Magallanes y Antártica Chilena. Mediante la modalidad de residencia por un período de 33 días en la última frontera de la Tierra, “Proyecto A” se orientó a hacer visible y propiciar, a través de lenguajes artísticos multidisciplinarios, el conocimiento del patrimonio natural, científico e histórico de la Antártica. Cómo el hombre se relaciona con una naturaleza inhóspita, cuál es su responsabilidad frente a la protección de un espacio inexplorado y con gran potencial para la innovación, son algunas de las interrogantes que surgen con las propuestas de fotografía, microdocumental-ficción y escultura sonora de los artistas-investigadores, exhibidas en el Museo Nacional de Bellas Artes, desde el 26 de julio al 15 de septiembre de 2013 y, posteriormente, en Punta Arenas. Arte, ciencia y tecnología se ensamblan utilizando este gran laboratorio natural, de manera de generar opinión sobre un medio ambiente que cambia día a día y que forma parte de nuestro territorio. Desde el muelle Capitán Guillemos en Punta Arenas, zarpó el 11 de enero el remolcador Lautaro de la Armada de Chile, navegando 4 días hasta llegar a Bahía Fildes, donde se ubica la base antártica de la Fuerza Aérea, Presidente Eduardo Frei Montalva. Primera estación de residencia. Base del Ejército “CGL, Bernardo O’Higgins” fue la segunda residencia de trabajo artístico.

Construir responsabilidad sobre el patrimonio y el medio ambiente

Para la directora de la Galería Gabriela Mistral, Florencia Loewenthal, el proyecto de residencia artística impulsado por el Consejo de la Cultura de Magallanes, es una maravillosa idea que desde su perspectiva sitúa a las artes visuales en un sitial que le corresponde. “Un lugar donde se permite interpelar al imaginario, construir sentido de pertenencia y responsabilidad sobre el patrimonio y el medio ambiente. Ojalá éste sea sólo el comienzo de un programa permanente que incorpore a la Antártica dentro de los proyectos culturales nacionales, ya que cuenta con una historia de intervenciones humanas culturalmente diversas que, de una manera u otra, se han visto enfrentadas y conviven con la naturaleza extrema imperante de este pequeño territorio”.

Espacio poético de lectura sin signo previo

Como una actividad artística de primer nivel, que surge en un extremo del país y vuelve al centro, califica en primera instancia el “Proyecto A” y su exposición, el director del Museo de Arte Contemporáneo, Francisco Brugnoli. Igualmente, destacó el aspecto mítico de la Antártica: “Hay mucha leyenda situada en el continente helado, siendo una atracción histórica para exploradores e investigadores científicos. Hay una mirada geopolítica instalada en dicho continente, todo lo anterior crea una especie de visión situada en lo que está por conocer”, señala Brugnoli. Frente a la vastedad del hielo, reflexiona sobre la idea de ir a rendir una suerte de prueba de suficiencia humana, por una parte, y enfrentarse a un espacio de lectura sin signo previo. “Eso es lo más interesante, lo que más motiva, a mi juicio, el trabajo de arte y es lo que ha generado esta iniciativa”. “La lectura sin signo previo -explica- cuando yo leo, tengo una escritura, estoy en posesión de una matriz sígnica que la poseo por cultura, por tanto accedo al texto. En Antártica el texto no ha sido suficientemente escrito, convirtiéndose en una zona de alta seducción para el trabajo de arte, porque éste se instala justamente en un espacio sin fronteras, donde surge la pregunta sobre la posibilidad, y eso es poético absolutamente”. “La Antártica es en este momento el territorio más poético del mundo”, concluye.


Paloma Villalobos D. “Archivo Natural Antártico”

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omo una experiencia emocionante e irrepetible señaló la licenciada en Bellas Artes, Paloma Villalobos, su estadía por más de un mes en el continente helado. Pese a tolerar con dificultad el duro viaje por mar en el buque remolcador “Lautaro” de la Armada, Villalobos fue conquistada por la inmensidad del paisaje antártico. “Me ocurrió que en una salida a unos témpanos, me daban ganas sólo de observar, porque el paisaje va cambiando diariamente, los tonos del cielo, el movimiento de los hielos, la ve-

locidad del viento. Y sentí que ningún método de reproducción podía reflejar esa inmensidad”, expresó al llegar a Punta Arenas, tras su residencia antártica. Teniendo como norte dos líneas de exploración, capturó miles de fotografías del entorno polar, las que en su obra “Archivo Natural Antártico” hizo dialogar con el visionado y recopilación de registros de científicos y aficionados (residentes chilenos en dicho territorio y funcionarios de las Fuerzas Armadas), efectuados en distintas épocas del año.

