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magazine

Nº 16 ENERO 2020 WWW.MAGAZINE-OCEANO.COM

Entrevista a José Joaquín Hernández Brito

La pesquería de atún rojo en el golfo de Vizcaya Los oceanógrafos en la encrucijada / ICCAT 2019: Mismo terreno de juego, diferentes reglas / El consumo de productos de la pesca / Big Data


editorial LOS TEXTOS PUBLICADOS EN ESTA REVISTA PUEDEN SER REPRODUCIDOS TOTAL O PARCIALMENTE SIEMPRE QUE SE CITE COMO FUENTE MAGAZINE OCÉANO.

MAGAZINE OCÉANO Nº16- QUART0 TRIMESTRE 2019 www.magazine-oceano.com

EDITA CUERPO 8 SERVICIOS PERIODÍSTICOS REDACCIÓN C/VELAYOS, 2-. 28035 MADRID

Voltaire, Friedrich von Schrötter y el COP25

TELÉFONO: 91 386 86 14- 91 386 06 23 redacción@magazineoceano.com publicidad@magazineoceano.com www.cuerpo8.com ISSN 2255-114X

REDACCIÓN DIRECTOR SANTIAGO GRAIÑO DISEÑO ORIGINAL HECTOR REYES REDACCIÓN MARÍA SÁNCHEZ GALAN CLARA ESTÉVEZ ALEJANDRO GRAIÑO MARÍA PRADA FELIPE FIERRO FOTO DE PORTADA. JULIO VALEIRAS.

CONSEJO EDITORIAL Alberto González Garcés Carlos García Soto Eduardo Balguerías Emilio Fernández Suárez Enrique Tortosa Fernando de la Gándara Joaquín Tintoré José Ignacio Díaz José Luis Cort José Luis Sánchez Lizaso Miquel Canals Octavio Llinás Pablo Abaunza Pere Oliver Valentín Trujillo

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Es sabido que Voltaire, criticando el exagerado militarismo prusiano, dijo que Prusia no era un estado que tenía un ejército, si no un ejército que tenía un estado... Lo de Voltaire era una ironía, pero Friedrich von Schrötter, un ministro prusiano, dijo lo mismo de su país, solo que no como una graciosa ocurrencia si no como una seria definición. Parafraseando la frasecilla respecto al COP25, sin duda todo gran evento internacional tiene un aparato mediático, de comunicación y publicidad importante –al igual que todo estado tiene un ejercito– pero el encuentro de marras ha resultado muy prusiano, puesto que no ha sido un gran evento que tiene un aparato mediático, de comunicación y publicidad, sino un aparato mediático, de comunicación y publicidad que tiene un gran evento… La segunda derivada de este asunto es si quienes diseñaron y pagaron el COP25 –con niña Dalai Lama y compra de todas las portadas de los diarios españoles de gran difusión por una gran empresa energética incluidas, por solo citar dos esperpentos– se inspiraron en Voltaire y su famoso sentido del humor, y todo esto ha sido así porque la parte seria fracasó, o lo hicieron en Friedrich von Schrötter y el COP25 se pensó y planificó para ser lo que fue. La diferencia no es baladí, en el primer caso estaríamos ante un evento internacional con grandes pretensiones y magros resultados, algo nada raro, pero en el segundo caso habríamos asistido a una enorme manipulación y lavado de cara de quienes más contaminan, destinado a hacer creer que se va a hacer mucho cuando la intención es realmente la contraria. Ahora bien, y elucubraciones al margen, la respuesta respecto a la efectividad de este tan posmoderno evento solo la sabremos a ciencia cierta dentro de unos años, pero, lamentablemente, los resultados del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, que fue bastante menos prusiano, no son para hacerse muchas ilusiones. Pero sería injusto no añadir que el COP25 tiene un lado positivo: hacer llegar a unas audiencias amplísimas el mensaje medioambiental, contribuyendo a hacerlo mayoritariamente aceptado y políticamente correcto. Algo importante cuando, ya muy derrotado el negacionismo teórico, crece un negacionismo administrativo de hecho, del cual la manifestación más exagerada es la administración Trump, pero que realmente está muy lejos de ser el único caso. Y también sería injusto no aplaudir la notable capacidad y el éxito del Gobierno de España para reorganizar y conducir en un tiempo ínfimo un encuentro muy complicado que había naufragado en Chile.


sumario 02 editorial Voltaire, Friedrich von Schrötter y el COP25.

04 noticias Ninguno de los diez retos generales de GreenPeace España para 2020 se refiere a mares y océanos. La ‘verdura marina’: algas para la comida cotidiana.

08 opinión Los Oceanógrafos en la encrucijada. Por Manuel Vargas Yañez, Mª Carmen García Martínez y Francina Moya Ruiz. ICCAT 2019: Mismo terreno de juego, diferentes reglas. Por Julio Morón.

20 ojo de pez Aves Marinas. Fotos Julio Valeiras.

32 entrevista José Joaquín Hernández Brito, director de la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN).

44 informe La pesquería de atún rojo en el golfo de Vizcaya. José Luis Cort y Pablo Abaunza.

56 artículo Obligación de Desembarque: un año despúes.

62 artículo El consumo de productos de la pesca sigue bajando en España.

68 reportaje Big Data: un océano para explorar otro océano. María Sánchez.

78 gastronomía Raxo de Marraxo.

79 libros Algas Atlánticas.El Origen 6.12; La colección del Museo Anfaco en el 115 aniversaro de la Unión Conservera; Navegar sin estrés.

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noticias / actualidad

[sostenibilidad]

Ninguno de los diez retos generales de GreenPeace España para 2020 se refiere a mares y océanos l igual que hizo hace un año, a finales de diciembre de 2019 Greenpeace España publicó su balance del año en términos de “lo mejor y lo peor” e indicó los asuntos que consideraba retos para 2020. En ambos casos la valoración se presenta de forma ordenada en puntos concretos, algo que permite valorar de manera objetiva las prioridades de la organización. Hace un año, en el número 13 de Magazine Océano, hicimos un breve análisis de los asuntos considerados importantes por la organización en su balance y sus retos, algo que repetimos en este artículo. Esta vez Greenpeace cita 49 asuntos (siete menos que el año pasado, cuando fueron 56) que, a su juicio, merecen ser destacados de 2019 o son retos para 2020. Al igual que hizo en 2017, en 2019 la organización ha separado sus valoraciones en nacionales e internacionales en su análisis, pero no los retos para el año entrante. La primera conclusión es que la bastante escasa preocupación de GreenPeace España por lo marino marítimo del año pasado se redice aún más en el presente. Así, de los 56 asuntos que Greenpeace consideró dignos de mención el año pasado solo 9 se referían específicamente a mares y océanos,

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es decir, un 16,1%. Pero este año son solo tres de 49, solo un 6,1%, un notable descenso; aún sumando –en una interpretación notablemente laxa– las dos referentes a plásticos, serían solo cinco, cifra bastante reducida si se considera que los océanos ocupan el 70,9% de la superficie de nuestro planeta. Tanto en el ámbito nacional como internacional, GreenPeace da dos listas: lo mejor de 2019 y lo peor de 2019. En el ámbito nacional tanto la lista de lo mejor como la de lo peor recogen 10 asuntos; pues bien, ninguno de los 10 asuntos positivos se refiere a lo marino-marítimo y solo lo hace uno de los 10 negativos, referente al Mar Menor y que dice lo siguiente: “El mar Menor en la UCI. El caos en la gestión de los recursos hídricos y el crecimiento sin control de los regadíos ilegales y la agricultura intensiva, amparados por las administraciones, ha provocado que la mayor laguna salada del Mediterráneo sufra peor mortandad de fauna de sus historia”. En el ámbito internacional GreenPeace indica 9 lo mejor y 10 lo peor. En la lista de los 9 lo mejor solo hay un asunto marino-marítimo, que dice: “Ballenas. Tras un año y cinco meses encerradas, las 11 orcas y 87 belugas atrapadas en la llamada cárcel de ballenas rusa son liberadas gracias a la presión y el apoyo de más de un mi-


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llón de personas en todo el mundo”. En cuanto a la lista de lo peor, también hay solo un asunto de los 10 recogidos, el siguiente: “Océanos. Tras la tercera ronda de negociaciones en el seno de la ONU para avanzar en un tratado que ayudaría a proteger al menos el 30% de los mares para 2030, Rusia, Islandia y Corea bloquean su aprobación. Por su parte, España no ha mostrado un apoyo decidido”. En cuanto a los retos para 2020, que no se separan en nacional e internacional, la organización cita 10 asuntos. Pues bien, ninguno de ellos se refiere al ámbito marino-marítimo. En resumen, los hechos parecen demostrar que entre las prioridades de GreenPeace España mares y océanos tienen una presencia muy escasa. Sin embargo, en otro documento, en el que la organización expone los 13 puntos que pide al

nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que incluya en su agenda de prioridades, dos sí son marino-marítimos. En concreto los siguientes: “Apoyar la aprobación de un Tratado Global de los Océanos que proteja el 30% de los océanos para 2030.” “Actualizar la Ley de Costas –desmontando la reforma de 2013– para adaptarla a la realidad del cambio climático y evitar que continúe la actual destrucción de ecosistemas costeros.

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noticias / actualidad

[gastronomía]

La ‘verdura marina’: algas para la comida cotidiana a idea surgió hace dos años, cuando en una feria entraron en contacto directivos de la empresa Laduc, una filial del grupo catalán Alvilardan dedicada a crear y comercializar productos alimenticios de 4ª y 5ª gama con fuerte penetración en el canal HORECA y en catering, con los de Algamar, una empresa gallega pionera en producción, recolección y transformación de algas para consumo humano. El resultado fue la incorporación de las algas a la oferta de productos de alto nivel de Laduc para el mercado HORECA. Durante dos años, se han dedicado a la creación de

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Lechuga de mar (Ulva rigida)

una oferta innovadora y a iniciar la comercialización, esta última todavía en una fase muy primaria. Si bien la aportación de esta línea de negocio a los aproximadamente seis millones de euros de facturación total del Grupo Alvilardan es hoy en día muy pequeña, su volumen puede volverse muy importante si tiene éxito la iniciativa que para 2020 tiene Laduc: entrar en la venta de productos destinados al consumidor doméstico. En este momento sus productos están dirigidos principalmente al canal HORECA, pero su

Wakame (Undaria pinnatifida)

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Ensalada marina espagueti mar (Himanthalia elongata) y wakame

gran apuesta es entrar durante 2020 en el retail y la venta directa al público en general. “Queremos incorporar el alga ultracongelada en la comida cotidiana, que sea una verdura marina, romper los hábitos tradicionales e incorporar las algas como un complemento”, indica Juan Sánchez, director general de Laduc. La clave tecnológica es la ultracongelación (congelación en un tiempo muy rápido,120 minutos como máximo, a una temperatura inferior a -40 grados C), que es realizada por Algamar. Esta técnica no solo permite mantener muy bien las características organolépticas de las algas sino que también permitir su consumo todo el año, evitando así la estacionalidad. Las variedades de algas que ofrece Laduc son lechuga de mar (Ulva rigida), percebe o codium (Codium sp.), espagueti de mar (Himant-

halia elongata), kombu (Laminaria sp.) y wakame (Undaria pinnatifida). Pero una de las mas fuertes apuestas de Laduc para la introducción de las algas en los menús es la comunicación y el marketing. La empresa está presente en ferias como Alimentaria, Salón Gourmet, Expofood Service y Gastrocanarias, y también colaboran con ella una serie de cocineros conocidos, como Pepe Solla (1 estrella Michelin, restaurante Casa Solla) o Dani López (restaurante O camino do Ingles, Mejor Chef Joven y que acaba de ser incluido en la guía Michelin). Por otro lado, también han realizado un cortometraje sobre las algas, llamado Origen 6.12, así como un libro (ver sección libros) de título parecido: Algas atlánticas. El origen 6.12.

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opinión /Manuel Vargas Yáñez, Mª Carmen García Martínez, Francina Moya Ruiz

Opinión Los Oceanógrafos en la encrucijada antiago Ramón y Cajal dijo una vez: “cultivemos la ciencia por sí misma, sin considerar por el momento las aplicaciones, éstas llegan por sí mismas”. Esta frase resume de forma clara y sucinta los ríos de tinta que se han vertido en defensa de la investigación básica frente a la investigación aplicada, debate que, en nuestra opinión, se encuentra muy presente en los retos a los que la oceanografía se enfrenta en la actualidad y a los que deberá hacer frente en el futuro inmediato. Con estas líneas quisiéramos reflexionar acerca del momento actual de las ciencias marinas y de la evolución que han tenido a lo largo de su historia reciente, hasta encontrarse en la actualidad en disposición de abordar nuevos retos que en el pasado habían sido imposibles, aunque no impensables, pues algunos de los retos actuales estaban desde hace décadas, si no siglos, en la mente de algunos hombres de ciencia con una preclara visión del futuro.

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¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Seguramente no exista una definición única que convenza a

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MANUEL VARGAS YÁNEZ GRUPO MEDITERRÁNEO DE CAMBIO CLIMÁTICO. INSTITUTO ESPAÑOL DE OCEANOGRAF´ÍA

Mº CARMEN GARCÍA MARTÍNEZ GRUPO MEDITERRÁNEO DE CAMBIO CLIMÁTICO. INSTITUTO ESPAÑOL DE OCEANOGRAF´ÍA

todo el mundo acerca de qué es investigación básica y qué es investigación aplicada. Y, muy posiblemente, la causa sea que en muchas ocasiones la frontera entre ambas es una línea tortuosa y difusa, que no nos permite ver los límites con claridad. No pretendemos aquí encontrar esa definición, simplemente propondremos una que puede ser tan buena (o tan mala) como otra cualquiera, con el compromiso de atenernos a ella a lo largo del resto de este texto. De esta forma sabremos en todo momento a qué nos estamos refiriendo. Entendemos por investigación básica aquellos estudios encaminados a aumentar nuestro conocimiento en cualquier ámbito del saber, siendo la única razón que mueve a ello el propio afán de conocimiento y la curiosidad científica. En contraposición a este concepto, entendemos por investigación aplicada aquella que utiliza conocimientos ya existentes para conseguir un resultado práctico: fabricación de objetos con aplicación industrial, obtención de servicios en beneficio de la seguridad o el bienestar social, etc. Una vez aclarados estos términos de referencia, volvamos a la cuestión propuesta en el epígrafe de esta sección: ¿cuál es la se-


Buque oceanográfico Ramón Margalef.

cuencia lógica de los acontecimientos? Podría pensarse que sin disponer de los conocimientos teóricos necesarios no podemos realizar ningún tipo de aplicación de los mismos. Siendo más ambiciosos en nuestros propósitos (a veces para nuestra desgracia), diríamos que no podemos dominar, e incluso moldear, la naturaleza a nuestra conveniencia si no entendemos bien los mecanismos que la gobiernan. De esta forma, podríamos pensar que en primer lugar se realiza la investigación básica y posteriormente llegan las aplicaciones. Un ejemplo claro de esta forma de proceder a lo largo de la historia lo encontramos en el estudio de la electricidad y el magnetismo. Las primeras investiga-

FRANCINA MOYA RUIZ GRUPO MEDITERRÁNEO DE CAMBIO CLIMÁTICO. INSTITUTO ESPAÑOL DE OCEANOGRAF´ÍA

ciones realizadas en el siglo XVII, y sobre todo durante los siglos XVIII y XIX, iban encaminadas a entender mejor qué eran aquellas fuerzas que atraían o repelían objetos y cuál era la naturaleza de ese flujo misterioso que recorría ciertos materiales y que denominamos corriente eléctrica. Esta investigación básica estaba movida por la fuerza más poderosa que impulsa a la humanidad: la curiosidad, y se vio culminada cuando en 1865 James Clerk Maxwell unificó en las famosas ecuaciones que llevan su nombre los fenómenos de la electricidad y el magnetismo. A medida que aumentaba nuestro entendimiento sobre estos fenómenos y las leyes que los gobernaban, iban apareciendo aplicaciones tales

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opinión /Manuel Vargas Yáñez, Mª Carmen García Martínez, Francina Moya Ruiz

como el telégrafo (Morse, 1833) o la lámpara incandescente de Thomas Alva Edison (1880), que haría posible que a partir de finales del S. XIX se generalizase la iluminación eléctrica de las calles en las ciudades. Esta forma de evolución de la investigación, con una fase inicial de investigación básica en la que el investigador simplemente sigue sus impulsos y su curiosidad, seguida por otra fase aplicada, podría parecer la más lógica; podríamos decir que primero estaba la gallina y luego ésta puso el huevo. Sin embargo no nos atrevemos a decir que sea la más frecuente y, desde luego, lo que sí es seguro es que no sucede siempre así. En ocasiones es la necesidad de resolver un problema práctico, o la inexistencia de un servicio demandado por la sociedad, lo que hace que la investigación se dirija en uno u otro sentido. Podríamos decir que primero está el huevo y tenemos que buscar la gallina que lo ponga. En otros casos las cosas son aún más complejas. Tras el desarrollo de unos conocimientos básicos se identifica una necesidad de aplicarlos para resolver algún tipo de problema práctico, pero dicha aplicación depende del desarrollo tecnológico en alguna otra rama de la ciencia y la tecnología, de tal forma que tenemos que esperar a que confluyan estos tres elementos: ciencia básica, necesidad de aplicación y desarrollo tecnológico. Todo lo que acabamos de exponer se aplica perfectamente a la fascinante historia de la oceanografía hasta llegar a su momento actual. Está jalonada de innumerables ejemplos en los que el huevo y la gallina han intercambiado su papel como elemento inicial del desarrollo cien-

