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JARDINCILLO DE

ROMANCES DEL SIGLO DE ORO Sacados de un cancionero manuscrito y publicado por

A. RODRÍGUEZ-MOÑINO

VALENCIA

EDITORIAL CASTALIA 1951

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Justificaci贸n de la tirada Cuatrocientos ejemplares en papel de hilo (1 al 400) Todos numerados

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De entre las muchas satisfacciones que proporcionan los libreros a los que tenemos la pasión bibliográfica o, si se quiere, bibliomaniática, destacamos siempre la que nos brindó el 27 de abril de 1948 el bibliópola madrileño don Julián Barbazán al aumentar nuestra coleccioncilla con un abultado cancionero manuscrito de los primeros años del siglo XVI Tres centenares de poesías de la buena época, entre ellas una enorme cantidad de romances, villancicos, glosas y sonetos, nos han hecho pasar felicísimos días de lectura, primero, y más tarde ratos prolongados en esa agridulce tarea de las identificaciones. No está aun terminada – ni mucho menos – la pesada labor de seguir el rastro a cada composición a través de la fronda poética del siglo de oro; muy lejano, asimismo, el momento en que pueda darse a las prensas el voluminoso manuscrito, pero nos ha parecido bueno ofrecer una selección de veinte bellos romances en esta poética entrega que Editorial Castalia hace todos los años a sus amigos y favorecedores. Salen a la luz pública tal como se hallan en el mamotreto: sin padre que los prohije y sin aparato crítico o erudito que defienda la pureza de sus textos: para nuestro propósito, de momento, basta con que sean dignos de figurar en uno de aquellos cuadernos volantes de romances Flores nuevas, Guirnaldas o Primaveras, cuya sombra intentamos seguir con la presente Jardincillo. A. R. MOÑINO. 24-XII-50.

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I LETRA DE UNA DAMA A SU GALAN AUSENTE

Quexosa de su fortuna y entre vnas paredes sordas del niño ciego rendida y ausente del bien que adora con el temor de perdelle la bella Rosaura llora que siempre el ausencia triste fué causa de la congoxa Vierten sus ojos diuinos el blanco y menudo aljófar que esconde el luziente nácar en sus argentadas conchas Del tiempo que es su querido gozaua su vista hermosa rebuelbe en su pensamiento mil enamoradas glorias Considera los efetos de la ausencia rigurosa que son oluido y mudança poca fé, firmesa poca I assi el ausente por quien siente pena tan notoria estas palabras le embia desde el cielo de su boca: Querido amigo del alma que en la tuya se transforma dexando el cuerpo abrasado en llamas de amor gososas. Cómo los passados gustos me atormentan la memoria de ti porque me lo quitas por fuerça he de estar quejossa Ia sabes que estoy, mi bien, 6


entre mil obscuras sombras pues cuando tu sol me falta soy la noche tenebrosa. Buélueme, querido ausente, tu luz que al mundo enamora más que el alua coronada de claueles y de rosas Mira que tu sol diuino cassi me tiene çelossa que es bello y en ausencias largas es mi ventura muy corta Pues eres sol de mi vida alumbra mi vida sola que aunque para todos salgas no has de salir para todas I quando al oriente bueluas de mi presencia amorosa nasciendo en mis tiernos brasos seré de tu sol l’aurora. En esto llegó el amante y la ofendida diossa con mil ternessas le pide que al mucho amor corresponda.

II RESPONDE EL AMANTE

Vna constante affición meresce tan grande premio que apenas puede igualarle humano agradescimiento y assi pues que la costancia señora habita en tu pecho con obras y con palabras essa afición agradesco Bien sé que tengo contrarios mas poco aprouechan ellos que vna firmeza es diamante que no se ablanda con yerros Dentro de tu misma cassa de tu maior parentesco tengo enemigos forçoços 7


pero de ninguno temo porque vna muger si quiere suele querer en extremo y a vezes si la persiguen le acrescientan el desseo Ymagina pues señora que de obligado pretendo solo procurar tu gusto pues en el tuyo le tengo y pues por mi firme amor mi gusto en tu gusto tengo es mi contento tu gusto tu disgusto mi tormento De continuo en ti imagino y de tus cossas me acuerdo quando despierto te busco quando durmiendo te sueño Bien sé que en tu misma calle ay quien con passar le offendo y por no darte disgusto me priuo deste contento y no te espante esta ausencia que a un amante verdadero no ay ausencia que le mude ni está a essas leyes sugeto siempre aunque ausente soy tuyo siempre en tu memoria quedo y siempre en mi imaginación como mi estampa te veo Y con aquesto concluyo que antes faltarán los tiempos que en mí falte la firmeza pues que con razón la tengo.