A modo de atlas, cerca de 200 fotografías de dimensiones diversas conforman su colección, las que técnicamente no sufrieron manipulación. “Vistas exteriores, contextos de naturaleza única y hostil buscan establecer trayectos comunicacionales con el otro, con los sujetos, con nuestra sociedad chilena”, explica la autora. “Un montaje de registros y relatos múltiples de imágenes híbridas, documentales, científicas, abstractas, efímeras, simbólicas, que proponen un recorrido desde puntos de vista heterogéneos, asociados entre sí. La propuesta plantea

si es posible hablar mediante una geografía tan aislada, de un conocimiento transversal de nuestro mundo, estableciendo analogías visuales, que permitan nuevos trayectos de pensamiento y resignificación. Una multiplicidad de cosas reunidas, que mediante aspectos de la naturaleza extrema inadvertida, intenta ayudarnos a comprender una parte de nosotros, de lo que somos, de en dónde estamos”, revela Villalobos. “Sin duda, las residencias chilenas en la Antártica deben continuar, es una zona inexplorada, que en términos globales es muy interesante”, sentencia.

Nace en 1976, Viña del Mar. Es licenciada en Bellas Artes de la Universidad Arcis, Santiago de Chile, desde el 2000 y se ha adjudicado Becas Chile y DAAD para su perfeccionamiento en el extranjero. En 2008 cursa postgrado en Universität der Künste, UdK Berlín, Alemania, y desde 2011 vive en España, donde realiza un Doctorado en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid. Su trabajo centrado en paisajes desolados, inhóspitos, afectados por el clima, ha sido exhibido individual y colectivamente en Chile, Ecuador, Australia, Alemania, Italia, Argentina. Con varios Fondart a su haber, en 2009 fue nominada al premio chileno de fotografía joven “Rodrigo Rojas Denegri” y el 2006 obtiene Mención de Honor en el concurso de Arte Joven, Museo de Artes Visuales, entre otras distinciones.

¿Será posible hablar mediante una geografía tan aislada de un conocimiento transversal de nuestro mundo, estableciendo analogías visuales que permitan nuevos trayectos de pensamiento y resignificación?”.


Gabriel del Favero B. “Mundus alter et idem”

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ludiendo al libro de ficción escrito por el británico, Joseph Hall (1605) “Mundus Alter et Idem”, en el que describe un continente austral, una tierra incógnita en una época en que, para los cosmógrafos, el continente antártico era más una especulación que una realidad, el artista visual Gabriel del Favero se interna en el territorio helado, registrando reflexiones de sus habitantes, sus esfuerzos por habitar lugares extremos, así como un entorno desolado, que en apariencia parece incólume. En el micro-documental-ficción de 15 minutos presentado a modo de videoproyección con audio, una voz en off narra una crónica construida en base a una serie de entrevistas efectuadas a científicos, técnicos, funcionarios de las Fuerzas Armadas y familias que viven en la Antártica. “A lo anterior se suman grabaciones de un paisaje que ha sido habitado por el hombre, imágenes de abandono, de ruinas que evidencian una historia de civilización con empresas que fracasaron o que la naturaleza borró, a modo de contraponer los deseos e ideas que tenemos sobre un territorio y la indiferencia inmanente de éste”, explica Del Favero. Durante el mes de residencia en la Antártica el artista realizó un seguimiento a un grupo de personas que llevaban un tiempo viviendo allí. A través de las entrevistas construyó el guión, sumando las experiencias y transformándolas en una sola gran crónica. “Este conjunto de entrevistas sirvió para levantar un mapa de reflexión subjetivo sobre la vida y la historia presente de los chilenos en el Continente Blanco. La crónica aborda la realidad que se vive en el lugar, pero también realiza un ejercicio especulativo de cómo podría ser el futuro en la Antártica chilena”, destaca el autor. Sobre el registro del paisaje y la geografía, le interesó la mirada propuesta por los artistas románticos alemanes. La construcción cultural, política y subjetiva del paisaje, así como la situación extrema de explorar la Antártica, coincidió con la obra del paisaje romántico: “Es durante el período del romanticismo cuando ocurren las expediciones más notables hacia los Polos Sur y Norte. Para esto registré de manera fílmica exteriores tanto de zonas alteradas por la actividad humana como lugares en ruinas, que ya nos propone una arqueología o una historia del hombre en el continente antártico y paisajes que en apariencia parecen incólumes”. Para Del Favero viajar a la Antártica fue un gran premio, un lugar con un paisaje abrumador,