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tífico e, igualmente, de frecuentes retrasos motivados por la necesidad de esperar a que la ingeniería y el desarrollo tecnológico en otros campos de la ciencia pudieran dar soporte a las aplicaciones de la oceanografía. Breve historia de la oceanografía

EN LA HISTORIA DE LA OCEANOGRAFÍA, QUE COMO CIENCIA PUEDE CONSIDERARSE MUY JOVEN, SE ALTERNAN INTENTOS POR SATISFACER LA CURIOSIDAD HUMANA ACERCA DE LOS OCÉANOS QUE CUBREN LA MAYOR PARTE DE NUESTRO PLANETA CON OTROS ESTUDIOS MÁS PRÁCTICOS QUE RESPONDERÍAN A NUESTRA DESCRIPCIÓN DE CIENCIA APLICADA

Nuestro interés por los mares y océanos se remonta prácticamente al origen de la humanidad. Desde el principio de los tiempos, aquellos seres humanos que han vivido en sus costas o que se han atrevido a adentrarse en sus aguas para pescar, comerciar, o simplemente para alcanzar nuevas tierras, han tratado de entender y predecir el comportamiento del oleaje, y de las corrientes y vientos de los que tanto dependían el éxito o el fracaso de sus expediciones. Pero no solo la necesidad de encontrar rutas más seguras ha movido a los seres humanos a estudiar los secretos que escondían los mares. En la historia de la oceanografía, que como ciencia puede considerarse muy joven, se alternan intentos por satisfacer la curiosidad humana acerca de los océanos, que cubren la mayor parte de nuestro planeta, con otros estudios más prácticos que responderían a nuestra descripción de ciencia aplicada. Las motivaciones de estos últimos han sido tan variadas como aumentar la seguridad de las rutas comerciales, reducir los tiempos de las travesías, mejorar los servicios de correo por mar, o adquirir ventaja sobre los enemigos durante las confrontaciones bélicas. Citaremos algunos ejemplos: Benjamin Franklin realizó una carta de la Corriente del Golfo en 1770 mientras era director general del servicio de Correos de las Colonias


Británicas, con objeto de reducir el tiempo de las entregas procedentes de Europa. Matthew Fontain Maury (1806-1873), mientras trabajaba como superintendente de Cartas Marítimas e Instrumentos de la Armada de los Estados Unidos, utilizó la infor mación recogida en los cuadernos de bitácora de numerosos navíos para realizar cartas marítimas que acortaron considerablemente las travesías transoceánicas. El sonar comenzó a desarrollarse tras el hun dimiento del Titanic en 1912 para detectar los bloques de hielo que suponían una amenaza para la navegación, pero su desarrollo tuvo un notable impulso durante las dos guerras mundiales para su aplicación en la detección de submarinos [1, 2]. Durante la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón y Alemania realizaron numerosas medidas de temperatura del mar desde su superficie hasta casi 300 metros de profundidad utilizando batitermógrafos mecánicos, unos rudimentarios precursores de los actuales CTDs (sondas con las que se obtienen medidas de presión, temperatura y salinidad desde la superficie hasta el fondo del mar), con el objetivo de conocer las pro pie da des de la transmisión del sonido en el mar, de nuevo en relación con la guerra submarina [3]. Los ejemplos que acabamos de citar muestran situaciones en las que la sociedad requería de ciertos servicios y los oceanógrafos orientaron sus trabajos para dar respuesta a dichas necesidades. Sin embargo, aún sin ser historiadores ni pretender que este artículo tenga un carácter histórico, nos atreveríamos a decir que la mayor parte de las expediciones y trabajos realiza-

Roseta de agua.

LA MAYOR PARTE DE LAS EXPEDICIONES Y TRABAJOS REALIZADOS EN EL MAR DESDE FINALES DEL SIGLO

XIX ENCAJAN MEJOR EN LA DEFINICIÓN DE CIENCIA O INVESTIGACIÓN BÁSICA

dos en el mar desde finales del siglo XIX encajan mejor en la definición de ciencia o investigación básica: La expedición del Challenger (1872-1876) se considera el inicio de la oceanografía moderna y en ella se realizaron más de 360 estaciones a lo largo de la mayor parte de los océanos del mundo, tomando muestras físicas, químicas y biológicas. La expedición del noruego Fridtjof Nansen a bordo del Fram (18931896) demostró la existencia de una corriente transpolar bajo el hielo del Ártico; la expedición británica del Discovery (19011904) exploró la Antártida; la alemana del Meteor (1925-1927) en el Atlántico confirmó la existencia de la circulación termohalina, las expediciones del Mabahiss (1933-34) y del Galathea (195052) estudiaron el Océano Índico [1, 2]. Cada una de estas expediciones, y otras muchas que po-

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opinión /Manuel Vargas Yáñez, Mª Carmen García Martínez, Francina Moya Ruiz

dríamos haber citado, constituían el esfuerzo de un único país, no existiendo una cooperación internacional bien organizada. Podríamos añadir que los ejemplos de ciencia aplicada que hemos nombrado anteriormente también estaban encaminados a resolver un problema muy concreto en cada caso. Hasta pasada la mitad del siglo XX no existían programas nacionales, y mucho menos internacionales, destinados a la aplicación de la oceanografía para dar un servicio a la sociedad. La celebración del año geofísico internacional en 1957 puso de manifiesto la necesidad de iniciar una cooperación entre diferentes naciones. Los fenómenos que gobiernan la atmósfera y los océanos del planeta están interconectados sobre distancias de miles de kilómetros, la circulación termohalina constituye un sistema gigantesco de transporte de calor que ayuda a mantener el clima actual de la Tierra, algunos de los procesos más importantes para entender la interacción entre el océano y la atmósfera ocurren en áreas del planeta de difícil acceso, como las aguas que rodean al Ártico y al continente Antártico, etc. A medida que aumentaban nuestros conocimientos durante el siglo XX se iba poniendo de manifiesto la necesidad de observar los océanos de una forma global, y una empresa de estas características solo podía abordarse desde la cooperación internacional. Fruto de estas ideas la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) creó a principios de la década de 1960 el Comité Oceanográfico Internacional (COI) y en 1980 el Programa Internacional de Investigaciones Climáticas (más conocido por sus siglas inglesas

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LA COMUNIDAD CIENTÍFICA HA TOMADO CONCIENCIA DE QUE LA OBSERVACIÓN GLOBAL DE LOS OCÉANOS NO PUEDE LIMITARSE A UN EXPERIMENTO AISLADO EN EL TIEMPO LLEVADO A CABO A LO LARGO DE UNOS POCOS AÑOS.

POR EL CONTRARIO, DEBE CREARSE UN SISTEMA PERMANENTE DE OBSERVACIÓN OCEÁNICA A NIVEL GLOBAL

WCRP). Tal vez uno de los resultados más notables de esta cooperación internacional fue el lanzamiento del programa WOCE (World Ocean Circulation Experiment), que en su fase de observación cubrió todos los océanos del planeta mediante transectos o travesías de norte a sur, de este a oeste o a lo largo de canales y estrechos que conectaban mares y océanos, cubriendo todos los rangos de latitud y longitud de la Tierra. En estas campañas oceanográficas se tomaron muestras de temperatura, salinidad, oxígeno, nutrientes y otros trazadores desde la superficie del mar hasta el fondo de los océanos, consiguiéndose una descripción sin precedentes hasta ese momento de las pro piedades físicas y químicas, así como de las corrientes y el transporte de agua, calor y sal a escala planetaria. Pero, con ser un gigantesco avance, el proyecto WOCE pronto se reveló como insuficiente. Las corrientes oceánicas y las propiedades físicas y químicas de nuestro planeta, los intercambios de calor y agua entre los océanos y la atmósfera están en continuo cambio, especialmente en el contexto actual de crisis climática. La comunidad científica ha tomado conciencia de que la observación global de los océanos no puede limitarse a un experimento aislado en el tiempo, llevado a cabo a lo largo de unos pocos años. Por el contrario, debe crearse un sistema permanente de observación oceánica a nivel global. Y es aquí donde se entrelazan las dos historias Es en este punto en el que se entrelazan las dos historias, las dos perspectivas: ciencia básica y ciencia aplicada. En la actualidad


ya podemos decir que existe un sistema global de observación de los océanos. El desarrollo tecnológico ha hecho posible lo que parecía inalcanzable a mediados del pasado siglo. Los satélites de observación de la Tierra permiten monitorizar la elevación de la superficie del mar, la temperatura y la salinidad superficial de los océanos. Cerca de 4000 perfiladores ARGO miden a intervalos regulares (normalmente de 10 días) la temperatura y la salinidad desde la superficie del mar hasta los 2000 metros de profundidad, de tal forma que cada diez días disponemos de algo parecido al experimento WOCE, que tardó 9 años en realizarse. Estaciones mareográficas que registran de forma continua el nivel del mar en puertos y otras infraestructuras costeras, otros dispositivos autónomos y campañas ocea nográficas, realizadas por diferentes países de forma periódica y cuya información es compartida en bases de datos internacionales, completan el sistema global de observación de los océanos. Mantener estos sistemas de observación es muy costoso, aunque el modelo de financiación a seguir está claramente marcado por el ejemplo de la meteorología, la hermana mayor de la oceanografía. Ya a finales del siglo XIX cada país fundó su propia institución o agencia encargada de los servicios meteorológicos, estableciendo sus redes de observación de la atmósfera. Para la coordinación de estas redes y la creación de un sistema global de observación se creó en 1873 la Organización Meteorológica Internacional que más tarde, en 1950, se refundaría dando lugar a la actual Organización Meteorológica Mundial (OMM) [4, 5]. Por tanto. existe un

Boya Santander IEO.

MANTENER ESTOS SISTEMAS DE OBSERVACIÓN ES MUY COSTOSO, AUNQUE EL MODELO DE FINANCIACIÓN A SEGUIR ESTÁ CLARAMENTE MARCADO POR EL EJEMPLO DE LA METEOROLOGÍA, LA HERMANA MAYOR DE LA OCEANOGRAFÍA

modelo que ha funcionado y que la oceanografía puede seguir. Sin embargo, conseguir que cada país afronte de forma indefinida en el tiempo el gasto que supone un sistema de observación marino (mucho más elevado que el de los sistemas de observación atmosféricos) requiere que sea probada su utilidad para la sociedad. En el caso de la meteorología era clara la necesidad de tener un sistema de predicción del tiempo que aumentara la seguridad de la navegación, primero, y del transporte aéreo, después, y estos sistemas de predicción no podían funcionar sin una red de observaciones. Los sistemas de predicción permiten alertar con antelación de fenómenos extremos, tales como inundaciones, huracanes o tornados, disminuyendo el impacto de estos fenómenos, salvando vidas y minimizando las pérdidas económicas. Sectores como el de la producción de energía, agricultura o turismo se ven también beneficiados al


opinión /Manuel Vargas Yáñez, Mª Carmen García Martínez, Francina Moya Ruiz

disponer de estos pronósticos. En resumen, los beneficios superan con creces a los costes económicos. En el caso de la oceanografía, la mayoría de los países no han establecido aún de forma clara estos sistemas nacionales de observación y su financiación a largo plazo. La comunidad científica no tiene dudas acerca de la necesidad de desarrollar y mantener (que es lo más difícil) estos sistemas de observación nacionales coordinados en un sistema global para poder entender cuál es el funcionamiento de los océanos y el papel que tienen en el clima del planeta. Sin embargo, en nuestra opinión, no ha encontrado una forma clara de transmitir esta necesidad a la sociedad y a los políticos y gestores. Por una parte, se han desarrollado modelos de predicción oceánica parecidos a los de predicción atmosférica que, al igual que éstos, necesitan ser alimentados por observaciones para cumplir su función. Estas predicciones mejorarían la seguridad en la navegación, ayudarían en rescates marítimos o en la lucha contra posibles vertidos. Salvo, tal vez, el caso de los modelos de oleaje, muy utilizados por los sectores del transporte marítimo y la pesca, la sociedad, en un sentido amplio, no percibe la necesidad de conocer con antelación la dirección y la intensidad de las corrientes o la evolución de la temperatura y salinidad del mar, etc. Otra de las razones que sin duda justificaría el esfuerzo económico que requieren los sistemas de observación marina es el estudio de la evolución del clima. En este caso la oceanografía tiene el reto de incorporar a las observaciones físicas (temperatura, salinidad, corrientes, nivel del mar) otras de carácter biogeoquímico, para así

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conocer el impacto que el cambio climático pudiera tener sobre los ecosistemas marinos. Así que nos encontramos con que el caso de la oceanografía parece ser algo diferente al de la meteorología. La investigación básica, la mejora de nuestro conocimiento sobre la naturaleza, requiere de una inversión, pero necesita encontrar en la investigación aplicada razones claras e irrefutables para mantener esta inversión. Por el contrario, en la meteorología había una necesidad clara por parte de la sociedad y de diferentes sectores económicos, lo que impulsó el desarrollo científico y tecnológico. Los oceanógrafos ante la encrucijada

LA INVESTIGACIÓN BÁSICA, LA MEJORA DE NUESTRO CONOCIMIENTO SOBRE LA NATURALEZA, REQUIERE DE UNA INVERSIÓN, PERO NECESITA ENCONTRAR EN LA INVESTIGACIÓN APLICADA RAZONES CLARAS E IRREFUTABLES PARA MANTENER ESTA INVERSIÓN

Muchos de nosotros iniciamos una carrera en alguna de las diferentes disciplinas que conforman las ciencias marinas motivados por el deseo de conocer el funcionamiento de los mares y sus ecosistemas, de comprender mejor las interacciones entre el océano y la atmósfera, así como la influencia de los fenómenos físicos sobre las distribuciones de propiedades químicas y, a través de éstas, sobre las comunidades planctónicas. Sigue siendo a día de hoy un reto comprender cómo estas interacciones entre diferentes niveles de la cadena trófica terminan modulando los stocks de los recursos explotables hasta el punto de poder predecir sus capturas en base a variaciones medioambientales. En definitiva, muchos de nosotros emprendimos una carrera en investigación básica. Este tipo de investigación requiere que periódicamente (cada tres años normalmente) los investigadores tengan que presentar sus propuestas ante diferentes agencias financiadoras.


Cuando los investigadores participan en alguno de los sistemas de observación que hemos descrito tienen acceso a financiación y medios durante un periodo más prolongado que el propio de los proyectos de investigación al uso. Tal vez por esta razón, muchos investigadores que se dedicaban a la investigación básica compiten ahora por los fondos dedicados a la investigación aplicada de los sistemas de observación y por los compromisos que conllevan. Henry Stommel, tal vez uno de los más brillantes oceanógrafos del siglo XX, ya avisaba en 1989 sobre el peligro de despertar al genio de la botella de la Gran Ciencia [6]. Por Gran Ciencia, Stommel entendía aquella que responde a grandes planes de investigación, con una planificación a largo plazo y cuantiosos recursos económicos. Este tipo de ciencia resulta atractiva inicialmente, como ya hemos dicho, por la disponibilidad de recursos y porque permite abordar objetivos inalcanzables en el marco de los proyectos más modestos. Pero Stommel advierte del peligro de perder el tapón de la botella del genio de la Gran Ciencia, ya que este genio demanda su tributo. El genio de los sistemas de observación proporciona recursos, instrumentación y datos oceanográficos, pero requiere que el investigador cumpla una serie de tareas rutinarias propias de la ciencia aplicada. El investigador puede ser tentado por la perspectiva de continuar con su labor investigadora en ciencia básica, incluso puede pensar que esta labor se verá potenciada por su participación en los sistemas de observación, pero recordemos una vez más que el genio reclama su tributo, ya sea en forma de predicciones periódicas y rutina-

HENRY STOMMEL, TAL VEZ UNO DE LOS MÁS BRILLANTES OCEANÓGRAFOS DEL SIGLO XX, YA AVISABA EN 1989 SOBRE EL PELIGRO DE DESPERTAR AL GENIO DE LA BOTELLA DE LA

GRAN CIENCIA [6]

rias, de recopilación de datos, controles de calidad, trabajos en la mar, etc., y estas tareas pueden demandar mucho tiempo. Estos riesgos pueden hacer se extensivos a las propias instituciones, que corren el riesgo de destinar muchos de sus recursos materiales y humanos a estas tareas en detrimento de la investigación básica y de nuestro conocimiento sobre los mecanismos de funcionamiento de los mares y sus ecosistemas. Qué opción personal debe tomar cada investigador, y en qué medida quiere o debe involucrarse en los sistemas de observación oceánica, constituyen algunos de los retos de las ciencias marinas en nuestros días.

[1] Vergara Cortés, H. (1980). Orígenes y desarrollo de la oceanografía. Revista de marina. [2] Varma, K. K. (2015). A brief history of physical oceanography. Ocean Digest, Quaterly Newsletter of Ocean Society of India, Vol. 2(2). [3] Levitus, S. et al. (2013). World War II (1939-1945): Oceanographic observations. Data Science Journal, Vol. 12(21), 102-157. [4] Palomares Calderón de la Barca, M. Breve historia de la meteorología. www.aemet.es [5] Lynch, P. (2010). Predicción del tiempo y del clima: Orígenes de una revolución. Boletín de la OMM, Vol. 59(2), 75-78. [6] Stommel, H. (1989). Why we are oceanographers. Oceanography, 48-54, November 1989.