III Partirme quiero señora en saliendo el sol de vos mirad si de vos me parto cómo ha de salir el sol que si vos señora mía el sol de mis ojos soys qué sol aguardo que salga 8


perdiendo en los vuestros dos. Forçosas obligaciones causa de mi ausencia son malaya quien juntó Laura onrra a las leyes de amor Mas si para mi partida basta el tiempo que es veloz nunca amanesca mañana porque no anochesca yo A morir parto señora y tan mal siguro voy que llego a offender temiendo señora vuestra opinión Ya es llegada mi partida adorada Laura adios y si no muriere ausente dezid que amante no soy.

IV

Qué pena tengo en el alma en las entrañas qué fuego qué nublados en los ojos y qué ponçoña en el pecho Con esta pena estoy loco con estos nublados ciego con este fuego abrasado con esta ponçoña muerto Y con tener tantos males ya por mi mal sin remedio qué dichosso fuera yo que tantas desdichas tengo Si me dieran los cielos deleyte sin amor y amor sin çelos. No mirara con antojos para abrasarme con ellos ni uiera vn sol eclipsado en vnos ojos serenos tuuiera quieta el alma tuuiera con alma el cuerpo y añadiera a mi cuydado amor, gusto y largo tiempo. 9


Aunque la fortuna ayuda a los atreuidos pechos persigue a los temerarios por ser estremo en estremo Qué grande atreuimiento querer bolar sin alas hasta el çielo.

V

O qué linda vienes oy Marica a matar los hombres si no se guardan de verte todos morirán de amores no porque tu hermoso ser de nueua beldad se adorne que tu igualdad los cielos pueden desprender el orden sino es porque siempre oy que aún quando las perficiones se uen con maior desseo suelen parezer maiores y como tu hermoso abril sea inmortal en tus flores como del tiempo en el año quieren que vna vez la goze y en llegando la ocassión en que te ven los pastores no es marauilla tus ojos ser luz de sus corazones Apostemos que no ay quien de quantos contiene el monte si se lo juran tus ojos quieren que se lo perdone yo a lo menos por mi fé que sólo tu amor conose no ay tormento que no estime no ay sinrazón que no adore Esto a Marica cantaua Jacintho vn serrano pobre y los demás que le escuchan iuntos a vna voz responden O qué lindos ojuelos tiene la niña 10


que aunque a todos nos maten maten y viuan.

VI

Subió a la sierra la niña quien duda que sus peñascos no an tenido tanta nieue ni an tenido fuego tanto Juntos la nieue y el sol salen a ver los serranos tan conformes en la niña quanto en conditión contrarios Adonde las plantas pone pareze que por milagro resucita primaueras muertas de agosto a sus manos La aspereza de la tierra pareze que le a rrobado lo soberuio de lo hermoso y de lo rico lo ingrato Apasible a todos mira y todos dexa admirados de uer muger tan discreta con proceder tan humano Admirados los pastores a la niña preguntaron la causa de su venida y ella respondió cantando: fuga A buscar firmeza voy a los montes porque ya no se halla do viuen hombres.

VII

Ay que muero de amores pastores desta sierra riberas destos ríos árboles destas seluas Quien no sabe mis males 11


lea las tristes letras que por la muerte escritas dizen desta manera: Aquí iasen de Elisa veynte y dos primaueras de quien fueron con ser muchas lo menos la belleza Cumpliose el tiempo amargo en que de sus estrellas la luz faltó a mis ojos por aumentar mis penas. Pagó el fata el [sic] tributo a Cloto ynico y fiera cortada en su abril verde qual rosa o açuçena Amaneçiome quando entre ojas y tinieblas el sol que me alumbraua dio fin a su carrera. A su difunta esposa cantaua estas endechas loco vn pastor de amores lastimando las piedras.

