{' '} {' '}
Limited time offer
SAVE % on your upgrade.

Page 1


Tragamanzanas


Abre el libro... ...haz que ocurra


Este libro está inspirado en

Eloy O.P.

Colección Nialas

Título original: ¿Qué le pasa a la luna? Primera edición en Marzo de 2013 Texto: Sara Nicolás y Óscar Rull Ilustraciones: Daniel Estandía © LOS CUENTOS DE TRAGAMANZANAS Manzanares el Real, Madrid Teléfono: 91/140 92 17 editorial@tragamanzanas.com www.tragamanzanas.com

Impreso en Madrid, España Déposito Legal: M-11966-2015 ISBN: 978-84-944440-0-5 El papel que usamos en nuestros libros procede de bosques gestionados para la sostenibilidad.


Sara Nicolás

Daniel Estandía

Óscar Rull

¿QUÉ LE PASA A LA LUNA?


Eloy era un peque単o dinosaurio.


Aunque ya no era un bebé todavía conservaba un trozo de su cascarón pegado.


Con ĂŠl era capaz de hacer todo lo que los dinosaurios pueden hacer:

Correr como un dinosaurio.


Gru単ir como un dinosaurio. Cantar y bailar como un dinosaurio. Tocar el tambor como tocan los dinosaurios. Y trepar como trepan algunos dinosaurios.


Pero lo que mĂĄs le gustaba era acurrucarse allĂ­ dentro, protegido como cuando solo era un huevo.


Su mamá de vez en cuando le preguntaba:

–Eloy ¿no quieres quitarte el cascarón? ¡Ya eres un dinosaurio mayor!

A lo que él siempre respondía:

Es mi

cascarón y

me gusta llevarlo.


Cada noche, antes de

acostarse miraba la luna.


Le gustaba porque cuando lucĂ­a grande y redonda le recordaba a un enorme huevo que flotaba en el cielo.


Pero un d铆a la luna

desapareci贸.


–Mamá ¿a dónde se ha ido la

luna? –preguntó a su madre.

Y aunque ella siempre sabía de todo no le supo responder.


Por eso se fue a buscar a su padre y le preguntó:

–Papá ¿a dónde se ha ido la luna?


Y su padre, que tambiĂŠn

sabĂ­a de todo, no le supo contestar.


Así que decidió acudir a su hermana,

que casi sabía de todo, y le preguntó:

–Teta ¿a dónde se ha ido la luna?


–No lo sé –dijo ella –yo creo que está triste.

Entonces Eloy quiso averiguarlo

por sí mismo.

Y esa misma noche se

dirigió a las montañas.


Con un sube que te sube llegó hasta la cumbre más alta.

Allí tropezó con un viejo árbol. Y con un trepa que te trepa se posó en la última de las ramas.


Despu茅s salt贸 hasta las nubes. Y con un brinca que te brinca alcanz贸 la nube m谩s lejana.


Por fin Eloy encontró a la luna. Estaba triste y apagada. –¿Qué te pasa, luna? –preguntó. –Que se me ha perdido un trocito y sin él no sé brillar.

Mirando la luna rota, Eloy dijo: –¿Y cómo te puedo ayudar? –No lo sé –respondió la luna.


!

a n u

la –¡ Q a b ué tr i s te e s t a

l


El pequeño dinosaurio, que nunca se rendía,

observó qué parecido era su cascarón al

trocito que le faltaba a la luna.


De repente la luna volvió a brillar resplandeciénte.

Asombrada por la amabilidad del pequeño dinosaurio, le dijo: –¿De verdad no lo necesitas? –¡Qué va, yo ya soy mayor!


Desde entonces la luna deja que Eloy suba a acurrucarse siempre que quiera.


AllĂ­, en calentito.


¿QUÉ LE PASA A LA LUNA? Eloy era un pequeño dinosaurio. Aunque ya no era un bebé todavía conservaba un trocito de su cascarón pegado. Con él era capaz de hacer todo lo que los dinosaurios pueden hacer: correr como un dinosaurio, gruñir como un dinosaurio, cantar y bailar como un dinosaurio, Tocar el tambor como tocan los dinosaurios. y trepar como trepan algunos dinosaurios. Pero lo que más le gustaba era acurrucarse allí dentro, protegido como cuando sólo era un huevo. “Aquí, en calentito” Su mamá de vez en cuando le preguntaba: -¿Eloy, no quieres quitarte el cascarón? ya eres un dinosaurio mayor. A lo que él siempre respondía. -No, es mi cascarón y me gusta llevarlo. Cada noche antes de acostarse miraba a la luna. Le gustaba porque cuando lucía grande y redonda le recordaba a un enorme huevo que flotaba en el cielo. Pero un día la luna desapareció. ¿Dónde estaba la luna? - Mamá ¿a dónde se ha ido la luna? – preguntó a su madre. Y aunque esta que siempre sabía de todo, no le supo contestar. Por eso se fue a buscar a su padre y le preguntó: - Papá ¿a dónde se ha ido la luna? Y su padre, que también sabía de todo, no le supo contestar.


Así que decidió acudir a su hermana, que casi sabía de todo, y le preguntó: -Teta, ¿a dónde se ha ido la luna? - No lo sé – dijo ella – yo creo que está triste. Entonces Eloy quiso averiguarlo por sí mismo. Y esa misma noche se dirigió a las montañas. Con un sube que te sube llegó hasta la cumbre más alta. Allí tropezó con un viejo árbol, y con un trepa que te trepa se posó en la última de las ramas. Después saltó hasta las nubes, y con un brinca que te brinca alcanzó la nube más lejana. Por fin Eloy encontró a la luna. Estaba triste y apagada. - ¿Qué te pasa, Luna? – preguntó. - Que se me ha perdido un trocito y sin él no sé brillar. Mirando la luna rota Eloy dijo: - ¿Y cómo te puedo ayudar? - No lo sé – respondió. ¡Qué triste estaba la luna! El pequeño dinosaurio, que nunca se rendía, observó qué parecido era su cascarón al trocito que le faltaba a la luna. Muy despacio se desprendió de su querido cachito de huevo y lo encajó suavemente en la luna. De repente la luna volvió a brillar resplandeciente. Asombrada por la amabilidad del pequeño dinosaurio le dijo: - ¿De verdad no lo necesitas? - ¡Que va, yo ya soy mayor! Desde entonces la luna deja que Eloy suba a acurrucarse siempre que quiera. Allí, en calentito.

FIN


Querido lector,

gracias por hacer realidad esta historia.


Profile for Tragamanzanas

¿Qué le pasa a la luna?  

Nº de registro propiedad:1501203042600 Eloy es un pequeño dinosaurio que no quiere desprenderse de su cascarón, a pesar de que su madre ins...

¿Qué le pasa a la luna?  

Nº de registro propiedad:1501203042600 Eloy es un pequeño dinosaurio que no quiere desprenderse de su cascarón, a pesar de que su madre ins...