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opinión /JULIO MORÓN

Opinión ICCAT 2019: Mismo terreno de juego, diferentes reglas i un árbitro decidiera aplicar diferentes reglas –obviamente, unas más beneficiosas que otras– a cada uno de los equipos que disputan un partido, echaría por la borda el famoso level playing field. Pues bien, este ejemplo tan gráfico e inimaginable en cualquier competición deportiva que se precie puede servirnos para ilustrar el desequilibrado “terreno de juego” en el que la flota europea atunera de cerco tiene y tendrá que faenar en los próximos años en el Atlántico. El motivo: la nueva regulación de la pesca de patudo adoptada por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) en su reciente reunión en Palma de Mallorca, que impone condiciones mucho más restrictivas a las flotas de cerco europeas, lo que pone en peligro la viabilidad de la española. ¿Qué es lo que ha sucedido para que lleguemos a esta situación? Pues bien, mientras las flotas europeas, y la españo-

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JULIO MORÓN DIRECTOR GERENTE DE OPAGAC

la en concreto, han respetado de manera rigurosa las cuotas establecidas por ICCAT para la pesca de patudo desde 2011, otras flotas han aumentado sustancialmente sus capturas. Esto ha hecho que la cuota global de 65.000 t. se haya sobrepescado llegando hasta las 80.000 t. en 2017. A nuestro juicio, uno de los vectores determinantes de la sobrepesca del patudo en el Atlántico es la limitación parcial de capturas a tan sólo siete países en los últimos cinco años, entre ellos, España. El resto de los países que también pescan, o han desarrollado recientemente sus pesquerías, de esta especie no han tenido limitación alguna. Han sido estos excesos de países ajenos a la UE los que han llevado a ICCAT a reducir el TAC a 62.500 t. para 2020 y 61.500 t para 2021. En concreto para la Unión Europea, que en 2011 tenía una cuota de 22.667 t., reducida hasta las 16.989 t.


Barca. Autor Rafael Estévez.

en 2016, ahora se ha aprobado un recorte del 21% adicional, dejando a las flotas europeas con un máximo de 13.421 t. para el año que viene. Además, ICCAT ha aprobado una serie de medidas que afectan únicamente al cerco atunero, como disminuir el número máximo de dispositivos de concentración de peces (también conocidos como

A NUESTRO JUICIO, UNO DE LOS VECTORES DETERMINANTES DE LA SOBREPESCA DEL PATUDO EN EL ATLÁNTICO ES LA LIMITACIÓN PARCIAL DE CAPTURAS A TAN SÓLO SIETE PAÍSES EN LOS ÚLTIMOS CINCO AÑOS, ENTRE ELLOS, ESPAÑA.

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opinión /JULIO MORÓN

FAD, por sus siglas en inglés) por barco de 500 a 350 en 2020, y a 300 en 2021, así como prohibir su uso en el Atlántico durante dos y tres meses en 2020 y 2021, respectivamente. Todo esto podría tener sentido si al mismo tiempo se hubieran aprobado las medidas de control necesarias para hacer cumplir estas regulaciones. Huelga decir que no ha sido así en la reunión de ICCAT de Palma de Mallorca. Normalmente, en gestión pesquera se fija un objetivo de gestión y se ponen las medidas y el control necesario para cumplirlas. Pero en ICCAT este año no existía más que un objetivo: reducir la captura de juveniles, sin saber en cuánto, desoyendo la recomendación del presidente del Comité Científico, quien señaló que la recuperación del stock pasa por una reducción de capturas en la población tanto de adultos como de juveniles en todo el Océano Atlántico. ¿Y se va a conseguir dicha reducción de mortalidad de juvenil de patudo? Pues sinceramente, salvo en el caso de la flota europea y asociada, con una cober-

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¿Y SE VA A CONSEGUIR DICHA REDUCCIÓN DE MORTALIDAD DE JUVENIL DE PATUDO?

PUES SINCERAMENTE, SALVO EN EL CASO DE LA FLOTA EUROPEA Y ASOCIADA, CON UNA COBERTURA DE 100% DE OBSERVADORES, DICHO CUMPLIMIENTO ESTÁ POR VER

tura de 100% de observadores, dicho cumplimiento está por ver. Y es que las medidas de gestión tienen que ser fáciles de controlar y, en este caso, la supervisión del número de FAD y de una veda de pesca requieren robustez. Sin embargo, muchos países han demostrado no tener la capacidad de establecer dicho sistema de control estricto o el deseo de aplicarlo, como de muestra que, en el último momento de la negociación, se negaran a que el Secretariado de ICCAT coordinara los programas de observadores regionales. A esto se une la incapacidad de algunos países de establecer mecanismos eficaces de seguimiento y control de las capturas, lo que impide verificar el cumplimiento de los límites y cumplir con los requisitos básicos de ICCAT en la provisión de estadísticas. Con respecto a las flotas de palangre, responsables de más del 40% de las capturas de patudo, la identificación de deficiencias en la recogida de datos y altos niveles de descarte no ha impedido su negativa al incremento de cobertura de obser-


vadores que recomienda el Comité Científico, un 20% mínimo. Aunque han aceptado un incremento de cobertura al 10%, esto es aún insuficiente e ICCAT debería haber planteado un incremento gradual, tal y como se ha establecido en el cerco para la veda de pesca con FAD y la limitación de su número. Lo mismo ha ocurrido con los transbordos en alta mar, ya que, aunque ICCAT ha establecido que un mínimo de transbordos tiene que producirse en aguas de países costeros (20%), la falta de observadores y un control insuficiente los seguirá convirtiendo en vehículo de actividades ilegales. El tiempo juzgará si las medidas adoptadas para la gestión del patudo, tan poco equitativas, sin un objetivo claro de gestión y sin una reflexión científica de cuánto debe de contribuir cada flota a dicho objetivo, darán algún resultado positivo para la recuperación del patudo atlántico. Lo que queda claro es que, con este paquete de medidas el futuro de la flota española, tanto cerquera como cañera, está en serio riesgo de desaparición en favor de otros países, entre los que, para nuestra alarma, que no sorpresa, se están introduciendo de forma silenciosa las flotas industriales asiáticas a través de países como Senegal, Ghana y ahora también Liberia, con otros dos cerqueros, como se anunció en Palma de Mallorca. Desde la flota cerquera europea, responsable de menos del 30% de las capturas de patudo

LA RECUPERACIÓN DEL STOCK DE PATUDO NO SE CONSEGUIRÁ SÓLO CON LA REDUCCIÓN DEL TAC, SINO CON UNA APLICACIÓN EFECTIVA DE LAS CUOTAS

en el Atlántico, asumiremos responsablemente, y tal como hemos venido haciendo en los últimos ejercicios, los sacrificios económicos que va a exigir la recuperación de este stock y nos seguiremos esforzando por contribuir a la sostenibilidad del patudo, así como de las empresas pesqueras, de las tripulaciones y de las comunidades costeras que dependen de nuestra pesquería. Pero sin olvidar que el sacrificio que ello exige debe ser repartido de forma justa y equitativa entre todos los países y artes de pesca. Dicho de otra forma, la recuperación del stock de patudo no se conseguirá sólo con la reducción del TAC, sino con una aplicación efectiva de las cuotas, y quisiera subrayar la palabra efectiva. Esto significa que todas las partes cumplan y que las capturas se ajusten al TAC establecido, a lo que sin duda contribuiría una regulación coherente y equitativa que asegure que todos los actores cumplen las mismas reglas de juego. Porque si algo está claro es que, si ciertas flotas continúan pescando por encima de los niveles acordados acogiéndose a sus propias reglas, en 2020 nos encontraremos con el mismo debate, pero con un margen de maniobra cada vez menor.

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ojo de pez

Aves Marinas FOTOS: JULIO

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as aves marinas son animales muy bien adaptados a la vida en el mar. Muchas especies únicamente se posan en tierra cuando van a criar, pasando la mayor parte de su vida en el océano, muchas veces en regiones marinas remotas y en condiciones meteorológicas adversas. En esta serie de fotos aparecen algunas de las especies que se pueden observar en los mares de Galicia y Cantábrico que siguen a los barcos de pesca para aprovechar los descartes pesqueros que éstos arrojan al mar. Estas fotos de aves en vuelo son difíciles de realizar por el movimiento de las aves en el aire y del fotógrafo en el barco. Los embarques como biólogo pesquero en buques de arrastre son una oportunidad única para observar la avifauna marina y sus comportamientos de alimentación.

Julio Valeiras es investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del Instituto Nacional de Oceanografía (IEO), Julio Valeiras, además de su trabajo científico es un excelente fotógrafo y recoge en su obra temas relacionados con su actividad profesional. Valeiras investiga y tiene una larga experiencia en ciencia pesquera, gestión y biología pesquera, ecología y biodiversidad marinas, entre otras áreas. En esta sección publicamos una serie de fotografías de Valeiras relacionadas con las aves marinas que nos ha cedido para su publicación en este número de MAGAZINE OCÉANO.

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Gaviotas persiguiendo a un barco pesquero.


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ojo de pez

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FOTOS: JULIO 1

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1. Alcatraz atlántico (Morus bassanus). Foto utilizada en Portada. 2. Gaviota de Sabine (Xema sabini). 3. Charrán común (Sterna hirundo) juvenil. 4. Pardela sombría (Ardenna grisea). 5. Fulmar boreal (Fulmarus glaciaris).

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1 Pardela sombría (Ardenna grisea).

2. Alcatraz atlántico (Morus bassanus) juvenil. 3. Gaviota patiamarilla (Larus michahellis). 4. .Págalo grande (Stercorarius skua). 5. Págalo parásito (Stercorarius parasiticus).

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FOTOS: JULIO

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FOTOS: JULIO

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1 Charrรกn รกrtico (Sterna paradisaea).

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2. Gaviota patiamarilla (Larus michahellis) con anguila jardinera (Cepola rubescens). 3. Gaviota cabecinegra (Ichthyaetus melanocephalus).

4. Gaviota patiamarilla (Larus michahellis) con con un descarte pesquero (Ochavo, Capros aper). 5. Frailecillo atlรกntico (Fratecula arctica).


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5. Pรกgalo grande (Stercorarius skua).

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FOTOS: JULIO

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1. Pardela capirotada (Ardenna gravis). 2. Gaviota de Audouin (Larus audouinii). 3. Charrán común (Sterna hirundo) adulto. 4. Pardela capirotada (Ardenna gravis).

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ojo de pez

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FOTOS: JULIO

1. Pardela capirotada (Puffinus gravis) recogiendo un jurel descartado por un pesquero.

1. Alcatraz atlรกntico (Morus bassanus) con una red de plรกstico enrrollada en la cabeza.

VALEIRAS


vista entre

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“Las principales fortalezas de PLOCAN son sus infraestructuras y capacidades para el ensayo en el mar en una zona accesible durante gran parte del año”

José Joaquín Hernández Brito Director de la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN)

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entrevista / José Joaquín Hernández Brito

María Sánchez Galán. Fotos. PLOCAN

“Los océanos jugarán una parte esencial en la lucha contra el cambio climático, serán un pilar del New Green Deal (Pacto Verde Europeo), para construir una economía azul sostenible, proteger y restaurar los hábitats oceánicos y adaptarnos mejor al cambio climático”

ernández Brito estrena año y cargo. El 1 de enero este químico, profundamente ligado a la investigación marina, ha asumido el puesto de director de la ICTS PLOCAN (Plataforma Oceánica de Canarias). La institución afronta una nueva etapa cediendo la batuta al que fuera su gerente desde 2009 hasta 2018. Hernández Brito se doctoró en Química por la Universidad de La Laguna (1986), pero ha sido la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria la institución académica a la que ha estado unido a lo largo de su carrera investigadora, ocupando varios puestos de gestión de I+D+i. Fue decano de la Facultad de Ciencias del Mar, director de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación, director del Parque Científico y Tecnológico y vicerrector de Investigación de la ULPGC. Dirigió entre 2003 y 2004 el Instituto Canario de Ciencias del Mar y, tras su paso como gerente de PLOCAN, fue nombrado consejero delegado de Air Centre, un proyecto científico internacional para impulsar las investigaciones oceanográficas en el Atlántico.

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Acaba de asumir su puesto como director de PLOCAN, ¿En qué fase se encuentra la institución?, ¿cuáles serán sus primeros pasos? PLOCAN es ya una infraestructura científica y tecnológica consolidada para el ensayo de tecnologías en el medio marino y un punto de encuentro para muchos investigadores que trabajan en observación, robótica o energías renovables en el océano. Los primeros pasos que se llevarán a cabo orientarán la actividad de la PLOCAN a contribuir a los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas. Los océanos jugarán una parte esencial en la lucha contra el cambio climático, serán un pilar del New Green Deal (Pacto Verde Europeo), para construir una economía azul sostenible, proteger y restaurar los hábitats oceánicos y adaptarnos mejor al cambio climático. PLOCAN quiere contribuir a esta década de los océanos como demostrador tecnológico de referencia internacional, procurando generar el máximo impacto científico y tecnológico, pero también como banco de ensayos de nuevos modelos de negocio que generen impacto local y produciendo evidencias científicas para favorecer una necesaria transición de la legislación que pueda adaptarse a tiempo al desarrollo tecnológico. ¿Cuáles considera que son las principales fortalezas de PLOCAN en este momento? Las principales fortalezas de PLOCAN son sus infraestructuras y capacidades para el ensayo en el mar en una zona

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Instalaciones PLOCAN.

accesible durante gran parte del año, ofreciendo una amplia gama de áreas de ensayo a distintas profundidades, desde aguas someras a muy profundas, en un espacio de pocos kilómetros (23 Km2) y conectada con la cadena de valor de unas infraestructuras portuarias de referencia en la reparación y mantenimiento de plataformas offshore. Ofrece, además, una plataforma de servicio offshore de usos y aplicaciones simultáneas, con capacidad de simulación y ensayo de condiciones oceánicas offshore. El personal de PLOCAN dispone ya de una considerable experiencia, así como de una red internacional de colaboración que aporta saber hacer y capacidades singulares en este ámbito. ¿Y los problemas más importantes? Los problemas que hemos de acometer están relacionados con la escasez de personal, los modelos de cooperación, la financiación o la difusión. La escasez de personal ha sido señalada ya, actualmente corresponde a la mitad de la plantilla prevista. Los modelos de cooperación con los agentes interesados han de ser más ágiles y flexibles, en sintonía con las innovaciones tecnológicas que se ensayan. El modelo de financiación es también una cuestión que debe estudiarse, teniendo en cuenta el contexto internacional. Es esencial difundir la actividad que se realiza y medir su impacto, trabajando más estrechamente con instituciones locales, nacionales e internacionales; y también la industria, para aprovechar el potencial de los resultados científicos y tecnológicos que se están desarrollando en la infraestructura.

“Los problemas que hemos de acometer están relacionados con la escasez de personal, los modelos de cooperación, la financiación o la difusión”

¿Cuál es la situación presupuestaria de PLOCAN? PLOCAN tiene una situación presupuestaria similar a los entes de naturaleza pública que fueron afectadas en su de-

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entrevista / José Joaquín Hernández Brito

“Es esencial difundir la actividad que se realiza y medir su impacto, trabajando más estrechamente con instituciones locales, nacionales e internacionales; y también la industria, para aprovechar el potencial de los resultados científicos y tecnológicos que se están desarrollando en la infraestructura”

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sarrollo por la crisis económica. Ello ha condicionado especialmente las dimensiones de la plantilla, algo crítico. A pesar de esto, se debe resaltar la enorme capacidad de captación de fondos externos evidenciada por PLOCAN en el mismo periodo y todavía durante la fase construcción de la misma. Confiamos en que esta fase expansiva continúe en los próximos años, aunque es evidente que una plantilla estructural de aproximadamente 30 personas y casi 50 proyectos en ejecución demanda buscar soluciones para que la gestión no limite el potencial de uso y de crecimiento natural de la infraestructura. ¿Cuáles son las líneas de acción y metas a corto y medio plazo? Las primeras actuaciones serán la apertura de la plataforma a un mayor número de usuarios, involucrándoles también en el codiseño de objetivos, metas y plazos. La PLOCAN está al servicio de los usuarios, que incluyen tanto la academia, la industria o a la propia Administración. En este sentido, se realizarán llamadas a corto plazo para la colaboración con la infraestructura en esta dirección, en diversas modalidades, que incluirán facilidades para el


Visita de la MInistra de Industria, Comercio y Turismo a Reyes Maroto PLOCAN.

acceso al uso de las infraestructuras, nuevas fórmulas de colaboración internacional y también acciones para el posicionamiento en proyectos europeos en el último tramo del H2020, pero con la vista puesta en el Horizonte Europa. Este programa de investigación europeo que se está gestando para el periodo 2021 es de especial relevancia para PLOCAN y trabajaremos sostenidamente para que las comunidades de investigadores y la industria encuentren condiciones diferenciales para desarrollar sus tecnologías y experimentos en PLOCAN, atrayendo un retorno económico, científico y tecnológico. Es necesario fortalecer este diálogo e interacción con los agentes interesados para incrementar el impacto de los accesos y establecer fórmulas para medirlos. En ciencia existen indicadores consensuados del impacto científico, por ejemplo, una publicación en un artículo científico, pero interesa también medir el retorno que tiene la infraestructura científica para la economía, también en términos socioeconómicos. El seguimiento del impacto y retorno generado por la inversión en ciencia y tecnología es uno de los elementos esenciales para que los ciudadanos aprecien el valor de estas inversiones.