El microdumental aborda la realidad que se vive en el lugar, pero también realiza un ejercicio especulativo de cómo podría ser el futuro en la Antártica chilena”.

dramático, muy bello, “donde el clima es el que gobierna”. “Me pareció muy interesante la convivencia que se da entre naciones, con vínculos algo utópicos, pues es el único lugar donde Chile comparte frontera con Rusia, China o Uruguay, y colaboran entre sí. Te armas otra imagen del mapa y de las disputas territoriales. Al final del día en dicho territorio se vive una especie de globalización”.

Nace en 1980, Italia. Artista visual, trabaja en el campo del video y la instalación. Utiliza tanto el lenguaje del documental como el de la ficción para construir relatos que recorren temas como la herencia de la Guerra Fría en la exploración espacial, el territorio y el agotamiento de los descubrimientos o la arquitectura en zonas extremas. Desde el 2005 es Licenciado en Artes Plásticas, con Mención en Pintura, de la Universidad Finis Terrae, y realizó diplomado en Teoría del Cine en la Universidad Católica de Chile. Obtiene en el 2012 el premio “Juan Downey”, en la Bienal de Video y Nuevos Medios. Su obra ha sido presentada en Galería Dieecke, Barcelona; Fundación AAVC Hangar, Barcelona; Lancaster University, Inglaterra, 2012, y en galerías chilenas.


Ariel Bustamante y Alfredo Thiermann “Dinámicas del Vacío”

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utodidacta, Ariel Bustamante ha enfocado su creación artística, principalmente en el sonido. Su diversa obra ha explorado desde experiencias auditivas en lugares públicos hasta instalaciones sonoras con alto uso de tecnología y ciencia, a través de las cuales invita al público a entender el mundo y comprender el sonido a partir del cuerpo, la memoria y la imaginación. “Dinámicas del Vacío”, la propuesta por la cual Bustamante viajó al Continente Blanco, fue trabajada junto al arquitecto Alfredo Thiermann, al igual que la escultura-instalación sonora emplazada en el exterior del Museo Nacional de Bellas Artes. “Antártica es como ir a otro planeta, hasta donde llegué sin una hipótesis cerrada, por eso era primordial experimentar el lugar para entenderlo, aunque algunas cosas que quería oír no sucedieron, pero pasaron otras muy interesantes”, señaló Ariel Bustamante luego de su residencia. El artista se dedicó a aprender, a escuchar las características geográficas, así como la absorción del sonido en los distintos tipos de nieve. Capturó, por ejemplo, los audios generados al interior de trozos de témpanos y la acústica de los lugares recorridos, como Isla Decepción, visitada por cientos de turistas (ubicada en islas Shetland del Sur, al noroeste de la península Antártica, en donde operaban a principios del siglo XX dos compañías balleneras noruegas y una chilena). La escultura Objeto/Contenedor y Sujeto/Contenido de Bustamante y Thiermann, logra unir arte, tecnología e innovación. Construida en polietileno de alta densidad, mide 18 metros de largo, 3 metros de diámetro, pesa 12

El lenguaje acústico y arquitectónico se unen en esta máquina/tecnología, creadora de atmósferas artificiales, capaz de autoproducir su territorio, ajeno al contexto específico en el que se sitúe”.

toneladas, y cuelga de una estructura metálica aislada. Contó con la asesoría de ingeniería y fabricación de la empresa Krah Piping Solutions. “La estructura se utiliza en el transporte de fluidos de alta presión bajo tierra y la empresa asumió el desafío de transportar sonidos, creando una

atmósfera capaz de ampliar el imaginario existente de la Antártica, para continuar con el proceso de mitificación de dicho territorio”, explicaron los autores. Lo que se presenta ahora, luego de un proceso casi arqueológico, es una “nueva máquina/tecnología crea-

dora de atmósferas artificiales, capaz de autoproducir su territorio, ajeno al contexto específico en el que se sitúe”. Es como un bunker al que el público puede ingresar. Allí se aísla el sonido exterior, se modela un vacío, el cual se llenará con un contenido simbólico, imágenes y sonidos propios.

