Page 5

andénuno

El maestro Oscar Wilde

Cuando la oscuridad cubrió la tierra, José de Arimatea, prendiendo una antorcha de madera de pino, descendió la colina en dirección al valle. Pues había asuntos que atender en su propia casa. Y sobre la dura roca del Valle de la Desolación vio a un joven de rodillas que estaba desnudo y lloraba. Su cabello era del color de la miel, y su cuerpo una flor blanca, mas había martirizado su cuerpo con espinas y coronado de ceniza sus cabellos. Y aquél que era dueño de grandes posesiones, le dijo al hombre que se hallaba desnudo y lloraba: "No es maravilla que sea tan grande tu dolor, sin duda Él era un hombre justo". Y el joven respondió: "No es por Él por quien lloro, sino por mí mismo. También yo he convertido el agua en vino, he sanado al leproso y le he dado la vista al ciego. He caminado sobre las aguas, y he expulsado a los demonios que habitaban en los sepulcros. He alimentado al que pasaba hambre en el desierto donde no había qué comer y he alzado a los muertos de sus estrechas moradas, y a una orden mía, y ante una gran multitud, una higuera estéril se marchitó. Todo cuanto aquel hombre hiciera lo he hecho yo también. Y sin embargo, a mí no me han crucificado." tw Oscar Wilde (Dublin, 1854 - Paris, 1900) Traducción de Antonio Mengs. Antonio Mengs es poeta y fotógrafo, gestiona las webs lucernario.org y fotoam.lucernario.org. La traducción de los Poemas en prosa de Oscar Wilde apareció en la colección Pliegos, de la editorial Adamar, en 2005.

5

Cuentos para el andén nº16  

En Cuentos para el andén incluimos ya desde este número contenidos Premium. Recuerda: debes descargar la última actualización de la app par...

Cuentos para el andén nº16  

En Cuentos para el andén incluimos ya desde este número contenidos Premium. Recuerda: debes descargar la última actualización de la app par...

Advertisement