“Las primeras actuaciones serán la apertura de la plataforma a un mayor número de usuarios, involucrándoles también en el codiseño de objetivos, metas y plazos. La PLOCAN está al servicio de los usuarios, que incluyen tanto la academia, la industria o a la propia Administración”

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entrevista / José Joaquín Hernández Brito

“Efectivamente, mi máxima preocupación es poner el conocimiento en valor, que revierta en provecho de todos y que sea percibido. Llevarlo a la práctica requiere un diálogo continuo con la sociedad, trabajando constantemente para identificar los resultados del conocimiento, con la industria para su explotación y con las administraciones para transferirlos y favorecer que fructifiquen allí donde sea posible”

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¿Afectará en alguna medida a las líneas de trabajo actuales? Por supuesto, la actividad de la plataforma ya comprometida continuará con normalidad, en particular implementado los proyectos en marcha, en torno a 50 en la actualidad, lo que requiere actuaciones inmediatas en temas de organización interna, contratación de personal o difusión de resultados, entre otros. En un artículo reciente dijo que su principal motivación es aflorar nuevos conocimientos, capacidades y recursos marinos y marítimos. ¿Cómo piensa hacerlo? Efectivamente, mi máxima preocupación es poner el conocimiento en valor, que revierta en provecho de todos y que sea percibido. Llevarlo a la práctica requiere un diálogo continuo con la sociedad, trabajando constantemente para identificar los resultados del conocimiento, con la industria para su explotación y con las administraciones para transferirlos y favorecer que fructifiquen allí donde sea posible. La difusión de la actividad que se lleva a cabo será otra prioridad, así como la información de las implicaciones que tiene el desarrollo de nuevas tecnologías, la comunicación de las barreras que impiden el aprovechamiento de los conocimientos y nuevas tecnologías, así como riesgos e impactos que se afrontan. Todo ello será impulsado desde PLOCAN y procuraremos también motivar a otros en esta labor colectiva e imprescindible en un ecosistema innovador, donde también toca a los medios de comunicación informar de temas esenciales que la sociedad necesita conocer. En su despedida como director, Llinás destacó que PLOCAN se ha configurado como un espacio de encuentro y de trabajo efectivo de la I+D+i público-privada, captando desde su creación 73 millones de euros en I+D para Canarias. ¿En qué se han invertido? ¿Qué tipo de proyectos? ¿Todos liderados por PLOCAN? Los datos corresponden a la inversión que se ha atraído a Canarias como consecuencia de la existencia de la infraestructura de investigación. Su principal misión ha sido atraer investigación y tecnología de excelencia, la que impulsará la economía azul en los próximos años, junto a los investigadores, emprendedores tecnológicos e inversores interesados en la siguiente generación de desarrollos del conocimiento. La inversión directa que retorna a la infraestructura científica es un indicador importante de su viabilidad y hay que cuidarla, pero es el impacto que tiene en el ecosistema de innovación lo que debe primar. Proyectos como ELICAN, liderado por la empresa ESTEYCO, con un presupuesto de 17 millones de euros, han supuesto un re-


torno directo modesto para PLOCAN (50.000 €), y, sin embargo, han dejado prácticamente la mitad del presupuesto de su actividad en la región. Todo ello ha movilizado y creado nuevas conexiones en las cadenas de valor del sector, eliminando riesgo y generando conocimiento práctico, sea en las empresas constructoras (hormigón y acero), logísticas o de transporte local, además de ingenierías locales y nacionales. Todo ello mientras se ha aumentado la visibilidad de nuevas oportunidades para el sector marino y marítimo mediante la instalación del primer prototipo de energía eólica offshore en España. ¿Cuál es la importancia de PLOCAN para Canarias? ¿Y para España? PLOCAN aporta a Canarias y a España la oportunidad para participar en el desarrollo de nuevas tecnologías y soluciones para economía azul que apoyaran al Pacto Verde Europeo, la mitigación del cambio climático y el cumplimiento de los ODS. El crecimiento de la economía azul continuará en los próximos años de forma acelerada, llegando a seiscientos cincuenta y ocho mil millones de euros. La competición internacional por atraer este segmento creciente de la economía, basado en el conocimiento y la tecnología es ya enorme. PLOCAN aporta una década de anticipación, pero tendremos que acelerar y crear nuevos incentivos para atraer la excelencia, que va allí donde se le ofrecen condiciones singulares, diferenciales e incentivos para implementar sus proyectos. La próxima década será, sin duda, de enorme interés para el sector, para Canarias y para España en su conjunto, aprovechando PLOCAN y el conjunto de sus infraestructuras marinas, tales como las agrupadas en MARHIS (Infraestructuras agregadas para la Investigación Hidráulica Marítima, por sus siglas en inglés) y el potencial único de la academia. Desde mi punto de vista, toda la actividad que llevemos a cabo para fortalecer la cooperación entre las instituciones, la generación de alianzas y estrategias conjuntas entre regiones y países será poca, teniendo en cuenta la dimensión de los retos que tendremos que afrontar conjuntamente.

José Joaquín-Hernández Brito y Octavio-Llinás

Ha comentado la importancia de conectar administración, academia y empresas. PLOCAN realiza muchas iniciativas al respecto (acuerdos con universidades y empresa, los laboratorios de robóticas, etc.) ¿Qué más se puede hacer? Me reiteraré, todo lo que hagamos en este sentido será poco, y hay que medir el impacto de lo que hagamos. Parafraseando a uno de mis autores favoritos, Yuval Harari: “La capacidad de colaboración flexible, innata que tenemos los humanos es lo que nos ha llevado hasta aquí”. Los medios

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entrevista / José Joaquín Hernández Brito

José Joaquín Hernández Brito en la Conferencia de la Asociación Internacional para la Coordinación de la Gestión de Mercancías

técnicos que ahora tenemos hacen posible ampliar esta cooperación. Al mismo tiempo, los retos que afrontamos en el desarrollo sostenible, la conservación de la salud de los océanos o el cambio climático hacen de esta cooperación una responsabilidad de nuestro tiempo, es un deber que tenemos para la siguiente generación. Las fórmulas para implementar esta cooperación de forma práctica han de fomentar la movilidad de las personas entre las instituciones, la generación de asociaciones temporales de interés para misiones concretas, alianzas estables entre instituciones mutualizando servicios, la colaboración público-privada, la compra de tecnología innovadora y acuerdos marco de financiación de actividades concretas o la generación de nuevos modos de financiar la investigación. La comisión europea ha ensayado con éxito algunos de estos mecanismos y desde PLOCAN pondremos todo nuestro empeño en estar también en la vanguardia de esta

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innovación en la gestión, tan importante como la tecnológica, y de la promoción del conocimiento, que es imprescindible y esencial para el progreso. El desarrollo de la energía oceánica está tardando más de lo esperado. La eólica marina ha avanzado, pero otras, como la undimotriz, mareomotriz, etc. siguen en el mismo punto. Hace diez años ya se hablaba de muchos de los mismos problemas y los mismos avances. ¿Qué opina al respecto? La energía solar y la eólica, onshore y offshore han evolucionado incluso más rápido de lo esperado, especialmente en costes, compitiendo plenamente en precio con las fósiles. La undimotriz no ha seguido el mismo ritmo en la producción masiva de energía, aunque están continuamente surgiendo soluciones innovadoras con gran potencial. Hay que destacar que incluso la energía nuclear precisó de varias décadas e ingentes inversiones para su desarrollo. Mi opinión particular es que, además de la producción de energía eléctrica para redes conectadas, pueden encontrarse nichos tempranos de oportunidad para aplicaciones en islas y zonas remotas no conectadas eléctricamente, aportando estabilidad y complementariedad a otras fuentes renovables. También tienen potencial para aplicaciones concretas en el ámbito oceánico, para suministrar energía a estaciones y plataformas de observación, producción de agua y otras que requieran energía, tales como las aplicaciones relacionadas con protección civil o incluso en el ámbito de la defensa. En cualquier caso, desde el punto de vista de PLOCAN la posición es estar receptivos a las tecnologías, ofreciendo siempre las mejores condiciones para que nuestros usuarios puedan ensayar, verificar y cuantificar el potencial real de sus dispositivos en el medio marino.

“La energía solar y la eólica, onshore y offshore han evolucionado incluso más rápido de lo esperado, especialmente en costes, compitiendo plenamente en precio con las fósiles”

¿Qué papel juega PLOCAN en los proyectos de offshore flotante que se están llevando a cabo? Personalmente, siempre he pensado que Canarias es la zona de ensayos ideal para la eólica flotante, tanto por el potencial e idoneidad del recurso, la distancia a la costa o las infraestructuras científicas y portuarias existentes. Durante esta etapa PLOCAN procuró posicionarse en este sector, que está creciendo a una velocidad y con un nivel de inversiones especialmente significativo. A los interesados les recomendaría la lectura de los informes de la agencia internacional de la energía. En particular, de esta etapa destacaría como relevantes proyectos como TROPOS, que permitieron a PLOCAN liderar uno de los tres proyectos de referencia en el ámbito de las plataformas multipropósito propiciados por el programa de la Unión Europea, Oceans of Tomorrow. Hay otros proyectos, también de referencia,

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entrevista / José Joaquín Hernández Brito

gestados en esta etapa y relacionados con prototipos como ELICAN, X1 Wind o Wind2Power.

“Siempre he pensado que Canarias es la zona de ensayos ideal para la eólica flotante, tanto por el potencial e idoneidad del recurso, la distancia a la costa o las infraestructuras científicas y portuarias existentes”

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En 2018 dejó su puesto como gerente de PLOCAN para incorporarse como consejero delegado de Air Centre. ¿Qué es Air Centre? El AIR CENTRE es una iniciativa promovida por Portugal, con la participación activa de España, Reino Unido, Nigeria y la colaboración de otros países del Atlántico. Nació con la visión de potenciar la colaboración científica y tecnológica en el espacio Atlántico, la diplomacia científica, la transferencia de tecnología y la movilidad de conocimiento, entre otras cuestiones. Es un proyecto apasionante en el ámbito de la cooperación internacional para fortalecer la presencia en un espacio cultural que nos es próximo, que está evolucionando con rapidez y donde Europa y, en particular los países Atlánticos han de invertir más y prestar más atención. La mayor parte del crecimiento de la población mundial ocurrirá en los próximos años en esta zona, con sus oportunidades y amenazas. Las islas, y la región Macaronésica en general, disponen aquí de un potencial para participar en el desarrollo de soluciones y productos en los que pueden ser laboratorios naturales para la demostración. En este sentido, quisiera resaltar el elevado compromiso y visión del ministro portugués Manuel Heitor con este proyecto, quien siempre estaré agradecido por la oportunidad de me ofreció para participar en el mismo. Usted estudió química en la Universidad de La Laguna y luego ha desarrollado su carrera alrededor del mar. Dirigió en los noventa el Instituto Canario de Investigaciones Marina, profesor de Ciencias del Mar en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, pasó por el ITC, la Agencia Canaria de Investigación, director de ICCM, entre otros, antes de llegar a PLOCAN en 2009. ¿Qué ha significado cada paso de su trayectoria?, ¿qué destacaría? El camino que he seguido es atípico, además de aprender a ritmo acelerado, me aportó la ilusión y confianza en que desde Canarias se podía contribuir a las ciencias marinas. Muchos de mis compañeros y compañeras de esa etapa son ahora referencia internacional y motivo de orgullo para esta facultad. La universidad es un mundo especial, al que guardo un cariño entrañable por muchas razones, pero quizás especialmente por los alumnos y su sed de conocimiento, de búsqueda de nuevas soluciones o incluso de rebeldía con respecto a lo establecido, siempre necesaria. Mi etapa en otras entidades públicas como el ITC o el ICCM me aportaron experiencia en gestión más jerarquizada, tanto en el ámbito de una empresa pública co-


mo en una entidad de investigación orientada, en la aplicación y transferencia del conocimiento, en el trabajo con las empresas, la organización y gestión de equipos o en la cooperación internacional. De todos ellos sobre todo guardo una gran cantidad de buenas experiencias, grandes compañeros y compañeras con los que he tenido la oportunidad de trabajar y, también, lecciones aprendidas. ¿Qué opina de la situación de la ciencia y el I+D+i en España y, particularizando, en Canarias?, ¿y, concretando más, en ciencias y tecnologías del mar? Hay espacio para mejorar, sobre todo en el sector privado. Promoviendo la contribución de las empresas, la investigación y el desarrollo se pueden transformar en una parte consustancial del negocio y sobre todo del liderazgo. El sector marino y marítimo ha de aspirar a tener una mayor contribución a la actividad económica en España y en Canarias en los próximos años, además del turismo, donde también la innovación, el conocimiento y la tecnología son esenciales. El sector público puede ayudar sin duda, pero necesita el compromiso de las empresas, que a veces tampoco son plenamente conscientes de las enormes ventajas fiscales que la I+D+i propician. Pero ya no solo como un elemento de ventaja técnica o competitiva, la I+D+i es para las empresas un elemento de promoción, de servicio y marca de calidad y distinción, del compromiso social y apuesta por un ecosistema de innovación del que todos formamos parte y del que todos nos vamos a beneficiar en última instancia. Ya sabemos de las dificultades que afrontan las pequeñas empresas, pero también de las soluciones para generar asociaciones y fórmulas corporativas para ello. Es necesario en esta línea aprender de otras regiones, donde han proliferado centros tecnológicos y dónde la investigación y el desarrollo son los ejes de la competitividad y el empleo. La década que viene es apasionante y al mismo tiempo arriesgada para aquellos que no perciban los efectos de la inteligencia artificial, la gestión de grandes cantidades de datos, la masiva sensorización del medio, la robótica o la descarbonización de los sistemas energéticos y del transporte. La I+D+i supone necesariamente la inmersión en estos temas, y desde el conocimiento es mucho más fácil sortear los riesgos y aprovechar las oportunidades. l

“La universidad es un mundo especial, al que guardo un cariño entrañable por muchas razones, pero quizás especialmente por los alumnos y su sed de conocimiento, de búsqueda de nuevas soluciones o incluso de rebeldía con respecto a lo establecido, siempre necesaria”

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informe /atún rojo

Pesca de atún rojo con caña y cebo vivo, golfo de Vizcaya (E. Ithurria, 1958).


La pesquería de atún rojo en el golfo de Vizcaya Su relación con la crisis de capturas de las almadrabas del estrecho de Gibraltar y el colapso de las pesquerías del norte de Europa desde los años sesenta 1

José Luis Cort y Pablo Abaunza2

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Ex−Instituto Español de Oceanografía, Centro Oceanográfico de Santander (España) 2 Instituto Español de Oceanografía, Centro Oceanográfico de Santander (España)

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informe /atún rojo

Atún rojo (Dibujo cedido por el Grup Balfegó).

a pesquería de atún rojo, Thunnus thynnus (L.), juvenil del golfo de Vizcaya tiene una larga tradición y sobre ella se han realizado numerosos estudios científicos, cuyos datos son de gran importancia en el grupo de evaluación del atún rojo del comité científico (SCRS) de la Comisión Internacional para Conservación del Atún Atlántico (de sus siglas en inglés, ICCAT). A partir de un análisis de la población, se ha demostrado que el impacto de la pesca masiva de juveniles en la pesquería del golfo de Vizcaya entre 1949–1962, junto con los juveniles en Marruecos (parte atlántica) fue, con toda probabilidad, la principal causa del declive de la pesca tradicional de almadrabas del estrecho de Gibraltar a partir de los años sesenta y el colapso de las pesquerías de reproductores del norte de Europa pocos años después. Esta situación continuó hasta 2008, año en que la ICCAT implementó el Plan de Recuperación para el stock oriental. Sobre este asunto los firmantes de este artículo publicamos recientemente un libro de acceso abierto en la editorial Springer en febrero de 2019 titulado: The Bluefin tuna fishery in the Bay of Biscay. Its relation with the crisis of catches of large specimens in the East Atlantic fisheries from the 1960s, al cual se puede acceder mediante la siguiente dirección: https://link.springer.com/content/pdf/10.1007%2F97 8-3-030-11545-6.pdf El presente artículo trata del mismo tema, obviamente de manera mucho más sucinta, por lo que el interesado en ampliar su contenido puede hacerlo fácilmente acudiendo a él. La principal aportación, tanto de este artículo como del citado libro, es que hasta el presente nadie había rela-

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cionado la sobrepesca de peces juveniles en una área determinada con el declive de los grandes reproductores en otras áreas muy distantes, desvelándose así una de las principales causas del misterio relacionado con el ocaso de dos de las pesquerías más antiguas de atún rojo, que ha inquietado a los sectores pesquero y científico durante más de 50 años. El hallazgo debería servir para evitar la repetición de estos hechos en el futuro. Hablamos de una contribución al conocimiento de la pesca e investigación de una de las especies más emblemáticas de nuestros mares: el atún rojo. Cómo debieron de ser, hace milenios, las capturas de grandes ejemplares reproductores en el estrecho de Gibraltar y la pesca con almadrabas en la edades moderna y actual en esta zona, intentando explicar las razones que subyacen a la crisis de las capturas de este sector pesquero que comenzó en la década de 1960 y que se ha extendido hasta nuestros días. Todo ello precedido de una descripción de las características de la especie en cuestión, así como los acontecimientos pesqueros y científicos más relevantes de los últimos tiempos. ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL ATÚN ROJO El atún rojo (en adelante AR) del Atlántico y Mediterráneo pertenece a la familia de los peces escómbridos (Scombridae). Puede llegar a pesar 725 kg, alcanzar una longitud de 3,3 m y vivir más de treinta años. El registro oficial del mayor AR es de 679 kg, un pez capturado en aguas de Nueva Escocia (Canadá) en 1979, siendo el actual récord Guinness. Forma grandes cardúmenes y se alimenta principalmente de otros peces, cefalópodos, pequeños crustáceos como el krill (Euphausiacea) y cangrejos pelágicos. Su forma es altamente hidrodinámica ya que está totalmente adaptado a la movili-


Figura 1. Línea divisoria de los dos stocks de atún rojo.