Ariel Bustamante (Chile, 1980) ha ganado en cuatro ocasiones el Fondo Nacional de Desarrollo de las Artes, Fondart y en el 2005 el premio Amigos del Arte, como “Mejor Artista”, entre otros reconocimientos. Ha escrito ensayos para la revista sueca de arte y música HZ-Journal y su obra se ha exhibido en el Centro de Artes y Medios ZKM, Alemania; Sentral-Instambul, Turquía; Harvestworks y Watermil Center en Nueva York; Linda Gallery, Beijing, China; Festival Transitio, México, Festival Tsonami, Valparaíso, entre otros. En el 2012 auspiciado por Sound Development City participó en instalaciones sonoras en Berlín, Londres y Zurich. Alfredo Thiermann (Chile, 1987) es arquitecto titulado en la Universidad Católica de Chile, y movido por la relación entre el cuerpo y lo construido, ha expuesto su trabajo en España, Holanda, Estados Unidos y Chile. Con su obra “Magia” ganó un concurso para el montaje de la IV Bienal de Diseño en el 2012, y en el mismo año junto a la banda “Follakzoid” editó el disco “II” con el sello “Sacred Bones Records” en Nueva York.


Cristián Cvitanic

andrea araneda

mauricio valencia

TRILOGÍA DE UN DIÁLOGO: ARTE, CIENCIA Y ANTÁRTICA

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l Programa “Sello Regional” del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, ha permitido destacar y potenciar las particularidades que constituyen parte de la identidad de esta región austral. El acento puesto en la generación de sentido de pertenencia hacia el territorio antártico, en concordancia con la Política Cultural y la Estrategia de Desarrollo Regional, ha posibilitado generar espacios e instancias de reflexión entre arte, ciencia y el continente helado. En atención a ello el Consejo de la Cultura inició en enero de 2012 una residencia piloto en la Antártica con artistas regionales, quienes luego exhibieron sus obras en el Centro Cultural Estación Mapocho y en el Instituto Antártico Chileno.

sergio lay

Andrea Araneda. Licenciada en Artes Plásticas

Tras su viaje dio continuidad a su trabajo “Catálogo general de los seres humanos de Magallanes y la Antártica Chilena”. Retratos en pintura de gente anónima que construye día a día esta región. La reinterpretación gráfica de las algas antárticas, también integró en su propuesta artística.

Marcela Alcaíno. Orfebre

marcela alcaíno

El trabajo con científicos la llevó a interesarse por el principio de la cadena trófica: las microalgas antárticas, las que junto a las diatomeas bentónicas, enriquecieron su obra final compuesta también, por témpanos de plata calados a mano, cristales de hielo en collar-pectoral.

Cristián Cvitanic. Fotógrafo

Mauricio Valencia. Pintor

Sergio Lay. Pintor y fotógrafo

Volumen y morfología de los hielos fueron plasmados en una pintura realista y figurativa. El autor trabajó en la personalización de colores acrílicos, en la técnica de pincel seco para la transición de los colores. Sus registros fotográficos permitieron a través del pincel lograr la emotividad y contemplación

Su desafío fue hacer una fotografía única de la Antártica. El paisaje y la fauna del lugar resultaron muy interesantes y abrumadores a la vez. Buscó patrones y texturas, de manera que la foto final traspasara a la gente la sensación de frío y de inmensidad.

En 2011, en el marco del programa Sello Regional y previo a la residencia piloto, el Consejo de la Cultura apoyó al artista chileno, quien viajó 46 días a bordo del Rompehielos Viel de la Armada de Chile. Su obra exhibida en el Museo Nacional de Bellas Artes se tra-

dujo en 22 acuarelas, sus respectivos bocetos, y seis óleos en formato de mapa a modo de bitácora de viaje, tal como lo hicieron los pintores navegantes durante el siglo XIX.

Taller Coloane

Instancia de reflexión abierta a la comunidad, con el fin de dialogar sobre la relación de Antártica, Ciencia y Arte y cómo desde estas disciplinas es posible generar conocimiento, valoración y opinión sobre dicho espacio, junto con propiciar el trabajo colaborativo entre dichas áreas del saber. La actividad se realizó de manera conjunta con INACH y Explora Conicyt de Universidad de Magallanes.

Directora y representante legal: Paola Vezzani González. Edición y redacción: Ana Carolina Silva G. Diseño: Marcos Torres Impresión: Patagónica Publicaciones S.A.


auspicia:

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Organiza y Financia

Proyecto A 2013  

Residencia Artística en la Antártica