VIII

Si a tu diuina hermosura se rinde la más suprema si a tus relumbrantes soles el del çielo se sugeta si a tus dorados cabellos el oro de Arabia es tierra si dos arcos de dos çielos tienes seraphin por çejas si de tus labios diuinos la tiria grana se engendra si de tu inuidioso cuello se saca el nácar y perlas ante quien la misma nieue es como asauache negra negra tinta de alabastro y el çisne cue[r]uo con ella 12


si a tus marmóreas columnas las de lasería se ausentan si ante tus diuinos rayos es estiércol poliçena si este rostro de un angel el de Venus se auerguença que pintó el diest[r]o Apelles con ingenio y sutileza de qué sirue que encubierto el negro oluido le tenga sin que salga otro Virgilio a escriuir tanta belleza de qué sirue que essos rayos el tiempo los escuresca salgan a luz essos ojos que el sol del çielo destierran salga a luz essa hermosura aplaça aquessa eloquencia essa discretión al campo y al mundo aquessa belleza que yo seguro que trayga uiendo tanta gentileza vna raya a sus columnas y vn plus vltra a su tienda Perdonad seraphin mío estos borrones y letras que apenas lo mucho tocan de lo que esse sol ençierra

IX

Ardiendo en secretas llamas vn amante verdadero a quien amor ausentaua por acabarle más presto pues entre todos los males con que atormenta el dios çiego sin duda es el mal de ausencia el más cruel y más fiero Al çilencio de la noche ençerrado en su aposento que aun para dezir mal 13


escoge el lugar secreto y al fuego que le consume como a ençerrado en el pecho y al ausencia que le mata assí se quexaua Arçelio Ay rigurosa ausencia, ay fuego eterno, muerte del cuerpo y del alma infierno. Ay ausencia, graue mal inuicto inmortal destierro que será quando te empieçe si sólo en pensarte muero prisión que la vida acabas por orcas al sufrimiento donde el verdugo memoria el laso me tiene al cuello galera que el cuerpo flaco me tienes ligado al remo dexando porque más pene sólo libres los desseos isla del mar rodeada de mi llanto y mis tormentos que en medio de tantas aguas acabas mi uida en fuego Ay rigurosa ausencia, ay fuego eterno, muerte del cuerpo y del alma infierno.

X

Sus doradas hebras Phebo daua a peynar a la aurora derramando en su regazo oro, perlas, plata, aljófar. Cantaua Marcilio al alba sus amorosas congoxas ella gloria y él de pena rien, cantan, gimen, lloran. Es mi Docalda, dezía tan bella que no hallo cossa que tenga de su hermosura rastro, imagen, señal, sombra. Diole la suma belleza por afrenta de las otras 14


con proporción estremada frente, cejas, narís, boca. Hace amor de sus cabellos red con que a las almas toma y para atallas con ellas redes, ñudos, cordel, soga. Con los arcos de sus çejas tira flechas amorosas y a quantos encuentran matan parten, rasgan, quiebran, cortan. Sus ojos son dos ladrones que días y noches roban y quantas almas encuentran prenden, atan, matan, roban. De sus neuadas mexillas blancas asuçenas brotan y a buelta de su hermosura clauel, grana, coral, rosa. Es angel en hermosura es vn demonio en las obras infierno, cielo y descanso, gusto, gozo, pena, gloria. Corrido lo escucha el sol y con imbidia rabiosa sus luminosos cauallos yere, pica, aquexa, açota.

XI

A la orilla de un arroyo que entre adelphas y lantiscos rompía el çilencio un valle con apasible ruido, ausente y presente llora vn amante muerto y uiuo que lo mismo que le falta tiene dentro de sí mismo verdades que el çielo sabe y el dichosso que lo ha uisto que no igualan a su dueño quanto su hermosura hizo Pastor de pocas ouejas 15


y de muchos desuaríos y que tiene por ganado preciarse de andar perdido ya del ganado no cura ni del pastor ni sus siluos que a suspiros enseñado presume que son suspiros celos y ausencia le matan de vna peña offendido quexándose con razón aquestas razones dixo: Ya no quiero serrana tus ojos asules que descubren çelos y engaños cubren. A quién no segara tanto resplandor y a quién no engañara del çielo el color ya no quiero amor de ojos asules… etc. El color descubre su efeto también y el amor encubre los engaños dél no ay fiar en él ni en ojos asules… etc. Tus ocultos çelos me dan confiança mas muere de çelos mi uerde esperança sientas la mudança en ojos asules… etc.