Nadie había relacionado la sobrepesca de peces

juveniles en una área

determinada con el declive de los grandes

reproductores en otras áreas muy distantes

dad. Habita en aguas templadas del Atlántico Norte y el mar Mediterráneo (hasta el mar Negro). En la parte oriental del océano Atlántico se encuentra desde Senegal y Cabo Verde (15 N) hasta cerca del Círculo Polar Ártico (75º N), donde se registran temperaturas de 5º C. En la parte occidental, desde Brasil hasta Terranova. También se ha localizado en el Atlántico sur. Su torrente sanguíneo forma el núcleo de un sistema de intercambio de calor altamente evolucionado, por lo que su temperatura interna puede mantenerse hasta 21° C más alta que la del agua que lo rodea, siendo ésta una de las razones de su amplia distribución en el océano. El AR puede aparecer en las cálidas aguas de las Bahamas a cerca de 30° C y 50 días después en aguas noruegas, donde el agua apenas alcanza los 10° C. Las migraciones del AR dependen de la edad y la longitud de los peces y están relacionadas principalmente con el desove y la búsqueda de alimento. Las migraciones de peces adultos (>40 kg) hacia las zonas de desove en el Mediterráneo y su regreso al océano para alimentarse se conocen desde hace milenios. Sus migraciones se hacen cada vez mayores a medida que aumentan su tamaño. Para realizar la reproducción los atunes emigran formando grandes bancos que eligen las áreas más apropiadas en función de numerosas variables ecológicas y ambientales. En general, las migraciones del AR, tanto en adultos como juveniles (< 40 kg), parecen estar asociadas a los grandes sistemas de corrientes oceánicas. Científicos norteamericanos presentaron en 1962 los resultados de diversas recapturas de grandes atunes reproductores marcados en las Bahamas y recapturados pocas semanas después en aguas de Noruega, lo cual concuerda con esta teoría y en este caso puede asociarse con la corriente del Golfo (Gulf Stream). También ha habido peces juveniles marcados en las costas orientales de los EE.UU. cuyas migraciones transatlánticas desde el Atlántico occidental al Atlántico oriental se pueden relacionar con la corriente

Nor-Atlántica (NAC). Estas corrientes se desprenden al Oeste de Irlanda y sur de Bretaña (Francia) hasta el golfo de Vizcaya. Las migraciones transatlánticas de peces jóvenes también suceden en sentido EO (Europa Norteamérica). A principios de los años sesenta, científicos portugueses e italianos establecieron la primera madurez sexual a los 3 años (103 cm, 20 kg), y la completa a los 4 años (121cm, 37 kg). Pocos años después, el científico español Rodríguez-Roda, utilizando muestras de las almadrabas del estrecho de Gibraltar, determinó la edad de primera reproducción completa (5 años; 130 cm, 53 kg) y la fecundidad absoluta. Según este autor, a los 5 años, una hembra pone 5 millones de huevos y a los 13 años (230 cm, 250 kg) pone 30 millones de huevos. La zona principal de desove en el Atlántico occidental está en el golfo de México, aunque también se han encontrado larvas en el Slope Sea (Atlántico noroeste). El período de reproducción se extiende desde mayo hasta principios de junio (golfo de México) y entre junio y agosto (Slope Sea). La zona de puesta más importante en la parte oriental está en el mar Mediterráneo. En el Mediterráneo occidental y central el período de reproducción se extiende desde mayo hasta principios de julio, y desde mayo a principios de junio en el mar de Levante. También se han encontrado larvas en el golfo de Vizcaya. DOS STOCKS A efectos de la gestión de recursos, la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico considera a la población del Atlántico Norte como dos stocks (1): la oriental, que incluye el Mediterráneo, y la

(1)Stock: Un stock constituye una unidad biológica de una especie que forma un grupo con características ecológicas similares, siendo la unidad que está sujeta a evaluación y gestión.

47


informe /atún rojo Desde mediados del siglo occidental. Ambos se gestionan por separado. La línea que define la separación de los stocks en el hemisferio norte es el meridiano de 45º O (Figura 1). La base sobre la cual se estableció esta separación en 1975 fue el hecho de que hay dos áreas de desove principales, una en el golfo de México y la otra en el mar Mediterráneo, algo que no ha cambiado aunque se hayan encontrado larvas en otras zonas. Esta línea divisoria no implica que el AR no pueda cruzarla, es más, la cruza sin ningún problema, como se demuestra en diversos artículos científicos basados fundamentalmente en marcado. La mezcla de AR de ambos stocks es variable en cantidad y en el tiempo. A pesar de ello el AR muestra, en la mayor parte de los casos, fidelidad a la zona de reproducción regresando a su lugar de origen. HISTORIA RECIENTE El AR del Atlántico y Mediterráneo ha sufrido en los últimos tiempos diversas crisis debidas a la sobrepesca, razón por la cual la ICCAT ha adoptado recientemente medidas muy restrictivas para la conservación de sus recursos. El comité científico de la ICCAT, llamado Comité Permanente de Investigación y Estadísticas (SCRS, de sus siglas en ingles), realiza evaluaciones periódicas de los recursos para examinar el impacto de tales medidas de conservación en la población. Desde mediados del siglo XX la presión de la pesca sobre los recursos del AR ha aumentado constantemente, causando daños cada vez mayores en la población. Se han creado nuevas pesquerías y el esfuerzo de pesca ha aumentado en todo el Atlántico y el Mediterráneo, un aumento de tal dimensión que en dos ocasiones, una en 1993 y la otra en 2009, se propuso la inclusión de la especie bajo el Apéndice 1 de la Convención del Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). La inclusión del AR en este Apéndice significaría la prohibición del comercio internacional de sus capturas. Sin embargo, esto no llegó a suceder pero estuvo muy cerca. La intervención de la ICCAT fue crucial en ambas ocasiones para redirigir la situación y devolver los recursos a una situación de aparente sostenibilidad. Entre los eventos más relevantes de las últimas décadas se pueden citar los siguientes: l La sobrepesca de juveniles en el Atlántico oriental durante la década de 1960 (cuando ICCAT aún no se había fundado) que ocasionó una crisis permanente de las almadrabas del estrecho de Gibraltar y el colapso de las pesquerías del norte de Europa. l A partir de los años 1970 tuvo lugar en el Mediterráneo el gran desarrollo de la pesca con red de cerco que se convirtió desde entonces en el principal sistema de pesca del AR en ese mar. Mientras tanto, las

48

XX la presión de la pesca

sobre los recursos del atún rojo ha aumentado

constantemente,

causando daños cada vez mayores en la población

pesquerías de reproductores del Atlántico oriental seguían bajo mínimos desde principios de los sesenta, dando lugar a que la ICCAT adoptara en 1974 la primera medida conservación que fijaba el tamaño mínimo capturable en peces de 1 año (6,4 kg), una medida que sólo se implementó en las almadrabas y alguna pesquería artesanal del stock oriental, lo que produjo durante décadas la captura de millones de peces ilegales por debajo de la talla mínima. Hay que decir que en las pesquerías del Atlántico occidental las medidas de conservación siempre se han cumplido, incluso se han implementado otras medidas de conservación más allá de las adoptadas por la ICCAT. l A principios de los 1980s se produjo una segunda crisis del AR provocada por una sobrepesca, esta vez en las pesquerías del stock occidental; una crisis que trajo consigo la adopción de los primeros TACs (acrónimo inglés de Total Allowable Catch, o Captura Total Permitida) para esta especie por parte de la ICCAT que se han situado entre las 2000–2500 toneladas/año desde 1982. l En 1998, tras la reciente desaparición de pesquerías tradicionales, como las almadrabas sicilianas, la continua proliferación de flotillas de cerqueros en el Mediterráneo, y la pesca ilegal de pesqueros con banderas de conveniencia, las capturas de AR de la parte oriental alcanzaron una cifra oficial record de 50.000 t en 1995, razón por la cual la ICCAT adoptó los primeros TACs para las pesquerías del stock oriental (32.000 t/año), si bien la cantidad recomendada por los científicos en aquellos años era entre 15.000 y 25.000 t/año. Pero, tras la adopción de esta medida de conservación, no había ningún control en el Mediterráneo por lo que sólo se implementaba en las almadrabas. l La situación favoreció la sobrepesca en el Mediterráneo en la década de 2000, coincidiendo con el comienzo de la pesca con red de cerco para el engorde en granjas; una actividad que provocó el expolio de la especie en el Mediterráneo. Según estimaciones del SCRS, la captura real entre 1998–2006 se


Captura de juveniles, golfo de Vizcaya (1978).

Los informes científicos de los años 2008 y 2010

apuntaban a un descenso de situaba entre las 50.000–61.000 t/año, si bien el TAC continuaba siendo de 32.000 t. Los informes científicos de los años 2008 y 2010 apuntaban a un descenso de la biomasa de peces reproductores de hasta el 80 % por debajo de la biomasa de rendimiento máximo sostenible (RMS). En vista de todo lo cual en 2007 la ICCAT adoptó un Plan de Recuperación Pluri-Anual (PRPA) en todas las pesquerías del Atlántico oriental y Mediterráneo que implicaba un TAC muy bajo (12.900 t en 2012), entre otras medidas de control; y una limitación del peso mínimo en la captura a 30 kg (peces de edades 1–4), todo bajo la vigilancia de esta Comisión. La limitación del peso mínimo tiene, sin embargo, algunas derogaciones; por ejemplo, en el golfo de Vizcaya, el mar Adriático y pesquerías artesanales costeras en el Mediterráneo que es de 8 kg. El PRPA de la ICCAT ha tenido consecuencias muy importantes: i) la gran reducción del TAC ha provocado una importante caída en el número de buques pesqueros en el Mediterráneo; ii) el aumento en el tamaño mínimo de AR (a 30 kg) ha ocasionado la desaparición de la mayor parte de las pesquerías juveniles; y iii) ha supuesto un estricto control de los desembarcos de esta especie desde entonces. Todo esto ha significado que en los diez años que el PRPA ha estado en vigor (en 2018 se dio por terminado) la biomasa reproductora de AR ha aumentado significativamente, algo a lo que podrían haber contribuido los altos reclutamientos (peces que se incorporan a las pesquerías) de algunos años como consecuencia de condiciones ambientales favorables. En las evaluaciones más recientes del grupo de evaluación del AR del SCRS, así como los diferentes indicadores de pesca disponibles para el grupo [las almadrabas de Cerdeña; las almadrabas marroquíes del Atlántico; las larvas del mar balear; los cerqueros españoles en el mar balear; las almadrabas portuguesas del estrecho de Gibraltar; los palangreros japoneses en el Atlántico; las prospec-

la biomasa de peces

reproductores de hasta el 80 % por debajo de la

biomasa de rendimiento

máximo sostenible (RMS) ciones aéreas en el golfo de León; y los cerqueros tunecinos en el Mediterráneo central] se ha registrado una recuperación muy considerable de los recursos, lo que ha dado lugar a un aumento continuo de las cuotas (TAC = 36.000 t para 2020). A partir de la adopción e implementación del PRPA la situación se ha invertido totalmente, de tal forma que en la actualidad, bajo el control de las pesquerías por parte de los estados miembros, los recursos de esta especie están mucho más recuperados. Además, las actividades científicas sobre el AR se han multiplicado desde entonces fundamentalmente bajo el control del proyecto de la ICCAT GBYP. El presente artículo se centra en la sobrepesca de los sesenta, analizando cuál fue la causa que hizo desaparecer la mayor parte de las almadrabas del estrecho de Gibraltar e hizo colapsar las pesquerías del norte de Europa desde los sesenta; qué respuestas ha dado la ciencia a estos hechos; cómo influyeron las capturas de las pesquerías de juveniles en la citada crisis; y cómo se ha superado esta crisis de capturas en el presente. LA PESQUERÍA DE JUVENILES DEL GOLFO DE VIZCAYA. SU RELACIÓN CON LAS PESQUERÍAS DE REPRODUCTORES DEL ATLÁNTICO ORIENTAL El golfo de Vizcaya es un área de concentración trófica de AR, fundamentalmente de peces juveniles (1–4 años; 5–37 kg), entre junio y noviembre, aunque su presencia se ha detectado en otros meses fuera de esta temporada. De forma más esporádica, en los meses de julio

49


informe /atún rojo

Pesca de atún rojo con caña y cebo vivo, golfo de Vizcaya (1978)

y agosto, los grupos de pequeños reproductores (5–10 años; 53–175 kg) también están presentes en esta pesquería, la cual está formada casi exclusivamente por peces nacidos en el Mediterráneo que llegan a principio de la temporada por el oeste de la Península Ibérica y por el noroeste del Atlántico. En el fondo del Golfo se organizan formando grandes bancos de peces juveniles de la misma edad que buscan alimento continuamente. Estos cardúmenes actúan de manera difer-

Desde comienzos de los

setenta se intensificaron las

actividades científicas en España encaminadas al

mejor conocimiento de la

biología, de la pesca y de la dinámica de la población

50

ente según la naturaleza y el comportamiento de sus presas. Sus formaciones y los efectos que provocan en la superficie del mar revelan su presencia, lo cual brinda a los pescadores la oportunidad de realizar sus capturas. La pesca de esta especie en esta área la realizan en casi su totalidad (97 % de la captura total) embarcaciones de puertos vascos. La pesca se practica fundamentalmente con caña y cebo vivo, un sistema de pesca que se instauró en esta zona en 1948. Existe muy poca información científica de esta pesquería antes de los años setenta, tan sólo algunos documentos de científicos como Le Gall, Creac´h, De la Tourrase (Francia) y Navaz (España), siendo el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (de sus siglas en ingles, ICES) la organización que hacía un seguimiento de las estadísticas de desembarco de los pesqueros vasco-franceses desde 1961. Desde comienzos de los setenta se intensificaron las actividades científicas en España encaminadas al mejor conocimiento de la biología, de la pesca y de la dinámica de la población convirtiéndola hoy en día en una de las pesquerías de AR mejor estudiadas. Caben destacar las numerosas campañas en el mar para realizar marcado convencional (marcas spaguetti) y marcado electrónico, y diversos estudios específicos de: biometría; micro-elementos en otolitos; edad y crecimiento; ali-


Levantada del copo en la almadraba de Barbate (2009)

Las almadrabas del

estrecho de Gibraltar

que capturan grandes reproductores han

proporcionado trabajo, Atunes rojos capturados en aguas noruegas (1928)

mentación y patrones de alimentación; parasitología; morfología comparativa; comportamiento en la alimentación y con respecto a los depredadores; composición por edad de los cardúmenes; análisis biológicos y genéticos; descripción de los sistemas de pesca; censo de la flota; historia de la pesquería y la evolución de los sistemas de pesca, entre otros. Con respecto a las tareas de obligado cumplimiento para informar a la ICCAT tenemos las siguientes: capturas oficiales de AR desembarcado en los puertos españoles de todo el litoral español desde Bayona (Galicia) hasta Fuenterrabía (Guipúzcoa), esfuerzo pesquero y muestreos biológicos (tallas de las capturas desembarcadas). Todo lo cual nos ha permitido establecer una estructura demográfica de las capturas e índices de abundancia que son básicas para llevar a cabo estudios de dinámica de la población.

riqueza y alimento durante milenios

Por otra parte, las almadrabas del estrecho de Gibraltar que capturan grandes reproductores han proporcionado trabajo, riqueza y alimento durante milenios, siendo además una fuente inagotable de información para historiadores, científicos y público en general. También hay evidencia científica de la gran antigüedad de las pesquerías de reproductores del Mar del Norte cuya conexión con la pesquería de almadrabas se demostró por marcado-recaptura de grandes reproductores hace cinco décadas. Las actividades científicas relacionadas con estas pesquerías, sobre todo de las almadrabas, se conocen desde hace siglos.

51


informe /atún rojo

Número

960.000 900.000 840.000 780.000 720.000 660.000 600.000 540.000 480.000 420.000 360.000 300.000 240.000 180.000 120.000 60.000 0 1914

1922

1930

1938

1946

1954

1962 Año

1970

1978

1986

1994

2002

2

150.000

135.000 120.000

Número

105.000

90.000 75.000 60.000

45.000 30.000 15.000

0 1914

1922

1930

1938

1946

1922

1930

1938

1946

1954

1962 Año

1970

1978

1986

1994

2002

20

200.000 180.000 160.000

Número

140.000

120.000 100.000 80.000 60.000 40.000

20.000 0 1914

1954

1962

Año

1970

1978

1986

1994

2002

Figura 2.Superior: Capturas de juveniles (< 30 kg), pesquerías atlánticas (golfo de Vizcaya y Marruecos). Medio: Capturas de grandes reproductores (> 50 kg), almadrabas, estrecho de Gibraltar (España, Marruecos y Portugal). Inferior: Capturas de grandes reproductores (> 50 kg), pesquerías del norte de Europa. Ejes Y= número de peces capturados

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UNA PUBLICACIÓN QUE DA LUZ AL ENIGMA DEL DECLIVE DE LAS PESQUERÍAS DE REPRODUCTORES EN EL ATLÁNTICO ORIENTAL DESDE LOS AÑOS SESENTA La pesca del AR, tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo, ha sido históricamente sostenible no existiendo ningún testimonio escrito que certifique que la intervención humana haya sido la causa de la sobreexplotación de la especie durante ese tiempo. Pero todo cambió a finales de los cuarenta, después de la Segunda Guerra Mundial, cuando comenzaron a desarrollarse nuevas pesquerías en el Atlántico: en el norte de Europa, principalmente en Noruega, con red de cerco, en las que se capturaban grandes peces reproductores; y en el golfo de Vizcaya, fundamentalmente en puertos vascos, con cebo vivo, dirigida a los peces juveniles. Unos años más tarde (1958) se inició la pesca con red de cerco dirigida a juveniles en Marruecos (parte atlántica), pero duró pocos años. Cuando en 1963 se produjo la caída repentina de las capturas de peces reproductores en las almadrabas del estrecho de Gibraltar, y a los pocos años colapsaron las pesquerías del norte de Europa, nadie sabía qué estaba sucediendo ni por qué. Esta crisis de capturas trajo consigo el cierre de la mayor parte de las almadrabas del estrecho de Gibraltar y la disolución del Consorcio Nacional Almadrabero (CNA) creando una situación de miseria en un sector que había sobrevivido durante milenios. En un artículo publicado en la revista científica Reviews in Fisheries Science and Aquaculture (Cort & Abaunza, 2015) se demuestra que el factor fundamental de aquellos acontecimientos está relacionado con la pesca masiva de juveniles con cebo vivo que comenzó en el golfo de Vizcaya en 1948 y que se ha extendido hasta nuestros días. Tal sobrepesca de peces juveniles dejó un gran vacío en las futuras generaciones de peces reproductores durante décadas (Figura 2). El análisis de la población llevado a cabo en dicho artículo muestra como la captura de 6,9 millones de juveniles (peces de 9 kg de peso medio, 2 años de edad) en el golfo de Vizcaya, entre 1949–1962, produjo una caída drástica de las pesquerías de reproductores (peces de 210 kg de peso medio, 12 años de edad) a principios de los 1960s; es decir que los efectos de la sobrepesca de juveniles se notaron 10 años después del comienzo de la pesca masiva de juveniles en el golfo de Vizcaya. El análisis nos muestra que durante este período, y en el escenario más optimista, de cada 100 ejemplares juveniles que salieron del Mediterráneo al Atlántico con apenas cuatro meses de vida (clase de edad 0) sólo 16 regresaron cuatro años después a reproducirse en su lugar de origen, lo cual indica la altísi-

Cuando en 1963 se produjo

la caída repentina de las capturas de peces

reproductores en las

almadrabas del estrecho de

Gibraltar, y a los pocos años

colapsaron las pesquerías

del norte de Europa, nadie

sabía qué estaba sucediendo ni por qué

ma mortalidad por pesca ejercida sobre el grupo de peces juveniles en el golfo de Vizcaya durante aquellos años. Los análisis realizados para los períodos posteriores (1970–2006 y 2009) muestran que las capturas previas a la implementación del PRPA de la ICCAT eran del orden de los 286.000 peces de 2 años/año, todavía insostenibles, lo cual mantenía la situación de sobrepesca de juveniles en el golfo de Vizcaya. En este caso la mortalidad por pesca estuvo alrededor del 60 %; es decir que de cada 100 peces de edad 0 que salían del Mediterráneo regresaban a reproducirse, cuatro años después, 40. Para el último período analizado (2009), ya bajo la influencia del PRPA, la captura de juveniles era de 43.200 peces/año, lo cual indica que la mortalidad por pesca era casi nula. Desde la implementación del PRPA en 2008, y gracias a la gran reducción de la captura de peces juveniles, todo ha vuelto a la normalidad y la abundancia de peces reproductores es un fenómeno global en las pesquerías del Atlántico oriental y Mediterráneo. En el citado artículo se verifica que las evaluaciones de los recursos del stock oriental realizadas por el grupo de evaluación del AR del SCRS no detectan estos hechos ya que consideran el stock como una unidad (Atlántico este + Mediterráneo) y porque, además, la base de datos de las capturas de juveniles utilizadas en la evaluación de 2014, para el período 1949–1962, está muy subestimada, lo cual proporciona una imagen de la situación que está muy lejos de la realidad. Específicamente, según esta evaluación, entre 1950 y 1962 se capturaron 1.860.000 AR de 1 a 4 años, cuando en realidad la cifra correcta es de 6.559.000. La incorpo-

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informe /atún rojo TABLA 1 1949-2010 EDAD (años) 1 2 3 4 5 6 7 8 Total Captura real Residuo (%)

Peso medio (kg) 5 11 20 37 53 66 80 106

Cap.núm peces

Captura (kg)

% peces

% peso

4.774.272 5.459.690 1.744.950 524,681 179,399 63,311 28,954 14,463

23.871.360 60.056.590 34.899.000 19.413.197 9.508.147 4.178.526 2.316.320 1.533.078

37,3 42,7 13,6 4,1 1,4 0,5 0,2 0,1

15,3 38,6 22,4 12,5 6,1 2,7 1,5 1,0

12.789.720

155.776.218 155.301.000 0,3

100

100

Tabla 7.4 (pág. 102) del libro de Cort & Abaunza (2019) que representa la composición demográfica del atún rojo capturado en el golfo de Vizcaya entre 1949–2010

ración de estas últimas capturas en el modelo en la siguiente evaluación (en 2017) habría cambiado en gran medida los resultados durante la fase inicial de la pesquería, dando una visión más realista que la ofrecida por los resultados de 2014, además de aportar una visión de cómo estaba el estado de la pesquería al comienzo de la explotación intensiva en la década de 1950. Pero algo inesperado sucedió en la evaluación de 2017: se suprimió cualquier referencia a estos hechos ya que se eliminaron del modelo todos los datos de 1950 a 1967, una decisión que ha llevado a la pérdida de información enormemente valiosa de la edad de oro de las pesquerías de reproductores (norte de Europa y almadrabas del estrecho de Gibraltar). Además, significó la pérdida de datos relacionados con la sobrepesca de juveniles que afectó a las pesquerías de reproductores en años posteriores, como se ha dicho anteriormente ¿Por qué se eliminaron estos datos? Se determinó que, dado que había poca información disponible (muestreos biológicos) durante ese periodo (1950–1967), había

(2) Cuando no hay datos reales de una pesquería, en este caso muestreos biológicos, se realizan substituciones con los mejores datos disponibles, sean de pesquerías con características similares u otros datos que deben de justificarse científicamente.

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que realizar substituciones (2) en grandes cantidades, algo que, aunque cierto, se hace comúnmente en los grupos de evaluación del SCRS. Los autores del presente artículo opinan lo siguiente al respecto: l La omisión de estos hechos en los informes del grupo de evaluación del AR significan la pérdida de una parte importante de la historia de las pesquerías de atún rojo del Atlántico oriental. Con dicha omisión, el origen de la desaparición del AR de las pesquerías tradicionales, y sus terribles consecuencias, han quedado enterrados, l Con la publicación de estos resultados, los autores han contribuido a aclarar unos acontecimientos que ocurrieron hace más de 56 años y que llevaron a la caída de dos de las pesquerías más antiguas de nuestros mares, l El grupo del AR debería haber prestado la atención que merecía un hallazgo de esta naturaleza y haber tomado nota para, al menos, evitar la repetición de casos similares en el futuro, y l Por último, con los datos que se facilitan a continuación demostramos que la decisión de eliminar la información disponible entre 1950–1967, tomada por el grupo de evaluación del AR en 2017, fue incorrecta y que las substituciones llevadas a cabo en el análisis realizado por Cort & Abaunza para ese período de tiempo fueron correctas. Así, en la Tabla 1 (que estaba a disposición del grupo del AR en 2017) se pre-


Capturas en la almadraba de Barbate (2009).

senta un resumen de las capturas convertidas en edades de la pesquería del golfo de Vizcaya entre 1949–2010 (62 años), siendo los mismos datos utilizados en los análisis de Cort & Abaunza (2015, 2019). Los resultados de este análisis confirman algo de gran importancia: el 97.5% de la captura en número de peces de esta pesquería está compuesta por juveniles (<5 años). Además, se puede afirmar que el ejercicio realizado es de toda fiabilidad ya que la captura total obtenida a partir del número de peces capturados x el peso medio/edad (155.776 t) es sólo el 0,3 % superior a la captura real en este período (155.301 t), teniendo en cuenta que la tolerancia en este tipo de trabajos es del 5%. Los resultados de esta revisión se presentaron al SCRS en 2016. EPÍLOGO Ha habido varias teorías para explicar lo que le sucedió a la población reproductora de atún rojo desde los sesenta y qué fue lo que hizo que esta especie desapareciera de las pesquerías del norte de Europa. En general, se ha atribuido a factores ambientales y climáticos, a la escasez de presas (arenque y caballa), o los cambios en el comportamiento migratorio del atún rojo, pero la mayoría de estas hipótesis se han ido desvaneciendo con los acontecimientos que han tenido lugar años después. Del mismo modo, no ha habido una explicación concreta al drástico descenso de las almadrabas del estrecho de Gibraltar que tuvo lugar en los sesenta y que sólo sobrevivieron años después por

la entrada del mercado japonés en el sector. Nuestra investigación ha sido, hasta ahora, la única que ha demostrado los efectos de la expansión de las pesquerías juveniles en la región del Atlántico oriental (golfo de Vizcaya y Marruecos) sobre las pesquerías de reproductores. El descenso casi total de la pesca de juveniles en las pesquerías del stock oriental, desde la aplicación del Plan de Recuperación Pluri-Annual de la ICCAT (2008–2018), parece darnos la razón pues la abundancia de peces reproductores en el océano Atlántico oriental es todo un hecho en los tiempos actuales.

TRABAJOS CITADOS Cort, J. L., and Abaunza, P. The fall of tuna traps and collapse of the Atlantic Bluefin Tuna, Thunnus thynnus (L.), fisheries of Northern Europe in the 1960s. Reviews in Fisheries Science & Aquaculture, 23: 4, 346–373 (2015). Cort J. L., and Abaunza P. The Bluefin Tuna Fishery in the Bay of Biscay. Its Relationship with the Crisis of Catches of Large Specimens in the East Atlantic Fisheries from the 1960s. SpringerBriefs in Biology, 1–130 (2019). l

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pesca/obligación de desembarque

Obligación de Desembarque: un año despúes

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© Juan Poza Bóveda.123rf

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pesca/obligación de desembarque

Santiago Graiño K. n el número 14 de Magazine Océano, correspondiente al segundo trimestre de 2019 y transcurridos cinco meses desde la total entrada en vigor, el 1 de enero de 2019, de la Obligación de Desembarque (OD), nos pareció oportuno hacer un primer balance de los efectos de dicha norma. Con ese fin, publicamos un dossier en el cual siete personalidades relacionadas con la pesca expresaron su opinión a través de una breve entrevista y, además, hicimos una pequeña valoración estadística de sus opiniones. Se entrevistó a tres representantes del sector pesquero, dos científicos, uno de la Administración y uno de organizaciones ecologistas. Ellos fueron Rosa Quintana, conselleira do Mar de la Xunta de Galicia; José Antonio Suarez-Llanos, director gerente de la Cooperativa de Armadores de Pesca del Puerto de Vigo (ARVI); Javier Garat, secretario general de Cepesca y presidente de Europêche; José Basilio Otero Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores; Raúl García, coordinador de Pesquerías WWF España; Julio Valeiras, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo, Instituto Español de Oceanografía (IEO), y Pablo Abaunza, investigador del Centro Oceanográfico de Santander, Instituto Español de Oceanografía (IEO). En aquel momento varios entrevistados indicaron que era pronto para sacar conclusiones y que convendría esperar a final de año. De esta manera, y cuando ya han pasado doce meses aplicándose la discutida norma, hemos querido saber si se han producido cambios de opinión en los entrevistados y Magazine Océano volvió preguntarles sobre ello. Pese a nuestra insistencia Raúl García, coordinador de Pesquerías WWF España, no respondió. Todos

E

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Pablo Abaunza, Centro Oceanográfico de Santander, Instituto Español de Oceanografía (IEO).

Julio Valeiras, Centro Oceanográfico de Vigo, Instituto Español de Oceanografía (IEO)

los demás entrevistados sí lo hicieron, con la salvedad que José Antonio Suárez-Llanos, director gerente de ARVI, se ha jubilado y en su lugar contesto Hugo González, gerente adjunto. La principal conclusión es que no ha habido demasiados cambios en las distintas opiniones siete meses después. Los dos científicos entrevistados, Pablo Abaunza y Julio Valeiras, ambos del Instituto Español de Oceanografía (IEO), valoraban como positiva la OD y no han cambiado de opinión, si bien coinciden en resaltar las dificultades para el sector pesquero. “Me mantengo en los mismos términos a las preguntas que se nos formularon –indica Abaunza–. Como comenté en alguna de ellas, se requiere de un medio plazo (entre 3 y 5 años) para observar el impacto real de esta política, al menos desde un punto de vista científico. Aún sigue siendo demasiado pronto. Siguiendo con el mismo criterio, me mantengo en la misma valoración de positiva respecto a la implantación de esta ley, si bien con la salvedad de que para su puesta en marcha, desde mi punto de vista, se debería de haber cuidado más la participación del sector pesquero y otros sectores para que pudieran exponer sus puntos de vista, en especial en el calendario de tiempos de aplicación de dicha ley.” gazine Océano ha recabado la opinión de diversas personalidades fuertemente implicadas en el asunto mediante una pequeña encuesta. El cuestionario fue respondido por siete personajes muy relevantes en este asunto, tres representantes del sector pesquero, dos científicos, uno de la Administración y uno de organizaciones ecologistas. Ellos son Rosa Quintana, conselleira do Mar de la Xunta de Galicia; José Antonio Suárez-Llanos, director gerente de ARVI; Javier Garat, secretario


general de Cepesca y presidente de Europêche; José Basilio Otero Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores; Raúl García, coordinador de Pesquerías WWF España; Julio Valeiras, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo, Instituto Español de Oceanografía (IEO) y Pablo Abaunza, investigador del Centro Oceanográfico de Santander, Instituto Español de Oceanografía (IEO). A continuación se reproducen in extenso sus respuestas y se dan los resultados de una pequeña escala semántica de valoración que se les pidió que respondieran. Julio Valeiras se expresa en términos semejantes: “Sobre la OD, mi opinión desde el artículo no ha cambiado. Estamos en pleno proceso de implementación y adecuación de la norma, desde el IEO trabajando en medidas de reducción de descartes en varios proyectos con organizaciones de pesca. Es demasiado pronto para saber cómo ha salido este primer año. La aplicación de esta norma está siendo muy difícil para el sector pesquero.” Con la excepción del portavoz de ARVI los representantes de los pescadores son lacónicos y su opinión, igual que hace siete meses, claramente negativa. Javier Garat, secretario general de Cepesca y presidente de Europêche, afirma que “sigue siendo una norma sin sentido, llena de excepciones por la complejidad en su aplicación. No tenemos ninguna duda de que lo más conveniente sería modificar el artículo 15 del reglamento base”. No opina distinto Basilio Otero Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, para quien “ya que la flota de bajura es la que menos descartes produce, la aplicación de la obligación de desembarco ha sido, y sigue siendo, negativa. Seguimos sin

entender esta obligación, ya que no contribuye a alcanzar más rápido el RMS (Rendimiento Máximo Sostenible). A pesar de esto, valoramos positivamente el trabajo de la Secretaría de Pesca, ya que, a pesar de esta obligación, cuando este año se agotaron las cuotas no amarró la flota”, señala. Hugo González, gerente adjunto Javier Garat, secretario gene- de ARVI, se explaya bastante más y, ral de Cepesca y presidente también, da una opinión notablede Europêche mente más extensa y matizada. Aunque su visión es algo más negativa que la expresada siete meses atrás por Suarez-Llanos, quien calificó la OD como neutra. En cambio González la considera “entre neutra y negativa”, pero aún así, la de ARVI sigue siendo la valoración menos mala de los consultados del sector. Sus comentarios son los siguientes. “Para no ser del todo negativo en la respuesta, situaría mi criterio –opinión– sobre la OD entre “neutro” y “negativo”. Podemos entender cuáles han sido las razones que han conducido a la UE establecer tal obligación, fijando como objetivo de gestión de pesquerías no devolver al mar especies que puedan consumirse, aunque destinando a no consumo humano aquellas cantidades de especies sometidas a TACs y cuotas que se encuentren por debajo de la talla mínima de conservación, que igualmente deben desembarcarse.” “A la flota española (y a otras muchas), sin embargo, le ha creado una dificultad añadida en sus pesquerías la OD al no tener en cuenta la Comisión de la UE los problemas que generaba tal obligación a partir del 1 de enero de 2019, ya para todas las especies sometidas a TACs y Cuotas.“ “La buena gobernanza a la que José Basilio Otero Rodríguez, siempre se refiere la UE hubiera represidente de la Federación querido asignarle directamente a la Nacional de Cofradías de flota española un porcentaje de Pescadores cuotas de especies que, a la postre,