XII

Asta quándo mi señora tanto mal a de durar la guerra de mi desseo hasta quando tendrá par vnos ojos me asiguran no los quiero creer más que entre esperanças inçiertas no ay cierta siguridad 16


Tanto creo mi desdicha qu’es forçoso preguntar asta quándo mi señora tanto mal a de durar. El remedio de mis males está en vna voluntad dad remedio a mis desdichas acabadme de matar Si os quiero contar mis penas no las quereys escuchar ni os dan pena mi suspiros ni os duele el uerme llorar Mis penas y mis tormentos descansan con preguntar asta quándo mi señora tanto mal ha de durar.

XIII

Celia si de tu belleza quiero dezir los estremos huien de mi las palabras porque dezir tanto quiero El tributo del amor solo te doy en silencio porque el callar en tu causa es el negocio más çierto Tú me prometiste bienes y en estos prometimientos ui el fin de aquestas palabras que solo acaban con uiento Tú me niegas la firmeza de la gloria de tu çielo y por dar fuego mayor me derribaste a tu infierno Tú me lleuaste a tus prados donde al olor de tu trebol durmieron mis esperanças porque lo que das es sueño Eres falsa, eres tirana eres del engaño el çentro y tú sola eres el fin 17


de tan ruin elemento Eres la víuora viua del más firme encantamiento pues das almas de desdenes combidas a bienes muertos Si como tu beldad es fuera sigura tu pecho qué Venus a ti igualara ni qué diossa en este suelo. Eres el no del amor que nunca diste sí bueno mas qué mucho seas tal pues estás del bien tan lexos.

XIV

Según me tienes ingrata apostaré que estoy muerto que no es posible que uiua pues tus agrauios no siento téngolos a gran regalo por lo mucho que te quiero mas como tú me aborreses a mí mismo me aborresco Quién creiera que tu fé no durara vn siglo eterno y que la mía quedaua vn mayorasgo de duelos Si con rigor me maltratas más por tu rigor me pierdo y si contra tí me enojo en mí mis enojos quiebro mis males iusgo por bienes que me han traído al tiempo que abrace mis propios daños en figura de prouecho Dos mil engaños fabrico por disculparte y no puedo que mi grande desengaño siempre me sale al encuentro.

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XV

No puede mi pensamiento alcansar lo que procura por ser gusano de seda que labra la sepultura murieron mis esperanças a manos de la fortuna porque en el mar de mis ojos se me mojaron las plumas Quien conquista a la ventura al çielo sube y con el uiento lucha. Desdichas de naçimiento por toda la vida duran y más a quien dize quexas a paredes que no escuchan Por ser mariposa muero de quien el sol más alumbra y quando quiere abrasarme se parte y me dexa a oscuras. Quien … etc.

XVI

Despertad angel diuino no deys las llaues al sueño mirad que padece el alma en las prisiones del cuerpo todos están soçegados sólo yo mi bien que uelo a mi propio pues que he uisto que poco a poco me muero Aquí paso y aquí uiuo en este triste silençio que siempre a un triste le basta la soledad y el destierro Mirad que pareze mal que siendo un angel tan bello tengay[s] hechos de león y de tigre los azeros No siento tanto el morir 19


como sentiré el perderos que una cosa que se ama siempre causa grande estremo No sé qué pueda deziros uiendo mi mal sin remedio y tengays la uida y muerte todo en un mismo sugeto. Dezidme çelos si son çiertas mis dichas y reçelos.