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pesca/obligación de desembarque

constituyen lo que conocemos con el nombre de especies de estrangulamiento, es decir aquellas de las que carece de cuotas o tiene una cuota mínima, lo que le dificulta cumplir con la OD.“ “La UE ha resuelto esta carencia con la aplicación de una serie de herramientas que no llegan a solucionar el problema de flotas como la española y ha optado por la creación de la conocida como “bolsa de descartes” (denominada como “reserva común para intercambios de cuotas” en el artículo 8 del Reglamento de TACs y cuotas de 2019, que también se incluirá en el de 2020), que obliga a los Estados miembros a realizar swaps –intercambios de cuotas– entre sí para facilitar la OD a las flotas que la sufren con las especies de estrangulamiento.” “En resumen: más limitaciones, más burocracia, más trabajo para las tripulaciones, para el personal de estiba en puerto, más costo en descargas. Veremos si con el transcurso del tiempo y la investigación lo que ahora se paga a 0,16€/kg mejora su valor y precio y sirve (es la esperanza) para solucionar algún problema en farmacología.“ “Cabe reflexionar, asimismo, aunque en su momento no fue tenido en cuenta y más que posiblemente no lo será ni ahora ni a futuro, cómo influirá el no descarte (al que eufemísticamente se denomina “Obligación de Desembarque” para que no conste la palabra “prohibición” en el Reglamento) en las poblaciones de aves marinas que se alimentaban de los mismos, o en la poblaciones de peces y crustáceos que, igualmente, se alimentaban de ellos.” Tampoco Rosa Quintana, conselleira do Mar de la Xunta de Galicia, ha cambiado de opinión: la OD es negativa. Sin embargo, empieza diciendo que “en Galicia, tanto por los escasos descartes que se realizaban como por la aplicación de las

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Hugo González, gerente adjunto de ARVI

Rosa Quintana, conselleira do Mar de la Xunta de Galicia

exenciones, no hemos percibido cambios destacables en la actividad pesquera por el momento y debemos felicitarnos de que, hasta ahora, esta obligación no ha supuesto el cierre de ninguna pesquería de interés para la flota gallega”. “Sin embargo –prosigue–, debemos recordar que, aún reconociendo que la OD tiene un objetivo muy loable –que no se desaproveche ninguna especie sujeta a TAC y cuota– puede suponer problemas cuando aparecen choke species (especies de estrangulamiento), que impiden continuar con la actividad por la falta de cuotas. De momento no han aparecido esos problemas, pero pueden aparecer en el futuro, por lo que Galicia siempre defendió la necesidad de una revisión de la OD, especialmente en lo que se refiere a la pesca costera artesanal, una flota que apenas realiza descartes y que los que realiza son consecuencia de la escasez de cuota.” “En este sentido, siempre defendimos que el afán del pescador gallego es aprovechar los recursos, no descartar, y una muestra de ello es que en las lonjas gallegas se comercializan más de 270 especies marinas.” “Desde Galicia siempre hemos defendido y defenderemos la necesidad de evitar progresivamente los descartes de pesca en base a estudios rigurosos, realizados especie por especie, caladero a caladero y buscando otras alternativas de pesca. Así se refleja en el dictamen de Galicia sobre la reforma de la Política Común de Pesca realizado por la Xunta y por el Consello Galego de Pesca.”


www.magazine-oceano.com/

S O N

V

A T Ă? IS


consumo / productos del mar

El consumo de productos de la pesca sigue bajando

62


Informe Alimentación en España 2018 publicado por Mercasa. (https://www.mercasa.es)

Los hogares españoles consumieron en 2018 un total de 1.056,3 millones de kilos de productos de la pesca, una cifra similar a la del año anterior (1.082, 4 millones). En cuanto al gasto se elevó a 8.889,9 millones de euros, mientras que en 2017 fue de (8.917, 3 millones)

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consumo / productos del mar Texto: Clara Estévez

n año más Mercasa ha publicado el informe sobre Alimentación en España, en esta ocasión 2019, con cifras referidas al consumo y gasto en pesca de los hogares españoles en 2018. A continuación reproducimos algunos de los datos publicados referentes al consumo. Durante el pasado año los hogares en España consumieron un total de 1.056,3 millones de kilos de productos de la pesca (26,1 millones de kilos menos que el año anterior) y gastaron en estos productos un total de 8.889,9 millones de euros ( 81,4 millones menos que en 2017) Por persona se llegó a consumir un total de 23,1 kilos (23,7 en 2017) que supusieron un desembolso de 194,2 euros de gasto (196,2 en 2017) Lo que más consumieron los españoles fue pes-

U

cado fresco, un total de 10,1 kilos por persona y año. Cifra que representa un 43,7% del consumo total de productos de pesca. Al pescado fresco le ha seguido el consumo de conservas de pescado y molusco, un total de 4,5 kilos por persona y año, representando el 19,5% del consumo total. La tercera posición fue para marisco y moluscos frescos, con 3,3 kilos per cápita, un 14,3% del consumo total, según Mercasa. Por otra parte, los mariscos, moluscos y crustáceos congelados y cocidos alcanzaron los 2,8 kilos por persona al año, y representan el 12,1% del consumo total de productos de pesca. Así mismo, los pescados congelados tuvieron un consumo de 2,5 kilos per cápita y representaron el 10,8% del consumo total.

Evolución del consumo y del gasto en pescado 2014-2018

196,7

Fuente MERCASA 64


CONSUMO Y GASTO EN PESCA DE LOS HOGARES, 2017 (PESCADO) CONSUMO TOTAL (Millones kilos)

TOTAL PESCA Pescados Pescados frescos Pescados congelados Merluza y pescadilla Merluza y pescadilla fresca Merluza y pescadilla congelada Sardina y boquerón Boquerones frescos Sardinas frescas Atún y bonito Trucha fresca Lenguado Lenguado fresco Lenguado congelado Bacalao Bacalao fresco Bacalao congelado Caballa fresca Salmón Salmón fresco Salmón congelado Lubina Dorada Rodaballo Rape Otros pescados Otros pescados frescos Otros pescados congelados Marisco, moluscos y crustáceos Marisco, moluscos y crustáceos Congelados Marisco y moluscos frescos

GASTO

PER CÁPITA (Kilos)

TOTAL (Millones €)

PER CÁPITA (€)

1.056,3 573,6 461,0 112,5 131, 88,1 43,5 65,8 44,4 20,3 21,5 11,7 29,9 27,2 2,7 47,6 29,8 17,8 15,3 51,8 47,7 4,1 24,4 27,1 4,4 14,9 127,6 83,1 44,5 278,1

23,1 12,5 10,1 2,5 2,9 1,9 1,0 1,4 1,0 0,4 0,5 0,3 0,7 0,6 0,1 1,0 0,7 0,4 0,3 1,1 1,0 0,1 0,5 0,6 0,1 0,3 2,8 1,8 1,0 6,1

8.889,9 4.408,4 3.577,1 831,3 992,1 684,7 307,5 306,2 205,7 95,0 208,5 76,9 288,6 262,9 25,7 411,7 253,6 158,2 61,8 561,0 500,8 60,2 209,1 213,7 47,3 164,4 867,1 587,4 279,7 2.433,9

194,2 96,3 78,1 18,2 21,7 15,0 6,7 6,7 4,5 2,1 4,6 1,7 6,3 5,7 0,6 9,0 5,5 3,5 1,4 12,3 10,9 1,3 4,6 4,7 1,0 3,6 18,9 12,8 6,1 53,2

100,7 151,5

2,2 3,3

999,9 1.166,6

21,8 25,5

Fuente MERCASA

65


consumo / productos del mar

Gasto En cuanto a gasto, el pescado fresco concentró el 40,3% del total, con 78,1 euros por persona año. Un año antes estas cifras se situaron en el 41,5% y los 81,7 euros. Le siguieron las conservas de pescado y molusco, con el 23,0%, que han subido respecto al año anterior (21,8%) y un total de gasto de 44,7 euros por persona. Les siguen los mariscos, moluscos y crustáceos congelados y cocidos, con un porcentaje del 14,2% y 27,6 euros por persona, unas cifras muy similares a las del año anterior (14% y 27,5 euros por persona); y el marisco y molusco fresco, con 13,1% del gasto total en productos de pesca y 25,5 euros por persona, que han tenido unas cifras un poco más bajas que en 2017 (13,5% y 26,5 euros por persona) Por último , los pescados congelados representaron el 9,4% del total del gasto con 18,2 euros por persona y año. Demanda Los hogares de clase alta y media alta son los que más productos de la pesca consumieron el pasado año, bajando su consumo en los hogares de clase baja, según publica Mercasa. En este sentido, las particularidade de la demanda no han cambiado respecto al año anterior. Los hogares que más productos de pesca consumen son los que cuentan con niños de 6 a 15 años, mientras que los consumos más bajos se encuentran en los hogares con niños menores a 6 años. Si la persona que compra tiene más de 65 años, el consumo de productos de la pesca se eleva, mientras que el consumo desciende cuando la persona que realiza la compra tiene menos de 35 años. Cuantos más miembros hay en una familia menor es el consumo de productos de pesca. Además, los consumidores que viven en municipios de más de 500.000 habitantes cuentan con mayor consumo per cápita de productos de pesca. Los consumos más bajos se producen en poblaciones con censos de 2.000 a 10.000 habitantes. Por comunidades autónomas, Galicia, Asturias y País Vasco han registrado los mayores consu-

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mos, mientras que la demanda más reducida se produjo en Baleares, Navarra y Canarias. En cuanto a comunidades sí han variado las cifras respecto al año anterior, ya que en 2017 las primeras comunidades por consumo fueron Galicia, Cantabria y País Vasco, y las que menos demanda tuvieron fueron Baleares, Extremadura y Las Islas Canarias. Evolución de la Demanda Durante los últimos cinco años, el consumo de productos de la pesca ha caído 3,3 kilos por persona y el gasto ha descendido 5,3 euros per cápita, según el informe de Mercasa. En el periodo 2014-2018, el consumo más elevado se produjo en el año 2014, con un total de 26,4 kilos por persona; mientras que el mayor gasto se produjo en 2016, alcanzándose los 202,4 euros por consumidor. Dónde compramos En 2018 los hogares compraron los productos de la pesca fundamentalmente en los supermercados, con un 60,8% de cuota de mercado. Seguidos muy de lejos por los establecimientos especializados, con una cuota del 17,2%; los hipermercado con una cuota del 11,3%; los mercados y mercadillos con un 6,5%, y otras formas comerciales con el 3,9% restante.


CONSUMO Y GASTO EN PESCA DE LOS HOGARES, 2018 (MARISCO) CONSUMO TOTAL (Millones kilos)

TOTAL PESCA Almejas y berberecho Almejas congeladas Berberechos congelados Almejas y berberechos frescos Mejillón Mejillón congelado Mejillón fresco Calamares y pulpo Calamares congelados Pulpo congelado Calamar y pulpo fresco Gambas y langostinos Gambas y langostinos congelados Gambas y langostinos cocidos Gambas y langostinos frescos Otros mariscos y moluscos Otros mariscos congelados Otros mariscos cocidos Otros mariscos frescos Conservas pescado y moluscos Sardinas Atún Chicharro y caballa Mejillones Berberechos Almejas Calamares Pulpo Anchoas Salmón ahumado Trucha ahumada Otros ahumados Otras conservas de pescado Pescado salado

1.082,4 22,1 6,4 0,1 15,6 52,6 1,8 50,8 57,2 20,0 3,2 34,1 81,0 52,3 14,6 14,0 65,1 16,9 11,2 37,0 204,7 11,5 100,3 6,9 13,6 4,7 1,1 4,4 0,5 4,3 7,0 0,2 3,6 46,6 12,1

PER CÁPITA (Kilos)

23,7 0,5 0,1 0,0 0,3 1,1 0,0 1,1 1,3 0,4 0,1 0,7 1,8 1,1 0,3 0,3 1,4 0,4 0,2 0,8 4,5 0,3 2,2 0,1 0,3 0,1 0,0 0,1 0,0 0,1 0,2 0,0 0,1 1,0 0,3

GASTO TOTAL (Millones €)

8.971,3 195,1 36,3 1,0 157,8 143,1 12,2 130,9 499,7 158,6 36,9 304,2 910,3 574,5 160,6 175,2 685,6 180,4 106,8 398,4 2.047,6 90,2 805,5 58,2 114,5 81,8 12,8 34,3 4,7 85,8 174,8 4,2 50,4 530,4 146,5

PER CÁPITA (€)

196,7 4,3 0,8 0,0 3,4 3,1 0,3 2,9 10,9 3,5 0,8 6,6 19,9 12,5 3,5 3,8 15,0 3,9 2,3 8,7 44,7 2,0 17,6 1,3 2,5 1,8 0,3 0,7 0,1 1,9 3,8 0,1 1,1 11,6 3,2

Fuente MERCASA

67


reportaje

Big Data: un ocĂŠano para explorar otro ocĂŠano 68


69


reportaje /Big Data

La evolución del Big Data aplicado a la investigación oceanográfica Texto: María Galán

E

xpresiones coloquiales como “un océano de conocimiento” se usan para destacar la inmensidad de algunas cosas. En informática se habla a menudo de los océanos de datos para describir la complejidad y diversidad de colecciones de datos no modelados en cualquier área. Cantidades tan enormes que su análisis necesita de nuevas herramientas y nuevos enfoques. Pero el Big Data puede convertirse en una herramienta que ayude a descifrar los secretos escondidos en las profundidades de los mares. Un océano para explorar otro océano. Existen diferentes definiciones, más o menos complejas, del concepto Big Data, pero puede resumirse en el análisis de grandes volúmenes de datos. Este tipo de análisis masivo es una herramienta muy valiosa para modelos de predicción y evaluaciones. Aunque se suele relacionar con desarrollos informáticos, su aplicación abarca todo tipo de campos, por ejemplo empresarial, gubernamental, científico o social. La expresión Big Data se usa tanto para el análisis masivo de datos como para las herramientas usadas en su procesamiento. Los datos que se

analizan pueden provenir de diferentes fuentes: desde los extraídos de los perfiles de redes sociales a las encuestas tradicionales; datos compartidos entre dispositivos electrónicos (móviles, GPS…); biométricos; de analítica web; transacción de datos, como los correos electrónicos o las transferencias bancarias. Tradicionalmente los datos se han recogido de manera estructurada, pero con la llegada del Big Data y de los grandes volúmenes provenientes de transacciones han dejado de tener un formato específico que permita almacenarlos fácilmente, pues ya no se pueden desglosar en tipos definidos por su longitud y formato. Los datos se caracterizan por parámetros conocidos como las «V» del Big Data: velocidad, variedad, valor y variabilidad. A través del Big Data, y habiendo seguido correctamente el ciclo de gestión de información desde la recogida hasta la puesta en valor de los datos, se pueden abarcar muchos objetivos, como la mejora de costes, análisis de redes inteligentes, avances en la investigación científica, análisis predictivos, optimización de procesos de producción, etc. La investigación oceanográfica es pionera en el uso de datos. La oceanografía operacional es la medida y observación sistemática y a largo plazo de los mares y océanos, así como su interpretación y difusión, con el fin de satisfacer las nece-

Una representación visual de la temperatura media de la superficie del mar durante la noche en todo el mundo en 2006 (NOAA).

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Las 5 V´s del Big Data. Fuente: FourDotZerO.

sidades de diversos sectores, como la industria, la navegación, la gestión, etc., además de la investigación científica. Por su propia definición, parece lógico que la recopilación, tratamiento y análisis de datos en este campo evolucione hacia el uso del Big Data. Así, el proyecto BigDataOcean, financiado con casi tres millones de euros del programa de investigación e innovación Horizonte 2020, utiliza las ventajas del estudio de grandes volúmenes de datos para crear nuevas cadenas de valor en el sector pesquero, la investigación oceanográfica, el impacto ambiental en los océanos y muchas más. Su objetivo principal es habilitar escenarios de Big Data marítimo para empresas, organizaciones y científicos con sede en la Unión Europea, a través de una plataforma multisegmentada que combina datos de diferente velocidad, variedad y volumen bajo un motor multilingüe, confiable y entrelazado, para generar un repositorio de gran valor de datos y veracidad para los participantes y las comunidades locales. El proyecto se subdivide en cuatro casos de estudio: Mejora de la operación de buques; Mare protection (modelos de derrames de petróleo); Seguridad marítima y detección de anomalías; y Wave power.

En el programa de ejora de la operación de los buques se utilizan datos de todos los sensores disponibles en buques y embarcaciones para abordar aspectos de mantenimiento de manera

El proyecto BigDataOcean financiado con casi tres

millones de euros utiliza las

ventajas del estudio de

grandes volúmenes de datos

para crear nuevas cadenas de

valor en el sector pesquero, la

investigación oceanográfica, el impacto ambiental en los

océanos y muchas más

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reportaje /Big Data

Esquema de trabajo del proyecto Big Data Ocean. Fuente BigaDataOcean.

proactiva en lugar de reactiva. También se analiza el impacto de las condiciones ambientales y las decisiones operativas sobre el consumo de combustible de los barcos. De momento se está probando en la flota de Anek lines, una de las mayores compañías de transporte de pasajeros en Grecia, y con la constructora naval FOINIKAS. El segundo caso de estudio, Mare protection, proporciona una serie de escenarios basados en modelos de vertido de petróleo. Las simulaciones de pronóstico, mejoradas con varios datos marinos intersectoriales, aprovechan la variedad y el volumen de datos oceánicos disponibles en la plataforma. El modelo de vertido POSEIDON se ha implementado en el Centro Helénico de Investigación Marina (HCMR) y se utiliza operativamente para los mares Egeo y Jónico. Se trata de un modelo

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capaz de simular el movimiento, la propagación y el envejecimiento de las partículas de petróleo en el espacio tridimensional. Los acontecimientos, actividades y amenazas en el ecosistema marítimo pueden afectar la seguridad global, la actividad económica o el medio ambiente. Según el coordinador del proyecto BigDataOcean, Dimitris Askounis, el campo de estudio de estos eventos, Conocimiento de la situación marítima (MSA, por sus siglas en inglés), ha sido ineficaz en el pasado debido a la falta de datos. Con BigDataOcean eso está cambiando y ahora es posible identificar las rutas de los buques en función de sus patrones de movimiento, lo que permite medidas proactivas para minimizar las amenazas en el mar. Se pueden predecir acontecimientos mediante el cruce de todo tipo de datos ya existentes, y así ad-


vertir a un buque sobre riesgos de colisiones o de impacto ambiental. El sistema será capaz de avisar sobre desviaciones de la situación normal, tanto debidas a condiciones meteorológicas, rutas marítimas, puertos ocupados, etc., como amenazas relacionadas con el terrorismo, el tráfico ilegal, pesca, piratería, entre otros. Por último, el programa Wave Power que explota la relación entre los océanos y la producción de energía, puede contribuir claramente a una gran exploración de las áreas marinas. Los servicios disponibles utilizan múltiples modelos numéricos y fuentes de datos para evaluar el potencial de energía de las olas en diversas regiones, contribuyendo así al desarrollo futuro de instalaciones de aprovechamiento de esta energía.

E

n Portugal la organización responsable de la infraestructura de transporte de energía (REN) opera una zona de ensayos llamada Oceanplug, cuyo objetivo fundamental es convertirse en un espacio abierto en la costa atlántica dedicado al desarrollo de fuentes oceánicas o energías de localización, con especial énfasis en la energía de las olas. La zona piloto portuguesa cubre un área de aproximadamente 320 kilómetros cuadrados y está situada cerca de S. Pedro de Moel, entre Figueira da Foz y Nazaré. Actualmente están estudiando la ubicación precisa de los colectores de energía, la red eléctrica, la infraestructura náutica, etc. A través del enfoque metodológico y la plataforma BigDataOcean, NESTER (la división de I + D de REN involucrada en el proyecto) y UNINOVA visualizan la correlación de los datos existentes (presión, temperatura, salinidad…) con más datos y conocimientos provenientes de diferentes fuentes y sectores (por ejemplo, series climáticas, rutas de embarcaciones, boyas, etc.). La metodología incluirá el procesamiento previo, la calibración y el desarrollo teórico, integrando todos los datos oceánicos disponibles para acelerar los estudios en la zona Oceanplug y, potencialmente, en otros lugares de Europa.

El proyecto es ambicioso. BigDataOcean quiere ser el repositorio de datos marinos más grande existente hasta la fecha. Además, se pretende mejorar esos datos con información semántica y vincularlos a fuentes de datos externas, para aumentar así su valor y hacer que sean fácilmente reutilizables. “Las dificultades en la integración intersectorial y multilingüe se convertirán en algo del pasado, y la cantidad de procesamiento previo será mucho menor”, explica Askounis. BigDataOcean permitirá a los científicos automatizar fácilmente la comprobación y análisis de hipótesis, facilitando la extracción de modelos de datos. Estos procesos se simplificarán aún más a través de la mejora estructural que sufren los datos en el repositorio de diferentes fuentes. Además, al reducir las barreras del análisis de datos marítimos, este tipo de investigación se vuelve más atractiva para las partes interesadas que desean realizar tareas de investigación fuera del ámbito estrictamente científico, como ONGs, estudiantes, comunidades locales, actores políticos, asesores, gestores… El consorcio que gestiona este proyecto está formado por: la Universidad Técnica Nacional de Atenas (NTUA), Marinetraffic (Exmile Solutions Ld.), la Universidad de Bonn, el centro de Investigación en energía REN - Red Estatal, S.A. de I+D (NESTER), el Centro Helénico de Investigación Marina (HCMR), Ubitech Ld., FOINIKAS, el Instituto superior Mario Boella (ISMB), el Instituto de Avance en Nuevas Tecnologías (UNINOVA) y Anonymi Naftiliaki Etaireia Kritis (ANEK).

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reportaje /Big Data

Imágenes del GOES-17. Credit: NOAA/NASA

Estados Unidos también avanza en este campo

gracias a un importante programa de datos

oceánicos: el proyecto Big

Data de la Administración Nacional Oceánica y

Atmosférica (NOAA) 74

De Europa a Estados Unidos Aunque con más dificultades debido a la falta de consenso político en el terreno ambiental, Estados Unidos también avanza en este campo gracias a un importante programa de datos oceánicos: el proyecto Big Data de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). La NOAA genera miles de conjuntos de datos como resultado de su misión de recopilar información sobre entornos que abarcan desde la superficie del sol hasta las profundidades del océano. La agencia estadounidense pone a disposición del público más de 68.000 conjuntos de datos con los Centros Nacionales de Informa-


requiere cantidades considerables de ancho de banda y tiempo. Además, puede haber otros costes de adquisición si, por ejemplo, se requiere un receptor de datos por satélite. BDP busca combinar tres recursos: la amplia colección de datos de NOOA, la vasta infraestructura y las capacidades informáticas escalables de las grandes empresas tecnológicas, como Amazon, Google... Así, a través de Acuerdos Cooperativos de Investigación y Desarrollo (CRADA), actualmente trabaja con Amazon, Google, IBM y el Consorcio Open Commons para facilitar el acceso total y abierto a los datos de la NOA sin costo neto para el contribuyente. En el Instituto Cooperativo para Satélites Climáticos de Carolina del Norte (CICS-NC) hay una lista más detallada de los conjuntos de datos disponibles a través del enlace externo BDP. Si bien el acceso a los datos es gratuito, es necesario registrarse para obtener una cuenta en el sitio web antes de poder acceder a estos.

E ción Ambiental (NCEI), que proporcionan acceso a más de la mitad de esos conjuntos. El Proyecto Big Data (BDP por sus siglas en inglés) se creó en 2015 para explorar los posibles beneficios de almacenar copias de observaciones clave y resultados de modelos en aplicaciones cloud (almacenaje en la nube), permitiendo el acceso y trabajo directo de terceros. Tal enfoque podría ayudar a crear nuevas líneas de negocio y generar crecimiento económico, al conseguir que los datos de la NOAA sean más accesibles para el público. Algunos de los conjuntos de datos que posee la NOAA son enormes, por lo que su transferencia

l servidor de Amazon alberga datos como el archivo histórico del radar meteorológico de próxima generación de nivel II (NEXRAD), los conjuntos de datos de fuentes como el Satélite Ambiental Geoestacionario Operacional (GOES) del Servicio Nacional de Satélites Ambientales, Datos e Información (NESDIS), el Sistema de Pronóstico Operativo del Servicio Nacional de Océanos (NOS) y el Modelo Nacional de Agua (NWM) del Servicio Nacional de Meteorología (NWS), por nombrar algunos. Actualmente BDP está en el último año de su fase experimental y se trabaja con los diferentes proveedores para continuar alojando conjuntos de datos adicionales. También está recopilando comentarios de estas empresas, otros colaboradores y usuarios finales, lo que ayudará a desarrollar una fase operativa del proyecto. Un ejemplo concreto de investigación que se beneficia del BDP es la evaluación del riesgo de eventos climáticos extremos. Sarah Kapnick, doctora en físicas e investigadora en el Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos, utiliza esta herramienta, tanto de observaciones como de modelos, para estudiar series climáticas de los siglos XX y XXI que

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reportaje /Big Data

Las herramientas de gestión de datos como DIVER de NOAA ayudan a convertir una gran cantidad de datos dispares en información sobre la naturaleza y la ubicación de las mayores amenazas para la vida marina. (Tortuga, Golfo de México. Fuente NOAA).

ayuden a comprender el cambio del clima con el tiempo. Estudiando así desde la alteración de climas de montaña a inundaciones y sequías, la acidificación de los océanos y el aumento del nivel del mar. “En mi investigación, utilizo observaciones y modelos climáticos para explorar la previsibilidad y la variabilidad del clima. Sin utilizar Big Data es difícil extrapolar el riesgo de eventos extremos del pasado, presente y futuro. Las simulaciones de modelos nos proporciona muchos más años de datos que nuestro registro observado. En un clima cambiante esto es especialmente importante para evaluar el verdadero riesgo de eventos extremos y proyectar riesgos futuros”, explica Kapnick. Todas las simulaciones de modelos de estas investigaciones se ejecutan en la supercomputadora petaescala Gaea. Además, muchas de las observaciones están disponibles o forman parte del proyecto Big Data. “Actualmente estamos estudiendo el lanzamiento público de nuestro modelo para el análisis de riesgo extremo climático”, señala la investigadora. Según Kapnick, el uso de este tipo de herramientas supone un desafío porque se necesitan lenguajes informáticos específicos, escribir en códigos concretos para hacer un uso eficiente de los datos y realizar cálculos, ya que su tamaño hace que sean más difícil es de manejar que en los tratamientos de datos tradicionales. Existen herramientas específicas y códigos desarrollados para trabajar con los grandes datos globales producidos por los modelos climáticos. Hoy, la mayoría de los investigadores usa el lenguaje de programación Python, pero con el constante desarrollo tecnológico esto puede cambiar.

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Sin utilizar Big Data es

difícil extrapolar el riesgo de

eventos extremos del

pasado, presente y futuro.

Las simulaciones de modelos

nos proporciona muchos más años de datos que nuestro

registro observado

Emergencia climática Durante la Cumbre del Clima de Madrid COP25, los gobiernos de España y Chile sellaron un compromiso por los océanos denominado COP Azul. Ambos presentaron el informe Ocean for Climate, elaborado por la iniciativa ‘Because the Ocean’, una foto fija de un proceso que indica que cerca del 90% del calor terrestre termina en las aguas. Como respuesta a los informes especiales del IPCC publicados durante 2019, la Convención de Clima celebrará una sesión especial sobre los océanos en junio de 2020. En el texto del acuerdo final de la COP 25, Chile-Madrid Tiempo de Actuar, se subraya el papel de las soluciones basadas en la naturaleza para mantener la temperatura del planeta por debajo de 1,5ºC y la necesidad de abordar la pérdida de biodiversidad y la lucha contra el cambio climático con un enfoque integral. A ese respecto, y si hay compromiso de los actores políticos, principalmente de la Unión Euro-


pea, el Big Data está llamado a convertirse en una clave para solucionar problemas muy acuciantes como el calentamiento del mar, la contaminación por plásticos o el retraso en la adopción de tecnologías marinas en la producción de electricidad.

D

esde una perspectiva ambiental, se están desplegando en el mar varios tipos de sensores para medir la temperatura, las corrientes marinas, el viento, la luminancia, los niveles de oleaje, la concentración de sal, la contaminación del agua, los movimientos de hielo y las indicaciones de tsunami, por mencionar algunos. Todas estas fuentes se complementan entre sí, pero hasta ahora se han analizado de manera fragmentada, impidiendo a los investigadores explotar todo su potencial. Un ejemplo de uso ambiental es Diver, el sitio web de NOOA para la evaluación del Deepwater Horizon, a partir del cual se estudia cómo restaurar el ecosistema del Golfo de México usando Big Data. Los sistemas de información e integración de datos como DIVER (Visualización, exploración e informes de integración de datos) ponen toda la información disponible en un solo lugar al mismo tiempo, lo que permite buscar causas y efectos para gestionar mejor la recuperación de especies. Las herramientas de gestión de datos como DIVER de NOAA ayudan a convertir una gran cantidad de datos dispares en información sobre la naturaleza y la ubicación de las mayores amenazas para la vida marina. (Tortuga, Golfo de México. Fuente NOAA)

Un ejemplo de uso ambiental

es Diver, el sitio web de NOOA

para la evaluación del

Deepwater Horizon, a partir del cual se estudia cómo restaurar el ecosistema

del Golfo de México

usando Big Data

DIVER está configurado para aprovechar los importantes avances que se están realizando en simuladores y ordenadores cuánticos, una tecnología que no estaba disponible en el campo de la conservación del medio ambiente hace 10 años. Gracias a estos avances, el programa tendrá la capacidad de aceptar grandes volúmenes de información diversa y aparentemente no relacionada y, con el tiempo, convertirlos en una visión sobre la naturaleza y la ubicación de las mayores amenazas para la vida marina.

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Receta Raxo de Marraxo Ingredientes 200 gramos de marraxo (marrajo) cortado en cubos de 2x2. Una pizca de sal. 1 cucharada de aceite de oliva. 10 gramos de huevas de tobiko (pez volador). 10 gramos de cebollino. 10 gramos de cebolla frita.

Para la salsa 2 cucharadas de aceite de oliva. 5 gramos de ajo picado. 150 ml de Yakiniku. 25 ml de brandy. 50 ml de vino tinto. En el aceite se dora el ajo sin llegar a quemarlo. Se añade el yakiniku y se deja cocer durante 5 minutos. Se añade el brandy, se quema el alcohol y se le echa el vino tinto, se deja cocer 20 minutos y reservamos.

Para la crema de patata 3 patatas blancas medianas. 200 gramos de mantequilla. 100 ml de nada para cocinar. Sal y pimienta al gusto. Se cuecen las patatas, sin pelar, en agua con un poco de sal hasta que estén blandas. Se dejan enfriar, se pelan y se mezclan con la mantequilla blanda y la nata y se trituran en la thermomix o batidora hasta conseguir una crema. Se sazona al gusto.

Fotos: Ángel Méndez Magán.

co de aceite y cuándo esté bien caliente marcamos el pescado por todas sus partes. Añadimos una pizca de sal y, sin pasarlo mucho, lo retiramos de la sartén y se reserva. l Ponemos a calentar la misma sartén y se añade la salsa. Se deja hasta que hierva y le añadimos el pescado removiéndolo para se impregne por todos los lados.

Montaje En el plato se ponen dos cucharadas de la crema de patata, encima se pone el pescado y se añade el resto de la salsa que haya podido quedar en la sartén. A continuación se pone la cebolla frita, el cebollino y las huevas de tobiko.

Elaboración l Se pone una sartén al fuego fuerte con un po-

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Receta cedida por EME taberna. Rúa Magistrado Manuel Artime, 21 bajo, 15004 A Coruña


Libros ALGAS ATLA ́ NTICAS. EL ORIGEN 6.12 EDITORIAL CURT EDICIONES, S.A. AUTOR XAVIER RIEIRO (COORDINADOR) Y NUMEROSOS AUTORES

ibro de divulgación sobre algas y recetario gastronómico en relación con estas, promovido por la empresa Laduc, dedicada en importante medida a la venta de productos para consumo humano de 4ª y 5ª gama. Tiene un prólogo sobre las algas del biólogo de la empresa Algamar Sergio Baamonde y recetas de numerosos cocineros o prescriptores gastronómicos conocidos. También información sobre el cortometraje El origen 6.12. Para conseguir el libro hay que ponerse en contacto con comunicación@laduc.es

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LA COLECCIÓN DEL MUSEO ANFACO EN EL 115 ANIVERSARIO DE LA UNIÓN CONSERVERA EDITORIAL ANFACO-CECOPESCA AUTORES MARIÑA LÓPEZ RODRÍGUEZ, JUAN M. VIEITES BAPTISTA DE SOUSA, NURIA PRADO CASTIÑEIRAS, MIRIAM COSTAS PÉREZ, FELICIDAD FERNÁNDEZ ALONSO, CARLOS RODRÍGUEZ VÁZQUEZ

NFACO-CECOPESCA tiene una historia dilatada en el tiempo, ha sido testigo de las grandes transformaciones socioeconómicas en más de un siglo de andadura y, a lo largo de las 198 páginas del libro, se narra la historia de las conservas de pescado y marisco en Galicia a través de la colección del Museo ANFACO. La historia documental recogida son los anales de la industrialización de Galicia, de su movimiento asociativo, de la huella que el sector dejó en la incipiente publicidad gallega y en los edificios conserveros.

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NAVEGAR SIN ESTRÉS. TECNICAS DE NAVEGACION EN SOLITARIO Y A DOS EDITORIAL JUVENTUD AUTOR DUNCAN WELLS

avegando en solitario, o de a dos, es esencial contar con una preparación adecuada, una planificación cuidadosa y una buena capacidad de anticipación. El libro expone técnicas para hacer frente a las situaciones que las parejas que navegan solas se ven obligadas a realizar, como salir del amarre, izar velas, gobernar el barco, navegar, trimar, fondear o amarrarse a una boya, entrar a puerto y atracar... todo sin tripulación que ayude. Por eso necesitan realizar estas maniobras con eficiencia, eficacia y reduciendo al máximo el esfuerzo físico.

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Magazine Océano nº 16  

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