XVII

Todo le paga tributo a la belleza de Atandra la serrana más hermosa y la más bella sagala El campo con uarias flores le ofrecerá alfombras uarias que los abriles que goza se los deuen a sus plantas Como al alba la reçiben las aues enamoradas y por uer el sol sus soles cuelga su oriente de nácar El ayre que corre alegre retosando entre las matas el aliento le saltea entre las flores y el ámbar La aurora llorando perlas lo que ha de pisar esmalta porque de su boca pende la risa de la mañana Para ser espejos suyos entre esmaltes y esmeraldas cristal se bueluen los ríos las risueñas fuentes plata Las sagalas que la imbidian quando la risa del alba van a coger el roçío de aquesta suerte le cantan: Quando sale el alba sagala sin uos 20


no pareze el día aunque salga el sol.

XVIII

Despertad hermosa Lisis a las quexas despertad que al silencio de la noche un humilde amante os da A uestra calle me llego y para escuchar mi mal siquiera abrid los oidos aunque las puertas no abrays Suspiros del alma embío que os procuran despertar y quando de ueros uienen dizen que durmiendo estays Las puertas y las ventanas aunque serradas están en oir las penas mías pareze que hazen señal Sin duda que soys de piedra pero soys de piedra imán que sin poder resistir todo tras uos lo lleuays O qué terribles entrañas o qué dolor inmortal bien aia tanta hermosura mal aia tanta crueldad Mas vos que teneys el pecho más duro que un pedernal mientras yo uelo dormís que no os duele mi mal.

XIX

Dezidle madre aquel hombre que me mira quando passa que no passe o que no mire que si me mira me mata 21


dezilde que si pretende tener entrada en mi casa que se encubra dos ladrones que lleua siempre en su cara Ofréçeme voluntad pero no sé si me engaña que a uezes palabras dulçes se bueluen obras amargas Hame parezido madre ser hablador de uentaja que a más de hablar con la lengua también con los ojos habla tienen los hombres mil tretas con que sujetan mil almas que rendidas a sus ruegos en pena tras ellos andan. Vna vez niña crehí sus engaños y sus traças y hanme salido a los ojos y assí es razón que los abra Y porque aquesse galán es hombre y con hombres trata y las costumbres se pegan más bien quando son más málas Dezilde que no porfíe porque ya de escarmentada çerré a mi pecho la puerta y assí no le offresco entrada Pero no se lo diga madre déxele que no sé de qué agua tengo de beuer. Fortuna y amor a los ojos muestran infinitas cosas que son y no eran y ueo trocado tanto mal en bien que no sé de qué agua… etc. Tantos edificios por el suelo ueo y tantos leones que ya son corderos y miro trocado tanto mal en bien que no sé de qué agua… etc.

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XX

Quien creiera ingrata Filis que ya trocada la suerte llorara infinitos males quien gozó infinitos bienes en tu mano está mi uida y darme la muerte quieres pero al fin los desdichados tienen la uida en la muerte Satisfecho quedo ya y lo estaré para siempre de que sólo en ser mudables están firmes las mugeres Ya miro mis esperanças si marchitas aier uerdes mi dicha en el desengaño y mi desdicha en quererte Ya no te pido fauores porque mi uida entretienen memorias de un bien passado y penas de un mal presente Ya me rrindo a la fortuna ya no trato de ofenderte que está serca de ser loco quien desengaño quiere Conosco que tus razones fueron dorados desdenes que no tiene mucho amor quien propone inconuenientes Assí se quexa un pastor quando por el prado uerde uiendo que uenía Filis le canta de aquesta suerte estribillo Ay ingrata pastora tu pecho aleue me dio un tiempo fauores y agora muerte.

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INDICE

Pág. I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII XIII XIV XV XVI XVII XVIII XIX XX

Quejosa de su fortuna .......... Una constante afición........... Partirme quiero, señora........ Qué pena tengo en el alma.... Oh que linda vienes hoy ........ Subió a la sierra la niña ........ Ay que muero de amores ........ Si a tu divina hermosura ........ Ardiendo en secretas llamas ... Sus doradas hebras Febo ....... A la orilla de un arroyo ......... Hasta cuando, mi señora ....... Celia, si tu belleza .................. Según me tienes, ingrata ......... No puede mi pensamiento ....... Despertad, angel divino .......... Todo le paga tributo ............... Despertad, hermosa Lisis ........ Decidle, madre, aquel hombre Quien creyera ingrata Filis .....

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Jardincillo de Romances del Siglo de Oro